Mostrando entradas con la etiqueta paro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paro. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2015

Nos han robado hasta la capacidad de asombro


Ancianos que necesitáis medicinas que no podéis pagar
Dependientes que no tenéis a nadie que os ayude
Ahorradores estafados
Estudiantes puteados
Desahuciados humillados
Jóvenes expulsados del país
Trabajadores explotados
Parados chuleados
Queridos engañados y timados de toda clase y condición: éste es vuestro momento.

Ahora lo tenéis en vuestras manos
Demostrad el día 24 que las encuestas están equivocadas
Que el partido más mentiroso, corrupto y desvergonzado de la historia de España no va a tener la cancha que le predicen las encuestas
Que Gürtel, sobresueldos, Bankia, mordidas, áticos, Púnica, tarjetas black, presidentes de Diputación contando billetes... no pueden quedarse sin castigo.
Casos como el de Rato, Urdangarín, Matas, Fabra, Bárcenas... todo esto tiene que recibir su merecido en las urnas.
Y el socio bipartidista tiene también que morder el polvo para que entienda de una puñetera vez que lo de la renovación debe ir en serio.
Ya está bien de maquillajes.
Ha llegado el momento de poner en valor la indignación que hemos demostrado en las calles durante los últimos cuatro años
Las mareas, el trabajo de la PAH, las protestas multitudinarias... tienen que plasmarse ahora en votos.
Este es vuestro momento. Este es nuestro momento.

Si dejamos pasar esta oportunidad, dotaremos de autoridad moral para ningunearnos y reírse durante años en nuestra propia cara a aquellos que nos vienen chuleando desde hace tanto tiempo.
El bipartidismo y la corrupción tienen que pasar a la historia.
Es el momento de echarlos y no se puede templar ni una puñetera gaita más.
Jubilados, estudiantes, dependientes, desahuciados, parados, enfermos desatendidos, familias desesperadas: es vuestra hora.
Es la hora de mandarles un mensaje contundente. Un mensaje claro para el que basta una papeleta (o dos, en las trece autonomías donde hay elecciones a la presidencia de la Comunidad):

No os queremos, corruptos.
No os queremos, mentirosos.
No os queremos, soberbios, autosuficientes, groseros, perdonavidas...
Nos habéis robado hasta la capacidad de asombro.

Se lo tenemos que decir así. Con el voto.
Y solo así, conseguiremos convertir el domingo 24 de mayo en el día histórico con el que todos soñamos.

J.T.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Las amenazas navideñas de Mariano


"Primeras navidades de la recuperación", dice que van a ser el muy jeta. Tres años mintiendo sin parar le han proporcionado tal soltura y desparpajo para las burradas que ni se inmuta ya, por muy gordas que las suelte. Esto es como el rascar, una vez que empiezas...

Que "la crisis ya es historia del pasado", remata este hosco y desabrido zombie que, por muy en su mundo feliz que viva y por poco caso que haga a los datos, tiene sobre la mesa las cifras de la verdad, las que le recuerdan que esto es un desastre y que estas navidades habrá en nuestro país mucho Carpanta soñando que come un pavo que no podrá comprar.

Tú y los tuyos sí podréis, Mariano. Podréis comprar pavo, langosta, bogavante, percebes, langostinos... Tus chicos del gobierno y tus compadres de la CEOE no tendréis reparo en poneros púas como siempre, porque vosotros no tenéis ni puta idea de lo que es pasar necesidad. Descorcharéis botellas de cava a tutiplén para celebrar el "éxito" de esas medidas que han sido nuestra ruina, que han aumentado la pobreza, la inseguridad, la ansiedad y el miedo al futuro de cientos de miles de jóvenes, ancianos, padres de familia, trabajadores precarios e indefensos...

"Primeras navidades de la recuperación", afirmas que serán. Anda, Mariano, márcate un detalle, deja de decir tonterías y date el piro ya. Qué bonito regalo navideño sería! Haz como los del anuncio del turrón "El Almendro" y vuélvete a la Pontevedra de tus amores. No nos estropees más el chiringuito, que nos va a costar un huevo recomponer el desaguisado que estás dejando.

En los tres años que lleváis gobernando para Lehman Brothers, la troika y para Angela, esa testaruda alemana que te tiene comido el coco, os habéis cagado y meado en nuestros derechos, en nuestro sentido común y en nuestra inteligencia. Estáis protagonizando la legislatura más triste y abominable que ha habido en España desde 1978. Y mira que, para ser el peor, te habían colocado el listón bien alto algunos de tus predecesores.

Con vuestra incompetencia habéis puesto en bandeja la convulsión que ha caracterizado este 2014 y que se ha llevado por delante a Rubalcaba, al rey, a Cayo Lara, ha destapado la verdadera cara de Pujol y ha propiciado en Catalunya un pifostio de dos pares de narices. Y ahora, cuando surge una formación nueva que os saca los colores y le ves las orejas al lobo, no dudas en extorsionar a empresarios y banqueros para que no se les ocurra darles cancha. "Hay algunas fuerzas -has dicho-que están contando con apoyos tan sorprendentes como inexplicables", Lo que faltaba, ¿te vas a meter a mafioso también ahora? ¿O ya viniste mafioso de casa?

Sabéis que pilotáis un barco a la deriva, un desastre descomunal y os rasgáis las vestiduras en la intimidad ante tanto contratiempo producto de vuestros desatinos. Pero eso sí, mantenéis el tipo en público entre mentiras y amenazas. "La crisis ya es historia del pasado", dices, cuando sabes perfectamente que ni es verdad ni es plausible. Ni a propósito se puede destrozar tanto un país ni tener más cabreados a sus ciudadanos. Sois profesionales de la supervivencia, vividores, indecentes, pero lo peor de todo es que sois unos puñeteros torpes. Tenéis que iros ya.

Disfruta de estas "primeras navidades de la recuperación", anda, Mariano. Muchos querrán que te atragantes con las uvas o con los mantecados, pero yo solo quiero que te vayas. Tú y los tuyos. Con viento fresco. Ya. Que ni coméis ni dejáis comer. Feliz "Navidad de la recuperación", cómete el turrón y vuelve a casa vuelve, a tu Pontevedra querida, para nunca más volver. Largaos ya todos y todas con vuestras corrupciones, vuestras mentiras y vuestras miserias, pero no os vayáis muy lejos que más pronto que tarde tendréis que empezar a desfilar por los juzgados.

Estáis dejando el país siniestro total  y nos va a costar tela reconstruirlo, Mariano. Así que hazte a un lado ya y deja sitio, anda, que hay pendiente mucha tarea. Urgente.

J.T.


viernes, 11 de julio de 2014

4 apuntes al natural de la España real, no la del PP

Me llama mi amigo Carlos, de La Línea de la Concepción. Su mujer trabaja en una tienda de ropa de Gibraltar y su hija mayor en una gasolinera también del Peñón. Él perdió su trabajo hace cinco años, tiene ahora 49, y no encuentra curro ni a este lado de la verja ni al otro. Parado, desesperado y criminalizado por los voceros del pp.
Main-Street-Gibraltar
- Desde que gobiernan estos peperos, querido Juan, me dice, temblamos cada vez que llega el verano. Con tal de tocarle los cojones a los gibraltareños, al final nos acaban acojonando a nosotros. Leemos a sus portavoces, el ABC o La Razón, y se nos abren las carnes con sus clarines de guerra. ¿Por qué no se dan una vuelta por aquí, en lugar de escribir desde Madrid, y hablan con nosotros y ven cómo sobrevivimos? ¿Tan difícil es darse cuenta que si no fuera por Gibraltar, miles de españoles de la Bahía de Algeciras estaríamos muertos de hambre, porque no hay manera de encontrar trabajo en ninguna parte? Al menos así a mi hija la tengo cerca, porque si no tendría que haberse ido ya al extranjero. Ella o todos con ella, como le pasó a tanta gente cuando Franco cerró la verja, ¿te acuerdas? De tener casi cien mil habitantes, La Línea pasó a quedarse con sesenta mil. Otra vuelta de tuerca y aquí solo quedarán los que se dedican a la droga o al contrabando de tabaco. Toda la vida llevamos así, amigo, y lo peor es que sabemos que seguirán ladrándose y pegándose patadas en nuestros culos por los siglos de los siglos.
Hablo con Rafa, amigo de Ceuta desde los tiempos de Perejil:
unnamed ce
- Esto está mucho peor que cuando tú andabas por aquí, Juan. ¿Has visto la última EPA? Treinta y dos por ciento de paro en Ceuta, que se duplica en el caso de los menores de 25 años, ¡sesenta y tres coma cuatro por ciento de jóvenes sin trabajo! El CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) siempre lleno, el paso fronterizo cada vez más conflictivo y para remate lo de los sirios, ¿no te has enterado? Como unos cien ciudadanos de aquel país, familias enteras, que llegaron hace meses huyendo de la guerra de Siria y que reclaman ser tratados como refugiados. En el CETI no quieren estar y no les dejan pasar a la península. Se han instalado en la plaza de los Reyes, delante de la Delegación del Gobierno y ahí están, formando parte del paisaje desde hace más de dos meses y sobreviviendo gracias a la ayuda de la gente de Ceuta. No tienen trabajo, pero les prestan las tiendas de campaña y hasta comparten con sirios la comida de la que disponen. Pero las autoridades ni puto caso. Ni para echarlos, ni para solucionarles el problema.
Mi colega Ángel, de Sevilla, tiene muchos motivos para estar indignado, pero el que le ocupa últimamente es el de la corrala Utopía y la suerte de aquellas familias que fueron desalojadas por la policía un domingo por la mañana de hace tres meses.
policia-corrala2--644x362
- ¿Te acuerdas, Juan, de la que se montó aquel día tras el desalojo y de la solución que se le dio al asunto? Los rifirrafes entre unos partidos y otros, la criminalización de algunos de los okupas, las críticas al realojo provisional a las familias que estaban en riesgo de exclusión? Un pollo del carajo que casi estuvo a punto de hacer saltar por los aires hasta la coalición de gobierno… Pues bien, ahora, tres meses después, resulta que todo estaba bien hecho, el TSJA(Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) avala el realojo y descarta rotundamente que tuviera significación penal, pero nadie se hace eco de esta resolución. Como si no hubiera pasado nada. No existían ni motivos para el follón que se montó, ni razones para criticar la solución, ni argumentos para estigmatizar a algunos de los vecinos como se hizo. Pues bien, ahora silencio. La cagaron y nadie pide perdón, ni dice “lo siento, me he equivocao”, algo…” A quién se le ocurre, con la que está cayendo, reivindicar –y hasta intentar practicar- una política social decente, le contesto.
Mi querido Jesús, en Almería, me cuenta que está contento con el Economato Solidario que han montado entre cuatro pueblos de su comarca, el bajo Andarax.
- Parece un buen invento, me dice. Las familias que no tienen un trabajo y que cobran un subsidio, tienen la opción de llenar el carro de la compra con alimentos básicos por unos doce o quince euros, la cuarta parte del precio de lo que adquieren. No es el gratis total de otros proyectos de Cáritas, pero se pueden proveer cuando lo necesitan y no solo cuando hay reparto. Además, les permite sentirse mejor, con su dignidad quizás algo menos tocada. Acuden, por ejemplo, familias que pidieron préstamos para que su negocio no se fuera a pique, esperando remontar con el paso de los meses, y que al final lo perdieron todo. O familiares de dependientes que vivían del dinero que les adjudicaban para cuidar al enfermo y que, cuando éste finalmente muere, se quedan sin recurso alguno para comer salvo el subsidio cuando existe…
Estas cuatro conversaciones las mantuve entre el miércoles y el jueves de esta misma semana. Es mi particular y modesta radiografía del país, realizada a través de las cosas que me cuenta gente cercana. Me he limitado a transcribirlas tal cual. Resumidas, claro. He omitido, entre otras cosas, los insultos a Montoro, quien por los mismos días en que yo conversaba con mis colegas, el todavía ministro de Hacienda se permitía hablar de “círculos virtuosos”, “asombro al mundo” y hasta proclamaba ufano el advenimiento de los días en que manará leche y miel porque, según él, la crisis ya ha terminado.
J.T.

viernes, 30 de mayo de 2014

El PP en su primera semana de digestión



La digestión les está resultando bastante pesada al pp mientras Rajoy continúa, una vez más, desaparecido en combate. En los cuarteles generales del partido llevan toda la semana de los nervios y haciendo cálculos. Y claro, más cálculos hacen, más de los nervios se ponen. Le den las vueltas que le den, lo miren por el ángulo que lo miren, lo analicen como lo analicen, el 25M les pilló el toro pero bien. Una amarga victoria más al saco.

Más sesudos informes elaboran y más inspiración buscan para sus agresivos argumentarios, más claro ven que tenían que haber contado mínimo hasta cien antes de ponerse a cantar ridículas victorias o lanzarse a criminalizar a las primeras de cambio a la formación que los votantes eligieron para pegarle a ellos, y a sus fallidos socios bipartidistas, una sonora y dolorosa patada en los huevos. 

La iglesia, siempre tan sabia, todavía no ha dicho ni mú. Ni sus beligerantes emisoras, ni sus conventos y abadías acudiendo a votar en tromba sirvieron esta vez para mitigar la hecatombe de los suyos, pero ellos calladitos. Dos mil años largos de historia dan de sobra para aprender a administrar los silencios. Los administran tan bien que en la Comunidad andaluza, donde prospera esa competente catequista que fue Susana Díaz, ni ella ni la confesión religiosa a la que pertenece han aireado demasiado que el sesenta por ciento de los jóvenes andaluces están en paro. Tuvo que encargarse de recordarlo el mismísimo papa de Roma durante una "celestial" rueda de prensa celebrada en el avión de regreso al Vaticano tras su viaje a "Holy Land". Fernández Díaz, tan religioso él, ha preferido viajar más cerca, al Valle de los Caídos, para encontrar un poquito de luz entre tanto desaguisado.

El caso es que el pasado fin de semana la ciudadanía habló en toda Europa,dejó claro su desacuerdo con la manera en que se está gestionando la crisis en la Unión y rechazó esas políticas que nos abocan a la desigualdad sin remedio. Cinco días después, y aunque el FMI haya tenido la poca vergüenza de visitarnos en plena resaca para instarnos a que  los sueldos disminuyan aún más y a que paguemos más impuestos, la troika, Merkel y toda su cohorte de paniaguados están aún digiriendo el batacazo. Los fascismos crecen hasta el punto de convertirse en la fuerza más votada en sitios como Francia, y en países como España la suma de todos los votos de izquierda reduce la representación de la derecha al treinta por ciento. Un lío todo.

Cañete, de momento y por lo que pueda pasar, ya se ha bajado del tractor con el bocadillo en la mano; Fátima Báñez, ahora que llega el Rocío, está dándole los últimos retoques al traje con el que irá a pedir ayuda a la ermita de las marismas; Gallardón continúa mudo (miedo me da) y a Montoro no se le escuchan ni sus sonoras risitas. ¿Calladitos quizás a instancias del asesor Arriola? Igual les dijo callaos que voy a hablar yo, y acto seguido, asesorándose a sí mismo, regó el país con un millón doscientos cincuenta mil frikis, los votantes de Podemos, mientras Floriano les atribuía ser los responsables de que haya facinerosos que se dedican a rodear su casa.

Los pocos peperos que hasta ahora han hablado desde el domingo no han hecho más que meter la pata uno detrás de otro y lo saben. Los que permanecen callados, con Rajoy al frente, igual están vitaminándose para en breve ponerse a ladrar su rencor por las esquinas y que temblemos todos, pero de momento chitón. Y por supuesto de reconocer las cosas... nada de nada. Han ido tan a saco, tan desenvueltos, tan arrogantes, tan sobraos... que empiezan a entender -otra cosa es que lo admitan en público- que se han pasado de frenada dieciocho pueblos.Y no saben ahora por dónde tirar.

J.T.

miércoles, 15 de enero de 2014

Planes de pensiones en oferta para cincuentones incautos ¡Llame ya!


“Estimado ciudadano mayor de cincuenta años: 

Ponemos en su conocimiento que con lo que lleva usted cotizado en su vida, a menos que espabile y suscriba un fondo de pensiones cuanto antes -privado, por supuesto-, el día en que se jubile cobrará una mierda de pensión. Así que usted verá, o se pone las pilas, se pasa por su banco amigo y se deja engañar una vez más o, si luego acaba muriéndose de asco antes de morirse de verdad, no diga que no le hemos avisado. 

Conclusión: haga el favor de no dormirse en los laureles y ¡llame ya! Llame a Bankia, por ejemplo, o a Novagalicia, o a cualquiera de esas honestas entidades financieras graciosamente rescatadas con préstamos europeos que devolveremos… con sus impuestos y sus ahorros. 

¡Llame ya! Las pobres entidades bancarias continúan necesitando dinero fresco para acabar de tapar el descomunal socavón financiero en el que nos sumieron durante años con prácticas especulativas que nos han llevado a la ruina. 

¡Llame ya! Entre irse de vacaciones y ahorrar para un fondo de pensiones, no lo dude: fondo de pensiones ¿Invertir? Ya lo harán los bancos por usted con ese dinero que, no sea desconfiado, se alegrará de recuperar en su vejez. ¿Cómo? ¿que no le llega para eso? ¿que está usted en paro? ¿que tiene un trabajo basura? No sé, no sé, ¿no será que se conforma con poco, que no piensa lo suficiente en el futuro? 

¿Cómo? ¿que sí que tienen trabajo, usted y su pareja, pero que entre los dos sueldos que entran en casa se las ven y se las desean para llegar a fin de mes porque han de pagar la hipoteca de un piso que ahora vale la tercera parte que cuando lo compraron? No sea usted alarmista, hombre. No vaya de víctima. Alquílelo y trasládese a otro más pequeño, más barato y más lejos de donde tiene su vida y su trabajo. También puede venderlo, así se libera de la hipoteca y vive de alquiler. ¿Qué dice, que menuda faena? ¿Y por qué no lo pensó usted antes? ¿Ve cómo teníamos razón cuando le decíamos que estaba usted viviendo por encima de sus posibilidades? 

¿Por qué se cree que hemos decidido mandarle ese estudio con una proyección de la mísera jubilación que le puede quedar al paso que va? Pues porque nos preocupamos por usted y queremos que tenga una vejez tranquila… si suscribe un plan de pensiones privado, claro está. ¿Sus hijos? ¡Ah!, pero ¿no están ya en el extranjero buscándose la vida? ¿a qué esperan? 

Lo hacemos por su bien, de verdad. Esto empieza a ir un poco mejor, créanos, pero para que vaya todo lo bien que queremos que vaya es preciso que la gente como usted deje de quejarse, trabaje más horas por menos dinero, ahorre y se abra un fondo de pensiones cuanto antes. Así que ya sabe. No sea tonto y… ¡Llame ya!”

(Traducción al castellano de la carta que la ministra de Empleo y Seguridad Social proyecta enviar durante 2014 a los mayores de 50 años anunciándoles el importe de la pensión que cobrarán cuando se jubilen. Eso siempre que mantengan sus bases de cotización actuales y bajo la atrevida hipótesis de que consigan tener trabajo hasta los 67 años…. si no cambian la ley y retrasan, aún más, la edad de jubilación)

Por la traducción
J.T.

lunes, 21 de octubre de 2013

Y ahora, ¿qué vamos a hacer con tanto dinero?



- Ya no tenemos la casa, Juan. La malvendimos en 2010 porque no podíamos pagar la hipoteca y con lo que nos quedó después de liquidar llevamos tres años malviviendo. Tuvimos que cerrar la empresa, los niños cambiaron de colegio y aquí estamos, de alquiler en Aravaca, haciendo cuentas a ver si aguantamos hasta la jubilación o ni eso. 

Malvender para malvivir. Empresas cerradas, hijos cuyas expectativas académicas han quedado truncadas, años que van pasando en los que acabas valorando de manera positiva no haberte hundido del todo y haber conseguido salvarte mínimamente de la quema. 

Luis y Ana me cuentan esto cuando los llamo, durante los días que paso en Madrid, porque me he llevado un tremendo chasco: se me había ocurrido darles una sorpresa presentándome en su casa sin avisar y los nuevos dueños, muy amables ellos, me han dicho aquello de “estos señores ya no viven aquí”. 

De vuelta al metro, decido parar en el bar donde tantas veces tomábamos el aperitivo: me lo encuentro cerrado, desvencijado y con un cartel de “Se vende”. Igual que el videoclub y la tienda de informática que había al lado. Decido dar un paseo por la zona y compruebo que apenas sobrevive algún negocio de los de hace quince años, cuando yo hacía por allí parte de mi vida: quedan una papelería, un gimnasio y, eso sí, media docena de tiendas de alimentación regentadas por chinos en cien metros a la redonda. 

Llamo a Jesús, compañero de toda la vida. Oye, tengo unos amigos que alquilan una habitación de su casa, me dice. Necesitan ayuda para pagar la hipoteca. Si conoces a alguien… o si te vas quedar un tiempo en Madrid igual te interesa a ti. 

Repaso con Carlos, otro compañero, la situación de muchos amigos comunes y la conversación se convierte en un memorial de contratiempos y desgracias. Muchos colegas a los que siempre les fue de fábula las están pasando verdaderamente canutas. Terrible. 

Todo esto en Madrid, donde yo pensaba que las cosas estaban bastante mejor que en la Andalucía de la que provengo porque, empezando por el índice de paro, 35 por ciento, la precariedad económica en la que sobreviven buena parte de los andaluces es llana y directamente pornográfica. 

Mucho más grave aún cuando esto que cuento me ocurre la misma semana en que un desvergonzado banquero tiene las narices de proclamar en el extranjero que de tanto dinero como está llegando a nuestro país ya casi ni nos cabe. La misma semana en que todo un ministro de Hacienda osa decir en el parlamento que los sueldos no están bajando, pocos días después de que la vicepresidenta del gobierno criminalice a los parados… 

No acierto a asimilar tanto desatino. ¿Dónde guardan ese dinero que está llegando a espuertas? En Andalucía, no; en Madrid ni por asomos… ¿En Euskadi? Parece que tampoco. O que se lo pregunten si no a los casi seis mil empleados de Fagor cuyo trabajo en Mondragón pende de un finísimo hilo. ¿En Catalunya? Que se lo pregunten a los siete mil trabajadores de Panrico víctima de un fondo buitre cuya avaricia se ha cargado sin remedio la emblemática empresa de los donuts, tal como explica con detalle Esther Vivas en su blog. 

¿Dónde está ese dinero, señor Botín? ¿En sus sucursales, semillero de directores estresados y ansiosos, obligados a mentir a sus clientes y sometidos a la desesperada búsqueda de objetivos tan imposibles que acaba con muchos de esos gestores sumidos en depresiones de caballo? ¿En sus bancos en el extranjero, donde empiezan a tener como clientes a jóvenes españoles que se marcharon cuando vieron claro que aquí no iban a encontrar trabajo? 

¿Dónde están metiendo el dinero esos “amables” inversores que, según usted, nos honran con atención? Sin préstamos a las pequeñas empresas para que puedan levantar cabeza ni a los ciudadanos para que puedan acceder a una vivienda ahora que valen la tercera parte que hace seis años lo que está haciendo usted, señor banquero, es ponérselo en bandeja a todo buitre viviente que quiera hacer su agosto apareciendo por aquí con dinero fresco. 

Se harán con ladrillos a la tercera o cuarta parte del precio que tenían hace unos años y volverán a llevárselo crudo vendiéndolos por el doble de lo que los pueden comprar ahora. Y sólo entonces, cuando los buitres se hayan puesto las botas y los precios hayan vuelto a subir, volverá el triunfalista Botín y el resto de sus congéneres a abrir el grifo del crédito para pescar de nuevo ingenuos o desesperados que no tengan más remedio que caer en la trampa. 

La noria seguirá dando vueltas, ustedes poniéndose las botas y los botines y nosotros, incautos, aplaudiendo como capullos porque querremos creer, necesitaremos creer, que por fin llegaron los brotes verdes y el dinero a espuertas a este país de desesperados.

J.T.

viernes, 27 de septiembre de 2013

10 preguntas a Martínez Camino


"¡Qué quiere usted que le diga!"

Desaparecido en combate como está desde hace un tiempo, el todavía portavoz de la Conferencia Episcopal se vio obligado a comparecer este jueves en Tarragona para presentar un multitudinario acto previsto en la ciudad para el 13 de octubre. A la única pregunta con interés periodístico que se realizó en la rueda de prensa -qué le parece la opinión del papa sobre el aborto y los homosexuales-, Martínez Camino respondió textualmente:

- Me parece muy bien, ¿qué me va a parecer? ¿cómo...? ¿qué quiere usted que le diga? Me parece muy bien. 

"¡Qué quiere usted que le diga!" 

Esa es la frase que delata el desconcierto del otrora altivo Martínez Camino, su descoloque, su contrariedad y su esfuerzo por el autocontrol ante una pregunta incuestionablemente incómoda tanto para él como para su jefe Rouco quien, desde el 13 de marzo, fecha en que Francisco apareció en el balcón del Vaticano, tampoco da muchas señales de vida.

Pues, señor Martínez Camino, le voy a especificar aquí algunas de las cosas que "queremos que nos diga"

1.- Queremos que nos diga qué le parece que tantas diatribas como se marcó usted durante años hayan quedado desautorizadas.

2.- Queremos que nos diga qué le pareció la proclama que Francisco hizo en Julio en Lampedusa contra el comportamiento hipócrita ante la inmigración.

3.- Queremos que nos diga qué le parecen las declaraciones de Pietro Parolin, que el próximo 15 de octubre relevará como número dos del Vaticano al controvertido Tarsicio Bertone en la Secretaría de Estado, afirmando que el celibato no es un dogma y que se puede discutir porque se trata de una tradición.

4.- Queremos que nos diga, como portavoz que es de la Conferencia Episcopal, su opinión y la de sus compañeros sobre lo que Francisco le dijo a los nuncios de todo el mundo cuando los reunió allá por junio, ¿se acuerda? Les dijo que los obispos tienen que estar menos por las pompas y más por el trabajo a pie de calle; más por la austeridad y menos por ir de "príncipes" por la vida.

5.- Tampoco estaría de más que valorara la visita que Bergoglio realizó del pasado día 22 a Cerdeña cuando en Cagliari denunció al "sistema económico global" como la causa directa del paro y la pobreza
e invitó a la gente a unirse para hacerle frente, para luchar contra él, para desenmascararlo: una invitación clarísima a la rebelión social, a no resignarse, a no conformarse... 

6.- Y sobre la rotunda afirmación que el jefe del Estado Vaticano hizo la semana pasada proclamando que jamás ha sido de derechas, ¿qué nos dice?

7.- También nos gustaría saber cómo ve la posible presencia de mujeres entre los cardenales.

8.- Queremos su opinión sobre la manera de gestionar viajes como el del Río: mezclándose con los jóvenes, haciéndose fotos con ellos, confraternizando con los periodistas en el avión...

9.- También queremos que nos aclare si los obispos españoles van a continuar con su demencial cruzada contra el uso del condón. 

10.- ¿Y qué nos dice de esta frase recogida textualmente en unas recientes declaraciones de Francisco a la revista "Razón y Fe"?:  "No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo no he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto... no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar".

En pocas palabras, atildado monseñor, contestando a su atropellado comentario-pregunta en Tarragona ("qué quiere usted que le diga") lo que queremos es que tanto usted como su mentor Rouco sean claros por una vez en su vida: que se la envainen públicamente o proclamen sin rodeos su indisimulable mosqueo con los mensajes de un papa que nos tiene descolocados a todos, a los que seguimos sin fiarnos de él y a los que, como ustedes, nunca se fiaron ni de su sombra.

J.T.

martes, 24 de septiembre de 2013

Los parados, esos sospechosos a los que hay que vigilar


Dado que ellos están instalados en la delincuencia (presunta, claro), en la mentira y el cinismo descarados; vista la inflación de casos por corrupción a mano armada a los que tienen que hacer frente no resulta demasiado extraño que Rajoy y su impune cuadrilla traten a los ciudadanos como presuntos delincuentes.

Ahora toca, porque así lo ha decidido Empleo, que los parados -a los que ya se declaró oficialmente vagos y sospechosos hace algunos meses- informen obligatoriamente de sus viajes al extranjero. No vaya a ser que tengan la suerte de encontrar ese trabajo que aquí les escatiman.

Estado policial. Al contrario de lo que proclama la legalidad todavía vigente, nos tratan como presuntos culpables. Quizás porque no les quepa en su cabeza que la media ponderada del ciudadano de a pie no funciona con la caradura y la desvergüenza que ellos se gastan.

No gobiernan para los ciudadanos, sino contra los ciudadanos. Lo que en realidad les gustaría es transformarnos en súbditos. Y actúan como si aspiraran a conseguirlo. Son nuestros empleados pero se comportan como los tiranos. Les financiamos sus nóminas, sus dietas y sus devaneos y ellos a cambio nos pagan con su desconfianza, su desprecio y su ninguneo.

Nueve millones de pensionistas les preocupan menos que una bronca de Merkel. Medio millón de enfermos de cáncer obligados a pagar el diez por ciento de fármacos que pueden llegar a costar varios cientos de euros les preocupa menos que una admonición del Banco Central Europeo. Decenas de miles de estudiantes en la cuneta por no tener dinero para pagar sus matrículas le importan menos que una mala cara de Botín o Fainé.

Esos son ellos. Así funcionan estos magníficos trileros enrocados en un poder que prostituyen y desligitiman con su manera de ejercerlo. No solo hacen lo contrario de lo que prometieron, sino que además nos someten a libertad vigilada.

Gobernantes sinvergüenzas como son, no parecen capaces de imaginar que los gobernados no lo seamos. Y legislan partiendo de la idea de que somos unos pillos, unos tramposos dispuestos a robar y mentir como ellos.

Con sus políticas han buscado la ruina a cientos de miles de trabajadores a los que han convertido en parados. Y ahora, en lugar de buscarles empleo, les buscan las cosquillas.

J.T.


jueves, 8 de agosto de 2013

Historias de treintañeros machacados por la crisis


M. Sandra, 36 años. Ganaba dos mil euros y hace tres años se metió en un piso de 165.000. Le dieron 195.000 de hipoteca a 40 años. Paga 750 euros al mes. Hace poco más de un año que se quedó en el paro: 900 euros. Para poder comer hace chapuzas en negro, entre ellas organiza reuniones tipo tuperware y vende material de sex-shop. Está sin pareja, sin hijos y sin perspectiva de tenerlos. 

María S., 34 años. El mismo día que su pareja y ella firmaban ante notario el hipotecón que los mantendría "unidos" durante los próximos 35 años empezaron los movimientos en su empresa que derivarían en absoluta inestabilidad y flagrante amenaza para sus dos mil cien euros de sueldo. Un mes antes se había planteado la posibilidad de quedarse embarazada. Le espera el paro o trabajar lo mismo por la mitad de lo que cobra ahora. 

M.L. Fernández, 37 años. Hipoteca a 30 años de 900 euros largos al mes. Ganaba 2.200. Su pareja, autónomo, no vende una escoba desde hace un año. Ella se acaba de quedar en el paro justo cuando deshojaba la margarita de si quedarse embarazada o no. 

A.N. Gómez, 35 años. Lo han puesto de patitas en la calle con su mujer embarazada de su segundo hijo y obras en una casa de la familia donde ella piensa abrir un pequeño negocio: préstamo para la obra, por supuesto, mas hipoteca a veintimuchos años de la casa donde viven. 

Estas cuatro historias, que conté en mi blog hace ya casi dos años y medio (el 3 de marzo de 2011) no tuve que salir a buscarlas a la calle. Las tenía muy cerquita mío. Se trataba de la situación por la que estaban pasando cuatro personas a las que quiero mucho. 

¿Cómo diréis que están hoy, 8 de agosto de 2013, dos años y medio después, esas cuatro personas? 
Pues os cuento: 

A M.Sandra, que está a punto de cumplir 39 años, le quedan todavía 35 de hipoteca. Con lo que gana ahora trabajando a salto de mata apenas si le llega para cubrir la cuota. Así que ha decidido alquilar una de las habitaciones del piso y, por supuesto, sigue vendiendo material erótico de casa en casa. Continúa sin pareja, sin hijos y sin perspectiva de tenerlos. 

María S. tiene un trabajo para ir tirando en el que le pagan bastante menos de lo que cobraba antes. Ahora está de baja porque, valiente ella, acaba de ser madre. Desde que ha vuelto de la clínica su pareja y ella no paran de hacer cuentas. Del todo, la verdad, no les salen. 

M.L. Fernández se cambió de ciudad para ganar cuatrocientos euros menos que antes en un trabajo que no le gusta y que no sabe cuánto le durará. Se ha separado y se ha visto obligada a rebajar sus expectativas tanto personales como económicas. Cuando llega fin de mes y comprueba que le han ingresado la nómina, respira aliviada. Muy aliviada. 

A.N. Gómez, desde que fue padre por segunda vez, empleó la mayor parte de su tiempo en ayudarle a su mujer en el negocio recién abierto y en ocuparse de los niños. La prestación por desempleo que cobraba se le acabó y ahora va de chapuza en chapuza, con algún contrato a tiempo parcial que, cuando dura un mes, lo celebra con los amigos. 

Hace dos años y medio, cuando conté estas historias, confieso sinceramente que abrigaba la esperanza de celebrar con ellos, a estas alturas ya, la alegría de haber dejado atrás tanto machaque. ¡Iluso de mí! A día de hoy los cuatro deben prácticamente lo mismo, son más mayores, tienen más obligaciones y cobran mucho menos. 

Cobran mucho menos... desde nuestro punto de vista, porque desde el del FMI o la Comisión Europea aún hay que rebanarles los sueldos un diez por ciento más.

J.T.

sábado, 3 de agosto de 2013

El FMI no quiere que seamos ni siquiera mileuristas


Christine Lagarde, todavía presidenta del Fondo Monetario Internacional

Cuando hace ya cinco largos años que explotan todas las burbujas, todas las pompas y todas las circunstancias, cuando estamos en un momento en que no vemos el final de la cuesta abajo y cuando cada día que pasa acaba siendo mejor que el siguiente...el término "mileurista", en cambio, adquiere más valor a medida que transcurre el tiempo.

Un mileurista en 2005 era alguien que se planteaba prosperar. Un mileurista en 2013 es casi un privilegiado.

En el entorno en el que me muevo (vecindad, amigos, familia...) ocho de cada diez personas de las que conozco no llegan a los mil euros limpios al mes de ingresos. Maldita la falta que me hacen las encuestas, maldita la necesidad que tengo de que cada mes me vengan con los datos del paro y de la dichosa epa...

Me basto yo solo para comprobar cuántos de mis allegados se mueven entre contratos por horas, fijezas discontinuas de ocho-diez meses al año por 800 euros al mes como mucho; contratos renovados por la misma empresa, pero con un tiempo de paro en medio, lo que significa que eso les genera enormes sablazos en la declaración de la renta...

Eso los que consiguen trabajar, porque me trato también con gente de mi edad a la que se le ha acabado el paro y ahora amenazan con birlarle el salario social y obligarlos a jubilarse con una pensión esquelética; con camareros que trabajan 14 horas al día con contratos de media jornada... eso cuando tienen contrato; con jóvenes a los que les pagan 500 euros por jornada laboral completa y disponibilidad los fines de semana pero eso sí, si se dan de alta de autónomos y pagan ellos, claro está, todos los gastos. Y con mucha gente inactiva. Mucha gente con demasiado tiempo libre para comerse el coco...

No, no vivo en un barrio marginal ni me relaciono precisamente con gente cuya preparación sea escasa. También, en la particular encuesta que me proporciona mi entorno vital, dos de cada diez de las personas que conozco cobran más de mil euros. Incluso hay algunos que rebasan los dos mil... ¡guau! Buena parte de ellos son funcionarios (profesores, médicos, empleados de la administración pública...) y todos están más cabreados que una mona porque haciendo cuentas globales, cobran entre el veinticinco y el treinta por ciento menos que hace cinco años, sumado a lo que les ha supuesto de merma el aumento del coste de la vida.

Porque esa es otra, los precios siguen subiendo. Así que tenemos: presión por la esquina de los precios, presión por la de los salarios... y el común de los mortales atrapados ahí en medio. Haciendo frente a cuotas hipotecarias de tiempos de las vacas gordas, comprobando cómo tras haber tirado por la alcantarilla cien mil euros de un piso de trescientos mil ahora ni siquiera le dan por él los ciento cincuenta mil que todavía le quedan de hipoteca: hipotecas en muchos casos de más de mil euros mensuales para gente que a día de hoy sería capaz de matar por conseguir ganarlos.

Que esto no reviente es un verdadero milagro. La mínima dignidad con la que vivíamos hace ocho años (que no por encima de nuestra posibilidades, bellacos) ya empieza a ser una quimera. Vamos rebajando expectativas y amoldándonos a la circunstancias con una serenidad hasta sospechosa.

- Manda cojones, Juan, me decía el otro día un buen amigo, que estamos ganando ahora la mitad o menos de lo que ganábamos hace diez años. La putada es que quienes hacen ese dictamen, aún pueden llorar con un ojo. Porque conocemos a gente que está... pero que mucho peor. Basta con ir los jueves por la mañana a la plaza de alguno de los pueblos por donde me muevo habitualmente y ver cómo van creciendo, semana a semana, las colas de gente que acude a Cáritas en busca de alimentos.

Y "estando en éstas", va y viene el Fondo Monetario Internacional y nos suelta, sin anestesia, que hay que rebajarse los sueldos el diez por ciento si queremos levantar cabeza... ¡en 2018!

Facinerosos todos: voy a contar hasta mil para no llenar la página de improperios, invectivas y vituperios varios. Solo os diré una cosa: estáis tensando tantísimo la cuerda que llegará el día, no os quepa la menor duda en que vuestra osadía, vuestra sensación de impunidad y vuestra desvergüenza, por pura lógica, acabarán recibiendo su merecido. La avaricia termina siempre por romper el saco.

J.T.


martes, 30 de julio de 2013

Vacaciones de verano, ¿para quién?


El día treinta y uno te despedías de muchos compañeros, que se marchaban en agosto de vacaciones, y el día uno besabas y abrazabas a los que volvían, que llegaban todo relajados y lustrosos. Durante los desayunos y los pasilleos de ese día y los siguientes te enterabas de lo bonito que estaba Praga o te empapabas, nunca mejor dicho, de fotos y detalles de las cataratas del Iguazú.

Mi costumbre de no hacer vacaciones por estas fechas me ha llevado a vivir variados momentos como los que acabo de contar. Toda una sabrosa liturgia en épocas de vino y rosas. Por lo general la gente tenía una cosa llamada trabajo fijo, el concepto "ere" no había aparecido en el horizonte -por lo que ni siquiera existía tal término- y en las empresas periodísticas, que son las que mejor conozco, el becario que llegaba en julio era becario, y no sustituto explotado, y en los medios de comunicación aún mandaban los periodistas, no los gerentes.

Pronto llegaron los contratos por obra, promovidos por cierto por un ministro, entonces socialista, llamado Boyer; se oteaba en el horizonte la aparición de los contratos basura y algunos desmanes más, pero la gente todavía solía contar con las vacaciones como parte de la rutina familiar y laboral. Ahora, para quien todavía pueda hacerlo, empieza a resultar arriesgado planificar cualquier descanso con demasiado tiempo de antelación.

Las últimas tropelías en materia de legislación laboral, y la torticera aplicación que los empresarios se han apresurado a hacer de ella, han llevado a muchos trabajadores a no diseñar ya demasiados planes a largo plazo. Ahora casi nadie sabe qué va a ser de su vida no el año que viene, sino ni siquiera dentro de seis meses. ¿Cerrará la empresa? ¿Me echarán? ¿Harán otro ere? ¿Me bajarán el sueldo?

Miles de empresas donde se producían esos entrañables relevos vacacionales de julio y agosto ya no existen. Muchas de las que quedan en pie han metido tales tijeretazos, gracias a la reforma laboral, que las plantillas se han quedado esqueléticas, desmotivadas, con los sueldos rebajados y con el miedo metido en el cuerpo.

España iba a cambiar tanto que no la iba a reconocer ni la madre que la parió, dijo alguna vez alguien. Creo que el autor de esta frase no se podía imaginar que ese cambio iba a ir por donde ha ido: Casi seis de cada diez jóvenes, en paro -de los jóvenes que quedan aquí, porque decenas de miles se han marchado ya fuera del país. Seis millones de personas que, queriendo y pudiendo trabajar, no encuentran el modo de hacerlo. Decenas de miles de trabajadores obligados a darse de alta en autónomos para continuar haciendo el mismo trabajo que hacían pero ya como proveedores y facturando, es decir, cobrando mucho menos por lo mismo que hacías antes y buscándote tú la vida con hacienda y la Seguridad Social. ¡Ah! y allá tú si te tomas vacaciones...

Es verdad que este miércoles y este jueves las carreteras y los aeropuertos vuelven a un trasiego muy por encima de lo habitual.  Pero mucho me temo que en los maleteros de los coches y en las mochilas de las estaciones va metido mucho menos optimismo que en otras épocas. Nos han hecho más pobres, más indefensos, menos seguros. Han quitado un buen bocado de protección a los jubilados y muchas esperanzas a los más jóvenes...

Y el figura que ha perpetrado todo esto en tan sólo dieciocho meses, el responsable máximo del desaguisado, es quien comparece este jueves para contarnos que la cosa mejora que es un primor, que nos espera un estupendo futuro y para negar, antes que cante el gallo, a su correligionario y otrora amigo Bárcenas tres y tres mil veces si es necesario.

En aquellas empresas que aún no han cerrado, este uno de agosto no creo que se hable de Praga ni del Iguazú: quizás sintonicen la tele o la radio para ver qué cuenta el elemento. El millón de familias que ya tiene a todos sus miembros en paro estarán en casa, así que de ellas no se va a librar tampoco. Ni de los que estén en la carretera, que para eso existe la radio. Hay expectación, por mucho uno de agosto que sea.

J.T.

martes, 30 de abril de 2013

Por qué no faltaré a la manifestación este Primero de Mayo

Estoy en la gasolinera pagando en caja. ¿Me abre para cinco euros? escucho. Será una moto, pienso. No, es un opel corsa, compruebo. Cada vez son más los que vienen con el dinero contado para la gasolina que calculan gastar en el recado que tienen que hacer, me cuenta la persona que cobra.

Me paro en el quiosco a por el periódico. ¿Me da dos cigarros? escucho a mi lado. ¿Te compran tabaco suelto? le pregunto al quiosquero. Vendo más suelto que en paquetes, me dice.

Me paso por el puesto de la carne, en el mercado. En la cola, las cuatro personas que estaban antes que yo compran pollo, cerdo, croquetas... Voy a dejar de traer filetes, chuletones y entrecots, me comenta el carnicero.

Quedo con unos amigos el viernes por la noche. Antes decíamos quedamos para cenar. Ahora decimos nos vemos y tomamos una tapitas. 7-8 euros por cabeza, diez como máximo. Y punto.

Copas nocturnas en el pub habitual. Antes cada fin de semana, ahora... de vez en cuando: cervezas, tintos de verano y riojas. O directamente coca cola light. Cubatas, gintonics o güisquis? Menos, pero que muchos menos, nos confirma la chica de la barra.

Llamamos a una pareja de amigos, estamos aquí debajo de vuestra casa. Os esperamos en el bar de otras veces y tomamos un café. No, mejor subid vosotros. Llevan tiempo sin salir porque lo están pasando mal económicamente, me dice la persona que me acompaña.

Voy al cine, película de estreno, sábado tarde. Los cuento: 23 espectadores.

Salgo a mi hora de caminata diaria, llego hasta la playa, veo un restaurante: menú del día, cinco euros. ¿La mitad que el año pasado?, les pregunto. Es que ni así entra mucha gente, me contestan. Y no queremos cerrar.

Paso por una oenegé que se dedica a vender ropa de segunda mano. Llena.

Rastro benéfico de mi barrio. Tenéis menos muebles que antes, comento. La gente se desprende cada vez de menos cosas, me dice el encargado.

Hablo con unos amigos cuyo hijo empieza la universidad el año que viene, ¿vacaciones? este año ese dinero va a ser para la matrícula en la facultad.

Me tomo una caña en el bar de la esquina. Yo antes tenía un bar, me dice el camarero, con dos personas más en una zona de oficinas. Cuando empezaron a cerrar los negocios me quedé solo en el bar. Luego tuve que cerrar, menos mal que he encontrado esto después de casi un año sin trabajo.

Llamo a unos amigos jubilados para visitarlos en su casa de la ciudad. No vengas, nos hemos ido a la casa de la playa. Ni la vendemos ni podemos con la hipoteca, ahora vale la tercera parte, así que hemos puesto en venta la casa de la ciudad, también por la mitad de lo que nos costó a ver si por lo menos podemos pagar lo que debemos aquí. Tampoco está mal vivir todo el año en la playa.

Pregunto por sus hijos a una pareja que llevaba algún tiempo sin ver. El mayor está en Copenhague, sobreviviendo, y la pequeña acabó arquitectura, sigue en casa y se está pagando un máster con lo que saca trabajando en el mcdonalds.

Me encuentro con un amigo, padre de dos niños pequeños, que llevaba unos tres años separado. He vuelto, a casa, tío. Mi mujer y yo hemos aplicado mentalidad práctica. Tampoco nos llevábamos tan mal...

Hablo con una antigua compañera de trabajo. ¿Tu madre qué tal? La hemos sacado de la residencia y la tenemos de nuevo en casa. Desde que mi  marido se quedó también en paro, los novecientos euros que tiene ella de paga nos vienen fenomenal para aguantar.

Decididamente, este primero de mayo no puedo faltar a la manifestación. ¿Y tú?

J.T.
Publicado también en la sección de "Opinión" de publico.es

lunes, 29 de abril de 2013

Historias tristes de la valla de Melilla


Sus ojos eran verdes y su sangre muy rojo chillón. Maneras de mirar como la suya, educadamente desafiantes, no se olvidan fácilmente. Hamed tenía 24 años, venía de Costa de Marfil y en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) de Melilla estaban curándole las muchas heridas que trufaban su cuerpo color chocolate. Se las había ganado mientras conseguía superar los obstáculos de la doble valla que separa Marruecos de la ciudad autónoma. Un compañero murió en el intento y a los que capturaron los metieron en autobuses y los dejaron en la frontera argelina, en pleno desierto. 

Como le sucedía a todos los que habían conseguido entrar ese día en Melilla y que ahora estaban siendo atendidos en el CETI, el anonimato de Hamed era su salvoconducto. Sin documentación ni identidad, no podían deportarlo, pero aún así me hizo creer que confiaba en mí. Me contó que había llegado desde su país unos siete meses antes, a comienzos del año 2005, hasta el  Gurugú y desde aquel monte marroquí, con cientos de esperanzados seres humanos que tenían los mismos objetivos que él, oteaba Melilla cada atardecer igual que Moisés, miles de años antes desde el monte Nebot, dirigía su mirada hacia aquella Tierra Prometida que nunca conseguiría pisar. Pero Hamed sí. A costa de su sangre muy rojo chillón, pero lo consiguió.

Apenas un año antes había concluido en Abidjan sus estudios de perito mercantil, condición previa e indispensable para que su padre le permitiera después hacer lo que quisiera con su vida. Y lo que quiso hacer fue coger el hatillo, su determinación y su vehemencia y poner toda su energía al servicio de la búsqueda de su particular tierra prometida. Porque Hamed era musculoso, fibroso, proporcionado... superviviente.

- Hasta aquí llegamos solo los más fuertes, me dijo. Muchos deciden abandonar a mitad del camino porque enferman o porque no resisten los contratiempos del día a día, que son muchos. 

Esa vez, incluso habiendo llegado uno de ellos encontró la muerte a diez  metros escasos de su sueño. 
Durante aquellos días del verano de 2005 en los que estuve en Melilla cubriendo la información para CNN+, fui a ver a Hamed al CETI varias veces, a pesar del empeño que los responsables del centro ponían en evitarlo. Hablé bastante con él mientras se iba recuperando, y también con otros compañeros suyos de esa aventura que unos habían comenzado en Guinea Ecuatorial y otros en Malí, Camerún o Senegal.

Siete años y medio después de aquello, con las leyes mucho más endurecidas que entonces y la economía española prácticamente en bancarrrota, compatriotas suyos siguen jugándose la vida para pasar a este lado de África convencidos de que, puestos a elegir incertidumbres, continúan prefiriendo las nuestras. Les da igual que en las oficinas del paro de Melilla haya inscritas 10.500 personas, el 31, 76% de la población activa. O que en Andalucía, el trozo de tierra de presunta promisión que tienen más cerca cuando cruzan el charco, ese porcentaje llegue hasta el 36,87%, lo que significa 1.473.700 personas viendo a ver qué puñetas hacen con su vida.

Pude seguirle la pista a Hamed hasta que en El Ejido consiguió una bicicleta, un chaleco reflectante y un jornal de 50 escasos euros el día que encontraba trabajo en algún invernadero. Ahí, muy a mi pesar, dejé de saber de él. Deseo sinceramente que haya prosperado y que no se encuentre entre los más de doscientos mil extranjeros que, según las estadísticas y visto lo visto, han recogido sus bártulos y se han marchado de nuestro país con la música a otra parte.

Tanto si ha prosperado como si no, me atrevo a pensar que lo que ahora le diría Hamed a quienes saltaron la valla el pasado jueves y descansan en el CETI tras haber sido protegidos por Mustafa Aberchan, el médico musulmán líder del partido Coalición por Melilla que el verano de 1999 fue efímero y polémico presidente de la Ciudad... lo que Hamed diría a sus compatriotas, con su educada pero desafiante mirada verde y sus cicatrices ya endurecidas, yo creo que sería esto:

- Amigos, nos vendieron una moto infumable. Aquí no solo no atan los perros con longaniza sino que, de seguir las cosas como van, igual pronto lo que no quedan son ni perros.

J.T.

viernes, 26 de abril de 2013

No saben cómo salir del atolladero


Aquellos crueles viernes de los primeros meses de este gobierno, aquellos en los que nos fueron propinando despiadados zarpazos a los derechos, al bolsillo y a las esperanzas de futuro, recuerdo que me dejaban un estado de cabreo que me duraba mínimo todo el fin de semana. No me gusta la penitencia. Mucho menos los viernes de penitencia, y aquellas primerizas y agresivas ruedas de prensa de este peculiar trío de la bencina que conforma Soraya S. de S. flanqueada por Montoro y de Guindos eran penitencia pura. Este viernes, después de un breve tiempo sin machacarnos, han vuelto a la carga. 

- Dividirse el trabajo es bueno, ha dicho Soraya cuando les ha pasado a sus alopécicos colegas el marrón de explicar lo decidido en el Consejo de Ministros. 

A las dos menos cuarto, lo reconozco, yo me enfrenté a la temida retransmisión con la guardia bien levantada. Pero a medida que avanzaba la encriptada comparecencia ya no sabía si cabrearme como siempre o apostar directamente por la pena, por la condescendencia con quienes ya no son capaces de disimular que no se creen nada de lo que dicen. Nunca se han creído sus propias milongas pero es que ahora ya, además, se les nota y mucho. 

Aún así este viernes, lo reconozco, no he acabado tan cabreado como otros. Y creo que tengo la respuesta: estoy acojonado. Estos insensatos nos tienen tan en sus manos y eso parece tan inevitable que, por mero instinto de supervivencia tiendo a desear que acierten, que sea verdad algo de lo que nos dicen, eso de que en el fondo vamos a levantar cabeza o que por lo menos no nos vamos a hundir en la más irremisible de las miserias. Tiendo a "resignarme" con aquello del virgencita que me quede como estoy en lugar de concluir, como me aconseja la experiencia, que cuando ellos dicen 25 por ciento de paro en 2015, eso significa que igual es el 35. O el 40. 

Veo sus caras, observo sus muecas, me desespero con sus circunloquios pero los aguanto. Y deduzco: ni tienen la solución, ni la atisban, ni saben cómo demonios explicar lo que nos está pasando. Y claro, en vez de cabrearme con ellos como una mona voy y opto por la pena. Me da por imaginar que igual tienen ganas de salir corriendo y ni siquiera eso pueden hacer, los pobres. Hasta para dimitir puede que tengan que contar con la Merkel quien, para un gobierno títere que le queda con mayoría absoluta, no va a permitir encima que huyan. 

- Si sois buenos y apretáis las tuercas a vuestra gente un poquito más yo os doy dos años de respiro con lo del déficit, ¿vale? Al recorte de las pensiones le vais a llamar "sostenibilidad"; al aumento de impuestos, "novedad tributaria"... y cuando os pidan datos concretos dais largas, apeláis a los mercados y a otra cosa mariposa. 

En el BOE de este sábado se puede comprobar hasta dónde alcanza la dimensión de la tragedia que han perpetrado esta vez y que no han tenido narices de explicarnos en la rueda de prensa. Me los quiero imaginar poco antes, aún en el Consejo de Ministros, y no puedo evitar recordar al desaparecido Joaquín Garrigues Walker cuando, hace nada menos que 35 años, siendo ministro de Obras Públicas en el gobierno de Adolfo Suárez, soltó aquella frase que nos puso entonces los pelos de punta: "Si los españoles supieran lo que se habla en los consejos de ministros, habría colapso inmediato en los aeropuertos para salir huyendo del país". 

Como dice Manuel Alcántara, "Andan confusamente atareados en retrasar el horario para el derrumbamiento total... todos saben que esto va a explotar y que no hay artificieros que lo eviten, pero mientras suena el estruendo, que será la traca final , hacen oídos sordos".

J.T.
Publicado también en la sección de "Opinión" de publico.es

lunes, 8 de abril de 2013

Españoles por el mundo, ¿se van o los echan?

- Papá, me voy a Alemania

Corría el verano de 2008 cuando mi hija mayor me dijo esta frase que tantos españoles de mi generación hemos escuchado de boca de nuestros hijos en algún momento de los últimos cinco años. Le gustaba Berlín, había decidido hacer allí su máster y luego ya vería. Ese "luego ya vería" se convirtió en que comenzó a trabajar allí cuando terminó los estudios y ya va camino del quinto año fuera de nuestro país.

Desde entonces su majestad el skype nos ha mantenido en contacto, yo he ido a verla cuando he podido y ella ha venido también (más veces que yo allí) con la frecuencia que le ha sido posible. Sobre su estado de ánimo no voy a contar nada aquí porque corresponde a su esfera personal. Hablaré de mí, de cómo vivo yo la historia y de lo que me parece que le está pasando a la gente joven de nuestro país.

A mí me satisface que mi hija se esté abriendo camino en la vida, y me da igual donde sea. Pero no puedo evitar que me asalte una terrible asociación de ideas: el recuerdo de las lágrimas que, cuando yo era niño, presenciaba cada vez que desde mi pueblo de la Alpujarra almeriense veía partir un autobús repleto de lugareños para ganarse en Alemania el jornal que en España no podían. Porque la situación actual, salvando las distancias, empieza a tener demasiadas similitudes con aquella.


Como me ocurre a mí, los hijos de muchos de mis amigos inundan en estos momentos no ya el mapa de Europa sino del mundo entero. Bangkok, Durban, Doha, Seatle o Wellington acogen ahora mismo en sus calles y plazas a hijos de amigos míos que se ganan la vida con mejor o peor fortuna. El denominador común de nuestras vidas es la cuenta de skype y el rastreo de billetes de avión comprados con antelación para poder ir a visitarlos a precios asequibles.

Así estamos, según los datos, aproximadamente unas 400.000 familias en toda España. Con nuestros hijos desparramados por  Ámsterdam,  Bruselas, Buenos Aires, Copenhague, Dublín, Lisboa, Londres, Munich, Nueva York, París, Roma, Santiago de Chile, Berlín o Viena. Muchos de ellos salieron este domingo siete de abril a la calle con una pancarta cuyo rotundo lema "no nos vamos, nos echan" unos podemos compartir más que otros, pero es cierto que la frase define un estado de ánimo que afecta a un buen porcentaje de los jóvenes españoles que viven y trabajan fuera de nuestro país.

Salieron a la calle en 33 ciudades de todo el mundo para secundar la iniciativa puesta en marcha por la plataforma "Juventud sin futuro". 33 ciudades donde jóvenes españoles denunciaron la falta de expectativas profesionales que España les ofrece. Y que si están fuera no es precisamente porque les vaya bien sino porque entienden que al menos serán capaces de sobrevivir mejor que aquí. 

Es cierto que ha cambiado la actitud de quien se marcha fuera. Hasta hace cinco-seis años podían hacerlo, como ha ocurrido toda la vida, porque era una posibilidad  que estaba ahí y que si se querían se aprovechaba. Pero ahora se marchan fundamentalmente por exclusión, porque no tienen más remedio, porque aquí en España tienen muy poco, o nada, que hacer. Entre los menores de 25 años hay un 57,6 por ciento de paro.


Por eso no se puede tolerar que a Marina del Corral, secretaria general de Inmigración y Emigración, no se le cayera la cara de vergüenza cuando hace unos días atribuyó la marcha de jóvenes españoles al extranjero "al impulso aventurero de la juventud". La señora del Corral  considera "desvirtuados los discursos que sostienen que la salida de trabajadores cualificados españoles está estricta y únicamente vinculada a la situación de crisis". Es decir, que el barco se hunde y los pasajeros no tienen más remedio que tirarse al agua, pero hay muchos a los que le gusta nadar. Y se queda tan pancha.

A pesar del brillante dictamen de la eminente secretaria general de Inmigracion y Emigración, para un joven español marcharse al extranjero ha dejado de ser una opción y se ha convertido prácticamente en una obligación. Ahí está el quid. O te mueres de asco o te vas.

Claro que marcharse no significa que no te vayas a morir de asco igualmente. Como nos recuerda en alguno de sus editoriales la página web de Juventud sin Futuro, "la precariedad es un mal endémico en toda Europa, y se sufre igual en inglés, alemán o francés que en español. Muchos de los jóvenes que se han marchado fuera pasarán un largo periodo encadenando trabajos temporales, poco relacionados con su cualificación, carentes de derechos y con salarios ínfimos".  Y luego ya veremos porque eso de que se trata de una situación pasajera, y que en breve quien quiera podrá regresar porque volverá a haber trabajo aquí, eso... está por ver.

Mientras tanto muchos de mis amigos y yo, que aún recordamos aquellas maletas de cartón con las que tantos de la generación que nos precedió se marcharon a Alemania, nos seguiremos apuntando al skype y a la búsqueda de vuelos baratos al tiempo que terminamos de ver crecer a los hijos más pequeños que aún tenemos en casa. Haciendo votos porque si también deciden marcharse, que sea porque lo eligen libremente. No porque no les quede otro remedio.

J.T.


lunes, 20 de junio de 2011

Indignarse, verbo reflexivo: conjugación completa del presente de indicativo



Yo me indigno

Tú te indignas

Él se indigna

Nosotros nos indignamos

Vosotros os indignais

Ellos... se descojonan de nuestra indignación.

Literalmente se la trae al pairo: chupan que chupan mientras los demás nos desgañitamos.
Se sienten seguros, protegidos, blindados...
Años, lustros, décadas, viviendo al margen de los problemas de quienes dicen defender.
Sólo se acojonan cuando los llama un banco poniéndolos firmes o cuando el administrador de su chiringuito les discute las dietas.

Trincan el escaño y hacen cuentas: en cuatro años me voy a llevar crudo... ¡tropecientos mil euros!...
así que ya podéis seguir gritando, queridos indignados:
Mi chollo durará más que vuestro rollo.

¿Acabarán teniendo razón estos políticos desvergonzados?
¿Tendremos huevos de tirar la toalla antes de ver cómo se les cae el tinglado y las cosas empiezan a cambiar de una vez?

J.T.

sábado, 21 de mayo de 2011

Manifiesto "Democracia Real Ya" (copio y pego)


"Estas son algunas de las medidas que, en cuanto ciudadanos, consideramos esenciales para la regeneración de nuestro sistema político y económico. ¡Opina sobre las mismas y propón las tuyas en el foro!

1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:

Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. Sanciones específicas por dejación de funciones.
Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones. Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones.
Eliminación de la inmunidad asociada al cargo. Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.
Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.
Reducción de los cargos de libre designación.

2. CONTRA EL DESEMPLEO:

Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).
Jubilación a los 65 y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.
Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.
Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.
Restablecimiento del subsidio de 426€ para todos los parados de larga duración.

3. DERECHO A LA VIVIENDA:

Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.
Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.
Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:

Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.
Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.
Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.
Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.
Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.
Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.
Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.

5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:

Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.
Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.
Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.
Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.
Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria.

6. FISCALIDAD:

Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.
Eliminación de las SICAV.
Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.
Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.
Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).

7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:

No al control de internet. Abolición de la Ley Sinde.
Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.
Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.
Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.
Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.
Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.
Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.

8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR"


Sin comentarios
J.T.

jueves, 19 de mayo de 2011

Los indignados disparan la paranoia de los políticos



Pero no una paranoia: Diez como mínimo, que son de las que me voy a hacer eco aquí. A saber:

El domingo 15-m, ante la convocatoria de "Todos a la calle"

Paranoia 1. "¿Quién cojones estará detrás de esta movida?"
               2. "Estos son unos pringaos. Ni puto caso"

El lunes 16-m, cuando se conoce el éxito de la convocatoria y comienzan las acampadas

Paranoia 3. "Pero cómo se atreven?  En plena campaña electoral!!"
               4. "Son unos indeseables, unos andrajosos", gritan los apocalípticos  de derechas
               5. "Como estos capullos no vayan a votar, nos joden vivos", analiza la izquierda acojonada

El martes 17-m, cuando la cosa va a más

Paranoia 6. "Esto huele a 13-m del 2004", aventa la derecha
               7. "A ver, quiero nombres de interlocutores de esta gente", braman los estados mayores de los   partidos de izquierda

El miércoles 18-m, cuando las Juntas electorales prohíben las acampadas y la policía no desaloja

Paranoia 8. "Ahora lo entendemos todo: el que está detrás es Rubalcaba", preconiza la caverna
               9. "Algo tendremos que hacer y decir, que nos pilla el toro", dice la izquierda
              10. "¿Por qué están en Sol y no en Moncloa?", se desespera Aguirre mientras intuye que la han pillado, como a todos, con el pie más cambiado de lo que ellos aún admiten.


J.T.

lunes, 16 de mayo de 2011

Manifestación invisible en Sevilla


Este domingo he participado en una manifestación invisible.

La mala suerte ha querido que en casa tengamos estropeada la máquina de fotos, con lo que no puedo dar fe de que realmente participé en la manifestación que creo que participé 

No puedo demostrar que estuve y lo que es peor: si miro los periódicos de este lunes no puedo demostrar siquiera que la manifestación existió. Los medios locales la ningunean y los nacionales hablan de Madrid, de Barcelona, de Valencia... pero de Sevilla... nada. ¿Y fotos? Menos aún.

Igual ha sido un sueño

La verdad es que si acabo por convencerme de que la manifestación no existió, el sueño fue bastante bonito:

Cinco mil personas éramos, congregados en la sevillana Plaza de España para protestar... por tantas cosas...

No había pancartas de partidos políticos ni de sindicatos, pero sí lemas que describían cómo nos sentimos tanta gente en este país:

"Me sobra mucho mes al final del sueldo", decía una pancarta
"Tenemos la solución: los banqueros, a prisión", proponía otra
"No hay democracia si gobiernan los mercados"...
"Si el capitalismo no te da futuro, construye un futuro sin capitalismo"...
"Manos arriba, esto es un rescate". Y así decenas

Soñé que abandonábamos la Plaza de España y enfilábamos hacia Puerta Jerez atravesando la calle San Fernando... luego llegamos hasta la Avenida de la Constitución y rematamos la faena en la Plaza de San Francisco, junto al ayuntamiento, a las puertas del Banco de España.

Éramos gentes de toda edad y condición. Se palpaban las ganas de hacerse visibles y de exteriorizar tanta indignación acumulada. Como probablemente se trataba de un sueño, había sido posible orquestarlo todo al margen de las convocatorias de siempre. 

Claro que como no había habido convocatorias "oficiales", los medios no lo tenían en previsiones como cobertura.  ("Sin botellón no nos sacan en televisión", había escrito un joven en su pancarta" Y además un domingo por la tarde, con la escasez de personal que hay en las redacciones: que lo haga Madrid, pensarían.

Y claro, lo hizo Madrid y Madrid pasó de contar lo que yo viví. O lo que yo creo que viví. Demostrarlo me va a costar: me he vuelto loco buscando fotos de mi querida manifestación sevillana de cinco mil personas.

Cinco mil personas: la misma cifra de gente que casi a la misma hora aguardaba en la estación de Santa Justa la llegada del Betis que acababa de subir a primera división.

En esa manifestación ni estuve ni la soñé. Pero de esa sí tengo hoy en los periódicos todas las fotos que quiera.

J.T.