- ¿Por qué no se trasladan los menores de Ceuta a la península?
- Pregúntenle a Vivas (presidente de Ciudad Autónoma), fue la respuesta de Sánchez en los pasillos del Congreso.
- ¿Por qué no se ha parado el desahucio de Mari Carmen?
- Desgraciadamente Almeida y Ayuso, más preocupados en comprar y vender con dinero público aticazos con 200 metros de terraza, han hecho caso omiso a una tragedia social que deberían haber resuelto, declaró Sánchez en las dependencias de Naciones Unidas.
Traducción: todo es culpa de los demás, a mí que me registren. Vamos a ver, señor presidente, ¿de verdad no le da vergüenza tirar balones fuera cada vez que se topa con un marrón? Igual se le votó para que, cuando hiciera falta, fuera capaz de pegar un puñetazo encima de la mesa y dejar de templar gaitas, aunque solo fuera por una vez, con quienes se empeñan en continuar mandando en este país sin presentarse jamás a las elecciones, ¿no le parece?
La excusa no puede ser, cada vez que vienen mal dadas, utilizar como parapeto la legislación vigente. Hacerlo así es un artimaña tramposa porque es usted quien tiene el Boletín Oficial del Estado y quien maneja los resortes del poder ¿O va a ser que no? Echar balones fuera y señalar a otros como culpables es una broma de mal gusto que, además de evidenciar un cierto desprecio por el factor humano, permite concluir que los sentimientos y los problemas de las personas a las que usted tiene la obligación de proteger se la traen al pairo. Ahora se ponen a correr para aprobar el decreto antidesahucios. Se pudo hacer en 2019 de manera indefinida pero el partido que usted dirige prefirió ir renovándolo año a año porque así, dado que el PP votaría siempre en contra, Núñez Feijóo y compañía irían quedando en evidencia cada curso parlamentario. Política barata antes que consolidar derechos.
“Al amigo, el culo; al enemigo por el culo y al indiferente la legislación vigente”, reza un viejo refrán tan incorrecto como exacto. Si te refugias en la legislación vigente para desentenderte del desahucio de tantas Maricármenes como lo han sufrido y lo sufren, si eludes responsabilidades argumentando que las culpas son de los ayuntamientos y las autonomías y nunca tuyas, te estás equivocando. Si en un asunto tan serio como el de Ceuta te limitas a aplicar la legislación vigente, te estás equivocando. Igual que en el caso del millonario y filántropo estadounidense Fergie Chambers, que permanece detenido en España porque su país lo considera terrorista por ayudar económicamente a Palestina y Trump quiere que se le extradite. Ochenta días lleva en prisión técnicamente “a la espera” de la decisión que adopte la Audiencia Nacional. Otro balón fuera. No se puede ir por el mundo ufanándose de presidir un gobierno progresista al tiempo que te resbalan dramas e injusticias que puedes resolver en un plis plas. Si no lo haces es porque no quieres. Solo hace falta voluntad política. Y sensibilidad de izquierdas, claro.
Llega el otoño, llegarán los fríos, miles de seres humanos llevan casi dos meses durmiendo al raso en Ceuta y a usted no se le ocurre otra cosa para exculparse que apelar a la legislación vigente y atribuir la responsabilidad a otros. Mientras el PP hace el ridículo con espráis en el Congreso y demás mandangas, mientras Feijóo produce tremenda vergüenza ajena cada vez que abre la boca, el gobierno que usted preside se duerme en los laureles y desperdicia ocasión tras ocasión de actuar de manera contundente. Si el llamado líder de la oposición es un desvergonzado y un amoral, la frialdad con la que usted se desenvuelve nos hiela la sangre. Por una vez podría actuar como si fuera el gobierno de izquierda progresista que dice ser, ¿no le parece? Puede hacerlo y debería hacerlo. La policía no puede continuar comportándose en sus actuaciones callejeras como si gobernaran las derechas, con los fondos buitre no se puede actuar con la complacencia con la que lo hace la ministra de Vivienda. Distínganse, por favor, equivóquense alguna vez en el sentido correcto y hagan política para las personas de a pie.
Si no saben hacerlo, dejen paso a una izquierda de verdad que se aleje de los postulados liberales, ponga firmes a las fuerzas de seguridad y a la banca, y apueste por alianzas internacionales que cuestionen en serio, no solo de boquilla, los desmanes de Trump, Netanhayu y compañía. Nuestro país está pidiendo a gritos aplicar una política muy distinta a la que venimos arrastrando desde la Transición y los Pactos de la Moncloa, no basta con hacerse fotos junto a Zohran Mamdani, el joven alcalde progresista de Nueva York.
En este momento, la opción no puede ser solo “o Trump o Pedro Sánchez” como se oye decir en los mítines socialistas. Además de la caverna pura y dura que crispa este país a diario, además de un gobierno que se autodenomina progresista pero que tras ocho años en el poder no ha sabido, o no ha querido, ser resolutivo a la hora de solucionar problemas como el hacinamiento de Ceuta o desahucios tan sangrantes como el de Mari Carmen, tiene que haber otras opciones. A ver si la verdadera izquierda espabila de una vez. Y la votamos, claro.
J.T.








