Mayo de 1976 fue el mes en que nacieron dos medios de comunicación claves en el mapa de los primeros años en España tras la muerte de Franco. El día 4 salió a la calle el primer número de “El País”, el diario de información general que desde entonces, y a pesar de sus múltiples vaivenes, no ha dejado de estar presente, e incluso de marcar agenda, en la vida social y política de nuestro país durante las cinco última décadas.
En este clima donde los medios de comunicación de referencia eran revistas que se habían jugado el tipo durante los últimos años de la dictadura, (Triunfo, Cambio 16 o Cuadernos para el Diálogo entre otros) es en el que irrumpen en los quioscos dos medios como “El País” e “Interviú”. El primero llamaba la atención más por su impecable diseño y su manera de titular que por sus contenidos. Pero qué duda cabe que significaba aire nuevo. En aquel momento, el presidente de este proyecto empresarial se llamaba José Ortega Spottorno, hijo del filósofo Ortega y Gasset, y entre sus principales accionistas cabían personalidades tan dispares como Manuel Fraga Iribarne, que en ese momento era ministro del Interior con Arias Navarro,o Ramón Tamames, economista autor de libros imprescindibles como “Estructura económica de España”, cuya primera edición databa de 1960, y que por aquel entonces se encontraba preso en la cárcel de Carabanchel por pertenecer al clandestino Partido Comunista de España (PCE). Los promotores de “El País” vendieron esta antinomia como un certificado de pluralidad que respaldaba su independencia periodística. El tiempo se encargaría de desenmascarar la coartada.
“El País” estaba bien hecho, y su irrupción en el panorama mediático de aquel entonces supuso tal revulsivo que buena parte de la prensa que hasta ese momento existía en España fue diluyéndose hasta acabar desapareciendo. Periódicos como “Arriba”, “Ya”, “Solidaridad Nacional” o “Pueblo” comenzaron su irremisibe cuesta abajo y otros como “El Alcázar”, que radicalizaron su adscripción fascista, resistieron algo más.
Fue un mes de muchas emociones Mayo de 1976. Todo seguía prácticamente igual que tras la muerte de Franco, pero es verdad que la aparición de medios como “El País” o “Interviú” nos aliviaba y proporcionaba cierta esperanza. Desde un punto de vista legal, con el código penal vigente en la mano, la mayor parte de lo que se publicaba en estos dos medios era querellable, pero resistir era el desafío. Esta fue una de las patatas calientes con las que se encontró Adolfo Suárez cuando un mes más tarde, a finales de junio de ese mismo año, fue nombrado presidente del gobierno dando así comienzo a una etapa nueva en la que el objetivo era legalizar los partidos políticos, elaborar una constitución, convocar elecciones y promulgar una amnistía.
Gran primavera la de 1976 en España, sabroso preludio de todo lo que comenzó a ocurrir a partir de ese momento. El 18 de octubre de ese mismo año, salió a los quioscos el primer número de “Diario 16”.
J.T.












