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jueves, 3 de abril de 2014

Los astronómicos recortes en el Observatorio de El Calar Alto


¿Sabrá Mariano Rajoy qué es y dónde está el Calar Alto? La verdad es que cuando alguien se pasea por el mundo con el Marca en la mano, no sería extraño que desconociera que el Calar Alto es un observatorio astronómico hispano alemán que, ya a mediados de los años setenta del siglo pasado, puso a Almería y a España en el mapa de la astronomía europea y planetaria.

Contar entre los activos de tu país con un observatorio como el Calar Alto es, francamente, para sacar pecho sin ningún recato. Su prestigio, sus observaciones, sus descubrimientos y el reconocimiento internacional del centro, algo que se puede verificar pinchando en enlaces como éste, permitirían  a cualquier gobernante con mínimas inquietudes intelectuales presumir de ello en los foros internacionales con incontestable autoridad moral.

Tampoco se puede decir que los predecesores de Rajoy le hicieran nunca demasiado caso al observatorio astronómico de El Calar Alto, situado a 2.168 metros de altitud en la sierra de los Filabres, y donde las excepcionales condiciones meteorológicas garantizan más de 200 noches de observación al año. Un centro de investigación cuyos telescopios e instrumentos asociados han alimentado con datos, durante los últimos cuarenta años, miles de publicaciones científicas y centenares de tesis doctorales. Hay pocos así en el mundo.

Pero esta caterva de depredadores (Guindos, Montoro, Báñez, Soria, Mato,Wert...) que capitanea Rajoy parece que ha decidido, no sólo no hacerle ni puñetero caso al observatorio astronómico almeriense, sino que son capaces hasta de cargárselo directamente. Cerrojazo y punto. En el proceso de acoso y derribo al que este gobierno pp está sometiendo todo aquello que huele a cultura, investigación, ciencia o desarrollo, parece obvio que enclaves como El Calar Alto no les hacen ninguna falta a estos avariciosos indocumentados. Se trata de una verdadera joya, pero a estos acólitos de los dictámenes neoliberales les importa un verdadero pimiento.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento anual del observatorio más puntero de Europa? Hace varios años, eran cuatro millones de euros, cinco mil veces menos que el dinero inyectado a Bankia; el ocho por ciento del dinero descubierto a Bárcenas en Suiza; una cantidad inferior incluso al precio del ahora embargado palacete de los Urdangarín en Pedralbes...


Hace algo más de un año se dispararon las alarmas: Los ocho astrónomos del observatorio almeriense y el personal que les ayuda a que su trabajo sea posible, unas cincuenta personas en total, empezaron a intuir que sus patronos podrían acabar, más pronto que tarde, dejándolos tirados. Los alemanes (Max Plank) y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), socios propietarios del centro a través de la empresa Centro Astronómico Hispano Alemán (CAHA) firmaron un convenio en el que se comprometían a mantener operativas las instalaciones hasta 2018 -lagarto, lagarto, ¿y después qué?- pero eso sí, a cambio de tijeretazos en el presupuesto verdaderamente astronómicos, nunca mejor dicho.

Llegaron a proponer hasta el  setenta y cinco por ciento de recortes. Luego se quedó en el sesenta, y este año 2014 el Calar Alto está resistiendo, mal, con poco más de dos millones de euros. Es decir, casi la mitad del presupuesto de antes. Ya han dimitido dos directores y entre los trabajadores los primeros en caer han sido el personal de limpieza y cocina, ocho personas que ya han dicho adiós y cuyo trabajo ahora lo realizan empleados de una empresa externa. Por menos de la mitad del medio millón de euros que los propietarios aseguran que costaba antes. Pésimo síntoma. Una vez cortadas las primeras ocho barbas, el resto de trabajadores ha puesto las suyas a remojar. Este jueves han finalizado una primera semana de huelga, durante la que han protestado en Madrid frente a la sede del CSIC, en Granada ante el Instituto Astronómico de Andalucía y en Almería ante las oficinas de la empresa CAHA.

He seguido con interés esas manifestaciones; he constatado, contrariado, la escasa repercusión que han tenido en los medios, incluidos los locales y autonómicos; he percibido desánimo e impotencia entre los profesionales que, a fecha de hoy, continúan siendo el soporte de un enclave científico puntero en todo el mundo. Pero lo que más me ha llamado la atención, lo que realmente me ha abierto las carnes, es que en su protesta había carteles y eslóganes pidiendo que "solo se les recorte el 25 por ciento". Me he tenido que frotar los ojos varias veces para verificar que estaba leyendo bien.

Pero vamos a ver, compañeros, que vuestros sueldos, yo lo sé, son más bien normalitos ¿cómo es que admitís entonces una rebaja del 25 por ciento? ¿cómo que aceptaríais de buen grado un tijeretazo que fuera "sólo" de la cuarta parte de vuestros actuales ingresos? ¿Significa eso que asumís la machacona y tendenciosa propaganda del gobierno que sostiene que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? ¿tanto ha calado la mentira de que la culpa de la crisis es nuestra? ¿tan inevitable veis el cierre? ¿tanto miedo tenemos ya en el cuerpo? ¿tan negro lo vemos todo que ya no salimos a la calle para exigir mejoras, para mantener nuestras conquistas, para reclamar el derecho a prosperar, sino que lo hacemos para que, dado que -con perdón- nos la van a meter hasta el fondo, al menos acabe siendo solo "la puntita nada más"?


Como avisa Juan Carlos Monedero en su libro Curso urgente de política para gente decente,  "el capitalismo necesita una sociedad de individuos que no tengan más remedio que vender su mano de obra en el mercado de trabajo al precio que éste le ofrezca". Así que, lo que modestamente creo que nos toca, es no permitir que esa humillación acabe siendo inevitable. Como sucede tantas veces en la vida, toda renuncia a derechos, toda capitulación frente a quienes aprietan las tuercas solo sirve para que se abra la veda. Para que, más tarde o más temprano, vuelvan a apretárnoslas hasta que reventemos. Nunca estarán satisfechos. Siempre querrán más. Veremos qué ocurre con los observatorios de Canarias. O con el que los aragoneses están ultimando en Teruel.

No podemos tolerar que se carguen el Calar Alto. No podemos dejar que un proyecto científico pionero, con más de cuarenta años de éxitos, pase a dormir el sueño de los justos. ¿Serán capaces Rajoy y su cohorte de liquidarse este observatorio, a pesar del valor añadido que tiene, del prestigio que aporta a nuestro país? Por favor, que alguien le esconda el Marca aunque sea un ratito, imprima unos pocos folios con alguno de los links de este post y se los ponga en la mano a Mariano aunque sea resumiditos y bien señalados con marcadores de colores. Para que no le cueste mucho al muchacho enterarse de la película. Claro que tendrán que aprovechar un hueco en el que no estén poniendo algún partido en la tele.

J.T.


miércoles, 17 de julio de 2013

España, parque temático de la corrupción


Dicen que los pollos que hay montados en Turquía y Egipto nos van a llenar el país de turistas este verano. Puede ser. Que haya menos competidores en el mercado de las hamacas al sol, el olor a bronceador y los karaokes nocturnos en megahoteles costeros se puede utilizar como argumento para explicar la afluencia de visitantes extranjeros. Pero yo me muevo con otra hipótesis de trabajo: esto se está llenando de guiris por puro morbo.

¿Mallorca? Ni El Arenal, ni Can Pastilla ni Alcúdia, ni Cala Pi, qué va. Lo que les pone ahora a los turistas es hacerse fotos en esa estrecha y empinada callecita que conduce a la oficina del juez Castro y por la que tantas veces han hecho pasarela el yerno del rey, su ex socio Torres y señora, un antiguo presidente de Baleares llamado Matas, y por donde ha estado a punto de desfilar la mismísima hija de su majestad. 

¿Marbella? Puerto Banús ya es vintage, y no te digo Puente Romano o el Marbella Club. Demodé. Lo que mola ahora es darse una vuelta por los juzgados donde tantas veces han visto por la tele entrar y salir a la Pantoja, a su ex Muñoz, a la ex de su ex Zaldívar… Una foto en esa Plaza de los Naranjos, donde está el ayuntamiento desde cuyo balcón tantas soflamas lanzara el extinto Gil es para enmarcarla y colocarla de recuerdo en el balcón de tu casa de Eupen.

¿Benidorm? Nada de María Jesús, su acordeón y los pajaritos. Ahora hay que buscar una excursión que te pasee por el parlamento autonómico, la casa de Camps, la farmacia de su señora… Ya está tardando en aparecer ese visionario tour operator que organice el evento y convenza al expresi para ceder algunos de sus trajes con los que montar una exposición.

El descomunal “parque temático de la corrupción” en que se ha convertido España está pidiendo a gritos que alguien lo ponga en valor: visitas guiadas a Soto del Real, la Audiencia Nacional, la sede de los principales partidos… Ya se sabe que la gente es muy cotilla y quiere ver con sus propios ojos y tocar, si puede, lo que lleva todo el año viendo en la tele: la casa de Bárcenas donde durante meses era asaltado por despiadados paparazzi, el trozo de calle que conduce a las dependencias del juez Ruz…

Al paso que van en Cataluña, los juzgados de Barcelona se van a hacer más famosos que la Sagrada Familia. De momento ya salen más en los informativos de la tele, dando cuenta de corrupciones de Convergencia y de Unió. Ya veréis cómo algún listo acaba incluyendo en las guías turísticas las dependencias judiciales de media España. Al llegar a la plaza de Obradoiro, los peregrinos del Camino de Santiago acabarán entrando antes en el ayuntamiento que en la catedral.

¿La Giralda? Anda ya, donde se ponga el interés que tiene ese pasillo de los juzgados sevillanos por donde cargos y ex cargos de la Junta, sindicalistas y allegados varios van entrando y saliendo, algunos de ellos caminos de la cárcel, que se quite la Torre del Oro y hasta el puente de Triana. Y si yo fuera la Macarena empezaría a ponerme celosa ya de tanto paseíto de la jueza Mercedes Alaya arrastrando su maletita del taxi al juzgado y del juzgado al taxi. Chupa más cámara ella que todas las procesiones de Semana Santa juntas. 

Pero el personaje que sin duda alguna suscita mayor interés este verano es Mariano Rajoy. Se vende tan cara una comparecencia suya que cada vez se dispara más su cotización. Es lo que tiene la curiosidad malsana: ¿Dónde estará escondido hoy? Algún hotel podría sacarle rentabilidad, si se lo propusiera, a los pasillos por los que suele huir de la prensa. Al turista le interesa el culebrón que protagoniza Rajoy porque contiene intriga, morbo y desenlace incierto. ¿Dimitirá? ¿Comparecerá? ¿Continuará con su huida hacia no se sabe dónde? Interesan los lugares por los que se mueve, la Moncloa, Génova, el parlamento… y quizás Soto del Real, porque digo yo que, habida cuenta que en la cárcel no permiten los smartphones algún día tendrá que visitar a su amigo, ¿no?

A Mariano lo han convertido en personaje estos últimos días los periódicos y las teles de medio mundo. Lo ponen a parir a él y de paso a todos nosotros también. Así las cosas ¿qué menos que sacarle rentabilidad a la situación? Hay que ser positivos, por lo que no estaría mal promover cuanto antes la idea: “España, parque temático de la corrupción”. Overbooking de japoneses haciendo fotos de corruptos, casas de corruptos, juzgados donde declaran los corruptos…

La putada es que la iniciativa acabe teniendo éxito y nos entre tanta pasta que consigamos salir de la crisis. La putada no sería eso, claro que no, la putada sería que el ínclito no se cortaría un pelo en apuntarse el tanto y saldría a la palestra proclamando: “¿Veis como al final la vida consiste en resistir?”

J.T.

lunes, 15 de julio de 2013

Rajoy, como Felipito Takatún: YO SIGO


Así caigan chuzos de punta, queridos ingenuos míos... yo sigo

Corrupción, sobres, entregas en efectivo... Pero qué ordinarieces. Yo... sigo. ¿queréis dejarme en paz?

¿Bárcenas, quién es ese? Que yo sigo, que no os queréis enterar, coño, que sigo. Y si hay otros que quieren jugar a otra cosa por unas u otras razones, esa es su responsabilidad.

Pero vosotros qué os habéis creído? ¿que un presidente puede estar todos los días saliendo al paso de cualquier mariconada? Yo sigo

¿Es que no sabéis, queridos tontuelos, que el Estado de Derecho no se somete a ningún chantaje? Yo...sigo

A ver si os enteráis de una puñetera vez: España es un país serio y yo quiero contribuir a que esto siga siendo así. Y para eso no tengo más remedio que "sacrificarme" y seguir. A ver, repetid conmigo: "Yo sigo".

No seáis pesados, de verdad, ¿cuántas veces os tengo que decir que todo lo que tenía que decir ya lo dije el 3 de febrero? ¿Os queréis enterar de una vez? Que yo sigo, os pongáis como os pongáis.

¿Que la oposición pide mi dimisión? Mira cómo tiemblo. Yo sigo

¿Acaso no me votasteis con mayoría absoluta para estar donde estoy y hacer lo que hay que hacer? ¿Que ahora no os gusta? Pues se siente, chicos, habedlo pensado antes. Yo sigo

Que no os queréis enterar, que no me vais a echar ni con agua caliente, que yo... sigo, que voy a cumplir mi mandato os pongáis como os pongáis. Listos, que sois unos listos

P.D. Felipito Takatún fue un personaje televisivo de los 70 al que dio vida el cómico argentino Joe Rígoli y que hizo fortuna con una machacona frase (“Yo sigo”). Una expresión que durante años toda España repetía en bares, hogares y oficinas. Este lunes, durante su inevitable comparecencia en Moncloa, Mariano Rajoy ha homenajeado a aquel personaje y su conocida frase imitando a Rígoli con acreditada solvencia. Yo sigo = Al final la vida es resistir.

J.T.

viernes, 12 de julio de 2013

La desfachatez del "innombrable" Luis Bárcenas


- Cuando se tiene dinero en Suiza, oculto al fisco español, como usted sabe, señoría, hay que ser prudente y no utilizar aquí cajeros que te delaten.

- Yo no lo sé, lo que usted me diga, le contestó el juez Ruz a un Bárcenas cuyo tono y manera de explicarse ante él hacían pensar que el extesorero pepero creía estar en una tertulia con amiguetes en lugar de sentado ante la justicia para declarar por presuntas acciones delictivas de un calado escandaloso.

El soniquete y el estilo de Luis Bárcenas en su declaración judicial me sonaban familiares. ¿A quién había oído yo explicarse con similar descaro y desenvoltura? ¿cúando? ¿dónde? Hasta que caí en la cuenta: el tono era idéntico al de Mario Conde hace casi veinte años en el Congreso durante una histórica comparecencia parlamentaria en la que se labró su ruina. Allí Conde llegó a sacarle la lengua a la parlamentaria socialista Mercedes Aroz, que le pedía explicaciones al exbanquero por algunas de sus confusas actuaciones al frente de Banesto, y ese fue el principio de su definitiva caída a los infiernos. 

Yo no sé si Bárcenas llegó a sacarle la lengua a Pablo Ruz el pasado 27 de junio, pero los suspiros del juez en las grabaciones que he escuchado en la cadena Ser hacen pensar que su señoría debía estar contando hasta cien para evitar que se le escapara la más mínima apostilla ante las provocaciones del "declarante". Aquella misma noche Bárcenas durmió ya en Soto del Real.

Según cuentan Bárcenas, el "innombrable", regala pantalones y puros a sus compañeros de presidio y reparte allí amplias sonrisas y generosas promesas de futuro. Tampoco esta manera de proceder es original: en enero del 99 Jesús Gil entró en la cárcel de Alhaurín repartiendo rolex a los funcionarios antes de pedirles que estuvieran al tanto y se ocuparan de él cuando le diera un "yuyu". Yuyu que Gil tenía perfectamente programado y que le resultaría sencillo provocar; le basó sólo con dejar de tomar la medicación que tenía prescrita. Así eludió la cárcel el entonces alcalde de Marbella y así consiguió que lo ingresaran en el hospital.

¿Conde + Gil = Bárcenas? De Conde y de Gil llegó a decirse que era dos outsiders, dos personajes preocupantes para el sistema. Conde llegó incluso a escribir un libro que tituló así,  "El sistema", en el que exponía su particular punto de vista sobre el funcionamiento de una maquinaria que no le dejaba hacer las cosas como él -tan listo y tan guapo- creía que había que hacerlas. Gil llegó a la alcaldía cuando en Marbella estaban hartos ya de la inoperatividad de los políticos de siempre.

Bárcenas, en cambio, ha permanecido dos largas décadas en el corazón mismo del sistema como rresponsable de finanzas del  partido político que actualmente nos gobierna. Como él mismo se ha encargado de remarcar ante el juez, "se lo sabe todo" sobre decenas de cargos institucionales de su partido, personas relevantes tanto cuando estaban en el poder como en la oposición y para quienes, hasta hace pocos días, el "innombrable" era una persona honorable (de la que, Rajoy dixit, "no se podría demostrar que no era inocente") pero ahora es ya un delincuente al que todos los partidos políticos del arco parlamentario, excepto el pp, según Alfonso Alonso, "le siguen el juego".

Confieso que me ha escandalizado escuchar a Bárcenas expresarse con tanta desfachatez ante el juez Ruz. Su manera de admitir las cuentas en Suiza, de contar sus viajes, de dejar claro que no le gusta que el dinero esté ocioso o sus explicaciones sobre cómo ganaba dinero en bolsa con los "chicharros", su modo de apelar al secreto bancario suizo para evitar dar nombres que conoce "hasta que lo pida la justicia"... ¡un horror!

¿Y éste era el hombre que manejaba las finanzas del partido de Aznar, Rajoy, Cascos, Arenas, Cospedal...? Al margen de que los untara con sobres o no, ¿es posible que hayamos estado y estemos en manos de gente así?

Lo dicho: Mario Conde y Jesús Gil, al lado de este figura, unos "pringaos".

J.T.








lunes, 8 de julio de 2013

Peor que en 2015, dice el tío


Ni para replicarle a su crítico predecesor se apea el peligroso Mariano de su manida y cansina cantinela:

-Estamos haciendo lo que hay que hacer
-Nadie podrá decir que no estamos tomando decisiones
-Los balances se hacen al final

Tuvo, eso sí, un ligero atisbo de socarronería cuando remedó aquel manoseado "España va bien" y lo convirtió en un atrevido "España va mejor". Y ese cachondo que Rajoy lleva dentro, según mi amigo Javier B. y algunos otros incondicionales del todavía presidente, remató con una osadía más:

- Estamos peor que en 2015

En la Fundación FAES, terreno hostil, Mariano fue soltando lindeza tras lindeza durante veinte minutos este domingo. Lo hacía mirando al tendido mientras a su izquierda, con ese aire de inspector de Hacienda que esgrime desde que en 1976 aprobara las oposiciones, su antecesor no movía ni uno solo de sus trabajados músculos y mantenía esa mirada fría y autosuficiente de jarrón chino que se resiste a convertirse en florero.

Se veían en persona por primera vez desde la teledirigida reprimenda televisiva. Mes y medio ha transcurrido desde la entrevista a Aznar en Antena 3 Televisión y Rajoy quiso aprovechar para replicarle pasando lista: “Solo en el último mes el Consejo de Ministros ha aprobado entre otras, y digo entre otras... la ley de educación, la de emprendedores, la reforma de la Administración, la autoridad fiscal independiente, la ley de unidad de mercado, la de morosidad, las soluciones para Ayuntamientos y universidades con problemas financieros, y la creación de la comisión de expertos para reforma sistema tributario"

En lugar de avergonzarse del terrible listado de tropelías perpetradas, va el tío y se pone a presumir de lo mucho que machaca a los ciudadanos. A tenor del lugar donde lo hacía, podría entenderse como una rivalidad de patio de colegio en la que los más gallitos compiten por ver quién es el más perverso, el más malvado, el más cabrón en definitiva. Y la verdad es que, a lo tonto, el gafotas de la barba le va ganando terreno al chulo bajito de bigote afeitado: "Te jodes, Josemari, parece que pensara, en un año y medio me he llevado por delante más derechos laborales, sociales y ciudadanos que tú en dos legislaturas, con todo lo malísimo que te las das de ser"

No sólo se limitó Rajoy en FAES a enumerar fechorías ya consumadas sino que sacó pecho para presumir de los próximos machaques que nos esperan: "En breve -añadió- vamos a aprobar la reforma energética, la racionalización de la Administración local, la ley de telecomunicaciones, la reforma de las pensiones, y haremos un informe de evaluación de la reforma laboral que puede llevar o no a decisiones”. 

No se quedó ahí porque también insinuó la posibilidad de una nueva vuelta de tuerca a la reforma laboral, que es lo que quiere Bruselas, y también la patronal. Así se entiende lo del "estamos peor que en 2015": nos va metiendo de lleno en la mierda para luego poder vender como mejora que nos presta una manguera para ducharnos.

Aznar y Rajoy este domingo en Guadarrama, con su estudiado look veraniego y sus tintes de pelo al día, se habían desayunado con los primeros trinos procedentes de Soto del Real. Se exhiben en el estrado pero se escabullen en los pasillos (nunca un periodista a menos de tres metros de distancia) mientras en los calores carcelarios se va cociendo a fuego lento el hombre que durante veinte años los tuvo a salvo de preocupaciones económicas. El nombre y los números de Bárcenas sobrevuelan en cada lugar en el que uno u otro aparecen en público.

-  Estamos peor que en 2015

Sobre todo estamos peor, Mariano, quienes aspiramos a que para esa época Bárcenas haya cantado ya todas las óperas de Verdi juntas y eso signifique que tú y muchos de los tuyos nos hayáis dejado en paz de una puñetera vez.

J.T.

jueves, 4 de julio de 2013

A ver, Mariano, di “Bárcenas”, hombre, que no pasa nada


A ver, Mariano, di Bárcenas, hombre, que no pasa nada. Venga, vamos a intentarlo: la b con la a… 

El refranero cuenta con un generoso repertorio de frases que ponderan las ventajas del silencio y que Rajoy, con su memoria de opositor, debió aprender bien en su día: “no hables a menos que puedas mejorar el silencio”,”uno es prisionero de lo que dice y propietario de lo que calla”… Registrador de la propiedad como es, debe archivar las escrituras de sus silencios para sacarlas, como todo aplicado especulador, cuando cree que puede obtener la mayor rentabilidad. 

En silencio aguantó Mariano carros y carretas cuando perdió en 2004 sus primeras elecciones. En 2008 volvió a perder, hizo amago de tirar la toalla pero optó por continuar… callado. Cuando, tras ganar en 2011, dio a conocer los nombres y apellidos de los “agraciados” que iban a ser miembros de su gobierno, nada más leerlos dobló el papel y desapareció sin hacer el más mínimo comentario. 

Cuarenta días tardó en comparecer de nuevo y lo hizo en Bruselas tras varios viernes en los que sus ministros ya nos habían revuelto los ánimos y las tripas con recortes, subidas de impuestos, eliminación de derechos y anuncios apocalípticos. Admitió que no iba a poder cumplir el programa con el que había ganado las elecciones y convirtió en pareja de hecho el silencio y el cinismo, las dos características que definen su proceder habitual desde entonces. 

No es que ahora se niegue a pronunciar la palabra Bárcenas. Es que lleva casi veinte meses sin coger jamás ningún toro por los cuernos, escapándose por los garajes, eludiendo comparecer, dejándole los marrones a sus ministros, legándole a la historia hallazgos como la “plasmaconferencia” de prensa… y callando. 

Callar está bien si a cambio escuchas. El silencio solía tener buena prensa hasta que hemos visto usarlo a Rajoy. Su manera de callar reviste carácter de desprecio hacia sus empleadores, que somos todos los ciudadanos que lo hemos puesto ahí democráticamente y a quienes nunca escucha. Es nuestro servidor, pero él solo sirve a Alemania. Se debe a nuestros intereses, pero nos machaca para complacer a bancos y empresarios y además tiene la caradura de explicarnos, cuando se decide a abrir la boca, que es por nuestro bien, que ya veremos cómo empezamos a mejorar pronto. Su manera de reaccionar ante todo lo que rodea al escándalo Bárcenas, su ruidoso silencio ante las indignadas invectivas de su decepcionado predecesor son actitudes más propias de un talante cobarde que calculador. 

Ser pusilánime y tener poder es un cóctel explosivo y por lo visto también una práctica contagiosa como lo demuestra el hecho de que la lenguaraz Aguirre, tan suelta ella siempre en foros y cenáculos varios, no se atreva ni a nombrar al ex tesorero Bárcenas en la primera reunión de los prebostes del partido tras el encarcelamiento del simpático -según los presos que lo acompañan- millonario suizo. 

Bárcenas. Se llama Bárcenas, ¿verdad, Mariano? Si os cuesta trabajo pronunciar su nombre, yo tengo una amiga logopeda que os puede ayudar. A ver, venga, vamos a intentarlo una vez más: la b con la a…

J.T.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Por qué tienen tan poca vergüenza


No saben lo que es la vergüenza. Eso es lo que les pasa a los de la Gürtel, a Bárcenas con sus millones en Suiza, a los "sobrecogedores" de sobresueldos, a los comisionistas de los Eres, a iluminados agradecidos y generosos iluminadores, a egregios yernos y trincones varios que últimamente infestan e infectan los informativos nuestros de cada día. Y no saben lo que es la vergüenza entre otras cosas porque nunca se han planteado que deban sentirla cuando meten la mano.Y además mienten. Andan por la vida convencidos de que las cosas son así y por tanto se limitan a actuar como creen que hay que hacerlo: " Total, todo el mundo lo hace". 

¿Corruptos? ¿Inmorales? ¿Pícaros? ¿Ladrones? ¡Qué va! No tienen vergüenza porque no quieren que les llamen gilipollas.

No tienen conciencia de culpa ni de transgresión. Mucho menos de delito. No sé usted, pero yo no conozco a nadie que esté avergonzado por haber cobrado en negro una parte del dinero que le pagaron por aquel piso que vendió. Al contrario, tenían miedo de que su pareja, su familia o sus amigos le trataran de tonto si no aceptaba. Tampoco conozco a quien le avergüence haber cobrado dos dietas de más o haber pasado más kilómetros de los realmente realizados en un desplazamiento profesional. Ni a quien le remuerda la conciencia por haber inflado una factura.

En este mayo tributario, amigos que tienen pisos alquilados se jactan ufanos de haber conseguido que la declaración de la renta les salga "a devolver". Caras de espanto me han puesto cuando he osado preguntarles si han incluido los alquileres que cobran. ¡Por supuesto que no! Una querida amiga que echa horas por un tubo en un bar de mi barrio tiene  un contrato de media jornada y se siente privilegiada cuando se compara con las peores condiciones en las que trabajan muchas de sus compañeras. Para su jefa, eso es "lo normal". Todo el mundo lo hace.

Yo no sé si a esta manera de funcionar habría que llamarla corrupción, picardía, inmoralidad o poca vergüenza pero es un hecho. Tenemos incrustada en nuestro comportamiento diario una especie de doble moral que, cuando por elevación la llevamos al terreno de la alta política y las estratosféricas finanzas, se traduce en que los que roban dinero a espuertas o quienes esconden millones en paraísos fiscales no sienten el más mínimo remordimiento por hacer lo que hacen. Es "lo normal". Todo el mundo lo hace. Proporciones distintas, actitud similar.

Los "presuntos" delincuentes de altos vuelos y baja estofa, de guante blanco y sangre multicolor que durante los últimos años han saqueado impunemente bancos, constructoras, diputaciones, ayuntamientos, autonomías y demás instituciones españolas tienen que acabar más pronto que tarde dando con sus huesos en la cárcel y devolviendo todo lo robado. Es urgente que lleguen los escarmientos ejemplares, pero también es imprescindible que nuestros hijos crezcan convencidos de que la desfachatez no puede ser rentable. Que mentir es de impresentables. Que ser honrados merece la pena. Que quien trinca nunca sale bien parado aunque en un principio lo parezca. Y que eso de la doble vara de medir... como que no.

Para conseguir esto igual sería bueno, por ejemplo, que ahora que los peces gordos comienzan a desfilar por los juzgados, y esperemos que pronto camino del trullo, los "pezqueñines" que siguen cobrando o pagando en negro, que no declaran alquileres o tienen gente trabajando sin contrato dejaran de actuar así. Este país empezará a tener políticos decentes cuando todos reivindiquemos a diario nuestra propia decencia. Cuando dejemos de tener sensación de ser unos gilipollas si no hacemos trampas.

Yo espero que llegue el día en que pueda pedir factura con iva, declarar el alquiler y no tener que pagar ni cobrar en negro sin que nadie me mire como a un extraterrestre ni me acabe diciendo pero qué tonto eres. Mejor espero sentado, ¿no?

J.T.

viernes, 22 de marzo de 2013

La máxima del pp: Cuanto mayor sea el embrollo, mayor será la confusión


Llegaron al poder tras ocho años sin hacer nada y se mantienen en él mintiendo y liándolo todo. Embrollo tras embrollo. Con el caso Bárcenas, un asunto tan sangrante que pide a gritos  que rueden cabezas de una vez, ya están empezando a conseguir su objetivo. 

Está todo tan liado, se complica tanto la historia a medida que pasan los días, el embrollo es de tal calibre, es una telenovela tan mala… que al final consiguen que perdamos el hilo y las ganas de saber cómo acabará. 

De eso creo que se trata. Eso es lo que intentan, que nos aburra el panorama, que perdamos la paciencia viendo cómo transcurre el tiempo y ningún “malo” paga por sus fechorías. Se tiran tantas semanas, tantos meses, tantos años siendo presuntos malos que cuando al final los procesan, les señalan juicio, incluso los condenan, el respetable ya ha abandonado su localidad y se ha marchado a casa harto de esperar. 

Parapetado tras tanto embrollo, el gobierno sobrevive y huye hacia adelante incrementando hasta tal punto el memorial de agravios que nos resulta cada vez más difícil llevar la cuenta. Este viernes el tal Bárcenas se ha superado a sí mismo y ha elevado el listón de la chulería. La enorme dimensión de su soberbia permite deducir que si la esgrime, es porque se lo puede permitir. 

Tiene Bárcenas a dos jueces disputándose sus comparecencias y hoy, rizando el rizo, se ha negado a declarar, que dice el hombre que está harto ya de tanto ir a los juzgados. Además ha anunciado que no le dirá nada más a ningún juez, se llame Ruz, Bermúdez o como se llame y se ha negado también a repetir una prueba caligráfica invalidada por los ardides infantiles que utilizó para realizarla. 

Me parece ya demasiado vacile impune. El suma y sigue del propietario de una cara de cemento que se ha permitido guardar cabezas de arce y equipos de esquiar en los sótanos de su empresa-partido, hacer peinetas en los aeropuertos, usar abrigos como los de Al Capone y denunciar a sus teóricos superiores por despido improcedente en abierta contradicción con las versiones que ellos/ellas habían facilitado del affaire. 

Bárcenas ha puesto ya en la picota y en ridículo a la mitad del partido para el que partió y repartió durante años. Y su jefe máximo, mirando al tendido como si la fiesta no fuera con él. 

 P.D. Fabra, ex presidente del PP de Castellón, será juzgado finalmente por cohecho, tráfico de influencias y fraude fiscal más de nueve años después de que se iniciara el procedimiento contra él. El Tribunal Supremo ha decidido revisar ahora también la absolución de Camps por el caso de los trajes… Sí. Todo llega, pero insisto: es todo tan lento, y se lía mientras tanto todo de tal manera, que cuando llegan estas noticias ya es que casi te da pereza hasta alegrarte. 

 J.T.