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viernes, 6 de noviembre de 2015

No tendremos otra oportunidad igual en mucho tiempo

Es ahora o dentro de otros cuarenta años.

La ocasión, dice el refrán, la pintan calva y he aquí, mire usted por dónde, que la tenemos a tiro de piedra: el próximo 20 de diciembre. Ya falta menos, ahora es el momento que llevábamos tanto tiempo esperando.

No podemos desaprovechar esta oportunidad. Como dejemos pasar el tren del 20-D nos van a correr a gorrazos todos los que pusieron en marcha el 15-M, quienes han estado trabajando a diario durante cuatro largos años organizando mil y una jornadas de protesta ciudadana, los movimientos sociales, vecinales, profesionales, sindicales... La izquierda tiene la obligación de no defraudar las expectativas que ha generado. Y no va a volver a haber otra ocasión como ésta en los próximos cuarenta años.

Así lo explicaba el otro día en "Enfoque", un programa de HispanTV en el que debatí con representantes de Unidad Popular, Podemos y el Partido Socialista. Les dije a ellos, a Sol Sánchez, Raúl Peña y Pedro Reig, que es un verdadero gusto ver a tanta gente joven hacer política, a gente competente dispuesta a meterse en las instituciones para cambiarlas, a tanta gente fresca currando a destajo y transmitiendo una ilusión impensable hasta hace bien poco. Que dure... y que luzca.

Llevamos cuatro años dotándonos de autoridad moral para propinarle a los desaprensivos que ahora nos gobiernan la más contundente patada en el culo que les hayan pegado en su vida. Todo lo luchado, todo lo soñado, todo lo trabajado para acabar con la hegemonía del bipartidismo tiene que cristalizar ahora. Cambiando el paisaje del Congreso de los Diputados. Llevando a sus escaños la esperanza y la voluntad de cambio de una calle que ha hervido durante estos años clamando indignada contra la interminable lista de fechorías perpetradas por Rajoy y los suyos. Que los nuevos diputados nos ayuden a quitarnos las legañas, que consigan descorrer todos los velos y dejar al aire las vergüenzas de sus antecesores. Que acaben así con la impunidad y la inmunidad de quienes nos llevan chuleando desde hace ochenta años, y con la de sus hijos y nietos, que son quienes han continuado vacilándonos hasta ahora.

Estamos a tiempo, chicos. Estamos a tiempo de dejarnos de gaitas, ya está bien de darle la razón eternamente a los Monty Python y acabar a tortazos entre el Frente Judaico Popular y el Frente Popular de Judea. Hay que frenar en seco a quienes se frotan las manos con el espectáculo de la división en la izquierda y su irritante cainismo suicida.

Insisto, no tendremos una oportunidad igual en mucho tiempo. Me viene a la memoria algo que no hace mucho dijo el actor José Sacristán: "la impunidad con la que la derecha ha operado, el descaro, la grosería, el desprecio… es porque sabían que no tenían contrincante. No nos engañemos. Aquí hay niveles de culpabilidad pero inocentes hay muy pocos. A pesar de todo lo que se sabe, muchos de estos pueden volver a ser votados y aplaudidos, y será el momento de reconocer que somos un país de mierda".

Espero que Sacristán no tenga razón y que, si se vuelve a fracasar esta vez también, nadie sea tan cínico como para ponerse a llorar por la pérdida de lo que no se supo pelear con la determinación y los redaños suficientes. Porque la próxima oportunidad, no nos quepa duda, será dentro de otros cuarenta años. Como mínimo.

J.T.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Historias de navidad

Lunes 22. Me chupo la retransmisión de la lotería navideña junto a mi madre en la residencia de ancianos donde la atienden. Emoción en la sala porque el gordo tarda en salir, pero observo que hay menos ambiente que el año pasado. Muchos de los compañeros no están. Han vuelto a casa, me cuentan, porque sus hijos y sus nietos necesitaban recuperar la pensión para cuadrar las cuentas en casa. Un pequeño tirón hasta que la cosa mejore, como aseguran en la tele el pp y sus voceros. Algunos, nos recuerdan, se volvieron a casa hace cinco años y no han vuelto más. Unos han muerto ya y otros continúan creyendo en la llegada de los brotes verdes.
Martes 23. Este es también el quinto año en que, por estas fechas, me llama siempre mi director de sucursal bancaria pelín desesperado.
– Juan, ¿por qué no metes algo más de dinero en el plan de pensiones, hombre, que todo son ventajas?
El año pasado me regaló una mantelería, pero éste no veo en el despacho ni almanaques de la entidad.
– ¿Por qué no le dices a tu hermano que domicilie la nómina con nosotros? Dile que le regalamos una batería de cocina.
Cada año le aumentan las canas y los quilos. Y cada año también, desde hace cinco o seis, me transmite un diagnóstico de amigo que negará ante los clientes habituales:
– ¿Mejora la cosa, Miguel?
– Como mucho te puedo decir que permanecemos estables dentro de la gravedad.
O sea, que el banco anda fatal.
Miércoles 24. Mi amigo Faustino no pasa la Nochebuena este año en Almería con su madre y sus hermanos
– Nos vamos a Madrid con la niña, Juan
La niña tiene 30 años, un contrato en precario que no sabe si renovará en mayo y, mira por dónde, le ha tocado trabajar este día de Nochebuena hasta las nueve pm. Así que Faustino y su mujer no lo han dudado: a Madrid con la niña. Tienen otra, pero en Chile. Este verano, harta de ir de contrato basura en contrato basura como si se tratara del juego de la oca, decidió aceptar una oferta con buena pinta en Santiago, donde estos días pasa calor y les felicita las pascuas a sus padres por skype.
Jueves 25. Comida anual de antiguos alumnos del internado. Cada año buscamos sitios con caterings más baratos, pero aún así hoy hay más escaqueados que otras veces. La mayoría esgrime excusas que los asistentes simularnos creernos. El año que viene quién sabe si no seremos nosotros los que estaremos contando cualquier cuento chino para no acudir. Eduardo no, Eduardo nos ha contado la verdad. No está el horno para bollos. Le avaló un crédito a su hijo para un negocio que fue una ruina. Puede llorar con un ojo, porque gracias a la ayuda de otros familiares se ha salvado por la campana de que el banco lo desahucie. Busca ahora soluciones como loco para devolver poco a poco el dinero que le han prestado.
Viernes 26. Se casan unos amigos. Más que amigos, son familiares para mí. Viudos ambos. Invitados: quince personas, los más allegados y punto pelota. Contentos y felices, nos vamos a celebrarlo. Hemos encontrado un bonito restaurante con excelente relación calidad-precio. Brindamos, nos besamos y a media tarde nos despedimos. Tienen que contarle al resto de su familia que se han casado.
Sábado 27. Aprovechando que estamos todos estos días en Almería con nuestras familias he quedado con algunos amigos de toda la vida que andamos desparramados durante el resto del año. ¿Comida? Mejor tapeo, ¿no? Por la tarde hay quien propone ir al cine, pero no parecemos del todo decididos…
– Oye, nos recuerda Ángel, no sé si sabéis  que a partir de los sesenta hacen descuento
Así que nos vamos al cine. No deja de ser un consuelo haber cumplido sesenta años.

J.T.

lunes, 5 de mayo de 2014

Las amenazas de Mónica de Oriol


Quiso zanjar el asunto pidiendo perdón, pero yo lo siento mucho: me niego a que Mónica de Oriol se acabe yendo de rositas y se minimicen sus amenazas como si no hubiera ocurrido nada tras las burradas que soltó en público el pasado día 24. “¿Ha pedido perdón? Pues venga -hay quien dice-, pelillos a la mar”. Y de eso nada. La presidenta del Círculo de Empresarios se pasó dieciocho pueblos porque no sólo despreció y puso a parir al millón largo de “ni-nis” que tenemos en España sino que dejó también muy clarita su apuesta por rebajar el salario mínimo, por disminuir e incluso liquidar los subsidios y reducir también la indemnización por despido a 18 días por año. Y de todo eso creo que es bueno que quede constancia, porque responde exactamente a lo que piensa mañana, tarde y noche la casta empresarial al completo.

Fueron tantas las lindezas desgranadas por la señora Oriol en su desaprensivo desahogo durante su más reciente encuentro con la prensa que, a pesar de que han transcurrido ya unos días, considero que es bueno levantar acta notarial, para la historia, de sus nada casuales palabras. Así que me he tomado la molestia de, tras encontrar un video con el resumen de sus más atrevidas perlas, transcribirlas aquí. Hélas:

“[los jóvenes] se salían del colegio porque sin cualificación ganaban mil y hasta mil quinientos euros. Eran el rey del mambo el viernes y el sábado. Los amigos del cole sin un puñetera duro, y ellos llegaba el viernes y el sábado e invitaban a todas las niñas. ¿Qué hacemos con esa gente, cero cualificación? Tenemos un millón de personas así, que no tienen formación ninguna y un salario mínimo que te obliga a pagarles, aunque no valgan para nada, un dinero que no producen…” 

 "…A gente diferente, trato diferente. Tú no puedes homogeneizar un mercado que no es homogéneo. En el Círculo defendemos que el salario mínimo solo se aplique a partir del momento en que tengas una cualificación o que hayas hecho formación dual. Que a las empresas les permita coger a chavales sin cualificación en formación dual: un salario inferior al marcado y darles formación en el intermedio. De esa manera rompemos una barrera, porque a esta gente nadie les contrata. Les das una oportunidad de entrar en el mercado de trabajo, y luego que se busquen la vida una vez que han entrado porque el problema es entrar en el mercado…”

“Más flexibilidad, aproximar el coste del despido a lo que es la media europea, que está en 18 días. En febrero de 2012, lo que se hizo fue bajar de 45 a 33. Seguimos siendo los últimos de la cola, después de Francia e Italia, cuando lo que tenías que haber hecho, ya que haces una reforma… chico, ponte a la cabeza. Parécete a Austria, parécete a Alemania, parécete a Inglaterra, parécete a Irlanda, que son los que no tienen paro”.

“Insistimos en que es importantísimo darle la segunda vuelta a la reforma laboral, para no perder esa generación perdida de todos los ni-nis, reciclarlos obligándoles a que se formen en formación profesional, o entrando en empresas por la vía dual rebajando el salario mínimo”. 

"…es decir, hacerlos más baratos para que sean atractivos a las empresas, primer punto, y eso aceleraría la creación de empleo porque, en fin, todos compramos cuando lo que se nos ofrece es razonable de precio, por eso vamos a las rebajas. Pero no compramos, si estamos apretaos, cosas que son caras. Y cara es una cosa que produce menos que la satisfacción o la productividad que te crea”.

"Nos parece que la reforma laboral ha sido muy importante, pero se ha dejado el capítulo de reducir la dualidad de este mercado y se ha dejado también fuera el tema de la empleabilidad y de los subsidios, que son los más generosos del mundo mundial, que no están condicionados a la búsqueda activa de empleo, que generan situaciones de rentas de trabajo y de parasitismo sobre los que sí trabajan”. 

"La reforma laboral ha sido la más revolucionaria en el ámbito que ha tocado, que es la descentralización de la negociación colectiva. El protagonista de su vida tiene que ser el ciudadano; el protagonista de la empresa tiene que ser el empresario, no las organizaciones empresariales; el protagonista en la negociación con la empresa tiene que ser el trabajador, no unos representantes sindicales que normalmente hace muchos años que no trabajan”. 

Que conste en acta esta elocuente vomitona de la presidenta del Círculo de Empresarios, madre de seis hijos y miembro de una de las dinastías -los Oriol- con más tradición empresarial en nuestro país. Es biznieta del fundador de la compañía ferroviaria Talgo, sobrina del expresidente de Iberdrola e hija del arquitecto Miguel Oriol.

Que no nos venga, pues, con cartas de arrepentimiento escritas con la boca pequeña. Lo que dijo el otro día esta empresaria vasca de rancio abolengo no sólo es lo que piensa toda la casta a la que pertenece, la que tutela a este gobierno títere, sino que es exactamente lo que todas las organizaciones empresariales aspiran a conseguir más pronto que tarde. ¿Les vamos a dejar?

J.T.

jueves, 1 de mayo de 2014

Otro primero de mayo descafeinado




He ido a la manifestación del primero de mayo como mi madre va a misa: con fe y resignado a que nadie de la familia me acompañe. A mi familia, a mis amigos, decenas en Barcelona donde me encuentro estos días, les anuncié con tiempo que este jueves yo estaría en la manifestación. A las doce. En Plaza Urquinaona. No ha aparecido ninguno.

Veo el panorama, miro los eslóganes, recorro la vía Laietana entre pancartas y consignas descafeinadas, escucho a los líderes de los sindicatos mayoritarios en el atril instalado frente a la catedral…. busco argumentos con los que poner los dientes largos a quienes podrían haberme acompañado y no lo han hecho: no los encuentro.

Falta “trempera”, todo son lugares comunes, victimismos, frases hechas y liturgia repetitiva, como las misas a las que acude mi madre. Como dice mi amigo Boni, “un primero de mayo costumbrista, rutinario, desmovilizador, discontinuo y litúrgico como nos proponen los sindicatos mayoritarios” no parece que sea el camino.

En la mani de Puertollano (Ciudad Real) el generoso recuento habla de mil doscientas personas protestando en una ciudad donde, sólo en los últimos tres años, han dejado en la calle a más de dos mil trabajadores. Si en las setenta manifestaciones de esta jornada ha ocurrido algo parecido, si éste es el panorama, entiendo que Mariano y sus chicos continúen fumándose un puro mirando al tendido y con el “Marca” en la mano.

Han tenido lugar, además, convocatorias paralelas, porque no se consigue siquiera encontrar el camino para que todas las organizaciones acudan juntas a una movilización en condiciones que incomode seriamente a quienes nos esquilman y chulean. Falta magia, imaginación, capacidad de motivar...

Falta contundencia, en definitiva, por no decir que faltan huevos. El panorama en la explanada de la catedral de Barcelona al terminar la manifestación era tan melífluo y tan light que si nos hubiéramos puesto a bailar sardanas, como se suele hacer los domingos en ese mismo lugar, no hubiera desentonado en absoluto.

Quiero, deseo y espero que estos sindicatos mayoritarios, tan imprescindibles como dormidos, despierten de una puñetera vez de su sospechoso e inquietante letargo y nos proporcionen, a quienes nunca faltamos a la cita del primero de mayo, razones y argumentos para conseguir que el año que
viene nos acompañen esos familiares y amigos a los que, tampoco esta vez, ha habido manera de convencer para que acudan. Como dice Miguel Ángel Aguilar, “el fracaso de los sindicatos deteriorará la situación”… aún más.

J.T.

jueves, 3 de abril de 2014

Los astronómicos recortes en el Observatorio de El Calar Alto


¿Sabrá Mariano Rajoy qué es y dónde está el Calar Alto? La verdad es que cuando alguien se pasea por el mundo con el Marca en la mano, no sería extraño que desconociera que el Calar Alto es un observatorio astronómico hispano alemán que, ya a mediados de los años setenta del siglo pasado, puso a Almería y a España en el mapa de la astronomía europea y planetaria.

Contar entre los activos de tu país con un observatorio como el Calar Alto es, francamente, para sacar pecho sin ningún recato. Su prestigio, sus observaciones, sus descubrimientos y el reconocimiento internacional del centro, algo que se puede verificar pinchando en enlaces como éste, permitirían  a cualquier gobernante con mínimas inquietudes intelectuales presumir de ello en los foros internacionales con incontestable autoridad moral.

Tampoco se puede decir que los predecesores de Rajoy le hicieran nunca demasiado caso al observatorio astronómico de El Calar Alto, situado a 2.168 metros de altitud en la sierra de los Filabres, y donde las excepcionales condiciones meteorológicas garantizan más de 200 noches de observación al año. Un centro de investigación cuyos telescopios e instrumentos asociados han alimentado con datos, durante los últimos cuarenta años, miles de publicaciones científicas y centenares de tesis doctorales. Hay pocos así en el mundo.

Pero esta caterva de depredadores (Guindos, Montoro, Báñez, Soria, Mato,Wert...) que capitanea Rajoy parece que ha decidido, no sólo no hacerle ni puñetero caso al observatorio astronómico almeriense, sino que son capaces hasta de cargárselo directamente. Cerrojazo y punto. En el proceso de acoso y derribo al que este gobierno pp está sometiendo todo aquello que huele a cultura, investigación, ciencia o desarrollo, parece obvio que enclaves como El Calar Alto no les hacen ninguna falta a estos avariciosos indocumentados. Se trata de una verdadera joya, pero a estos acólitos de los dictámenes neoliberales les importa un verdadero pimiento.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento anual del observatorio más puntero de Europa? Hace varios años, eran cuatro millones de euros, cinco mil veces menos que el dinero inyectado a Bankia; el ocho por ciento del dinero descubierto a Bárcenas en Suiza; una cantidad inferior incluso al precio del ahora embargado palacete de los Urdangarín en Pedralbes...


Hace algo más de un año se dispararon las alarmas: Los ocho astrónomos del observatorio almeriense y el personal que les ayuda a que su trabajo sea posible, unas cincuenta personas en total, empezaron a intuir que sus patronos podrían acabar, más pronto que tarde, dejándolos tirados. Los alemanes (Max Plank) y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), socios propietarios del centro a través de la empresa Centro Astronómico Hispano Alemán (CAHA) firmaron un convenio en el que se comprometían a mantener operativas las instalaciones hasta 2018 -lagarto, lagarto, ¿y después qué?- pero eso sí, a cambio de tijeretazos en el presupuesto verdaderamente astronómicos, nunca mejor dicho.

Llegaron a proponer hasta el  setenta y cinco por ciento de recortes. Luego se quedó en el sesenta, y este año 2014 el Calar Alto está resistiendo, mal, con poco más de dos millones de euros. Es decir, casi la mitad del presupuesto de antes. Ya han dimitido dos directores y entre los trabajadores los primeros en caer han sido el personal de limpieza y cocina, ocho personas que ya han dicho adiós y cuyo trabajo ahora lo realizan empleados de una empresa externa. Por menos de la mitad del medio millón de euros que los propietarios aseguran que costaba antes. Pésimo síntoma. Una vez cortadas las primeras ocho barbas, el resto de trabajadores ha puesto las suyas a remojar. Este jueves han finalizado una primera semana de huelga, durante la que han protestado en Madrid frente a la sede del CSIC, en Granada ante el Instituto Astronómico de Andalucía y en Almería ante las oficinas de la empresa CAHA.

He seguido con interés esas manifestaciones; he constatado, contrariado, la escasa repercusión que han tenido en los medios, incluidos los locales y autonómicos; he percibido desánimo e impotencia entre los profesionales que, a fecha de hoy, continúan siendo el soporte de un enclave científico puntero en todo el mundo. Pero lo que más me ha llamado la atención, lo que realmente me ha abierto las carnes, es que en su protesta había carteles y eslóganes pidiendo que "solo se les recorte el 25 por ciento". Me he tenido que frotar los ojos varias veces para verificar que estaba leyendo bien.

Pero vamos a ver, compañeros, que vuestros sueldos, yo lo sé, son más bien normalitos ¿cómo es que admitís entonces una rebaja del 25 por ciento? ¿cómo que aceptaríais de buen grado un tijeretazo que fuera "sólo" de la cuarta parte de vuestros actuales ingresos? ¿Significa eso que asumís la machacona y tendenciosa propaganda del gobierno que sostiene que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? ¿tanto ha calado la mentira de que la culpa de la crisis es nuestra? ¿tan inevitable veis el cierre? ¿tanto miedo tenemos ya en el cuerpo? ¿tan negro lo vemos todo que ya no salimos a la calle para exigir mejoras, para mantener nuestras conquistas, para reclamar el derecho a prosperar, sino que lo hacemos para que, dado que -con perdón- nos la van a meter hasta el fondo, al menos acabe siendo solo "la puntita nada más"?


Como avisa Juan Carlos Monedero en su libro Curso urgente de política para gente decente,  "el capitalismo necesita una sociedad de individuos que no tengan más remedio que vender su mano de obra en el mercado de trabajo al precio que éste le ofrezca". Así que, lo que modestamente creo que nos toca, es no permitir que esa humillación acabe siendo inevitable. Como sucede tantas veces en la vida, toda renuncia a derechos, toda capitulación frente a quienes aprietan las tuercas solo sirve para que se abra la veda. Para que, más tarde o más temprano, vuelvan a apretárnoslas hasta que reventemos. Nunca estarán satisfechos. Siempre querrán más. Veremos qué ocurre con los observatorios de Canarias. O con el que los aragoneses están ultimando en Teruel.

No podemos tolerar que se carguen el Calar Alto. No podemos dejar que un proyecto científico pionero, con más de cuarenta años de éxitos, pase a dormir el sueño de los justos. ¿Serán capaces Rajoy y su cohorte de liquidarse este observatorio, a pesar del valor añadido que tiene, del prestigio que aporta a nuestro país? Por favor, que alguien le esconda el Marca aunque sea un ratito, imprima unos pocos folios con alguno de los links de este post y se los ponga en la mano a Mariano aunque sea resumiditos y bien señalados con marcadores de colores. Para que no le cueste mucho al muchacho enterarse de la película. Claro que tendrán que aprovechar un hueco en el que no estén poniendo algún partido en la tele.

J.T.


jueves, 30 de enero de 2014

Soraya, la mano que mece la cuna

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
Nunca le perdonó que llevara a primera página aquella insinuante foto enseñando pantorrilla que ella se había dejado hacer para el suplemento. No tanto la foto, para la que al fin y al cabo ella había posado, como la transgresión de un pacto. Las fotos eran para el suplemento y no para la portada, pero él no estuvo dispuesto a desaprovechar aquella excelente ocasión de vender periódicos. Profesional del incumplimiento de palabra, traidor porque como el escorpión cuando clavó su aguijón a la ranita en medio del río, es su carácter y no sabe evitarlo, él tampoco pudo imaginar que, entre las miles de putadas que llevaba perpetradas en su vida, la que le iba a buscar la ruina iba a ser aquella foto sexy de una portavoz parlamentaria de treinta y siete años.

Fue en enero de 2009 y desde entonces ha llovido tela. "Ser mujer y joven es una combinación explosiva", decía ella en la entrevista que acompañaba a la foto. Y tan explosiva. No lo sabía él bien.Tres años después, instalada ya en la vicepresidencia del gobierno, empezó a tejer la madeja de un poder que ejerce de manera tan discreta como implacable. Engañados, muy engañados están, los que piensan que es Rajoy quien se encuentra detrás de la estrepitosa defenestración del inefable Pedro José. Rajoy es lo que parece, un funcionario mediocre, sumiso y dubitativo. Soraya no. Soraya es sinuosa, escurridiza, hábil para escaparse de los incendios y tajante, rotunda en sus determinaciones.

¿Alguien se ha preguntado a qué tanta prisa con la ley anti escraches, promovida poco después de que ella fuera objeto de una protesta a las puertas de su confortable casa en el madrileño barrio de la Fuente del Berro? ¿Por qué se dejaron sin emitir muchas imágenes de esa protesta? ¿Alguien duda de la docilidad de Antena3?¿Por qué en Cuatro y en la Sexta cada vez se atan más los machos? Mucha caña a Montoro, a Gallardón, a Guindos, a Báñez... Pero a Soraya prácticamente ni la nombran, salvo por sus comparecencias los viernes tras el Consejo de Ministros. Lleva dos años escapándose viva y ¡es la vicepresidenta de este desastroso gobierno! 

Los programas de humor radiofónicos celebran los tics de Mariano y se recrean en ellos con ingeniosa crueldad. No dejan ni un ministro a salvo de sus burlas, escarnios y ridiculizaciones... Excepto a Soraya. En la antología de frases para enmarcar con las que lo ministros marianos nos regalan los oídos desde hace dos años apenas podemos encontrar alguna de Soraya.

Todos quemándose vivos y ella tan fresca. Como una rosa. Parece como si no estuviera, como "si estuviera de oyente", que diría un ilustre antecesor suyo. Pero no. No nos engañemos: Soraya Sáenz de Santamaría y Antón es la mano que mece la cuna. En Televisión Española lo saben bien. Poquito a poquito ha ido haciendo de esa casa un reflejo de su estilo de gobernar: poco ruido, que nada perturbe, nada de estridencias, ni una piedra en el estanque: aguas calmosas, tranquilidad para contrarrestar la excitación y el cabreo que producen las decisiones de un gobierno cuyo recorte más escandaloso es el recorte que le están asestando a la democracia misma.

Ese es su estilo. Parece que se acerca con un suave cojín de plumas, pero hay un martillo dentro. Soraya no acaricia, golpea. Tras sus buenos modales anida una concepción autoritaria del poder que no admite ni medios libres, ni jueces libres, ni nada que escape a su control en el ejecutivo o en el parlamento. Ella es la que dosifica los palos y las zanahorias. Y la que reparte las golosinas tras verificar a conciencia si te has portado bien. "El País", niño bueno donde los haya últimamente, ahí tiene su premio en forma de préstamos renovados para que no acabe en el infierno. De  "La Razón" y el "ABC", esos dos vergonzosos panfletos, no hace falta ni que hablemos. "La Vanguardia" hace un mes que se ha deshecho de un director díscolo llamado Antich que osaba funcionar, qué descaro, como portavoz de la Generalitat.  

Y ahora Pedrojota. No nos engañemos. Rajoy no es capaz de tumbar a ese mastodonte. Pero a su favor tenemos que decir que sí es capaz de rodearse de alguien como Soraya para que lo haga. Más de quinientos millones de pérdidas en 2012. Más de trescientos en 2011. ¿No te ha dado pena, Soraya, mujer? ¿Por qué no le has echado una mano. Ya sabes: publicidad institucional, unas llamaditas telefónicas a según qué banqueros... Si lo has hecho con Cebrián, ¿qué trabajo te costaba? Pues parece que le costaba. Porque lo que ni en sus mejores sueños hubieran imaginado Felipe, Aznar, Barrionuevo, Mario Conde o Baltasar Garzón lo ha ejecutado una mujer que gestiona con eficacia las ventajas de pasar desapercibida y que nunca perdonó que unas fotos suyas aparecieran, sin su permiso, en la portada de un periódico cuyo director ha sabido este jueves en sus propias carnes cómo se las gasta "la mano que mece la cuna".

J.T.




martes, 26 de noviembre de 2013

No diga mediocridad, diga Rajoy


Que "el tiempo nos premiará con creces" el sufrimiento que nos producen las putadas que él nos está haciendo, va y dice el tío en su cada día más atrevida escalada de descaros.

Conozco a miles de “mosquitas muertas”, mucho más listos/as de lo que parecen, que descubrieron a tiempo la rentabilidad de la mediocridad para prosperar en la vida, pero la verdad es que nadie lo borda como Mariano. 

Cuando un sumiso consigue llegar arriba, gracias entre otras cosas a no haber sacado nunca los pies del tiesto antes de tiempo, lo habitual es que más pronto que tarde acabe soltándose el pelo para asombro y estupefacción sobre todo de quien lo promocionó pensando que era tonto. La mayoría de los mediocres son listos. Por eso el inteligente, si no es tan vivo como el mediocre, acabará estando en inferioridad de condiciones y tendrá muchas más papeletas para acabar fuera de la circulación. Que se lo digan si no a quienes se quedaron en el camino a costa de Rajoy. Que se lo digan a tantos como, presuntamente más brillantes que él, no consiguieron tener tan engañado al jefe como para que éste los designara a ellos en lugar de a este insustancial e insípido trilero. 

Si uno es mediocre pero sabe humillarse, al final lo consigue todo, decía Pierre de Beaumarchais doscientos años antes de que nacieran Aznar o Rajoy. La literatura le ha dedicado centenares de textos a este fenómeno, inspirados en la vida misma desde que el mundo es mundo, pero que si quieres arroz: no ha servido de nada. Quienes, llegado el día de ceder el testigo de su poder sea en una empresa, una secta, un partido político o una asociación de numismática tengan que decidir quién los sustituye será difícil, si depende de ellos, que no acaben optando por quien crean que les permitirá continuar mangoneando en la sombra o les transmita la tranquilidad suficiente para creer que lo dejan todo “atado y bien atado”. Luego, claro está, todos acaban saliéndole “ranas” a sus antecesores y negándolos tres veces antes que cante el gallo. 

Sólo una persona mediocre está siempre en su mejor momento, dejó dicho Somerset Maugham. Porque la mediocridad, es cierto, supone una excelente inversión para quien sabe administrar la paciencia con la misma pericia que la falta de escrúpulos. Solo quien tiene práctica en ejercer de don nadie durante años es capaz de actuar, una vez en el poder, como lo hace Rajoy. Sólo desde la mediocridad se explica esa caradura y ese incondicional sumisión a los bancos, a los empresarios, a los designios europeos… 

El mediocre suele preferir que otro dé la cara por él. Por eso Rajoy acaba hablando de la lluvia cuando tiene que salir al paso de cualquier “patata caliente” informativa: porque tarda en darse cuenta que, por mucho que mire a su alrededor, es a él a quien le toca torear ese toro antes o después. Y claro, acaba mintiendo descaradamente, legislando sin pudor, faltando a todas sus promesas y cabreándonos a todos menos a los bancos, a quienes el próximo viernes les va a regalar por la cara otros treinta mil millones de euros. Y además no se le mueve un músculo de la cara cuando admite, como ha hecho este martes, que lleva dos años puteándonos, sí, pero que el tiempo nos lo devolverá con creces. 

Nadie acaba siendo más dañino que aquel cuyo peligro no ves hasta que las cosas ya no tienen remedio. Debió humillarse tanto para estar donde está que él sí que se lo está cobrando con creces.

J.T.

martes, 19 de noviembre de 2013

Cómo buscarse la vida en internet… a pesar del gobierno



"El puesto de trabajo para toda la vida ha muerto. Nos enseñaron a ser mediocres para sobrevivir en el mundo laboral, y eso es una estafa. El mayor valor de un profesional es el talento. Nos da miedo arriesgar y eso beneficia a las empresas"

Estas son algunas de las decenas, cientos de frases, todas ellas por el estilo, que el pasado fin de semana escuché en Sevilla durante la celebración del Evento Blog España, el EBE 2013, la gran cita de la web social en habla hispana que ya va por su octava edición.

Las conferencias de este encuentro, considerado de referencia para los amantes y profesionales del mundo digital, tienen un tono estimulante y reconozco que asisto a ellas con interés porque son un semillero de ideas para sacarle partido a tantas posibilidades como ofrece internet. Pero no puedo evitar percibir en muchas de las exposiciones, talleres, puestas en común y actividades en general un cierto tufillo similar al que desprenden algunos libros de autoayuda.

"- El valor eres tú.
- Cuando dibujas tu propio mapa, la gente te sigue.
- Piensa en cuáles son las necesidades de tu cliente potencial y cómo piensas satisfacerlas."

Sin duda es de agradecer la puesta en común de experiencias profesionales realizadas en el mundo de internet por españoles que trabajan en Munich, Bruselas o Nueva York y que ayudan a abrir los ojos, proporcionan ideas e inducen a muchos a explorar caminos que pueden acabar convirtiéndose en soluciones óptimas para ganarse la vida.

Sin duda es bueno que quienes hacen apuestas y se arriesgan animen a quienes dudan sobre qué hacer con su vida a que se tiren a la piscina como en su día hicieron ellos. A mí me gusta arriesgarme y lo he hecho muchas veces pero he procurado no olvidar que se trata solo de una opción. Jugársela a cara o cruz no puede acabar convirtiéndose en una obligación. Que la gente esté dispuesta a buscarse el pan como sea no puede significar que le otorguemos carta blanca a quienes gobiernan para que nos recorten conquistas sociales y nos roben derechos laborales con el argumento de que quien apuesta por emprender acaba sacando la cabeza y ganándose la vida sin problema.

Creo que la lucha por salir adelante, buscando ideas en encuentros tan estimulantes como el Evento Blog EBE 2013, ha de combinarse con la pelea permanente por evitar que nos desmonten, una tras otra, las escasas piezas de ese endeble mecano llamado Estado del Bienestar que aún quedan en pie. 

Como la imaginación se dispara cuando te machacan, surgen opciones como el coworking, una iniciativa que permite a profesionales que no comparten empresa, ni tampoco sector de actividad, unirse para trabajar juntos en un mismo espacio. Así, explicaron los ponentes, se combate la soledad laboral y disminuyen los gastos. El coworking nace como uno de los efectos colaterales de una revolución laboral a nivel mundial, añadieron.

Pues mire usted, pues no. Vivimos una revolución, vale, una tormenta que cuestiona millones de actividades, negocios y maneras de afrontar la lucha por la supervivencia. La irrupción de lo digital en nuestras vidas tiene el carácter de verdadero tsunami, de acuerdo. Pero eso no puede convertirse en una coartada para que los de siempre aprieten tuercas, bajen sueldos y se dediquen a mandar gente al paro para salvar lo insalvable en lugar de reconvertirse y buscar salidas junto a los empleados y no mandarlos a hacer gárgaras.

Que ya apenas se pueda plantear que un trabajo sea para toda la vida no puede significar la liquidación del derecho a la estabilidad laboral de aquellos que trabajan para empresas cuyos dueños, que los hay, continúan ganando pasta a manos llenas. 

Los ponentes, moderadores y asistentes en general que han participado en el Evento Blog EBE 2013 eran en su mayoría jóvenes que no solo no están dispuestos a desanimarse sino que tienen miles de ideas. Pero no hay que despistarse: eso es a pesar de la gestión de quienes nos gobiernan. En ningún caso gracias a ella, no perdamos la perspectiva. Que nadie, y menos ningún político, ose interpretar estas actitudes como respaldo a la política de liquidación por derribo que el gobierno del pp lleva practicando durante los dos últimos años. 

Lo que existe es necesidad de sobrevivir, de sacarle partido a la creatividad. Y quienes se mueven lo hacen a pesar del gobierno, a pesar de tanto empresario instalado en el pleistoceno y a pesar de esos bancos saneados con nuestro dinero, con ese dinero que tan fenomenalmente le vendría a tanto emprendedor con ideas y con ganas de comerse el mundo como tuve la fortuna de conocer este pasado fin de semana en Sevilla. Eso sí, yo le quitaría al encuentro el tufillo a libro de autoayuda.

J.T.

sábado, 26 de octubre de 2013

La protesta siempre es útil



Más de ochenta consejos de ministros ya. Más de ochenta canalladas todavía impunes que a punto están de hacer rebosar el vaso de la paciencia. Los escépticos, los impacientes suelen lamentar que de momento no pase nada, que todo esté tan tranquilo, pero yo no creo que sea así. Está pasando. La conciencia y la memoria colectiva hacen su trabajo y van archivando. 

No es verdad que nos dé igual lo que hagan quienes mandan y su gobierno títere. No es verdad que tengan barra libre. No es verdad que nos dejemos engañar por estos papasfritas mercenarios de Bruselas y Berlín. La sabiduría del ciudadano de a pie, que aguarda pacientemente el momento de darles su merecido, siempre estará ahí.

Encaramados como andan en lo más alto de sus pedestales, el gallego registrador y su tropa han perdido la perspectiva despistados por unas encuestas que parecen bastante cuestionables. Si alguien en este país no tenía costumbre de mentir, con tales maestros en el arte de negar la evidencia y echarle tanto morro a la vida, hemos completado en estos dos años no ya un cursillo intensivo, sino un verdadero doctorado que nos permite, llegado el caso, soltarle a un encuestador lo contrario de lo que pensamos sin mover un solo músculo de la cara.

La calle no parece sentir ni pensar como dicen las encuestas. Los jóvenes que atestaron este jueves las calles de toda España pertenecen a una generación que empieza a tener conciencia de que hay que rebelarse para que no les pase como a sus hermanos mayores, que andan buscándose la vida en el extranjero con mejor o peor fortuna. Exigen igualdad de oportunidades, estudiar sin trabas y, cuando acaben la carrera, contar con posibilidades laborales sin verse forzados a hacer las maletas para ganarse la vida. Es su derecho y protestan porque no quieren perderlo.

Los profesionales de clase media, de 40, 45, 50 años... saben que, si no espabilan, el confortable estatus del que algunos todavía disfrutan puede irse a tomar viento cualquier día de estos. Esa clase media española de la que Franco solía presumir diciendo que había sido su mejor obra y que puede acabar ahorqa siendo dinamitada por los herederos del dictador que todavía nos gobiernan.

Jubilados, enfermos, desempleados y dependientes, para quienes la vida se ha vuelto mucho más difícil,  no salen de su asombro cuando oyen las cosas que los gobernantes del pp cuentan en la tele: les niegan en su cara las dificultades por las que están pasando. Muchos de ellos, que los votaron, hacen lo posible para que no se les note demasiado el aspecto de tontos que se les ha quedado tras sentirse engañados y estafados. A ver qué hacen cuando llegue su momento, el del papelito en el sobre y en la urna, para desquitarse de las decisiones de más de ochenta consejos de ministros ya, a cual de ellos más infame.

 Nos recordaba Juan Carlos Monedero la otra tarde en la presentación de su libro más reciente, "Curso urgente de política para gente decente" cómo, según Gramsci, los cambios hay que hacerlos en las conciencias para que sean verdaderos cambios. Hay que cambiar la manera de pensar de la gente.

 Y gotita a gotita, "tacita a tacita", cada vez son más quienes van entendiendo la trágica e inadmisible dimensión de lo que nos está pasando. Gentes a quienes no les gusta lo que ven ni lo que oyen ni lo que viven, consecuencia de más de ochenta vejatorios consejos de ministros, y que no se conforman. Como escribía más arriba, la conciencia y la memoria colectiva hacen su trabajo y van archivando.

J.T.

La foto es de Nieves Pastor


lunes, 6 de mayo de 2013

Se cargan, también, la Ley de Dependencia

El Plan Nacional de Reformas 2013 es el principio del fin de la Ley de Dependencia. La coartada perfecta para liquidar una de las decisiones-insignia del gobierno anterior. Rajoy va de gira esta semana con sus 192 folios bajo el brazo: este lunes se lo explica a su partido, el martes está en el Senado y el miércoles en el Congreso. Tengo curiosidad por ver cómo camufla lo que en realidad es un ejercicio de revancha en toda regla. De liquidar, más pronto que tarde, todo lo que huela a la etapa ZP. 

La gestión de este gobierno, tan implacable con los desfavorecidos como meliflua con los poderosos, me está recordando ya en demasiadas ocasiones los modos y maneras de los gobernantes franquistas. Aquellos de entonces, que solo eran valientes de puertas para adentro hacían lo que les daba la gana, incluso ejecutar penas de muerte, argumentando que “para eso habían ganado una guerra”. Estos hacen lo que quieren porque “para eso ganaron por mayoría absoluta”. Y así, cual elefante en cacharrería, nos van dejando el país hecho unos zorros. 

Yo creía, incauto de mí, que gobernar en democracia era sumar, crecer, avanzar, ayudar a prosperar el país que gestionas, y no dedicarse a desmontar todo lo construido anteriormente. Los errores del equipo que gobernó este país antes que llegaran los insensatos de ahora no pueden llevar a echar en saco roto el aire fresco que supusieron muchas de las medidas que se tomaron en materia de derechos y libertades hace ya casi diez años. Me niego a aceptar que, en nombre de un programa al que ellos mismos no le tienen ningún respeto, quieran tumbarse ahora leyes como la del aborto o la del matrimonio homosexual por ejemplo. 

Me niego a aceptar que en nombre de la mayoría absoluta se carguen asignaturas como ”Educación para la Ciudadanía”, que en nombre de esos once millones de votos que ellos saben que ya no tienen ni locos permitan que colegios subvencionados segreguen a los niños por sexos. Y por supuesto me parece intolerable que se quieran cargar la Ley de Dependencia. 

Y lo que se deduce del análisis pormenorizado del Plan Nacional de Reformas es que a la Ley de Dependencia le quedan tres telediarios para pasar a mejor vida. Quitarle 1.108 millones de euros es liquidarla. En democracia, la mayoría absoluta no puede ni debe servir para actuar como si en lugar de ganar unas elecciones se hubiera ganado una guerra. No es de recibo, es un sinvivir que los derechos lleguen y se vayan dependiendo del gobierno de turno. Unos construyen y los que vienen detrás se cargan lo que los anteriores construyeron ¿Esa es la dinámica en la que vamos a entrar? 

- Ahora puedo abortar aquí, ahora me tengo que ir a Londres
- Ahora me puedo casar con mi pareja homosexual, ahora me criminalizan 
- Ahora me cuidan porque no puedo valerme por mi mismo, ahora me muero de asco.

J.T.
Publicado también en la sección de "Opinión" de publico.es

viernes, 26 de abril de 2013

No saben cómo salir del atolladero


Aquellos crueles viernes de los primeros meses de este gobierno, aquellos en los que nos fueron propinando despiadados zarpazos a los derechos, al bolsillo y a las esperanzas de futuro, recuerdo que me dejaban un estado de cabreo que me duraba mínimo todo el fin de semana. No me gusta la penitencia. Mucho menos los viernes de penitencia, y aquellas primerizas y agresivas ruedas de prensa de este peculiar trío de la bencina que conforma Soraya S. de S. flanqueada por Montoro y de Guindos eran penitencia pura. Este viernes, después de un breve tiempo sin machacarnos, han vuelto a la carga. 

- Dividirse el trabajo es bueno, ha dicho Soraya cuando les ha pasado a sus alopécicos colegas el marrón de explicar lo decidido en el Consejo de Ministros. 

A las dos menos cuarto, lo reconozco, yo me enfrenté a la temida retransmisión con la guardia bien levantada. Pero a medida que avanzaba la encriptada comparecencia ya no sabía si cabrearme como siempre o apostar directamente por la pena, por la condescendencia con quienes ya no son capaces de disimular que no se creen nada de lo que dicen. Nunca se han creído sus propias milongas pero es que ahora ya, además, se les nota y mucho. 

Aún así este viernes, lo reconozco, no he acabado tan cabreado como otros. Y creo que tengo la respuesta: estoy acojonado. Estos insensatos nos tienen tan en sus manos y eso parece tan inevitable que, por mero instinto de supervivencia tiendo a desear que acierten, que sea verdad algo de lo que nos dicen, eso de que en el fondo vamos a levantar cabeza o que por lo menos no nos vamos a hundir en la más irremisible de las miserias. Tiendo a "resignarme" con aquello del virgencita que me quede como estoy en lugar de concluir, como me aconseja la experiencia, que cuando ellos dicen 25 por ciento de paro en 2015, eso significa que igual es el 35. O el 40. 

Veo sus caras, observo sus muecas, me desespero con sus circunloquios pero los aguanto. Y deduzco: ni tienen la solución, ni la atisban, ni saben cómo demonios explicar lo que nos está pasando. Y claro, en vez de cabrearme con ellos como una mona voy y opto por la pena. Me da por imaginar que igual tienen ganas de salir corriendo y ni siquiera eso pueden hacer, los pobres. Hasta para dimitir puede que tengan que contar con la Merkel quien, para un gobierno títere que le queda con mayoría absoluta, no va a permitir encima que huyan. 

- Si sois buenos y apretáis las tuercas a vuestra gente un poquito más yo os doy dos años de respiro con lo del déficit, ¿vale? Al recorte de las pensiones le vais a llamar "sostenibilidad"; al aumento de impuestos, "novedad tributaria"... y cuando os pidan datos concretos dais largas, apeláis a los mercados y a otra cosa mariposa. 

En el BOE de este sábado se puede comprobar hasta dónde alcanza la dimensión de la tragedia que han perpetrado esta vez y que no han tenido narices de explicarnos en la rueda de prensa. Me los quiero imaginar poco antes, aún en el Consejo de Ministros, y no puedo evitar recordar al desaparecido Joaquín Garrigues Walker cuando, hace nada menos que 35 años, siendo ministro de Obras Públicas en el gobierno de Adolfo Suárez, soltó aquella frase que nos puso entonces los pelos de punta: "Si los españoles supieran lo que se habla en los consejos de ministros, habría colapso inmediato en los aeropuertos para salir huyendo del país". 

Como dice Manuel Alcántara, "Andan confusamente atareados en retrasar el horario para el derrumbamiento total... todos saben que esto va a explotar y que no hay artificieros que lo eviten, pero mientras suena el estruendo, que será la traca final , hacen oídos sordos".

J.T.
Publicado también en la sección de "Opinión" de publico.es

viernes, 15 de marzo de 2013

Necesitamos muchas Candelas Peña


Este domingo se cumple un mes del aldabonazo que Candela Peña soltó la noche de los premios Goya 2013. Soy de los que piensan que los altavoces están para utilizarlos y eso fue exactamente lo que hizo la catalana de Gavá, reconocida aquella noche como mejor actriz de reparto por su interpretación en "Una pistola en cada mano", de Cesc Gay.

¿Os acordáis? Candela aprovechó su turno de palabra tras recoger el galardón para denunciar la carencia de mantas y de agua en un hospital público, el hospital donde falleció su padre. Sé de lo que habla. Por razones que me gustaría no estar viviendo, frecuento hospitales con cierta asiduidad en los últimos meses y compruebo cómo, a medida que transcurre el tiempo y se suceden las estancias, la carencia de medios es más ostensible.

Hace unos dos meses, en una de mis últimas visitas,encontré en la pared de la habitación del hospital un aviso de los trabajadores pidiendo disculpas si se percibían desatenciones en algún momento. Lo atribuían a la reducción del número de enfermeras por planta que acababa de producirse. En Urgencias, el pasado martes, tuve que ejercer de camillero desde la sala de espera hasta la consulta porque los auxiliares eran menos de los necesarios y estaban desbordados. La carencia de agua que denunciaba Carmela hace tiempo que no la percibimos, pero porque somos nosotros mismos quienes nos hemos ido surtiendo de existencias en una máquina expendedora convenientemente colocada en el pasillo. Eso sí, los vasos de plástico hay que perseguirlos, o traérselos directamente de casa porque los administran con cuentagotas.

De momento, si se nos apura, estamos hablando de asuntos ciertamente menores, pero nada permite deducir que las cosas vayan a mejorar a corto plazo. Son señales, señales de que hemos iniciado una cuesta abajo que, si continúa así, pronto amenazará seriamente la calidad de una sanidad pública que ha sido ejemplar durante muchos años.

El gobierno del PP tiene muy claro que quiere darle un golpe de timón al funcionamiento de la sanidad. La privada tiene que comerle terreno a la pública por civil o por lo militar. En el caso de Andalucía, donde todavía gobierna la izquierda, se resisten como gato panza arriba a que eso suceda, pero sobre su gestión pende la amenaza de la ausencia de "combustible". El grifo del dinero lo tienen al otro lado de Despeñaperros, donde es un hecho que la asistencia pública disminuye por días en favor de los centros privados y concertados. Y peor todavía: quienes tiene la potestad de abrir o cerrar ese grifo, a veces lo abren para pagar directamente a proveedores del gobierno andaluz dejando a éste a los pies de los caballos.

Por eso cuando alguien denuncia públicamente algo, como fue el caso de Candela Peña en la ceremonia de entrega de los premios Goya 2013, lo importante no es la literalidad de la denuncia sino la fuerza y la repercusión que puede llegar a adquirir si se elige un entorno oportuno y un momento adecuado.

Y a fe que lo fue, a tenor de las furibundas reacciones que se produjeron descalificando y hasta insultando a la atribulada actriz. Candela Peña, tras un atril en los premios Goya denunciando que su padre murió en un hospital en el que faltaban mantas y agua es demasiada verdad desnuda, demasiada vida real, de la de a pie de calle, puesta en evidencia en un entorno todo él  fashion y glamuroso.

Parece evidente que les rechinó, les irritó, les violentó tanta verdad, tanta vida real. Por eso me pareció oportuno.Y efectivo. Quienes estamos viviendo en los últimos meses experiencias hospitalarias sabemos bien hasta qué punto llamadas de atención como la de Candela, aldabonazos como el suyo en un escenario donde lo que se dice obtiene trascendencia, son más útiles que muchos manifiestos, incluso que muchas denuncias en los juzgados.

J.T.

lunes, 23 de abril de 2012

Lo peor es lo mal que mienten


Cada viernes, antes de que comiencen las comparecencias ante la prensa tras la celebración de los Consejos de Ministros me viene a la memoria el retintín chirriante de la sabionda Soraya cuando el 30 de diciembre pasado anunció los primeros desmanes de los muchos que el gobierno Rajoy tenía planeado perpetrar.

- Y esto es solo el inicio del inicio, dijo con cara de niña traviesa y listilla a la que el profe ha dejado en su ausencia a cargo de la clase.

En este país menguante y bamboleante en el que sobrevivo un probo, gris y escurridizo registrador de la propiedad lleva ya cuatro meses registrándonos o, más bien, robándonos literalmente las carteras. Y lo hace con tanta cara dura que encima nos lo pretende vender como un favor

- Si lo hago por vuestro bien, tontos. Si no lleváis ningún dinero encima no podréis ceder a la tentación de gastar por encima de vuestras posibilidades

Rapiña aquí, rapiña allá... Como el ladrón borracho que sabe que quiere robar pero que no acaba de decidir a quíén hacerlo. Y mientras va dando tumbos y haciendo "eses" de lado a lado de la calle proclama reivindicativo y vociferante:

- Yo no improviso. Lo tengo todo pensado hasta el verano

Cada vez que me anuncian nuevos recortes, proclamas xenófobas u homófobas, juego a imaginarme que soy el ministro que tiene que justificar esas medidas y en seguida se me ocurren argumentos menos burdos y menos descarados de los que ellos utilizan.

Hay una razón: Cuando yo juego a ser cínico procuro contar siempre con la inteligencia de quien me escucha. Ellos ni eso. Ellos nos tratan directamente como tontos. 

Y así Wert, Mato, Montoro, Báñez, Gallardón, Cospedal o Soraya acaban resultando patéticos porque en el fondo hasta ellos mismos constatan que nadie se está tragando sus mentiras.

Hay uno que no miente. Uno que me da miedo. Se llama de Guindos y es el verdadero presidente del gobierno, el Joseluismoreno ventílocuo que maneja a su antojo su Macario-Rockefeller-Rajoy y al que parece tenerlo amenazado con meterlo en la maleta si no hace y dice lo que el representante en España de sus majestades los mercados han decidido que aquí se haga y se diga.

J.T.