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miércoles, 16 de julio de 2014

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez


- "Con Felipe González, un poquito de por favor, ¿eh? Con eso no admito bromas, que estamos hablando de alguien que ha hecho mucho por este país".

Tras pronunciar esta frase aquella mañana en el plató televisivo, a Pedro Sánchez Pérez-Castejón solo le faltó tirarse a la yugular de su "atrevido" contertulio. Faltaban apenas dos semanas para que los militantes del psoe votaran en primarias al sustituto de Rubalcaba y Sánchez, uno de los tres aspirantes al puesto -"conocido en su casa a la hora de comer", según Gregorio Morán- saltaba en Las Mañanas de Cuatro como un resorte para responder a la, a su juicio, vejatoria e intolerable valoración que uno de sus compañeros de tertulia acababa de hacer del expresidente del gobierno porque, a la vejez viruelas, se dedica a llevárselo crudo en consejos de administración de empresas como Gas Natural. 

Cuando la noche del domingo 13 de julio confirmé, al finalizar el primer tiempo del partido Alemania-Argentina, que el nuevo secretario general del psoe era Pedro Sánchez, lo primero que se me vino a la cabeza fue aquella frase sobre Felipe González y la cara de indisimulado cabreo con que el atildado candidato la pronunciara en aquel programa que dirige y presenta Jesús Cintora. "Un poquito de por favor, que he ganado las primarias", imaginé que estaría pensando en ese momento este madrileño de 42 años que acababa de conseguir casi el cincuenta por ciento de los votos de sus compañeros de partido, mientras en Brasil se disputaba la final del campeonato mundial de fútbol. 

A la mañana siguiente, sin despacho aún en Ferraz (Rubalcaba continuará ocupándolo hasta que a final de mes se celebre el congreso) y con decenas de medios en la puerta de la sede socialista, el espigado exjugador de baloncesto escenificó sin complejos su "privilegiada" relación con Susana Díaz. La sevillana, que sin haberse presentado jamás a una elección detenta en estos momentos la mayor cuota de poder y capacidad de influencia que nadie ha tenido en el psoe desde hace mucho tiempo, se plantó en Madrid el mismo lunes para, tras felicitar a Sánchez, ponerse a la tarea sin perder un minuto. Éste salió a la calle para recibir a su gentil valedora, pero no a la puerta: avanzó los metros suficientes para besarla y abrazarla todavía lejos del edificio, y luego caminaron juntos y felices hasta la entrada sin hacer declaraciones pero dejándose fotografíar convencidos de que estaban haciendo historia, y de paso facilitando la apertura de los informativos de ese lunes y las portadas de los periódicos del día siguiente.

- Ya estamos aquí, ya nos hemos hecho con las llaves del chiringuito, parecían estar pensando, así que ahora... un poquito de por favor. 

Desconozco las prioridades de Pedro Sánchez porque, salvo ordenar a sus eurodiputados que no votaran a Jean-Claude Juncker para la presidencia de la Comisión Europea, y negociar cuotas de poder en la composición de la nueva ejecutiva del partido, poco más ha hecho o dicho hasta ahora. Bueno, sí, insinuar su primer incumplimiento, porque en su día prometió que, si se convertía en secretario general, habría primarias en noviembre para elegir candidato/a a la presidencia del gobierno... y ya empieza a marear la perdiz. ¡Ah!, y otro mérito también: ser halagado, entre un amplio ramillete de augustos próceres, por Anson, Pedrojota, Marhuenda, Aguirre -que hasta le llamó guapo-, los mandamases del ABC y su majestad el rey padre. Un carrerón.

Qué pena que los sondeos, entre ellos uno del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), hayan venido a contraprogramarle y aguarle la fiesta evidenciando hasta qué punto la formación que encabeza un chico con coleta que anda por ahí revolucionando al personal, un tal Pablo, sube en las encuestas como un cohete mientras que el negocio que Sánchez y Díaz se disponen a regentar amenaza ruina de la gorda.

- Un poquito de por favor, debe pensar Sánchez, que esto es nada menos que el partido socialista obrero español, con ciento treinta y cinco años de historia y de lucha; con veinte años largos gobernando y cambiando este país desde la Transición... Cuando comenzó esa etapa a la que se refiere, usted y Susana Díaz tenían apenas tres o cuatro años, señor Sánchez, pero bueno... Ahora, si le parece, y dado que el secretario general es usted ¿por qué no me hace "un poquito de por favor"?: 

Veamos: ¿Cuándo piensa dejar de invocar los méritos del pasado cada vez que le cuestionan a usted o a su partido? ¿Cuándo piensa empezar a hablar de los problemas que tiene la gente y no de las cosas que le preocupan solo a la gente de su partido? ¿Es usted consciente de que su mensaje suena lejano y envarado? ¿Ha contado usted con la posibilidad de que adelanten las elecciones generales? ¿Va usted a plantarle cara a la troika? ¿Está por acabar con los paraísos fiscales, está porque los ricos paguen sus impuestos de una puñetera vez, porque se haga una auditoría de la deuda, porque los responsables del desastre bancario reciban su merecido, porque se frenen ¡ya! los desahucios a granel?

Sí, ya sé, un poquito de por favor, me va usted a volver a decir. ¡Ea! Pues nada, continúe con sus intrigas de aparato, con sus cálculos de cuotas de poder, presumiendo de organización centenaria aunque la casa se le esté cayendo a pedazos... y también, claro está, yendo por los platós saltando a la yugular de todo aquel que se atreva a criticar a Felipe González por dedicarse a trincar, como tantos otros compañeros de su partido, de esa mamandurria llamada "puertas giratorias".

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

J.T.

sábado, 10 de mayo de 2014

Lo del voto útil ya no cuela


Esta vez ya no les va a valer. El eterno discurso del voto útil ha muerto. Si eres de izquierdas y no me votas a mí, decían, estás tirando el voto. Pues mirad, chicos, va a ser que no. Va a ser que se os ha acabado el cuento. Nos habéis estado llevando al huerto más de treinta años y ya va siendo hora de darle un vuelco a esto, ¿no os parece? 

¿Para qué queréis el voto de los ciudadanos de izquierda que son críticos con vosotros? ¿para pactar veraniegas reformas constitucionales con el pp? ¿para hacer una oposición de perfil bajo que da razonable pábulo a quienes nos tememos, aunque insistáis en que no sois la misma cosa, que acabéis formando una gran coalición si los números no os permiten otra manera de continuar en el poder? ¿para alinearos con la inflexibilidad pepera a la hora de abordar esa patata caliente llamada Catalunya? Pues lo dicho: va a ser que no.

Ya está bien de asustar al personal, ¿no os parece? Ya está bien de aventar miedos para recolectar votos en caladeros de indecisos o defensores de la mentalidad práctica. Ya está bien tanto intentar patrimonializar el variopinto y plural espacio de izquierdas dibujando rabo y cuernos a los "rojos" que no emiten en vuestra misma longitud de onda. 

Decía este sábado Rubalcaba en San Sebastián que "hay que rebelarse contra los amantes de que pp y psoe son lo mismo" Y contra el pp, ¿cuándo habéis llamado a la rebelión? ¿Qué habéis hecho para frenar la demolición perpetrada por Rajoy y sus chicos durante los dos últimos años y medio? ¿De qué modo habéis gestionado el sufrimiento de tanto ciudadano que ha visto cómo cada día que pasaba le iban peor las cosas mientras quienes de verdad mandan -banqueros, troika y demás "señoritos" de nuestro presunto gobierno- no perdían ocasión de proclamar una mejoría que no se creen ni ellos? ¿Dónde estabais cuando las calles se llenaban de indignados? 

Se cumplen ahora tres años del 15M. Cada semana, cada mes que pasa, son más los que comprueban que sí se puede. La indignación se va cociendo a fuego lento y las encuestas lo confirman. Pero los dos partidos mayoritarios vuelven a recurrir en esta campaña a los lugares comunes de siempre, a ningunear a las formaciones más pequeñas y a insultarse entre ellos, llamarse mentirosos y echarse en cara las herencias recibidas, ¡qué pereza! 

Fomentan la crispación, pero esta vez no van a conseguir que caigamos en la trampa. No lograrán desdibujar la dignidad de un movimiento de indignación que ha ido sumando éxitos con sus iniciativas y sus movilizaciones y que ha derivado incluso, por ejemplo, en que bomberos, cerrajeros,y hasta miembros de fuerzas de seguridad, se hayan negado ya a participar en algún que otro desahucio. Esto está cambiando. Lentamente, pero está cambiando. Lo comprobaremos el día 25 cuando el voto se atomice y las opciones "minoritarias", como ellos las llaman, consigan representación parlamentaria. 

Ahora los socialistas nos quieren vender un plebiscito contra Rajoy, pero ya no cuela. Demasiado tarde, príncipes y princesas. Esta vez vamos a desenmascarar vuestro recurrente rollo macabeo del voto útil. Si, como consecuencia de nuestra voluntad soberana, el ochenta por ciento de apoyos que sumáis ahora entre los dos grandes partidos acaba reduciéndose sensiblemente y repartiéndose entre otras opciones, entonces quizás consigamos que os bajéis del burro y os pongáis a hablar en serio, escuchando y tomando en consideración argumentos y puntos de vista distintos a los vuestros a la hora de afrontar los problemas, y buscando soluciones consensuadas para resolverlos. 

Las elecciones europeas siempre han marcado tendencia a la hora de predecir el comportamiento del electorado en las municipales, autonómicas o generales. Por eso están tan nerviosos. Por eso en el pp atacan a los partidos emergentes y en el psoe llaman a la "rebelión" contra unos y al plebiscito contra otros. Por eso los socialistas vuelven a intentar vendernos la moto del voto útil. Lo siento mucho, queridos míos, pero me temo que esta vez no cuela.

J.T.



sábado, 15 de marzo de 2014

Rajoy y la pasión “digital” del pp


Si digital viene de dedo, los que mejor han entendido el mundo en que vivimos son sin duda los miembros del partido popular. ¡Viva el vino, que diga el dedo! ¡Viva lo digital! Mucho mejor que la analógica costumbre de elegir entre todos. ¿Democracia? La imprescindible. O la inevitable, oiga, sin pasarse. ¿Primarias? ¿Pero qué dice usted, buen hombre? 

Se adaptan así a la modernidad “digital” sin verse obligados a romper con tradiciones tan entrañables como la pleitesía al dedo divino. Allá por 1989, veinticinco años ha, fue el dedo índice del venerable Manuel Fraga el que señaló a un bigotudo joven treintañero para regir los destinos de una formación política que hasta entonces no se comía un colín. Atrás quedaba el fiasco Hernández Mancha, la indisimulable decepción de aspirantes como Isabel Tocino que se creían con posibilidades… 

El hijo muy amado en quien Fraga decidió poner todas sus complacencias, un tal José María Aznar, creyó conveniente escenificar entonces, durante el congreso celebrado en Sevilla su agradecimiento, docilidad y sometimiento: entregó al amado líder una carta sin fecha con su dimisión para que el fundador del partido, que entonces iniciaba su retirada, pudiera regresar cuando le diera la gana si un buen día decidía cambiar de opinión. Sabido es que Fraga rompió esa carta y sabido es también que Álvarez Cascos recogió los pedacitos y la recompuso. 

Pero Aznar decidió llevar su sentido de la lealtad hasta las últimas consecuencias y, una vez ungido, entendió que la mejor manera de homenajear a su mentor era continuar utilizando sus mismas armas, su mismo método. Es decir, el dedo índice. Primero lo utilizó para indicarle la puerta de salida a los hasta entonces dinosaurios del partido y poco después empezó a regar ayuntamientos y autonomías de candidaturas digitales. De nombramientos realizados con el mismo dedo cuya huella figura en su carnet de identidad. 

El dedo índice, el que nos metemos en la nariz, el que más usamos en el móvil y en el ordenador, el del trasiego en la intimidad… ese es el dedo que Aznar usó para señalar a Rajoy en 2004 como Fraga lo había señalado a él quince años antes. Entrañable tradición, vive dios. A un lado la libreta azul, al otro ese dedo que toma el bolígrafo y anota. Ese dedo que repasa las páginas, tacha, vuelve a escribir… Y esa embriagadora sensación de poder, de jugar al suspense, de tener a todo el mundo pendiente de tu decisión, esa excitante certeza de saberla inapelable, ese subidón que proporciona tener el destino de la gente en tus manos. 

Si de tu dedo depende que alguien acabe en el FMI o sea candidato a las generales, ¿cómo vas a renunciar a ese privilegio por las buenas? ¿estamos locos o qué? Si gracias a que un día alguien te señaló con el dedo puedes ahora dedicarte tú a hacer lo mismo, ¿cómo te vas a privar sin más de ese placer? 

El pp andaluz ya sabe lo que significa la pasión digital de Rajoy. José Luis Sanz, presunto líder cantado, comprobó estupefacto hace unos días cómo Mariano se sacaba un conejo de la chistera apellidado Moreno, procedió a ungirlo con su mágico dedo y lo colocó en su lugar. La cara que se le quedó a Sanz recordaba, y mucho, la que en su día le vimos a Rato cuando Aznar decidió escoger a Rajoy o a Tocino cuando supo que el elegido por Fraga era Aznar y no ella. 

¡Ay, el peso de la tradición! Ahora toca elegir al candidato a las europeas y ahí nos tiene Mariano a todos, con Cañete al frente, en un sinvivir mientras él disfruta en secreto del excitante placer de los prolegómenos. Yo creo que Rubalcaba le tiene envidia, y puede que hasta Cayo Lara y su laberíntico aparato, tan enzarzado en luchas cainitas para conseguir tocar algo de pelo, que una cosa es la conciencia y otra la supervivencia. 

Quizás por eso Rajoy, rey de los másters en salir airoso de trances comprometidos, apueste por perpetuar el legado de sus antepasados. Donde esté un dedo índice bien puesto que se quiten unas primarias, que ya se sabe que esas cosas las carga el diablo. Así lo decidió Fraga padre, así lo perpetuó Aznar hijo y así lo mantiene Mariano espíritu santo. Por los siglos de los siglos, viva la costumbre digital. Amén.

J.T.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Psoe, no me creo nada


Me aburre mucho la conferencia del psoe de este fin de semana y la campaña de promoción que algunas de sus presuntas estrellas han protagonizado durante los días previos a su celebración.

Como la música militar, tanta parafernalia no me pone nada. Jamás me supo levantar, que diría Brassens. Y ahora todavía menos, porque de  un tiempo a esta parte casi todo lo que rodea a esta formación que a tantos ilusionó cuando parecía de izquierdas, aparece desprovisto de esa contagiosa sangre en las venas y de ese espíritu marchoso que fueron su seña de identidad durante tantos años. 

Ahora me cuesta trabajo creérmelos. Los leo, los veo, los escucho y admito que hay momentos en que me gustaría que supieran engañarme. Un poquito de seducción, por favor, aunque luego todo sea mentira. Pero ni por esas.No se trata ya de Rubalcaba, asfixiado por tanto abrazo del oso Felipe. Es que ni Madina, ni López, García Page o Chacón, a quienes he escuchado con atención estos días acaban de sacarse de encima esa sintaxis y ese vocabulario de añejos profesionales de la política cuyo soniquete, ya de entrada, te pone en guardia y desvirtúa la enjundia de los mensajes: a ver qué me va a vender éste ahora, piensas cuando comienzan con las perífrasis, las evasivas, los lugares comunes y las frases hechas

Luego está el llamado "aparato", esos -y esas- que llevan décadas serpenteando por las tripas del partido y que matarían antes de irse al paro porque toda su vida laboral la han pasado conspirando o defendiéndose de las conspiraciones y no tienen otro oficio ni beneficio. Expertos en saber qué aceite hay que ponerle a la maquinaria para que funcione, ahora ya no saben cómo hacer para evitar que se oxide.

Nadie apuesta desde dentro por un golpe de timón cuya necesidad está cantada. Nadie acaba de apostar por asumir la portavocía de lo que realmente sucede en la calle. Se empeñan en continuar tratando de los problemas del ciudadano de a pie sin bajarse de sus privilegiados púlpitos y emborronando cientos y cientos de infumables folios a los que luego llaman documento. Pero no se remangan para meterse en el fango de la prosaica cotidianeidad en la que sobrevivimos el común de los mortales. No se manchan de barro.

Vuelven a hablar de sus problemas, que si primarias, que si no primarias, que si toca, que si no toca, que si liderazgo... antes de ocuparse en buscar soluciones a los problemas de la vida real que nada tienen que ver con tanta palabrería. Siguen enrocados en la jerga sectaria. Hasta la muy viajera Carmen Chacón, ambigua opositora a verso suelto, milita en el pasteleo cuando habla y este mismo jueves comenzó una entrevista haciéndole la pelota desde el minuto uno a Rubalcaba y a Jáuregui. Se le llena la boca con la palabra "delegado", con los elogios a los militantes por el "trabajo bien hecho". Trabajo bien hecho en los ordenadores, digo yo, porque en la calle no se les ve entre otras cosas porque muchos no se atreven a decir que son del psoe no vaya a ser que los corran a gorrazos.

Un desastre. No me creo nada de este psoe cuya música suena añeja y gastada y que continúa despilfarrando los días mareando la perdiz y metido en una urna de cristal que pocos o ninguno de entre ellos, calentitos y con sueldos que millones de ciudadanos ya no tienen, parecen dispuestos a romper.

J.T.

jueves, 1 de agosto de 2013

Rajoy se escapa vivo una vez más



Se les ha escapado vivo. Tanto entrenamiento en el arte de resistir tiene que servirle forzosamente de algo. Tras sobrevivir durante años -quinquenios ya- a noches de larguísimos cuchillos en el propio seno de su cainita organización, a Rajoy le ha bastado este jueves con tirar de rutina para merendarse a una oposición en inferioridad numérica, física y hasta química, a juzgar por la falta de punch.

No entiendo qué le ocurre a Rubalcaba. Este no es nuestro Alfredo, que nos lo han cambiado. ¿Qué ha sido de sus retorcidos colmillos, de aquella lengua viperina de tan acreditada eficacia en pretéritas batallas? ¿Es posible que no contara con la posibilidad de que Rajoy abordara las cosas como lo ha hecho? No creo. ¿Entonces?

Porque Rajoy se la ha jugado a cara o cruz: "No me voy a declarar culpable porque no lo soy" -ha dejado dicho para la historia en el diario de sesiones. Si miente, lo pagará caro, pero mientras tanto sale vivo comparecencia tras comparecencia. La autoflagelación a lo Juan Carlos -"me equivoqué con Bárcenas"- ha sido el primer golpe de efecto. Pero al punto victimista no ha tardado en sucederle  la actitud chulesca y pendenciera trufada de trucos de avezado trilero.

"¿Se han pagado remuneraciones complementarias por razón del cargo? Sí, como en todas partes", suelta tan ancho

Y en lugar de tirársele a la yugular al oír cosas como ésta la oposición, atocinada y apoltronada, lanzaba mandobles al aire como los boxeadores noqueados. "En cualquier país de Europa, solo por los eseemeeses a Bárcenas tendría usted que dimitir" -decía un casi indulgente Rubalcaba. "Les voy a contar la historia de una familia", declamaba un solemne Cayo Lara; "Respetamos la presunción de inocencia" -proclamaba un circunspecto Duran Lleida que aprovechó para reprochar el maltrato a sus amigos Mas y Pujol"... Por no hablar de la impetuosa Rosa Díez y su rechinante "veinteava", inadecuado término utilizado cuando anunciaba que iba a exponer su "vigésima" pregunta.

Rajoy se ha permitido afirmar que ya había hablado del caso Bárcenas cuando la única vez que rozó el larguero con el asunto lo hizo mediante comparecencia por plasma, no le importa decir digo donde dijo Diego, como cuando proclamó a los cuatro vientos que "no se iba a poder probar que el extesorero no era inocente". Ahora va, se desdice y punto pelota. Tampoco le ha importado contradecirse durante el mismo debate: anunciar que no iba a recurrir al "y tú más" y adornar su discurso desde el minuto uno con frases pronunciadas por Rubalcaba en el pasado: pasajes atinadamente seleccionados para darle en todo el bebe al jefe de la oposición y de paso a pedrojota.

La sensación que me ha quedado, tras tragarme la comparecencia íntegra, ha sido que ningún partido había hecho los deberes más allá de poner en orden todo lo que ya se conocía del caso tras las revelaciones periodísticas y las comparecencias judiciales. Rajoy, en cambio, se había preparado -o le habían preparado- los deberes a conciencia, con sus paréntesis y todo tras las citas textuales (memorable el histórico "fin de la cita", convertido en trending topic y que será finalmente el chascarrillo del debate que pasará a la historia)

Poca improvisación en las filas de la oposición, poca devolución de balones, demasiado guión... De vez en cuando me sorprendía a mi mismo increpando al televisor, como si de un trascendental partido de fútbol se tratara, cuando entendía yo que los replicantes se quedaban cortos, no pegaban nada duro ni muchos menos remataban ninguna faena.  Hasta han caído en la tentación del insulto (Coscubiela) cuando hubiera bastado con poner en valor el nerviosismo que el presidente evidenciaba en varios momentos (alusiones al caso Faisán y a Luis Roldán) en que ha estado a punto de perder los papeles. Con las contradicciones, las chulerías y las mentiras flagrantes de Rajoy lo han tenido a huevo para meterle mano pero han dejado que se les escape vivo ¿Por qué?

A todo esto, ¿qué hemos salido ganando los ciudadanos tras esta comparecencia? ¿Qué ha cambiado? Probablemente que Rajoy se ha mojado y de eso ha quedado constancia en el diario de sesiones. Muy claro lo tienen que tener para arriesgarse a que mañana Bárcenas aparezca con algún nuevo misil. Y hasta ha osado tocarle las narices a pedrojota, con el peligro que tiene, y que seguro se habrá cabreado como una mona con la cita de Rubalcaba desempolvada hábilmente por Rajoy en la que el jefe de la oposición decía hace años que "hay un círculo de la calumnia que funciona así: "El Mundo" manipula y tergiversa adecuadamente para generar una audiencia que al mediodía será ampliada por los informativos de televisión".

Se ha permitido Rajoy hasta citar a Bertrand Rusell: "La calumnia siempre es sencilla y verosímil". Y Rosa Díez va y le replica con una frase de Nietzsche "Lo que me entristece no es que me hayas mentido, sino que jamás podré confiar en ti"

Conclusión: agua de borrajas. Yo lo siento, pero no he podido quitarme la sensación de que ahí todos, gobierno y oposición, estaban limitándose a solventar un trámite. Una vez liquidado el marrón, cada uno a su respectiva playita, y ya veremos qué pasa en septiembre. Las muchas maletas que algunos han tenido el descaro de llevarse al Senado, para no tener ni que pasar por el hotel después, así lo evidencian.

Parece que tras el intenso paripé los mercados, al menos hoy, se han quedado tranquilitos. Yo, desde luego, no.

J.T.

domingo, 14 de julio de 2013

¿Por qué el Psoe no ha apretado más fuerte?


¿Por qué el psoe no ha metido más caña en estos cinco últimos meses habiéndolo tenido tan a huevo tantas veces?
¿Por qué ha amagado tanto pero sin apenas dar?
¿Por qué la oposición a Rajoy han estado haciéndola mejor Pedrojota y Esperanza que Rubalcaba y Valenciano?
¿Por qué el psoe no ha apretado más fuerte en estos meses?
¿Por qué no ha conseguido sacar mayor rentabilidad política y electoral a una situación de debilidad del gobierno que ni podían imaginar en sus mejores sueños?

 ¿Cuál es la razón? ¿incapacidad? ¿incompetencia? ¿cobardía? Porque a mí que no me vengan a estas alturas intentándome convencer que se ha tratado de estrategia. Rajoy nos ha desesperado con sus silencios -”la vida es resistir y que alguien te ayude-” y Rubalcaba con su flácida beligerancia.

"Me veo en la obligación de exigir la dimisión de Rajoy”, ha dicho este domingo, como pidiendo permiso, el líder de la oposición. ¿cómo que te ves en la obligación? ¿acaso te da vergüenza después de cinco meses y de todo lo que le ha caído encima en ese tiempo al gobierno y al partido del gobierno, cumplir con tu papel de jefe de la oposición?

Suele decir el maestro Manuel Alcántara que tanto el psoe como el pp creen con idéntico convencimiento en dos cosas: en que la situación es insostenible y en que hay que sostenerla. Quizás ahí pueda estar la explicación: esta tormenta pone en jaque el tinglado en sí tal y como está organizado, cuestiona la esencia misma del funcionamiento de las cosas y pide aires nuevos, caras nuevas y maneras de gestionar nuevas. Y Rubalcaba va y se limita a pedir dimisión inmediata e investidura de otro miembro del pp. Sí, ya sé que así son las cosas, pero eso en la práctica es cero al
cociente y bajo la cifra siguiente.

Son tiempos de no pasar ni una. Son tiempos de estar a la que salta, de hacerle pagar al gobierno del
pp el daño que nos lleva hecho en año y medio. Son tiempos de arrinconarlos , de noquearlos, de no dejarlos que se recuperen… Y el psoe continúa a verlas venir, amagando sin dar y sin redondear la faena de acoso y derribo teniéndolo tan a puro huevo como lo tiene.

He hablado con amigos míos del pp que gestionan su vergüenza como pueden aunque, eso sí, en
silencio. Los del psoe, por su parte, están desorientados. Acostumbrados a obedecer, con poca
práctica en el ejercicio de la discrepancia, ahora no saben cómo interpretar la escasa sangre en las venas que demuestran los responsables de su partido.

¿Hasta cuándo esta anestesia general? ¿qué puñetas nos pasa que no reaccionamos? Ya está bien de mamoneo, ¿no? Espero que Rajoy -”la vida es resistir-” no consiga llegar a fin de mes como si nada y marcharse después de vacaciones tan ricamente.

J.T.

jueves, 27 de junio de 2013

¿Qué busca Griñán con el pollo que ha montado?

Pepe Griñán, flanqueado por Susana Díaz y Mario Jiménez

Lo que ha hecho Griñán es anunciar que piensa dejar la presidencia de la Junta de Andalucía... dentro de tres años. Largo me lo fiáis, pero por inusual y atípico, el gesto la verdad es que tiene buena venta. Más pronto que tarde acabaremos enterándonos de la letra pequeña que se esconde tras la decisión, pero mientras tanto hay que reconocerle a Pepe -así le gusta que le llamen- que ha conseguido montar un bonito pollo.

Era muy elocuente ver la mañana de este miércoles en el Congreso de los Diputados cómo, desde Madina hasta Valenciano, los socialistas se escaqueaban por los pasillos para eludir los micrófonos y no tener que hacer declaraciones. Todavía más revelador ha sido escuchar a un pálido Chaves o a un parco Rubalcaba recurrir como valoración a un escueto "no pasa nada, el calendario no se altera" que no se creen ni ellos.

¿Por qué ha movido ficha Griñán de esa manera tan aparatosa y en este preciso instante?

La respuesta más fácil, como se ha apresurado a propagar en seguida la mayor parte de la derecha, es atribuirle la explicación de la anunciada renuncia al enmarañado caso de los EREs: el presidente prepara su retirada por si el asunto acaba salpicándole.

Otra de las hipótesis que se barajan es que Griñán ha calibrado el riesgo de inestabilidad de su gobierno de coalición con Izquierda Unida a medida que se vayan acercando las elecciones municipales.

Hay más: anticiparse a conspiraciones madrileñas contra él (no hay que olvidar que en el último Congreso Federal del Psoe Griñán y su gente apoyaron a Chacón frente a Rubalcaba y eso en Ferraz no lo olvidan) e incluso razones personales por enfermedades graves en su entorno familiar más cercano.

Y luego está el argumento que él mismo ha dado en el parlamento andaluz este convulso miércoles: "Sólo nuevos pilotos llevarán a nuevos horizontes", ha dicho. Quiere Pepe Griñán para Andalucía un relevo generacional que espera sea "sólido y duradero" ¿Qué significa eso? Pues que necesita darse la mayor prisa posible por amarrar la sucesión, controlar el aparato y neutralizar conspiraciones.

¿Y quién tiene todas las papeletas para ponerle nombre y cara a la sucesión? Pues la joven Susana Díaz, actual consejera de Presidencia, a quien le han crecido los dientes en el aparato del partido, es mujer y además aún no ha cumplido los cuarenta años. Entre ella y Mario Jiménez, que acaba de cumplir 42 y ostenta la vicesecretaría general del psoe andaluz, han ido laminando en los últimos cuatro años todo lo que olía a Manuel Chaves: de quienes pilotaron el psoe andaluz en los 70-80 apenas quedan cuatro gatos con poder. 

Susana y Mario, Mario y Susana han ido amarrando bien pueblo a pueblo, provincia a provincia, así que no tendrán mucho problema para conseguir en un proceso de primarias que la mano derecha de Griñán acabe siendo su relevo natural. Si alguien osa hacerle frente (por ejemplo la jiennense y antigua consejera de Bienestar Social Micaela Navarro, que el 25-M era la tapada de Rubalcaba si Griñán hubiera fracasado) necesitaría reunir 7.000 firmas.

En resumen, que Griñán lanza un órdago de aúpa, y reviste su espantá de amor a la renovación. Bien, de acuerdo, zas en toda la boca a los inmovilismos y a las pesadas rémoras del añejo "aparato". Pero, paradójicamente, lo hace usando las mismas armas porque Susana Díaz y Mario Jiménez son aparato puro y duro. De momento, lo único que los diferencia de sus antecesores es la tersura de la piel. 

Imagino que, si consiguen que se consume el relevo, estos jóvenes empezarán a asombrarnos con nuevas ideas, innovadoras propuestas e imaginativas iniciativas. No me cabe la menor duda de que comenzarán a promover debates, a abrir las puertas del partido a todo lo que está pasando fuera, a hacer de una vez lo que todos estamos esperando que se haga. ¿O no? Estoy seguro que para Pepe Griñán el relevo generacional es mucho más que un mero cambio de caras y de edades.

Si eso es así el presidente de la Junta andaluza habrá dado, con su anuncio este miércoles de renunciar a volver a presentarse, un golpe de autoridad moral. Yo quiero creerme que ha dado con la tecla de lo que se necesita para espabilar de una vez y volver a seducir a los ciudadanos. No quiero creer a quienes sostienen que esta maniobra de Pepe es una huida o un mero cálculo político, una argucia para coger con el pie cambiado tanto a IU como al PP, que a estas alturas no tienen ni idea de a quién presentarían como candidato a la Junta de Andalucía si mañana se convocaran elecciones. Una maniobra que de paso le permite tocarle bien las narices a Rubalcaba y compañía.

Quiero pensar que lo que ha movido a Pepe Griñán a desencadenar este terremoto político es realmente su voluntad de que las cosas cambien a mejor para los ciudadanos; no quiero creerme, como hay quien dice por ahí, que se trata de un golpe de mano para postularse como líder del psoe federal. 

Como ha escrito Antonio Avendaño en su twitter, Pepe Griñán, con su propuesta de relevo acelerado, "o está loco o es un genio". Igual dijeron de él el 25-M cuando se empeñó en que las elecciones andaluzas no coincidieran con las generales y entonces la apuesta le salió bien. Veremos qué ocurre ahora. 

J.T.