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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Griñán y Chaves

Ahora que llevan unos días, pocos, en segundo plano, voy a hablar yo de ellos: durante bastantes años, más de doce, pude tratar con cierta frecuencia a Manuel Chaves y José Antonio -Pepe- Griñán. Durante mi etapa de corresponsal de CNN+ en Andalucía, tuve siempre una relación cordial con los dos. Me tocó entrevistarlos muchas veces y ese trato periódico -antes, durante y después de las entrevistas- me permitió, creo, extraer datos suficientes para hacerme una idea de la personalidad de ambos.

El único defecto, si se le puede llamar así, de Chaves, es ser más bien soso y algo estirao. Resultaba complicado sacarle una sonrisa en el día a día aunque hubo una vez, durante una comida junto a mis compañeros José María Izquierdo y Javier Casqueiro, en que pude conocer al Manolo relajado y sonriente que por lo visto Chaves suele llevar dentro, aunque tan escondido que no lo sacaba ni en la Feria, cuando aparecía los miércoles por la caseta de la Ser. Pepe Griñán me caía mejor, sobre todo cuando se arrancaba y se ponía a cantar fragmentos de ópera con cualquier pretexto. Eso en sus tiempos de consejero, porque ya como presidente recuerdo un viaje con él a Marruecos en el que andaba el hombre todo el día con aire más bien ensimismado y circunspecto. Yo creo que mantenía una relación de amor-odio con el ejercicio de la política, y a veces daba la impresión de estar preguntándose qué puñetas hacía él metido en tamaño sarao.

Una de dos: o han sabido engañarme muy bien, a mí y a otros muchos durante mucho tiempo, o ninguno de los dos es un delincuente. Ni presuntos ni leches. No lo son, y punto. Con la autoridad moral que entiendo me da no haberles dorado nunca la píldora y haber denunciado en múltiples ocasiones lo nefasto que me parece que en la Junta de Andalucía no se haya producido aún ningún tipo de alternancia política desde que llegó la democracia, quiero manifestar aquí que no me parece justo lo que les está pasando a Chaves y a Griñán. No entiendo el débil apoyo público que les están dispensando sus (antiguos) compañeros de partido, empezando por una Susana Díaz que, es bueno recordarlo, llegó a presidenta de la Junta puesta a dedo por Griñán. Se conoce que la hoy temida baronesa debió cogerle gusto al sistema "digital" y quizás pueda ser esa la razón por la que no le haría asquitos a sentarse en el sillón de Secretaria General de su partido en Ferraz de una manera parecida. 

No entiendo el silencio de quienes saben que ni Chaves ni Griñán son Jordi Pujol precisamente, aunque igual me han engañado tan bien que un buen día aparecen por ahí cuentas off shore con treinta años de antigüedad, pero no creo. Como no creo que lo piense tampoco nadie que les haya tratado, y me atrevo a incluir aquí también a sus adversarios políticos… y mediáticos.

¿Hicieron algo mal Chaves y Griñán? Por supuesto que sí. Decidieron eliminar trabas burocráticas para acudir en ayuda de los expedientes de regulación de empleo que muchas grandes empresas estaban llevando a cabo en Andalucía durante la primera década de este siglo. Compraban así paz social. A ese procedimiento se le llamó "transferencias de financiación" y fue tramitado, y aprobado, en el Parlamento andaluz. Así que, siguiendo la lógica por la que se ha procesado a Chaves, Griñán y con ellos a una veintena larga de cargos públicos más, igual tendrían que haber encausado también a todos los gobiernos andaluces en pleno habidos durante doce años. Y a todos los parlamentarios que aprobaron ese sistema. A todos.

¿Tienen responsabilidad Chaves y Griñán? Por supuesto que sí: no haberse enterado de la cantidad de sinvergüenzas que trincaron pasta merced a la ausencia de control de un dinero destinado a pagar jubilaciones anticipadas. Tienen responsabilidad por no haber sabido, o no haber querido saber, la de buitres que revoloteaban en torno suyo a cuenta de esa pasta: subordinados malversadores y prevaricadores, sinvergüenzas y cocainómanos, compañías de seguros, sindicalistas y ladrones varios tan largos de lengua como cortos de mente, y hábiles para meter la mano allá donde veían dinero con menos control oficial del recomendable. Gentes que distrajeron más de cien millones de euros que nunca se usaron para los fines para los que se había librado una partida que en total acabó superando los ochocientos.

La mayor parte de ese dinero, cuyas cifras hay costumbre de manejar en las informaciones con más desahogo y ligereza que rigor y exactitud, se empleó en pagar jubilaciones anticipadas a muchos trabajadores víctimas de Eres salvajes. Es cierto que una parte se la quedaron varias docenas de sinvergüenzas, pero me cuesta mucho creer que entre ellos se encuentren Manuel Chaves o Pepe Griñán. Al margen de la responsabilidad legal que los jueces acaben decidiendo que tuvieron o no, no entiendo que nadie salga al paso del linchamiento al que llevan siendo sometidos tanto tiempo, aunque esta última semana la cosa esté más tranquila. No entiendo tanto silencio, tampoco el de los propios afectados.

J.T.

domingo, 12 de abril de 2015

¿Hasta cuándo tendremos 17.621 aforados?


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Por muchas vueltas que le doy, no entiendo esto del aforamiento. 17.621 aforados tenemos en España, según los datos que en su día hiciera públicos Alberto Ruiz Gallardón. 17.621 personas de carne y hueso, mortales ellos, pero para quienes la justicia funciona con guante de seda. 17.621 conciudadanos que si tienen un conflicto con su pareja o son imputados por alguna causa civil o penal, no los juzga el tribunal de su ciudad, sino el Supremo en Madrid.
Desfilan estos días por los pasillos de tan alta instancia cinco políticos andaluces: dos antiguos presidentes de la Comunidad, dos consejeros de presidencia y un consejero de empleo. Para declarar por una causa –los famosos ERES- cuya instrucción lleva ya abierta más de cinco años. El triste conflicto familiar de un eurodiputado canario no lo dirime un juzgado de Las Palmas, sino el Supremo en Madrid…
¿Por qué? Pues porque, por el mero hecho de ser representantes políticos, se encuentran entre los 17.621 aforados que hay en España, cargos de responsabilidad a los que, según se argumenta, “hay que proteger de las presiones a las que puede verse sometido un tribunal ordinario cuando los juzga”. Claro que a los tribunales superiores en cuyas manos quedan los aforados, no hace falta que los presione nadie. Ya se presionan ellos solos, en función de la sensibilidad política merced a la cual cada uno de sus miembros está donde está.
Lo siento, pero a mí no hay quien me quite la impresión que lo que el aforamiento transmite es una insoportable sensación de impunidad. Es innecesario, ridículo, caro y excepcional. No hay país como el nuestro. Ni siquiera entre nuestros vecinos europeos. Solo los presidentes de la República están aforados en Italia y Portugal. En Francia, además del presidente de la República, lo están también los miembros del Consejo de Ministros. Pero hasta ahí. ¿En Alemania? No existen los aforados, como tampoco en Estados Unidos o en el Reino Unido. Aquí, 17.621… y continuamos para bingo.
Como en tantos otros asuntos, brindamos al mundo un trasnochado y decimonónico espectáculo que nadie parece tener prisa en liquidar, a pesar de que hay quienes defienden que tal estatus tiene sus inconvenientes, como que al ser juzgados directamente por un tribunal superior, los aforados pierden el derecho que  todos los ciudadanos tienen a recurrir.
Pero ahí continúa la norma y ahí continúan aforados ellos: rey en ejercicio y rey emérito mas sus respectivas consortes, diputados, senadores, miembros del gobierno central y autonómicos, jueces, fiscales, defensores del pueblo en el Estado y en las Autonomías… Para que eso dejara de ser así habría que cambiar no solo la Constitución sino todos los Estatutos de Autonomía y la Ley Orgánica del Poder Judicial. Mientras tanto ahí continúan: 17.621.
El problema es que la justicia, como defiende Jaume Asens, “es una institución endogámica, altamente politizada e incapaz de proteger la independencia de quien debe ejercerla. Con su vinculación al poder político, se ha convertido en un problema más que en la solución”. No tiene ningún sentido que la justicia dependa del poder ejecutivo, como explicó Manuela Carmena el pasado jueves en el debate de “Espacio Público” sobre la necesidad de reinventar la justicia en nuestro país. Suena a cachondeo, se mire como se mire, que Francisco Pérez de los Cobos, presidente nada menos que del Tribunal Constitucional, tenga o haya tenido carnet del PP. O que quien hasta hace poco presidía el Tribunal de Cuentas figurara en los papeles de Bárcenas como donante.
El privilegio de aforamiento, en medio de todo este pastel, hace muy difícil a los ciudadanos no vivir con una cierta sensación de desprotección. Hacen lo que les viene en gana y se van de rositas porque, en resumen, de lo que estamos hablando no es de aforamiento sino de impunidad pura y dura.
Otra cosa es la inmunidad parlamentaria, que existe en la mayoría de los países democráticos. Me convenció Alberto Garzón el otro día, cuando explicaba que esa inmunidad es la que permite, a diputados en minoría como él enfrentarse, por ejemplo, a Rajoy sin que éste le tire encima toda la batería de abogados de su partido para acogotarlo.
LOPEZAPero una cosa es la inmunidad parlamentaria y otra el aforamiento que permite que, por casos de presunta violencia de género como el de López Aguilar, o de posible responsabilidad en el mal uso del dinero público como los de Chaves y Griñán, éstos solo puedan declarar ante los Tribunales Superiores de Justicia.
Como también dice Manuela Carmena, “la justicia tendría que ser un servicio útil y no lo es. Hoy día no es el servicio que precisa la gran mayoría de los ciudadanos para resolver sus litigios” Y mucho menos, añado yo, si continuamos manteniendo a 17.621 conciudadanos aforados por la cara.
J.T.

martes, 26 de noviembre de 2013

Todos adulan a Susana


Vergüenza ajena me producen los lametones y las genuflexiones de tantos susanistas conversos que hace solo tres meses no la podían ver ni en pintura. Cuando se le hace la pelota a alguien descaradamente, ese alguien suele tener poder y el pelota miedo a pasar hambre. 

En el caso andaluz, los almibarados halagos prodigados a Susana Díaz durante los últimos días evidencian el miedo de muchos a dejar de seguir mamando de la suculenta teta de la que hay quien ha chupado diez, veinte y hasta treinta años seguidos o más. Ha sido tanto tiempo que hay quien descubre ahora que no tiene más oficio ni beneficio que el derivado de su capacidad de adular. 

Me maravilla la transmutación de tantos y la conversión con armas y bagajes de quienes hasta hace solo semanas la llamaban “la niña” y ahora les faltan tres telediarios para empezar a tratarla de “alteza“. 

¿Por qué ha sucedido esto? ¿Cuáles son los “méritos” de Susana Díaz? Parece claro que trabajando a la órdenes de Pepe Griñán debió hacerlo con tal eficacia a sus ojos y granjearse su confianza hasta tal extremo que éste no dudó en proclamar ante el mundo, recién nacido el pasado verano, que Susana Díaz era “su hija muy amada en la que había decidido poner todas sus complacencias”. 

Aún no han transcurrido cinco meses. Las reticencias, las resistencias y las desavenencias de los primeros días, crueles en algunos casos, han dejado paso a una sospechosa unanimidad de la que cabe deducir que se respalda a Pepe Griñán y a su tan criticada decisión de abrir la caja de los truenos. Un Griñán que ha conseguido irse difuminando a medida que su insospechada hoja de ruta iba adquiriendo forma. 

Ahora ya está. Susana Díaz, la “niña” de hace seis meses, ya no escucha menosprecios ni sufre ninguneos. La música ha cambiado y ahora solo suenan halagos y adulaciones a su alrededor. De cómo administrar estos comportamientos en el seno de su organización yo no osaría decir ni palabra, a tenor de cómo ha demostrado ella manejar las claves. 

Pero sí me gustaría dejar constancia aquí de mi empacho ante el comportamiento de los medios a la hora de tratar el fenómeno Susana Díaz. De los medios andaluces fundamentalmente, claro: Demasiado jabón. Parecían la prensa deportiva hablando de CR7: “Susana, la gran esperanza blanca”… 

Con tan poco tiempo como presidenta de la Junta de Andalucía, ni siquiera tres meses, todavía no existen datos objetivos para meterle mucha caña, de acuerdo. Pero tampoco para elevarla a los altares, por favor. Vamos a esperar un poco, ¿no? Pues no, el periodismo orgánico andaluz ha gastado estos días tanto incienso, a propósito de su proclamación como secretaria general del socialismo andaluz, que los vendedores de esta resina aromática van a tener que reponer existencias si no quieren quedarse cortos para semana santa. 

Yo no digo que Susana Díaz no sea la caña. Algo debe tener el agua cuando la bendicen, que dicen los católicos, pero si yo fuera ella no olvidaría aquel axioma que sostiene que las plumas más complacientes suelen convertirse en los peores rifles cargados y dispuestos a hacerte trizas al menor tropezón. Si en la política los cuchillos están afilados, en el mundo del periodismo, y más en estos tiempos en que tantos medios luchan por no desaparecer y tantos profesionales por sobrevivir, podemos estar hablando de verdaderos barriles cargados de pólvora. 

Si las subvenciones llegan en tiempo y forma y si los grifos de dinero no se cortan, tendrá menos problemas. Pero si a la presidenta Díaz se le ocurre meterle mano a los vicios adquiridos por un sector acostumbrado a funcionar durante treinta años de una manera cuya fecha de caducidad nadie cuestiona, empezarán los problemas. Los lametones y las genuflexiones continuarán, sea su destinataria sensible a ellos o no. La inercia de más de treinta años es mucha inercia. Y el miedo a pasar hambre, no te digo ya.

J.T.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Todos quieren besar a Susana


A la una de la tarde y cinco minutos de este jueves cinco de Septiembre Susana Díaz se convertía en flamante presidenta de la Junta de Andalucía. Veinte minutos después debía ir ya por los mil trescientos cuarenta y seis besos, achuchón arriba achuchón abajo.

Hasta hoy, en las sesiones de investidura andaluzas, el primero en saludar al presidente recién elegido era el líder de la oposición. Javier Arenas corría veloz para que nadie se le adelantara a la hora de felicitar a Chaves o a Griñán. Pero esta vez ha sido Susana quien ha ido a buscar a Juan Ignacio Zoido, de momento líder de la oposición, para besarlo. Como tiene escrito Lourdes Lucio, Susana es mucho de besar y de llamarte "cielo" o "cariño" apenas te descuidas.

Están los besos protocolarios, los besos de compromiso, los besos besos y los besos como inversión. Hoy han besado a Susana, y lo he visto con mis propios ojos, muchos que hasta ayer la ponían a parir, que no han parado de llamarle "la niña" en tono despectivo, que la han intentado desacreditar por la manera de llegar, por lo que tardó en terminar la carrera o porque le falta poso.

Todos quieren besar a Susana, todos quieren besar a esa gran desconocida que va a gobernar la comunidad autónoma más poblada de España. Susana Díaz es una recién llegada. Una novata convertida en masca de la noche a la mañana por obra y gracia de una jugada de ajedrez que unos consideran fraudulenta yotros de chapeau. El verano comenzó con Griñán todavía de presidente y sin presumibles tormentas en el horizonte. Le quedan aún dos semanas largas a ese mismo verano, ha transcurrido un inhábil mes de agosto y... ula hop, hete aquí que al paisaje político andaluz  no lo reconoce ni la madre que lo parió. Al frente de la Junta ya no está Griñán, se fue, y ha irrumpido una profesional de la política de 39 años que reparte besos y abrazos por unos pasillos que hasta hace quince meses prácticamente ni había pisado.

Veo muchas caras de desconcierto. Supervivientes profesionales que temen por sus largo tiempo disfrutados chollos, atrincherados conscientes de la fecha de caducidad de sus cometidos que harán lo que sea necesario para continuar chupando del bote... Susana tiene ahí la difícil asignatura de saber separar el grano de la paja, de no dejarse llevar por adulaciones cargadas de veneno ni cabrearse con las críticas negativas cuando empiece a emborracharse de poder. Con el equipo nuevo que elija nos tiene que convencer de que todo esto no es mero maquillaje.

Yo le preguntaría por qué en su discurso de investidura  no se ha hecho eco del 15-M, qué tiene que decir cuando en la calle se grita "no nos representan", si está dispuesta o no, en su anunciada política de llevar los despachos a la calle, a debatir a cara descubierta con quienes abogan por poner patas arriba el vigente modelo de representación política. Me gustaría saber también si va a despojar al aparato de su partido de ese componente sectario que lo tiene anquilosado, si va a demostrar con hechos que, al contrario de lo que muchos ciudadanos piensan, el pp y el psoe no son la misma cosa.

Su anuncio de visitar los ayuntamientos de todas las grandes ciudades andaluzas está muy bien. Indica acercamiento y ganas de diálogo. Pero la ocasión la pintan calva y no creo que vaya a haber muchos momentos en la historia de Andalucía donde un gobernante tenga más a huevo hacer algo distinto. Díaz Pacheco tiene la oportunidad de que su gestión sorprenda tanto como ha sorprendido su llegada. Y no la puede dejar escapar.

Si quiere besar y ser besada, que se vaya a besar por los barrios más conflictivos y que escuche. Es verdad que es de familia humilde de barrio humilde. Pero ahora, a ejercer: que les diga a sus vecinos de siempre que va a plantar cara a los bancos, empresarios y facinerosos varios que llevan cinco largos años desvalijándonos. Que abandere una contestación para la que no me cabe duda encontraría respaldo suficiente, y que todo el mundo compruebe, con sus gestos, que no va a dedicarse a templar gaitas.

Izquierda Unida aprieta pero no ahoga, le ha dicho el portavoz de la formación antes de apoyar su investidura. Muy bien. Que se besen, besémonos todos. Muá, muá. Pero que ese cariño empiecen a notarlo cuanto antes tantos cientos de miles de andaluces machacados. Que los desheredados tengan motivos para celebrar el gobierno que nace estos días en Andalucía al mismo tiempo que los que llevan tantos años puteándonos empiezan a sentir el aliento en el cogote.

J.T.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Pepe Griñán, los cuervos y las víboras


Los plenos del parlamento andaluz se celebran en una antigua iglesia de cruz latina situada en el interior del antiguo y emblemático “Hospital de la Sangre” de Sevilla, también conocido como el “Hospital de las Cinco Llagas”. Tela con los nombrecitos. Allí, desde el 28 de febrero de 1992, y si nos situamos en la entrada principal, los parlamentarios del pp utilizan para dirigirse a sus escaños la puerta lateral izquierda, mientras que los del psoe e izquierda unida suelen usar la de la derecha, en el ala este.

El hospital se diseñó para que entrara mucho sol y corriera todo el aire que pudiera ayudar a sobrevivir a los tísicos del siglo XVI. Desde que fue rehabilitado y se convirtió en sede del Parlamento andaluz, el patio del ala este del Hospital de la Sangre ha sido siempre el patio del poder y, en consecuencia, el foco de atención de todos los que nos solemos dedicar a buscar la foto o la declaración más inmediata. 

Allí hemos perseguido durante años a Chaves, siempre adherido a sus inseparables Pizarro y Zarrías, y desde 2009 hemos podido observar, por dos veces en ese patio, cómo Pepe Griñán se movía nervioso durante los dos procesos de investidura que le ha tocado vivir mientras recibía, abrumado, besos y abrazos de todo el mundo. En ese mismo patio estaba hoy el dimitido presidente acompañado únicamente por Mariate, su mujer, cuando nos hemos saludado. He creído notar en su cara una inequívoca expresión de alivio ya, la de alguien que se quita un enorme peso de encima. Creo que Griñán se va encantado de la vida pero este miércoles, cuando concidí con él a la salida del discurso de Susana estaba un pelín emocionado. 

Mientras conversaba conmigo y con algunos compañeros que se fueron incorporando, no pude evitar una, digamos, extraña asociación de ideas (quizás no tanta sí tenemos en cuenta que estábamos al lado de una antigua iglesia con 400 años de historia) y me vinieron a la mente, salvando las distancias, las estruendosas palabras de Tarsicio Bertone, el cardenal que el próximo 15 de octubre dejará de ser el número dos del Vaticano cuando el otro día explicó sus tribulaciones de los últimos años: “Me atacó una red de cuervos y víboras”, dijo

No pude evitar, digo, asociar ideas mientras Griñán continuaba hablándonos ni preguntarme, en este premonitorio hospital de la sangre y de las cinco llagas, cuántos cuervos y cuántas víboras habrán sido los que han conseguido acabar con la paciencia y la capacidad de resistencia de un hombre que lleva en la política la mayor parte de su vida pero que siempre, desde que fuera ministro de Felipe González e incluso antes, nos dio a muchos la impresión de que estaba de paso y que se marcharía al día siguiente. 

Hoy su inminente sucesora le ha rendido pleitesía durante el discurso de investidura y sus compañeros le han dedicado un fuerte aplauso. Pero al salir ha podido comprobar cómo esta vez, en el ala este del parlamento andaluz, los focos se desentendían de él y acudían en tromba varios metros más allá, donde la próxima presidenta conseguía avanzar a duras penas entre enfervorizados parabienes, besos, abrazos y achuchones varios de avezados profesionales del peloteo. 

Un par de horas antes, en la cafetería del edificio, el presidente saliente y su mujer habían entrado a tomarse un café acompañados por tres miembros de su gabinete y por Mario Jiménez, su segundo en el psoe andaluz, formación de la que Griñán continuará siendo secretario general. 

- No le haces ninguna foto? le pregunto al amigo fotógrafo con el que estaba yo desayunando.

- Para qué, me contestó. Ahora Griñán ya no es nadie.

J.T.

martes, 23 de julio de 2013

Una "espantá" en toda regla


Más pronto que tarde, escribía yo en este mismo blog el pasado día 27 de junio, acabaremos enterándonos de la letra pequeña que se esconde tras la decisión de Pepe Griñán al anunciar que no se presentará a la reeleción como presidente de la Junta de Andalucía. 

Pues bien, no ha pasado ni un mes y ya están todas las cartas sobre la mesa y casi todo, por no decir directamente todo, el "pescao vendío": se han convocado unas primarias que no ha sido necesario celebrar y eso ha permitido legitimar el espaldarazo a la persona designada para sucederle: Susana Díaz Pacheco, natural de Triana, Sevilla, 38 años y en la actualidad consejera de la Presidencia y secretaria general del psoe en la provincia de Sevilla. 

Como cualquier político que se precie, Griñán también nos mintió. Cuando abrió el melón en junio, mantuvo en todo momento que permanecería al frente de la Junta los próximos tres años. Está claro que era mentira, ¿no? En descargo del todavía presidente de la Junta podemos decir que no le ha dado tiempo a que le crezca demasiado la nariz porque la mentira ha durado viva menos de un mes completo. 

Ya está: Pepe Griñán se va, lo deja. Alea jacta est. 

Al contrario de lo que ocurrió en su caso cuando en abril de 2009 Chaves se marchó a un ministerio con ZP y le dejó a él al frente de la Junta, ahora no basta con que en el parlamento andaluz voten los diputados del psoe para investir a Díaz Pacheco. En 2009 los socialistas tenían mayoría absoluta pero ahora necesitan de la complicidad y el apoyo de IU, sus socios de gobierno desde la primavera del año pasado. Que la noticia haya saltado ya, a menos de 24 horas de la celebración del Comité Director del psoe en el que la actual consejera de Presidencia será proclamada candidata a la presidencia de la Junta significa que el trato con Izquierda Unida para que eso sea posible está más que cerrado a estas alturas.

La siguiente cuestión es si Susana, al frente ya del gobierno andaluz, agotará la legislatura o adelantará elecciones. No quiero ni imaginarme lo de los nervios que deben estar a estas horas en el pp de Andalucía. Se les amontona la faena a la derecha andaluza pero tela marinera. Tienen el marrón de Rajoy el uno de agosto y el tinglao en que los mete la decisión de Griñán y la irrupción en tromba de Susana les pilla a contrapié aunque los nieguen por activa y por pasiva. 

Aunque le muevan motivos familiares, aunque el asunto de los ere lo tenga acojonado, aunque quiera hacerse a un lado porque realmente esté agotado, los pasos que Griñán ha dado desde el pasado 27 de junio conforman una jugada de ajedrez de "chapeau". 

Será una espantá, que lo es, estará saliendo por patas, que lo está, pero con su movidas de ficha Griñán ha conseguido remover y convulsionar muchos patios a la vez en un momento coyunturalmente clave. 

No hay que olvidar que el peso específico de Andalucía en el partido socialista estatal es del 25 por ciento, ni que quien se marcha dela  presidencia de la Junta de Andalucía es a su vez presidente del partido que tiene su sede en la madrileña calle de Ferraz. O sea, un follón. 

"Sólo nuevos pilotos llevarán a nuevos horizontes", dijo Griñán en el Parlamento andaluz durante el debate del Estado de la Comunidad en el que anunció que no se volvería a presentar. Escribí aquel día que lo que aquella frase significaba a mi juicio era que necesitaba darse la mayor prisa posible para amarrar la sucesión cuanto antes, controlar el aparato de manera incontestable y neutralizar hipotéticas conspiraciones que debían estar apareciendo por el horizonte. 

A fe que han sido unas semanas en las que Griñán ha metido el turbo pero bien. A saber la letra pequeña que aún nos queda por conocer.

J.T.

jueves, 18 de julio de 2013

10 preguntas a propósito de las no-primarias andaluzas


1. ¿Cómo pueden vender como éxito no tener competidores y que las tan aireadas y novedosas primarias andaluzas acaben convirtiéndose en búlgara aclamación? 

 2. Si para la "contienda" entre Rubalcaba y Chacón se permitió que con el 10 por ciento del total de avales de la militancia fuera suficiente para optar, ¿por qué en el caso de Susana, Planas y Rodríguez Salas no se ha aceptado bajar del 15? Es lo estipulado, es cierto. Pero con el 10 tanto el consejero de Agricultura como el alcalde de Jun hubieran superado el listón. ¿A qué ser tan estrictos? 

3. ¿Por qué no se ha facilitado que tanto Planas como el alcalde de Jun tuvieran acceso al censo? Si era una "oportunidad histórica de transparencia y democracia interna", ¿por qué la desaprovechan? 

4. ¿Desconocía la candidata oficialista que iba a conseguir el aval de la mitad de la militancia? 

5. ¿Acaso Griñán y Susana, Susana y Griñán, dudan de la fidelidad de los casi 22.000 firmantes-avalistas que han apoyado su opción? Los avales son con firma; el voto hubiera sido secreto.P ero no, no creo que hayan dudado, ¿verdad? 

6. ¿No hubiera estado estupendo, dado el "nuevo tiempo" que tanto preconiza y pondera la candidata, que se hubiera admitido la recogida de avales por internet? 

7. ¿Por qué será que a pesar de lo mucho que Griñán y Susana se dedican a alabar la "sabiduría del pueblo andaluz", muchos no podemos evitar la sensación de ser tratados a veces como tontos? 

8. A los defensores de la máxima transparencia nos deja el cuerpo cortado y un cierto cabreo el desenlace de este paripé. La derecha se frota las manos porque encuentra argumentos para atacar y hasta para tomarles el pelo. ¿Dónde han estado pues las ventajas de montar este lío? 

9. ¿Cuándo empezaremos a escuchar propuestas de la triunfal candidata? 

10. ¿Por qué no se aceptó una interpretación más relajada de los reglamentos? ¿Quizás por aquello de "al amigo el culo, al enemigo por el culo y al indiferente... la legislación vigente? 

martes, 2 de julio de 2013

¿Quién es Luis Planas?




Tenía Luis Planas 33 años cuando, junto a Abel Matutes, Rafael Estrella y 57 diputados españoles más, bajó de un avión en Estrasburgo para incorporarse al Parlamento Europeo.

Era una fría jornada de enero de 1986 y el entonces joven socialista cordobés formaba parte de la primera hornada de políticos españoles que iban a "tener el honor" de sentarse por primera vez en los escaños azules del hemiciclo europeo tras nuestro ingreso en la Comunidad, junto a Grecia y Portugal, seis meses antes.

Yo estaba allí en Estrasburgo elaborando para "Informe Semanal" el  reportaje que documentaría ese momento histórico y Luis Planas me pareció una persona correcta, discreta y cordial. Acababa de dejar, después de tres años, su puesto de diputado por Córdoba en el Congreso y desde entonces fue, nunca menor dicho, un político de altos vuelos.

16 años se pasó de avión en avión, yendo y viniendo a Bruselas y Estrasburgo con un paréntesis de tres (93-96) en los que estuvo primero con Chaves en la Junta de Andalucía como consejero y después unos meses en el Senado. En 2004 Moratinos lo nombró embajador en Marruecos y allí se tiró seis años.

En Rabat estaba Luis Planas cuando en septiembre de 2009 me tocó cubrir para CNN+ el primer viaje que Griñán hacía al extranjero como presidente de la Junta de Andalucía. Pude comprobar cómo, con eficacia y discreción, Planas supuso un importante apoyo para su compañero cordobés durante toda su visita marroquí.  Desde 2012 está en su gobierno como consejero de Agricultura y Medio Ambiente.

No estamos hablando pues de un mindundi, sino de alguien con un extensísimo y denso currículum
que aún así ha pasado casi siempre prácticamente desapercibido... hasta este lunes uno de julio, cuando ha anunciado que se presentará a las primarias en las que el PSOE andaluz ha de elegir el próximo día 29 su candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía. Si Griñán descolocó a todo el mundo el miércoles pasado cuando anunció que no optaría a la reelección, Planas este lunes ha vuelto a fundir los plomos a más de uno. 

¿Por qué lo ha hecho? ¿Qué ha llevado a un hombre tan prudente y discreto a dar este campanazo? ¿Es Planas un hombre de paja de su amigo Griñán que quiere con su decisión dotar de mayor empaque las elecciones primarias? ¿Es un outsider? ¿Es el tapado? ¿Es el candidato del sector crítico del psoe andaluz, donde se encuentra ahora la mayor parte del aparato anterior, Chaves incluido? O por el contrario, ¿con su decisión le ha desbaratado a este sector la estrategia de desacreditar la convocatoria por la premura con la que se ha llevado a cabo?

Una cosa está clara: a este ritmo, pocas posibilidades va a haber de aburrirse en la Andalucía política
durante el mes de julio. A partir de este martes hay 15 días para presentar candidaturas en los que, comosiempre que se abre un melón, puede ocurrir cualquier cosa. Puede haber varias candidaturas... o no. De momento, la presumiblemente ungida Susana Díaz aún no ha dicho que se presenta.

Sólo lo ha hecho Luis Planas, un hombre de cuya discreción doy fe pero que este lunes, lo confieso, cuando ha  anunciado sus intenciones lo ha hecho con una frase que me ha puesto los pelos de punta: “Hay que hacer lo que hay que hacer en cada momento" -ha dicho, como si  del mismísimo Rajoy se tratara.

Mal empezamos. Coño, Luis ¿no podías haber elegido para explicarte otra frase un poquito más... digamos diferente?

J.T.




domingo, 30 de junio de 2013

Pepe Griñán y el gallinero andaluz


Se resisten a morir. Los jóvenes delfines que movían el cotarro político hace 40 años se revuelven ahora, cual dinosaurios panza arriba, porque no se imaginan a sí mismos sin continuar mojando y mangoneando en las salsas del poder. Quieren morir con las botas puestas y se enrocan tras cuatro peones y algún que otro alfil, porque ya hace algún tiempo que perdieron torres y caballos. 

Han hecho todo lo posible por perpetuar su hegemonía. Lo más socorrido, que muy pocas veces sale como ellos quieren, ha sido siempre situar lacayos presumiblemente fieles en su lugar. Lacayos que, a las primeras de cambio, acaban negando a sus mentores tres y hasta tres mil veces antes que cante el gallo.

Eso es lo que tiene de los nervios al iracundo y malencarado José María Aznar, por ejemplo. Creyó el ahora desbigotado preboste que lo dejaba todo atado y bien atado... hasta que constató que el melifluo y pánfilo sucesor a quien él mismo designara había decidido pasar de él, de sus consejos, de sus tutelas y de sus tías. 

Parece como si no les fuera posible, pero a ninguno, evitar acabar tropezando siempre en la misma piedra: le pasó a Carrillo con Gerardo Iglesias o a Jesús Gil con Julián Muñoz por poner dos casos cuyos planteamientos políticos y morales estaban en las antípodas... 

Ahora, en Andalucía, Pepe Griñán les ha salido rana a quienes optaron por él para que las cosas pareciera que cambiaban sin que en el fondo cambiara absolutamente nada. Resulta que va el muy "incauto" y quiere poner en práctica lo que siempre se dice que hay que hacer pero que nunca se hace. 

A quienes desde dentro del partido consideran una locura la decisión del presidente de la Junta de hacerse a un lado, les parece criticable contar solamente con 15 días para reunir 7.000 firmas con las que plantar cara a Susana Díaz, consejera de Presidencia, en las primarias anunciadas para el próximo 29 de julio y en las que podrán votar los más de 40.000 afiliados que psoe tiene en la comunidad andaluza. Quienes aprobaron los Estatutos que así lo propicia se rebelan ahora cuando perciben que pueden acabar siendo víctimas de su propio articulado. 

Los más inflexibles defensores del funcionamiento del aparato durante décadas acusan ahora a quienes lo encabezan de manejarlo de la misma forma que ellos lo hicieron siempre. Yo no sé si Susana Díaz es la mejor solución. Está por ver. Tampoco sé si con ella al frente Andalucía saldría ganando o perdiendo, pero lo que sí sé es que este meneo que se le está metiendo al patio andaluz tiene que ser forzosamente saludable. 

El pp no ha tenido más remedio que ponerse las pilas porque ha visto que, si no espabila, es posible que le pueda pillar el toro de una convocatoria anticipada de elecciones con la candidatura a la Junta sin resolver. La bicéfala y coalicionada Izquierda Unida andaluza ha descubierto también que tiene que ponerle ya nombre y apellidos a su candidato... 

El otro patio del psoe, el de más allá de Despeñaperros, ha dejado de bostezar y ha entendido que más le vale empezar a desperezarse cuanto antes de su larga, tediosa e inquietante siesta. Y los dinosaurios andaluces, que siguen agazapados en prácticamente todas las instituciones (consejerías, delegaciones provinciales, diputaciones, sindicatos, oenegés, agencias y trastiendas varias) se revuelven cuando descubren que pueden acabar siendo víctimas de las mismas triquiñuelas y trampas saduceas que ellos inventaron, urdieron y ejecutaron durante decenios.

J.T.

jueves, 27 de junio de 2013

¿Qué busca Griñán con el pollo que ha montado?

Pepe Griñán, flanqueado por Susana Díaz y Mario Jiménez

Lo que ha hecho Griñán es anunciar que piensa dejar la presidencia de la Junta de Andalucía... dentro de tres años. Largo me lo fiáis, pero por inusual y atípico, el gesto la verdad es que tiene buena venta. Más pronto que tarde acabaremos enterándonos de la letra pequeña que se esconde tras la decisión, pero mientras tanto hay que reconocerle a Pepe -así le gusta que le llamen- que ha conseguido montar un bonito pollo.

Era muy elocuente ver la mañana de este miércoles en el Congreso de los Diputados cómo, desde Madina hasta Valenciano, los socialistas se escaqueaban por los pasillos para eludir los micrófonos y no tener que hacer declaraciones. Todavía más revelador ha sido escuchar a un pálido Chaves o a un parco Rubalcaba recurrir como valoración a un escueto "no pasa nada, el calendario no se altera" que no se creen ni ellos.

¿Por qué ha movido ficha Griñán de esa manera tan aparatosa y en este preciso instante?

La respuesta más fácil, como se ha apresurado a propagar en seguida la mayor parte de la derecha, es atribuirle la explicación de la anunciada renuncia al enmarañado caso de los EREs: el presidente prepara su retirada por si el asunto acaba salpicándole.

Otra de las hipótesis que se barajan es que Griñán ha calibrado el riesgo de inestabilidad de su gobierno de coalición con Izquierda Unida a medida que se vayan acercando las elecciones municipales.

Hay más: anticiparse a conspiraciones madrileñas contra él (no hay que olvidar que en el último Congreso Federal del Psoe Griñán y su gente apoyaron a Chacón frente a Rubalcaba y eso en Ferraz no lo olvidan) e incluso razones personales por enfermedades graves en su entorno familiar más cercano.

Y luego está el argumento que él mismo ha dado en el parlamento andaluz este convulso miércoles: "Sólo nuevos pilotos llevarán a nuevos horizontes", ha dicho. Quiere Pepe Griñán para Andalucía un relevo generacional que espera sea "sólido y duradero" ¿Qué significa eso? Pues que necesita darse la mayor prisa posible por amarrar la sucesión, controlar el aparato y neutralizar conspiraciones.

¿Y quién tiene todas las papeletas para ponerle nombre y cara a la sucesión? Pues la joven Susana Díaz, actual consejera de Presidencia, a quien le han crecido los dientes en el aparato del partido, es mujer y además aún no ha cumplido los cuarenta años. Entre ella y Mario Jiménez, que acaba de cumplir 42 y ostenta la vicesecretaría general del psoe andaluz, han ido laminando en los últimos cuatro años todo lo que olía a Manuel Chaves: de quienes pilotaron el psoe andaluz en los 70-80 apenas quedan cuatro gatos con poder. 

Susana y Mario, Mario y Susana han ido amarrando bien pueblo a pueblo, provincia a provincia, así que no tendrán mucho problema para conseguir en un proceso de primarias que la mano derecha de Griñán acabe siendo su relevo natural. Si alguien osa hacerle frente (por ejemplo la jiennense y antigua consejera de Bienestar Social Micaela Navarro, que el 25-M era la tapada de Rubalcaba si Griñán hubiera fracasado) necesitaría reunir 7.000 firmas.

En resumen, que Griñán lanza un órdago de aúpa, y reviste su espantá de amor a la renovación. Bien, de acuerdo, zas en toda la boca a los inmovilismos y a las pesadas rémoras del añejo "aparato". Pero, paradójicamente, lo hace usando las mismas armas porque Susana Díaz y Mario Jiménez son aparato puro y duro. De momento, lo único que los diferencia de sus antecesores es la tersura de la piel. 

Imagino que, si consiguen que se consume el relevo, estos jóvenes empezarán a asombrarnos con nuevas ideas, innovadoras propuestas e imaginativas iniciativas. No me cabe la menor duda de que comenzarán a promover debates, a abrir las puertas del partido a todo lo que está pasando fuera, a hacer de una vez lo que todos estamos esperando que se haga. ¿O no? Estoy seguro que para Pepe Griñán el relevo generacional es mucho más que un mero cambio de caras y de edades.

Si eso es así el presidente de la Junta andaluza habrá dado, con su anuncio este miércoles de renunciar a volver a presentarse, un golpe de autoridad moral. Yo quiero creerme que ha dado con la tecla de lo que se necesita para espabilar de una vez y volver a seducir a los ciudadanos. No quiero creer a quienes sostienen que esta maniobra de Pepe es una huida o un mero cálculo político, una argucia para coger con el pie cambiado tanto a IU como al PP, que a estas alturas no tienen ni idea de a quién presentarían como candidato a la Junta de Andalucía si mañana se convocaran elecciones. Una maniobra que de paso le permite tocarle bien las narices a Rubalcaba y compañía.

Quiero pensar que lo que ha movido a Pepe Griñán a desencadenar este terremoto político es realmente su voluntad de que las cosas cambien a mejor para los ciudadanos; no quiero creerme, como hay quien dice por ahí, que se trata de un golpe de mano para postularse como líder del psoe federal. 

Como ha escrito Antonio Avendaño en su twitter, Pepe Griñán, con su propuesta de relevo acelerado, "o está loco o es un genio". Igual dijeron de él el 25-M cuando se empeñó en que las elecciones andaluzas no coincidieran con las generales y entonces la apuesta le salió bien. Veremos qué ocurre ahora. 

J.T.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Al gobierno de coalición andaluz en su primer aniversario


La alegría con la que el gobierno andaluz y algunos de sus incondicionales turiferarios celebran estos días el primer aniversario de la coalición Psoe-Izquierda Unida me lleva a maliciar que igual están tan contentos porque ni ellos mismos imaginaban que podrían llegar a durar tanto. 

- Aleluya, hemos conseguido superar el primer año juntos, proclaman. Que se jodan quienes no daban un puto duro por nosotros. Aleluya, hemos resistido los criminales ataques de Rajoy y sus secuaces y aquí estamos, vivitos y coleando. Aleluya, hosanna en el cielo, maldito el que viene en nombre de la crisis. 

A mí, sinceramente, lanzar las campanas al vuelo de tan ostentosas maneras cuando apenas acaba de salir el segundo toro de una peligrosa corrida de victorinos me parece, cuando menos, un arriesgado ejercicio de audacia. 

Desconozco las componendas en virtud de las cuales los chicos que capitanean Pepe Griñán y Diego Valderas han conseguido sortear y salir airosos de los obstáculos que se han debido ir encontrando por el camino durante los últimos 365 días. Claro que en parte les bastaba con actuar justo al contrario de cómo lo hicieron en el pasado quienes protagonizaron en el parlamento autonómico la famosa pinza PP-IU, de tan infausta memoria para Andalucía, contra un gobierno del Psoe en minoría. Era ésta de ahora, pues, la primera oportunidad para un gobierno de coalición de izquierdas en la historia de la autonomía. Se ve que han sido conscientes y han hecho todo lo posible por salvar los muebles como fuera. 

Bien, amigos, habéis llegado a vuestro primer cumpleaños. En un contexto sumamente hostil dentro y fuera de las fronteras de nuestro país, con una Europa intransigente y un gobierno Rajoy que os tienen enfilados, pero habéis llegado. Estupendo. Ha pasado un año y no os habéis tirado los trastos a la cabeza, pero da la impresión de que temíais que el riesgo de divorcio planeara sobre vuestra felicidad de pareja a las primeras de cambio. 

Habéis sorteado las dificultades y es para ponerlo en valor, de acuerdo, habéis legislado y gestionado contra corriente y habéis puesto en marcha soluciones imaginativas, algunas rotundas, para que la crisis no machaque más aún a los más desfavorecidos. Todo eso es verdad, y si queréis me uno al aleluya, al hosanna y os pondero lo bien que lo hacéis pero, queridos amigos, quedan tres largos años, tres, por delante y no es bueno decir “fu” antes que pase el último gato. 

Tenéis que conseguir que el caso de los malditos Eres se resuelva de una vez. 

Tenéis que procurar que no se nos vayan más jóvenes andaluces a buscar trabajo a Alemania. 

Tenéis que batiros el cobre para que bajen, pero ya, las terribles y alarmantes cifras de paro en que nos movemos. Y no me digáis que el 40 por ciento del empleo recuperado en Abril ha sido en Andalucía. Lo sabemos, pero triunfalismos los precisos, ¿no os parece? 

Tenéis que generar confianza para que la gente con ganas de emprender se tire de una vez a la piscina. 

Tenéis que cantarle las cuarenta a tanto empresario como hay en Andalucía con más vocación de rentista que de asumir riesgo alguno. 

Tenéis que presionar para que el dinero andaluz que hay escondido en paraísos fiscales vuelva a nuestra tierra y genere riqueza. 

Tenéis que continuar resistiéndoos con uñas u dientes a los recortes en sanidad, en educación, en pensiones, en dependencia, en el funcionariado… 

Tenéis que pegar los necesarios puñetazos encima de la mesa para que los bancos empiecen a soltar pasta ya. 

Que sí, que habéis hecho muchas cosas, y aquí vinculo el pdf en el que desmenuzáis uno por uno todos los logros de vuestro gobierno en este año transcurrido. Pero yo me niego a celebrar que sólo me falte un ojo. Lo que vosotros vendéis es que podíamos estar ciegos y no lo estamos. Pero este gobierno de coalición inédito hasta hace un año tiene en sus manos, durante los tres años de gestión que le quedan, que los andaluces no nos resignemos a quedarnos tuertos para toda la vida. 

Os queda por delante el setenta y cinco por ciento de la legislatura. Y tenéis que poner las bases, Psoe e Izquierda Unida, para que cada año que pase podáis celebrar el aniversario de vuestro matrimonio con mayor autoridad moral. Aunque yo no sea de lanzar las campanas al vuelo, me alegro muy mucho de que vuestra pareja no se haya roto todavía. Por eso espero no tener que deciros nunca lo que digo a mis amigos cuando se casan. 

- Oye, que yo os pago el regalo de la primera boda, pero el de la segunda os lo financiáis vosotros.

domingo, 4 de julio de 2010

"Los ojos son una mentira que alimenta" (Octavio Paz)

(Primera publicación: 23 de marzo de 2010)
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Los ojos no salen en la tele ni en las fotos como son al natural. Toda mirada transmite cara a cara matices que las máquinas, por muy sofisticadas que sean, no acaban de captar.

Para acercarse al mensaje de los ojos de un poderoso creo que es imprescindible tenerlo cerca, seguir el recorrido de sus pupilas sin pátinas ni difusores, mirarlo tú también aunque tus ojos y los suyos sólo se crucen unos instantes.


Los ojos de Zapatero en su comparecencia tras el consejo de ministros celebrado en Sevilla el viernes 19 no tenían nada que ver con la expresión de esta foto de hace algunos años. El otro día en Sevilla transmitían prepotencia, incomodidad... contrariedad ante las mismas preguntas que hace aún escasos meses él mismo animaba a formular.

Ahora ya no. Ahora le molestan. Las preguntas.

El síndrome de la Moncloa comienza a hacer sus efectos en esos ojos azules que tantos votos ganaron en su día. Me acordé de Octavio Paz cuando escribió que los ojos son "una mentira que alimenta".


Otros ojos que al natural hablan más y distinto a lo que transmite la foto oficial que coloco aquí son los de José Antonio Griñán.

En su primera comparecencia tras el tajante lavado de cara que le ha propinado a su equipo de consejeros, los ojos de Griñán no estaban animados este martes en la sala de la Cartuja sevillana donde atendió a la prensa: hace menos de dos semanas que ganó un congreso con el 99,8 por ciento de los votos, ha conseguido componer un gabinete casi a su imagen y semejanza, es el rey del mambo en Andalucía pero sus ojos... me parecieron tristes.

Como si se estuviera preguntando constantemente a sí mismo: ¿pero quién me habrá mandado a mí meterme en este follón?

Y entonces me acordé de Baudelaire cuando se preguntaba:

"De aquellos ojos fervientes, ¿que ha quedado?"


J.T.
23 de marzo de 2010