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miércoles, 19 de junio de 2013

Obama y el otro muro de Berlín


Obama y su familia llegan la tarde-noche de este martes al aeropuerto de Tegel (Berlín)

La calle Bernauer, una de las más ligadas a la imagen del muro de Berlín, fue de las que sufrieron con más crudeza las consecuencias de la división de la ciudad el 13 de agosto de 1961, 9 días después del nacimiento de Obama

Quizás Kennedy pensaba en los dramas vividos en esa zona cuando visitó Berlín en junio del 63 y dijo entre otras cosas, en el célebre discurso que pronunció allí, que el muro era "una ofensa no solo contra la historia, sino también una ofensa contra la humanidad, separando familias, dividiendo maridos y esposas, hermanos y hermanas y a la gente que quiere vivir unida"

En esa calle, y sobre todo en la confluencia con Brunenstrasse, la línea que separaba la ciudad llegó a pasar literalmente por el interior de algunos edificios, de tal modo que sus habitantes vieron cómo les tapiaban la puerta principal (que quedó en parte occidental) y solo podían acceder a sus viviendas por los patios (parte oriental). Si se asomaban a la ventana estaban de hecho en Berlín Oeste. Así que muchos -unos con mejor suerte que otros- huyeron deslizándose por las fachadas... hasta que sellaron con ladrillos todas las ventanas. 

Finalmente desalojaron las viviendas y las demolieron. Más tarde se crearía una zona de nadie, zona de la muerte con torretas de vigilancia y detectores antihuida. La distancia de esa zona entre los dos muros oscilaba entre los 30 y los 500 metros. Desde que el muro cayó en noviembre del 89 el tiempo se ha ido encargando de diluir muchos vestigios de aquella etapa de la historia de la ciudad. 

En aquel entonces, el Obama que estos días visita Berlín como presidente de los Estados Unidos tenía 28 años, los mismos que el muro. Los jóvenes de todas partes de Europa que habitan ahora la ciudad, que viven y trabajan en ella lejos de sus casas y sus familias, tienen aproximadamente esa edad de media.

Los menores de 30 años que se mueven en 2013 por las calles de Berlín y que la han convertido en un enclave mágico, seductor y lleno de vida, cuentan con muchos lugares en la ciudad que recuerdan lo que sucedió durante los años del muro. Pero hay dos espacios que yo creo fundamentales: uno es el barrio de la calle Bernauer y otro el East Side Gallery de la calle Mühlen (1300 metros lineales de muro superviviente y lleno de graffitis) donde probablemente Obama y su familia, como todo el que visita Berlín, se haga una foto. 

El East Side Gallery es un testimonio palpable de lo que sucedió durante 28 años en Berlín. Una galería de arte al aire libre cuya permanencia, a medida que transcurre el tiempo, adquiere mayor valor. Sería una atrocidad que desapareciera como parece que pretende la especulación inmobiliaria. 

La construcción de una pasarela para conectar con un bloque de apartamentos de lujo llevó en marzo a retirar varias placas del East Side. Tras múltiples protestas, el ayuntamiento ha prometido recolocarlas cuando finalicen las obras. Primer aviso. El boom inmobiliario que experimenta Berlín -ha tardado, pero ha llegado- amenaza también al otro espacio emblemático del muro al que me refería al principio: el de la calle Bernauer. 

Esa zona la conozco mejor. Por ahí he atravesado en bastantes ocasiones las señales que indican en el suelo por dónde discurría el muro. Y cada vez que he rebasado esas señales no he podido evitar un cierto escalofrío. Escalofrío al recordar a los que perdieron la vida justo en esa zona, al imaginarme la estación de metro cerrada, al recorrer la llamada zona de la muerte donde estaban los edificios que demolieron y donde permanecían los descampados... hasta ahora, que esos descampados se están llenando de grúas, de cimientos, de ladrillos... Adiós, Historia; hola, especulación. 

Si el muro significaba el contrapeso que frenaba las ansias depredadoras del capitalismo, su desaparición fue el pistoletazo de salida de las tropelías que han llevado a los "mercados" y a quienes mueven sus hilos a liquidarse el estado del bienestar y fumigar los derechos laborales arrancados por los trabajadores desde que acabó la segunda guerra mundial. Los especuladores inmobiliarios arrasando Berlín son el remate de la faena. 

Obama viene ahora a Berlín y se encuentra con otro muro, el que ha construido la troika con sus políticas de desigualdad. Y tengo para mí que el BCE, la CE y el FMI lo escenifican intentando eliminar, con los especuladores como ariete, cualquier vestigio de la existencia del anterior. 

Si el muro que cayó hace casi 24 años separaba familias, en palabras de Kennedy, y dividía a la gente, el muro económico actual también separa familias, distancia padres e hijos, crea incertidumbres de futuro, promueve innumerables agravios comparativos, empobrece a unos a costa del enriquecimiento de otros... ¿Escucharemos a Obama al menos una frase en la que exprese su disconformidad con las medidas económicas que aplica Europa y que tanto sufrimiento y humillación está causando a los países más pobres?

"La libertad es indivisible. Y cuando un hombre está esclavizado los demás no son libres" dijo también Kennedy en su discurso de Berlín hace 50 años. Pues eso.

J.T.

lunes, 14 de mayo de 2012

Hannelore Kraft, ¿una posibilidad?

La vencedora en las elecciones de Renania del Norte-Westfalia, 
el pasado domingo junto a su marido, Udo, y su hijo, Jan

Cada domingo de mayo, una alegría

La buena noticia de este domingo, además, tiene nombre de mujer: Hannelore Kraft

Hace tiempo ya que de lunes a jueves no nos llevamos una alegría ni por casualidad. Los despertares, con la radio puesta, son una película de terror. Y ya los viernes, allá por las dos de la tarde, la niña del exorcista remata la faena anunciando decretos a granel tras el Consejo de Ministros. Y nos deja el cuerpo exhausto para todo el fin de semana.

Así que se agradece el aire fresco de los dos últimos domingos por la tarde. El día 6 los franceses convirtieron a Sarkozy en un ciudadano de a pie más aupando a Hollande al estrellato, y este domingo 13 los alemanes de Renania del Norte-Westfalia (el 20 por ciento del censo de toda la República Federal) han dado a conocer al mundo el nombre y apellido de su reforzada presidenta: Hallenore Kraft.

Kraft consiguió casi el 40 por ciento de los votos para la socialdemocracia en las elecciones regionales y podrá seguir gobernando -cosa que hacía desde hace dos años pero en condiciones complicadas que no le permitieron aprobar los presupuestos- en coalición con Los Verdes, comandados por Silvia Loehrmann y que tienen el 12 por ciento de los votos.

Kraft y Loehrmann, el domingo 13 de mayo tras conocer que entre socialdemócratas y Verdes superaban el 50 por ciento de los votos en Renania del Norte-Westfalia

Lo quiera ella o no, Kraft es la nueva estrella emergente del panorama político europeo. Una nota de color frente a tanta grisura merkeliana. La única que podría llegar a hablarle de tú a la democristiana canciller. Mujer contra mujer. Y además joven: 50 años frente a los 57 de la responsable de muchas de nuestras pesadillas.

En el SPD (socialdemócratas alemanes) empiezan a creerse ya que por fin han dado con su mirlo blanco. Sigmar Gabriel (52), Walter Styeinmeier (55) y Peer Stennbrück (64) el triunvirato que lleva dos años intentando sacar al partido de las cenizas saben que frente a Merkel en 2013 tienen más bien poco que hacer. Gobernaron en coalición con ella de 2005 a 2009 (gestionaron las carteras de Medio Ambiente, Exteriores y Hacienda respectivamente) y la gente tiene memoria.

Pero Kraft es otra cosa. Kraft es un crack inesperado y providencial: Marchosa, a pesar de su aspecto formalote, distendida, cercana...

Como ha dicho Ignacio Sotelo, acaba de nacer una posibilidad

Acaba de nacer una esperanza para esta abatida y noqueada Europa que quiere creer que las portadas de los periódicos de los últimos meses son un mal sueño y punto

Las elecciones generales en Alemania son en septiembre de 2013

Una eternidad


J.T.


lunes, 23 de abril de 2012

Lo peor es lo mal que mienten


Cada viernes, antes de que comiencen las comparecencias ante la prensa tras la celebración de los Consejos de Ministros me viene a la memoria el retintín chirriante de la sabionda Soraya cuando el 30 de diciembre pasado anunció los primeros desmanes de los muchos que el gobierno Rajoy tenía planeado perpetrar.

- Y esto es solo el inicio del inicio, dijo con cara de niña traviesa y listilla a la que el profe ha dejado en su ausencia a cargo de la clase.

En este país menguante y bamboleante en el que sobrevivo un probo, gris y escurridizo registrador de la propiedad lleva ya cuatro meses registrándonos o, más bien, robándonos literalmente las carteras. Y lo hace con tanta cara dura que encima nos lo pretende vender como un favor

- Si lo hago por vuestro bien, tontos. Si no lleváis ningún dinero encima no podréis ceder a la tentación de gastar por encima de vuestras posibilidades

Rapiña aquí, rapiña allá... Como el ladrón borracho que sabe que quiere robar pero que no acaba de decidir a quíén hacerlo. Y mientras va dando tumbos y haciendo "eses" de lado a lado de la calle proclama reivindicativo y vociferante:

- Yo no improviso. Lo tengo todo pensado hasta el verano

Cada vez que me anuncian nuevos recortes, proclamas xenófobas u homófobas, juego a imaginarme que soy el ministro que tiene que justificar esas medidas y en seguida se me ocurren argumentos menos burdos y menos descarados de los que ellos utilizan.

Hay una razón: Cuando yo juego a ser cínico procuro contar siempre con la inteligencia de quien me escucha. Ellos ni eso. Ellos nos tratan directamente como tontos. 

Y así Wert, Mato, Montoro, Báñez, Gallardón, Cospedal o Soraya acaban resultando patéticos porque en el fondo hasta ellos mismos constatan que nadie se está tragando sus mentiras.

Hay uno que no miente. Uno que me da miedo. Se llama de Guindos y es el verdadero presidente del gobierno, el Joseluismoreno ventílocuo que maneja a su antojo su Macario-Rockefeller-Rajoy y al que parece tenerlo amenazado con meterlo en la maleta si no hace y dice lo que el representante en España de sus majestades los mercados han decidido que aquí se haga y se diga.

J.T.

martes, 23 de agosto de 2011

Si hasta los economistas están aterrados… pues entonces apaga y vámonos


No es verdad que los mercados financieros sean eficientes, ni que favorezcan el crecimiento económico, ni que sean buenos jueces de la solvencia de los Estados.

Tampoco es cierto que el alza excesiva de la deuda pública sea consecuencia de un exceso de gasto, coartada ahora usada para instar a las rebajas en los presupuestos de educación, sanidad, pensiones… No es verdad que esos recortes reduzcan la deuda como tampoco lo es que eso hipoteque el futuro de nuestros nietos.

Mienten quienes se empeñan en hacernos creer que hay que tranquilizar a los mercados financieros para poder financiar la deuda pública.

Nos han engañado con el euro y nos engañan cuando nos aseguran que la moneda única actúa como escudo contra la crisis.

Quienes proclaman que la Unión europea defiende el modelo social europeo tienen más cara que espalda.

Y quienes divulgan que la crisis griega ha permitido por fin avanzar hacia un modelo económico y una verdadera solidaridad europea manipulan y desvían el tiro a sabiendas.

Hasta aquí los principales puntos del “Manifiesto de economistas aterrados” editado por Barataria en la colección Pasos Perdidos, que va ya por su quinta edición.

El libro-manifiesto, elaborado por cuatro economistas franceses y respaldado por varios miles más, no se limita a enumerar lo que tienen clarísimo que son mentiras palpables y evidentes de los neoliberales, por mucho que éstos se empeñen en repetirlas una y mil veces para intentar convertirlas en verdad.

Por esos proponen 22 medidas con las que, están convencidos y lo argumentan, podría combatirse lo que nos está pasando con esto de la crisis y que nos tiene a todos tan “acojonaos”.

Entre esas medidas hablan de la necesidad –al contrario de lo que tantos se empeñan en hacernos creer- de mantener el nivel de protección social e incluso mejorarlo (con seguros de paro y apoyos para el acceso a la vivienda). 

También urgen a que hagamos lo posible por quitarnos de en medio a las llamadas “agencias de calificación financiera”, y a apostar cuanto antes por un presupuesto europeo y una fiscalidad conjunta.

Como el libro es corto y merece la pena bebérselo de un tirón, no os lo destripo más.

Hay también una página web en la que pueden consultarse los nombres de todos los economistas que se han propuesto desenmascarar a quienes nos están amargando la vida preconizando la supuesta bonanza de las políticas neoliberales. Quieren desenmascarar a los especuladores y a los políticos, que son sus títeres y también sus cómplices en este espantoso y global “timo de la estampita”.

J.T.

lunes, 17 de enero de 2011

No me conformo. Diez desahogos

No me conformo ni acepto el fatalismo que admite que las cosas son como son y no pueden ser cambiadas.

No me conformo ni me creo que no se pueda discutir lo que dictan los llamados mercados.

No me conformo con la moda de meter miedo para que nadie saque los pies del tiesto

No me conformo con la caradura de quienes ofrecen mantener un trabajo pero a cambio de bajar sueldos y hacer perder derechos

No me conformo ni acepto, como argumento para que traguemos con carros y carretas, que la crisis es la crisis y que a partir de ahí a joderse tocan

No me conformo con el aumento de la precariedad, ni con el crecimiento del paro o la indefensión de los currantes ante quienes los contratan mientras éstos se frotan las manos porque se ha decretado barra libre para los desaprensivos.

No me conformo con la pasividad de tantos que parecen haber sido anestesiados con litros de cloroformo para evitar que se rebelen frente al descaro de banqueros, políticos, empresarios y financieros varios

No me conformo ni quiero pagar las consecuencias de los atropellos perpetrados por especuladores y tiburones sin vergüenza ni piedad

No, no me conformo con la impunidad de personajes como Berlusconi, ni con la televisión basura, ni con la complicidad tácita de quienes, pudiendo, no evitan tanto desmán

No me conformo con el panorama cultural, social, político y económico que veo, vivo y sufro

J.T.

"Basta!": La  Mafalda de Quino ya estaba así de cabreada... hace casi cuarenta años