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jueves, 23 de marzo de 2017

Susana, Pedro y La Semana Santa (Artículo en clave sevillana)


Resuenan los penúltimos martillazos en la plaza de San Francisco, cobran forma por fin los palcos que agitan y aceleran, como cada año por estas fechas, la vida de la ciudad. Hemos pagado nuestra papeleta de sitio y ya tenemos el traje preparado, y los guantes, y el calzado, y el capirote nuevo... hemos visto el viacrucis de Montesión, vivido los triduos en San Buenaventura, los quinarios en Santa Cruz y en Los Servitas, hemos desfilado por el besapies de Los Panaderos y el besamanos de El Valle... El palio de la Candelaria ya está listo, como la túnica del nazareno de la O, o Caifás en el misterio de San Gonzalo... o el Cachorro, el crucificado entre los crucificados.

Los deberes están hechos, pero este año hay novedades. En 2017 las hermandades sevillanas tienen dura competencia a la hora de acaparar todo el protagonismo de estas singulares fechas. De San Telmo no sale ninguna cofradía, de momento, pero en la de los Estudiantes, que es la más cercana a la sede de la presidencia de la Junta de Andalucía, andan pelín mosqueados. Cuando el domingo de Ramos, camino de la carrera oficial, llegue a la Universidad la comitiva de la Paz, seguro que respirarán más tranquilos una vez que hayan conseguido rebasar sin problemas el lugar desde donde la temida Susana Díaz irradia todo su poder.

¿Estáis ya en carrera oficial?, le preguntarán por el manos libres a los de La Borriquita Ningún problema en la Magdalena, ¿no?, le comentarán a los cofrades de Jesús Despojado mientras sus costaleros se lucen en magistral chicotá al son de “Caridad del Guadalquivir” interpretada por la Agrupación Virgen de los Reyes. Y resoplarán aliviados.

No tienen nada claro las cofradías que se resigne Susana Díaz, una semana entera, con primarias y congreso en su partido a la vuelta de la esquina, a dejar de acaparar primeras páginas de periódico y aperturas de informativos. Menudo dilema el miércoles santo para Canal Sur. Si ese día, a la misma hora, coinciden el Psoe reunido en San Vicente y los franciscanos del Buen Fin, que tienen el templo en la misma calle, saliendo de procesión, ¿qué darán en directo? Ni en San Telmo ni en San Vicente van a descansar, por muy cofrades que sean, a poco más de un mes de la subida de Susana Díaz a los cielos.

Si yo fuera Pedro Sánchez, me tiraba la semana santa entera en Sevilla. De cofradía en cofradía, contraprogramando. El lunes, en El Beso de Judas; el martes, La Bofetá; el miércoles, La Lanzada... La tarde del jueves santo, desfilando junto a los armaos y luciendo palmito por toda la ciudad, y la Madrugá en la Macarena, con la Sentencia. Echándole un pulso a la Esperanza de Triana y a su vecina la presidenta. ¡A ver quién acaparaba más primeras páginas de periódico! ¿Se imaginan a ese Pedro Sánchez, con su fiel escudero Alfonso de Celis, por las cofradías de barrio, haciéndose fotos a las doce de la mañana en el Tiro de Línea, en el Cerro, en la Sed... y por las tardes sentado en un palco de San Francisco frente a la tribuna oficial, mientras la Amargura o Las Penas le piden la venia al alcalde Juan Espadas con Susana Díaz al lado...

El Congreso del Psoe podría jugarse en la Semana Santa de Sevilla si Sánchez contara con asesores que le ayudaran a jugar esa baza. Y las cofradías, encantadas. Quizás perderían algo de protagonismo, pero al menos se divertirían. Que no todo va a ser estación de penitencia.

J.T.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Una sublevación chapucera

Como los sublevados no las tienen todas consigo, a la hora de dar la cara le han dejado el papelón a actores secundarios.
– La máxima autoridad en el Partido Socialista, les guste o no a algunos, soy yo.
Verónica Pérez vivía la mañana de este jueves, a las puertas de Ferraz, el momento de gloria más sonado de su vida. Patético, pero indiscutible momento de gloria. Mandará mucho, pero no le hicieron ni caso y la presidenta de la mesa del Comité Federal se tuvo que volver a los atascos madrileños con el rabo entre las piernas.
Tan famoso como Verónica se ha hecho también en veinticuatro horas Antonio Pradas, encargado de presentar, la tarde de este miércoles en el registro de la sede federal, el documento con las firmas de los diecisiete rebeldes y acto seguido pasearse por radios y televisiones para quejarse de que no le habían dejado entrar en su despacho de número tres del PSOE ni para recoger la foto de su hijo.
Para tener detrás a Felipe, Zapatero, Puig, Page, Bono, Varas, Madina, Rubalcaba y El País entre otros muchos conspiradores, la verdad es que el pronunciamiento de la tarde del 28 de septiembre les ha salido un poco chapuza a los diecisiete y sus muñidores. Susana Díaz, presunto elefante blanco, parece que está y además se le espera, pero continúa amagando sin acabar de rematar la faena.
Mentir, apuñalar, traicionar, ese es el denominador común de las tragedias griegas y de los dramas de Shakespeare, ahí se encierran desde hace siglos los mejores retratos de la condición humana: ambiciones, pasiones, envidias, celos, venganzas… y una clave fundamental: la soberbia. ¿Fue quizás la soberbia la causa del determinante lloriqueo de Felipe en la Ser?
–Me ha engañado, Pepa, Pedro me ha engañado. Me dijo que se abstendría en segunda votación y no lo ha hecho.
Mintió tanto en su vida (Otan; dos por el precio de uno; jamás se me ocurriría fundar el Gal…) que bastaba fijarse en él para aprender. Y eso, fijarse bien en Felipe, parece que es lo que debió hacer en sus años jóvenes Pedro Sánchez, quien ahora lo ha llevado al huerto, Y eso, el otrora Gran Timonel chino no lo puede soportar. Como un Boabdil cualquiera, se pone a llorar por las esquinas. Un llanto emocionado y tan contagioso, que actuó como detonante hasta el punto que en pocas horas ya sobraban voluntarios para sublevarse. Una florida macedonia de frutas con todos ya sin careta y dispuestos a lo que hiciera falta. Todos, menos el ariete con el parecen estar de acuerdo para derribar la puerta del castillo. Susana sigue y sigue mareando la perdiz, sin precipitarse, como le enseñaron a hacer desde pequeñita sus mentores Luis Pizarro y Gaspar Zarrías, los principales artífices de todos los juegos sucios merced a los cuales el PSOE lleva casi cuarenta años seguidos gobernando Andalucía.
Cuando todavía no habían echado de Cuatro a Jesús Cintora, un buen día coincidieron en directo a través de dúplex Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, este último a punto de convertirse en Secretario General del PSOE. Iglesias y Garzón criticaron duramente a Felipe González en aquel debate y a Pedro Sánchez le faltó tiempo para saltar:
– Bromas todas las que queráis, pero con Felipe González un poquito de por favor, ¿eh?, dijo textualmente.
Vistos los últimos acontecimientos, parece ser que el cuento ha cambiado un poquito, ¿no?. Claro que, si nos dejamos ilustrar por los clásicos griegos y los dramas de Shakespeare, igual los cuchillos estaban ya por aquel entonces afilándose en las trastiendas.
Ahí seguirán, los cuchillos… y sus dueños, tapados mientras no vean las cosas suficientemente claras, y entretenidos ahora al parecer buscando agujas de coser en tan revuelto y revoltoso pajar. Ya han conseguido diecisiete voluntarios para quemarse en la primera entrega de esta historia. Solo les falta redondear la faena con el próximo episodio de la serie: la abstención de al menos once sublevados para investir a Rajoy antes del 30 de Octubre. Tampoco les faltarán voluntarios dispuestos a inmolarse. Lo que haga falta con tal de saborear unos minutos de gloria. ¡Quién me iba a decir a mí que llegaría un día en que Pedro Sánchez me iba a caer simpático!
J.T.

sábado, 13 de agosto de 2016

¿Qué significa "complicidad" para Rajoy?

"Si consigo tener la "complicidad" del PSOE, iré a la investidura; si el señor Sánchez se mantiene en el "no", volveremos a repetir elecciones". Una vez soltado esto, contestar solo las preguntas que él consideró "importantes" y añadir que "no podemos perder más tiempo", Mariano Rajoy recogió sus papeles, abandonó el estrado el pasado miércoles y se marchó a preparar sus vacaciones del puente de Agosto. Apagón hasta el 17.

Si grave es aplazar una semana lo que podía haber resuelto en horas, si intolerable la falta de respeto a las preguntas y el aire de chantaje del que rodeó su comparecencia, lo peor de todo fue el empleo que hizo del término "complicidad", ¡qué rara sonó esa palabra en su boca!

La complicidad es algo demasiado serio para invocarlo a la ligera. Muy íntimo, muy intenso. Ser cómplice es creer en el otro, apostar por él, dar la cara por él, sentir que él te defiende, te apoya, y emite en la misma longitud de onda que tú.

Ser cómplice es, en muchos casos, mucho más que ser amigo, es saber que el otro no te va a traicionar, que va ser de por vida depositario seguro de tus confidencias y apoyo incondicional en las adversidades. Ser cómplice es sentir la piel y los sentimientos del otro y estar seguro que las fuerzas sumadas de ambos os van a permitir comeros el mundo.

El término complicidad contiene un cierto punto erótico, estimulante, fresco, es vida pura compartida sin contrapartidas. La complicidad es, sin duda ninguna, de izquierdas. Tiene que serlo. Por eso me chirriaron tanto las neuronas este miércoles cuando se la escuché pronunciar a Rajoy tras su entrevista-tongo con Albert Rivera.

Sí, queridos amigos, el todavía presidente en funciones osó pronunciar la palabra "complicidad" y a mí me rompió los tímpanos ¿Le traicionó el subconsciente, fue un lapsus o lo dijo a propósito? Sea como fuere, yo no pude evitar pegar un bote en la silla desde la que estaba siguiendo la comparecencia en directo. Pero vamos a ver, pero... ¿cómo osa? ¿cómo se atreve un personaje como Rajoy a profanar un término tan "sagrado" como "complicidad" para tirarle los tejos a su eterno adversario de toda la vida?

Porque ni contemplar quiero la posibilidad -¿o tendría que hacerlo?- de que Mariano estuviera pensando en la segunda acepción de la palabra cuando la empleaba: la que define complicidad como la "participación de una persona junto con otras en la comisión de un delito o colaboración en él sin tomar parte en su ejecución material".

Conste que soy de los que piensa que el partido cortejado, al menos algunos de sus miembros, puede que acaben dejándose querer. Pero ¿de verdad que el registrador pontevedrés aspira a conseguir no ya los votos sino, nada menos que la complicidad del Partido Socialista para continuar en el poder?

Me parece muy fuerte. Mucho. Toda una profanación, insisto. una profanación para quienes crecimos, por ejemplo, leyendo a Benedetti y escuchando a Nacha Guevara ponerle voz a aquellos maravillosos versos:

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Ningún comentario más. O sí: solo uno. Si algunos en el PSOE estaban pensándose apoyar a Rajoy, solo por su repugnante empleo del término "complicidad", solo por lo obsceno que sonó cuando salió de sus labios, yo me lo pensaría. Feliz puente.

J.T.


jueves, 26 de mayo de 2016

Parecen empeñados en que gane Podemos

¿A qué demonios ha ido en realidad Albert Rivera a Venezuela? Si yo estuviera en el lugar de este atildado jovenzuelo catalán, ponía inmediatamente de patitas en la calle a mi asesor de imagen ¡Menudo ridículo! Parecía un representante de comercio de los de antes, de aquellos que iban en Seat Seiscientos de pueblo en pueblo con el muestrario de botones, carretes de hilo, ovillos de lana y cremalleras anotando pedidos por las mercerías y las tiendas de ultramarinos mientras ponía los dientes largos a los lugareños hablándoles de los progresos y los inventos modernos que ya disfrutaban en la capital.
Si el líder de Ciudadanos buscaba cabrear a alguien, lo único que ha conseguido es dar pena. Vergüenza ajena. Si buscaba los votos de los 400.000 españoles de allí, mucho me temo que fácil no se lo va a poner la maquinaria burocrática que maneja el PP, por mucho que Margallo les haya devuelto el embajador ¿Aumentar votos aquí con ese viaje? No se lo cree ni él.
Por eso tiene que despedir a su asesor de imagen, porque a cambio de una rentabilidad más que dudosa, ha hecho el ridículo más espantoso. Como Pedro Sánchez, que lleva dando palos de ciego desde el otoño pasado y cada vez nos pone más difícil entender a qué juega desde entonces. De torpeza en torpeza hasta el desastre final. Fichajes a bombo y platillo como Irene Lozano o la comandante Zaida Cantero duermen ya el sueño de los justos. Se le va Chacón, rescata a Margarita Robles y a… Josep Borrell, denigrado en su día sin piedad por Felipe, Almunia y todo el aparato de Ferraz. Renovación pura y dura, sí, señor.
Escuchando los discursos de Sánchez me parece estar oyendo a los futbolistas cuando los entrevistan al final de un partido. Previsible y repetitivo: “la política es así”, “unas veces se gana y otras se pierde”, “hay que tener mentalidad positiva”, “seguiremos trabajando hasta conseguir nuestros objetivos”… Ahí está, quemándose a fuego lento mientras en su entorno los buitres permanecen al acecho. Lo tienen sentenciado, y pareciera que están más interesados en acabar con él que en conseguir el 26 de junio un buen resultado electoral.
Y del PP… ¿qué me dicen? Aznar y Rajoy están como Mourinho y Guardiola en Manchester. Uno de los dos sobra en esta ciudad, forastero, parecen decirse, menuda guerra se traen. Los del aparato no quieren ni ver a Josemari en los mítines, que bastante tienen ya con torear la embestida judicial de cada día. Y el todavía presidente de honor del partido contraataca organizando para el 27 de junio, día de la resaca electoral, el comienzo en El Escorial de los cursos de verano de la Fundación FAES.
Rivera a por uvas en Venezuela, Sánchez en la inopia mientras a su vera se reparten ya sus despojos, y Mariano con el aliento de su otrora mentor en la nuca. Decididamente, están empeñados en que gane Podemos.
J.T.

domingo, 28 de febrero de 2016

PSOE. Siempre les quedará Huesca

Las reconquistas siempre empiezan por el norte. El 56,7 por ciento de los militantes socialistas de Huesca que han participado en la consulta de Pedro Sánchez le ha dicho que NO. No es mal sitio Huesca para iniciar la recuperación del perfil izquierdista del PSOE, no es mal sitio para reivindicar el verdadero ADN del partido. Chapeau por Huesca, y por Aragón en general, que ha sido la comunidad autónoma donde menos le han seguido la corriente a una apuesta contra natura como la firmada el pasado miércoles entre el PSOE y Ciudadanos.

El 48,4 por ciento de la militancia socialista se ha abstenido a la hora de votar para respaldar o no el pacto de Sánchez con Rivera. Del 51,6 por ciento que ha votado, dos terceras partes lo han hecho a favor. 75.000 respaldos que habrán permitido respirar aliviados a Felipe, Guerra, Leguina, Corcuera, Susana, Page, Lambán... Todo en orden. Viva la tranquilidad. Que las cosas continúen siendo como han sido hasta ahora. Nada de experimentos arriesgados, nada de poner en peligro el modus operandi de los últimos 40 años. Nada de mosquear a los acreedores europeos, nada de sacar los pies del tiesto. Somos un país de ley, y aventuras las justas, que no está el horno para bollos.

Espero estar equivocado, y que todas estas maniobras orquestales en la oscuridad no desemboquen en un gobierno PSOE-Ciudadanos con la abstención del PP. Si eso ocurre, el voto en contra de los oscenses acabará siendo algo más que una excepción o una anécdota. En el fondo se han expresado como probablemente muchos de los que se abstuvieron hubieran deseado hacerlo.

Pero ¿por qué se abstuvieron? Nunca permanecer callados fue la mejor opción, ni ahora tampoco. En el ADN del militante socialista están las ganas de cambiar las cosas, de luchar contra la injusticia, eliminar la desigualdad, de pararle los pies a los bancos y a la iglesia, verdaderos artífices de la mayor parte de las desgracias que ocurren en nuestro país; en el ADN del militante socialista de base está luchar con todas sus fuerzas por acabar con ese tipo de atropellos. Y esa es la óptica con la que una parte de la ciudadanía decide apoyar a los socialistas con su voto cuando hay convocatorias electorales. Pero por alguna razón que desconozco, aunque pueda sospecharla; por alguna razón que los mandamases del PSOE sí que deben conocer bien, van pasando los años, y las décadas, y nunca acaban de rematar la faena. ¿O sí?

Predican una cosa y hacen otra por sistema pero en las urnas, aunque pierdan votos, continúan amasando respaldo. Son el mal menor frente al PP, piensan unos; hacen lo que pueden, piensan otros; han mejorado nuestra vidas, argumentan ciertos estómagos agradecidos... ¿Y eso, en el caso de que fuera cierto, los dota de autoridad moral para pactar ahora con una derecha como Ciudadanos, más peligrosa que el mismísimo PP, y caminar hacia la investidura confiando en la abstención de una derecha corrupta que cada vez que gobierna nos deja el país hecho unos zorros?

Cuando pasen las semanas, los meses, los años y vayamos descubriendo, si el pacto anti natura sale adelante, hasta qué punto eso no ha servido para que vivamos mejor, ni para que dejen de apretarnos las tuercas, ni para que disminuya la desigualdad, ni para que vuelva el trabajo digno, ni los sueldos dignos, ni los despidos justos; cuando continúen los recortes, los desahucios, las dificultades para llegar a final de mes, cuando empiece a faltar dinero para las pensiones y para el desempleo, cuando todo eso ocurra, habrá que felicitar a tanto militante socialista satisfecho con los pactos entre Pedro y la peor de las derechas por el ojo clínico que tuvieron.

Cuando comprobemos cómo la dichosa troika y sus palmeros, la sombría Bruselas, la gran banca y las pornográficas grandes fortunas continúan llevándonos al huerto y riéndose de nosotros en nuestra cara, cuando todo eso ocurra y lleguen los lamentos, los golpes de pecho y los cargos de conciencia, cuando eso suceda también en el seno de un PSOE cada vez más enrocado y exiguo, quizás algunos de ellos recuerden que, al menos en Huesca, un buen día decidieron sacar tarjeta roja a un pacto contra natura.

Cuando se descubran las verdaderas dimensiones del pactus interruptus... al menos siempre les quedará Huesca.

J.T.

martes, 22 de diciembre de 2015

Merkel quiere volver a acariciar a Rajoy

Merkel no sabe aún a quién felicitar, la pobre; Aznar reaparece en carne mortal con cara de pocos amigos, Susana saca pecho, Fernández Vara marca líneas rojas, Page también, Artur Mas parece feliz con este río revuelto, Luena se trastabilla prometiendo "votaremos no a Rajoy, votaremos no al PP..." ¡Qué digestión más pesada, por favor!

Con el aliento en la nuca de muchos de "los suyos", y sin que hubieran transcurrido ni veinticuatro horas de la derrota, los perdedores Sánchez y Rajoy anuncian que volverán a presentar sus candidaturas para continuar liderando sus respectivos partidos; el perdedor Rivera no acaba de asumir que sus resultados no le sirven ni para tonto útil, al perdedor Garzón ni está ni se le espera y el perdedor Iglesias cierra puertas antes de empezar a hablar con nadie. Cuarenta y ocho horas ya, y la pesada digestión continúa. Solo falta Esperanza Aguirre soltando alguna de sus insolencias habituales.

Los titulares de los periódicos evidencian su desorientación, los columnistas aplican plantillas de análisis trasnochadas. Se habla de pactos en la misma clave de siempre, como si el domingo no hubiera pasado nada. Se hacen cálculos, se elucubra, se realizan prospecciones sin tener en cuenta que ya nada es como era. Que hayan perdido todos es el mejor síntoma de que han ganado los ciudadanos. Pero la casta periodística, mucha de ella acostumbrada a alquilarse al mejor postor durante décadas, continúa utilizando el lenguaje de siempre, las muletillas de siempre, las mismas gafas de culo de vaso de siempre para analizar un panorama que ya es otra cosa. Nada que ver con lo que ha venido pasando tras las elecciones generales de los últimos treinta y ocho años.

No hay nada que celebrar y sí bastante de lo que hablar. Hay que hablar de Catalunya y mucho, entender el mensaje de una ciudadanía que certifica con sus votos una realidad plurinacional a la que hay que buscar con urgencia la mejor de las soluciones; hay que hablar de cómo blindar los derechos sociales para que desaparezcan los recortes, los desahucios y los abusos medioambientales; hay que ponerse de acuerdo para  acabar para siempre con las puertas giratorias, con las intromisiones en el poder judicial, en la fiscalía general del Estado, en Televisión Española... Hay que sacudirse la dependencia de la troika, el chantaje de los mercados, las presiones de esos poderes acostumbrados a llevar siempre la batuta...

Los políticos que votamos el domingo tienen que ganarse el sueldo desde ya, reuniéndose, hablando, resolviendo, acordando... La aritmética no puede funcionar como coartada para justificar desencuentros, sino que ha de ser una oportunidad para demostrar imaginación y ganas de buscar soluciones ¡Qué menos se puede pedir a quienes se han postulado para gestionar nuestros intereses durante los próximos cuatro años!

Nuestros intereses, no los de los grupos de presión ni los de las bolsas, que este lunes no perdieron ni un minuto en desmoronarse como primer aviso para que nos entre el canguelo. Ya han sacado  a pasear hasta el fantasma de la subida de la prima de riesgo. Se van a dejar la piel en presiones, amenazas, extorsiones... Ya que esta vez no han conseguido que votemos con miedo, habrá que acojonar a quienes hemos elegido para que ni se les ocurra intentar cambiar desde dentro las reglas del juego. Reglas como la de esos cheques en blanco al portador en que acaba convirtiéndose ser titular de un escaño, o la inexistencia de rendición cuentas hasta que no termina la legislatura. Ya es hora de introducir mecanismos de corrección ciudadana que liquiden la distancia sideral existente entre los ciudadanos y sus representantes políticos.

Resuenan los tambores de guerra, las amenazas con el llanto y crujir de dientes, proliferan los voceros de la catástrofe y los promotores de la gran coalición PP-PSOE: editoriales de periódicos, columnistas paniaguados, presidente de la patronal... y Berlín. Dando la vara a coro desde el minuto uno. Merkel quiere tener cuanto antes a quien felicitar. Y sabemos muy bien quién quiere que sea. Para volver a acariciarle la mejilla y consolarle del disgusto que se ha llevado el pobre perdiendo sesenta y tres diputados. ¡Qué mal nos está sentando la digestión a todos! ¡Feliz navidad!

J.T.




lunes, 27 de julio de 2015

Pedro Sánchez y su primer año al frente del PSOE

A Mariano Rajoy, master cum laude en tancredismo, le ha salido un aplicado competidor en el ala oeste del bipartidismo. Hay quien asegura que a Pedro Sánchez lo eligieron para que se estrellara y ahí lo tenemos, en plan estrella y hecho un pincel, atreviéndose incluso a sacar pecho sin haberse movido prácticamente de la losa cuando se cumple ya su primer año al frente de la Secretaría General de su partido.

Motivos tiene para que se le suba el pavo, desde luego, porque pocas veces alguien perdiendo tanto, acabó sacándole tanto petróleo a una derrota. El 24-M se le fueron al PSOE por la alcantarilla más de seiscientos mil votos pero eso no le ha impedido, además de conservar las dos autonomías que le quedaban, Andalucía y Asturias, recuperar cinco presidencias que llevaban lustros en manos del PP (Aragón, Baleares, Castilla La Mancha, Extremadura y Valencia), dos vicepresidencias (Cantabria y Canarias), varias diputaciones y 336 ayuntamientos más. Tiene ahora 2.617 alcaldías frente a las 2.281 que obtuvo en 2011. Viva el tancredismo.

Viva el tancredismo porque aparte de lucir su palmito de bolo en bolo, al menos a primera vista poco más ha hecho Pedro Sánchez para obtener tal éxito. Salvo poner a parir a Podemos durante meses y más tarde, tras las elecciones, dejarse querer por ellos para gran disgusto y mayor rebote de Rajoy y sus acólitos, quienes desde entonces lo han convertido en diana de sus histéricas diatribas llamándolo "títere de los radicales" y "portamaletas de separatistas y populistas" entre otras lindezas.

El trabajo a Pedro Sánchez se lo está haciendo Podemos, que son quienes llevan año y medio zarandeado el árbol. Pero las nueces, rememorando un símil de Xabier Arzallus, las está recogiendo el Psoe. Andalucía y Catalunya fueron durante años el sostén de los triunfos socialistas y ahora que esto ya parece historia, sobre todo en Catalunya, aparece Podemos que pone la sal y la frescura -también la ingenuidad- de un proyecto nuevo cuyos votos acaban, en un gran porcentaje, en el cesto de siempre.

Sánchez, además, va por el mundo de "yerno ideal": calladito, modosito, comedido... una mosquita muerta de libro. Que se lo pregunten si no, por ejemplo, a Tomás Gómez y otros cadáveres políticos que, a la chita callando, va dejando por el camino. Ahora está permitiendo que se quemen sus adversarios en la arena electoral: el PP rematando el destrozo de cuatro espantosos años, Ciudadanos evidenciando que son "la nada envuelta en celofán" y Podemos recibiendo sin descanso palos a mansalva de todos los periódicos de la derecha empezando por "El País".

De toda la vida de dios, los callados siempre han sido los más peligrosos, y este verano Sánchez mantiene un perfil bajo que en buena parte le preserva de la que está cayendo con las elecciones catalanas a la vuelta de la esquina y las generales a punto de caramelo. Justo lo que hizo Rajoy hace cuatro años, ponerse de perfil con la esperanza de que todos los huracanes, tormentas y hasta tsunamis acaben beneficiándole.

El día en que Sánchez se envolvió en la bandera española, como por arte de magia, desapareció. A ver cuál será su próximo truco.

J.T.

jueves, 26 de febrero de 2015

Fin del recreo para el PP y el PSOE. "Game over"


Aires de fin de ciclo. Game over. Fin del recreo. Se ha acabado el cachondeo y lo saben.

- Para lo que me queda en el convento... -parecían estar pensando, durante el Debate sobre el Estado de la Nación, muchos diputados...

Quizás por eso la desahogada y dicharachera Celia, que nunca defrauda, decidiera aquella tarde dedicar su tiempo a jueguecitos en la tablet, incluso durante el rato que le tocó presidir la sesión parlamentaria. Un engorroso trámite que, como a la mayoría de los alli presentes, a Villalobos parecía importarle un verdadero pimiento. Total, siempre ha habido quien se dormía, bostezaba, resolvía crucigramas o incluso se metía en páginas porno durante las sesiones. Nada nuevo, pues, bajo el techo del hemiciclo.

Los dos principales contendientes saltaron a la lona intentando convencernos de que allí no había tongo ¿Cómo? ¿que hace unos días nos hicísteis fotos firmando juntitos un pacto antiyihadista que nos devuelve a la cadena perpetua y a tiempos anticonstitucionales? Ningún problema: ahora vamos y nos arreamos unos cuantos mandobles dialécticos, y así hacemos ver que nos llevamos muy mal, que de amiguitos nada, que ni somos casta ni pensamos pactar para gobernar en coalición, ni nos entendemos, ni nos queremos, ni tomamos cañas juntos siquiera. Faltaría más.

Había tan poca verdad en el debate entre Pedro y Mariano que tuvieron que apostar por la mala educación para parecer creíbles

- Son ustedes unos sinvergüenzas, le soltaba a Rajoy el apuesto y atildado Sánchez
- Váyase de aquí y no vuelva, que es usted patético, le espetó el todavía presidente al osado novato

Desprecio, soberbia, insultos, alejamiento de la realidad... No hay nada peor que la falta de perspectiva. Y Mariano, decididamente, vive en otro mundo. Porque no es posible que sea tan cínico y tan carente de sensibilidad como para atreverse a decir las cosas que dice si de verdad conoce cómo está el paño.

- Vamos a ver, debe pensar, si yo soy el amo del cotarro, el baranda, si estoy que lo peto, si lo tengo todo atado y bien atado, si me comen en las manos los bancos y los empresarios, si los datos económicos son buenos, si en Europa me adoran...

Además de vivir engañado, se olvida de un pequeño detalle: "Roma traditoribus non praemiat", Roma no paga traidores y Mariano es un traidor a los votantes que hace tres años confiaron en él porque prometió un país más próspero y mejores condiciones de vida. Desde hace ya bastantes meses, las encuestas se encargan de dejarle bien claro que los ciudadanos le piensan pasar factura por sus incumplimientos, sus mentiras y sus pertinaces tomaduras de pelo. Y que cuando las urnas lo derroten, nadie en Europa querrá ver más su tétrico careto de obediente funcionario.

En ese remedo de debate al que hemos asistido esta semana en el congreso no estaban todos los que son, y tanto Pedro como Mariano lo sabían muy bien. Por mucho que se marcaran el mismo rollo del que sus partidos llevan viviendo los últimos treinta y cinco años, en virtud del cual las dos fuerzas políticas mayoritarias jugaron todo el tiempo a simular que se atizaban de lo lindo para luego acabar siempre repartiéndose el pastel en la trastienda.


Pero eso ya no es así. El uso perverso de la legitimidad democrática permite que actos como este debate del Estado de la Nación, de cuya resaca no consigo reponerme, se celebren aunque no interesen prácticamente a nadie. Según los sondeos, el cuarenta por ciento de los ciudadanos piensa votar a dos formaciones políticas, Podemos y Ciudadanos, que a día de hoy aún son extraparlamentarias. Hace tres años largos ya que venimos gritando por las calles que los que ocupan la sede de la Carrera de San Jerónimo "no nos representan", tres años largos, casi cuatro, en los que la indignación ha fermentado y han aparecido etiquetas otrora impensables que amenazan con hacer trizas la manera de entender la politica hasta ahora y sus lentas y anticuadas reglas del juego.

Por muy legitimados que estén, y nadie discute que lo están, algunos de los políticos que deambulaban estos días por los pasillos del Congreso parecían muertos vivientes. O peor aún, muertos que no saben que lo están. Se les acaba el contrato para continuar sentados en sus cómodos escaños y muchos no saben qué va a ser de sus vidas. Pensando en el plan "B" debían estar, o jugando al Candy Crush, cuando los representantes de los partidos minoritarios empezaron a poner algo de sal y pimienta en el ambiente. Como siempre, los no bipartidistas fueron los que más verdades le cantaron a este estrábico barquero quien, para replicarles, recurrió sin pudor al desprecio y al ninguneo

- Son ustedes muy pocos, le dijo al joven Alberto Garzón, portavoz de IU.

¡Qué perdido está el pobre! Sabe que en esa pantomima de debate no estábamos representados todos y sabe, porque se le nota en su histeria, que él y los suyos no nos representan ya. Pero él... ¡dale que dale! Y a todo esto, Pedro Sánchez al rebufo. Los sondeos le atribuyen al espigado líder socialista la victoria en el debate, pero de un debate en el que ha pretendido llenar un hueco que él sabe que ya no le corresponde. Tanto a Sánchez como a Mariano, como al PSOE y al PP, los partidos que ambos encabezan, se les ha acabado el recreo. Game over. Tocan otros tiempos y otros estilos.


J.T.


domingo, 31 de agosto de 2014

Las vigorosas raíces del melifluo Mariano


Hace siete largos años que el invento no funciona pero no pasa nada: ya están aquí las "raíces vigorosas". El bipartidismo nacido tras la muerte de Franco lleva siete años ya -tras haber negado primero la crisis- dando palos de ciego en busca de soluciones que no llegan porque tanto el PSOE como el PP se han dedicado a engañarnos sin que se les haya caído nunca la cara de vergüenza. Siete años hablando de brotes verdes sin que el común de los mortales los hayamos visto por ningún lado. ¿Algún mea culpa? Ni por asomos. Al contrario, ahora... órdago a la grande: reaparece Mariano después de las vacaciones y anuncia con el mayor de los desahogos que ya no se va a hablar aquí de brotes verdes, sino de... ¡raíces vigorosas! ¡Ea! Ahí queda eso.

Que no ha machacado derechos, se atreve a afirmar el todavía presidente del gobierno, sino que lo suyo ha sido "plantar nuevas cepas". Eso sí, admite que muchas de las decisiones que ha tomado en sus dos años y medio de gobierno han sido porque se encontraba "entre la espada y pared", aunque evita decir quién o quiénes lo pusieron en tal tesitura. Como tampoco habla de las expectativas trituradas a los cientos de miles de jóvenes españoles que se buscan la vida fuera de nuestro país tras haber perdido aquí toda esperanza.

Este sábado escuché hablar de política en la tele a varios representantes de esa generación, veintañeros y treintañeros que quieren buscar soluciones sin tener por qué marcharse de aquí. Ada Colau, Albert Rivera o Alberto Garzón, como en otras ocasiones Pablo Iglesias o Íñigo Errejón, proponen cosas nuevas para la política de nuestro país y dejan en evidencia cuando hablan que el invento ya no funciona, que ha llegado la hora de cambiar de registro.

Todos ellos, cada uno con su estilo y sus ideas, le están poniendo cara a nuestras ganas de que esto cambie de una puñetera vez. Si consiguen llegar al poder desconozco cómo se comportarán, pero son gentes que permiten imaginar el advenimiento de una era política nueva. Una manera de gestionar distinta que, de una vez por todas, le pegue un solemne carpetazo a una etapa cuyos protagonistas andan ya, en cifras escandalosas, pringaos hasta las cejas.

Tal como lo conocemos, el invento no funciona más. Rien ne va plus. La encuesta de Sigma Dos dada a conocer este domingo lo evidencia cuando refleja el incesante aumento de la intención de voto para Podemos, cada vez más cerca del PSOE, a solo un punto ya. Y en el PP, aunque continúan ganando en las encuestas, creo que empiezan a darse cuenta que su estrategia de dividir a la izquierda no sería suficiente. No les permitiría gobernar, salvo que se atrevan a seguir cambiando leyes electorales o les dé por mirar al PSOE como los osos miran a sus víctimas antes de abrazarlos y acabar con ellos.

El modelo vigente los últimos cuarenta años se ha agotado por una manera de hacer política y de gestionar el día a día que ya no cuela. Pero no es que no cuele en España: tampoco carbura en Francia ni en muchos otros países de esta Europa mal cosida y peor cocida.

Los políticos europeos continúan aplicando las mismas plantillas de gestión que hace décadas. Todo suena rancio, añejo... La huida hacia adelante de Hollande en Francia no presagia nada bueno, lo que ocurre en Italia, en Grecia, en Portugal, en Irlanda... está pidiendo a gritos una estética nueva, unos modos distintos, una gestión diferente.

Hacen falta nuevas caras en todas partes. pero además de nuevas caras, nuevos aires. Porque... ¿alguien puede creerse que si Pedro Sánchez llegara al poder haría algo distinto a lo que acaba de hacer Hollande en Francia, es decir, cargarse a sus ministros si critican los planes de austeridad?

Pero tranquilos todos, porque por fin han llegado las "raíces vigorosas".

J.T.

miércoles, 16 de julio de 2014

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez


- "Con Felipe González, un poquito de por favor, ¿eh? Con eso no admito bromas, que estamos hablando de alguien que ha hecho mucho por este país".

Tras pronunciar esta frase aquella mañana en el plató televisivo, a Pedro Sánchez Pérez-Castejón solo le faltó tirarse a la yugular de su "atrevido" contertulio. Faltaban apenas dos semanas para que los militantes del psoe votaran en primarias al sustituto de Rubalcaba y Sánchez, uno de los tres aspirantes al puesto -"conocido en su casa a la hora de comer", según Gregorio Morán- saltaba en Las Mañanas de Cuatro como un resorte para responder a la, a su juicio, vejatoria e intolerable valoración que uno de sus compañeros de tertulia acababa de hacer del expresidente del gobierno porque, a la vejez viruelas, se dedica a llevárselo crudo en consejos de administración de empresas como Gas Natural. 

Cuando la noche del domingo 13 de julio confirmé, al finalizar el primer tiempo del partido Alemania-Argentina, que el nuevo secretario general del psoe era Pedro Sánchez, lo primero que se me vino a la cabeza fue aquella frase sobre Felipe González y la cara de indisimulado cabreo con que el atildado candidato la pronunciara en aquel programa que dirige y presenta Jesús Cintora. "Un poquito de por favor, que he ganado las primarias", imaginé que estaría pensando en ese momento este madrileño de 42 años que acababa de conseguir casi el cincuenta por ciento de los votos de sus compañeros de partido, mientras en Brasil se disputaba la final del campeonato mundial de fútbol. 

A la mañana siguiente, sin despacho aún en Ferraz (Rubalcaba continuará ocupándolo hasta que a final de mes se celebre el congreso) y con decenas de medios en la puerta de la sede socialista, el espigado exjugador de baloncesto escenificó sin complejos su "privilegiada" relación con Susana Díaz. La sevillana, que sin haberse presentado jamás a una elección detenta en estos momentos la mayor cuota de poder y capacidad de influencia que nadie ha tenido en el psoe desde hace mucho tiempo, se plantó en Madrid el mismo lunes para, tras felicitar a Sánchez, ponerse a la tarea sin perder un minuto. Éste salió a la calle para recibir a su gentil valedora, pero no a la puerta: avanzó los metros suficientes para besarla y abrazarla todavía lejos del edificio, y luego caminaron juntos y felices hasta la entrada sin hacer declaraciones pero dejándose fotografíar convencidos de que estaban haciendo historia, y de paso facilitando la apertura de los informativos de ese lunes y las portadas de los periódicos del día siguiente.

- Ya estamos aquí, ya nos hemos hecho con las llaves del chiringuito, parecían estar pensando, así que ahora... un poquito de por favor. 

Desconozco las prioridades de Pedro Sánchez porque, salvo ordenar a sus eurodiputados que no votaran a Jean-Claude Juncker para la presidencia de la Comisión Europea, y negociar cuotas de poder en la composición de la nueva ejecutiva del partido, poco más ha hecho o dicho hasta ahora. Bueno, sí, insinuar su primer incumplimiento, porque en su día prometió que, si se convertía en secretario general, habría primarias en noviembre para elegir candidato/a a la presidencia del gobierno... y ya empieza a marear la perdiz. ¡Ah!, y otro mérito también: ser halagado, entre un amplio ramillete de augustos próceres, por Anson, Pedrojota, Marhuenda, Aguirre -que hasta le llamó guapo-, los mandamases del ABC y su majestad el rey padre. Un carrerón.

Qué pena que los sondeos, entre ellos uno del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), hayan venido a contraprogramarle y aguarle la fiesta evidenciando hasta qué punto la formación que encabeza un chico con coleta que anda por ahí revolucionando al personal, un tal Pablo, sube en las encuestas como un cohete mientras que el negocio que Sánchez y Díaz se disponen a regentar amenaza ruina de la gorda.

- Un poquito de por favor, debe pensar Sánchez, que esto es nada menos que el partido socialista obrero español, con ciento treinta y cinco años de historia y de lucha; con veinte años largos gobernando y cambiando este país desde la Transición... Cuando comenzó esa etapa a la que se refiere, usted y Susana Díaz tenían apenas tres o cuatro años, señor Sánchez, pero bueno... Ahora, si le parece, y dado que el secretario general es usted ¿por qué no me hace "un poquito de por favor"?: 

Veamos: ¿Cuándo piensa dejar de invocar los méritos del pasado cada vez que le cuestionan a usted o a su partido? ¿Cuándo piensa empezar a hablar de los problemas que tiene la gente y no de las cosas que le preocupan solo a la gente de su partido? ¿Es usted consciente de que su mensaje suena lejano y envarado? ¿Ha contado usted con la posibilidad de que adelanten las elecciones generales? ¿Va usted a plantarle cara a la troika? ¿Está por acabar con los paraísos fiscales, está porque los ricos paguen sus impuestos de una puñetera vez, porque se haga una auditoría de la deuda, porque los responsables del desastre bancario reciban su merecido, porque se frenen ¡ya! los desahucios a granel?

Sí, ya sé, un poquito de por favor, me va usted a volver a decir. ¡Ea! Pues nada, continúe con sus intrigas de aparato, con sus cálculos de cuotas de poder, presumiendo de organización centenaria aunque la casa se le esté cayendo a pedazos... y también, claro está, yendo por los platós saltando a la yugular de todo aquel que se atreva a criticar a Felipe González por dedicarse a trincar, como tantos otros compañeros de su partido, de esa mamandurria llamada "puertas giratorias".

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

J.T.