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jueves, 28 de enero de 2016

¿Alguien sabe dónde están los sindicatos?

Con la que está cayendo, ¿qué puñetas están haciendo los sindicatos? ¿dónde están metidos?
Como decía aquella manida canción, ¿a qué dedican el tiempo libre?

¿En qué emplean sus muchas horas disponibles las decenas de miles de liberados que ocupan aparatosos despachos en suntuosas sedes sindicales? ¿Qué tienen que decir de la situación política? ¿Por qué están escondidos? No aparece ni un mísero suelto en algún recuadro en página par de algún periódico de provincias. Si alguien encuentra algo, que me lo mande por favor y lo copio y pego inmediatamente. Algo potente, me refiero, no solo notas de carril o totales de medio pelo.

Entro en el twitter de UGT mientras avanzo con estas líneas y leo las últimas cosas que han escrito:

- UGT carga contra Guindos por aventurar los datos del paro para sacar partido “electoral”
- Canarias, el personal del servicio de basura irá a la huelga los días 1 y 8 de febrero
- Las Urgencias de Valdecilla y Sierrallana, saturadas durante los fines de semana
- Los salarios de los profesores de Secundaria, los que más bajaron entre los docentes por recortes 

En Comisiones Obreras tampoco se hernian:

- Absuelven a Lola y Gonzalo de CCOO procesados por participar en piquete en huelga general 2012
- CCOO exige a la Dirección del Grupo Tragsa la reversión de los despidos y mayor información
- El Consejo de Europa critica los salarios de los menores en España

Igual no sé buscar bien, pero no consigo encontrar ni una sola palabra sobre el momento político que estamos viviendo: ni sobre los posibles pactos, ni sobre la necesidad de espabilar para solucionar los problemas de quienes lo están pasando mal, ni sobre las posturas de los partidos, ni sobre las barbaridades que se escuchan en boca de tanto histérico que no sabe qué va a ser de su vida... Como si de la santa iglesia apostólica y romana se tratara, cuando llegan los momentos de mojarse, los sindicatos se ponen tan de perfil como la secta de la sotana y el alzacuellos. Sin noticias de Toxo, ni de Cándido Méndez, este último más preocupado por el congreso donde se plantea su relevo después de ¡22 años! que por ninguna otra cosa.

Carmen Castilla, secretaria general de UGT Andalucía, escribió en su twitter una reflexión sobre la situación política ¡elpasado día 22!, hace ya una semana. Esto decía:

"Los ciudadanos asisten atónitos al espectáculo que hoy se está produciendo pero quién se preocupa por ellos? Creo que ya está bien!!!"

Punto pelota. Se refería al viernes en que acabó la primera ronda de consultas reales, cuando Podemos le ofreció al PSOE un pacto de gobierno y Rajoy "declinó" presentarse a la investidura ¡Ea! Hasta ahí puedo leer. Que se note mi preocupación, pero la puntita nada más. Claro que su colega de CCOO en Andalucía, Francisco Carbonero, tampoco es que se haya mojado mucho. Su último twitter relacionado con la situación política data del lunes 25. Decía esto:

"El vértigo a los acuerdos y el miedo a los cambios solo pueden provenir de quienes se preocupan más de sus intereses que de los de la gente".

Dicho sea con todo el cariño, ¿para cuándo el reseteado de los sindicatos? Si no existiesen, habría que inventarlos, pero a lo mejor lo que ocurre... es que habría que reinventarlos.

J.T.

viernes, 24 de julio de 2015

La monarquía, el ejército, la iglesia y los nuevos alcaldes


Colau retira el busto del rey emérito de la sala de plenos del ayuntamiento de Barcelona y anuncia que no irá a los actos religiosos de las fiestas de la Merced.

Kichi sustituye en Cádiz un retrato de Juan Carlos de Borbón por otro que rehabilita la figura del anarquista Fermín Salvochea, alcalde de la ciudad seis meses durante la Primera República, activista ilustrado que vivió dedicado en cuerpo y alma -murió en el empeño- a la lucha por la igualdad.

Carmena anuncia que cambiará el nombre a más de doscientas calles madrileñas con efluvios franquistas y, según el ABC, no acude a las recepciones del Palacio Real.

Ferreiro comunica que se ha acabado la historia esa de que el ayuntamiento de A Coruña financie la fiesta de los toros...

Estos rojos no están dejando títere con cabeza, proclaman escandalizados los meapilas y los celosos guardianes de las esencias patrias, esas que durante tantos años les hicieron a ellos tan felices, tan unos, tan grandes y tan libres.

Y no te digo nada ya abertzales como Uxue Barkos, que jura como presidenta de la Comunidad Foral de Navarra sin contar con el arzobispo, ni con el capitán general, ni con representantes de  la policía ni la guardia civil entre los invitados ¡qué escándalo!

O ese tal Martiño Noriega, que no es capaz de entender que está al frente del gobierno de algo mucho más importante que una ciudad: que Compostela es un emblema objeto de deseo de peregrinos de todo el mundo que llevan siglos caminando, sacrificándose y sufriendo para llegar hasta la catedral donde reposan, dicen, los restos del Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo. Y va el nuevo alcalde, el muy provocador, y anuncia que este 25 de julio no piensa acudir a la tradicional ofrenda que cada año se brinda ese día al legendario y carismático apóstol.

O Pedro Santisteve, en Zaragoza, que ha osado no estar presente en la solemne entrega de despachos de la Academia Militar dejando plantado al mismísimo ministro de Defensa, el pobre. ¡Menudo perroflauta el nuevo alcalde, por muy pijoprogre que vista! Capaz será de no estar presente tampoco, allá por el 12 de Octubre, día de la Hispanidad, en los solemnísimos actos de la virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil. Belloch nunca lo hubiera hecho. Tan formal, institucional y cumplido como era el buen hombre.

Pues en esas estamos, queridos amigos, a estas alturas de la película. Me vais a permitir una pregunta: ¿no clama al cielo que aún andemos en estas nada menos que... ¡cuarenta años después del comienzo de la manida Transición, treinta y siete años más tarde de la aprobación en referéndum de la Constitución todavía vigente?

El tiempo ha ido pasando y los tabués continuaban y continúan aquí. Como las tradiciones, colonizando nuestra vida diaria y, en muchos casos, haciéndola girar en torno a ellas. Y cuando por fin se empiezan a cuestionar, cuarenta años después la monarquía, los toros, la promiscuidad iglesia-Estado o la presencia militar en los actos institucionales, cuando se comienzan a promover tímidos gestos simbólicos para cambiar las cosas, la caverna se tira a la yugular inmediatamente y rellena a diario decenas de páginas de periódico, horas y horas de programación en radios y teles... y se rasgan las vestiduras por tan imperdonable osadía. 

Critica la derecha cavernaria que las primeras cosas que estén haciendo algunos de los nuevos alcaldes sea preocuparse por lo que ellos consideran minucias. Saben, pero se lo callan, que no tardarán en saltar los escándalos, que muchas investigaciones están ya en marcha y que bastantes de las cosas que se están encontrando bajo las alfombras son, en palabras de alguno de los nuevos alcaldes, "verdaderas barbaridades".

Lo grande llegará pronto, y lo saben. Como saben también que la gran política suele comenzar por pequeños gestos. Helos aquí. Cuarenta años templando gaitas parece que por fin pueden tocar a su fin. Cuarenta años con la iglesia y los herederos de los vencedores de la guerra civil echándonos el aliento en la nuca y consintiéndolo... como que parece que son suficientes ¿no?

Aplaudo los gestos de los nuevos alcaldes y me congratulo. Aunque me sorprendo a mí mismo ponderando algo que, digo yo, tendría que haber sido considerado normal desde hace mucho tiempo ¿no? Me pregunto por qué no ha sido abordado hasta ahora en tantos ayuntamientos gobernados durante tantos años por el psoe, por qué nadie le ha plantado nunca cara a los prebostes de la calle Añastro, sede de la sombría Conferencia Episcopal, y les ha dicho miren ustedes, esto es un Estado aconfesional, según el artículo 16 de la Constitución, así que vamos a ver si empezamos a cumplir ya alguna ley, aunque sea alguna...

Me pregunto, una vez más, cómo es posible que nos hayamos colocado nada menos que en el año 2015 con tantas cosas pendientes que tenían que estar resueltas hace, como mínimo, veinticinco años. Una generación larga heredando indolencias.

He de confesar que temo que ahora también, una vez más, se echen atrás. Que acaben cediendo a la presión y los continuemos viendo entre obispos y generales, presidiendo actos religiosos, financiando corridas de toros, entregando diplomas militares y dejando el cambio de nombres de calles y plazas para mejor ocasión.

Queridos alcaldes y alcaldesas en quienes tenemos puestas tantas esperanzas: ¿no os achantaréis, verdad? Y menos ahora, cuando cada día que pasa están más cerca las elecciones generales y cualquier gesto vuestro cuenta. Mucho.

J.T.


viernes, 21 de noviembre de 2014

La duquesa, la tonadillera y los curas pederastas


A este 2014 tan plagado de guiños le faltaba una duquesa muerta y una folclórica en la cárcel. Se conoce que Noviembre, celoso quizás de la fertilidad de los meses que le precedieron en el calendario, no quería marcharse sin aportar a este alborotado año algún que otro sonoro campanazo. Así que con menos de veinticuatro horas de diferencia, fallece la duquesa de Alba y la Pantoja entra en la cárcel. Zafarrancho de combate para los paparazzi, para el papel couché, para la telebasura, para las unidades móviles: todos a Sevilla. Al palacio de Dueñas, al ayuntamiento, la catedral, la cofradía de los Gitanos; a Cantora, a la cárcel de mujeres de Alcalá de Guadaíra... ¡qué estrés, por dios!

Gota a gota, tacita a tacita, va creciendo la nómina de personajes conocidos que duermen ya entre rejas. Entre los más recientes, solo en Andalucía, están los casos de Ortega Cano, José María del Nido, Pedro Pacheco, ahora Isabel Pantoja... Gentes del fútbol, alcaldes "campechanos", toreros, tonadilleras. Que no farte de ná, lindo muestrario de la ejemplar España cañí. Teloneros de un desfile que no ha hecho más que empezar, porque lo gordo está por llegar.

Ocho largos años hace ya que se abrió la caja de los truenos con el caso Malaya, que devino en la disolución del ayuntamiento de Marbella y en el encargo de su gobierno a una comisión gestora. Siete y medio han pasado desde la primera detención de Isabel Pantoja, ese tedioso culebrón cuyo desenlace ha tenido lugar este viernes con la entrada en la cárcel de la cantante para cumplir una pena de dos años por blanqueo de capitales.

En noviembre de 2007 estalló el caso Gurtel; en abril de 2009 se empezó a tirar del hilo de esa madeja llamada Eres andaluces, en 2010 saltaron las alarmas en Baleares con Urdangarín en medio de turbias operaciones... Así que, si a pesar de su insoportable lentitud, la cadena continúa su ritmo, ya va quedando menos para ver en el banquillo un buen surtido de cráneos privilegiados y esqueletos distinguidos, gente fina y "aseada" como la que este viernes llenaba la catedral de Sevilla en el funeral por Cayetana de Alba.

Pero cuando hablaba yo al comienzo de los sonoros campanazos de noviembre no me refería solo al fallecimiento de la duquesa y al encarcelamiento de la tonadillera. Ha habido uno más gordo, mucho más. pero como casi siempre ocurre cuando anda la iglesia por medio, es el que más desapercibido está consiguiendo pasar: me refiero al caso de los curas pederastas -presuntos- de Granada, en el que hasta el mismísimo papa de Roma ha decidido terciar personalmente.

Pero se ha centrado tanto el foco en Sevilla con la duquesa y la tonadillera que la relevancia del escándalo en que se encuentran implicados una docena de protegidos del arzobispo granadino no ha tenido, ni de lejos, el eco que un asunto tan grave está pidiendo a gritos. ¡Ay, cuánto echo de menos mis tiempos de CNN+ en semanas como ésta!

Decían en twitter que las banderas ondeaban estos días en Sevilla "a media casta". A media "caspa" diría yo, o a caspa entera, si nos atenemos a la iconografía de la capilla ardiente de la duquesa, el protocolo del funeral, el tinte sepia y el olor a alcanfor del ambiente. Y no te digo ya si nos detenemos a reflexionar sobre el operativo desplegado en torno a la entrada en prisión de una joven cantante de Triana que se pasó de frenada. Efluvios de una época, de unos usos y costumbres a los que no parece que haya manera de dar carpetazo, por mucho que este 2014 esté despejando un poquito el camino. Fuera ya los tabúes, los intocables, los aforamientos y las impunidades. Que entiendan todos de una vez, curas pederastas incluídos, que va siendo hora de que se acabe tanto cachondeo.

J.T.

jueves, 28 de agosto de 2014

Adiós a Rouco Varela, el gran crispador


Lo peor que le ha podido pasar a la iglesia española en los últimos veinte años tiene un nombre: Antonio María Rouco Varela, el gran crispador.

Hay muchas maneras de abanderar intolerancias, pero el ahora defenestrado arzobispo de Madrid escogió durante muchos años la peor de las posibles. Rouco Varela se marcha, y lo hace dejando tanto descanso que no hay más remedio que desearle que se lleve con él una paz parecida.

Pero parece complicado, porque quien ahora se resiste como gato panza arriba a marcharse tal y como han dictaminado sus superiores (año y medio han tardado en decidirse a ponerle el cascabel) ha sido durante años en este país el promotor y artífice del aumento de la crispación en los púlpitos, en las hojas parroquiales, en la Cope, en 13tv y en todos aquellos lugares donde le ha sido posible sembrar cizaña y desparramar discordia.

No hace mucho, en la catedral de la Almudena, se permitió incluso profanar la memoria del 11-M removiendo fétidas teorías conspiratorias. Y en el funeral por la muerte de Adolfo Suárez tuvo las santas narices de insinuar la reedición de un enfrentamiento civil entre los españoles. A pesar de ser contrario a las manifestaciones públicas para reclamar derechos laborales y sociales, no dudó sin embargo en ponerse al frente, por ejemplo, de manifestaciones callejeras contra las políticas a favor de la libertad de la mujer en la época de zetapé...

Para acercarnos al perfil del personaje, no hay más que comprobar cómo, ni siquiera con Rajoy, que infestó su gobierno de opusdeístas y meapilas, ha sido capaz de hacer migas. 

Rouco Varela ha vaciado las iglesias de jóvenes y ha conseguido generar el rechazo de buena parte de la sociedad a la institución que tan torticera y sectariamente ha representado.

Como periodista no puedo menos que avergonzarme del papel desempeñado por muchos comunicadores durante años en la Cope y en 13tv al servicio de sus dictámenes, sustanciosas nóminas mediante (dinero, por cierto, procedente del 0,7% de los impuestos de aquellos que marcan la casilla de la iglesia católica).

Rouco Varela es todo lo contrario a lo que quien se tome la molestia de consultar esos evangelios por los que en teoría han de regirse los católicos, encontrará en sus páginas.Siempre fue beligerante, agresivo, retador, bronquista. Lo que se conoce como un tipo que transmite mal rollo. Nunca le importaron los pobres, algo que al menos le une a Mariano y a sus chicos y chicas a pesar de sus muchas discrepancias con un gobierno que siempre le pareció blando y melifluo. Se empeñó en mantener y ejercer un poder que ya no tenía cabida en un estado aconfesional.

Ni para marcharse está teniendo clase Antonio María Rouco Varela.  ¿Cómo me pueden estar haciendo esto a mí?, cuentan que andan gritando por las esquinas desde que el día de Santiago fue citado para acudir en 24 horas a la nunciatura, donde se le anunció sin anestesia que sería relevado en pocas semanas. No lo asimila. Tantos años subido a su pedestal le impiden entender que ya no es nadie y que quien manda sobre él ha decidido que su tiempo se ha acabado. Busca excusas para postergar el desalojo: viaje a Alemania, esperar hasta redondear veinte años en el cargo, que se cumplen en octubre... No hay manera. Los biempensantes lo atribuyen a debilidad humana; los que sostienen tesis menos amables se preguntan qué tendrá que esconder tras dos décadas de gestionar a su antojo una archidiócesis de la envergadura de la madrileña. El caso Pujol anda demasiado cerca en el tiempo.

Demasiado benévolos han sido con él quienes, con Bergoglio al frente, quieren recuperar para la institución que representa una mínima autoridad moral, la que se desprende de actuar acorde con lo que pregonan y con los principios que aseguran les mueven a actuar. Algo que a Rouco Varela nunca le importó demasiado. O al menos no lo demostró.

Lo dicho, egregio defenestrado, tanta paz lleve como descanso deja.

A ver ahora cómo se enrolla el sustituto, que esa es otra. 

J.T.

miércoles, 12 de marzo de 2014

10 admoniciones a Rouco Varela en su despedida

Rouco Varela y Ricardo Blázquez se saludan en el día del relevo

Señor Rouco Varela: 

En este tan ansiado y gozoso día de su jubilación me va usted a permitir que, a modo de despedida, le dedique las siguientes diez admoniciones: 

1. La iglesia no debe patrocinar ninguna forma ni ideología política, y si alguien utiliza su nombre para cubrir sus banderías, está usurpándolo manifiestamente. 

2. No pertenece a la misión de la iglesia presentar opciones o soluciones concretas de gobierno en los campos temporales de las ciencias sociales, económicas o políticas. 

3. La fe cristiana no es una ideología política ni puede ser identificada con ninguna de ellas. 

4. La iglesia nunca debe determinar qué autoridades han de gobernarnos. 

5. Hay que exigir a todos los gobernantes que trabajen al servicio de la comunidad entera, que protejan y promuevan el ejercicio de la adecuada libertad de todos y la necesaria participación común en los problemas comunes y en las decisiones de gobierno. 

6. Los gobernantes han de tener la justicia como meta y como norma, y caminar decididamente hacia una equitativa distribución de los bienes de la tierra. Todo esto los creyentes católicos han de predicarlo, y gritarlo si es necesario, si quieren ser fieles a los evangelios. 

7. La iglesia tiene una enorme responsabilidad a la hora de proyectar su influencia sobre la sociedad, especialmente cuando se trata de promover los derechos humanos, fortalecer las libertades justas o ayudar a promover las causas de la paz y de la justicia. 

8. Ya desde el Concilio Vaticano II quedó claro que la actuación de los miembros de la iglesia católica debía extenderse a quienes piensan de manera distinta, pues -se decía textualmente- “nos urge la obligación de hacernos prójimos de todo hombre”. 

9. La Iglesia, como institución, no debe pedir, ni reclamar, ningún tipo de privilegio. 

10. Sería bueno que en España reinara algún día la verdad, que la mentira no invadiera nunca nuestras instituciones, que la adulación no entrara en nuestras casas y que la hipocresía no manchara las relaciones entre los seres humanos. 

Estoy seguro que por mucho que usted, señor Rouco, no coincida con estos planteamientos, todo lo que aquí aparece le suena y mucho ¿verdad? 

Claro que sí, porque las diez frases que me he permitido dedicarle están extraídas, prácticamente de manera literal, de la homilía que su ilustre antecesor Vicente Enrique Tarancón pronunció el 27 de noviembre de 1975 -¡hace casi cuarenta años!- en la ceremonia de coronación de Juan Carlos I 

Por si acaso se le traspapeló aquel texto, aquí tiene el enlace en el que puede encontrarlo en internet. Menudo prontuario de todo lo que usted no ha practicado durante su abominable mandato ¿verdad? Si, ya sé, a buenas horas. 

De todos modos, ingenuo que es uno, aquí lo dejo por si hay suerte, su sucesor se equivoca y decide desempolvar aquel histórico discurso y recuperar aquella añorada línea de tolerancia, respeto y convivencia que preconizaba. Aunque, visto lo visto, no creo que caiga la breva. 

Adiós, monseñor y, como dicen en mi pueblo, tanta paz lleve como descanso deja. 

J.T.

jueves, 9 de enero de 2014

¿Quiere Antonio Burgos quemar la UGT?


Sin duda es un artículo de humor, pero a mí me cuesta mucho tomármelo a broma. En sus tiempos de tertuliano en “el Estado de la Nación“, el debate en clave de humor que Luis del Olmo mantenía en su programa radiofónico, igual era otra cosa. Aunque Mingote, Tip y Coll, Chumy Chúmez o incluso Alfonso Ussía la verdad es que le ponían el listón muy alto. Antonio Burgos cubría en “Protagonistas” el cupo de andaluz ripioso y presuntamente gracioso y la verdad es que hay que reconocerle el mérito de poner en valor hasta su tímida tartamudez. 

Quizás en alguna vida anterior, como las muchas que tienen esos gatos a los que tanto adora y sobre los que ha escrito libros memorables, Antonio Burgos fuera gracioso. Pero con bastantes de los artículos que produce en los últimos tiempos, la verdad es que este insigne e inasequible colaborador del ABC, más que hacer gracia, lo que da es miedo. 

La columna que Burgos ha escrito este miércoles en la edición sevillana del diario ABC a mí me produce directamente pánico. Se titula “Mira cómo eso no lo queman“, y eso a lo que llama “eso” es ni más ni menos que la sede de UGT Andalucía. 

Tomando como percha un atisbo de incendio que la madrugada del pasado sábado alguien provocó en la puerta de una iglesia mudéjar del casco histórico sevillano, Burgos establece un inusitado paralelismo con la UGT y se marca el siguiente párrafo: 

“¿Cuántas mariscadas con cargo al dinero público de los fondos de los parados se ha metido entre pecho y espalda el cura de Santa Marina? ¿Cuántas cuchipandas en la Feria de Sevilla ha pagado con facturas falsas el cura de Santa Marina? ¿Cuántos maletines falsos ha encargado a China el cura de Santa Marina, para poder cobrar luego la morterada presentando facturas por el procedimiento del tirón o del por aquí te quiero ver de aquella manera un dijimos? Es más: ¿a cuántos falsos empleados ha metido en el trinque de los ERE y en el mangazo del siglo el cura de Santa Marina? ¿Cuántos viajes al Caribe se ha pegado el cura de Santa Marina con cargo a esos fondos? ¿Cuántas comisiones no precisamente obreras, sino de la trincadeira, se ha embolsado en su sotana el cura de Santa Marina?”

Cuando iba por esa parte del texto, y a pesar del titular, no osaba deducir yo de esas preguntas que Antonio Burgos estuviera instigando a la violencia contra la sede de la institución sindical. Por lo general uno tiende a apostar por el beneficio de la duda y a pensar bien de la gente, y más de aquellos que han intentado siempre jugar a ser graciosos y no han tenido la suerte de llegar al nivel que hubieran querido. Así que continué leyendo, pensando que iba a rematar con alguna gracieta de las suyas. Fallida, como casi siempre, pero gracieta al fin y al cabo. Pero no, para que no le cupiera duda alguna a ningún corto de entendederas como yo, Burgos decide en las últimas líneas del artículo ser inapelablemente explícito y se despacha de la siguiente guisa: 

“Y por eso os pregunto, hijos míos que no conocéis la vergüenza: y a la UGT, ¿cuándo? ¿Cuándo le vais a meter fuego a la sede trincona de la UGT como a la iglesia de Santa Marina? Como el «¿Arde ya París?» del otro, en esta película de sesión continua pregunto: «¿Arde ya la UGT?» 

La pregunta se la dirige Burgos a quienes a su juicio colocaron líquido inflamable y cartones ardiendo en la puerta de la iglesia, lo que llenó de humo su interior e hizo arder parte de los esterones de cuero que hay colocados en la puerta antes que llegaran los bomberos. ¿Por qué quisieron meterle fuego la otra mañana a Santa Marina?-se pregunta-. Y sin dudarlo un instante, y anticipándose a lo que en su día se dictamine judicialmente, él mismo se contesta: “Pues para que la extrema izquierda de los radicales, los perrofláuticos, los alternativos y los antisistema evidencie lo que realmente pretenden: que miremos hacia una iglesia ardiendo como si fuera un burro volando” 

Si la Sevilla más rancia, si el capillismo más retrógrado, si los involucionistas más vocacionales necesitaban algún argumento para remover fantasmas ahí está: los rojos vuelven; Santa Marina, la iglesia que quemaron en la guerra, arde de nuevo; el 36 ya está aquí. 

A menos que yo esté tan torpe que no sea capaz de ver la vena humorística en su artículo, Antonio Burgos se ha pasado mil quinientos treinta y tres pueblos y medio. Y dando cabida a un panfleto que podría animar a promover una suerte de pogromo, ABC compromete el escaso porcentaje de prestigio que le queda como medio de comunicación al servicio de la convivencia ciudadana. Si mis conocimientos de Derecho no me traicionan, preguntar en una tribuna pública por qué no se prende fuego a la sede de UGT podría ser considerado apología del terrorismo ¿O no? ¿O se trata de un artículo de humor al que algunos no hemos sabido encontrarle el punto? 

De todo corazón le deseo a Antonio Burgos que ningún “gracioso” tome unas cerillas y unos cartones y le dé por contestar a sus preguntas prendiéndole fuego a la sede de la UGT.

J.T.

viernes, 27 de septiembre de 2013

10 preguntas a Martínez Camino


"¡Qué quiere usted que le diga!"

Desaparecido en combate como está desde hace un tiempo, el todavía portavoz de la Conferencia Episcopal se vio obligado a comparecer este jueves en Tarragona para presentar un multitudinario acto previsto en la ciudad para el 13 de octubre. A la única pregunta con interés periodístico que se realizó en la rueda de prensa -qué le parece la opinión del papa sobre el aborto y los homosexuales-, Martínez Camino respondió textualmente:

- Me parece muy bien, ¿qué me va a parecer? ¿cómo...? ¿qué quiere usted que le diga? Me parece muy bien. 

"¡Qué quiere usted que le diga!" 

Esa es la frase que delata el desconcierto del otrora altivo Martínez Camino, su descoloque, su contrariedad y su esfuerzo por el autocontrol ante una pregunta incuestionablemente incómoda tanto para él como para su jefe Rouco quien, desde el 13 de marzo, fecha en que Francisco apareció en el balcón del Vaticano, tampoco da muchas señales de vida.

Pues, señor Martínez Camino, le voy a especificar aquí algunas de las cosas que "queremos que nos diga"

1.- Queremos que nos diga qué le parece que tantas diatribas como se marcó usted durante años hayan quedado desautorizadas.

2.- Queremos que nos diga qué le pareció la proclama que Francisco hizo en Julio en Lampedusa contra el comportamiento hipócrita ante la inmigración.

3.- Queremos que nos diga qué le parecen las declaraciones de Pietro Parolin, que el próximo 15 de octubre relevará como número dos del Vaticano al controvertido Tarsicio Bertone en la Secretaría de Estado, afirmando que el celibato no es un dogma y que se puede discutir porque se trata de una tradición.

4.- Queremos que nos diga, como portavoz que es de la Conferencia Episcopal, su opinión y la de sus compañeros sobre lo que Francisco le dijo a los nuncios de todo el mundo cuando los reunió allá por junio, ¿se acuerda? Les dijo que los obispos tienen que estar menos por las pompas y más por el trabajo a pie de calle; más por la austeridad y menos por ir de "príncipes" por la vida.

5.- Tampoco estaría de más que valorara la visita que Bergoglio realizó del pasado día 22 a Cerdeña cuando en Cagliari denunció al "sistema económico global" como la causa directa del paro y la pobreza
e invitó a la gente a unirse para hacerle frente, para luchar contra él, para desenmascararlo: una invitación clarísima a la rebelión social, a no resignarse, a no conformarse... 

6.- Y sobre la rotunda afirmación que el jefe del Estado Vaticano hizo la semana pasada proclamando que jamás ha sido de derechas, ¿qué nos dice?

7.- También nos gustaría saber cómo ve la posible presencia de mujeres entre los cardenales.

8.- Queremos su opinión sobre la manera de gestionar viajes como el del Río: mezclándose con los jóvenes, haciéndose fotos con ellos, confraternizando con los periodistas en el avión...

9.- También queremos que nos aclare si los obispos españoles van a continuar con su demencial cruzada contra el uso del condón. 

10.- ¿Y qué nos dice de esta frase recogida textualmente en unas recientes declaraciones de Francisco a la revista "Razón y Fe"?:  "No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo no he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto... no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar".

En pocas palabras, atildado monseñor, contestando a su atropellado comentario-pregunta en Tarragona ("qué quiere usted que le diga") lo que queremos es que tanto usted como su mentor Rouco sean claros por una vez en su vida: que se la envainen públicamente o proclamen sin rodeos su indisimulable mosqueo con los mensajes de un papa que nos tiene descolocados a todos, a los que seguimos sin fiarnos de él y a los que, como ustedes, nunca se fiaron ni de su sombra.

J.T.

lunes, 22 de julio de 2013

El avión del Papa y el aparato del Vaticano


No creo que el avión que ha llevado hasta Brasil al argentino Jorge Mario Bergoglio comporte ningún peligro para el ahora más conocido como Papa Francisco en el primer viaje transoceánico que realiza desde que el pasado trece de marzo fuera elegido jefe de esa longeva institución llamada iglesia católica. Pero si yo fuera él me tentaría la ropa para el viaje de vuelta. En solo cuatro meses lleva ya pisados más callos que sus dos antecesores en treinta y cinco años.

Todo el que ha experimentado la llegada a un nuevo cargo puede imaginar el trabajo que Francisco debe tener sólo intentando apartar obstáculos de su camino. Te nombran jefe, sí, pero de pronto te encuentras rodeado de una cohorte de caras, en su mayor parte nuevas, que te hacen la pelota sin parar y la ola todo el tiempo sin conocerte de nada. Eso, hay que reconocerlo, confunde al más pintado, te hace perder perspectiva y modifica el foco y la manera de mirar las cosas a la que estabas acostumbrado.

Tú eres el que mandas, sí, pero ellos estaban ahí antes de que tú llegaras y continuarán estándolo cuando tú te vayas. Te hacen la pelota porque ese es su estado natural, pero andan con cuchillos en las faltriqueras dispuestos usarlos si la providencia, que es muy sabia, pone a tiro la oportunidad. Que se lo pregunten si no -en el más allá, claro- al malogrado Albino Luciani, más conocido por Juan Pablo I, que duró 33 días en el cargo tras meter las narices donde por lo visto no debía. Hasta que se la hicieron meter en una determinada taza de café. ¿Será esa la razón por la que Beroglio ha declinado instalarse en los aposentos vaticanos y prefiere permanecer en Santa Marta donde comparte rutina y comedor con los demás residentes?

Si cualquier pringao cuando lo nombran jefe de un negociado de tres al cuarto, lo primero que descubre es el poder que tienen las secretarias y el que hace las fotocopias en un colectivo que a lo mejor no supera la docena de currantes, imaginaos lo que tiene que ser que de la noche a la mañana te conviertan en el "masca" de mil doscientos millones de personas en todo el mundo. Sí. 1.200.000.000 he querido decir. Aunque bien mirado tampoco son tantos: solo la sexta parte de los habitantes del planeta.

Ya en su arzobispado de Buenos Aires, seguro que Beroglio adquirió cierta práctica en esto de gobernar grupos humanos. Pero ahora tiene medio millón de curas a sus órdenes, cuatro mil obispos y arzobispos, 120 cardenales... Demasié. Sobre todo, porque como explicaba este domingo Pablo Ordaz, en "El País", ya han empezado a ponerle palos en las ruedas de la bicicleta:


"El viernes se supo -cuenta Ordaz- que Jorge Mario Bergoglio había sido víctima de una trampa muy bien urdida. El semanario italiano L’Espresso publicó que monseñor Battista Ricca, el prelado nombrado el pasado 15 de junio para vigilar el funcionamiento del Instituto para las Obras de Religión (IOR), tenía un pasado muy alejado de la ortodoxia de la Iglesia. Durante su permanencia en la nunciatura de Montevideo, monseñor Ricca, de 57 años, mantuvo una relación sentimental con un capitán del Ejército suizo, al que alojó y dio empleo en la mismísima legación del Vaticano en Uruguay. Además, su afición a la vida disipada lo llevó a verse envuelto en reyertas de las que salió con el rostro tan magullado como su currículo. Pero el problema va mucho más allá de los pecados mundanos del diplomático vaticano. La cuestión es que nadie de la Curia advirtió al Papa de que el expediente de Battista Ricca había sido blanqueado hasta hacerlo parecer intachable. Lo dejaron equivocarse para, una vez cometido el error, airear hasta el último detalle de la ajetreada vida del hombre elegido por Bergoglio para frenar la corrupción en el banco del Vaticano. El aviso había sido cursado".

El aparato del Vaticano de toda la vida, compuesto fundamentalmente por italianos, no va a resignarse tan fácilmente a que  un sudamericano que parece ir de guay les enmiende la plana de tantos años y ponga en peligro sus trabajadas prebendas y mamandurrias de tangos años.

Nada humano le es ajeno al Vaticano y desde que el mundo es mundo todas las instituciones funcionan igual: Tú mandarás mucho, pero el aparato es el aparato. Si yo fuera Beroglio no me tiraría muchos días fuera. No por lo que le pueda pasar en Brasil ni mucho menos. Entre los dos millones de jóvenes que está previsto lo aclamen en Río de Janeiro durante toda la semana hay mucho menos peligro que entre las tejas y los manteos de los pasillos vaticanos.

Cuenta Eusebio Val en La Vanguardia que entre lo ocho expertos designados para poner patas arriba la economía vaticana Beroglio ha nombrado a una joven de 30 años llamada Francesca Immacolata Chaouqui, la única italiana de los ocho. Eso sí, cercana al Opus.

Para mí el Papa no es ni santo ni de mi devoción, pero admito que está mostrando un cierto perfil de personaje literario que apetece seguir de cerca. A ver estos días en Brasil, cuando tenga que coger por los cuernos el toro del aborto, el matrimonio homosexual, el uso de anticonceptivos... a ver cómo se enrolla. Me temo que habrá pocas novedades, como cuando se ponga sobre la mesa alguna vez, si es que se pone, el papel que han de jugar las mujeres en el futuro dentro de la institución, no solo incluyendo a una competente treintañera en una determinada comisión.

Buen trabajo, Beroglio. Y una cosa: cuidado con los aviones.

 J.T.


jueves, 14 de marzo de 2013

Jerga católica hasta en la sopa

Jorge Mario Bergoglio, flamante jefe del Estado Vaticano y nuevo responsable de la iglesia católica

Asumir la jerga de aquello de lo que se informa es olvidar que el periodismo consiste en hablar lo más clarito posible sobre algo que el común de los mortales no conoce y nosotros le queremos contar.

Los profesionales de la información estamos básicamente para eso: para servir, masticado y a ser posible bien digerido a quien no entiende algo, aquello que tenemos la oportunidad de conocer de primera mano.

Estamos para hablarle bien clarito a los lectores, a los oyentes, a los televidentes. Sin contaminarlos. Nuestra obligación es que no queden dudas sobre lo que contamos a aquellas personas a quienes puede interesar una determinada información. Y para eso tenemos que emplear el lenguaje de la calle: ni tecnicismos, ni perífrasis, ni frases enrevesadas ni jergas empleadas por grupos o instituciones cuya información estemos cubriendo.

Cuando un periodista cuenta una historia o elabora una información salpicada de frases ininteligibles, cuando usa expresiones propias de la jerga específica del acontecimiento que cubre puede ser por una de las siguientes razones:

1. Se ha dedicado a repetir como un papagayo lo que ha anotado en su cuaderno sin entender lo que está contando.
2. Se ha limitado a copiar y pegar.
3. Le interesa más la opinión que sobre su trabajo tienen sus fuentes que la que puedan tener sus  lectores.
4. Está reproduciendo mensajes mediante el uso de una jerga concreta... Y si hace esto último puede ser por dos cosas:
- porque apuesta conscientemente por ese enfoque, que suele ser especializado y confuso como ocurre en buena parte de las informaciones económicas o judiciales
- o porque ha sido abducido por el ambiente, la emoción o el entorno. Una especie de síndrome de Estocolmo que le impide mantener la perspectiva necesaria para informar sobre lo que está viendo, que no protagonizando.

Repito: los informadores no podemos permitirnos el lujo de hacernos eco de la jergas si queremos hacer bien nuestro trabajo.

Todo esto viene a cuento de lo insoportable que me está resultando estos días leer y escuchar machaconamente expresiones como "santo padre", "estamos en manos de espíritu santo", "el mandato del evangelio", "el mensaje de cristo"... y así decenas, centenares de expresiones sin duda muy pertinentes en el seno de la organización a la que pertenece el flamante jefe del Estado Vaticano pero en absoluto imprescindibles para informar en los medios de lo que está sucediendo en Roma.

Una información a la que, faltaría más, no le niego en absoluto su indiscutible trascendencia pero para la que reclamo el uso de un lenguaje laico, aséptico y neutro a la hora de elaborarla y transmitirla. Lo digo porque no he conseguido en estos últimos días leer ni oír una sola información elaborada con la prescriptiva y deseable distancia.

Como me preguntaba yo antes, ¿qué es lo que pasa aqui?, ¿se trata de una abducción generalizada, de un síndrome de Estocolmo colectivo?; ¿nos ha entrado de pronto a los periodistas un repentino ataque de amnesia y nos hemos olvidado que en las informaciones no caben los adjetivos, ni los juicios de valor, ni las palabras de uso interno de una organización por muy iglesia católica que sea?

El país laico que preconiza nuestra Constitución merece informaciones más asépticas y objetivas. Aunque estemos hablando del Papa de Roma. O precisamente por eso.

J.T.

domingo, 21 de agosto de 2011

Rap en la despedida





Aquí la letra:


Te voy a hablar de una empresa,
 enorme, densa, consolidada y sagrada,
 multinacional, poderosa y letal basada
 en la mentira, la ambición y el capital.

 Miles de comerciales inundan hogares
 con prejuicios en forma de crucifijos
 leyendo su best-seller, su pútrido best-seller
 su manual divino de sumisión perenne.

 En sus inicios decían seguir
 al hijo de un dios y cada tres por dos
 demostraron que el dinero y el poder
 eran su fe, su eterna religión.

 América es conquistada, arrasada.
 La Iglesia avanza a punta de lanza.
 Su divino genocidio arrambla
 con la vida y por oro la cambia.

 ¿Qué hacer? Apostata.
 La Iglesia mata,
 siempre con total impunidad,
 siempre ocultando la verdad.
 Grita y oponte:
 no en mi nombre.

 La razón siempre fue perseguida.
 ¿Cuántas personas perdieron la vida?
 Todo lo que no sea fe, será mentira.
 El pensamiento racional era herejía.

 No quiero estar atada a sus cadenas,
 quiero ser libre mientras me condenan.

 Promulgaron el voto de riqueza,
 asesinaron, torturaron con la sinrazón,
 con la Inquisición, con ese poder otorgado por su dios.

 La mano siempre fue tendida al pueblo,
 apretadita a la altura del cuello;
 las alianzas vestidas de blanco,
 amigas de Hitler, Mussolini y Franco.

 ¿Qué hacer? Apostata.
 La Iglesia mata,
 siempre con total impunidad,
 siempre ocultando la verdad.
 Grita y oponte:
 no en mi nombre.

 Intentarán evangelizar a voces,
 a roces, con la mano en la entrepierna
 de menores y te exigen castidad
 los mismos que violan con impunidad.

 Y más y más pedofilia silenciada.
 Mañana el mismo cura en el sermón
 hablará de aborto, infierno y perdición
 criticando al diferente como colofón.

 Predican a golpe de rosario,
 de cheque y talonario
 esos malditos farsantes,
 que condenan el uso del condón
 fomentando la culpa y la confesión.

 Si lo sientes, actúa. Límpiate esa basura.
 Quítate de encima su asqueroso olor
 a soberbia y a usura. No rindas pleitesía
 y haz la apostasía exige la excomunión.

 ¿Qué hacer? Apostata.
 La Iglesia mata,
 siempre con total impunidad,
 siempre ocultando la verdad.
 Grita y oponte:
 no en mi nombre.

 No quiero estar atada a sus cadenas,
 quiero ser libre mientras me condenan.
 Sus bendiciones son sólo hipocresía,
 autoridad, castigo y jerarquía.
 

martes, 16 de agosto de 2011

JMJ: El megamárketing


Ni la Coca Cola, ni Microsoft, ni Apple, ni la Ford, ni Obama... La capacidad de la iglesia católica para utilizar todos los resortes de difusión a su alcance, promocionar así su negocio y propagar su marca comercial no la iguala nadie.

La primera regla de la promoción -vender lo que piensas hacer mucho antes de que empieces a hacerlo- la manejan de manera magistral.

Meses lleva la organización contándonos "urbi et orbi" -que dirían ellos- con pelos y señales el encuentro de jóvenes católicos en Madrid con el jefe máximo a la cabeza: caldeando el ambiente, propiciando el clima que más les conviene.

Yo no sé exactamente lo que van a hacer, pero sí lo que nos cuesta, el número de días que Madrid va a estar literalmente tomado y hasta la cifra exacta de impolutos confesionarios blancos instalados en el parque del Retiro. Todo esto lo sé, sobre todo, gracias a quienes se oponen al sarao, que han caído en la trampa de promocionar el asunto hablando contra él día sí día no desde hace ya semanas.

Aplican así los organizadores la segunda regla de la promoción: consigue que tus detractores hablen mucho de tí. Es propaganda gratuita.

Objetivo conseguido, pues, para los promotores del "evento". Han generado expectativas y cuando la cosa está a punto, cuando se acerca la fecha de comienzo, se busca  -tercera regla- una guinda para el pastel. Algo que impacte y que obligue a dedicar nuevos titulares: Vamos a ser buenos -se han dicho- y vamos a perdonar a toda aquella mujer que confiese haber abortado. Pero la oferta sólo estará vigente durante la semana del encuentro y acudiendo a los confesionarios blancos del Retiro. Rebajas de verano con fecha de caducidad. Promoción, promoción.

Una vez creado el ambiente adecuado, procede vender lo que se está haciendo -cuarto paso-. Y en esto es en lo que más profesionales son. Con los medios propios y los de los afectos ya tienen asegurada la repercusión: televisiones, radios, periódicos y, por supuesto, internet están estos días invadidos por lo que ocurre en Madrid durante el ecuador del mes de Agosto.

Porque lo hacen, claro está, en Agosto. Si cualquier asunto mínimamente vendible incrementa en Agosto sus posibilidades de repercusión, éste tiene asegurado que nadie le va a quitar las primeras páginas: los políticos medio missing, las instituciones cerradas, los gabinetes de comunicación a medio gas... como la bolsa no pegue otro petardazo, nadie le quita a los católicos la apertura en los informativos durante estos siete días seguidos.

Cuando finalicen los fastos, ya sólo les quedará por hacer, y lo ejecutarán con la misma maestría que los anteriores pasos, el último punto en el proceso de promoción y marketing: consiste en contar lo que se ha hecho. Explicarlo con detalle y divulgarlo -con las conclusiones, los textos, las fotos, los videos, las experiencias- durante meses o años. Y a buen seguro que lo harán a conciencia.

Al margen de las consideraciones que nos produzca el producto que venden, hay que reconocer que, como buenos supervivientes que son -dos mil años ya- se comportan como verdaderos maestros adaptándose a los tiempos. ¡qué peligro!

J.T.

jueves, 2 de diciembre de 2010

"Vade retro, tele inmunda"



Por si nos quedaba alguna duda sobre la perniciosidad de la tele el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, nos la acaba de despejar.

El sucesor de Carlos Amigo Vallejo difundió este miércoles una carta en la que insta a sus fieles a "apagar el televisor o no encenderlo" para que no les "arrollen los criterios paganos e, incluso, anticristianos, que en ocasiones los medios nos brindan". 

Tomad nota, chicos: hay que e estar vigilantes para "distinguir los valores auténticos de los aparentes" porque -afirma el ínclito Asenjo- los medios, "en muchos casos difunden modos de pensar y de actuar que nada tienen que ver con los auténticos valores humanos y cristianos". Y "en demasiadas ocasiones  -continúa- canonizan formas de comportamiento ajenas al espíritu cristiano".

En resumen: "tele, caca". Así que a apagarla se ha dicho.


Pues se ha lucido el baranda de los católicos sevillanos. Para llegar a esa conclusión no hacía falta haber estudiado tanto como presumiblemente lo hizo él en su día, ni ponerse la mitra, ni siquiera el solideo.

Aún así me temo que Asenjo lo tiene bastante crudo para que los suyos le hagan caso. Vamos a ver, ¿se propone usted que su clientela de la tercera edad -la gran mayoría- renuncie a disfrutar de esos programas, por ejemplo, donde los ancianos solitarios buscan pareja? ¿O a los culebrones? ¿O a empaparse de la vida y milagros de las petardas y petardos que se tiran las tardes enteras pegándose gritos catódicos?

Pero hombre, señor Asenjo, ¿qué le va a dejar usted entonces a los viejos católicos para que se distraigan? No sea usted así, practique lo que en su mundo llaman "caridad cristiana", apiádese de ellos y permítales combatir el aburrimiento. Por el rosario no se preocupe. Seguro que encuentran tiempo para rezarlo en los intermedios publicitarios.

J.T.

martes, 23 de noviembre de 2010

El libro del papa y el uso del condón


Concede el papa una entrevista a un periodista, éste la convierte en libro y aquí estamos todos, en primer tiempo de saludo, picando el anzuelo como pardillos y otorgándole acto seguido el bombo que a ellos les interesa.

Reconozco que me leeré este libro, porque sólo se debe hablar de lo que se conoce bien, pero es que se ha agotado el mismo día en que la editorial lo ha puesto a la venta.

Sin embargo, no resisto la espera hasta la próxima edición para dejar aquí una primera aproximación: ¿qué he escuchado yo hasta ahora sobre "Luz del mundo", el libro de entrevistas que el periodista Peter Seewald ha mantenido con B16?

Pues lo mismo que todo el mundo: La frase que han elegido para promocionarlo:

"¡El papa permite el condón!"

Y luego, en letra pequeña: "...en casos muy excepcionales"

Una frase, una simple frase extraída de todo un libro. Y venga, promoción gratuita. Revuelo garantizado, titulares y grandes espacios en prensa, radio y televisión. Y sesudos analistas dedicándole articulos de opinión sin haber visto todavía ni las tapas de libro de marras.

La editorial Herder agradecida y los libreros también: edición agotada nada más ponerse a la venta.

¿Morbo? ¿Incondicionalidad? ¿Adhesión inquebrantable de los adeptos? ¿Curiosidad sin más?

Yo creo que obedece más bien a que la tirada ha debido ser corta. ¿O no? Cuando consiga un ejemplar me lo pienso leer en seguida... y comentarlo aquí, claro está.

Así que yo también sigo el juego. ¡Qué le vamos a hacer!

J.T.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Benedicto, ¿por qué no te callas?


Se ha ganado a pulso que se lo soltemos pero se ha ido de rositas sin escucharlo.

El jefe del Estado Vaticano ha sido mucho más grosero y maleducado que el de Venezuela aquel famoso día, pero en este caso nadie se ha atrevido a pegarle a Ratzinger el corte que se merecía.

Como jefe de Estado que es, el mandamás de la iglesia católica se ha saltado durante la visita a nuestro país las más elementales normas de educación, cortesía y diplomacia que se le suponen a cualquier huésped que se precie.

Nos ha puesto a sus entregados anfitriones a caer de un burro, ha criticado nuestras democráticas y legítimas leyes y, a pesar de todo, tanto políticos como medios de comunicación no han parado de dorarle la píldora.

Nadie se ha atrevido a decirle "por qué no te callas" y además nos hemos gastado una pasta gansa en la, al parecer, inevitable parafernalia que acarrea este tipo de visitas.

Todo para que lo que pase a la historia sea el descarado rapapolvos que se ha permitido soltarnos sin cortarse un pelo: caña a la ley del aborto, estopa al matrimonio entre homosexuales y ni una sola palabra sobre los miles de imputados por pederastia que tiene entre sus huestes.

Una vez más, nos hemos portado como unos auténticos quijotes. Encima de cornudos, apaleados.

J.T.

La foto es de Andrés Ballesteros

martes, 6 de julio de 2010

Las amenazas de Martínez Camino

(Primera publicación: 3 de diciembre de 2009)


Juan Antonio Martínez Camino

Tocan las narices a una buena parte –yo diría la mayoría ya- de la sociedad española. Tocan las narices por activa, pasiva y hasta reflexiva: ahora te amenazo, ahora te presiono, ahora te excomulgo, ahora te obligo a humillarte en público si eres un político que yo creía de los míos pero no haces lo que a mí me gusta que hagas…

Luego se les va la fuerza por la boca, porque tengo un montón de amigos que han querido apostatar y no lo consiguen: les dan largas con trámites burocráticos mil con tal de que las cifras de católicos oficiales no disminuyan.

Las estadísticas infladas son pasta y con pasta por medio ya es que se desmelenan de manera directa, indirecta y hasta transversal: no te pago el IBI, trinco del IRPF, te obligo a concertar los colegios de mis curas y mis monjas para, con tu dinero, comerle el coco a los niños cuyos padres le tienen miedo a esos institutos que no son mejores porque el dinero que necesitan para mejorarlos ya nos lo quedamos nosotros… Y así sucesivamente.


Antonio María Rouco Varela


Retrocedemos, queridos amigos. Cuando escucho los exabruptos de Martínez Camino, Rouco y compañía -los más recientes amenazando a los políticos que voten a favor de la nueva ley del aborto- miro el calendario y me froto los ojos, porque el discurso va cambiando a peor. Hace treinta años en España los obispos no se dedicaban a este tipo de cosas.



Y la verdad es que no lo entiendo: la iglesia es el negocio que más tiempo lleva abierto: dos mil años con clientela. Se supone que son expertos en mantenerla y aumentarla. Y si optan por lo que optan últimamente, aunque a algunos nos rechine, es que sus datos deberán tener para empecinarse en continuar por ese camino, sus encuestas, sus estudios de campo, digo yo…

Porque de un suicidio no creo que se trate. Si así fuera, nos facilitarían la tarea para dejar de informar sobre sus enfervorizadas diatribas: en nuestro oficio, como se sabe, existe un pacto tácito por el que no solemos hacernos eco de los suicidios.

J.T.
3 de diciembre de 2009