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jueves, 6 de abril de 2017

El “know how” del PSOE andaluz


Hay una manera de hacer política en Andalucía que, de acabar siendo importada al resto de España con la victoria de Susana Díaz en la pugna por la Secretaría General del PSOE, nos introduciría en parecida dinámica a la aquí existente desde que se celebraron en 1977 las primeras elecciones democráticas. Una manera de pensar del aparato socialista andaluz cuyo resumen podría ser el siguiente:

1. El PP es partido de los señoritos, que son pocos, no le hacen asquitos a la corrupción y heredaron de UCD aquel “Andaluz, este no es tu referéndum” que aún les pasa factura treinta y siete años después. Los de centro derecha decentes, en Andalucía y en toda España, somos nosotros.

2. A nuestra izquierda, nadie tiene nada que hacer. Nuestro elector medio no traga a los ricos, pero tampoco quiere disgustos con los ahorrillos ni con el piso de la playa y sabe que nosotros le proporcionamos tranquilidad. El porcentaje de votos de Podemos en todo el país debe llegar como mucho entre el quince y el veinte por ciento, que es lo máximo que los partidos a la izquierda del PSOE han conseguido siempre en Andalucía.

3. Los nacionalismos en nuestros dominios no ofrecen nada mejor que lo que proporcionamos los socialistas. Juegan a progresistas pero son de derechas, como todo nacionalismo. Por poco progresistas que seamos nosotros, siempre lo seremos más que ellos. Por eso hemos conseguido que se queden prácticamente sin votantes.

4. Cuando otros partidos deciden aliarse contra nosotros, lo que consiguen es que salgamos reforzados, como ocurrió entre 1994 y 1996 cuando Partido Popular e Izquierda Unida practicaron aquella célebre “pinza” para intentar desgastarnos porque gobernábamos en minoría.

5. Cuando otro partido gobierna en coalición con nosotros, acabamos desactivándolos. Tanto Partido Andalucista como Izquierda Unida perdieron apoyo en las elecciones posteriores a aquellas legislaturas en que gobernaron en coalición con nosotros.

6. Hay agricultores de Jaén, Córdoba o Sevilla, pequeños empresarios y gentes de clase media en toda Andalucía que son de derechas, pero que votan socialista en las autonómicas porque saben que salen ganando. Solo hay que convencerlos de que votar socialista en las generales también será bueno para ellos.

Si a estas seis reflexiones le sumamos la destreza del aparato para los cálculos matemáticos, las purgas y los premios a la fidelidad, artes que llevan perfeccionando cuarenta años, nos encontramos con una máquina perfectamente engrasada y dispuesta para ser importada de la calle San Vicente en Sevilla, sede del Partido Socialista Andaluz, a la calle Ferraz de Madrid.

Todo esto es lo que piensan también en el club de los dinosaurios, al que últimamente alguien ha venido en llamar “socialismo tradicional”, aquellos que el 26 de marzo, fueron a Fibes a hacerse la foto y a cerrar incondicionales filas con la gran esperanza blanca de Triana. El know how andaluz exportado a toda España. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, piensan, y si en Andalucía llevan gobernando cuarenta años seguidos por algo será. Si los trabajadores de su manipulada televisión arman menos ruido que otras, por algo será. Si a pesar de los pésimos índices de bienestar en la Comunidad, a Susana se la comen a besos en las plazas de los pueblos que visita, por algo será.

Todo eso es lo que hay detrás de las desahogadas expresiones del responsable en Málaga del aparato del PSOE en la provincia. Lo que dijo es lo que piensan la mayoría de quienes, instalados en las instituciones desde hace decenios, no están dispuestos a que nadie ponga en peligro su, por otra parte, única fuente de ingresos que han tenido en su vida. Como se pregunta Odón Elorza, habría que saber cuántas charlas “formativas” de ese tipo se han dado a las juventudes socialistas para justificar el golpe de octubre demonizando a Pedro Sánchez, al PSC y  a los diputados socialistas que se negaron a abstenerse cuando se le otorgó el gobierno a Mariano Rajoy.


El triunfo del estilo andaluz en las primarias y en el congreso del PSOE tendría, si llega a producirse, carácter de acontecimiento histórico. Si más tarde consiguieran convertirlo en votos en unas elecciones generales, habría que quitarse el sombrero y reconocer que son unos genios.

J.T.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Emilio Botín sigue ganando batallas

Tras la designación digital -a dedo- de Susana Díaz, por parte de Pepe Griñán, como presidenta de la Junta de Andalucía, los banqueros y grandes empresarios empezaron a desfilar por San Telmo para rendir pleitesía a la flamante lideresa. A medida que transcurre el tiempo, parece que va quedando mucho más claro que aquello no fue una simple casualidad.
Los poderosos, y la antigua guardia pretoriana del PSOE, habían encontrado a quien andaban buscando. Para que parezca que las cosas cambian, pero todo continúe como está, es bueno buscar entre quienes vienen detrás la persona dispuesta a hacer ese trabajo con eficacia y convicción. Y la encontraron.
Había que hacer encajar los intereses del dinero con los de la derecha en el gobierno, con los de los socialistas que habían gobernado el país y manejado los hilos en el partido, y también con los de quienes, gracias a su trabajo en el PSOE, o al cargo de representación que ostentan en su nombre, tienen desde hace muchos años la supervivencia asegurada.
Nada parecía correr peligro hasta que la aparición de Podemos generó serios temblores de piernas en los cenáculos políticos y económicos. Para colmo de males, Pedro Sánchez les salió rana y hubo que organizar un golpe de estado a cara descubierta. Así, tras ayudar al Partido Popular a recuperar el gobierno y ya sin pudor, cuando el defenestrado opta por plantar cara, se decide organizar una intimidante manifestación de poderío con la que arropar la candidatura de Díaz a la secretaria general socialista, para que a nadie le quepa duda sobre qué camino es el “correcto” cuando llegue el momento de votar en las primarias y en el congreso.
Ellos, quienes apoyan a Susana Díaz son, aseguran, cien por cien PSOE, la esencia, la sustancia, el perejil imprescindible. ¿De qué PSOE? ¿Queda algo de aquel PSOE que ilusionó a diez millones de votantes en 1982? ¿Queda algo de aquel Felipe, de aquel Guerra? ¿Acaso se reconocen cuando escuchan y ven lo que decían y hacían hace cuarenta años? ¿En qué caladeros piensan pescar los reunidos en Fibes el domingo todos los respaldos que necesitan?
¿Qué PSOE es el de esa esa foto de todos juntos arropando a la candidata blanca? ¿A quiénes y a cuántos representan, aparte de a sí mismos? Cuando son necesarias tales exhibiciones de fuerza, se está reconociendo la propia debilidad. Si la intención el domingo 26 de marzo en Madrid fue asustar a los díscolos, malo. Si lo consiguieron, porque no hay reacción más imprevisible que la del asustado. Y si no lo lograron, pues qué quieren que les diga.
¿De verdad,, con aquella puesta en escena, aspiraban a transmitir ilusión? ¿A cuántos? ¿A quiénes? Si era al ABC o La Razón, entonces no tengo nada que decir. Pero para ilusionar al votante de a pie, ¿no tendrían al menos que ayudar a Díaz a enhebrar frases menos trilladas y con más sustancia de las que pronunció? ¿Con mensajes  como “hay que levantar la voz”, “aquí tienen cabida todos”, y “tenemos que liderar un proyecto que se haga cargo de España” esperan llegar muy lejos?
Me pregunto si, tras la solemne entronización del pasado domingo, tanto los venerables dinosaurios como la gran esperanza blanca tienen alguna carta escondida en la manga que el resto de los mortales desconozcamos. Imagino que así será porque, con la mili que reúnen todos juntos, no creo que se arriesguen a dar puntada sin hilo. Pero a simple vista no se intuye, la verdad. Para atraer los votos que necesitan, siempre que el juego sea limpio, sobra parafernalia y faltan argumentos. A menos que, como ha dejado dicho Gabilondo, hayan apostado por el órdago a la grande contemplando incluso la hipótesis del suicidio.
Frenado el efecto Podemos, donde el viejo sistema le llegó a ver las orejas al lobo, ahora buscan recomponerse hasta conseguir rehabilitar el entrañable bipartidismo que tantas alegrías les dio en sus vidas. “No existe una derecha transformadora a la izquierda del PSOE“, proclama la misma persona que entregó en bandeja el gobierno a Rajoy. Extraña manera de reivindicar la izquierda escorando hacia la derecha.
Dos días antes de morirse, el banquero Emilio Botín admitió públicamente lo preocupado que estaba por cómo iban las cosas en Catalunya y por el peso que estaba adquiriendo Podemos en el panorama político nacional. Pero que no se inquiete el viejo banquero allá donde esté, porque Susana Díaz y el gran aparato que la respalda parecen dispuestos a que, incluso después de muerto, Emilio Botín continúe ganando batallas.
J.T.

jueves, 23 de marzo de 2017

Susana, Pedro y La Semana Santa (Artículo en clave sevillana)


Resuenan los penúltimos martillazos en la plaza de San Francisco, cobran forma por fin los palcos que agitan y aceleran, como cada año por estas fechas, la vida de la ciudad. Hemos pagado nuestra papeleta de sitio y ya tenemos el traje preparado, y los guantes, y el calzado, y el capirote nuevo... hemos visto el viacrucis de Montesión, vivido los triduos en San Buenaventura, los quinarios en Santa Cruz y en Los Servitas, hemos desfilado por el besapies de Los Panaderos y el besamanos de El Valle... El palio de la Candelaria ya está listo, como la túnica del nazareno de la O, o Caifás en el misterio de San Gonzalo... o el Cachorro, el crucificado entre los crucificados.

Los deberes están hechos, pero este año hay novedades. En 2017 las hermandades sevillanas tienen dura competencia a la hora de acaparar todo el protagonismo de estas singulares fechas. De San Telmo no sale ninguna cofradía, de momento, pero en la de los Estudiantes, que es la más cercana a la sede de la presidencia de la Junta de Andalucía, andan pelín mosqueados. Cuando el domingo de Ramos, camino de la carrera oficial, llegue a la Universidad la comitiva de la Paz, seguro que respirarán más tranquilos una vez que hayan conseguido rebasar sin problemas el lugar desde donde la temida Susana Díaz irradia todo su poder.

¿Estáis ya en carrera oficial?, le preguntarán por el manos libres a los de La Borriquita Ningún problema en la Magdalena, ¿no?, le comentarán a los cofrades de Jesús Despojado mientras sus costaleros se lucen en magistral chicotá al son de “Caridad del Guadalquivir” interpretada por la Agrupación Virgen de los Reyes. Y resoplarán aliviados.

No tienen nada claro las cofradías que se resigne Susana Díaz, una semana entera, con primarias y congreso en su partido a la vuelta de la esquina, a dejar de acaparar primeras páginas de periódico y aperturas de informativos. Menudo dilema el miércoles santo para Canal Sur. Si ese día, a la misma hora, coinciden el Psoe reunido en San Vicente y los franciscanos del Buen Fin, que tienen el templo en la misma calle, saliendo de procesión, ¿qué darán en directo? Ni en San Telmo ni en San Vicente van a descansar, por muy cofrades que sean, a poco más de un mes de la subida de Susana Díaz a los cielos.

Si yo fuera Pedro Sánchez, me tiraba la semana santa entera en Sevilla. De cofradía en cofradía, contraprogramando. El lunes, en El Beso de Judas; el martes, La Bofetá; el miércoles, La Lanzada... La tarde del jueves santo, desfilando junto a los armaos y luciendo palmito por toda la ciudad, y la Madrugá en la Macarena, con la Sentencia. Echándole un pulso a la Esperanza de Triana y a su vecina la presidenta. ¡A ver quién acaparaba más primeras páginas de periódico! ¿Se imaginan a ese Pedro Sánchez, con su fiel escudero Alfonso de Celis, por las cofradías de barrio, haciéndose fotos a las doce de la mañana en el Tiro de Línea, en el Cerro, en la Sed... y por las tardes sentado en un palco de San Francisco frente a la tribuna oficial, mientras la Amargura o Las Penas le piden la venia al alcalde Juan Espadas con Susana Díaz al lado...

El Congreso del Psoe podría jugarse en la Semana Santa de Sevilla si Sánchez contara con asesores que le ayudaran a jugar esa baza. Y las cofradías, encantadas. Quizás perderían algo de protagonismo, pero al menos se divertirían. Que no todo va a ser estación de penitencia.

J.T.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Una sublevación chapucera

Como los sublevados no las tienen todas consigo, a la hora de dar la cara le han dejado el papelón a actores secundarios.
– La máxima autoridad en el Partido Socialista, les guste o no a algunos, soy yo.
Verónica Pérez vivía la mañana de este jueves, a las puertas de Ferraz, el momento de gloria más sonado de su vida. Patético, pero indiscutible momento de gloria. Mandará mucho, pero no le hicieron ni caso y la presidenta de la mesa del Comité Federal se tuvo que volver a los atascos madrileños con el rabo entre las piernas.
Tan famoso como Verónica se ha hecho también en veinticuatro horas Antonio Pradas, encargado de presentar, la tarde de este miércoles en el registro de la sede federal, el documento con las firmas de los diecisiete rebeldes y acto seguido pasearse por radios y televisiones para quejarse de que no le habían dejado entrar en su despacho de número tres del PSOE ni para recoger la foto de su hijo.
Para tener detrás a Felipe, Zapatero, Puig, Page, Bono, Varas, Madina, Rubalcaba y El País entre otros muchos conspiradores, la verdad es que el pronunciamiento de la tarde del 28 de septiembre les ha salido un poco chapuza a los diecisiete y sus muñidores. Susana Díaz, presunto elefante blanco, parece que está y además se le espera, pero continúa amagando sin acabar de rematar la faena.
Mentir, apuñalar, traicionar, ese es el denominador común de las tragedias griegas y de los dramas de Shakespeare, ahí se encierran desde hace siglos los mejores retratos de la condición humana: ambiciones, pasiones, envidias, celos, venganzas… y una clave fundamental: la soberbia. ¿Fue quizás la soberbia la causa del determinante lloriqueo de Felipe en la Ser?
Me ha engañado, Pepa, Pedro me ha engañado. Me dijo que se abstendría en segunda votación y no lo ha hecho.
Mintió tanto en su vida (Otan; dos por el precio de uno; jamás se me ocurriría fundar el Gal…) que bastaba fijarse en él para aprender. Y eso, fijarse bien en Felipe, parece que es lo que debió hacer en sus años jóvenes Pedro Sánchez, quien ahora lo ha llevado al huerto, Y eso, el otrora Gran Timonel chino no lo puede soportar. Como un Boabdil cualquiera, se pone a llorar por las esquinas. Un llanto emocionado y tan contagioso, que actuó como detonante hasta el punto que en pocas horas ya sobraban voluntarios para sublevarse. Una florida macedonia de frutas con todos ya sin careta y dispuestos a lo que hiciera falta. Todos, menos el ariete con el parecen estar de acuerdo para derribar la puerta del castillo. Susana sigue y sigue mareando la perdiz, sin precipitarse, como le enseñaron a hacer desde pequeñita sus mentores Luis Pizarro y Gaspar Zarrías, los principales artífices de todos los juegos sucios merced a los cuales el PSOE lleva casi cuarenta años seguidos gobernando Andalucía.
Cuando todavía no habían echado de Cuatro a Jesús Cintora, un buen día coincidieron en directo a través de dúplex Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, este último a punto de convertirse en Secretario General del PSOE. Iglesias y Garzón criticaron duramente a Felipe González en aquel debate y a Pedro Sánchez le faltó tiempo para saltar:
– Bromas todas las que queráis, pero con Felipe González un poquito de por favor, ¿eh?, dijo textualmente.
Vistos los últimos acontecimientos, parece ser que el cuento ha cambiado un poquito, ¿no?. Claro que, si nos dejamos ilustrar por los clásicos griegos y los dramas de Shakespeare, igual los cuchillos estaban ya por aquel entonces afilándose en las trastiendas.
Ahí seguirán, los cuchillos… y sus dueños, tapados mientras no vean las cosas suficientemente claras, y entretenidos ahora al parecer buscando agujas de coser en tan revuelto y revoltoso pajar. Ya han conseguido diecisiete voluntarios para quemarse en la primera entrega de esta historia. Solo les falta redondear la faena con el próximo episodio de la serie: la abstención de al menos once sublevados para investir a Rajoy antes del 30 de Octubre. Tampoco les faltarán voluntarios dispuestos a inmolarse. Lo que haga falta con tal de saborear unos minutos de gloria. ¡Quién me iba a decir a mí que llegaría un día en que Pedro Sánchez me iba a caer simpático!
J.T.

viernes, 16 de enero de 2015

Yo, con Tania


Lo más llamativo del intento de linchamiento de Tania Sánchez Melero es que, todo lo que va ocurriendo desde que se decretó su caza y captura, era perfectamente previsible. Tania simboliza muchas de las cosas que dejan en evidencia esas maneras añejas y cainitas con las que durante tantos años se ha hecho política en este país.

Habla claro, es inteligente, transmite frescura y... es mujer. Demasiado para el cuerpo de tanto profesional de la supervivencia pertrechado en chiringuitos casposos y resquebrajados, funcionarios de viejos aparatos que ven cómo pasan los años y no se comen un colín, salvo el sueldo y las prebendas que arrancan para ir tirando y continuar viviendo del cuento.

Que Inda y Marhuenda pongan a Sánchez Melero a caer de un burro forma parte, si se me apura, de las reglas del juego, que el ABC, La Razón, y demás prensa de derechas no cejen en su afán por desprestigiarla tampoco rechina excesivamente. Pero lo que ya cuesta más entender es que sea dentro de su propia formación política donde más interesados parecen estar en buscarle la ruina y quitársela de en medio. O quizás no cueste tanto entenderlo porque ya se sabe: ¡Al suelo, que vienen los nuestros!

Tania Sánchez Melero estorba y mucho. Estorba a la derecha porque le canta las verdades, les desmonta sus argumentos y expone los suyos con irrefutable convicción y solvencia. Y estorba a los suyos porque de toda la vida de dios, a los aparatos nunca le gustaron los versos sueltos. Han hurgado en su pasado de concejal hasta dar con un episodio que para algunos expertos no posee ningún componente delictivo y para otros es excusa perfecta para poner una denuncia en los juzgados a ver qué cae.

La denuncia la ha puesto la derecha, claro, pero los presuntos trapos sucios los sacaron al aire desde las oficinas de Izquierda Unida. Hasta este mismo viernes, sus propios "compañeros", si es que se les puede llamar así, no han validado unas primarias que hace ya dos meses que Tania ganó de calle para ser candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Le han perdonado la vida con 56 abstenciones, 22 votos en contra y de puto milagro ha conseguido 58 votos a favor. Entre los 13 diputados que tiene como compañeros en la Asamblea de Madrid, la mayoría está en su contra.

Hay un componente de envidia, es verdad, en esta manera de proceder, pero la razón principal es la resistencia al cambio de quienes manejan el chiringuito, que hace muchos años que se olvidaron de las necesidades y los intereses de quienes les votan y se dedican únicamente a chupar del bote legislatura tras legislatura. ¿Que administran migajas? Mejor, así pueden continuar marcándose el rollo sin quemarse del todo. Y claro, alguien como Tania, que es la cara visible de toda una corriente cada vez más extendida en Izquierda Unida, no deja de ser una mosca cojonera que amenaza con desbaratarles el cómodo tinglado en el que llevan tanto tiempo tirándose el rollo.

Estas cosas hay que decirlas lo más alto y claro posible porque el cainismo en política tendría que estar penalizado. No puede ser que cada vez que surge un grupo joven y fresco que se propone cambiar desde dentro el funcionamiento de una organización, las viejas glorias desplieguen todas sus baterías para cortarles las alas y echarles o hacerles volver al redil: "Les dejamos entrar en las listas, consiguen un puesto en el Ayuntamiento o en la Asamblea, y en vez de disfrutarlo, de relajarse y gozar, se ponen a pensar y a complicarnos la vida -piensan los prebostes que controlan el aparato"

Eso es lo que le ocurre a Tania, a Mauricio Valiente y a todo el grupo de savia nueva que se propone cambiar las cosas en Izquierda Unida. Que los de siempre quieren seguir mangoneando y para ello le viene de fábula que la derecha coincida con sus intereses y actúe como tonto útil: "Tú me la empuras y así yo tengo la excusa perfecta para quitármela de en medio".

Como decía al comienzo, todo lo que va ocurriendo desde que se decretó la caza y captura de Sánchez Melero era perfectamente previsible. Porque el problema no es solo ella, que estoy seguro acabará saliendo airosa de tanta embestida despiadada. El problema es la utilización del asunto Tania como aviso a caminantes para disuadir a todos aquellos que, como ella, están dispuestos a pelear para que las cosas en la izquierda dejen de ser como siempre han sido y mejoren de una puñetera vez. Tengo para mí que esta vez, los de siempre, han pinchado en hueso.

J.T.

miércoles, 16 de julio de 2014

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez


- "Con Felipe González, un poquito de por favor, ¿eh? Con eso no admito bromas, que estamos hablando de alguien que ha hecho mucho por este país".

Tras pronunciar esta frase aquella mañana en el plató televisivo, a Pedro Sánchez Pérez-Castejón solo le faltó tirarse a la yugular de su "atrevido" contertulio. Faltaban apenas dos semanas para que los militantes del psoe votaran en primarias al sustituto de Rubalcaba y Sánchez, uno de los tres aspirantes al puesto -"conocido en su casa a la hora de comer", según Gregorio Morán- saltaba en Las Mañanas de Cuatro como un resorte para responder a la, a su juicio, vejatoria e intolerable valoración que uno de sus compañeros de tertulia acababa de hacer del expresidente del gobierno porque, a la vejez viruelas, se dedica a llevárselo crudo en consejos de administración de empresas como Gas Natural. 

Cuando la noche del domingo 13 de julio confirmé, al finalizar el primer tiempo del partido Alemania-Argentina, que el nuevo secretario general del psoe era Pedro Sánchez, lo primero que se me vino a la cabeza fue aquella frase sobre Felipe González y la cara de indisimulado cabreo con que el atildado candidato la pronunciara en aquel programa que dirige y presenta Jesús Cintora. "Un poquito de por favor, que he ganado las primarias", imaginé que estaría pensando en ese momento este madrileño de 42 años que acababa de conseguir casi el cincuenta por ciento de los votos de sus compañeros de partido, mientras en Brasil se disputaba la final del campeonato mundial de fútbol. 

A la mañana siguiente, sin despacho aún en Ferraz (Rubalcaba continuará ocupándolo hasta que a final de mes se celebre el congreso) y con decenas de medios en la puerta de la sede socialista, el espigado exjugador de baloncesto escenificó sin complejos su "privilegiada" relación con Susana Díaz. La sevillana, que sin haberse presentado jamás a una elección detenta en estos momentos la mayor cuota de poder y capacidad de influencia que nadie ha tenido en el psoe desde hace mucho tiempo, se plantó en Madrid el mismo lunes para, tras felicitar a Sánchez, ponerse a la tarea sin perder un minuto. Éste salió a la calle para recibir a su gentil valedora, pero no a la puerta: avanzó los metros suficientes para besarla y abrazarla todavía lejos del edificio, y luego caminaron juntos y felices hasta la entrada sin hacer declaraciones pero dejándose fotografíar convencidos de que estaban haciendo historia, y de paso facilitando la apertura de los informativos de ese lunes y las portadas de los periódicos del día siguiente.

- Ya estamos aquí, ya nos hemos hecho con las llaves del chiringuito, parecían estar pensando, así que ahora... un poquito de por favor. 

Desconozco las prioridades de Pedro Sánchez porque, salvo ordenar a sus eurodiputados que no votaran a Jean-Claude Juncker para la presidencia de la Comisión Europea, y negociar cuotas de poder en la composición de la nueva ejecutiva del partido, poco más ha hecho o dicho hasta ahora. Bueno, sí, insinuar su primer incumplimiento, porque en su día prometió que, si se convertía en secretario general, habría primarias en noviembre para elegir candidato/a a la presidencia del gobierno... y ya empieza a marear la perdiz. ¡Ah!, y otro mérito también: ser halagado, entre un amplio ramillete de augustos próceres, por Anson, Pedrojota, Marhuenda, Aguirre -que hasta le llamó guapo-, los mandamases del ABC y su majestad el rey padre. Un carrerón.

Qué pena que los sondeos, entre ellos uno del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), hayan venido a contraprogramarle y aguarle la fiesta evidenciando hasta qué punto la formación que encabeza un chico con coleta que anda por ahí revolucionando al personal, un tal Pablo, sube en las encuestas como un cohete mientras que el negocio que Sánchez y Díaz se disponen a regentar amenaza ruina de la gorda.

- Un poquito de por favor, debe pensar Sánchez, que esto es nada menos que el partido socialista obrero español, con ciento treinta y cinco años de historia y de lucha; con veinte años largos gobernando y cambiando este país desde la Transición... Cuando comenzó esa etapa a la que se refiere, usted y Susana Díaz tenían apenas tres o cuatro años, señor Sánchez, pero bueno... Ahora, si le parece, y dado que el secretario general es usted ¿por qué no me hace "un poquito de por favor"?: 

Veamos: ¿Cuándo piensa dejar de invocar los méritos del pasado cada vez que le cuestionan a usted o a su partido? ¿Cuándo piensa empezar a hablar de los problemas que tiene la gente y no de las cosas que le preocupan solo a la gente de su partido? ¿Es usted consciente de que su mensaje suena lejano y envarado? ¿Ha contado usted con la posibilidad de que adelanten las elecciones generales? ¿Va usted a plantarle cara a la troika? ¿Está por acabar con los paraísos fiscales, está porque los ricos paguen sus impuestos de una puñetera vez, porque se haga una auditoría de la deuda, porque los responsables del desastre bancario reciban su merecido, porque se frenen ¡ya! los desahucios a granel?

Sí, ya sé, un poquito de por favor, me va usted a volver a decir. ¡Ea! Pues nada, continúe con sus intrigas de aparato, con sus cálculos de cuotas de poder, presumiendo de organización centenaria aunque la casa se le esté cayendo a pedazos... y también, claro está, yendo por los platós saltando a la yugular de todo aquel que se atreva a criticar a Felipe González por dedicarse a trincar, como tantos otros compañeros de su partido, de esa mamandurria llamada "puertas giratorias".

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

J.T.

sábado, 15 de marzo de 2014

Rajoy y la pasión “digital” del pp


Si digital viene de dedo, los que mejor han entendido el mundo en que vivimos son sin duda los miembros del partido popular. ¡Viva el vino, que diga el dedo! ¡Viva lo digital! Mucho mejor que la analógica costumbre de elegir entre todos. ¿Democracia? La imprescindible. O la inevitable, oiga, sin pasarse. ¿Primarias? ¿Pero qué dice usted, buen hombre? 

Se adaptan así a la modernidad “digital” sin verse obligados a romper con tradiciones tan entrañables como la pleitesía al dedo divino. Allá por 1989, veinticinco años ha, fue el dedo índice del venerable Manuel Fraga el que señaló a un bigotudo joven treintañero para regir los destinos de una formación política que hasta entonces no se comía un colín. Atrás quedaba el fiasco Hernández Mancha, la indisimulable decepción de aspirantes como Isabel Tocino que se creían con posibilidades… 

El hijo muy amado en quien Fraga decidió poner todas sus complacencias, un tal José María Aznar, creyó conveniente escenificar entonces, durante el congreso celebrado en Sevilla su agradecimiento, docilidad y sometimiento: entregó al amado líder una carta sin fecha con su dimisión para que el fundador del partido, que entonces iniciaba su retirada, pudiera regresar cuando le diera la gana si un buen día decidía cambiar de opinión. Sabido es que Fraga rompió esa carta y sabido es también que Álvarez Cascos recogió los pedacitos y la recompuso. 

Pero Aznar decidió llevar su sentido de la lealtad hasta las últimas consecuencias y, una vez ungido, entendió que la mejor manera de homenajear a su mentor era continuar utilizando sus mismas armas, su mismo método. Es decir, el dedo índice. Primero lo utilizó para indicarle la puerta de salida a los hasta entonces dinosaurios del partido y poco después empezó a regar ayuntamientos y autonomías de candidaturas digitales. De nombramientos realizados con el mismo dedo cuya huella figura en su carnet de identidad. 

El dedo índice, el que nos metemos en la nariz, el que más usamos en el móvil y en el ordenador, el del trasiego en la intimidad… ese es el dedo que Aznar usó para señalar a Rajoy en 2004 como Fraga lo había señalado a él quince años antes. Entrañable tradición, vive dios. A un lado la libreta azul, al otro ese dedo que toma el bolígrafo y anota. Ese dedo que repasa las páginas, tacha, vuelve a escribir… Y esa embriagadora sensación de poder, de jugar al suspense, de tener a todo el mundo pendiente de tu decisión, esa excitante certeza de saberla inapelable, ese subidón que proporciona tener el destino de la gente en tus manos. 

Si de tu dedo depende que alguien acabe en el FMI o sea candidato a las generales, ¿cómo vas a renunciar a ese privilegio por las buenas? ¿estamos locos o qué? Si gracias a que un día alguien te señaló con el dedo puedes ahora dedicarte tú a hacer lo mismo, ¿cómo te vas a privar sin más de ese placer? 

El pp andaluz ya sabe lo que significa la pasión digital de Rajoy. José Luis Sanz, presunto líder cantado, comprobó estupefacto hace unos días cómo Mariano se sacaba un conejo de la chistera apellidado Moreno, procedió a ungirlo con su mágico dedo y lo colocó en su lugar. La cara que se le quedó a Sanz recordaba, y mucho, la que en su día le vimos a Rato cuando Aznar decidió escoger a Rajoy o a Tocino cuando supo que el elegido por Fraga era Aznar y no ella. 

¡Ay, el peso de la tradición! Ahora toca elegir al candidato a las europeas y ahí nos tiene Mariano a todos, con Cañete al frente, en un sinvivir mientras él disfruta en secreto del excitante placer de los prolegómenos. Yo creo que Rubalcaba le tiene envidia, y puede que hasta Cayo Lara y su laberíntico aparato, tan enzarzado en luchas cainitas para conseguir tocar algo de pelo, que una cosa es la conciencia y otra la supervivencia. 

Quizás por eso Rajoy, rey de los másters en salir airoso de trances comprometidos, apueste por perpetuar el legado de sus antepasados. Donde esté un dedo índice bien puesto que se quiten unas primarias, que ya se sabe que esas cosas las carga el diablo. Así lo decidió Fraga padre, así lo perpetuó Aznar hijo y así lo mantiene Mariano espíritu santo. Por los siglos de los siglos, viva la costumbre digital. Amén.

J.T.

viernes, 24 de enero de 2014

¿Organizaciones políticas o sectas?



Mi hija menor, que como todos los hijos, piensa que los padres tenemos respuesta para todo, me puso el otro día en un comprometido aprieto cuando me preguntó

- ¿Cómo definirías tú el poder, papá?

No me preguntó qué es el poder porque sabe que si me lo pregunta así le digo que se esfuerce y busque en el diccionario. Me preguntó cómo lo definiría yo. Así que, para no defraudarla mucho, opté por responder con rapidez de reflejos. Los hijos, por lo general, no creen nada de lo que les dices, pero si dudas te creen menos aún.

- El poder, cariño, es la capacidad de administrar un presupuesto, le dije. Así, sin anestesia.

Claro que desarrollando después la idea, nos dimos cuenta que, aunque la definición de la rae (por supuesto, lo consultamos) no contempla la acepción que yo me acababa de sacar de la manga, mi contestación a su pregunta -modestia aparte- podía ser aceptable: Dispones de presupuesto cuando tienes dinero en el banco, cuando ganas un sueldo, pilotas un negocio boyante o regentas un tinglado al que le llegan cuotas y subvenciones. Y administrar eso es poder. O "Poder", con mayúscula, dependiendo de la envergadura de lo administrado.

La política consiste -ya nos fuimos por otros derroteros- en cambiar las cosas administrando un presupuesto de una manera u otra. Gobernar es administrar presupuestos según el programa con el que distintas formaciones políticas concurren a unas elecciones. Esas formaciones políticas, a su vez, cuentan con un presupuesto, derivado teóricamente de las cuotas de sus afiliados, para sostener su organización y poder dar a conocer su programa. Así que el que administra el presupuesto de esas formaciones también tiene poder.

En una formación política hay reuniones, viajes, congresos, comidas, gastos generales y... puestos de trabajo. Los que tienen cargos en esas organizaciones conforman lo que ellos llaman " comités de dirección" o "comisiones ejecutivas", pero en la práctica son consejos de administración que administran presupuestos y ejercen poder.

Los cargos de estas organizaciones, los que conforman lo que se conoce como "el aparato", tienden a olvidarse que sus responsabilidades tienen fecha de caducidad, y cuando se han tirado calentitos en un sillón varios años tienden a buscar la manera de perpetuarse, a convertir su presuntamente dedicación "temporal" en fuente de ingresos para toda la vida. Surge entonces el "profesional" de la política, el que no ha hecho otra cosa en su vida, el que si se tiene que buscar la vida fuera del partido, de la organización, no sabe cómo hacerlo. Así que por mantenerse...¡mata!

Pasa a segundo plano la preocupación por resolver los problemas de los ciudadanos, que es el objetivo de la organización a la que pertenecen. Lo importante ya no son las mujeres maltratadas de las que se ocupa tu ong, ni los trabajadores a los que debe defender tu sindicato, ni las injusticias que debes combatir como político: lo importante es poder seguir mamoneando, mamando de la teta, pasando dietas, kilometrajes, codeándote con la "crème"...  Y para mantener eso, mientras tienes el poder te dedicas a rodearte de fieles, de gente que te deba favores, de mediocres que no te dejen en evidencia... estómagos agradecidos dispuestos a hacer una piña apenas alguien ose poner en cuestión esa manera de funcionar y toque las narices más de la cuenta o ponga el dedo en algunas llagas. Y así, pasito a pasito... ¡ya tenemos creada una secta!

Esto, que sucede en buena parte, por no decir en todas, de las organizaciones políticas y sociales, formaciones políticas, es especialmente sangrante en la izquierda. Los partidos de derechas están formados, en general, por descendientes de quienes ya robaron antes, cuentan con patrimonio, estudios y tienen el riñón cubierto. Los partidos de izquierdas... más bien no. Si falla todo, los de derechas suelen disponer de carreras profesionales como fiscales, notarios o registradores de la propiedad a las que recurrir como plan B. Los de izquierdas, en una gran parte de los casos... no tienen donde caerse muertos. Eso de las primarias, un mecanismo que aporta higiene democrática, con la derecha no parece ir mucho y tampoco se les ve muy preocupados por ello.

Pero a la izquierda sí. Un proceso de primarias en las izquierdas parece claramente necesario y ninguna organización parece rechazarlo pero, eso sí, con condiciones. El otro día escuché a Cayo Lara, coordinador de Izquierda Unida, afirmar que "es simplista decir que los que no hacen primarias son carcas y retrógrados, que lo importante en una organización es el programa y el proyecto político, independientemente de las caras". En resumen, que de primarias abiertas, nada.

Al oír aquello, me pareció interesante vincular la noticia en twitter y acompañé el link con el siguiente texto:

- "Mi chiringuito es míiiio. Primarias caca (Cayo Lara)"

No pasaron ni dos minutos cuando, en tromba, mi TL empezó a llenarse de insultos y de juicios de valor.

-"Sirves bien a tu amo", me espetaba alguien que pilota un medio on line y que en su avatar luce orgulloso una camiseta del pce
- "Eres un mamporrero", gritaba otro
- "Si tú eres periodista yo soy madame Curie", soltaba una tercera...

En twitter, la regla de oro es no contestar a las provocaciones, pero a uno de ellos le repuse

- Mientras usted me despelleja y yo le contesto, la derecha se frota las manos

Y me llamaron victimista. Lo reconozco, me asusta esta gente. Uno de los privilegios que se tienen al llegar a ciertas edades  es poder decir lo que a uno le da la gana, pero aquello me dio miedo, la verdad: si se me han tirado encima por un miserable tuit y sin conocerme, ¿qué no harían conmigo si perteneciera a la organización y osara discrepar?

Creo que el funcionamiento sectario de las organizaciones de izquierda es un terrible cáncer. Una maldición gitana que nos anquilosa. Quiero pensar que ninguno de los que me insultaron está a sueldo de la organización. Quiero pensar que sus invectivas son producto del ejercicio de su libertad y no porque les deban nada a nadie. Quiero pensar que tuvieron un mal día y punto. Porque si esa ess u manera de comportarse habitualmente, tirársele al cuello al que se permite una gracieta en twiter, esto , queridos míos es un verdadero desastre.

- Papá, nos hemos ido un poco del tema, ¿no?

- Llevas razón, cariño. Pero quizás no tanto. Porque, si como decíamos al principio, el poder es la capacidad de administrar un presupuesto y la política consiste en cambiar las cosas administrando unos Presupuestos Generales... si para llegar a eso empiezas por emplear el presupuesto de tu organización en cerrarte en banda, promover un funcionamiento sectario y  pagar a turiferarios que muerdan a quien te cuestionan... pues sí parece que estamos hablando de poder, ¿no te parece?

J.T.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Psoe, no me creo nada


Me aburre mucho la conferencia del psoe de este fin de semana y la campaña de promoción que algunas de sus presuntas estrellas han protagonizado durante los días previos a su celebración.

Como la música militar, tanta parafernalia no me pone nada. Jamás me supo levantar, que diría Brassens. Y ahora todavía menos, porque de  un tiempo a esta parte casi todo lo que rodea a esta formación que a tantos ilusionó cuando parecía de izquierdas, aparece desprovisto de esa contagiosa sangre en las venas y de ese espíritu marchoso que fueron su seña de identidad durante tantos años. 

Ahora me cuesta trabajo creérmelos. Los leo, los veo, los escucho y admito que hay momentos en que me gustaría que supieran engañarme. Un poquito de seducción, por favor, aunque luego todo sea mentira. Pero ni por esas.No se trata ya de Rubalcaba, asfixiado por tanto abrazo del oso Felipe. Es que ni Madina, ni López, García Page o Chacón, a quienes he escuchado con atención estos días acaban de sacarse de encima esa sintaxis y ese vocabulario de añejos profesionales de la política cuyo soniquete, ya de entrada, te pone en guardia y desvirtúa la enjundia de los mensajes: a ver qué me va a vender éste ahora, piensas cuando comienzan con las perífrasis, las evasivas, los lugares comunes y las frases hechas

Luego está el llamado "aparato", esos -y esas- que llevan décadas serpenteando por las tripas del partido y que matarían antes de irse al paro porque toda su vida laboral la han pasado conspirando o defendiéndose de las conspiraciones y no tienen otro oficio ni beneficio. Expertos en saber qué aceite hay que ponerle a la maquinaria para que funcione, ahora ya no saben cómo hacer para evitar que se oxide.

Nadie apuesta desde dentro por un golpe de timón cuya necesidad está cantada. Nadie acaba de apostar por asumir la portavocía de lo que realmente sucede en la calle. Se empeñan en continuar tratando de los problemas del ciudadano de a pie sin bajarse de sus privilegiados púlpitos y emborronando cientos y cientos de infumables folios a los que luego llaman documento. Pero no se remangan para meterse en el fango de la prosaica cotidianeidad en la que sobrevivimos el común de los mortales. No se manchan de barro.

Vuelven a hablar de sus problemas, que si primarias, que si no primarias, que si toca, que si no toca, que si liderazgo... antes de ocuparse en buscar soluciones a los problemas de la vida real que nada tienen que ver con tanta palabrería. Siguen enrocados en la jerga sectaria. Hasta la muy viajera Carmen Chacón, ambigua opositora a verso suelto, milita en el pasteleo cuando habla y este mismo jueves comenzó una entrevista haciéndole la pelota desde el minuto uno a Rubalcaba y a Jáuregui. Se le llena la boca con la palabra "delegado", con los elogios a los militantes por el "trabajo bien hecho". Trabajo bien hecho en los ordenadores, digo yo, porque en la calle no se les ve entre otras cosas porque muchos no se atreven a decir que son del psoe no vaya a ser que los corran a gorrazos.

Un desastre. No me creo nada de este psoe cuya música suena añeja y gastada y que continúa despilfarrando los días mareando la perdiz y metido en una urna de cristal que pocos o ninguno de entre ellos, calentitos y con sueldos que millones de ciudadanos ya no tienen, parecen dispuestos a romper.

J.T.

martes, 23 de julio de 2013

Una "espantá" en toda regla


Más pronto que tarde, escribía yo en este mismo blog el pasado día 27 de junio, acabaremos enterándonos de la letra pequeña que se esconde tras la decisión de Pepe Griñán al anunciar que no se presentará a la reeleción como presidente de la Junta de Andalucía. 

Pues bien, no ha pasado ni un mes y ya están todas las cartas sobre la mesa y casi todo, por no decir directamente todo, el "pescao vendío": se han convocado unas primarias que no ha sido necesario celebrar y eso ha permitido legitimar el espaldarazo a la persona designada para sucederle: Susana Díaz Pacheco, natural de Triana, Sevilla, 38 años y en la actualidad consejera de la Presidencia y secretaria general del psoe en la provincia de Sevilla. 

Como cualquier político que se precie, Griñán también nos mintió. Cuando abrió el melón en junio, mantuvo en todo momento que permanecería al frente de la Junta los próximos tres años. Está claro que era mentira, ¿no? En descargo del todavía presidente de la Junta podemos decir que no le ha dado tiempo a que le crezca demasiado la nariz porque la mentira ha durado viva menos de un mes completo. 

Ya está: Pepe Griñán se va, lo deja. Alea jacta est. 

Al contrario de lo que ocurrió en su caso cuando en abril de 2009 Chaves se marchó a un ministerio con ZP y le dejó a él al frente de la Junta, ahora no basta con que en el parlamento andaluz voten los diputados del psoe para investir a Díaz Pacheco. En 2009 los socialistas tenían mayoría absoluta pero ahora necesitan de la complicidad y el apoyo de IU, sus socios de gobierno desde la primavera del año pasado. Que la noticia haya saltado ya, a menos de 24 horas de la celebración del Comité Director del psoe en el que la actual consejera de Presidencia será proclamada candidata a la presidencia de la Junta significa que el trato con Izquierda Unida para que eso sea posible está más que cerrado a estas alturas.

La siguiente cuestión es si Susana, al frente ya del gobierno andaluz, agotará la legislatura o adelantará elecciones. No quiero ni imaginarme lo de los nervios que deben estar a estas horas en el pp de Andalucía. Se les amontona la faena a la derecha andaluza pero tela marinera. Tienen el marrón de Rajoy el uno de agosto y el tinglao en que los mete la decisión de Griñán y la irrupción en tromba de Susana les pilla a contrapié aunque los nieguen por activa y por pasiva. 

Aunque le muevan motivos familiares, aunque el asunto de los ere lo tenga acojonado, aunque quiera hacerse a un lado porque realmente esté agotado, los pasos que Griñán ha dado desde el pasado 27 de junio conforman una jugada de ajedrez de "chapeau". 

Será una espantá, que lo es, estará saliendo por patas, que lo está, pero con su movidas de ficha Griñán ha conseguido remover y convulsionar muchos patios a la vez en un momento coyunturalmente clave. 

No hay que olvidar que el peso específico de Andalucía en el partido socialista estatal es del 25 por ciento, ni que quien se marcha dela  presidencia de la Junta de Andalucía es a su vez presidente del partido que tiene su sede en la madrileña calle de Ferraz. O sea, un follón. 

"Sólo nuevos pilotos llevarán a nuevos horizontes", dijo Griñán en el Parlamento andaluz durante el debate del Estado de la Comunidad en el que anunció que no se volvería a presentar. Escribí aquel día que lo que aquella frase significaba a mi juicio era que necesitaba darse la mayor prisa posible para amarrar la sucesión cuanto antes, controlar el aparato de manera incontestable y neutralizar hipotéticas conspiraciones que debían estar apareciendo por el horizonte. 

A fe que han sido unas semanas en las que Griñán ha metido el turbo pero bien. A saber la letra pequeña que aún nos queda por conocer.

J.T.

jueves, 18 de julio de 2013

10 preguntas a propósito de las no-primarias andaluzas


1. ¿Cómo pueden vender como éxito no tener competidores y que las tan aireadas y novedosas primarias andaluzas acaben convirtiéndose en búlgara aclamación? 

 2. Si para la "contienda" entre Rubalcaba y Chacón se permitió que con el 10 por ciento del total de avales de la militancia fuera suficiente para optar, ¿por qué en el caso de Susana, Planas y Rodríguez Salas no se ha aceptado bajar del 15? Es lo estipulado, es cierto. Pero con el 10 tanto el consejero de Agricultura como el alcalde de Jun hubieran superado el listón. ¿A qué ser tan estrictos? 

3. ¿Por qué no se ha facilitado que tanto Planas como el alcalde de Jun tuvieran acceso al censo? Si era una "oportunidad histórica de transparencia y democracia interna", ¿por qué la desaprovechan? 

4. ¿Desconocía la candidata oficialista que iba a conseguir el aval de la mitad de la militancia? 

5. ¿Acaso Griñán y Susana, Susana y Griñán, dudan de la fidelidad de los casi 22.000 firmantes-avalistas que han apoyado su opción? Los avales son con firma; el voto hubiera sido secreto.P ero no, no creo que hayan dudado, ¿verdad? 

6. ¿No hubiera estado estupendo, dado el "nuevo tiempo" que tanto preconiza y pondera la candidata, que se hubiera admitido la recogida de avales por internet? 

7. ¿Por qué será que a pesar de lo mucho que Griñán y Susana se dedican a alabar la "sabiduría del pueblo andaluz", muchos no podemos evitar la sensación de ser tratados a veces como tontos? 

8. A los defensores de la máxima transparencia nos deja el cuerpo cortado y un cierto cabreo el desenlace de este paripé. La derecha se frota las manos porque encuentra argumentos para atacar y hasta para tomarles el pelo. ¿Dónde han estado pues las ventajas de montar este lío? 

9. ¿Cuándo empezaremos a escuchar propuestas de la triunfal candidata? 

10. ¿Por qué no se aceptó una interpretación más relajada de los reglamentos? ¿Quizás por aquello de "al amigo el culo, al enemigo por el culo y al indiferente... la legislación vigente? 

sábado, 6 de julio de 2013

Y de los problemas de los ciudadanos, ¿cuándo hablamos?


Íbamos ya por el tercer vinito. Habían transcurrido tres intensas horas de debate, al atardecer, en el sugestivo patio de una taberna trianera. Y en estas mi amigo Fernando va y pone el dedo en la llaga:

- Que digo yo que por ahí por la calle me parece que suele haber unos seres humanos llamados "ciudadanos" 

Llevábamos toda la velada hablando de primarias andaluzas, de candidaturas, de los silencios de Rajoy, de las conspiraciones internas de los partidos, de lo que el escándalo Bárcenas perjudica al pp y los eres al Psoe... Tres largas horas sin emplear ni un solo minuto en hablar de los problemas del día a día de la gente de a pie. Gente de a pie, dicho sea de paso, como nosotros porque en esa animada tertulia trianera ninguno de los que participábamos nos dedicamos directamente a la política.

Sabiéndolo o no, admitiéndolo o no, estábamos reproduciendo los mismos vicios, las mismas inercias, los mismos lugares comunes... e incluso utilizando la misma jerga que los políticos a quienes tanto criticamos. Pensé entonces que eso mismo es lo que le debe ocurrir a los tertulianos radiofónicos y televisivos, lo mismo que pasa en periódicos, radios, televisiones y páginas web: hablamos en jerga. Asumimos insípidos tecnicismos y ridículos circunloquios, abordamos por lo general las cosas de una manera que a los ciudadanos, a la "ciudadanía" como se empeñan en decir ahora, directamente "se la rempampinfla".

Si a quienes nos dedicamos a hablar sobre política en los medios nos ven lejanos cuando nos ponemos estupendos, a los políticos propiamente dichos no te quiero decir ya: les parecen bichos raros, extraterrestres de manos largas y moral corta que venden moto tras moto sin resultado práctico alguno. Es un hecho que no existe conexión entre los ciudadanos y los políticos. Cuesta trabajo a estas alturas dela película plantearse que a los políticos les mueva la intención de mejorar las vidas de la gente de la calle, la voluntad de hacer lo posible para solucionar problemas en lugar de crearlos.

Por lo general, los medios se comportan como altavoces de políticos que lo que quieren es "hablar de su libro" y que suelen utilizar los micrófonos para defenderse de acusaciones, mandar recados a sus adversarios o hacer llegar consignas a sus correligionarios. Quienes deciden entrar a formar parte de las estructuras de un partido o un sindicato afirman que lo hacen porque quieren cambiar las cosas y mejorar la vida de la gente. Pero cuando están dentro y han de ponerse a ello, lo que acaban haciendo es dedicar el 95 por ciento de su tiempo a conspirar o a defenderse de las conspiraciones, a planificar cómo mantenerse en un garito del que no les suele gustar marcharse. Y menos por voluntad propia.

De sus prioridades más inmediatas acaban desapareciendo los intereses de esa molesta obligación llamada ciudadanía... hasta que se vuelven a necesitar sus votos. Tanta tomadura de pelo es la que ha desembocado en esa indignación que lleva ya un tiempo cociéndose a fuego lento y que está llevando al nacimiento y desarrollo de movimientos de protesta  poco dispuestos a que las cosas continúen por mucho más tiempo funcionando como venían haciéndolo hasta ahora.

Esto lo saben los políticos, y los sabemos también quienes nos dedicamos a hablar de política en los medios. Pero a pesar de ello somos capaces, aún a día de hoy, de tirarnos horas hablando en jerga y cayendo en las mismas trampas que criticamos.

De ahí que a mí me parezca que la cariñosa llamada de atención que mi amigo nos hizo la otra tarde a sus contertulios en un patio trianero fue toda una lúcida carga de profundidad:

- Que digo yo que por ahí por la calle me parece que suele haber unos seres humanos llamados "ciudadanos" 

Touché, querido Fernando. 

J.T.

martes, 2 de julio de 2013

¿Quién es Luis Planas?




Tenía Luis Planas 33 años cuando, junto a Abel Matutes, Rafael Estrella y 57 diputados españoles más, bajó de un avión en Estrasburgo para incorporarse al Parlamento Europeo.

Era una fría jornada de enero de 1986 y el entonces joven socialista cordobés formaba parte de la primera hornada de políticos españoles que iban a "tener el honor" de sentarse por primera vez en los escaños azules del hemiciclo europeo tras nuestro ingreso en la Comunidad, junto a Grecia y Portugal, seis meses antes.

Yo estaba allí en Estrasburgo elaborando para "Informe Semanal" el  reportaje que documentaría ese momento histórico y Luis Planas me pareció una persona correcta, discreta y cordial. Acababa de dejar, después de tres años, su puesto de diputado por Córdoba en el Congreso y desde entonces fue, nunca menor dicho, un político de altos vuelos.

16 años se pasó de avión en avión, yendo y viniendo a Bruselas y Estrasburgo con un paréntesis de tres (93-96) en los que estuvo primero con Chaves en la Junta de Andalucía como consejero y después unos meses en el Senado. En 2004 Moratinos lo nombró embajador en Marruecos y allí se tiró seis años.

En Rabat estaba Luis Planas cuando en septiembre de 2009 me tocó cubrir para CNN+ el primer viaje que Griñán hacía al extranjero como presidente de la Junta de Andalucía. Pude comprobar cómo, con eficacia y discreción, Planas supuso un importante apoyo para su compañero cordobés durante toda su visita marroquí.  Desde 2012 está en su gobierno como consejero de Agricultura y Medio Ambiente.

No estamos hablando pues de un mindundi, sino de alguien con un extensísimo y denso currículum
que aún así ha pasado casi siempre prácticamente desapercibido... hasta este lunes uno de julio, cuando ha anunciado que se presentará a las primarias en las que el PSOE andaluz ha de elegir el próximo día 29 su candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía. Si Griñán descolocó a todo el mundo el miércoles pasado cuando anunció que no optaría a la reelección, Planas este lunes ha vuelto a fundir los plomos a más de uno. 

¿Por qué lo ha hecho? ¿Qué ha llevado a un hombre tan prudente y discreto a dar este campanazo? ¿Es Planas un hombre de paja de su amigo Griñán que quiere con su decisión dotar de mayor empaque las elecciones primarias? ¿Es un outsider? ¿Es el tapado? ¿Es el candidato del sector crítico del psoe andaluz, donde se encuentra ahora la mayor parte del aparato anterior, Chaves incluido? O por el contrario, ¿con su decisión le ha desbaratado a este sector la estrategia de desacreditar la convocatoria por la premura con la que se ha llevado a cabo?

Una cosa está clara: a este ritmo, pocas posibilidades va a haber de aburrirse en la Andalucía política
durante el mes de julio. A partir de este martes hay 15 días para presentar candidaturas en los que, comosiempre que se abre un melón, puede ocurrir cualquier cosa. Puede haber varias candidaturas... o no. De momento, la presumiblemente ungida Susana Díaz aún no ha dicho que se presenta.

Sólo lo ha hecho Luis Planas, un hombre de cuya discreción doy fe pero que este lunes, lo confieso, cuando ha  anunciado sus intenciones lo ha hecho con una frase que me ha puesto los pelos de punta: “Hay que hacer lo que hay que hacer en cada momento" -ha dicho, como si  del mismísimo Rajoy se tratara.

Mal empezamos. Coño, Luis ¿no podías haber elegido para explicarte otra frase un poquito más... digamos diferente?

J.T.




domingo, 30 de junio de 2013

Pepe Griñán y el gallinero andaluz


Se resisten a morir. Los jóvenes delfines que movían el cotarro político hace 40 años se revuelven ahora, cual dinosaurios panza arriba, porque no se imaginan a sí mismos sin continuar mojando y mangoneando en las salsas del poder. Quieren morir con las botas puestas y se enrocan tras cuatro peones y algún que otro alfil, porque ya hace algún tiempo que perdieron torres y caballos. 

Han hecho todo lo posible por perpetuar su hegemonía. Lo más socorrido, que muy pocas veces sale como ellos quieren, ha sido siempre situar lacayos presumiblemente fieles en su lugar. Lacayos que, a las primeras de cambio, acaban negando a sus mentores tres y hasta tres mil veces antes que cante el gallo.

Eso es lo que tiene de los nervios al iracundo y malencarado José María Aznar, por ejemplo. Creyó el ahora desbigotado preboste que lo dejaba todo atado y bien atado... hasta que constató que el melifluo y pánfilo sucesor a quien él mismo designara había decidido pasar de él, de sus consejos, de sus tutelas y de sus tías. 

Parece como si no les fuera posible, pero a ninguno, evitar acabar tropezando siempre en la misma piedra: le pasó a Carrillo con Gerardo Iglesias o a Jesús Gil con Julián Muñoz por poner dos casos cuyos planteamientos políticos y morales estaban en las antípodas... 

Ahora, en Andalucía, Pepe Griñán les ha salido rana a quienes optaron por él para que las cosas pareciera que cambiaban sin que en el fondo cambiara absolutamente nada. Resulta que va el muy "incauto" y quiere poner en práctica lo que siempre se dice que hay que hacer pero que nunca se hace. 

A quienes desde dentro del partido consideran una locura la decisión del presidente de la Junta de hacerse a un lado, les parece criticable contar solamente con 15 días para reunir 7.000 firmas con las que plantar cara a Susana Díaz, consejera de Presidencia, en las primarias anunciadas para el próximo 29 de julio y en las que podrán votar los más de 40.000 afiliados que psoe tiene en la comunidad andaluza. Quienes aprobaron los Estatutos que así lo propicia se rebelan ahora cuando perciben que pueden acabar siendo víctimas de su propio articulado. 

Los más inflexibles defensores del funcionamiento del aparato durante décadas acusan ahora a quienes lo encabezan de manejarlo de la misma forma que ellos lo hicieron siempre. Yo no sé si Susana Díaz es la mejor solución. Está por ver. Tampoco sé si con ella al frente Andalucía saldría ganando o perdiendo, pero lo que sí sé es que este meneo que se le está metiendo al patio andaluz tiene que ser forzosamente saludable. 

El pp no ha tenido más remedio que ponerse las pilas porque ha visto que, si no espabila, es posible que le pueda pillar el toro de una convocatoria anticipada de elecciones con la candidatura a la Junta sin resolver. La bicéfala y coalicionada Izquierda Unida andaluza ha descubierto también que tiene que ponerle ya nombre y apellidos a su candidato... 

El otro patio del psoe, el de más allá de Despeñaperros, ha dejado de bostezar y ha entendido que más le vale empezar a desperezarse cuanto antes de su larga, tediosa e inquietante siesta. Y los dinosaurios andaluces, que siguen agazapados en prácticamente todas las instituciones (consejerías, delegaciones provinciales, diputaciones, sindicatos, oenegés, agencias y trastiendas varias) se revuelven cuando descubren que pueden acabar siendo víctimas de las mismas triquiñuelas y trampas saduceas que ellos inventaron, urdieron y ejecutaron durante decenios.

J.T.