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martes, 12 de mayo de 2015

Ciudadanos y los "españolazos"

El españolazo es ese tipo de ciudadano, por lo general enamorado de “Ciudadanos” que ni sabe, ni parece que le importe mucho, lo que en verdad se esconde tras la piel de corderito de ese joven catalán felizmente “nacido en democracia” y que atiende al nombre de Albert Rivera.
El españolazo medio ha sido o continúa siendo “muy fan” del PP y parece haberse resignado, con el paso del tiempo, a que los rojos existan y hasta ocupen escaños y desempeñen cargos en las instituciones. Pero por muchos años que pasen, lo que el españolazo medio no parece dispuesto a entender es la personalidad propia de territorios históricos como Euskadi o Catalunya entre otros.
El españolazo suele poner a caldo cualquier tentación de admitir  que este país es una suma de maneras muy distintas de entender la vida,  que aplicarles un mismo patrón es andar equivocado ya desde el minuto uno. Al españolazo le gusta dividir, enervar y por lo que suele decir y hacer, no parece que lo suyo sea construir, entenderse, dialogar, pactar…
Hay españolazos horteras, españolazos rudos, españolazos violentos… y luego están los españolazos cultos, que son los peores porque a sabiendas manipulan, argumentan de manera torticera (y anticonstitucional) sobre el funcionamiento del estado de las autonomías e intoxican alentando el sentimiento anticatalanista y antivasco por las cuatro esquinas del ruedo ibérico.
Responden al patrón de insignes españolazos, por ejemplo, el avezado demócrata Herman Terstch o los reconocidos intelectuales Arcadio Espada y Federico Jiménez Losantos.
El españolazo, en estos tiempos electorales, está curiosamente más callado que de costumbre. Afila cuchillos para el domingo 24, dispuesto a ensañarse sin piedad, desde esa misma noche, con aquellos partidos y territorios donde los resultados le suministren la carnaza adecuada.
El españolazo no es que no quiera que se hable de independencia o de derecho a decidir. Es que beligera frontalmente con los movimientos que lo propugnan. El españolazo suele ser cruel con quien no piensa como él, intolerante con quien no comparte sus postulados, y excluyente hasta desembocar, en muchos casos, directamente en la xenofobia.
El españolazo no solo anida en los viveros del PP, sino también en los del PSOE y, de un tiempo a esta parte, nutre en tromba a esa especie de coche-escoba llamado “Ciudadanos” que va recogiendo por los caminos todo el lastre que el bipartidismo ha ido dejando en la cuneta.
Aviso a caminantes: “Ciudadanos” es un partido españolazo puro y duro. En Catalunya lo saben bien y en el resto del país, como no andemos espabilados, lo vamos a acabar sabiendo todavía mejor.
Quienes también lo saben, y están aparentemente encantados con este súbito regalo caído del cielo, son los capitostes de la CEOE, los conspiradores del IBEX-35 y todos aquellos que ven en esta fértil y urgente cosecha de españolazos una oportunidad de oro para poder chafar cualquier expectativa de cambio.

J.T.

lunes, 15 de julio de 2013

Rajoy, como Felipito Takatún: YO SIGO


Así caigan chuzos de punta, queridos ingenuos míos... yo sigo

Corrupción, sobres, entregas en efectivo... Pero qué ordinarieces. Yo... sigo. ¿queréis dejarme en paz?

¿Bárcenas, quién es ese? Que yo sigo, que no os queréis enterar, coño, que sigo. Y si hay otros que quieren jugar a otra cosa por unas u otras razones, esa es su responsabilidad.

Pero vosotros qué os habéis creído? ¿que un presidente puede estar todos los días saliendo al paso de cualquier mariconada? Yo sigo

¿Es que no sabéis, queridos tontuelos, que el Estado de Derecho no se somete a ningún chantaje? Yo...sigo

A ver si os enteráis de una puñetera vez: España es un país serio y yo quiero contribuir a que esto siga siendo así. Y para eso no tengo más remedio que "sacrificarme" y seguir. A ver, repetid conmigo: "Yo sigo".

No seáis pesados, de verdad, ¿cuántas veces os tengo que decir que todo lo que tenía que decir ya lo dije el 3 de febrero? ¿Os queréis enterar de una vez? Que yo sigo, os pongáis como os pongáis.

¿Que la oposición pide mi dimisión? Mira cómo tiemblo. Yo sigo

¿Acaso no me votasteis con mayoría absoluta para estar donde estoy y hacer lo que hay que hacer? ¿Que ahora no os gusta? Pues se siente, chicos, habedlo pensado antes. Yo sigo

Que no os queréis enterar, que no me vais a echar ni con agua caliente, que yo... sigo, que voy a cumplir mi mandato os pongáis como os pongáis. Listos, que sois unos listos

P.D. Felipito Takatún fue un personaje televisivo de los 70 al que dio vida el cómico argentino Joe Rígoli y que hizo fortuna con una machacona frase (“Yo sigo”). Una expresión que durante años toda España repetía en bares, hogares y oficinas. Este lunes, durante su inevitable comparecencia en Moncloa, Mariano Rajoy ha homenajeado a aquel personaje y su conocida frase imitando a Rígoli con acreditada solvencia. Yo sigo = Al final la vida es resistir.

J.T.