Mostrando entradas con la etiqueta derechos sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta derechos sociales. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de octubre de 2015

El TTIP es la OTAN de la economía

Están decidiendo nuestro futuro en Bruselas desde hace dos años y aquí en España, la prensa de papel, las radios y por supuesto las televisiones, permanecen callados. Alguna cosa en la Sexta, Gabilondo, ciertas referencias indirectas en otros medios cuando no queda más remedio... y pare usted de contar.

Por eso tienen tanta importancia, a mi juicio, dos iniciativas puestas en marcha este mes de octubre que ayudan a conocer qué demonios es el Tratado Trasatlántico de Libre Comercio ó TTIP a toda aquella persona interesada en entenderlo.

Una de ellas es el debate actualmente abierto en la web de Espacio Público, un foro que me honro en coordinar y cuya ponencia inicial, publicada a primeros de septiembre, corrió a cargo de la reconocida activista internacional Susan George, presidenta del Transnational Institute de Ámsterdam. Si os tomáis la molestia de consultar la página, comprobaréis que desde entonces hemos tenido el honor de contar en el debate con firmas de distintas sensibilidades que nos ayudan a entender la envergadura de unas negociaciones entre EEUU y la UE que, en el mayor de los secretismos, se proponen acabar con el actual concepto de soberanía de los Estados y cambiar las reglas de juego del comercio mundial. Con el consiguiente perjuicio para el futuro medioambiental y para la salud y los derechos, tanto laborales como sociales, de la mayor parte de la ciudadanía europea.

La otra iniciativa periodística es una publicación extraordinaria de Le Monde diplomatique, dedicada íntegramente al TTIP, en la que aparecen recogidos algunos de los artículos difundidos a su vez en la página de debate de Espacio Público. Desde Ignacio Ramonet a Susan George, pasando por europarlamentarios españoles de todos los partidos que luchan a diario en Bruselas para romper el secretismo de las negociaciones. Esta publicación extra, que Le Monde diplomatique ha titulado "Una OTAN de la economía", acaba de llegar a los quioscos coincidiendo con las jornadas de movilización internacional contra el TTIP que tienen lugar entre el 10 y el 17 de este mes octubre.

Hace seis meses escribía yo esto en mi blog sobre el dichoso Tratado: "Una gran conspiración contra nuestros derechos y libertades, que más pronto que tarde afectará sin remedio a nuestras vidas, se está fraguando a nuestras espaldas con la connivencia de los gobiernos europeos y el silencio cómplice y canalla, una vez más, de los medios de comunicación. Lo que nos ha ocurrido hasta ahora no es nada para lo que nos puede llegar a pasar. ¿Por qué? Porque para las empresas que gobiernan el mundo, las leyes que todavía protegen en Europa al ciudadano medio son un maldito estorbo. ¿Y qué se hace con los estorbos cuando se tiene poder? Eliminarlos. En ello están. No hacemos más que retroceder, pero no tienen suficiente. A quien piense que esto del neoliberalismo nos está hundiendo en la miseria solo le diré una cosa: esto no ha hecho más que empezar."

Todo lo que se hable sobre el TTIP siempre será poco. Por eso os invito a ilustraros con las interesantes intervenciones en el debate que Espacio Público va publicando en la web, y también en el número especial que Le Monde diplomatique le dedica al tratado.

Es algo que nos concierne muy directamente; algo de lo que, me temo, hablaremos mucho en breve para vergüenza y oprobio de la profesión periodística y de los medios de comunicación de nuestro país quienes, siempre fieles a sus amos, han practicado hasta ahora el más elocuente de los silencios.

J.T.




lunes, 18 de mayo de 2015

TTIP. El Tratado con el que nos quieren machacar definitivamente

Una gran conspiración contra nuestros derechos y libertades, que más pronto que tarde afectará sin remedio a nuestras vidas, se está fraguando a nuestras espaldas con la connivencia de los gobiernos europeos y el silencio cómplice y canalla, una vez más, de los medios de comunicación.

Lo que nos ha ocurrido hasta ahora no es nada para lo que nos puede llegar a pasar. ¿Por qué?
Porque para las empresas que gobiernan el mundo, las leyes que todavía protegen en Europa al ciudadano medio son un maldito estorbo. ¿Y qué se hace con los estorbos cuando se tiene poder? Eliminarlos. En ello están. No hacemos más que retroceder, pero no tienen suficiente. A quien piense que esto del neoliberalismo nos está hundiendo en la miseria solo le diré una cosa: esto no ha hecho más que empezar.

Algunos datos:

Quieren controlar operaciones comerciales valoradas en dos mil millones de euros diarios (2.000.000.000... ¡¡al día!!, ¿multiplicamos por 365?) entre Europa y Estados Unidos que son, por ahora y con permiso de China, las dos zonas más ricas del planeta.

En Europa existen 1.200 productos químicos cuyo uso en la agricultura está terminantemente prohibido. ¿Sabéis cuántos de estos productos están prohibidos en Estados Unidos? Pues la exorbitante cantidad de 12. El uno por ciento.

Las empresas norteamericanas no parecen dispuestas a tolerar esto. Son trabas para sus negocios porque allí, por ejemplo, se comercializa carne hormonada o tratada con antibióticos sin problemas y en Europa, de momento, al menos que lo especifiques en una etiqueta, eso no es legal. Digo de momento porque están en ello. La Comisión Europea y EEUU llevan años negociando en secreto para cerrar un acuerdo que abra las puertas al comercio puro y duro caiga quien caiga.

Como nos podemos imaginar, caeremos los de siempre, porque tanta protección laboral y ambiental a los americanos les parece de blandengues, un obstáculo y una tocadura de narices a la que están empeñados en ponerle fecha de caducidad.

Cómo será el asunto de serio, que las actas y las notas de lo que llevan hablado hasta ahora no se las dejan consultar libremente ni siquiera a los diputados europeos: solo a unos cuantos de entre ellos a los que se permite acceder pero en lugares concretos, por un tiempo determinado y sin posibilidad de tomar notas ni fotografías.

Nos están preparando una encerrona histórica de dimensiones escandalosamente descomunales. De manera sinuosa e implacable, se va instalando lo que Susan George llamó en su día "el ascenso de la autoridad ilegítima"

Conclusión:

Los gobiernos democráticos van transfiriendo poco a poco una buena parte de sus competencias a las grandes multinacionales, que son las que realmente gobiernan el mundo. Es decir, pierden poder e influencia, deciden cada vez sobre menos cosas y hay ejecutivos como el de Mariano Rajoy que encima acceden a ello encantados de la vida.

La conspiración de marras se llama TTIP y en este periódico, en Público, han escrito sobre ella expertos con una autoridad académica y económica de la que yo carezco. Pero aún así no me resisto a esbozar cuatro líneas con lo que yo entiendo que nos interesa saber a los profanos, aunque sea por encima, antes de que nos pille definitivamente el toro.

Todo empezó en los setenta, en Estados Unidos, con los think thank, esas "conspiraciones" de los poderosos que mueven el mundo y que se pasan por el forro los resultados de las elecciones democráticas de medio planeta. Billones de dólares llevan gastados desde entonces en fundaciones privadas con un solo objetivo: instalar y propagar el "pensamiento único", esa bastarda idea de que si eres pobre es por tu culpa y que bajar los impuestosos a los ricos es bueno para la marcha general de la economía. ¡Mentira!

Luego se inventaron las reuniones anuales de Davos, amparados por el Foro Económico Mundial en las que solamente sobrevuela una idea: gobernar el mundo según los más desprejuiciados y canallas postulados del capitalismo. Llevan años planificando y luchando para instaurar el Acuerdo Trasatlántico para el Comercio y la Inversión -Transatlantic Trade and Investment Partnership-(TTIP) y no pararán hasta conseguirlo, sobre todo porque en los últimos años les ha nacido una coartada que refuerza su argumentario de partida: hay que contarrestar la "amenaza" china.

La existencia de conversaciones para los acuerdos TTIP se  conoce desde hace relativamente poco tiempo, pero están en ello desde poco después que cayera el muro de Berlín. La génesis fue el Diálogo Comercial Transatlántico (TABD) una iniciativa que pusieron en marcha el departamento de Comercio de EEUU y la Comisión Europea para -ojo al simpático eufemismo- "armonizar las economías de ambas potencias".

El TABD tiene 70 megaempresas miembros que se han dedicado desde entonces a explicar a burócratas y políticos cuáles debían ser las certificaciones y regulaciones adecuadas para que la economía funcione como a ellos les interesa. Aunque no conocemos en qué consisten exactamente los misteriosos y preocupantes acuerdos TTIP, sí sabemos a lo que aspiran: traducido al castellano de andar por casa, se trata lisa y llanamente de obtener una carta de libertades para las empresas multinacionales y un catálogo de derechos con responsabilidad cero.

Los sectores europeos más afectados por el TTIP serán la alimentación y la agricultura. Y los pequeños agricultores, los grandes perdedores. La industria química quiere que se desregulen las leyes medioambientales y laborales... y luego está el fracking, las farmacéuticas... y un tribunal especial para dirimir contenciosos por encima de las legislaciones de los países otrora soberanos y que beneficiará descaradamente los intereses de las multinacionales.

En resumen, un atentado a nuestros derechos en toda regla sobre el que lo que podamos llegar a hablar será siempre poco. Quienes tendrían que difundirlo y alertarnos sobre todo esto, los políticos y los medios de comunicación, no parecen estar mucho por la labor.

Por eso, desde mi analfabetismo técnico sobre el asunto, he pensado que debía aportar mi granito de arena. Seguiré estudiándomelo lo mejor que sepa y pueda y, cada vez que encuentre algo que me parezca interesante difundir, procuraré hacerlo.

J.T.

Para quien esté interesado dejo aquí algunos enlaces con información, a mi juicio interesante, sobre el TTIP.

http://www.frentecivicosomosmayoria.es/wp-content/uploads/2014/06/FCSM.-TRATADO-DE-LIBRE-COMERCIO-ENTRE-UE-Y-EE.UU_..pdf

http://blogdepedrochaves.blogspot.com.es/search?updated-min=2014-01-01T00:00:00-08:00&updated-max=2015-01-01T00:00:00-08:00&max-results=11

http://blogs.publico.es/dominiopublico/13110/ttip-poderoso-caballero/

http://www.publico.es/internacional/rap-explica-ttip-tres-minutos.html

http://blogs.publico.es/ana-barba/2014/10/24/cuando-descubras-que-eres-contrario-al-ttip-puede-ser-tarde/

http://www.attac.tv/2014/06/19114

http://blogs.publico.es/dominiopublico/13117/13117/

http://blogs.publico.es/econonuestra/2015/05/14/los-municipios-europeos-contra-el-ttip

http://especiales.publico.es/publico-tv/en-clave-tuerka/473300/en-clave-tuerka-ttip

http://especiales.publico.es/publico-tv/la-tuerka-diaria/499645/ttip-andalucia-y-eeuu

http://especiales.publico.es/publico-tv/eko/490525/eko-el-tratado-clandestino

http://www.publico.es/internacional/ocho-motivos-hay-preocuparse-tratado.html













lunes, 26 de agosto de 2013

¿Conseguirá la derecha acabar con los sindicatos?

Yo quiero tener quien me defienda. Tengo claro que solo, frente a la vocación depredadora del patrón, no soy nada. Por eso quiero que existan los sindicatos. Por eso me parece básico que su existencia sea, como lo es, un derecho constitucional.

Ahora que atraviesan horas bajas creo que es el momento de gritar a los cuatro vientos que los sindicatos son imprescindibles y que no podemos dejar que nos los quiten por mucho corrupto que se demuestre que hay o ha habido en sus filas. La campaña que desde hace ya varios años llevan a cabo buena parte de los medios de derechas contra los sindicatos no tiene por objeto, contra lo que parece, denunciar corruptelas puntuales ni personas concretas sino poner en cuestión la esencia misma de la organización a la que pertenecen los denunciados.

Como en tantas otras instituciones, en las filas sindicales también hay corruptos a los que la justicia, previa denuncia y presentación de pruebas, acabará poniendo en su sitio. Con absoluciones o condenas a personas que forman parte de una organización, pero no a la organización misma. Sin embargo, la machacona propaganda de la derecha más rancia ha conseguido que cale en la sociedad una propensión hacia el desprestigio no de unas personas, sino de unas instituciones imprescindibles para impedir que los defensores del liberalismo más salvaje acaben campando a sus anchas sin ninguna fuerza social que ataje su avaricia depredadora.

Es verdad que los sindicatos, tal como los conocemos hoy, han quedado anticuados, que se mueven entre teorías y mecanismos de acción que han perdido mucha eficacia. Es ya imprescindible que espabilen cuanto antes y se dejen de tentaciones sectarias y corporativistas. Pero también es verdad que a los sindicatos les debemos mucho en este país y es el momento de no olvidarlo. Es el momento de no olvidar el sacrificio personal y vital de personas como Marcelino Camacho (CCOO), encarcelado durante años por luchar por nuestros derechos. Es el momento de poner en valor los muchos méritos de Nicolás Redondo (UGT), entre los que figura no haber dudado en enfrentarse a su propio partido cuando le pareció que éste escoraba hacia la derecha de una manera a su juicio inaceptable. 


Gracias a Camacho, Redondo y a quienes les acompañaban en la lucha hace cuarenta años se consiguieron mejoras sustanciales en la calidad de vida de millones de trabajadores. Se pelearon, y se ganaron, derechos sociales y laborales que ahora nos quieren arrebatar sin piedad, a poco que nos despistemos y perdamos la memoria o la perspectiva.


Como dijo no hace mucho Iñaki Gabilondo: "Qué bien asfaltado les estamos dejando el camino a quienes realmente nos explotan cada día. ¡Acabemos con los sindicatos! Sí. Dejemos que la patronal y los bancos regulen los horarios, las pensiones, los sueldos, las condiciones laborales y los costes del despido. Verán cómo nos va a ir con la reforma del mercado laboral, cuando los sindicatos dejen de existir y no puedan convocarse huelgas ni manifestaciones”. 

A los jóvenes que abominan de los sindicatos dado el pésimo momento por el que atraviesa su prestigio, yo les digo: ¿Por qué no os planteáis remozar, remover y modernizar las organizaciones sindicales de clase desde dentro? Cambiadlo todo si así lo creéis oportuno, pero los sindicatos están ahí para aprovechar su existencia lo mejor posible. Con sus consolidadas infraestructuras, son un instrumento de resistencia y de lucha indispensable. No olvidemos nunca eso. Porque se trata de un dique de contención imprescindible para que los desaprensivos que mueven los hilos de nuestra desesperanza no acaben, como sueñan, machacándonos sin piedad. Por mucho corrupto que se acabara demostrando que hay en los sindicatos, yo quiero tener quien me defienda.


J.T.


martes, 30 de julio de 2013

Vacaciones de verano, ¿para quién?


El día treinta y uno te despedías de muchos compañeros, que se marchaban en agosto de vacaciones, y el día uno besabas y abrazabas a los que volvían, que llegaban todo relajados y lustrosos. Durante los desayunos y los pasilleos de ese día y los siguientes te enterabas de lo bonito que estaba Praga o te empapabas, nunca mejor dicho, de fotos y detalles de las cataratas del Iguazú.

Mi costumbre de no hacer vacaciones por estas fechas me ha llevado a vivir variados momentos como los que acabo de contar. Toda una sabrosa liturgia en épocas de vino y rosas. Por lo general la gente tenía una cosa llamada trabajo fijo, el concepto "ere" no había aparecido en el horizonte -por lo que ni siquiera existía tal término- y en las empresas periodísticas, que son las que mejor conozco, el becario que llegaba en julio era becario, y no sustituto explotado, y en los medios de comunicación aún mandaban los periodistas, no los gerentes.

Pronto llegaron los contratos por obra, promovidos por cierto por un ministro, entonces socialista, llamado Boyer; se oteaba en el horizonte la aparición de los contratos basura y algunos desmanes más, pero la gente todavía solía contar con las vacaciones como parte de la rutina familiar y laboral. Ahora, para quien todavía pueda hacerlo, empieza a resultar arriesgado planificar cualquier descanso con demasiado tiempo de antelación.

Las últimas tropelías en materia de legislación laboral, y la torticera aplicación que los empresarios se han apresurado a hacer de ella, han llevado a muchos trabajadores a no diseñar ya demasiados planes a largo plazo. Ahora casi nadie sabe qué va a ser de su vida no el año que viene, sino ni siquiera dentro de seis meses. ¿Cerrará la empresa? ¿Me echarán? ¿Harán otro ere? ¿Me bajarán el sueldo?

Miles de empresas donde se producían esos entrañables relevos vacacionales de julio y agosto ya no existen. Muchas de las que quedan en pie han metido tales tijeretazos, gracias a la reforma laboral, que las plantillas se han quedado esqueléticas, desmotivadas, con los sueldos rebajados y con el miedo metido en el cuerpo.

España iba a cambiar tanto que no la iba a reconocer ni la madre que la parió, dijo alguna vez alguien. Creo que el autor de esta frase no se podía imaginar que ese cambio iba a ir por donde ha ido: Casi seis de cada diez jóvenes, en paro -de los jóvenes que quedan aquí, porque decenas de miles se han marchado ya fuera del país. Seis millones de personas que, queriendo y pudiendo trabajar, no encuentran el modo de hacerlo. Decenas de miles de trabajadores obligados a darse de alta en autónomos para continuar haciendo el mismo trabajo que hacían pero ya como proveedores y facturando, es decir, cobrando mucho menos por lo mismo que hacías antes y buscándote tú la vida con hacienda y la Seguridad Social. ¡Ah! y allá tú si te tomas vacaciones...

Es verdad que este miércoles y este jueves las carreteras y los aeropuertos vuelven a un trasiego muy por encima de lo habitual.  Pero mucho me temo que en los maleteros de los coches y en las mochilas de las estaciones va metido mucho menos optimismo que en otras épocas. Nos han hecho más pobres, más indefensos, menos seguros. Han quitado un buen bocado de protección a los jubilados y muchas esperanzas a los más jóvenes...

Y el figura que ha perpetrado todo esto en tan sólo dieciocho meses, el responsable máximo del desaguisado, es quien comparece este jueves para contarnos que la cosa mejora que es un primor, que nos espera un estupendo futuro y para negar, antes que cante el gallo, a su correligionario y otrora amigo Bárcenas tres y tres mil veces si es necesario.

En aquellas empresas que aún no han cerrado, este uno de agosto no creo que se hable de Praga ni del Iguazú: quizás sintonicen la tele o la radio para ver qué cuenta el elemento. El millón de familias que ya tiene a todos sus miembros en paro estarán en casa, así que de ellas no se va a librar tampoco. Ni de los que estén en la carretera, que para eso existe la radio. Hay expectación, por mucho uno de agosto que sea.

J.T.

lunes, 8 de julio de 2013

Peor que en 2015, dice el tío


Ni para replicarle a su crítico predecesor se apea el peligroso Mariano de su manida y cansina cantinela:

-Estamos haciendo lo que hay que hacer
-Nadie podrá decir que no estamos tomando decisiones
-Los balances se hacen al final

Tuvo, eso sí, un ligero atisbo de socarronería cuando remedó aquel manoseado "España va bien" y lo convirtió en un atrevido "España va mejor". Y ese cachondo que Rajoy lleva dentro, según mi amigo Javier B. y algunos otros incondicionales del todavía presidente, remató con una osadía más:

- Estamos peor que en 2015

En la Fundación FAES, terreno hostil, Mariano fue soltando lindeza tras lindeza durante veinte minutos este domingo. Lo hacía mirando al tendido mientras a su izquierda, con ese aire de inspector de Hacienda que esgrime desde que en 1976 aprobara las oposiciones, su antecesor no movía ni uno solo de sus trabajados músculos y mantenía esa mirada fría y autosuficiente de jarrón chino que se resiste a convertirse en florero.

Se veían en persona por primera vez desde la teledirigida reprimenda televisiva. Mes y medio ha transcurrido desde la entrevista a Aznar en Antena 3 Televisión y Rajoy quiso aprovechar para replicarle pasando lista: “Solo en el último mes el Consejo de Ministros ha aprobado entre otras, y digo entre otras... la ley de educación, la de emprendedores, la reforma de la Administración, la autoridad fiscal independiente, la ley de unidad de mercado, la de morosidad, las soluciones para Ayuntamientos y universidades con problemas financieros, y la creación de la comisión de expertos para reforma sistema tributario"

En lugar de avergonzarse del terrible listado de tropelías perpetradas, va el tío y se pone a presumir de lo mucho que machaca a los ciudadanos. A tenor del lugar donde lo hacía, podría entenderse como una rivalidad de patio de colegio en la que los más gallitos compiten por ver quién es el más perverso, el más malvado, el más cabrón en definitiva. Y la verdad es que, a lo tonto, el gafotas de la barba le va ganando terreno al chulo bajito de bigote afeitado: "Te jodes, Josemari, parece que pensara, en un año y medio me he llevado por delante más derechos laborales, sociales y ciudadanos que tú en dos legislaturas, con todo lo malísimo que te las das de ser"

No sólo se limitó Rajoy en FAES a enumerar fechorías ya consumadas sino que sacó pecho para presumir de los próximos machaques que nos esperan: "En breve -añadió- vamos a aprobar la reforma energética, la racionalización de la Administración local, la ley de telecomunicaciones, la reforma de las pensiones, y haremos un informe de evaluación de la reforma laboral que puede llevar o no a decisiones”. 

No se quedó ahí porque también insinuó la posibilidad de una nueva vuelta de tuerca a la reforma laboral, que es lo que quiere Bruselas, y también la patronal. Así se entiende lo del "estamos peor que en 2015": nos va metiendo de lleno en la mierda para luego poder vender como mejora que nos presta una manguera para ducharnos.

Aznar y Rajoy este domingo en Guadarrama, con su estudiado look veraniego y sus tintes de pelo al día, se habían desayunado con los primeros trinos procedentes de Soto del Real. Se exhiben en el estrado pero se escabullen en los pasillos (nunca un periodista a menos de tres metros de distancia) mientras en los calores carcelarios se va cociendo a fuego lento el hombre que durante veinte años los tuvo a salvo de preocupaciones económicas. El nombre y los números de Bárcenas sobrevuelan en cada lugar en el que uno u otro aparecen en público.

-  Estamos peor que en 2015

Sobre todo estamos peor, Mariano, quienes aspiramos a que para esa época Bárcenas haya cantado ya todas las óperas de Verdi juntas y eso signifique que tú y muchos de los tuyos nos hayáis dejado en paz de una puñetera vez.

J.T.