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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Y ahora, a por Ramón Espinar


El ataque a Ramón Espinar es solo un apunte más en un ya largo y cansino suma y sigue. Fusilan mal pero disparar, disparan. Fusilaron mal a Juan Carlos Monedero quien, a medida que va pasando el tiempo, incrementa su autoridad moral hasta el punto que lo que dice y escribe es tomado siempre, tanto por amigos como por enemigos, con interés y respeto. Un referente. A Errejón no llegaron a fusilarlo, pero lo de la presunta irregularidad de la beca en la universidad de Málaga puso cachondos a los socialistas andaluces con Susana Díaz a la cabeza durante meses. Luego todo quedó en agua de borrajas pero enredar, enredaron. Mucho. Ahora le ha tocado a Espinar. Suma y sigue.

Intentaron también, con un fantasmal y vergonzoso informe policial llamado PISA, acabar con Pablo Iglesias, y como los promotores de la iniciativa fueron desautorizados hasta siete veces por los tribunales la nueva estrategia parece que es, si concedemos credibilidad a las palabras del veterano conspirador Luis María Anson, poner el CNI a currar a ver cómo pillan en un renuncio al incómodo líder de Podemos, control de su vida privada incluido. La Stassi resucitada.

Han ido también a por Rita Maestre por aquella célebre protesta universitaria en la capilla de la Complutense, y a por Guillermo Zapata por controvertidos tuits escritos en la red cuatro años antes de ser concejal. Y a por la jueza Rosell, y a por Echenique... El asunto es enredar, crear confusión, obligarles a explicarse y que sus comparecencias en las ruedas de prensa y en los juzgados sea lo que finalmente permanezca en la memoria de la gente. Que quede la foto, aunque luego todo acabe en agua de borrajas. Da igual que sea mentira, pero que se expliquen. A Carmena llegaron a cuestionarle hasta su modesta manera de veranear. Busquemos, busquemos, que algo encontraremos. Y ahí están a piñón para ver cómo desprestigian, cómo desactivan o cómo paran a las caras visibles de un movimiento imparable.

Con ataques como el de este miércoles a Ramón Espinar se equivocan. Se equivocan porque aquellos a quienes quieren hundir  son tan solo representantes de lo que significa un poderoso movimiento de indignación y protesta incubado durante años, que explotó el 15M, y que cada día que pasa va a más, en la medida en que mayores son los abusos, las injusticias  y la pérdida de calidad de vida que sufre el ciudadano medio. Por mucho que se intente hundir a todo aquel que ose asomar la cabeza.

Ahora le ha tocado a por Ramón Espinar, cuyo presunto "pecado" es haber aceptado ahorros familiares para meterse en un piso de una habitación en un barrio de Alcobendas, a veinte kilómetros de Madrid; esperar a que lo construyeran y comprobar cuando se lo dieron que no ganaba lo suficiente para pagar la cuota mensual de la hipoteca. Así que se lo quitó de encima, devolvió a su familia lo que le habían prestado y al menos no perdió dinero, que también podía haberle ocurrido. Los diecinueve mil euros euros a su favor parecen ser ahora el quid de la cuestión. Pongámosles nerviosos. Obliguémosles a comparecer y a ver si con un poco de suerte meten la pata y dicen inconveniencias a las que sacar punta. Así, si no los pillamos por aquello de lo que les acusamos, les pillaremos en algún renuncio cuando les nervios acaben jugándoles una mala pasada. Presionémosles hasta que exploten.

Llevan dos años largos buscando hasta debajo de las piedras y continuarán haciéndolo con quien despunte lo más mínimo. Como lo único que parecen sacar en claro hasta ahora es que se trata de gente normal, ni más santos ni más malvados que el común de los mortales, quizá sea de ahí de donde procedan las ganas que les tienen quienes están de corrupción hasta arriba. Como saben que ni en broma superarían la prueba del algodón, le pasan la bayeta a sus adversarios y, cuando creen haber encontrado una miserable mota de polvo, ponen el altavoz y el ventilador a máxima velocidad a ver si acaba cayendo la breva. Así, mientras desvían el foco y obligan a los atacados a dar explicaciones, ellos pueden continuar con lo suyo.

Este miércoles le ha tocado a Ramón Espinar. ¿Quién será el siguiente?

J.T.

domingo, 13 de abril de 2014

Paripé semanasantero en el gobierno andaluz


Una vez finalizado el patético sainete con el que el gobierno andaluz ha dado paso a la Semana Santa actuando como avezado telonero de las fiestas, ¿qué imagen se ha trasladado fuera de Andalucía? ¿qué es lo que va a quedar para la posteridad de todo este ridículo asunto?

Veamos: Comenzó el culebrón con el desalojo que, el domingo seis de abril por la mañana y a instancias de Ibercaja, el gobierno pepero del ayuntamiento sevillano llevó a cabo en una utópica corrala “okupada” desde hace dos años por una veintena de familias.

Acto seguido, los desalojados decidieron protestar acampando a las puertas del ayuntamiento, en Plaza Nueva, pleno centro de Sevilla. A quien no conozca la ciudad quizás le suene a coña, pero lo más grave de la acampada no era la protesta en sí sino que estaba teniendo lugar, a menos de una semana del domingo de Ramos, en uno de los puntos más concurridos durante el paso de las cofradías, en un trozo de trayecto intocable para las hermandades que a partir de tan señalado día “okupan” esa zona de la ciudad y a cuyo panal de sagrada miel acuden a granel decenas de miles de sevillanos y turistas de toda procedencia y condición que la atestan y la rebosan.

Era intuible, pues, que el problema iba a estar resuelto antes que llegara el domingo de Ramos por lo civil o por lo militar. Pero lo que ni siquiera el pp creo que podía imaginarse era que, con el desalojo, iba a propiciar la primera crisis con luz y taquígrafos en dos años entre los socios del gobierno andaluz.

La Consejería de Fomento, gestionada por Izquierda Unida, decide tres días después del desalojo de la corrala "Utopía" empezar a repartir llaves de casas entre los acampados en Plaza Nueva. Llaves que los "afortunados" muestran felices ante las cámaras de televisión.

- Ah, no. Eso no puede ser, hasta ahí podríamos llegar, clama la presidenta socialista andaluza que se declara puenteada por sus socios de coalición. Que a mi Botín y a mi Fainé, con los que me hago fotos tan estupendas y que me van a soltar una pasta tan gansa no los puedo desairar yo así como así. Y menos con la delicadeza con la que me besan la mano. Además, tenemos una lista de espera de más de doce mil familias, personas que necesitan vivienda y que aguardan pacientemente sin "okupar" ninguna hasta que les toque su turno.

- ¿Qué os creéis, que esto es Venezuela? -le llega a decir un socialista a uno de sus socios izquierdosos unidos.

En resumen: gran pollo a las puertas de la semana de "pasión". Hasta hora habían sabido lavar los trapos sucios en casa, pero esta vez el asunto va a trascender. Mucho.

Tarda poco Susana Díaz, la presidenta andaluza, en pegar un sonoro puñetazo encima de la mesa

- O le volvéis a quitar las llaves a los utópicos esos u os meto un puro que os vais a enterar. Le retiro a Fomento las competencias de Vivienda por decreto, y punto.

- Vale, vale, no te pongas así, mujer. Vamos a hablar, venga, le contestan sus atónitos socios - Hablamos lo que queráis, pero yo redacto el decreto y lo firmo. Ya veremos si lo publico o no

Horas y horas de conversación durante el jueves parecieron no servir para nada porque a las seis de la mañana del viernes once de abril, viernes de dolores, el decreto transfiriendo a Hacienda, consejería en manos del Psoe, las competencias de Vivienda que hasta ese momento tenía Izquierda Unida aparecía publicado en el BOJA (Boletín Oficial de la Junta de Andalucía).

- Ostras, Pedrín, que ha tenido huevos la tía de cumplir su amenaza

Los pesos pesados de Izquierda Unida en Andalucía se encierran a deliberar en sus oficinas del parlamento regional a primera hora del viernes. Está también Cayo Lara, el baranda nacional, que ante la dimensión de la presunta tragedia se planta en Sevilla tras viajar desde Madrid en el primer Ave de la mañana. Pasan horas, muchas.

- Hasta que la presidenta no retire el decreto hemos decidido suspender "momentáneamente" el pacto de gobierno, declara a mediodía Maíllo, responsable de IU en Andalucía, cuando hacen un receso para comer. 

En el Psoe empiezan a matizar

- Lo que queremos es que nos justifiquen jurídicamente las razones que les han llevado a tomar esa decisión 

Y se vuelven a reunir tres representantes del Psoe y tres de Izquierda Unida para intentar desatascar el asunto. Durante esa jornada, la cifra de beneficiados por la decisión de la consejería que dirige Elena Cortés va bailando. ¿Se han entregado diez, doce, quince llaves de viviendas? No hay quien lo aclare y menos aún los desalojados quienes, asustados, han desaparecido de escena en pleno combate. Al final se quedan en ocho las familias cuya necesidad de amparo parece que no admite duda... legal. Porque a todo esto, de lo que se habla es de legalidad.

Lo que se negocia no tiene nada que ver con el origen del conflicto sino con "a ver qué salida le buscamos al charco en el que nos hemos metido. Sabido es que los problemas de los seres humanos como tales, cuando los políticos se enfrascan en luchas de poder y de competencias, no son precisamente lo prioritario. Eso es "asín". Y en el caso que nos ocupa eso empezó a seres más "asín" cuando unos y otros, lanzados ya sus respectivos órdagos, empezaron a asumir la dimensión del lío político en el que se habían metido y a calibrar lo mucho que podían perder y lo poco que iban a ganar. ¿Los desahuciados? ¡Ah!, si, es verdad. Bueno, bien, sin problema, ya nos ocuparemos de ellos...

Que hay que dar marcha atrás empieza a parecer evidente. Claro que ahora hay que encontrar la manera de vestir al muñeco. Son las once y media de la noche y las cabezas echan humo. Se acaba la reunión ¿fumata blanca? Parece que no. 

- A partir de ahora continuaremos hablando por teléfono hasta encontrar una solución, declaran los negociadores a la salida. 

Los periódicos de papel imprimen pues sus ediciones contando que las espadas continúan en alto. Pero de madrugada Susana Díaz los deja viejos: ha decidido retirar lo retirado y devolver las competencias de Vivienda a Elena Cortés con un decreto que inmediatamente se publica en el BOJA y que empieza así: "Decreto de la Presidenta 2/2014, del 11 de abril, por el que se deroga el Decreto de la Presidenta 1/2014, del 10 de abril..." 

En virtud del acuerdo, "las ocho familias realojadas ya de forma transitoria en viviendas públicas de la Junta podrán permanecer provisionalmente en los pisos hasta que los servicios sociales comunitarios ratifiquen su situación y acrediten de manera fehaciente el riesgo de exclusión social. En el caso de las otras nueve familias que iban a ser realojadas en viviendas de alquiler privado, el realojamiento se suspende hasta que las circunstancias necesarias para su realojamiento queden debidamente acreditadas". Quedan cinco de las que nadie habla, como muy bien me hace notar mi querida Alicia Gutiérrez, sobre las que nadie pregunta. Misterio misterioso. 

Quieren acabar con la pesadilla cuanto antes, así que hasta el siguiente desencuentro, cero al cociente y bajo la cifra siguiente. Las cofradías sevillanas van a dormir tranquilas. La Borriquita, la Paz, La Estrella y demás hermandades pueden ya invadir tranquilamente la ciudad este domingo. No se encontrarán en su recorrido con ningún desalojado coñazo acampado exigiendo techo. 

Me preguntaba al principio qué quedará para la historia de todo esto. Parece que un vergonzoso bochorno y... elecciones anticipadas. Y mientras tanto, cada uno a seguir disfrutando de sus respectivos sillones, que se está muy a gustito en ellos tocando pelo, qué coño.

J.T.