Menos mal que no ha habido víctimas mortales. No es casualidad. El mérito tiene nombres y apellidos, los de todos aquellos profesionales que se dedican a calcular, prever y adelantarse a este tipo de acontecimientos. Son técnicos, expertos, funcionarios de los servicios públicos… A todos ellos se debe que los desalojos se pudieran realizar en tiempo y forma, que no existieran falsas alarmas, que no cundiera el pánico. Parece fácil pero no lo es, por mucho que sea su trabajo. No todos los días nos visita un volcán como el de La Palma.
domingo, 3 de octubre de 2021
El volcán y los periodistas
Menos mal que no ha habido víctimas mortales. No es casualidad. El mérito tiene nombres y apellidos, los de todos aquellos profesionales que se dedican a calcular, prever y adelantarse a este tipo de acontecimientos. Son técnicos, expertos, funcionarios de los servicios públicos… A todos ellos se debe que los desalojos se pudieran realizar en tiempo y forma, que no existieran falsas alarmas, que no cundiera el pánico. Parece fácil pero no lo es, por mucho que sea su trabajo. No todos los días nos visita un volcán como el de La Palma.
¿Tendremos garantizadas las pensiones?
Con esto de las pensiones no puedo evitar continuar con la mosca detrás de la oreja. A ver si yo lo entiendo: el ministro que este jueves en el Congreso, frente a una enmienda a la totalidad del PP, defendió el anteproyecto de ley de garantía del poder adquisitivo de las pensiones, ese ministro llamado José Luis Escrivá ¿es el mismo que pocos días antes, en el diario Ara, había disertado sobre la posibilidad de extender la edad de la jubilación hasta los 75 años, por mucho que intentara matizarlo después sin demasiado éxito?
sábado, 2 de octubre de 2021
Las peligrosas amistades de Pablo Casado
El primer tiro en el pie de Pablo Casado lo disparó un resucitado Mariano Rajoy el lunes en Santiago de Compostela cuando vino a reconocer que la corrupción (algo con lo que, como es bien sabido, él no tuvo nada que ver) está en el origen del crecimiento de lo que llamó “partidos populistas y partidos contagiados por los populistas”.
El martes 28 en Valladolid Vidal Quadras, fundador de Vox tras abandonar el PP en 2014, reapareció en la convención de su antigua casa para insistir en las tesis que en su día le hicieron marcharse: “Cuando todavía escucho a destacados dirigentes del PP afirmar que el Estado de las autonomías es la historia de un éxito –dijo-cuesta sobreponerse al estupor, a estas alturas de la historia, de semejante ceguera”.Ciego no sabemos pero sordo desde luego sí que pareció Casado ante “semejante cuestionamiento” de la Constitución. Permaneció tan impasible y se quedó igual de callado que este verano en Ávila, en otro cónclave pepero, cuando Ignacio Camuñas, también fundador de Vox, proclamó que “lo que ocurrió en el 36 no fue un golpe de Estrado” y a continuación se despachó a gusto proponiendo la desaparición de los partidos autonómicos del Congreso de los Diputados e instando a Casado a conseguirlo cambiando la ley de Régimen Electoral apenas el PP vuelva al gobierno: “Es muy fácil, Pablo, solo tienes que añadir un parrafito en la ley de Régimen Electoral, artículo 5-6 creo que es, luego te lo digo. Para hacerlo basta con 176 votos”.
Suma y sigue: el miércoles en Madrid el as en la manga del día fue Nicolas Sarkozy, a quien Pablo Casado presentó así: “Lo que queremos hacer es tomar los buenos ejemplos de gestión –dijo sin pestañear mientras miraba arrobado al ex presidente francés-, los buenos ejemplos siempre basados en los principios y valores compartidos…” Veinticuatro horas después, un tribunal francés hacía pública la condena de un año de cárcel contra semejante adalid de “los buenos ejemplos” por financiación ilegal de la campaña electoral del 2012. A partir de ahora tendrá que llevar durante ese tiempo un brazalete electrónico que monitorice sus movimientos. Aunque se libre de la cárcel, con esa medida queda señalado como un delincuente. Se trata de la segunda sentencia de cárcel en los últimos siete meses contra Sarkozy, que ya fue condenado a tres años de prisión –uno de ellos, firme– por haber intentado corromper a un juez en otro asunto judicial. “Principios y valores compartidos”, ¡qué estupenda ocasión para permanecer callado desperdició una vez más el líder del PP!
Por si no era suficiente el jueves, en Sevilla, José María Aznar y Mario Vargas Llosa elevarían un poquito más el listón de los desafueros. El primero mofándose del presidente de México: “dice usted que España tiene que pedir perdón… y usted cómo se llama? Andrés Manuel López Obrador, ¿Andrés por parte de los aztecas, Manuel por parte de los mayas? ¿y López qué es, una mezcla de ambos?, ¿y Obrador? Y remató: ¡Hombre, es que es que si no hubiesen pasado algunas cosas, perdone, usted no estaría ahí!”.
El festival de despropósitos sevillano lo cerró un Vargas Llosa cada vez más desmelenado y con menos filtros, si es que alguna vez los tuvo: “Lo importante de unas elecciones –se despachó el insigne Nobel- no es que haya libertad en esas elecciones, sino votar bien y votar bien es algo muy importante porque los países que votan mal como ha ocurrido con algunos países latinoamericanos lo pagan caro; entonces no hay que engañarse, las elecciones libres son muy importantes pero también es muy importante que quienes votan voten bien. Votar bien no es fácil”.Según aseguran en el partido, el objetivo de Casado con esta convención era "ensanchar al PP a su izquierda y derecha". Menos mal. No quiero imaginarme quiénes habrían sido los invitados ni qué cosas hubiéramos llegado a oír si solo se hubiera propuesto ensanchar por la derecha.
Vas a ser un buen presidente, le dijo Aznar, vas a gobernar bien, le aseguró Sarkozy, te votaré, le prometió el novelista peruano, dentro de poco habrá que cambiar otra vez la ley de pensiones, supongo que la tendrás que cambiar tú, le advirtió Rajoy. Igual te hacen otra huelga, añadió este, pero es que no te va a quedar más remedio.
También se han deshecho en halagos Donald Tusk, ex primer ministro de Polonia y del Consejo Europeo, o Anders F. Rasmussen, ex secretario general de la OTAN y ex primer ministro danés. Este domingo cierra en Valencia Sebastian Kurz, que consiguió ser canciller de Austria gracias al apoyo de la ultraderecha.
Menos mal que el volcán de La Palma le ha robado protagonismo mediático en las escaletas de radio y televisión y en las primeras páginas de los periódicos porque con amigos así, ¿para qué quiere Casado enemigos, no te parece, Isabel D. Ayuso?
J.T.
sábado, 25 de septiembre de 2021
La atracción fatal del discurso ultra
Lo proclaman en sus avatares, en sus cuentas de twiter o de instagram, en los grupos de guasaps: Sí, soy facha, ¿y qué? Sacan pecho, está de moda ser ultra, se sienten fuertes y respaldados. Queda “cool” en las redes la exaltación de la chulería, la propagación de bulos y fakes, la actitud pendenciera…
Cuando Abascal deja dicho en la radio de Losantos que lo que hay que hacer es abofetear al presidente de la Generalitat de Catalunya, ¿qué podemos esperar del común de los descerebrados que lo siguen?
No hay un solo día sin que alguien de Vox no consiga exposición mediática merced a salidas de tono cada vez más frentistas, agresivas y generadoras de odio. Y lo hacen sin que, ni desde la política ni desde el periodismo, se les conteste con la rotundidad que merecen, sin que se les replique con los argumentos y la contundencia con la que hay que dirigirse a quienes se proponen “romper la convivencia como estrategia de asalto”, que diría un apreciado compañero.
Han tardado, pero por fin parece que algunos periodistas han empezado a entender que a los de Vox hay que plantarles cara en las entrevistas. “No reconozco el colectivo LGTBI, eso es un mantra que ha impuesto la izquierda. No hay que colectivizar a las personas, hay que defenderlas independientemente de lo que piensen”, proclamaba el miércoles en TVE Catalunya Ignacio Garriga, diputado por Vox en el Parlament. “Entonces, ¿por qué no hace lo mismo con los inmigrantes? ¿Por qué no los personaliza? ¿Por qué los trata como colectivo?”, le replicó Gemma Nierga, la entrevistadora. En La noche en 24 horas de TVE , también ese mismo miércoles, Xabier Fortes se las vió y se las deseó, pero hay que reconocer que al menos lo intentó, puntualizar a un Espinosa de los Monteros tan desaforado como suele ser habitual en él.
Ojalá haya suerte y consigamos que se acabe aquello de aquí tiene usted el micrófono y diga lo que quiera, que para eso es representante parlamentario. Ser diputado autonómico o en el Congreso no significa tener patente de corso para difundir odio durante el tiempo reglamentario del que disponen para aparecer en los medios públicos.
Esta misma semana también, un mindundi necesitado de su cuarto de hora de gloria recurrió a insultar en sede parlamentaria a una diputada del PSOE llamándola bruja mientras esta se encontraba en el uso de la palabra. Cuando se le instó a retirar el exabrupto el diputado rebelde, juez para más inri, no solo se negó a hacerlo sino que se enrocó con sus jefes de grupo inoculando a la gamberrada un incremento de voltaje tan infantil como innecesario.
Cuando un juez de Vox llama bruja a una diputada socialista en la misma sede de la soberanía popular, cuando un grupo de provocadores gritan contra los homosexuales por las calles con la protección de la policía como sucedió en el madrileño barrio de Chueca el sábado 18 de septiembre, cuando el propio Abascal habla de abofetear a Aragonés ¿qué podemos esperar, cuál es el mensaje que recibe el muchachito o muchachita de a pie que, mientras anda buscándole sentido a su vida, los escucha y los ve comportarse así? Lo que percibe es que a los ultras nadie les tose y a los de izquierdas los tienen machacados y encima no se defienden ni parece que nadie los defienda.
Los numeritos de Vox en el Congreso, como por ejemplo también el de Macarena Olona encarándose a una periodista en los pasillos, son algo más que una pérdida puntual de las formas: pretenden servir de guía para sus acólitos, extender la agresividad por toda la sociedad. Saben que esto posee un efecto mimético entre sus simpatizantes e incondicionales, quienes acaban concluyendo que si sus líderes se comportan de ese modo, por qué no van a actuar ellos de la misma manera. Y así va subiendo la temperatura del enfrentamiento en las calles, las redes, las reuniones familiares, incluso en las tertulias de bar…
Funcionan con el desparpajo y el desahogo de quienes se sienten no solo en el lado correcto, sino en el lado "mejor protegido”. Mola apuntarse al bando de los fuertes en el patio del cole. Sueltas barbaridades en una mani facha y la poli te protege, en cambio a los de izquierdas los muelen a palos. El discurso fascista (“ser de izquierdas es de llaneros solitarios, de tener ganas de sufrir, de perdedores…”), ejerce en según que segmentos de la población una especie de atracción fatal que ha conseguido hipnotizar no ya a las clases medias víctimas de la crisis sino también a los desheredados, a los estamentos más explotados de la sociedad.
Gabriel Rufián lo bordó el otro día describiéndolo: "Vox ha votado en contra de la subida del salario mínimo, contra las ayudas de los ERTE, contra las subidas de pensiones, en contra de preservar el planeta, de cualquier política LGTBI, o de medidas frente a la violencia de género. Vox, cada día, cada semana, votante de clase trabajadora, vota contra ti. Vox no son de los tuyos, no representa a la España que madruga, representa a los explotadores".
Perdón por repetirme, pero pienso seguir desgañitándome mientras el peligro esté ahí. Es complicado, por no decir imposible, meter dentro del sistema a un partido antisistema; no se puede ser tolerante con los intolerantes. Y sobre todo no se puede ser pobre y votar a quienes son los responsables de las injusticias de las que eres víctima.
Manda narices que estos indeseables hayan conseguido poner de moda ser facha.
J.T.
domingo, 19 de septiembre de 2021
Niñatos
Yo no lo hubiera dicho mejor. En algún momento les he llamado lechuguinos, pimpollos y cosas parecidas, pero admito que niñatos es mucho más rotundo y contundente. Y chiquilicuatres, ¡qué bueno! Gracias, Esperanza Aguirre. A saber lo que tú y los tuyos de siempre estáis urdiendo para conseguir arruinarnos la vida un poquito más de lo que lo lleváis haciendo durante los últimos treinta años. ¡Lo que muchos daríamos por poder ver por el ojo de la cerradura qué demonios se está cociendo en estos momentos en el seno del PP!
sábado, 18 de septiembre de 2021
¡Un respeto a Unidas Podemos!
Seguro que ustedes en su momento les pasó como a mí: puede que al principio nos rechinara, pero con el tiempo nos fuimos acostumbrando a la mala educación que buena parte de la prensa esgrimía cuando entrevistaban a cualquier miembro de Unidas Podemos y, aunque nos indignábamos, llegó a ser tan repetitivo que acabó pareciendo algo normal. Dicho de otra manera, buena parte de la ciudadanía acabó/acabamos asumiendo que tratar mal a un político de Unidas Podemos formaba parte de las reglas del juego.
El tono con el que Ana Rosa, Griso, Motos, o la meteoróloga Mónica López entre otros muchos y muchas, se dirigían a Pablo Iglesias y continúan dirigiéndose ahora a otros miembros de Unidas Podemos cuando les entrevistan no tiene nada que ver con el que usan con los representantes de cualquier otra formación política. Ni el tono, ni tampoco las apostillas, ni por supuesto las preguntas.
- Dígame, ¿qué pasó con la tarjeta?
- ¡Qué tiene usted que decir ante las acusaciones de Calvente?
- Cuénteme, ¿qué pasa con “Neurona”?
- ¿Y con la “caja de solidaridad”?
- A ver señora Rosell, ¿qué tiene que decir de la querella por cohecho y prevaricación que le ha interpuesto el ex ministro Soria?
No eran entrevistas, eran interrogatorios. Y lo siguen siendo. Por decenas se cuentan ya las causas archivadas contra miembros de Unidas Podemos después de haberles hecho pasar durante años por un verdadero calvario judicial con modos inquisitoriales, algo que hubiera sido imposible sin la rendida complicidad de los innumerables palmeros con que las derechas cuentan en el mundo del periodismo.
Las acusaciones de un abogado sinvergüenza, o los dossieres falsos fabricados en las cloacas, denuncias y más denuncias pilladas todas por los pelos, se usaban y se usan para someter a interrogatorios de tercer grado a cualquier miembro de Unidas Podemos que aparezca por una emisora o un plató. La misma emisora y el mismo plató donde el presentador o presentadora que apostilla un “Ya, ya” perdonavidas ante cualquier contestación “podemita” que no le gusta, al día siguiente permite a un miembro de Vox soltar la mayor de las barbaridades sin cortarlo en seco inmediatamente y decirle, oiga usted eso que está diciendo es mentira. U oiga usted, eso que está diciendo es anticonstitucional. Y refutárselo con datos. La libertad de expresión no puede derivar en rendida genuflexión ni en barra libre para el insulto y la infamia, eso se tiene que acabar.
Tras escuchar el miércoles a Jorge Vestrynge en Hora 25 se me pusieron los pelos de punta: “Lo han intentado todo para llevárselo (a Pablo Iglesias) por delante” –dijo. Y continuó: “No lo han matado físicamente porque hubiera sido demasiado gordo, pero políticamente, me lo contaban amigos míos que venían de los servicios de Inteligencia: “Jorge, dile a Pablo que lo van a matar”. Miedo me da imaginarme en qué andarán ahora con los demás miembros de Unidas Podemos que aún “siguen vivos” en la política.
En su edición del miércoles día 15, el New York Times se refiere a Podemos como “un partido comprometido con la protección de los hogares más vulnerables” y recuerda que el PSOE lidera en España un Gobierno de coalición de izquierdas gracias al apoyo de la formación morada” El más reciente sondeo del CIS sitúa a la vicepresidenta Díaz como la líder política mejor valorada… ¡Un respeto a Unidas Podemos!
El tono camorrista de quienes todavía mandan en el PP, esos a los que Esperanza Aguirre llama niñatos, no se puede mantener indefinidamente. Oigo a Casado soltarle una grosería tras otras al presidente del gobierno, y a Teodoro García Egea hacer el ridículo cada miércoles frente a Yolanda Díaz como antes lo hacía frente a Iglesias y me pregunto cuándo decidirán bajar del monte y empezar a hacer una oposición civilizada ¿O no saben? De Abascal y su desaforada bancada con veleidades golpistas, mejor ni hablamos.
Luego, cuando acuden a los medios a ser entrevistados, los políticos de Vox y del PP son tratados con el guante de seda que le niegan a Yolanda Díaz, Ione Belarra, Irene Montero o Nacho Álvarez, que siempre tienen cosas interesantes que decir. No como Montesinos, García Egea, Cuca Gamarra o Macarena Olona.
Cuesta mucho escuchar a algún político de las derechas pronunciar una frase que no suene a “argumentario” preparado con antelación. Ni ideas propias, ni chispa, ni espíritu constructivo. Les falta la solvencia intelectual que en Podemos sobra. Y eso debe doler. No hay peor maldad que la del adversario que se siente inferior. Por eso los quieren "matar". Por eso necesitan a los mercenarios en los medios de comunicación haciéndoles el trabajo sucio.
J.T.
sábado, 11 de septiembre de 2021
El fascismo no puede seguir conquistando terreno
Mientras tanto, y solo como ejemplo de lo que sucede en todo el país, la cantante Zahara es acosada porque a los ultras no les gustan los carteles con que promociona sus espectáculos… Ceder, ceder, y venga ceder olvidando que cada centímetro perdido puede costar años recuperarlo.
Moreno Bonilla templa gaitas en Andalucía, Miras lo hace
en Murcia, y Almeida en Madrid llega a declarar que, hombre, homófobos lo que se dice homófobos, los de Vox tampoco lo son tanto… Por si faltaba algo, los jueces siguen echando leña al fuego y obligan a recolocar la placa del legionario Millán Astray retirando la dedicada a la maestra republicana Justa Freire…
En resumen, están subvirtiendo los modos y maneras democráticas delante de nuestras mismísimas narices y nos estamos dejando hacer. Con los jueces de palmeros y los medios de comunicación de altavoces. Algún día, esperemos que sea pronto, los medios de comunicación de este país deberán pagar el daño que están haciendo a nuestra sociedad por ser los altavoces del odio unos y practicar otros la dejación de funciones olvidándose de la equidad y el contexto a la hora de contar las cosas.
Algún día, esperemos que sea pronto, los niñatos metidos a políticos que lideran el PP habrán de dar cuentas de las razones que les llevaron a encanallar gratuitamente el ambiente en tiempos de pandemia y a practicar durante esta legislatura una oposición miserable, desleal, regada de insultos y carente de propuestas. Algún día, esperemos que sea pronto, la justicia y sus lamentables controversias dejarán de protagonizar a diario la actualidad informativa y sus señorías se dedicarán solo a desempeñar su trabajo con la discreción y eficacia que se espera de ellas.
Ese día llegará porque nada es eterno, el problema es cómo estará el patio cuando pase la tormenta fascista porque los delitos de odio han aumentado de manera alarmante desde que la ultraderecha vomita su discurso y el blanqueamiento de ese odio no es solo político, sino también mediático. La ultraderecha no puede continuar soltando barbaridades en las calles, en los medios y hasta en el parlamento a diario impunemente, y mucho menos utilizar la televisión pública como altavoz, por mucho que esto último lo consigan con el pretexto del porcentaje de cancha al que tienen derecho por su representación parlamentaria.
La ley no puede ser la excusa para aumentar el encono y diseminar el rencor. Para dirimir las diferencias, los inteligentes suelen usar la palabra, en cambio los mediocres apelan a la tensión, las mentiras, el enfrentamiento… hasta que finalmente, cuando se quedan sin argumentos, algún descerebrado decide recurrir a las armas.
En estos momentos, tal asunto es impensable, o eso parece, pero no paran quietos y ahora están intentando la cuadratura del círculo, buscando que hasta quienes salen beneficiados de las políticas sociales del Gobierno de coalición acaben creyendo que eso les perjudica. Es tal el desafuero y el desahogo de los discursos que propagan los sicarios de las derechas que hasta están consiguiendo que calen los silogismos más bufos y ridículos:
El Gobierno de coalición es malo y no te conviene.
El Gobierno de coalición legisla para subirte el salario mínimo y las pensiones.
Ergo… que te suban el salario mínimo o la pensión es malo y no te conviene.
Surrealismo puro, pero este fue el mecanismo que le funcionó a Ayuso en mayo y que ahora Casado y sus chicos pelean por continuar reproduciendo sin vergüenza alguna, entre otras cosas porque saben que algunos de los ministros/as socialistas del Gobierno que legisla a favor de mejorar la vida de la gente no lo harían si no fuera por el pacto firmado con Unidas Podemos. Y aún así, no dejan de mirar de reojo a los poderes de siempre para que no se enfaden mucho con ellos por hacer la política progresista para la que, mire usted por dónde, los socialistas fueron votados.
Izquierda vergonzante la de Sánchez y sus chicas y chicas socialistas en el Gobierno. Izquierda vergonzante que no es siquiera capaz de impedir que la ultraderecha propague ideas anticonstitucionales en tve. El PP ha llevado al huerto a los socialistas haciéndoles creer que cambiaba el cromo de la tele pública por la renovación del poder judicial… Aunque la verdad es que cuesta creer que los hayan engañado con tanta facilidad, porque en el PSOE como partido no son precisamente unos pardillos ni unos novatos recién llegados a la hora de practicar el juego sucio en política.
J.T.
lunes, 6 de septiembre de 2021
Al ángel Marcelo rogando… pero con el mazo dando
Marcelo no ha podido abandonar a Fernández Díaz. Un ángel como dios manda no hace eso, pero el exministro del Interior, que ha presumido de su ayuda hasta a la hora de encontrar aparcamiento, cuando le ha visto las orejas al lobo de verdad, se ve que ha preferido echar mano de la mentalidad práctica y aplicar el viejo refrán: “A Dios rogando, sí, pero con el mazo dando”.
sábado, 4 de septiembre de 2021
Al fascismo, ni agua
El blanqueamiento del racismo, el machismo, la homofobia o el odio que estamos percibiendo en muchos medios de comunicación supone un peligro inmenso para la democracia y esto hay que decirlo así. Lo más alto y más claro posible. Se está normalizando que un partido político proclame abiertamente que quiere deportar a españoles por ser negros y reivindique abiertamente la dictadura franquista. Esto no puede ser, disponga ese partido, o no, de escaños en las instituciones.
En el “regreso” de Pablo Iglesias
Utilizaron durante años la munición más rastrera contra él y su familia y, nada más ha vuelto a asomar la cabeza, retoman el raca-raca. La misma noche de su despedida de la política institucional, el pasado 4 de mayo, no era difícil imaginar dos cosas. La primera, que Pablo Iglesias no iba a desaparecer de escena así como así, y la segunda que cuando regresara a la palestra pública, lo hiciera como lo hiciera y ocurriera donde ocurriera, la persecución iba a continuar.Este lunes 6 de septiembre debuta en la renovada Hora 25 de Aimar Bretos, lo hará también en El Món a RAC1, el programa líder de la radio en Catalunya que Jordi Basté dirige y presenta de lunes a viernes desde las 6 de la mañana hasta las 12 del mediodía; trabajará además en la Universitat Pompeu Fabra y colaborará en Ctxt, la interesante y necesaria publicación digital dirigida por Miguel Mora y que el lector de Público tiene a su disposición también en esta misma web.Pues bien, a la jauría le ha faltado tiempo para saltarle a la yugular a Pablo Iglesias con todo tipo de elucubraciones. La mayoría de ellas, provenientes de las hordas fascistas y los profesionales de la intolerancia, tan despreciables todos ellos como previsibles. No merece la pena tenerlas en cuenta ni mucho menos comentarlas, pero hay un argumento en particular que, como profesional de la comunicación, me siento en la obligación de no pasar por alto. Tiene que ver con ese componente sectario que no solo no acabamos de sacudirnos en la profesión periodística sino que hasta hay quienes parecen empeñados en potenciarlo. Veamos:
Están teniendo las santas narices de cuestionar la intervención en los medios de Pablo Iglesias argumentando que no es periodista. Pero vamos a ver, señores, ¿qué es ser periodista? ¿Tener un título o un carnet después de despilfarrar varios años en la facultad escuchando profesores que jamás han hecho un reportaje? ¿Convertirte al acabar la presunta carrera en un becario que trabaja gratis o pésimamente pagado y que no tarda en descubrir que, si quiere prosperar en el oficio, tendrá que ser a base de pisar a otros y transmutarse en artífice de la manipulación más rastrera?
¿Qué es ser periodista? ¿Que te reconozcan en unas asociaciones de la prensa que en la mayoría de los casos actúan como correas de transmisión de los peores usos y costumbres instalados desde hace décadas en la economía y la política de este país? He trabajado con excelentes periodistas que nunca estudiaron periodismo y con licenciados, y hasta doctorandos en periodismo que no sabían hacer la “O” como un canuto, que no tenían chispa ni reflejos, que carecían de ese olfato imprescindible para detectar la noticia, la información de interés, la historia indiscutible… Hasta directores de El País ha habido que no estudiaron Periodismo, uno de ellos era químico y le bastó con un máster al terminar la carrera. Un máster de Prisa, eso sí.
El equipo de profesionales que preparaba los programas de La Tuerka en los que tuve el honor de intervenir alguna vez como tertuliano se regía por un criterio periodístico impecable. Los dirigía Pablo Iglesias, el mismo a quien televisiones y radios se disputaban sin pudor para conseguir tenerlo en sus programas porque automáticamente las audiencias se disparaban. El exvicepresidente del actual Gobierno de coalición continúa teniendo mucho que decir y sus reflexiones no solo interesan sino que en este momento pueden resultar sumamente ilustrativas. A unos les ayudará a reflexionar, a nutrirse intelectualmente y a otros, como tantas veces, les proporcionará munición de primera mano para cebarse con él y de paso vender más periódicos. O tener más visitas en las webs.Estos últimos andan ya estos días, al modo de los peores lobbies, cuestionando las reapariciones anunciadas de Iglesias, discutiendo su derecho a hacerlo, puntualizando que eso no es periodismo crítico y no sé cuántas milongas más. Hasta el día que se anunció que en la cadena Ser iba a compartir mesa de debate (Ágora creo que lo van a llamar) con Carmen Calvo (Psoe) y García Margallo (PP) todo era discutir su derecho a intervenir en tertulias. Ahora se han callado de golpe, como si de pronto hubieran descubierto que la lista de políticos y ex políticos que copan tertulias tanto televisivas como radiofónicas es casi interminable.
Los mismos que ahora cuestionan su derecho a intervenir andaban desde hace semanas criticándolo porque llevaba más de tres meses sin abrir la boca. No hay quien entienda a estos desaforados. Muchos de los que no quieren que vuelva a hablar han sido los primeros en hacerse eco a bombo y platillo de los escasos tuits publicados últimamente por Iglesias, entre ellos uno en el que aludía al editorial de Ctxt sobre la factura de luz, texto con el que otorgaba visibilidad a uno de los medios con los que va a colaborar.
El corporativismo más nefasto en el mundo de la comunicación suele levantarse en armas cada vez que funciona bien algo que no controlan. Pasó hace unos días en el mundo del deporte con un joven triunfador en twich llamado Ibai Llanos, a quienes pusieron a parir y llamaron intruso porque había conseguido hablar en exclusiva con el futbolista Lionel Messi recién incorporado este a su nuevo equipo en París ¿Qué pasa? Que hace pupa? Pues poneos las pilas y dejad de llorar, chicas y chicos del llamado periodismo deportivo. Y en cuanto al universo de la información política, queridos sepulcros blanqueados, ¿qué hacéis rasgándoos las vestiduras con lo de Iglesias los mismos que lleváis años prostituyendo el oficio de informar recurriendo al más rastrero de los activismos políticos?
El mundo de la comunicación no se entiende si se cuestiona la libertad con la que cualquiera que tenga algo que decir puede y debe moverse en él. Punto.
J.T.















