lunes, 31 de marzo de 2014

¿Podremos volver a creer en los políticos?


A esta derecha infestada de herederos de franquistas, lo de gobernar en democracia le parece un verdadero coñazo. Pero vamos a ver, se preguntan, ¿yo no cuento con mayoría absoluta? Entonces, ¿por qué me la tengo que coger con papel de fumar a la hora de reprimir una manifestación, por ejemplo? ¿por qué me veo obligado a diseñar maquiavélicas estrategias para que mis teles tengan carnaza con la que poder criminalizarmanifestaciones multitudinarias promovidas por pérfidos antisistema, esos encapuchados con mochila vestidos de oscuro?

Pero ¿es que no hay manera de meter en cintura a los jueces de una vez? Echamos a Garzón y nos salen Silvas y Pedraces por todas partes ¿pero esto qué es?  ¿Qué hace Lara dejando todavía que la Sexta siga criticándonos? ¿Qué hace Cáritas dejándonos en evidencia? ¿Qué hacen algunas monjas incendiando twitter y poniéndonos a parir? ¿También en la iglesia nos van a poner la proa? Esto de que Rouco apenas mande ya... Menos mal que todavía nos quedan sus homilías en los funerales.

Tal que así piensa Rajoy, creedme. Cuando no está leyendo el Marca, esto es lo que bulle en el interior de su privilegiado cráneo, esto es lo que pasa por la cabeza de Soraya, su eficaz "Rasputina", cada vez que ella y su mediocre mentor han de sortear obstáculos que les impiden circular hacia el neoliberalismo total a la velocidad dictaminada para su implacable hoja de ruta. Una hoja de ruta diseñada por la Otan, la UE, la troika y demás buitres europeos y del mundo mundial a quienes estos capataces de cortijo están dispuestos a complacer cueste lo que cueste... a los ciudadanos.

Hacen y deshacen mientras el psoe, desaparecido en combate desde hace dos años, apuesta por el tancredismo que tan buenos resultados acabó dándole a Mariano por si también a ellos acabara cayéndoles la breva. Una de las razones por las que el gobierno del pp putea sin miramientos a los votantes, incluidos a los de su propio partido, es porque no se ven en peligro. Tienen la misma percepción que Martin Schulz y entienden que el psoe ha dejado tirado a los suyos. Schulz, candidato socialista a presidir la Comisión Europea, lo soltó sin ambages este fin de semana en Madrid: "¿Los votantes nos abandonaron o somos nosotros quienes abandonamos a los votantes?" 

Y más que os van a abandonar como no espabiléis, Martin. En un rimbombante mitin de campaña para las europeas, con González y Zapatero presentes en el acto, el actual presidente del parlamento europeo admitió que para recuperar a los votantes perdidos por el socialismo, hay que volver a conectar con ellos "compartiendo su dolor, porque la mucha gente que está sufriendo con la crisis no se ha sentido protegida". 

No sé si el político alemán sabe hasta qué punto tiene razón: los hachazos del pp que han empobrecido ya a casi quince millones de españoles apenas han rozado a ningún miembro de la casta política, ya sea de izquierdas o de derechas. Ellos mismos se perciben lejanos, privilegiados. Viven blindados e inmunes a la depredación de Rajoy y su irritante cohorte y por tanto, ignoran muchas de las alarmantes consecuencias que el ciudadano medio sufre en su día a día. 

Como se encarga de recordarnos este lunes en su twitter mi amigo Teófilo Serrano "es difícil entender el problema de la vivienda si uno tiene en propiedad un chalet en una urbanización en que el 75% vota PP, es difícil entender los problemas del transporte público cuando uno lleva muchos años sin bajarse del coche oficial porque uno deja de entender los problemas de sus electores, cuando no vive como ellos".

Entre herederos de franquistas que nos machacan y la oposición acomodada que no se entera, el caso es que continuamos cuesta abajo, de fracaso en fracaso hasta el desastre total. ¿Las elecciones europeas? A mi lo que me preocupa es el día después, porque sea cual sea el resultado, lo único que puede cambiar las cosas es que la casta política entienda que tiene que cambiar su actitud por completo. Y para eso hace falta, en primer lugar, que se produzca un verdadero vuelco; y en segundo, que los protagonistas de ese vuelco no acaben cayendo en los mismos vicios.

Mucho tienen que espabilar, tanto los de siempre como los nuevos para que volvamos a verlos cercanos, para que nos creamos lo que nos dicen, para que confiemos en ellos... Los que no se han ganado a pulso nuestro desprecio, se han ganado nuestra desconfianza. Los nuevos que apuestan ahora por irrumpir en escena, todos los que aseguran que traerán aire fresco y que abrirán puertas y ventanas, lo primero que tendrán que hacer, si consiguen que los votemos, es aprender a gestionar nuestro recelo.

J.T.



jueves, 27 de marzo de 2014

Ese robo llamado recibo de la luz

Contador "inteligente"

Un máster en económicas no creo que sea suficiente. Para entender el dichoso recibo de la luz hay que ser directamente premio nobel de matemáticas. Y ahora, con lo de los contadores inteligentes, no te digo ya. Porque no basta con ser un figura en esto de los números. Además hay que disponer del tiempo libre necesario para conseguir descifrar, analizar, sacar conclusiones y planificar cuándo vas a hacer funcionar el lavavajillas, poner los espaguetis a cocer en la vitro o dedicarte a planchar un rato.

Ná, hombre, ná. Si está chupao, mira: tú te metes en internet seis o siete veces al día, miras las subastas, anotas las franjas horarias en que la energía eléctrica va a costar menos al día siguiente y a esa hora , las tres de la madrugada por ejemplo, pues vas y pones la lavadora tan ricamente. O haces el puchero y después lo congelas que está igual de sabroso. Si todo es cuestión de planificarse. ¿Que te hemos subido casi el doble el precio fijo de la potencia contratada? Pues contrata menos, hombre. ¿Que si contratas menos te saltan los plomos? ¿Pero a quién se le ocurre poner el radiador al mismo tiempo que cocinas? ¿Y las mantas, para qué están las mantas cuando te sientas en el sofá a ver la tele?

Además de sumisos neoliberales de pacotilla, nos han salido charlatanes de mediopelo. Profesionales del cuento chino y de intentar metérnosla doblá. Los lumbreras de Industria, con el ministro a la cabeza, andan de bolos por las teles y radios afines, que ya son casi todas, intentando disfrazar de reforma unas subidas escandalosas que convierten una necesidad básica en producto de lujo. 

Y digo yo, ¿no podían seguir robándonos directamente estos del recibo de la luz, como vienen haciendo toda la vida, y dejar de complicar tanto las cosas? ¿Tienen además que llamarnos derrochadores, hablarnos de tarifas planas, contadores inteligentes, subastas y demás farfolla? Las leyes del mercado, dicen ¡Amos, anda! Tienen la caradura de "venderte" que es por tu bien y que te saldrá más barato, ya verás... y cuando llegas al buzón y te encuentras carta de Endesa, o de Iberdrola, te tienes que tomar una biodramina antes de abrirla si no quieres desmayarte ante las dimensiones del sablazo. 

Aquellas pocas cosas que teníamos más o menos bajo control y conseguíamos que no nos quitaran demasiado el sueño, estos facinerosos las han conseguido embarullar hasta el límite de descolocarnos y hacernos llegar a la conclusión de que, te organices como te organices, acabarán robándote como siempre pero más. El recibo de la luz, o de la energía eléctrica como se le llama finamente, es ya un asalto a mano armada como lo es el de la telefonía desde que, teóricamente, se liberalizó el sector. Menos mal que iban a competir entre ellos. Libertad de elección, libre mercado le llaman a que podamos elegir el autor de la putada, ¡qué amables!

Mi recibo de la luz, perdón, de la energía eléctrica, y el de las personas que me rodean ha engordado estos últimos meses de manera escandalosa. Comparar consumos y precios con los de años anteriores es un puro ejercicio de masoquismo que conviene evitar sobre todo si tenemos la tensión alta o andamos regular de los nervios. 

Y es que de eso se trata, de avanzar todo lo posible en la operación de tenernos cada vez más acogotados, más inseguros, de hacernos más dóciles ante la autoridad competente por lo civil o por lo militar. No les basta con tenernos acojonados pagando hipotecas cuyo montante es mayor que el precio que ahora tiene el piso. No se conforman con sabernos con el alma en vilo por si no podemos pagar la cuota y nos desahucian. No les parece suficiente que haya vuelto el miedo a ponernos enfermos, a no poder pagar las medicinas, a una operación demasiado costosa... Quedaba la energía eléctrica y ya nos han jodido. Solo queda el agua, veremos por cuánto tiempo, para que nada imprescindible acabe siendo tocado. 

¡Qué sensación de indefensión, qué inseguridad, qué incertidumbre, qué impotencia! Hasta hace poco, cuando alguien con cierta suerte en la vida quería expresar gráficamente el estado de "tranquilidad" económica al que había conseguido llegar, solía decir:

-Bueno, yo la luz la tengo ya pagada hasta que me muera.

Mucho me temo que de ahora en adelante, si no quieren pillarse los dedos, van a tener que buscarse otro tópico más cabal. Porque la luz, queridos míos, ya no es lo que era. A menos que hayas sido presidente de gobierno o ministro y logres sentarte después en el consejo de administración de alguna de esas empresas cuyas facturas, para robarnos mejor, consiguen que no haya manera de entender.

J.T.


sábado, 15 de marzo de 2014

Rajoy y la pasión “digital” del pp


Si digital viene de dedo, los que mejor han entendido el mundo en que vivimos son sin duda los miembros del partido popular. ¡Viva el vino, que diga el dedo! ¡Viva lo digital! Mucho mejor que la analógica costumbre de elegir entre todos. ¿Democracia? La imprescindible. O la inevitable, oiga, sin pasarse. ¿Primarias? ¿Pero qué dice usted, buen hombre? 

Se adaptan así a la modernidad “digital” sin verse obligados a romper con tradiciones tan entrañables como la pleitesía al dedo divino. Allá por 1989, veinticinco años ha, fue el dedo índice del venerable Manuel Fraga el que señaló a un bigotudo joven treintañero para regir los destinos de una formación política que hasta entonces no se comía un colín. Atrás quedaba el fiasco Hernández Mancha, la indisimulable decepción de aspirantes como Isabel Tocino que se creían con posibilidades… 

El hijo muy amado en quien Fraga decidió poner todas sus complacencias, un tal José María Aznar, creyó conveniente escenificar entonces, durante el congreso celebrado en Sevilla su agradecimiento, docilidad y sometimiento: entregó al amado líder una carta sin fecha con su dimisión para que el fundador del partido, que entonces iniciaba su retirada, pudiera regresar cuando le diera la gana si un buen día decidía cambiar de opinión. Sabido es que Fraga rompió esa carta y sabido es también que Álvarez Cascos recogió los pedacitos y la recompuso. 

Pero Aznar decidió llevar su sentido de la lealtad hasta las últimas consecuencias y, una vez ungido, entendió que la mejor manera de homenajear a su mentor era continuar utilizando sus mismas armas, su mismo método. Es decir, el dedo índice. Primero lo utilizó para indicarle la puerta de salida a los hasta entonces dinosaurios del partido y poco después empezó a regar ayuntamientos y autonomías de candidaturas digitales. De nombramientos realizados con el mismo dedo cuya huella figura en su carnet de identidad. 

El dedo índice, el que nos metemos en la nariz, el que más usamos en el móvil y en el ordenador, el del trasiego en la intimidad… ese es el dedo que Aznar usó para señalar a Rajoy en 2004 como Fraga lo había señalado a él quince años antes. Entrañable tradición, vive dios. A un lado la libreta azul, al otro ese dedo que toma el bolígrafo y anota. Ese dedo que repasa las páginas, tacha, vuelve a escribir… Y esa embriagadora sensación de poder, de jugar al suspense, de tener a todo el mundo pendiente de tu decisión, esa excitante certeza de saberla inapelable, ese subidón que proporciona tener el destino de la gente en tus manos. 

Si de tu dedo depende que alguien acabe en el FMI o sea candidato a las generales, ¿cómo vas a renunciar a ese privilegio por las buenas? ¿estamos locos o qué? Si gracias a que un día alguien te señaló con el dedo puedes ahora dedicarte tú a hacer lo mismo, ¿cómo te vas a privar sin más de ese placer? 

El pp andaluz ya sabe lo que significa la pasión digital de Rajoy. José Luis Sanz, presunto líder cantado, comprobó estupefacto hace unos días cómo Mariano se sacaba un conejo de la chistera apellidado Moreno, procedió a ungirlo con su mágico dedo y lo colocó en su lugar. La cara que se le quedó a Sanz recordaba, y mucho, la que en su día le vimos a Rato cuando Aznar decidió escoger a Rajoy o a Tocino cuando supo que el elegido por Fraga era Aznar y no ella. 

¡Ay, el peso de la tradición! Ahora toca elegir al candidato a las europeas y ahí nos tiene Mariano a todos, con Cañete al frente, en un sinvivir mientras él disfruta en secreto del excitante placer de los prolegómenos. Yo creo que Rubalcaba le tiene envidia, y puede que hasta Cayo Lara y su laberíntico aparato, tan enzarzado en luchas cainitas para conseguir tocar algo de pelo, que una cosa es la conciencia y otra la supervivencia. 

Quizás por eso Rajoy, rey de los másters en salir airoso de trances comprometidos, apueste por perpetuar el legado de sus antepasados. Donde esté un dedo índice bien puesto que se quiten unas primarias, que ya se sabe que esas cosas las carga el diablo. Así lo decidió Fraga padre, así lo perpetuó Aznar hijo y así lo mantiene Mariano espíritu santo. Por los siglos de los siglos, viva la costumbre digital. Amén.

J.T.

jueves, 13 de marzo de 2014

Federico Quevedo pide perdón


Como esto de pedir disculpas hay tan poca gente que lo hace, vaya por delante mi reconocimiento hacia el gesto de Federico Quevedo quien este miércoles, sin llegar al extremo de aquellos policías ucranianos que recientemente pidieron perdón de rodillas a la población por haber actuado violentamente contra ella, se ha autoflagelado públicamente por tierra, mar y aire y ha solicitado la absolución por haberse dedicado durante años a dar pábulo a la teoría de la conspiración sosteniendo que, tras los atentados del 11M, estaba Eta. 

Si bien es cierto que hace ya un tiempo que dio marcha atrás, no lo es menos que ha sido en este décimo aniversario de aquella horrible tragedia cuando los golpes de pecho de Federico han conseguido sonora trascendencia mediática. Entre otras cosas porque él ha puesto en ello el suficiente empeño para que así sea. 

Reconozco que me ha reconfortado leer en su columna habitual de "El Confidencial" párrafos como éste: “Yo pido perdón en primer lugar a las víctimas del 11-M, a las que no pueden escucharme ni leerme porque ya no están entre nosotros, porque sacrificaron su vida en un acto cruel y bárbaro y lo hicieron sin querer hacerlo en defensa de nuestro modo de vida, de nuestro sistema de convivencia brutalmente atacado por un grupo terrorista de origen islamista que golpeó en España como antes lo había hecho en Estados Unidos. Y les pido perdón porque si esa fue la naturaleza de su sacrificio, el hecho de haber puesto en duda el origen y el sentido de esos atentados, inevitablemente invalidaba el alcance heroico de su entrega y las convertía en un mero instrumento al servicio de una mentira cuya vileza todavía alcanza nuestros días” 

Quevedo pide disculpas también a las víctimas vivas, a los familiares de las que fallecieron, a las fuerzas de seguridad, a los jueces y fiscales… y a “quienes se sintieron perseguidos un día tras otro por acusaciones terribles de manipulación y destrucción de pruebas” Reconoce haber aireado ”una gran mentira que nunca tuvo ni pies ni cabeza por muchas kangoos y muchos skodas y muchas mochilas que podamos esgrimir como argumento” y remata reconociendo que “lo único que se pretendía era buscar los pasos de una trama que solo existió en la mente perversa de unos cuantos desalmados”

Imagino que entre aquellos a quienes pide disculpas Federico Quevedo habrá quien se las acepte y quien no. Las víctimas, sus familiares, los jueces, fiscales, abogados y demás destinatarios de sus diatribas son muy dueños de gestionar esto como mejor entiendan. Pero hay un ángulo, desde el punto de vista del oficio periodístico, sobre el que a mí me interesaría detenerme unos instantes: 

¿Puede un profesional de la información divulgar durante un largo período de tiempo noticias y opiniones como él lo hizo y, pasado el tiempo, intentar zanjar su fechoría rasgándose las vestiduras públicamente y a otra cosa mariposa? ¿En base a qué material, a qué documentación, a qué datos sostuvo Quevedo unas tesis que más tarde reconocería que no tenían ni la solidez ni la solvencia necesarias y que en su columna de este miércoles las califica de “burda concatenación de hechos irrelevantes elevados a la categoría de pruebas irrefutables”

Como periodista yo lo siento mucho, pero a mí no me vale que alguien que actúa así aspire a que los profesionales de la información pasemos página y… miel sobre hojuelas. Desde un punto de vista moral, político, civil y hasta militar lo que él quiera: disculpas aceptadas. Pero desde un punto de vista periodístico esto no se puede “finiquitar” así, sobre todo cuando hay comunicadores que siguen aún con el raca-raca, en la misma línea, destrozando con su chulería y su petulancia el poco crédito que nos va quedando a los periodistas. Mucho me temo que para que los lectores, los radioyentes, los televidentes vuelvan a confiar en las cosas que les contamos hace falta mucho más que la autoflagelación pública de alguien que reconoce haber contribuido a “construir una de las mayores estafas de nuestro tiempo”. 

No pongo en duda la valentía que hace falta para dar el paso que en su día dio Quevedo y que tanta repercusión ha tenido en este décimo aniversario del 11M. Pero de momento, que yo sepa, no le sigue nadie más. No estaría nada mal que sus “colegas” de aquella pertinaz conspiranoia levantaran el pedal de una maldita vez y dejaran de dar la barrila con lo de las montañas lejanas, la autoría intelectual desconocida, los “oscuros objetivos de poder” y demás zarandajas. 

Este 11M supuso un cierto alivio porque, por un lado, escuchamos a un ministro del Interior del pp afirmar que Eta no fue la causante de los atentados y que es “evidente” que la masacre fue ejecutada por terroristas yihadistas. Y por otro lado, volvimos a ver juntas a todas la víctimas después de siete largos años de desencuentros. Tras la inmolación pública de Quevedo solo falta que continúe el desfile: Acebes, Zaplana, Aznar, Rouco, Pedrojota… A ver cuándo se animan y son capaces de reconocer, como hace él, que participaron “en una instrumentalización de las víctimas que no buscaba la verdad”.

J.T.

miércoles, 12 de marzo de 2014

10 admoniciones a Rouco Varela en su despedida

Rouco Varela y Ricardo Blázquez se saludan en el día del relevo

Señor Rouco Varela: 

En este tan ansiado y gozoso día de su jubilación me va usted a permitir que, a modo de despedida, le dedique las siguientes diez admoniciones: 

1. La iglesia no debe patrocinar ninguna forma ni ideología política, y si alguien utiliza su nombre para cubrir sus banderías, está usurpándolo manifiestamente. 

2. No pertenece a la misión de la iglesia presentar opciones o soluciones concretas de gobierno en los campos temporales de las ciencias sociales, económicas o políticas. 

3. La fe cristiana no es una ideología política ni puede ser identificada con ninguna de ellas. 

4. La iglesia nunca debe determinar qué autoridades han de gobernarnos. 

5. Hay que exigir a todos los gobernantes que trabajen al servicio de la comunidad entera, que protejan y promuevan el ejercicio de la adecuada libertad de todos y la necesaria participación común en los problemas comunes y en las decisiones de gobierno. 

6. Los gobernantes han de tener la justicia como meta y como norma, y caminar decididamente hacia una equitativa distribución de los bienes de la tierra. Todo esto los creyentes católicos han de predicarlo, y gritarlo si es necesario, si quieren ser fieles a los evangelios. 

7. La iglesia tiene una enorme responsabilidad a la hora de proyectar su influencia sobre la sociedad, especialmente cuando se trata de promover los derechos humanos, fortalecer las libertades justas o ayudar a promover las causas de la paz y de la justicia. 

8. Ya desde el Concilio Vaticano II quedó claro que la actuación de los miembros de la iglesia católica debía extenderse a quienes piensan de manera distinta, pues -se decía textualmente- “nos urge la obligación de hacernos prójimos de todo hombre”. 

9. La Iglesia, como institución, no debe pedir, ni reclamar, ningún tipo de privilegio. 

10. Sería bueno que en España reinara algún día la verdad, que la mentira no invadiera nunca nuestras instituciones, que la adulación no entrara en nuestras casas y que la hipocresía no manchara las relaciones entre los seres humanos. 

Estoy seguro que por mucho que usted, señor Rouco, no coincida con estos planteamientos, todo lo que aquí aparece le suena y mucho ¿verdad? 

Claro que sí, porque las diez frases que me he permitido dedicarle están extraídas, prácticamente de manera literal, de la homilía que su ilustre antecesor Vicente Enrique Tarancón pronunció el 27 de noviembre de 1975 -¡hace casi cuarenta años!- en la ceremonia de coronación de Juan Carlos I 

Por si acaso se le traspapeló aquel texto, aquí tiene el enlace en el que puede encontrarlo en internet. Menudo prontuario de todo lo que usted no ha practicado durante su abominable mandato ¿verdad? Si, ya sé, a buenas horas. 

De todos modos, ingenuo que es uno, aquí lo dejo por si hay suerte, su sucesor se equivoca y decide desempolvar aquel histórico discurso y recuperar aquella añorada línea de tolerancia, respeto y convivencia que preconizaba. Aunque, visto lo visto, no creo que caiga la breva. 

Adiós, monseñor y, como dicen en mi pueblo, tanta paz lleve como descanso deja. 

J.T.

viernes, 7 de marzo de 2014

Rajoy sabe ya que no volverá a ganar


Saben que van a perder y por eso actúan como los ejércitos derrotados cuando abandonan sus posiciones: destruyendo todo lo que dejan atrás. Quemando lo que encuentran a su paso durante la huida para que el enemigo se vea obligado a reconstruir el desastre partiendo de cero.

Rajoy nunca fue un ganador. Así que, como todo perdedor, cuando la diosa fortuna lo visitó en forma de victoria electoral no acabó de creérselo. Por eso va a destajo robándonos derechos y esperanzas mientras mantiene la sartén por el mango, porque es consciente de lo efímero del episodio que protagoniza y cuenta con poco tiempo para complacer a quienes para él son sus verdaderos amos. ¿Los ciudadanos? Que les den.

Le queda muy poca mili. Le quedan pocos meses, pero suficientes para acabar dejando esto como un verdadero erial. Él y sus secuaces han echado cuentas y, claro, les han entrado las prisas: si le quitas dos veranos, dos semanas santas y una navidad, queda poco más de un año para salir de Moncloa cagando leches. Porque saben que no repiten. Los demoscópicos peperos lo cocinan bien endulzado para no ser víctimas de la ira del estrábico César, pero ni por esas: los pronósticos son que les quedan tres telediarios y medio porque ni toda la manipulación que perpetran, a través de los muchos medios que ya controlan, ha surtido el efecto deseado.

Jenaro Castro, el "asesino" de Informe Semanal, va por los pasillos de Torrespaña diciendo que Echenique tiene que marcharse ya. Se pelean entre ellos porque intuyen que hay que empezar a repartirse despojos: en Génova, en Moncloa, en el grupo parlamentario, en rtve... De ahí la premura por manipular más descaradamente, por desmantelar lo poco que todavía queda en pie... De ahí el apremio por acelerar la reforma que limite la justicia universal, por destruir cuanto antes la todavía vigente ley del aborto, por liquidar iniciativas solidarias como el "crowdfunding" (mecenazgo por internet) o acabar con la tranquilidad ciudadana promoviendo una ley que solo les proporciona "Seguridad" a ellos...

Por mucho arte que le pongan a eso de "vender en positivo" tanto desastre, nadie traga ya y ellos lo saben. Mienten tanto y tan descaradamente que las encuestas no pueden minimizar el mosqueo que tiene el personal. Pero esperan que los resultados de las europeas y las municipales no les sean tan desfavorables como se temen porque, de lo contrario, se les acabaría el rollo y la legislatura antes de haber conseguido destrozar todo lo que tienen previsto. Han de cargárselo todo para que, cuando se vean obligados a salir pitando, sus verdaderos amos les recompensen con cargos y canonjías bien remuneradas en aquellas empresas a las que favorecieron a costa de destrozar los derechos de la mayoría. ¿El que venga detrás? Que arree. A ver si los sucesores tienen huevos de recomponer la cosa con la celeridad y la solvencia con que ellos se la están cargando.

Son unos malvados "bienmandaos". Dóciles con los poderosos y crueles con aquellos cuyos intereses tendrían que haber defendido, como todo gobierno que fuera de ley. Pero nunca se les pasó por la cabeza pensar en quienes les dieron los votos. Se pliegan a la troika, los bancos, la Merkel y la iglesia. Y a fe que están haciendo los deberes. Salvo que los de upeydé decidan mantenerlos, quienes sustituyan a este gobierno se van a encontrar con mucho trabajo pendiente. Con un marrón descomunal, porque... ¿cuánto costará arreglar tanto desaguisado como van a dejar?

Cual Sísifos eternos, tras plantar cara a las amenazas de la troika, la banca y los especuladores de toda calaña y condición, habrá que volver a cargar con la roca y emprender la ruta montaña arriba. Reiniciaremos el viaje a Ítaca e intentaremos llenar el camino, como recomienda Kavafis, de "aventuras, experiencias y puertos nunca vistos". Así ha de ser por muy quemado que dejen el paisaje estos entusiastas de la caspa, la vuelta atrás, el blanco y negro y el olor a naftalina.

J.T.

viernes, 28 de febrero de 2014

25 deseos para Canal Sur en su 25 aniversario


1. Que algún día, antes que pasen otros 25 años, la radiotelevisión pública de Andalucía sirva para lo que se fundó: ser un servicio público.

2. Que nadie con relevancia pública o con una cierta representatividad, que ningún ciudadano con cosas interesantes que decir, gusten más o gusten menos, pueda acusar al ente de ningunearlo. En resumen, ni vetos ni listas negras que por mucho que se nieguen, como las meigas en Galicia, "haberlas, haylas"

3. Que los movimientos sociales puedan presumir de tener en la RTVA un lugar al que recurrir como altavoz. Que cuando llamen para pedir ayuda no tengan ninguna duda sobre que serán escuchados con interés y atendidos con complicidad. Que en la tele y la radio públicas andaluzas todos los sectores sociales y ciudadanos vean un instrumento útil y eficaz en el que pueden confiar como plataforma para visibilizar sus problemas.

4. Que funcione como instrumento educativo y cultural, útil para que los ciudadanos andaluces conozcan a fondo la tierra en la que tienen la fortuna de vivir. Menos programas de charanga y pandereta, por favor. Menos cerrado y sacristía, menos devoción a Frascuelo y a María.

5. Que ningún consejero, ningún cargo público, ni tampoco ninguno de sus adláteres, cedan a la tentación de levantar el teléfono para promover una cobertura o pedir explicaciones por la emisión de algo que no les ha gustado.

6. Que ningún partido político de la oposición pueda nunca demostrar trato desfavorable.

7. Que el gobierno de la Junta funcione y actúe como gestor de una televisión de TODOS/AS y no como propietaria del chiringuito.

8. Que ningún responsable informativo necesite plantearse jamás otra manera de funcionar que no sea a través de estrictos criterios profesionales.

9. Que los sindicatos defiendan con el mismo esfuerzo y entusiasmo a todos los trabajadores, sea cual sea el tipo de relación laboral que tengan con la empresa.

10. Que, dados los tiempos que corren, los curritos estables de Canal Sur admitan su situación de privilegio  y dejen de ir por ahí llorando porque no se les valora lo suficiente o recitando un interminable memorial de agravios. O las dos cosas.

11. Que lo de la austeridad se tome en serio y no sea un mero brindis al sol. Hay mucho gasto superfluo, mucha parafernalia innecesaria de la que, si se prescindiera, abarataría sensiblemente los costes de producción. Se han hecho esfuerzos, lo sé, pero se pueden hacer muchos más. Y eso lo sabemos todos ¿o no?

12. Que desaparezca esa especie de atmósfera asfixiante que preside el ambiente laboral. Ese miedo a perder prebendas, esa dificultad para expresar abiertamente lo que piensas, no vaya a ser que...

13. Que los trabajadores de la radio y la televisión pública de Andalucía recuperen las razones para ilusionarse con su cometido, motivarse y constatar que lo que hacen merece, y mucho, la pena.

14. Que la programación sea atractiva.

15. Que se apueste abiertamente por la innovación, por la renovación, por la Andalucía del futuro. Pero no en un programa, que ya, sino en el diseño, en la actitud, en la voluntad política, en la determinación profesional...

16. Que la burocracia no acabe ahogando a la eficacia.

17. Que desaparezcan los "corsés" y florezca el atrevimiento.

18. Que sea más espejo de lo que se mueve, se siente y se dice en la calle, más reflejo de los problemas ciudadanos del día a día.

19. Que se invierta más y mejor en estímulos reales para la educación de los niños y para el entretenimiento de los mayores.

20. Que se aproveche su enorme potencial para ser un referente y un bastión en la lucha contra las injusticias.

21. Que las víctimas de cualquier atropello sepan que tienen en el ente el instrumento ideal para denunciar sus problemas y defender sus derechos.

22. Que moleste al poder. 

23. Que exista un blindaje efectivo para que los profesionales que apliquen criterios estrictamente profesionales en su trabajo no tengan nunca miedo a ser depurados por hacer, justamente, aquello por lo que en teoría se les paga.

24. Que nadie que trabaje en la radiotelevisión andaluza se vea nunca en la situación sufrida por tantos de sus compañeros de Telemadrid o Canal Nou.

25. Que ninguno, tampoco, se vea jamás obligado a reconocer que hubo alguna vez una información que debió dar y no dio.

J.T.





domingo, 23 de febrero de 2014

Para el pp, la insolencia es más rentable que la decencia


Elpidio Silva lo dijo la otra noche muy clarito: cuando pones al aire las vergüenzas de la derecha, cuando le tocas... puntos sensibles que evidencian su desfachatez ya puedes ser juez, periodista o pensionista: ellos se lanzarán a tu yugular sin misericordia. Una de las tácticas que más utilizan es la desacreditación: denigrar al incauto que ha llegado a creerse que se puede ser honesto y coherente en el desarrollo de su trabajo pese a quien pese y caiga quien caiga.

Un antiguo periodista de deportes venido a más a la sombra de Pedrojota arremetió sin pudor alguno este sábado contra el juez y, en su desprejuiciada táctica, llegó a poner en cuestión la manera de acceder a la judicatura del hombre que osó encarcelar a Blesa. Cuando fue debidamente puntualizado Inda, que así se llama, subió varios escalones en el argumentario habitual, tachó a Silva de moroso y luego insinuó que tenía problemas siquiátricos.

¿Argumentos? ¡Qué más da! Lo importante son los directos al hígado, las preguntas capciosas, el desvío del debate de su verdadero núcleo para intentar despistar al escuchante. En el mismo debate televisivo, otro excachorro de Pedrojota se revolvió como una serpiente cuando no le gustó una puntualización de Pablo Iglesias y se sacó de la manga una manipuladora y torticera acusación sobre presuntas ayudas del gobierno de Venezuela.

¿Será posible algún día evitar que los debates se prostituyan de esta manera? No puedo evitar asociar ideas y recordar el único de los debates de "La Tuerka" en los que he vivido la estridencia. Fue el pasado 13 de enero y entre los contertulios de aquel día estaba, fíjense qué curioso, un tal Francisco Granados que se dedicó a impedir la exposición fluida de las ideas, interrumpía constantemente y rompía la línea habitual de sosiego y discrepancia civilizada que suele caracterizar a esta tertulia.

Lo más terrible de esta derecha corrupta es la deriva que han ido tomando a la hora de enfrentarse a las acusaciones. Han pasado del "Y tú más" al "Sí, he sido yo, ¿y qué?". Visto lo difícil que tienen ya parecer decentes, han optado por ser directamente insolentes. Asumido que ya sabemos lo sinvergüenzas que son, han optado por partir de ahí para explorar sus posibilidades. Ya no se comparan contigo sino que directamente te denigran, como al juez Silva. 

Dicen que corremos el riesgo de que aparezca un populista al estilo de Jesús Gil. ¡Qué va! Las tácticas de aquel delincuente y sus secuaces ya las emplean en el pp. Han descubierto que, teniendo la sartén por el mango, repartiendo prebendas y mimando a los suyos tienen garantizado el coro de palmeros, el beneplácito y el voto de quienes, hagan lo que hagan, serán siempre sus incondicionales.

Como en el fútbol, un espectáculo cada vez más prostituido, en el pp saben que sus hinchas serán siempre implacables con el adversario e incondicionalmente comprensivos con ellos. Dan igual las zancadillas, las trampas, los goles con la mano o lesionar al contrario por seis meses. El juego sucio complace a los tuyos y enerva a los adversarios y de eso se trata: de distraer, de cabrear, de poner de los nervios al contrario mientras los tuyos te jalean, ganas el partido y te lo sigues llevando crudo.

¿Cuentas en Suiza? Menuda minucia. ¿Sobresueldos en negro? ¿Facturas falsas? ¿Pero qué me dice usted? ¿Desvalijar el banco que presides desde tu despacho de baranda? ¡Bah! Lo importante es que el árbitro no te vea meter el gol con la mano. Ya no hace falta que lo niegues ni tampoco importa que los vídeos te dejen en evidencia: el gol subirá al marcador, ganarás el partido, los tuyos saldrán a las calles a celebrarlo y tú, tan pancho, podrás continuar denigrando a cualquier juez, periodista o incauto que se proponga acabar con todo esto.

J.T.

martes, 18 de febrero de 2014

Esta Europa cada día más racista


Décadas de progreso y avances sociales, años y años de apuesta por la tolerancia y por la consolidación democrática corren el riesgo de saltar por los aires en esta vieja y ajada Europa. Nos miramos al espejo y éste nos devuelve nuestra verdadera cara a día de hoy: somos racistas, xenófobos, intolerantes, crueles y desconfiados con el extranjero. Nunca hemos dejado de serlo. 

Si ese extranjero es árabe o subsahariano, procede de un país pobre y se empeña a toda costa en plantarse aquí... pues ya la tenemos liada. Esta cuarteada Europa, moribunda si la comparamos con lo que fue y si constatamos su lentitud de reflejos para no perder comba frente a la velocidad que lleva el mundo, está plantando al drama de la inmigración la peor y menos inteligente de las caras.

Las balas de goma de El Tarajal son la expresión trágica de lo que piensa la derecha en nuestro país. En la mayor parte del resto de Europa, esto ha cristalizado ya en partidos políticos que proclaman abiertamente su xenofobia y cosechan votos al grito de "Al inmigrante, ni agua". El crecimiento de la semilla fascista está regada por un racismo, hasta hace poco quizás vergonzante, que ha decidido quitarse todas las máscaras y enseñar, ya sin remilgos, su verdadera cara cruel e inmisericorde.

Se habla mucho del imparable ascenso del Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia. Es terrible que pueda ser el partido más votado en su país en las elecciones europeas de mayo. Pero no nos olvidemos que hay muchos más países en Europa en los que la ultraderecha gana terreno por días con una presencia cada vez más numerosa en los parlamentos de sus respectivos países y de los que apenas se habla. Veamos:

Timo Soini, por ejemplo, líder del partido "Verdaderos finlandeses", un político que llama a los inmigrantes "criminales" y "parásitos del dinero de los contribuyentes", consiguió en 2011 con este discurso xenófobo el 19 por ciento de los votos y 39 escaños en el parlamento de Helsinki: multiplicó por ocho el resultado de 2007. En Noruega, el ultraderechista Partido del Progreso gestiona 7 carteras del actual gobierno tras cosechar casi el 23 por ciento de los votos en 2013 prometiendo reducir a la mitad el número de inmigrantes no europeos.

Esto está ocurriendo en los hasta hace poco modélicos y solidarios países escandinavos, donde no se libra ni Suecia: Jimmie Akesson, que en su discurso político relaciona inmigración y criminalidad, cuenta desde 2010 con 20 de los 349 escaños que tiene la Cámara de Estocolmo. De Suiza, tras el referéndum del pasado día 9, poco hay que añadir: impulsada la consulta en solitario por el partido ultraderechista Unión Democrática de Centro, el 50,3 por ciento de los ciudadanos decidieron acabar con la libre circulación de personas en su país. Este partido, liderado por Toni Brunner consiguió en 2011 el 28,9 por ciento de los votos en las elecciones legislativas suizas.

En Austria, Holanda y Dinamarca, los partidos xenófobos superaron también el diez por ciento de los votos en las últimas elecciones que se celebraron en cada uno de estos países. El holandés Geert Wilders, líder del Partido por la Libertad, ha llegado a comparar la fe islámica con el nazismo; uno de los eslóganes del Partido Liberal Austríaco ha sido "Trabajo en vez de Inmigración" y Pía Kjaersgaard, lider del Partido Popular Danés, anda proponiendo una barrera con Suecia porque considera que Estocolmo, Goteborg o Malmö se están convirtiendo en "Beiruts" de Escandinavia.

De la peligrosidad de los ultras griegos de "Amanecer Dorado" tenemos suficiente constancia: estética nazi, guardaespaldas amenazantes, disturbios y prisión el pasado octubre para su líder, Nikolaos Mijaloliakos, acusado de ser el dirigente de una "banda criminal".... En Hungría Gabor Vona cimenta los recientes éxitos de su formación, Jobbik, en sus proclamas antigitanas... También hay partidos xenófobos con éxito electoral en Bélgica, Reino Unido, Bulgaria, Eslovaquia... Los ultraderechistas de la Liga Norte cuentan por su parte con más del diez por ciento de los votos italianos... Una ruina, una desgracia, una amenaza, una vergúenza. Pero estos son los mimbres con los que se prepara la cesta de las elecciones europeas. 

¿Conseguirán los partidos xenófobos y racistas reunir 25 diputados de 7 países diferentes y contar así con grupo parlamentario propio en la Cámara de Representantes que se constituya en Estrasburgo tras las elecciones del próximo 25 de mayo? No lo sabemos, pero lo que hemos expuesto aquí es la cera que arde en un continente que, como sostiene Eslava Galán, "se suicidó en el siglo XX con dos guerras mundiales y ahora se está acabando de matar y destruir", olvidándose de hacer cumplir hasta la Declaración Universal de Derechos Humanos.

A nosotros, que nos ha tocado ser una de las puertas de entrada de esa Europa insolidaria y asustadiza, al margen de amagos como el del racista Josep Anglada en Catalunya que consiguió 67 concejales en 2011, todavía no nos ha germinado -a pesar del nacimiento de "Vox", quiero creerlo así- un partido xenófobo que consiga amplio respaldo electoral. De momento lo que tenemos son balas de goma. Balas de goma que hemos usado.

J.T.




lunes, 10 de febrero de 2014

Aquellos brillantes becarios que tuvieron que marcharse de aquí

Esta foto de José Pablo en Perú me sugiere tantas cosas...

Querida María José Durán, sigo por facebook tus peripecias en el sur del sur de América Latina. Recuerdo cuando me contaste que querías marcharte a Chile y yo, que te necesito aquí para podernos dar más prisa en cambiar todo esto, no tuve más remedio que animarte a que te largaras.

He sido testigo de muchos de los cabezazos contra la pared que te pegaste antes de tirar la toalla. He visto cómo lo mucho que vales, tu gran capacidad para hacer este país un poco mejor, no solo no fue apreciado por los indocumentados que te pagaban el sueldo sino que no pararon hasta aburrirte. Creo que hiciste bien en marcharte. Pero querida mía, yo necesito que vuelvas.

A ti, querido Enrique Carnicero, qué quieres que te diga. Una mente creativa como pocas. Durante el año que tuve la fortuna de tenerte de becario pude disfrutar de tu envidiable capacidad para traducir la vida en imágenes y planos secuencia. Las cosas que te traías entre manos siempre tenían un punto exquisito, un ángulo en el que los demás no reparábamos hasta que tú nos lo hacías ver. Ahora te disfrutan en Irlanda. Allí consigues salir adelante haciendo lo que te gusta después de haber llamado aquí a mil puertas sin que nadie supiera entenderte o dispusiera del presupuesto necesario para lanzarse contigo a una aventura de éxito seguro.

Yo quiero que vuelvas, Enrique, y quiero que sepas que, por lo que a mi respecta, pienso hacer todo lo posible para que te vayan haciendo sitio.

En cuanto a mi querida Patricia Calderón, a ver cómo te lo cuento: He visto a poca gente con tan excelente disposición, tan buen humor, tan poco miedo a aceptar desafíos. ¿Recuerdas cuando, sin aviso previo, te propuse hacer aquella salidilla en San Fernando en plena huelga de Astilleros? Los neumáticos ardían detrás tuyo y Manolo Garrido, desafiante, te apuntaba con la cámara. Te dio igual, lo resolviste como si llevaras toda la vida en haciendo información en directo. Ni un segundo de duda, había que hacerlo y lo hiciste. Fenomenalmente, además. Nunca olvidaré lo mucho que nos peleamos y nos reímos juntos porque conectar contigo era muy fácil. Ese pundonor con el que te ponías a la tarea, esa energía pura es la que necesitamos aquí para doblarle el pulso a quienes están usando el poder para fulminar nuestras esperanzas.

Pero te has ido. Andas por esas Europas, ahora creo que en Alemania, en busca de ese hueco que aquí no encontraste. Como también hizo nuestra amiga Rocío Martínez o nuestra otra María José, Morón, con José Pablo, su pareja quienes, hartos de contratos basura, de promesas incumplidas, expectativas fallidas y todo tipo de coitus interruptus laborales, decidieron irse a tomar... por mundo. Así han llamado a su blog y a su página de facebook, en las que cuentan sus peripecias mientras recorren el mundo con un presupuesto de veinte euros diarios. Seguro que los amortizan porque son envidiablemente creativos, osados... y muy capaces.

Os necesitamos aquí María Josés, Enrique, Patricia, José Pablo. Os necesitamos para construir ese país que quienes nos gobiernan no quieren que tengamos. Entiendo que os hayáis marchado. Y por eso entiendo como un desafío para los que aún estamos aquí luchar para darle a esto el vuelco suficiente para que volváis a tener aquí vuestro lugar. Para que os animéis a regresar y no se marche nadie más, para que cese una sangría que nos descapitaliza y ensombrece las perspectivas de futuro.

Vosotros hacéis falta aquí. Mucha falta. Quienes sobran son ese diez por ciento de depredadores, mentecatos, arribistas y especuladores que han dejado esto hecho unos zorros. Por vosotros, por los que os fuisteis, vamos a intentar que podáis poner pronto fecha a ese billete de vuelta que lleváis, seguro, en vuestros bolsillos.

Este país no se puede convertir en lo que quiere Botín, en lo que quieren esos contables que nos gobiernan en nombre de la troika. Este país tiene que ser como queramos el noventa por ciento de sus ciudadanos, que queremos reformar el código penal para meter en la cárcel a los defraudadores, para que, como dice el amigo Iglesias, los policías le pongan las esposas de una vez a los responsables de la crisis.

J.T.