lunes, 6 de septiembre de 2010

El periodismo “declarativo”

Hace unos días recomendaba yo en este blog a quien quiera dedicarse a este oficio en condiciones, que hiciera lo posible por no verse obligado a practicar el periodismo "declarativo”. Explico qué es por si alguien no lo sabe:

Los redactores jefes que permanecen de guardia los días festivos en los medios, sobre todo en los medios públicos y en las agencias, saben bastante de la tortura que supone esta modalidad periodística

- Riiiing, oye soy el jefe de prensa de… Mira, que queremos hacer unas declaraciones. Se trata de…


No es que tú los llames porque ha saltado un asunto de actualidad y a tu juicio estaría bien contar con su opinión. No: llaman ellos, o sus jefes de prensa

a) porque saben que los días de fiesta cuesta rellenar planillos y escaletas

b) porque los del otro partido han soltado una andanada y quieren replicar

c) porque, y éste es el peor supuesto pero se da bastante, se creen con el derecho

El periodismo declarativo, para empezar, ni siquiera es periodismo. Es declaración, una declaración que no hemos pedido ni buscado.

La cosa va así: alguien decide soltar cualquier burrada que, en la sequía informativa del día de fiesta, con un poco de suerte puede acabar siendo titular y garantiza cierta preeminencia en los diarios del día siguiente. Luego los matinales radiofónicos, que se alimentan en buena parte de lo que traen los diarios, le dan bola... y así, rodando-rodando, la susodicha burrada "declarativa" se acaba colando en las cada vez más numerosas tertulias de mañana, tarde y noche, todas ellas ansiosas de carnaza…

El periodismo declarativo es perverso en sí mismo

Algunos políticos se atreven a a rizar aún más el rizo, y ya no hace falta ni que sea festivo: se graban ellos mismos por sus propios medios las dos o tres o frases que quieren difundir y lo envían a las agencias, los periódicos y las televisiones: en betacam, dvcpro, dvd, pendrive o todavía más barato, por correo electrónico. Acto seguido tiene lugar la llamada del jefe de prensa:

- Oye, te he mandado unas declaraciones de fulano. Ya verás, están de puta madre, son una bomba

Y tanto que son una bomba, compañeros: una bomba para el futuro de nuestra profesión como no espabilemos

J.T.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Los especuladores nos han dejado Andalucía como un colador

Tener tan buen clima, tantos kilómetros de costa y tanto terreno bombón es demasiada tentación junta.


Andalucía permaneció desheredada y olvidada durante los cuarenta largos años de fascismo franquista como castigo por haber sido tan roja en la guerra civil. Despoblada merced a tanto fusilamiento por una parte, y por otra por tanto abandono de quienes habiendo sobrevivido decidieron ganarse la vida lejos de aquí, esta tierra era un vergel olvidado hasta que nos hicimos europeos y autonómicos.

Nuestro patrimonio, que eran las playas, el sol y mucho espacio donde construir bonitos apartamentos y chalets empezó entonces a convertirse en un suculento bocado no sólo para suecos y noruegos carentes de algo similar en sus respectivos países sino para impresentables especuladores amantes del enriquecimiento fácil que, de tanto desmán urbanístico, han dejado durante los últimos años buena parte de nuestra estupenda geografía como un verdadero colador.


Las leyes de protección medioambiental llegaron tarde y aún así, alcaldes y concejales de todos los colores políticos se las han ido saltando a la torera al olor de ricas comisiones y sobornos que no supieron o no quisieron rechazar.

Desde Almería hasta Huelva, desde Ayamonte hasta Pulpí, con Marbella y sus aledaños como buques insignia de la cara dura, el panorama de la corrupción nos ha dejado muy tocados a los andaluces con casos como los de Alhaurín el Grande, Estepona, Ohanes y Alcaucín, que son los ejemplos más recientes de los que hemos tenido que informar desde esta delegación de provincias.

Costará bastante recomponerse. Mira por dónde, quizás a la larga habrá que agradecerle a este período de crisis que se haya paralizado tanto desmán.

Tenemos en esta etapa, con tanta obra parada, un estupendo paréntesis para poner orden. Para barrer bien muchos ayuntamientos, promotoras, despachos de abogados y de concejales de urbanismo, notarías... para levantar muchos colchones con billetes de quinientos euros en bolsas de plástico... Quizás así se salga del impasse con la firme determinación de sacarle a esta tierra el partido que merece.

Tanto en la agricultura como en la industria, y también en la investigación, Andalucía tiene mucho que decir y hacer. La apuesta por el conocimiento y por la actitud emprendedora parece que debe ser el camino y la imagen a transmitir, no la de alcaldes corruptos entrando y saliendo de los juzgados y de la cárcel por haber caído en las garras de tanto buitre carroñero de esos que han trufado nuestras costas y nuestras montañas de construcciones ilegales durante años.


Estamos empachados de actividades "económicas" que, como se empieza a comprobar, sólo eran pan para hoy y hambre para mañana. Bueno: pan para ayer más bien porque lo que es para hoy, con tanta obra parada, parece que queda poco que comer. O por lo menos poco de donde los especuladores de las narices puedan continuar llevándoselo crudo.

J.T.

Operadoras de telefonía, el reino de la impunidad


Yo lo siento por mis amigos de Facua, pero en materia de luz y teléfono me parece que sus denuncias caen en saco roto.

“Necesidad tengas de darte de baja en una compañía de móviles” ¿A que suena a maldición gitana? Lo es:

¿Cómo es posible que a pesar de la multitud de denuncias, que a pesar de la cantidad de tropelías que las operadoras de móviles cometen, y que suelen aparecer a menudo reflejadas en los medios, estas compañías continúen haciendo lo que les da la gana todo el tiempo que les da la gana?

¿Cómo es posible que los llamados “servicios de atención al cliente” continúen manteniendo a quien llama horas a la espera, y lo que es más grave aún, con musiquitas de fondo que atentan directamente contra los derechos humanos?


Marcas mil códigos, hablas con máquinas de voz u operador@s con acento extranjero, te pasan de departamento en departamento –con la musiquita de marras entre medio- y la aventura acaba en fracaso. Vuelta a empezar: si desea… marque 1, marque 2, marque 3… para cualquier otra operación, permanezca a la espera…

El reino de las operadoras de telefonía es el reino de la impunidad.

Nos quejamos, lo proclamamos, lo denunciamos… Da igual, pasan los años y todo continúa lo mismo o peor. Estás en sus manos. Hacen lo que quieren… Ni te dan de baja cuando lo pides, ni te dejan de cobrar, ni de amenazar si no pagas por servicios que tiempo atrás dijiste que no querías.

Aún cuando, mucho meses antes de acabar con tu paciencia, ya te habían asegurado que tomaban nota para cambiarte de tarifa, anular el servicio o devolverte un cobro por algo que tú no habías consumido ni pedido. Aún así, ni caso.

Además tienen el descaro de proclamar que se trata de sectores donde ya existe el mercado libre y la competencia… pero ¿dónde está la competencia en los servicios de telefonía o en los de electricidad? Bueno, sí, quizás compitan para ver quién consigue desesperar antes a quien aspira a resolver civilizadamente su problema como consumidor sin acabar literalmente de los nervios.

Amigos de Facua, amigos de las demás asociaciones de consumidores ¡cuánto trabajo pendiente!, ¿no?

J.T.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Apuntes de periodismo 11. Pequeñas pistas para quien empieza en esto de la información


1. Lo que cuentes preséncialo tú mismo. Habla tú con la fuente. Si la premura te lo impide, nunca lo hagas tuyo. Cita a quien te lo haya contado o donde lo hayas leído

2. No des nunca nada por sentado con una sola fuente. Contrasta. Verifica

3. Defiende tu punto de vista. Si le tienes miedo al redactor jefe o al jefe de sección de turno y por eso te callas, ellos no te respetarán. Sólo te ganarás su aprecio, si no estás de acuerdo en algo de lo que te dicen, si lo argumentas. Por supuesto, con educación

4. Evita el periodismo declarativo. Sé que es difícil, pero se puede

5. Evita el periodismo de convocatoria, salvo que te toque cumplir órdenes. En la medida en que dependa de ti no te comportes como un funcionario, ni como un autómata, ni trabajes desmotivado

6. Lee los periódicos, oye la radio, mira los despachos de agencia. Fórmate tu propio criterio sobre cualquier asunto de actualidad porque, aunque hoy no te competa, mañana te puede tocar abordarlo

7. Propón temas. No hace falta que te empeñes en algo rocambolesco. Los temas más interesantes suelen estar más cerca de ti de lo que imaginas. Las ideas surgen tomando copas con los amigos o teniendo los oídos abiertos para captar lo que ocurre en tu barrio, en tu calle, en tu escalera… ¡ah! y copia las buenas ideas, que eso no es malo: lo malo es copiar a los malos

8. La profesión periodística es seria, pero no solemne. Las cosas salen mejor en la medida en que eres capaz de divertirte con tu trabajo. Ríete. Día no reído, día no vivido.

9. Implícate, pero cuidado con el exceso de celo. Suele funcionar en contra de tus intereses

10. Y por supuesto, sé buen compañer@: entre una amistad y una noticia, apuesta por la amistad. Habrá quien lo vea de otra manera (la competitividad y tal) pero yo lo veo como te digo. Si lo tienes en cuenta, me lo agradecerás

J.T

jueves, 2 de septiembre de 2010

Israel-Palestina: No me creo ná



Esta foto tomada en Washington este uno de septiembre...



...me recuerda esta otra que data de septiembre 1993...


...A Isaac Rabin (izquierda) lo asesinaron en noviembre de 1995 y en 2004, también en noviembre, murió Arafat de una enfermedad nunca claramente explicada

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Con tanto experto en Israel como me rodea, miedo me da meterme en el berenjenal que me voy a meter hoy: pero me voy a meter

La primera vez que estuve en Israel fue en junio de 1987, algunos meses antes de que comenzase “la Intifada”.

Con mi amigo y compañero Javier Pizarro alquilamos un coche y nos recorrimos todo el país y buena parte de Cisjordania para hacer un par de reportajes que se emitieron en Informe Semanal.

Desde la adolescencia (la guerra de los seis días me pilló con catorce años) me fascinaba todo lo que tenía que ver con Oriente Medio y me pareció un verdadero privilegio rodar allí durante dos semanas enteras,

Estos días, y a propósito de las conversaciones impulsadas por Obama en Washington entre Israel y Palestina para buscar una vez más un camino que les lleve a algo parecido a la paz, sólo se me ocurre una pregunta:

¿Para qué pierden el tiempo?

¿A quién pretenden hacer creer que alguna vez puede llegar a haber un acuerdo sobre unos territorios donde existe una ciudad, Jerusalén, por la que pugnan tres religiones (las tres religiones monoteístas, que se suele decir) que llevan ya cientos de años puteándose y matándose entre ellos?

Una ciudad que conserva la única prueba tangible de que el pueblo judío estuvo alguna vez allí antes de su diáspora (el Muro de las Lamentaciones, que es uno de los muros del que hace dos mil años fuera palacio de Herodes) Que al mismo tiempo ese muro colinda con la mezquita donde se encuentra la roca desde la que Mahoma, para los musulmanes, subió al cielo… Una ciudad donde todo esto se encuentra a escasos metros de la Vía Dolorosa y del Santo Sepulcro, lugares de tanta importancia para los cristianos…

No sé si se acordará Javier, pero todavía recuerdo la sonrisa del guía-espía judío argentino que siempre nos acompañó en los rodajes cuando le preguntamos

¿Usted cree que esto tendrá solución algún día?

Desde entonces siempre recuerdo aquella sonrisa tan elocuente: la recordé en 1991 cuando la Conferencia de Madrid, en 1993 cuando Clinton se hizo la foto con Arafat y Beguin que reproduzco arriba, en Camp David II en el año 2000, cuando en 2003 se puso en marcha la llamada “Hoja de Ruta”, en 2005 cuando la “retirada” de Gaza, en el proceso de Anápolis, y ahora, pues ya habéis visto: se volverán a reunir a mitad de mes

No me creo ná

J.T.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Apuntes de periodismo, 10. Cómo buscarse la vida tras el becariado de verano



Con el verano se acaban la prácticas de cientos de compañer@s en medios de comunicación de todo el país. Han trabajado, han aprendido, se han topado de bruces con la dura realidad laboral, tan lejana de los pajaritos con lo que salen de la facultad, se han desanimado, se han ilusionado, han hecho de todo… menos cobrar.

Ahora, con sus flamantes curricula bajo el brazo, se disponen a buscarse la vida de redacción en redacción. A los que todavía les queda alguna semana para que llegue ese momento, he aquí unos cuantos consejos para que aprovechen lo mejor posible el tiempo que aún estarán en el medio donde realizan las prácticas

1. Llena tu agenda de teléfonos. Todos los que puedas

2. Muévete

3. Interésate

4. Haz todos los amigos que puedas en las coberturas que te toquen durante lo que te queda de prácticas

5. Échale cara. Entre la osadía y el remilgo, siempre la osadía

6. Sentido del humor, simpatía… que el buen rollo no tiene por qué estar reñido con la importancia de lo que se haga

7. Échale horas. Muestra disposición. Que los jefes vean que estás por la labor. Pero sin pasarte. Si los compañeros te enfilan por exceso de celo, date por jodid@

8. Que lo que pongas en el curriculum encaje con lo que eres y con lo que sabes. Ni añadas ni te quites méritos. Lo más probable es que si están interesados en contratarte, pregunten en las empresas donde aseguras haber estado antes

9. Si crees que te falta formación, pregunta y solventa las lagunas. No hay problema si a quien le preguntas te nota las ganas de ser eficaz

10. Prepotencia fuera. Si crees que lo sabes todo estás perdid@

J.T.

martes, 31 de agosto de 2010

El hotel y el cuartel de Queipo de Llano en Sevilla

Lo tenemos a escasos metros de la delegación. La puerta trasera del hotel Simón en Sevilla da a nuestra misma calle. Cada mañana, cuando cargamos en nuestro coche la cámara, el trípode y demás trastos útiles para la cobertura de la jornada, lo hacemos frente a la misma puerta por la que, el 18 de julio de 1936, salió Queipo de Llano camino del cuartel de la plaza de la Gavidia.


El golpista Queipo protagonizó en el cuartel de la Gavidia uno de los primeros aldabonazos de la sublevación franquista: detuvo a los militares que permanecieron fieles al orden constitucional, sembró el pánico en toda Sevilla y redondeó la faena pronunciando aterradoras soflamas radiofónicas a través de los micrófonos que Radio Sevilla puso a su servicio.


"Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad"- bramaba Queipo. Y continuaba: "...también a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen. Mañana vamos a tomar Peñaflor. Vayan las mujeres de los "rojos" preparando sus mantones de luto. Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad"

Cada noche de aquel verano, mientras Mola arruinaba Pamplona, Saliquet acababa con la esperanzas de los vallisoletanos y un tal Franco cruzaba el charco camino de su "investidura" en Burgos, Queipo convertía Sevilla en un reguero de cadáveres. Cuando terminaba de aterrar por la radio a los que quedaban vivos, regresaba al hotel Simón donde tomaba fuerzas para continuar con la masacre el día siguiente.


El hotel Simón acoge ahora turistas de perfil medio que, mapa en mano por los alrededores de la catedral de Sevilla, nos preguntan a menudo cómo llegar hasta él sin poder imaginarse ni por lo más remoto que entre sus huéspedes más conocidos figura uno de los principales protagonistas del golpe de Estado de 1936.


El cuartel de la Gavidia es hoy sede provisional de la consejería andaluza de Justicia. Quienes trabajan allí se mueven a diario por los mismos pasillos y despachos por los que lo hizo Queipo de Llano con su implacable pandilla de sublevados aquel verano de sudores de muerte. Consejería de Justicia: justo el departamento del que depende el desarrollo y gestión de la ley de Memoria Histórica. ¡Ea!


J. T.

lunes, 30 de agosto de 2010

Carta a un/a becari@ de periodismo

Te veo llegar cada nueva temporada, querid@ becari@ y tu cara de ilusión me hace callar la primera pregunta que se me ocurre a porta gayola:

¿Te engañó alguien o te engañaste tú solo/a?


¿Nadie te advirtió hasta qué punto elegiste una carrera que desembocaba inevitablemente en un oficio de pringaos?


¿Nadie te dijo que las facultades las usan como coartada una serie de indocumentados que jamás han salido a la calle para hacer un reportaje?

¿Nadie te avisó que ser carne de becariado equivale a convertirse en mano de obra barata que evita aumentar plantilla y reduce puestos de trabajo necesarios?

¿Nadie te contó que en España, cada año, salís al mercado diez licenciados por cada puesto de trabajo posible?


¿Nadie te dijo que aunque en este oficio de lo que se trata es de encontrar buenas historias y contarlas, es mucho más importante pensar sólo lo justo, sacar poco la cabeza y actuar con sumisión si quieres prosperar?

Pues aquí lo tienes dicho, Si aún así continúas pensando que ser periodista merece la pena, bienvenido/a al club. Porque pese a todo, y si estás por la labor, éste continúa siendo el mejor oficio del mundo.

J.T.

domingo, 29 de agosto de 2010

Aquel reportaje sobre la tomatina de Buñol que hizo Javier Basilio


Cada verano, cuando me topo con el preceptivo reportaje de la tomatina de Buñol en todas las teles del mundo mundial, me acuerdo del primero que se hizo contando esta historia: lo elaboró mi compañero y amigo Javier Basilio para Informe Semanal allá por 1983, cuando aún no existían las televisiones privadas ni las autonómicas y la Uno conseguía los sábados por la noche audiencias que superaban los veinte millones de espectadores durante la emisión de nuestro programa.

Basilio, cojo redomado, era la simpatía hecha persona. Como soy cojo tengo que ser simpático, decía. Era tan agradable y tan buena gente que hasta cuando se quejaba, y se quejaba mucho, resultaba difícil tomárselo en serio. Tenía un problema cayéndole bien a tanta gente, sobre todo a las tías: le caía bien a tantas que claro, casi todas acababan cabreadas con él.

Entre novias despechadas y alguna que otra sangrante pensión alimenticia transcurría la vida de Javier Basilio. Así que por mucho que intentaba ahorrar con las dietas, apenas le llegaba para cubrir necesidades. Cuando Jesús Hermida inventó el matinal en 1986 se fue con él para ganar algo más, creó el personaje de Don Basilio que le hizo más famoso que sus sesudos reportajes… y apenas llegaron las televisiones privadas se dejó querer por tele5 donde alcanzó notoriedad en programas de variedades, el de más éxito uno que copresentó con Loreto Valverde.

Pero a pesar de que los platós fueran su solución económica durante los últimos años de su vida –nos dejó en el 92- Javier Basilio nunca se desprendió del cuchillo entre los dientes que siempre lleva consigo todo buen reportero.

Fue un depredador nato que sabía darle su toque personal a lo que hacía, ya fueran entrevistas en la Vuelta Ciclista a España o reportajes memorables para el Informe…

El tiempo que trabajamos en la misma redacción yo procuraba ponerme lo más cerca posible suyo. Me gustaba empaparme de sus técnicas y de sus trampas, de los incontables trucos y recursos que desplegaba para conseguir sus objetivos. Me dejó sacar copia de sus herramientas para el oficio y con ellas continúo por el mundo unas veces apretando tuercas y otras intentando sacarle punta a la actualidad con el cuchillo lo mejor afilado posible.

Me acuerdo cuando se marchó a rodar la tomatina: yo me quería ir con él, con los ayudantes Eduardo Casanova y Laureano González y con el cámara Nicolás Marín: pero me tuve que conformar viendo cómo disfrutaban minutando el material que trajeron, y luego montándolo con Rafael Antolín, mientras nos contaban las mil anécdotas que habían vivido durante el rodaje. El reportaje impactó.

Hoy la tomatina es ya una cobertura de oficio, fija en el calendario: se ruedan -o se graban, como se dice ahora- siete planos, se montan en media hora y se emiten en 50 segundos.

Nada que ver ni por asomos con el cuarto de hora que duraba aquel reportaje (pincha aquí si quieres verlo) de Javier Basilio en 1983. Un trabajo que continúa siendo un verdadero referente.

J.T.

jueves, 26 de agosto de 2010

Realizadores de televisión: frases que alguna vez les escuché


“La credibilidad es el único patrimonio de un informador. Y en un informativo de televisión, esa credibilidad se pierde si durante el rodaje cedemos a la tentación de deformar la realidad” (Juan José Mardones, realizador de televisión y guionista)

“En un reportaje que tenga una duración de 15-20 minutos, la música que elijas puede llegar a suponer hasta el cuarenta por ciento del valor de ese reportaje” (José María Llanas, realizador de televisión y guionista)

“La imagen tiene que contar la historia. Si el guión es bueno, la imagen será fácil de encontrar y la historia fácil de entender” (Xavier Bermúdez, realizador de televisión y director de cine)

“En un rodaje es fundamental contar con la complicidad del cámara. Sin él no eres nadie” (Antonio Gasset, periodista, realizador y presentador de televisión)

“Tener el plano que vas a rodar en la cabeza antes de filmarlo siempre es posible incluso para un informativo. No digo yo que haya que llegar al storyboard, pero el que no piensa en el montaje durante el rodaje luego se suele arrepentir” (Rafael Arroyo, realizador de televisión y montador)

"Mira, esto puede quedar así, ¿qué te parece?" (Gabriel Laborie, realizador de televisión y dibujante, mientras elaboraba el storyboard de la secuencia que íbamos a rodar el día siguiente)

“En los rodajes hay que arriesgar: es la única manera de encontrar tu propio estilo” (Miguel Ángel Viñas, realizador de televisión y filósofo)

“Trabajamos en el mundo de la imagen. Y a este trabajo, como a cualquier otro cuyo resultado nos interese, hay que ponerle amor para que quede bien” (Alfonso Tejada, realizador de televisión y músico)

”Salir a un rodaje es siempre una aventura, como lo es por ejemplo irte a fotografiar a los indios yanomami en el Amazonas: has de prepararte lo mejor posible y después, dejarte llevar” (José Antonio Carrera, realizador de televisión y fotógrafo)

“Te dejas la piel rodando y montando un reportaje; te queda más o menos presentable porque has conseguido, con la ayuda de cámaras, ayudantes, montadores y periodistas, presentar una historia atractiva… luego llegas a tu casa y tu familia te dice, oye Jesús, muy bonito el reportaje, hemos visto tu nombre al final que ponía realizador, pero… y eso de realizador, ¿qué es?” (Juan Jesús Ortiz, realizador de televisión, arquitecto de Informe Semanal en la época más gloriosa del prestigioso informativo y más tarde productor ejecutivo de programas de actualidad en televisión española)

“Los que te pagan el sueldo en este mundo de la imagen no deberían olvidar nunca que tan importante como el dinero es cómo te tratan: en este oficio, desmotivados se trabaja muy mal” (Miguel F. Berlana, realizador de televisión y sindicalista)

“Sangre en las venas. Eso es lo que nunca puede faltarle a quienes se mueven en el negocio de la tele ya sea dando la cara, escribiendo guiones, rodando o montando, da igual: Sangre en las venas: y mucha”. (Leopoldo Gutiérrez, maestro de realizadores de televisión)

“¿Preguntar es ofender?” (Pere Joan Ventura, todo un artista como cámara, comprometido director de cine y puntilloso realizador de televisión)

“Insiste, lo conseguirás” (José Antonio Rodríguez, realizador de televisión, locutor y aventurero de los que llevan a cabo sus sueños, no de los de boquilla)
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Son frases de compañeros con los que tuve el honor de formar equipo, viajar, convivir... -ellos como realizadores, yo como redactor- en programas de televisión como Informe Semanal o Quién sabe dónde. Muchos fueron mis maestros, otros mis amigos, algunos maestros y amigos… y entre ellos estaban también quienes, como José María Llanas o Rafael Arroyo, nos esperan ya en la otra cara de la luna.

Como todos ellos fueron muy importantes en mi vida, aquí dejo estas pinceladas a modo de pequeño y humilde homenaje. Sus maneras de entender la vida y el oficio a mí me fueron muy útiles en su día. Espero que lo sean también para ti, que has tenido la amabilidad de llegar hasta aquí leyéndome.

J.T.