lunes, 12 de enero de 2026

El PP contra ZP



En su incansable política de palos de ciego, el PP más enrabietado, léase FAES, la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales que preside José María Aznar, decidió enfilar hace un tiempo a José Luis Rodríguez Zapatero con la intención de incrementar la erosión contra Pedro Sánchez. Núñez Feijóo y sus superiores atribuyen al ex presidente del gobierno español buena parte de la responsabilidad de su fracaso electoral en julio de 2023 y no están dispuestos a que esto se repita.


No hace mucho que Ester Muñoz, portavoz popular en el Congreso, llegó a calificar de “vergüenza profunda” y “nefasta influencia” la actuación de Zapatero en asuntos internacionales como Venezuela o la política exterior española en Oriente Medio. Tres meses después, mire usted por dónde, resulta que Venezuela está empezando a liberar presos políticos y el presidente de la Asamblea Nacional de ese país declara que eso ha sido posible merced a los buenos oficios de Zapatero, Lula y Qatar.


También jugó el ex presidente español un papel importante en la concesión de asilo político en España a Edmundo González Urrutia, el candidato al que la oposición venezolana atribuye la victoria frente a Nicolás Maduro en las últimas presidenciales celebradas en aquel país. Las familias de los aún encarcelados, entre los que figuran políticos cercanos a María Corina Machado, continúan comunicándose con Zapatero y aseguran que cuentan con él para obtener su liberación.


En una palabra, el PP pierde una oportunidad tras otra de hacer oposición de Estado, continúa optando por la provocación y su todavía líder va quedando más en evidencia cada día que pasa. La última, su declaración telemática el pasado viernes ante la jueza de la Dana, donde reconoció abiertamente que mintió cuando dijo que Carlos Mazón lo había tenido informado en tiempo real.


En esta huida hacia delante de los populares participa también, cómo no, Isabel Díaz Ayuso, la que viaja a Argentina para hacerse fotos junto a Milei y su motosierra. La presidenta madrileña, que considera a Zapatero “el perejil de todas las salsas”, se ha sumado a la petición de comparecencia en el Senado que ha anunciado el Grupo Parlamentario Popular. Lo quieren citar en la Comisión de Investigación del “caso Koldo” y también para que explique el rescate de la aerolínea Plus Ultra, empresa con capital venezolano cuyo propietario mayoritario actual, el alicantino Julio Martínez Sola, es amigo de Rodríguez Zapatero.


En definitiva, un totum revolutum buscando desactivar a ZP y apartarlo de la escena cuando lleguen unas próximas elecciones. Sin Zapatero, piensan en el PP, Sánchez es más débil. Lo que les gustaría a Aznar, Miguel Ángel Rodríguez y compañía es que se comportara como Felipe González y por eso llevan fatal que el leonés les haya salido rana. ¿A quién se le ocurre, siendo ex presidente del Gobierno de España, no envejecer cabreado y antiSánchez como mandan los cánones? ¿Pero quién se ha creído que es, yendo por el mundo de pacificador y mediador exitoso? Busquémosle la ruina como sea.


Si Zapatero no es de fiar para las derechas, desde la izquierda cuesta cierto trabajo admitir su evolución sin recordar su cara B. No podemos olvidar que durante la crisis financiera global de 2008, reconoció tarde la gravedad de la situación. Cuando fue presionado por Europa para incumplir su programa electoral pudo disolver las Cortes y convocar elecciones, pero no solo no lo hizo sino que en agosto de 2011 impulsó la modificación del artículo 135 de la Constitución (que el PP apoyó encantado, hay que recordarlo también) para priorizar el pago de la deuda sobre las políticas sociales.


De nada le valió, perdió las elecciones poco después y desde entonces pasó a jugar un papel discreto pero siempre fiel a su partido. Esa lealtad le ha llevado a recuperar protagonismo desde que hace dos años y medio decidió desmelenarse y convertirse en el principal valedor de las políticas de Pedro Sánchez. Esto es lo que ha sacado de quicio a los populares y por lo que han decidido ponerle la proa para impedir que el actual presidente del Gobierno levante cabeza. Desde hace unos meses, ZP está en la misma lista que Begoña Gómez, David Sánchez o el Fiscal General del Estado, un objetivo más de ese entorno al que hay que desacreditar para conseguir que Sánchez acabe rindiéndose y convocando elecciones cuanto antes. Para que deje ya de romper España, de hacer concesiones a los catalanes y de aprobar leyes con terroristas. 


Ese es el nivel. El contenido de sus patrañas no se lo creen ni ellos, pero están convencidos de que les funciona. No saben hacer oposición constructiva y además tienen prisa, una prisa terrible antes de que estalle el caso Montoro y empiecen las comparecencias en el caso Kitchen y demás juicios pendientes con encausados del PP. Por eso van a muerte a por un ZP al que nunca tragaron y cuyo protagonismo actual entienden que perjudica seriamente sus intereses.


J.T.

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