miércoles, 29 de julio de 2015

La amoralidad del PP

Como Manuela Carmena, yo creo en la reinserción. El delincuente puede y debe ser reinsertable. Con el inmoral, por lo general, sabemos a qué atenernos. Cuando alguien se comporta de manera indecente, sus cartas están ya sobre la mesa... pero el problema son los AMORALES.

Con los amorales, el común de los mortales nos encontramos en inferioridad de condiciones. Como es bien conocido, "amoral" significa carente de moral, persona sin principios que, como bien parodiaba Groucho Marx, en el caso de tenerlos no encuentra ningún inconveniente para cambiarlos apenas entiende que eso es necesario.

En el mundo de los negocios, el amoral suele estar dispuesto a pagar el precio de su actitud ante la vida. Sabe que se la juega a cara o cruz y muchas veces sale cruz, mala suerte. Pero en el mundo de la política, en cambio, el amoral tiene muchas posibilidades de salir airoso. A costa de los ciudadanos a quienes roba, miente y empobrece.

A mí, sinceramente, se me caería la cara de vergüenza si estuviera implicado (presuntamente, claro) en la Púnica, en la Gürtel, en Nóos, Malaya, Palma Arena, Campeón, Edu, en los Eres...  y mi careto estuviera día sí y día no en los informativos, en los periódicos... mi nombre en los boletines de radio y televisión, en twitter y en facebook porque un juez me ha llamado a declarar, porque han registrado mi casa o mi oficina, porque me han metido en la cárcel, porque me han imputado, porque me van a juzgar, porque me pueden condenar...

¿Qué les deben decir todos estos prebostes otrora poderosos e intocables a sus hijos, a sus vecinos, a sus amigos para explicar su situación? ¿Viven escondidos o salen a comprar el pan, el periódico y el cuarto y mitad de filetes como si no pasara nada?

Lo que cada uno de ellos pueda contar en su círculos privados lo desconozco, pero sí sé la actitud que mantienen en público. Y me da vergüenza. Vergüenza ajena. Intentas adivinar su pensamiento tras sus forzadas miradas sonrientes, tras sus caras de circunstancias, y lo único que te imaginas es que han conseguido llevarse tanta pasta que todo lo demás se la suda, que les da igual, que ya pasará el chaparrón y entonces ellos continuarán con el yate a punto y el riñón cubierto.

Tras las municipales y autonómicas del 24-M, muchos de esos presuntos delincuentes se han visto de súbito despojados de las cuotas de poder que hasta entonces detentaban ¿Serán conscientes de la satisfacción que existe en la ciudadanía tras haber conseguido arrebatarles tantas alcaldías de primera división, tan importante cuota de poder municipal y autonómico?

Este fin de semana estuve en Valencia y pude comprobar el aire de alivio que hay en el ambiente. Es mucha la gente que sonríe satisfecha y que te cuenta que tiene la sensación de haber conseguido quitarse un enorme, y desde hace tiempo insoportable, peso de encima.

-Ya era hora, me dice la dueña de un restaurante. Llevábamos mucho tiempo deseando que esto ocurriera, que los del pp perdieran la Generalitat y la alcaldía de Valencia. Parece un sueño, por fin lo hemos conseguido. Sabe que estamos de visita y que hemos venido de Madrid.Y por cierto, añade, felicidades también a ustedes, los madrileños, por los resultados en el ayuntamiento. Cómo me hubiera gustado poder votar a Manuela Carmena.

Escucho estas cosas y no puedo evitar preguntarme qué estarán sintiendo los defenestrados y muchos de quienes aún les votan ¿Serán conscientes de la necesidad de aire fresco que existía y continúa existiendo en el ambiente? ¿No se les ocurre preguntarse por qué hay tantos ciudadanos que experimentan esa sensación de alivio?

¿Cuando llegará la hora en que, gobiernen unos u otros, se pueda afrontar un resultado electoral con la deportividad de un partido de tenis, por ejemplo, y estrecharse la mano sin más al final de la contienda? ¿Qué tiene que suceder en este país para que, cuando acudamos a las urnas, lo hagamos para elegir la papeleta que nos parezca mejor y punto? ¿Cuándo dejaremos de votar por miedo a unos, por odio a otros, por ganas de revancha a unos terceros...?

Las cosas empezarán a cambiar cuando vayamos a votar y elijamos entre ofertas y no entre trincheras.

Para eso es imprescindible acabar, cuanto antes, con los comportamientos amorales en política. Como yo también creo en la reinserción, no pierdo la esperanza.

J.T.

lunes, 27 de julio de 2015

Pedro Sánchez y su primer año al frente del PSOE

A Mariano Rajoy, master cum laude en tancredismo, le ha salido un aplicado competidor en el ala oeste del bipartidismo. Hay quien asegura que a Pedro Sánchez lo eligieron para que se estrellara y ahí lo tenemos, en plan estrella y hecho un pincel, atreviéndose incluso a sacar pecho sin haberse movido prácticamente de la losa cuando se cumple ya su primer año al frente de la Secretaría General de su partido.

Motivos tiene para que se le suba el pavo, desde luego, porque pocas veces alguien perdiendo tanto, acabó sacándole tanto petróleo a una derrota. El 24-M se le fueron al PSOE por la alcantarilla más de seiscientos mil votos pero eso no le ha impedido, además de conservar las dos autonomías que le quedaban, Andalucía y Asturias, recuperar cinco presidencias que llevaban lustros en manos del PP (Aragón, Baleares, Castilla La Mancha, Extremadura y Valencia), dos vicepresidencias (Cantabria y Canarias), varias diputaciones y 336 ayuntamientos más. Tiene ahora 2.617 alcaldías frente a las 2.281 que obtuvo en 2011. Viva el tancredismo.

Viva el tancredismo porque aparte de lucir su palmito de bolo en bolo, al menos a primera vista poco más ha hecho Pedro Sánchez para obtener tal éxito. Salvo poner a parir a Podemos durante meses y más tarde, tras las elecciones, dejarse querer por ellos para gran disgusto y mayor rebote de Rajoy y sus acólitos, quienes desde entonces lo han convertido en diana de sus histéricas diatribas llamándolo "títere de los radicales" y "portamaletas de separatistas y populistas" entre otras lindezas.

El trabajo a Pedro Sánchez se lo está haciendo Podemos, que son quienes llevan año y medio zarandeado el árbol. Pero las nueces, rememorando un símil de Xabier Arzallus, las está recogiendo el Psoe. Andalucía y Catalunya fueron durante años el sostén de los triunfos socialistas y ahora que esto ya parece historia, sobre todo en Catalunya, aparece Podemos que pone la sal y la frescura -también la ingenuidad- de un proyecto nuevo cuyos votos acaban, en un gran porcentaje, en el cesto de siempre.

Sánchez, además, va por el mundo de "yerno ideal": calladito, modosito, comedido... una mosquita muerta de libro. Que se lo pregunten si no, por ejemplo, a Tomás Gómez y otros cadáveres políticos que, a la chita callando, va dejando por el camino. Ahora está permitiendo que se quemen sus adversarios en la arena electoral: el PP rematando el destrozo de cuatro espantosos años, Ciudadanos evidenciando que son "la nada envuelta en celofán" y Podemos recibiendo sin descanso palos a mansalva de todos los periódicos de la derecha empezando por "El País".

De toda la vida de dios, los callados siempre han sido los más peligrosos, y este verano Sánchez mantiene un perfil bajo que en buena parte le preserva de la que está cayendo con las elecciones catalanas a la vuelta de la esquina y las generales a punto de caramelo. Justo lo que hizo Rajoy hace cuatro años, ponerse de perfil con la esperanza de que todos los huracanes, tormentas y hasta tsunamis acaben beneficiándole.

El día en que Sánchez se envolvió en la bandera española, como por arte de magia, desapareció. A ver cuál será su próximo truco.

J.T.

viernes, 24 de julio de 2015

La monarquía, el ejército, la iglesia y los nuevos alcaldes


Colau retira el busto del rey emérito de la sala de plenos del ayuntamiento de Barcelona y anuncia que no irá a los actos religiosos de las fiestas de la Merced.

Kichi sustituye en Cádiz un retrato de Juan Carlos de Borbón por otro que rehabilita la figura del anarquista Fermín Salvochea, alcalde de la ciudad seis meses durante la Primera República, activista ilustrado que vivió dedicado en cuerpo y alma -murió en el empeño- a la lucha por la igualdad.

Carmena anuncia que cambiará el nombre a más de doscientas calles madrileñas con efluvios franquistas y, según el ABC, no acude a las recepciones del Palacio Real.

Ferreiro comunica que se ha acabado la historia esa de que el ayuntamiento de A Coruña financie la fiesta de los toros...

Estos rojos no están dejando títere con cabeza, proclaman escandalizados los meapilas y los celosos guardianes de las esencias patrias, esas que durante tantos años les hicieron a ellos tan felices, tan unos, tan grandes y tan libres.

Y no te digo nada ya abertzales como Uxue Barkos, que jura como presidenta de la Comunidad Foral de Navarra sin contar con el arzobispo, ni con el capitán general, ni con representantes de  la policía ni la guardia civil entre los invitados ¡qué escándalo!

O ese tal Martiño Noriega, que no es capaz de entender que está al frente del gobierno de algo mucho más importante que una ciudad: que Compostela es un emblema objeto de deseo de peregrinos de todo el mundo que llevan siglos caminando, sacrificándose y sufriendo para llegar hasta la catedral donde reposan, dicen, los restos del Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo. Y va el nuevo alcalde, el muy provocador, y anuncia que este 25 de julio no piensa acudir a la tradicional ofrenda que cada año se brinda ese día al legendario y carismático apóstol.

O Pedro Santisteve, en Zaragoza, que ha osado no estar presente en la solemne entrega de despachos de la Academia Militar dejando plantado al mismísimo ministro de Defensa, el pobre. ¡Menudo perroflauta el nuevo alcalde, por muy pijoprogre que vista! Capaz será de no estar presente tampoco, allá por el 12 de Octubre, día de la Hispanidad, en los solemnísimos actos de la virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil. Belloch nunca lo hubiera hecho. Tan formal, institucional y cumplido como era el buen hombre.

Pues en esas estamos, queridos amigos, a estas alturas de la película. Me vais a permitir una pregunta: ¿no clama al cielo que aún andemos en estas nada menos que... ¡cuarenta años después del comienzo de la manida Transición, treinta y siete años más tarde de la aprobación en referéndum de la Constitución todavía vigente?

El tiempo ha ido pasando y los tabués continuaban y continúan aquí. Como las tradiciones, colonizando nuestra vida diaria y, en muchos casos, haciéndola girar en torno a ellas. Y cuando por fin se empiezan a cuestionar, cuarenta años después la monarquía, los toros, la promiscuidad iglesia-Estado o la presencia militar en los actos institucionales, cuando se comienzan a promover tímidos gestos simbólicos para cambiar las cosas, la caverna se tira a la yugular inmediatamente y rellena a diario decenas de páginas de periódico, horas y horas de programación en radios y teles... y se rasgan las vestiduras por tan imperdonable osadía. 

Critica la derecha cavernaria que las primeras cosas que estén haciendo algunos de los nuevos alcaldes sea preocuparse por lo que ellos consideran minucias. Saben, pero se lo callan, que no tardarán en saltar los escándalos, que muchas investigaciones están ya en marcha y que bastantes de las cosas que se están encontrando bajo las alfombras son, en palabras de alguno de los nuevos alcaldes, "verdaderas barbaridades".

Lo grande llegará pronto, y lo saben. Como saben también que la gran política suele comenzar por pequeños gestos. Helos aquí. Cuarenta años templando gaitas parece que por fin pueden tocar a su fin. Cuarenta años con la iglesia y los herederos de los vencedores de la guerra civil echándonos el aliento en la nuca y consintiéndolo... como que parece que son suficientes ¿no?

Aplaudo los gestos de los nuevos alcaldes y me congratulo. Aunque me sorprendo a mí mismo ponderando algo que, digo yo, tendría que haber sido considerado normal desde hace mucho tiempo ¿no? Me pregunto por qué no ha sido abordado hasta ahora en tantos ayuntamientos gobernados durante tantos años por el psoe, por qué nadie le ha plantado nunca cara a los prebostes de la calle Añastro, sede de la sombría Conferencia Episcopal, y les ha dicho miren ustedes, esto es un Estado aconfesional, según el artículo 16 de la Constitución, así que vamos a ver si empezamos a cumplir ya alguna ley, aunque sea alguna...

Me pregunto, una vez más, cómo es posible que nos hayamos colocado nada menos que en el año 2015 con tantas cosas pendientes que tenían que estar resueltas hace, como mínimo, veinticinco años. Una generación larga heredando indolencias.

He de confesar que temo que ahora también, una vez más, se echen atrás. Que acaben cediendo a la presión y los continuemos viendo entre obispos y generales, presidiendo actos religiosos, financiando corridas de toros, entregando diplomas militares y dejando el cambio de nombres de calles y plazas para mejor ocasión.

Queridos alcaldes y alcaldesas en quienes tenemos puestas tantas esperanzas: ¿no os achantaréis, verdad? Y menos ahora, cuando cada día que pasa están más cerca las elecciones generales y cualquier gesto vuestro cuenta. Mucho.

J.T.


martes, 21 de julio de 2015

Carta a los concejales de Carmena sobre la dichosa web municipal


-¿Qué le pasa a tu pulgar? ¿No ibas a obligar a Carmena a cerrar la web?

Desafiante y punto insolente, condición y figura, Esperanza Aguirre se dirigía hace pocos días con estas palabras a Antonio Miguel Carmona cuando se cruzaba con él en presencia de un buen enjambre de cámaras y micrófonos. Luz y taquígrafos para un intercambio de comentarios que dejaron ver a un Carmona intimidado y apocado, como avergonzado ante la sexagenaria lideresa por estar apoyando al gobierno municipal de Manuela Carmena.

- Ya te conté que estuve hablando con la alcaldesa y que me dijo que iban a rectificar, contestaba un timido y acomplejado Carmona con una actitud que recordaba a la del alumno a quien el profe pilla en un renuncio, éste le pide explicaciones y él no sabe qué contestar.

- Tú sabrás lo que estás haciendo, tú sabrás, replicó una Aguirre altiva y perdonavidas mientras continuaba su camino y dejaba al portavoz socialista prácticamente con la palabra en la boca.

La dichosa web municipal. El tema del mes, manda narices.

Suma y sigue en la estrategia de acoso y derribo, de marcar la agenda, de no dejar respirar a un gobierno novato cuyos integrantes se están dejando comer el terreno y la moral como verdaderos pardillos.

Vamos a ver, estimados miembros y miembras del gobierno municipal madrileño: ya está bien de dejarse intimidar, ¿no os parece? No os podéis dejar marcar la agenda ni un minuto más; no podéis actuar, a la hora de tomar decisiones, con miedo a lo que la caverna vaya a opinar sobre ellas ni dejaros arrastrar por los falsos debates y polémicas que se inventan a diario. Cada mañana sale de sus casas toda una escuadrilla de incondicionales propagandistas bien pagados que se desparrama por teles y radios para vender consignas contra cualquier cosa que hagáis con tal de distraer la atención, generar comidilla, alejar al ciudadano de lo sustancial, tenerlo entretenido e impedir que trabajéis mínimamente en paz.

No podéis continuar dedicando la mayor parte de vuestro tiempo a responder tonterías. Ya está bien. No podéis dedicaros a servir cabezas en bandeja cada vez que enfilan a cualquiera del equipo de gobierno; no podéis tolerar que no os dejen trabajar: no podéis caer una y otra vez, día sí y el otro también, en esas infantiles trampas que acaban robándoos el tiempo, la serenidad y la posibilidad de centraros y concentraros en vuestro trabajo de gestión.

Haberle quitado el ayuntamiento de Madrid a la derecha es una agravio muy gordo que los prebostes peperos y sus adláteres ni han digerido ni parecen dispuestos a perdonar, los muy demócratas. Estáis sobreexpuestos porque Madrid tiene un plus añadido de repercusión. Madrid es un altavoz que todo lo magnifica. El ABC y La Razón se leen en Cuenca, en Orense o en Fregenal de la Sierra provincia de Badajoz. En toda la geografía nacional tienen a Carmena hasta en la sopa, mientras que lo que los periódicos de A Coruña, Cádiz o Zaragoza, por ejemplo, hablan de sus respectivos alcaldes, apenas rebasa los límites provinciales.

Sois la punta de lanza, la joya de la corona, y perdón por recurrir al tópico de siempre. La derecha no os va dejar respirar. Ni os han dado ni os van a dar ni un minuto de tregua. Esperanza Aguirre es la amoralidad misma y no soltará ni un solo cacho de carne, por diminuto que sea, si cree que hincándole el diente puede hacer sangre. Metéoslo bien en la cabeza.

Miembros y miembras todos y todas del equipo de gobierno del ayuntamiento de Madrid, no os dejéis avasallar, por favor. Sois el escaparate de lo que pasó el 24M en España. El foco de muchas esperanzas y a su vez el objetivo de buen número de cañones. A Ada Colau y a su equipo también los tienen enfilados, sobre todo La Vanguardia, y más desde que parece que puede peligrar la millonaria subvención que este periódico recibía de Trías. Pero la pérdida de Madrid es demasiada herida para este PP pendenciero y altanero que ladra a diario, sin ningún pudor, su rencor por las esquinas.

Amigos y amigas del gobierno municipal madrileño: de cómo decoréis vuestro privilegiado y expuesto escaparate dependen bastantes cosas. Por eso, a los desaprensivos que se levantan cada mañana con la intención de buscaros la ruina, no se les puede dejar pasar ni una. Hay que pegar contundentes puñetazos encima de la mesa. Y hacerse respetar, que ya va siendo hora.

La jauría que ha destrozado Madrid durante tantos años, que lo ha dejado todo hecho unos zorros, no puede pensar que va a destruir una vez más los sueños y las esperanzas de quienes os han puesto donde estáis. Gobernáis para acabar de una puñetera vez con todas esas miserias y desenmascarar a tanto miserable suelto.

Están consiguiendo que pasen los días y no pongáis sus desmanes al descubierto. En Valencia y en A Coruña ya han empezado a hacerlo ¿Cuándo conoceremos con detalle, y con números, alguna de las muchas tropelías presuntamente perpetradas por el PP durante sus más de veinte años al frente del ayuntamiento de Madrid? Si os están quitando tiempo para hacer ese trabajo, no debéis tolerarlo. Plantad cara ya, por favor, que la única manera de bajarle los humos al chulo del recreo, desde que el mundo es mundo, es hacerle ver que no le tienes miedo y que estás dispuesto a demostrárselo si se empeña en continuar poniéndose pesao.

La iniciativa tiene que ser vuestra. Que no os marquen la agenda. Espabilad. Gestionad y contádnoslo. Contadnos también lo que vayáis encontrando debajo de las alfombras. Que sean ellos los que tengan que responder a la información que vosotros generáis y no al revés. Ya está bien de perder el tiempo respondiendo a sandeces como la del artificial revuelo montado en torno a la web municipal. Señuelos para distraer al personal. Se os quieren comer en pepitoria, pero ni un golpe de pecho más. Se acabó.

J.T.

lunes, 20 de julio de 2015

Cómo explicar a un extranjero lo que está pasando en España


Por estos días de julio suelo mantener un encuentro anual en Barcelona con cualificados intérpretes de todo el mundo que trabajan en distintos organismos internacionales. El objetivo de Isabel Yuste y Danielle Gree, organizadoras de las sesiones de trabajo en las que tengo el honor de intervenir, es que los cursillistas actualicen sus conocimientos sobre nuestro país y se familiaricen con nombres, caras, términos y expresiones coloquiales para que sus traducciones simultáneas en el Parlamento Europeo, o en la Unesco, o en el Tribunal de Justicia de Luxemburgo por ejemplo, sean lo más precisas posible.

El año pasado hablamos, y mucho, de lo que supuso la novedosa irrupción de Podemos en el panorama político tras las elecciones europeas, y de cómo aquello significó la apertura de una etapa de vértigo en nuestro país: abdicación de Juan Carlos de Borbón, dimisión de Rubalcaba, protagonismos nuevos de gente joven como Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Alberto Garzón... 

Todo esto les contaba yo cuando aún no se había producido la escandalosa confesión de Jordi Pujol, ni había empezado en Catalunya el tenso y estresante baile que no ha parado desde el referéndum del 9 noviembre de 2014, cuando Emilio Botín todavía no se había muerto, ni tampoco Isidoro Álvarez, ni Miguel Boyer, ni Vargas Llosa se había liado con su viuda...

Me he dado cuenta, al preparar lo que tenía que contar este año, la enorme velocidad a la que han ocurrido y están ocurriendo tantas cosas. Y al irlas desarrollando, a mi alumnado y a mí nos hubiera gustado que se parara el reloj en algunas ocasiones porque resultaba imposible repasarlo todo si queríamos detenernos mínimamente en algo concreto o explicar con más tranquilidad algo que necesitaran asimilar mejor.

En julio de 2014 Felipe de Borbón apenas llevaba un mes en la jefatura del Estado. Un año después sobrevive y  sobrevuela desmarcándose de las correrías de su padre y quitándole a su hermana Cristina, cuando no le ha quedado más remedio, el título de Duquesa de Palma. Su marido Iñaki Urdangarín y ella esperan juicio. Ahí no ha cambiado nada, salvo que uno de sus compinches, Jaume Matas, ha tenido que cumplir -con cierto relajo, eso sí,- sus primeros nueve meses de cárcel.

José Castro, el juez que ha llevado esta causa, suspira aliviado y apuesta por la jubilación, pero no forzosa, como la de su colega Elpidio Silva, a quien se han cargado por haber osado encarcelar a Miguel Blesa, quien fuera presidente de Bankia antes que Rodrigo Rato, ambos responsables de escandalosas irregularidades que nos han costado a todos los españoles varias decenas de millones de euros.

Les he contado a los intérpretes internacionales lo de las tarjetas black de Bankia, lo de Francisco Granados y la Operación Púnica, me han preguntado si lo de Gürtel ya se había juzgado y les he tenido que contestar que no, y que no solo no hay nadie en la cárcel, sino que hasta Bárcenas, de quien hablamos mucho el año pasado, está  ya en la calle. Que los Pujol han declarado en el parlamento catalán, entre insolencias ante los diputados autonómicos del anciano líder y desprecios a los periodistas por parte de Marta Ferrusola, que el caso tiene toda la pinta de ser muy gordo, pero que el tiempo pasa y, como ocurre en tantos otros asuntos similares, la investigación judicial se alarga en el tiempo y mientras tanto nadie pisa la cárcel.

En la cárcel está Gerardo Díaz Ferrán, quien fuera presidente de los empresarios, Carlos Fabra, otrora presidente de la Diputación de Castellón, Francisco Granados y de políticos pocos más. Les enseño un gráfico en el que se comprueba cómo de 1.900 imputados, solo hay 170 imputados, y de ellos muy pocos en la cárcel; les hablo de lo mal que le suele ir a los jueces que deciden poner en marcha procedimientos judiciales que no le convienen a quienes están el el poder...

- Esto parece mi país, comenta una intérprete brasileña
- O Argentina en sus mejores tiempos, añade otra alumna
- ¿Qué significa "chorizo"? - me pregunta una tercera cuando muestro una foto en la que se ve una de las pancartas más emblemáticas del 15M: "No hay pan para tanto chorizo"

Lenta, lentísima la justicia, Por eso llama más la atención la velocidad del resto de los acontecimientos. En enero, Podemos encabezaba las intenciones de voto en todas las encuestas si se hubieran celebrado entonces unas elecciones generales. Les he contado a mis alumnos en Barcelona cómo ante esos datos, se puso en marcha a gran velocidad la búsqueda, caza y captura de cualquier tipo de información que pudiera perjudicar a los principales nombres propios cuyo predicamento popular iba creciendo por días..

Les he contado cómo enfilaron a Errejón por un contrato con la Universidad de Málaga presuntamente irregular, cómo se rastrearon en internet todos los vídeos donde Iglesias hablaba de ETA, de Venezuela... se cargó sin piedad contra Tania Sánchez, contra Juan Carlos Monedero. Y se dió luz verde a una operación de derechas promocionando a un chico joven y guapo llamado Albert Rivera que encabezaba un partido llamado Ciudadanos, con 9 diputados en el Parlamento de Catalunya, para que diera el salto a la política nacional.

Les conté cómo el acoso y derribo ha ido consiguiendo en buena parte su objetivo, cómo Tania tuvo que desaparecer durante un tiempo, cómo se cobraron la cabeza de Monedero y cómo el primer síntoma de que estaban haciendo pupa fue la obtención en las elecciones andaluzas de un número de diputados para Podemos, quince, bastante por debajo de las expectativas que tenía la recién nacida formación. Les hablé de Susana Diaz, de su dificultad para los pactos, repasamos de nuevo el asunto de los ERES y del fin de las carreras políticas -no sin bastante resistencia por su parte- de Pepe Griñán y Manuel Chaves.

Les conté cómo las elecciones municipales han llenado de nombres propios nuevos la escena política española. Con Manuela Carmena y Ada Colau a la cabeza. Les hablé de Xulio Ferreiro, de Martiño Noriega, de Santisteve, de Kichi, de Joseba Asirón, de Joan Ribó, de Ximo Puig, Uxue Barkos, Mónica Oltra...todos los políticos que le han puesto cara a un cambio que despoja al Partido Popular de una enorme cuota de poder y de relevancia, e indica el camino por dónde pueden ir las cosas en las elecciones generales de final de año.

Y les recordé que, antes de las generales, han de celebrarse las elecciones catalanas, el 27 de septiembre. El año pasado les hablé bastante de Catalunya, pero esta vez hemos tenido que incorporar a la charla muchos nombres y muchas explicaciones para intentar que tuvieran algunas ideas claras si es que eso, en el momento catalán actual, es posible. Les hablé de Raül Romeva

-Lo conozco, comenta una alumna que trabaja como traductora en Estrasburgo. Ha sido parlamentario europeo.

Les hablé de Carme Forcadell, de Muriel Casals, de Artur Mas, de Oriol Junqueras. Me pidieron que les explicara la diferencia entre referéndum y plebiscito, lo que significa exactamente "derecho a decidir", qué es Barcelona en Comú, quiénes son los de la "Lista única", me esforcé en precisarles qué es exactamente "Sí es pot" y cómo se entiende que Romeva, a quien conocían por pertenecer a Iniciativa per Catalunya Verds, ahora encabece una lista con la derecha catalana que representa CDC y con Ezquerra Republicana, desligándose de sus compañeros de siempre, Les hablé de Procés Constituent, de cómo Podemos tiene para Catalunya un enfoque distinto que para el resto de España, les conté quiénes son Arcadi Oliveres y la monja Teresa Forcades. Me costó que a esta última no la asociaran con Lucia Caram y acabamos concluyendo que, en procesos de este tipo, nunca faltan los curas y las monjas.

- ¿De verdad que me seguís? -les preguntaba. Os lo repito otra vez si queréis. Os lo explico en la pizarra, además de en el power point, si eso os ayuda a entenderlo mejor.

Pero me aseguraban que no era necesario. Entendieron, incluso, o al menos así me lo dijeron, que los demócrata-cristianos de Duran Lleida que habían estado coaligados con la Convergència de Pujol y de Mas durante 37 años, hubieran decidido partir peras y divorciarse porque no comparten el proyecto soberanista que significa la lista única. La lista única (Convergencia y Ezquerra Republicana) que, de ganar, pondría en marcha según aseguran una hoja de ruta para la declaración de independencia en dieciocho meses. O en nueve, si pueden. Una lista única frente a una especie de macedonia de frutas, que no es lo mismo que sopa de siglas: PP, PSOE, Ciudadanos, Unió, CUP, Sí que es Pot (Podemos + ICV y EUiA + Procés Constituent)...

Como comprenderéis, he acabado agotado.

J.T.


viernes, 17 de julio de 2015

La web de Carmena y los periodistas censores

Definitivamente, nos estamos volviendo locos. Nos pasamos la vida los periodistas defendiendo con uñas y dientes nuestro derecho a equivocarnos, a expresarnos en libertad sin que nadie ose insinuarnos cómo tenemos que contar las cosas, y nos empeñamos nosotros mismos en ponerle puertas al campo.

Probablemente "Versión Original", la web puesta en marcha este miércoles por el ayuntamiento de Madrid para puntualizar según qué informaciones periodísticas, no sea la mejor de las decisiones, pero lo que no tiene ningún sentido es que muchos "avezados" periodistas, ciertas asociaciones profesionales y hasta editoriales de periódicos otrora respetables se lancen a degüello, a las primeras de cambio, contra una iniciativa que, podrá estar todo lo equivocada que queramos (a mi juicio no lo está) pero a cuya difusión sus promotores tienen todo el derecho del mundo.

Probablemente Carmena no haya tomado la mejor de las decisiones; probablemente, como ella misma le ha reconocido a Antonio Miguel Carmona, desde un punto de vista político no haya sido un acierto pero... ¿por qué los periodistas nos entrometemos en este asunto y no les dejamos equivocarse en paz?

¿Por qué periódicos como "El País" tienen las santas narices de dedicarle un editorial al tema y acabar diciendo textualmente que "conviene que Manuela Carmena reconsidere la web lanzada por el Ayuntamiento madrileño y la reoriente seriamente o la retire"? ¿Por qué insistimos en querer privar de algo a quienes no les toleraríamos que nos privaran de nada?

Las reglas del juego de la comunicación no es que hayan cambiado, es que se están inventando cada día desde la aparición de internet sin que nadie se atreva a pronosticar, a fecha de hoy, dónde y cómo acabará todo esto. Y en ese mundo indefinido e impredecible tienen perfecta cabida iniciativas como "Versión Original", cuyos promotores están en su absoluto derecho de puntualizar una información que ellos creen inexacta, incompleta o sencillamente, les molesta y quieren responder valiéndose de las herramientas a su alcance, entre ellas una web en internet. En cualquiera de los casos, y por muy friki que pudiera parecernos, ¿quiénes somos los periodistas para prohibir esto?

¿Por qué nos molesta tanto que nos puntualicen, que nos corrijan, que nos enmienden la plana? ¿Por qué quienes más alzan la voz contra esto son los que más dispuestos están a fabricar primeras páginas de risa o informaciones claramente sesgadas? ¿Por qué a los periodistas que manipulan los tenemos en la misma asociación de la prensa que nunca los ha denunciado, pero que ahora se apresura a arremeter contra una triste web municipal?

¿Por qué la FAPE (Federación de Asociaciones de la Prensa) se alinea con una señora como Esperanza Aguirre, todavía jefa de la oposición municipal madrileña, reina durante años de la manipulación y de la intromisión del poder político en la televisión pública, y que ahora tiene la caradura de promover un pleno urgente para debatir la conveniencia de que exista una web municipal como "Versión Original"?

Estoy hasta las narices de tanta hipocresía, de tanto personal rasgándose las vestiduras para provocar un ruido artificial ante algo que, si realmente está mal hecho, en el pecado llevarán la penitencia, ¿no?

¿Qué es lo que tememos de la web municipal del Ayuntamiento de Madrid? ¿Que tengan capacidad de réplica, que aporten datos...? ¿Y por qué no valoramos la parte positiva? Si ellos son una fuente, que lo son, usémosla, aprovechémonos de ella, verifiquemos lo que cuentan y si nos están engañando metámosles caña, pero dejémosles vivir, por favor ¿A dónde queremos llegar poniéndole, como decía más arriba, puertas imposibles al campo?

A la información libre solo le pueden temer sus enemigos. Y si la página web del ayuntamiento de Madrid no es información, ni es libre, ellos mismos acabarán quedando en evidencia más pronto que tarde ¿A qué viene esa prisa en cargárnosla antes de comprobar, en el día a día, cuáles son sus verdaderas intenciones? Por lo visto, ya no se trata de matar solo al mensajero, sino también al caballo del mensajero.

Como periodista, me avergüenza que la organización profesional a la que pertenezco haya decidido tomar partido en clave sectaria y prohibicionista ante una iniciativa que, podrá ser más o menos afortunada, pero tiene legítimo derecho a existir. Quien así actúe, no me representa. Nadie tiene derecho a negar la existencia de un canal de información, y mucho menos que nadie los periodistas, que nos pasamos la vida defendiendo el derecho a expresarnos en libertad y nos dejamos literalmente la vida en ello.

Promoviendo acciones como el ataque a la web del ayuntamiento de Madrid estamos legitimando y dotando de autoridad moral a quienes, en un momento dado, decidan hacer con nosotros algo parecido, que ya lo hacen, dicho sea de paso. Si alimentamos la fiera, si contribuimos a labrar nuestra propia fosa es que, repito, nos hemos vuelto definitivamente locos.

J.T.

viernes, 10 de julio de 2015

Los datos de nuestra felicidad, según el CIS

Ni el Partido Popular, a pesar de su acreditado descaro, se atreve a citar esos datos para usarlos a su favor: señoras y señores, españolas y españoles todas y todos, por si aún no se han enterado, sepan ustedes que andan por la vida rebosantes de felicidad, que la dicha y la satisfacción han llamado a su puerta para instalarse en casa, a tenor de los datos más recientes hechos públicos por el Centro de Investigaciones Sociológicas.

Según esas cifras, conocidas esta misma semana, el 11,1 por ciento de los encuestados puntúa su felicidad ¡con un 10! Matrícula de honor nada menos. Sólo el 0,6 por ciento lo hace con un cero patatero. Son mayoría los que le ponen notable a la felicidad que invade su vida. La puntuación más repetida es el 8 (28,1 %), seguida del 7 (21,8 %) y del 9 (12 %). Luego están los que no se atreven a pasar del aprobado raso: del 6, el 10,9 %) y del 5, el 10,2

En resumen, que el 84% de los españoles se considera feliz. Pero no solo eso, sino que un alto porcentaje de estos, más del 51, dicen ser casi "completamente" felices. Y disgo yo: ¿comparado con qué?

Pero vamos a ver, eficaces y serviles acólitos de Mariano y su tropa, ¿qué hacéis que no habéis abierto a toda pastilla en vuestras primeras páginas con esta noticia y solo habláis del nuevo logo y de rebaja de impuestos? Comisarios políticos de los informativos de tve ¿cómo os habéis permitido no aprovechar tamaña oportunidad? Estáis tan obcecados con meterle caña a Podemos, Carmena, Colau y demás rojos peligrosos que se os pasan las mejores.

Aunque claro, pensándolo bien, el ABC y La Razón tienen tan acreditada su amplia trayectoria como periódicos serios y rigurosos que no podían arruinar su prestigio con una primera página tan poco creíble.

Veamos, ¿de verdad los españoles estamos tan felices que nos salimos del cuadro? Nos rebanan todos los derechos laborales, le quitan el paro a la mitad de  los inscritos, continúan desahuciando a mano armada, los juzgados tienen overbooking de cargos públicos acudiendo a diario, crece la cifra de niños malnutridos... y nosotros ¿qué? ¿haciendo palmas con las orejas? Porque eso parece.

¿Cómo es posible que apenas un cinco por ciento de compatriotas valoren con suspenso su nivel de felicidad? ¿Significa eso que nos va la marcha? ¿Que el castigo nos pone cachondos? Porque si no, no entiendo nada. Una de dos: o esos datos son mentira o tenemos que hacérnoslo mirar muy seriamente: nosotros, el país de los indignados, del millón de jóvenes universitarios en el exilio, de los recortes -con tijeras de podar- en sanidad, educación y dependencia, ¿no nos estamos dando algo de prisa en ser felices, si es que la razón es haber conseguido quitarle a la derecha unas cuantas alcaldías emblemáticas? Porque quiero pensar que, en todo caso, la felicidad será por eso ¿O no? 

¿Por qué no esperamos un poco a ver cómo resulta todo esto ¿Por qué no esperamos a las elecciones que aún quedan este año y cuando conozcamos los resultados, entonces lanzamos, o no, las campanas al vuelo?

 Que conste que nada me puede parecer mejor que la gente sea feliz, pero lo siento: esta vez no trago, me cuesta mucho aceptar los datos del CIS. A menos que entendamos por felicidad el conformismo y la mentalidad práctica que lleva a valorar, tras sufrir una hecatombe, aquello que todavía no se ha perdido. O apliquemos aquel consejo de don Antonio Machado: ¿Quieres ser feliz? Pues mantén buena salud y la cabeza vacía. J.T.

Público y "Espacio Público"

– Puede que contemos con Ada Colau para el programa de estreno, Marià.
Pablo Iglesias estaba exultante cuando, allá por los primeros días de diciembre de 2013, le hacía este comentario a Marià de Delàs, director general de Público. Por fin “La Tuerka”, tras varios meses en barbecho, iba a volver a emitirse. Y lo iba a hacer desde los platós de Público TV, en directo y por streaming a través de la página web del periódico.
Antes producían un programa cada siete días. Esa temporada 2013-2014 habían decidido apostar por cuatro entregas semanales. De lunes a jueves. Los lunes y los miércoles presentaría Pablo; los martes y los jueves, su profesor y amigo de tantos años: Juan Carlos Monedero.
Finalmente, Ada Colau no pudo estar en aquel primer programa de La Tuerka emitido desde la redacción de Público. Pero desde entonces, la redacción del periódico se convirtió en una especie de pasarela por donde iban desfilando buena parte de los nombres propios que, poco tiempo después, irían adquiriendo protagonismo en la vida pública española.
Lo mismo te cruzabas en el baño con Francisco Granados, hoy en chirona, que en la máquina del café te encontrabas con Manuela Carmena, hoy alcaldesa de Madrid. O con Gregorio Morán, Baltasar Garzón, Tania Sánchez Melero, Casimiro García Abadillo, Josep Borrell, Julián García Vargas…
La historia de lo que lleva pasando en España durante los últimos dos años se ha escrito en buena parte, con Delàs, Chema Crespo y Carlos Enrique Bayo al frente, desde la redacción de Público.
Y de “Espacio Público”
Espacio Público es el “papel couché” de Público. Un foro de debate con temas que han ido poniendo sobre la mesa las preocupaciones sociales, políticas y económicas más urgentes que tenemos en nuestro país y en el que han intervenido primeros espadas de todas las disciplinas.
Cerramos ahora en “Espacio Público” nuestra segunda temporada de debates. Y digo “cerramos” porque durante todo ese tiempo me ha correspondido el honor, junto a Boni R. Cañibano, de vivir de cerca lo que ha ido ocurriendo en ese foro. Debates que permanecían vivos en la web  varias semanas y que luego se remataban en El Ateneo madrileño, en la sede de ECOoo, o en Público TV. Con temas que deberían estar tratando, si tuvieran una mínima decencia, las televisiones públicas: asuntos como la pobreza energética, la conveniencia de reinventar la justicia, el municipalismo, la violencia de género, los sindicatos en tiempos neoliberales, Catalunya y el derecho a decidir, el debate sobre si apostar por una Renta Mínima Garantizada o por  una Renta Básica…
En nuestro foro han escrito Gerardo Pisarello, Ernest Urtasun, Oriol Junqueras, José Manuel López, Xulio Ferreiro, Nacho Murgui, Martiño Noriega, Jaume Asens… la  mayor parte de ellos antes de convertirse en los que hoy son: alcaldes, concejales o jefes de grupo parlamentario en ilusionantes proyectos de cambio.
Repito: es un privilegio estar viviendo un momento como éste desde la redacción de Público, donde también se ha puesto en marcha un programa quincenal de Economía a través de EKOTV. En “Espacio Público”, miembros del grupo promotor como José Luis de Zárraga, Orencio Osuna o Emilio Arrojo expresaron siempre su convicción de que éste era un buen camino. Creo que llevaban razón. Tras el paréntesis veraniego ahí están, esperándonos, las elecciones catalanas y las generales.
Y en cuanto a debates, queremos empezar fuerte la  temporada, y para ello hemos elegido un tema de apertura de enorme calado: el Tratado Trasatlántico de Libre Comercio, el dichoso TTIP. Así que… ¡átense los machos!
J.T.

viernes, 3 de julio de 2015

Cuando, hace treinta años, teníamos treinta años



La Comisión anti-OTAN, las protestas antinucleares, el movimiento pacifista, las asociaciones ecologistas... Aquello hervía a comienzos de los ochenta cuando, en el diario "Pueblo", coordinaba yo un suplemento semanal llamado "Páginas Verdes". Daba gusto escucharlos y era un privilegio, que debo a mi director José Antonio Gurriarán, haber podido escribir y publicar lo que ocurría en ese mundillo por aquellos años.

Cobertura tras cobertura, tuve la suerte de ir conociendo a puntales del mundo alternativo como Humberto da Cruz, Artemio Precioso, Martínez Salcedo, Luis Alberto Sanz o el recientemente desaparecido Ladis Martínez. También me hice amigo de Gerardo, un cerebrito. Machacón. Contundente. Eficaz. Toda su adolescencia la había gastado luchando contra el sistema y en su juventud más correosa combatía con solvencia las políticas del gobierno de UCD, en plena transición, dejando en evidencia las enormes contradicciones del poder y abanderando la lucha contra la injusticia, la desigualdad, la pobreza, el abuso de los ricos y de los bancos, siempre amparados estos por el poder...

No tardaron los socialistas de su barrio en echarle el ojo a Gerardo y pusieron en marcha una estrategia de seducción, de acoso y derribo en definitiva. Mi amigo tragó. Entró en la dinámica. Él se consideraba antisistema, sí, pero los colegas de la agrupación que le echaron el lazo le argumentaron que, en el partido, hasta habían puesto en marcha una organización pacifista, el MPDL (Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad) y que los postulados verdes -como podía comprobarse en el programa- iban a formar parte de las prioridades socialistas apenas llegaran al gobierno.

Así que mi amigo concluyó que existen momentos en la vida en los que hay que pedir carta, pasar de los dichos a los hechos, de la teoría y la protesta a la gestión. Al fin y al cabo, el profesor Tierno Galván, por entonces alcalde de Madrid, solía decir que "en todo intelectual hay un hombre de acción y en todo hombre de acción hay un intelectual". Por coherencia con sus ideas, un buen día decidió aceptar su primer cargo en la agrupación".

El tiempo transcurría y él se iba distanciando de sus amigos de toda la vida (ecologistas, pacifistas y demás ralea). Pero no pasaba nada. Sería útil desde dentro. Se trataba de cambiar las cosas y él, la verdad, era un tío competente. Muy válido. Tanto, que apenas el PSOE ganó las elecciones lo hicieron director general. Y llegaron las miserias, las zancadillas, las dobleces y toda la prosa de la gestión política diaria. Así que cuando tropezó con todo esto tuvo dos opciones: tragar o levantarse de la poltrona y marcharse. Decidió tragar. A los amigos nos lo vendió argumentando que era la mejor de las opciones posibles, pero el caso es que tragó: coche oficial, prebendas variadas, divorcio, novieta nueva... ¡viva la revolución!

Veinticinco años tardaría en salirse del engranaje. Fue de cargo en cargo, de consejo de administración en consejo de administración... y eso que aún no se había inventado el concepto "puertas giratorias". La lucha ecologista, como sus otrora furibundas diatribas anti OTAN,  pasaron a ser historia en su vida. Durante años me habló de lo imprescindible que le resultaba leer "El País" por la mañana, de cómo las reuniones del partido funcionaban igual que los consejos de administración de las empresas, porque cada cuál ponía encima de la mesa los votos conseguidos en sus circunscripciones como si fueran acciones...

Iba cambiando de manera de hablar, de actitud ante la vida, de gustos y de compañías casi sin darse cuenta. Y los amigos como yo, lo escuchábamos... y callábamos como se hace cuando continúas queriendo a alguien con quien cada vez compartes menos cosas. Los últimos años solo hablábamos ya de fútbol, de literatura, de chicas, de asuntos familiares... De política, nada.

Hace un par de años que no lo veo, pero me acuerdo a diario de él. Sobre todo últimamente, cuando la vida me ha vuelto a poner en la órbita de treintañeros resueltos, con muchas ganas de cambiar las cosas. Gente capaz y competente que lucha contra las injusticias, la desigualdad, los privilegios de los ricos y de los bancos a los que ampara un gobierno mediocre y agresor. Luchan como entonces lo hacía aquel mi brillante colega al que ahora, con toda razón, llaman "casta". Ahora que hace treinta años que él y yo teníamos treinta años. Me pregunto cómo será el cuento... dentro de otros treinta.

J.T.

martes, 30 de junio de 2015

Grecia y las mentiras de la Unión Europea


La UE es mentira
La solidaridad entre los pueblos de la Unión es mentira
El euro fue una engañifa
Que nuestras vidas iban a mejorar juntos era un bulo
Nos han estado contando cuentos chinos durante treinta años
Nos han engañado, nos han estafado, nos han robado...

Nos dejaban sin industrias y nos callábamos. O casi. Nos obligaban a producir menos leche y tragábamos. Nos ninguneaban en los planes de investigación y desarrollo, y nosotros chitón. Nos subvencionaban la renuncia a según qué cultivos y nosotros, contentos con las migajas. Empresas rentables cerraban para ser trasladadas a países emergentes. Éramos caros, decían. Pero los hoteles y el ladrillo nos iban a sacar de pobres y acabaríamos atando los perros con longaniza. ¡Malditos vendemantas!

Fuimos unos pardillos en manos de gobiernos sumisos, de gobernantes como Felipe, Aznar o Zapatero, encantados de codearse en Bruselas con los poderosos y sin demasiado interés en poner peros a las órdenes que allí recibían.

Tenemos que remar en la misma dirección, decían, que las frases hechas nunca pueden faltar. Pero este tópico encerraba una traducción brutal. En castellano, portugués, italiano o griego, lo que querían decir los prebostes comunitarios era: nosotros los del norte, alemanes, franceses y demás os subvencionamos con Fondos Europeos, nuestros bancos os prestan dinero barato para que os compréis la casita de vuestros sueños, os vendemos los productos que no os dejamos producir y cuando os tengamos hipotecados hasta la mayoría de edad de vuestros nietos, entonces... os vais a enterar de lo que vale un peine.

Los ciudadanos de los países del sur llevamos mucho tiempo enterándonos. Sufriendo en nuestras carnes la desconsideración de tipos como Rajoy o de Guindos, plegados incondicionalmente -porque ellos sí que son un gobierno serio- a los mandamases de Bruselas. Los han malacostumbrado tanto, que los gerifaltes de la troika han sido incapaces de entender que de pronto aparezca alguien y, como ha hecho el gobierno griego, pegue un puñetazo encima de la mesa, les plante cara y diga hasta aquí hemos llegado.

Plantar cara dentro de un orden, porque la última oferta que Grecia presentó al Eurogrupo implicaba enormes concesiones. Pero ni así. El FMI quiere sangre. No quiere que los griegos paguen sus deudas subiéndole los impuestos a los ricos, por ejemplo, que sería lo lógico. Quieren que se suba el IVA de los alimentos básicos y bajen las pensiones. Quieren, en resumen, reventar a los más débiles, que se continúe con las medidas que han llevado al país al desastre.

Sin explicar nunca por qué la deuda es la que es, quién pidió prestado tanto dinero y en nombre de quién, quién lo prestó y cuál fue su papel, por qué las deudas privadas se convirtieron en públicas, quién se benefició...

Nunca agradeceremos suficiente a Tsipras y a Varoufakis que hayan apostado por plantar cara. A pesar de que Rajoy, el jefe del "gobierno más serio jamás conocido", se dedique a ponerlos de vuelta y media. Todo era mentira. Todo es mentira. Nunca hubo una Europa de la solidaridad, nunca hubo ganas de igualdad, nunca existió verdadera intención de proporcionar a todos los ciudadanos europeos la misma calidad de vida, los mismos derechos, las mismas oportunidades...

No piensan perdonar la decencia, la honestidad y la coherencia del gobierno griego, y a lo mejor nos toca a algún que otro país del sur pagar también las consecuencias del cabreo de los prepotentes. Pero ya lo estamos pagando con tanto recorte, tanta política de austeridad y tanta milonga. El gobierno griego ha dicho basta porque ya no le quedaba nada que perder ¿Y a nosotros, nos queda mucho?

Igual hay algo positivo en que los supercicutas de Bruselas hayan decidido por fin quitarse las máscaras y amenazar sin disimulos a los gobernantes griegos por el mero hecho -democrático, no lo olvidemos- de "osar" convocar un referéndum para preguntar a sus conciudadanos si aceptan o no las imposiciones de la troika: igual así expresiones como "bien común", "solidaridad", "proyecto compartido", "justicia", "lucha contra la pobreza" y demás conceptos similares no salen ya nunca más de sus sucias bocas. ¿O sí?

J.T.