domingo, 23 de agosto de 2015

El cambio en Valencia

Han sido veinte años de pesadilla en Valencia. Veinte años de compadreo, desvergüenza, despilfarro y megalomanía que han convertido a la Comunidad en una ruina política, social y económica. Veinte años de destrozo que ahora toca recomponer. Veinte años de Partido Popular en estado puro magistralmente retratados para la historia en las novelas del recientemente desaparecido Rafael Chirbes. El PP valenciano ha sido la mejor alegoría de lo que son capaces de hacer según qué gobernantes cuando se mueven en la impunidad de la "barra libre" (que es como ellos entienden el ejercicio de la política) durante varias legislaturas seguidas. Tuvieron la oportunidad de convertir Valencia en una tierra puntera y lo dejaron todo hecho unos zorros. Una tierra rica, próspera, culta y abierta reducida a puro remedo de la cueva de Ali Babá.

Ahora ha llegado el cambio. Por fin los electores, aunque han tardado, han decidido mandar a buena parte de los corruptos a casita dejándoles así tiempo para atender sus copiosas citaciones judiciales. Ahora les toca a los recién elegidos ponerse a currar para demostrar, con hechos y no con palabras, que otra forma de gobernar es posible. Desde el pasado 30 de junio, el PSOE gobierna la comunidad, con el apoyo de Podemos y de Compromís cuya líder, Mónica Oltra, ostenta la vicepresidencia. Compromís, por su parte, ha situado a uno de sus miembros, Joan Ribó, al frente de la alcaldía de Valencia.

Pero el quid de la cuestión está en la Comunidad, donde hay prioridades a solventar desde el minuto uno, como el gasto social o la financiación autonómica. Todo un reto, porque se han encontrado con un pufo nada menos que de cuarenta mil millones de euros de deuda. ¡Tela la herencia de los amiguetes de Rajoy!

El nuevo Consell de Govern tuvo claro, desde el día que se constituyó, que había que remangarse y ponerse a la tarea sin perder un segundo, por mucho que estuviéramos en verano y que la mitad del personal se encontrara de vacaciones. Así que desde la primera vez que se reunieron, se pusieron a currar a fondo y tomaron muchas decisiones que ya se están ejecutando. A saber:

- Pagar las cantidades pendientes a todos los colectivos vulnerables a los que el gobierno de Fabra les debía dinero, como personas dependientes, centros de atención a mujeres víctimas de violencia de género, familias de acogida...
- Recuperar la Tarjeta Sanitaria para las personas en situación irregular en la Comunidad Valenciana (unas treinta mil). Rajoy, que se la negó hace tres años, parece que ahora -cosas de la precampaña- va a cambiar también de opinión.
- Cumplir también con los pagos (el PP dejó pendiente 52 millones) en ayudas a vivienda social.
- Auditar, en materia de Sanidad, todas aquellas concesiones que han sido privatizadas.
- Acabar con el copago farmaceútico de discapacitados y dependientes.
- Paralizar los desahucios en los pisos cuyo propiedad es de la Generalitat Valenciana.
- Paralizar la nueva tienda IKEA en Alicante por estar "bajo sospecha" de irregularidades urbanísticas. Detrás de esta operación estaría Enrique Ortiz, el empresario imputado en los casos 'Brugal' y 'Rabassa', y "presuntamente" beneficiado por algunas decisiones de Sonia Castedo, anterior alcaldesa pepera de la ciudad.
- Reabrir la comisión en el Parlamento autonómico sobre el accidente en la línea 1 del metro de Valencia ocurrido el 3 de julio  2006 y en el que murieron 43 personas, uno de los episodios más negros de la gestión del PP.

Ximo Puig, el presidente socialista de la Comunidad Valenciana, quiere que se celebre una cumbre de presidentes autonómicos cuanto antes porque entiende que hay que estudiar la manera de continuar pagando los servicios más indispensables sin que eso redunde en un aumento de la deuda. Dice no querer sembrar el pánico, pero califica la situación de insostenible. Y anuncia contraataque, según cuenta Laura L. David en El Periódico si Rajoy hace oídos sordos y recurre al ejercicio del trancredismo que suele caracterizarle:  habrá demanda ante los tribunales, anuncia Puig, si el gobierno no les hace caso. La nueva Consejera de Justicia valenciana, Gabriela Bravo, entiende que si el gobierno de Madrid no les escucha estará incumpliendo la Constitución y la ley de financiación de las comunidades autónomas. Por si acaso, ya está preparando la demanda.

Tienen que decidirse a levantar alfombras sin miramiento alguno, pero para abrir boca parece que no está mal del todo. A pesar de que por los pasillos y despachos de algunas instituciones de la Generalitat se estén moviendo ciertos personajes del viejo aparato del PSOE valenciano, de infausta memoria algunos de ellos. Esperemos que no haya que lamentar pronto, ni tarde, ninguna vuelta a las andadas. Sería una verdadera pena.

J.T.

jueves, 20 de agosto de 2015

En la tumba de Antonio Machado


Nunca hasta ahora había estado en Colliure y nunca me alegraré lo suficiente de haber encontrado por fin la ocasión. En el centro de este precioso pueblo del sur de Francia, apenas a doscientos metros del mar, está el cementerio antiguo. Y allí, nada más entrar, como bien sabéis quienes la habéis visitado, se encuentra la tumba de Antonio Machado.

Necesité permanecer en el lugar más de media hora para poner en orden las muchas cosas que me venían a la memoria nada más pisarlo. Hace más de cincuenta años que la obra de Machado forma parte de mi vida. Muchas de las reflexiones de Juan de Mairena, el más conocido de los heterónimos apócrifos de Machado, las tuve tiempo escritas en un papel y colgadas con chinchetas en la pared de la habitación de mi colegio mayor.

Como nos ocurre a tantos, puedo recitar de memoria muchas de sus composiciones poéticas y algunas, gracias a Joan Manuel Serrat, también cantarlas. Machado ocupa un lugar privilegiado entre quienes me enseñaron a pensar, a sentir, a encontrarle sentido a la lucha, a creer y a no creer, a soñar y a tener los ojos bien abiertos...

Aquel mediodía de este mes de agosto en que estuve en el cementerio de Colliure recordé olores y sabores de etapas de mi vida ya muy amortizadas y llegué a sentir ese alivio de quien por fin consigue saldar una deuda. No muy lejos está la pensión donde murió, tres días después que su madre y cuando apenas hacía un mes que ambos habían conseguido pasar la frontera de Port Bou huyendo de las tropas franquistas. Ligeros de equipaje y con una enorme pena en el alma. Como el más de medio millón de personas que huyeron de España a Francia, camino del exilio, en los dos primeros meses de 1939. Intentando imaginar esta atmósfera me vinieron efluvios de "Soldados de Salamina", la conocida novela de Javier Cercas.

Efluvios enriquecidos, un par de días después de pasar por Coliure, por una visita que hice también a Agullana, el pueblo ampurdanés cercano a La Jonquera donde recalaron, al final de la guerra, antes de rebasar el paso fronterizo, tanto Negrín como Azaña, Martínez Barrio, Companys o Aguirre. Allí estuvo el famoso oro de Moscú, la sede de la embajada rusa y la de algunos ministerios del gobierno republicano. Días de dramático trasiego cuyo recuerdo estremece a medida que te acercas al paso fronterizo, apenas a cinco kilómetros de Agullana.

Un paso fronterizo en tiempos de guerra es como un "match point", que diría Woddy Allen. A un lado la muerte en el paredón o en la cuneta. Al otro, un futuro incierto que reiniciar con lo puesto. Aún así, a Machado no le dio tiempo. El tabaco y la pena lo acabaron matando en pocas semanas. Y ahí está, en Colliure, siempre con flores frescas y mensajes cariñosos en su tumba, con un incesante goteo de visitantes del que doy fe y del que me alegro mucho porque no podemos olvidarnos nunca de él ni de su doctrina.Volviendo a "Soldados de Salamina", uno siempre está vivo mientras exista alguien que lo recuerde.

Entre los centenares de frases de "don" Antonio Machado que podría haber elegido para finalizar este post, he decidido apostar por ésta: "Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque solo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura".

Y el que pueda entender, que entienda.

J.T.

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La foto es de Alicia G. Montano

martes, 18 de agosto de 2015

El Athletic, Carolina Marín y el periodismo presuntamente deportivo

Vale, me rindo, la información deportiva tiene que estar hasta en la sopa. Las reglas del juego son las que son y tampoco me voy a pasar yo de listo. O de ingenuo. Pero vamos a ver una cosa: ¿de verdad no es posible en este país producir una información deportiva mínimamente presentable? ¿quién impone los criterios de funcionamiento? ¿es necesario tanto grito, tanto desafuero, tanta sobredimensión de lo anecdótico? ¿es necesario, en las ruedas de prensa, bien rendir pleitesía a los entrevistados o, por el contrario, tocarles los cojones gratuitamente con preguntas de carril que son todo menos información? ¿qué aportan los coloquios deportivos basados en copiar lo más zafio y rastrero de programas tipo "Sálvame"?

Hubo un tiempo en que algunos espacios deportivos eran caladeros en donde los responsables de programas informativos acudían a pescar profesionales. Informar sobre deportes parece que ayuda a ser más desenvuelto, que encorseta menos y permite a quienes se dedican e ello adquirir una frescura y una desenvoltura que se convierte en un plus cuando se aplica a dar cuenta de un acontecimiento político o cultural. Casos como los de Olga Viza, Matías Prats o Vicente Vallés así parecen refrendarlo.

El problema está cuando se confunde desenvoltura con desparpajo o frescura con agresividad y falta de miramientos. En ese caso te pueden salir personajes como Eduardo Inda que, para quien no lo sepa, fue director del diario "Marca" ¿De verdad no es posible ofrecer una información deportiva, como, por ejemplo hacen las revistas "Líbero" o "Panenka", más decente, más digna, menos barriobajera o superficial?

¿Para cuándo la desaparición de los canutazos callejeros insustanciales ofrecidos como si fueran sesudos estudios de opinión? ¿para cuándo meterle micro a un deportista solo en el caso de que realmente tenga algo que decir? ¿para cuándo seguir un informativo en radio o televisión sin miedo a que, cuando menos te lo esperes pasen, sin anestesia y con alevosía, de una información sobre la detención de un corrupto o un maltratador, por ejemplo, al número de partidos que se va a perder un señorito millonario de veinte años que ha tenido el pobre la enorme desgracia de sufrir un esguince de tobillo?

El otro día, en uno de estos espacios, llegaron a rebobinar varias veces el vídeo de una llegada de Cristiano Ronaldo al entrenamiento para comprobar con detalle si el joven ídolo de masas había cambiado de peinado o no ¿De verdad  es necesario dotar de tanta importancia a los lloriqueos de Casillas o a la insolencia de Mourinho?

Y otra cosa, ¿solo existe el fútbol? Una chica de Huelva llamada Carolina Marín se convierte en campeona del mundo de bádminton y las informaciones sobre tal gesta ocupan menos espacio que el dilema de un tal Pedro sobre si se queda en el Barça o se marcha al Manchester United. Porque esa también es otra. No es que exista el fútbol frente al baloncesto, la fórmula uno, las motos, el tenis o el ciclismo, no: es que solo existen, o al menos eso parece, el Barça y el Madrid. Gana el Athletic de Bilbao la Supercopa tras propinarle al Barça un histórico meneo, y ni eso merece al día siguiente los honores de portada en el diario "As" que titula "Mi felicidad está aquí", la lapidaria frase que Sergio Ramos pronunció ayer tras renovar con el Madrid por una pasta gansísima.

Me gusta el deporte y me gusta que me informen sobre él. Pero con la manera de abordarlo, lo único que consiguen es que me abalance sobre la radio o sobre el mando a distancia de la tele apenas me invaden con ese overbooking de programas presuntamente dedicados al deporte y que hablan de todo menos de deporte.

¡Ay, José María García, cuánto daño le hiciste a este oficio!

J.T.

lunes, 17 de agosto de 2015

El Rafael Chirbes que yo conocí

La noticia de la muerte de Rafael Chirbes me ha sentado como si me hubieran propinado un violento mazazo rotundo y seco. No hay derecho. Tenía muchas cosas que contarnos todavía.

El día en que lo conocí, allá por 1981 en Madrid, en la redacción de "Protagonistas" del grupo Zeta situada en el sótano del número 8 de la calle Potosí, Chirbes llevaba bajo el brazo un ejemplar de "Octubre, Octubre", de José Luis Sampedro, libro recién salido por aquel entonces del horno de Alfaguara, un grueso ejemplar vestido con aquellas tapas moradas y grises únicas, casi rústicas, con las que Jaime Salinas dotaba de valor añadido todo lo que editaba.

Trabajábamos por aquel entonces Chirbes y yo en una revista con la que Antonio Asensio quería hacer la competencia a "¡Hola!": "Protagonistas". Nuestro compañero Javier Sáenz me escribe hoy en facebook:

- ¿Te acuerdas de él, Juan, en el sótano de Potosí? Entonces estaba escribiendo Mimoun.

Manuel Cerdán y Rafael Chirbes eran los redactores jefes y yo el subdirector de aquella revista del corazón que dirigía Assumpta Sòria en Barcelona y a cuyas órdenes trabajaban, entre otros muchos, Pilar Eyre, Karmele Marchante o Jesús Mariñas. Como he apuntado más arriba, estamos hablando del año 1981 y vivíamos en plena resaca del golpe de Tejero, el asalto al banco central o el escándalo del aceite de colza. Así que un buen día Asensio decidió cerrar Protagonisas para apostar por una revista política, el "Tiempo" de Julián Lago, y nosotros nos fuimos con nuestras respectivas músicas a otra parte. Chirbes eligió la literatura.

Años más tarde Mimoun, su ópera prima, llegó a Anagrama de la mano de Carmen Martín Gaite, como nos recuerda este domingo Fernando Valls en un artículo que, de todos los que se han publicado tras la muerte del Premio Nacional de Narrativa 2013, es el único que demuestra que sabe de lo que habla, que se ha leído todos sus libros.

La aportación fundamental de Chirbes consistió, como explica el profesor Valls, "en contar, primero, las consecuencias de la Victoria, la represión del régimen franquista; luego, la rebeldía, pero también cómo fueron acomodándose las nuevas generaciones, por desmemoria y codicia, tras la llegada de la democracia, y la estafa que para él supuso la Transición; y finalmente, la falsa modernización, la corrupción, económica y moral, la crisis –en suma- de estas últimas décadas. Se trataba, por tanto, de dejar constancia de setenta años de historia española, de lo público y lo privado, de la educación sentimental y la política, los negocios y la intimidad". El empeño de Chirbes "consistió, en suma, en narrar la otra versión de la historia oficial, aquella que se nos ocultaba, devolviéndole la dignidad a los vencidos".

Algo sobre lo que Rafael tenía todavía mucho que decir. Tanto, que ya había terminado otra novela, "París-Austerlitz", que tenía entregada desde hace poco y que Jorge Herralde, su editor, tenía previsto sacar al mercado a comienzos de 2016. Ahora puede que la adelante.

De manera inevitable y como sucede siempre en estos casos, Chirbes se pondrá de moda tras su muerte. Sé que vais a buscar sus libros los que todavía no lo hayáis hecho, sé que los vais a leer con mucho interés y sé también que, tras hacerlo, lamentaréis no haber conocido antes la obra de mi querido y admirado colega de otros tiempos. Así que, para facilitaros la tarea a quienes estéis interesados, aquí os dejo los títulos de las novelas que Chirbes escribió mientras consumía cartones y cartones de ese tabaco que ha acabado pasándole factura: Mimoun (1988); La buena letra (1992); La larga marcha (1996); Los viejos amigos (2003); Crematorio (2007) y En la orilla (2013). Crematorio, además de obtener el Premio Nacional de la Crítica en 2007, fue adaptada para una serie televisiva que emitió Canal+ y que protagonizó Pepe Sancho. En la orilla, además de Premio Nacional de Narrativa fue también Premio de la Crítica 2013.

Qué lejos ha quedado nuestra época de "Protagonistas". A primeros de este mes de Agosto, en la Costa Brava, coincidí con Assumpta Sòria después de muchos años. Era el sesenta cumpleaños de José María Perceval y allí estaban también, entre otros muchos Pepe Rodríguez, Xavier Gassió, Alicia G. Montano, Ángels Camps y Carmen Sentíes. Como suele pasar en estos casos, no faltaron los momentos dedicados a recordar a quienes ya no están entre nosotros. No podíamos imaginar que, tan solo unos pocos días después, tendríamos que sumar a esa lista al querido Rafael Chirbes.

J.T.

viernes, 14 de agosto de 2015

Ada Colau y el anhelo de soberanía


Se cumplían este jueves sesenta días de la constitución de los ayuntamientos nacidos del 24-M y parece que por fin las nuevas caras se deciden a salir a la palestra. El sábado pasado fue Kichi; este 13 de agosto, Ada Colau. La segunda semana de agosto suele ser la más huérfana de noticias políticas del año y ahí estaba ayer la alcaldesa de Barcelona, aprovechando el hueco y haciendo bolos por duplicado, en "Las Mañanas de Cuatro" y en "Al Rojo Vivo"

- Barcelona en Comú -dijo Ada Colau en ambas intervenciones y con parecidos términos- ganó las elecciones defendiendo el derecho a decidir en el sentido más amplio de la palabra. Creo que tanto yo como la mayoría de mis compañeros (hay gente que es federalista, gente que es independentista y otra parte que no considera ese tema prioritario) estamos de acuerdo en el concepto de "soberanía", en el derecho a decidir como principio democrático irrenunciable. A nadie se le escapa que estamos en un momento de una democracia claramente imperfecta, y los casos de corrupción tienen mucho que ver con esto, pero tiene que ver con algo mucho más amplio, que es esa sensación de que no estamos decidiendo nosotros. Que en los últimos años, cuando íbamos a votar, no decidíamos realmente las políticas públicas, cómo se utilizaban o gestionaban los recursos públicos, las instituciones... Hay un anhelo generalizado de soberanía, y a eso responde claramente un contexto de revolución democrática como las candidaturas municipalistas que han ganado en muchas ciudades. 

Yo nunca he sido nacionalista ni independentista -continuó la alcaldesa-, pero sí soy soberanista, sí quiero más y mejor democracia. Y sí creo que el  pueblo de Catalunya tiene todo el derecho del mundo a decidir su futuro, a decidir cómo se debe organizar. Y desde la libertad, el respeto y la normalidad democrática, deliberar y decidir cómo debe relacionarse también la institucionalidad catalana con el resto del Estado. Estamos a favor de que se pueda realizar un referéndum con normalidad, como se pudo hacer en Escocia y hemos dicho que nosotros estaríamos siempre, como capital de Catalunya, al lado del resultado de ese referéndum. Si eso finalmente se concreta en independentismo, en federalismo, o en la fórmula que sea, eso no puede plantearse en clave de preocupación ni de miedo, porque entonces estaríamos diciendo que la democracia es un problema.

En cuanto a la independencia, Colau no cree que sea un signo de bondad o de maldad. Es un instrumento, una forma de organización institucional del Estado -explica- que depende de cómo se haga, con quién se haga y cómo se diseñe. Por eso nosotros, desde la candidatura en la que participo y que ahora gobierna el ayuntamiento de Barcelona, con lo que siempre hemos tenido más sintonía es con la idea de Proceso Constituyente porque creemos que es lo que hace falta tanto en Catalunya, como en el Estado y en el resto de Europa. Es decir, un debate democrático desde abajo desde donde podamos rediscutir las reglas del juego y cómo nos organizamos institucionalmente. Porque finalmente esto ya no es tampoco una cuestión entre Catalunya y el resto del Estado, es también una cuestión europea. Lo acabamos de ver en Grecia, el ataque a la soberanía real. La soberanía tiene que ser el debate general, la soberanía tiene que ser que la ciudadanía pueda debatir y decidir la forma de organización del Estado, sea en España o en Europa.

Mientras otros dormitan, Colau espabila y aprovecha. Faltan poco más de cuarenta días para el 27-S, y cada minuto es oro.

J.T.

domingo, 9 de agosto de 2015

Kichi en la tele


- Podemos es un estado de ánimo

José María González Santos, alcalde de Cádiz, se encargó el sábado en la Sexta de poner algunas cosas en su sitio. Es bueno recordar qué ha pasado en este país para que la gente haya votado por opciones recién nacidas dejando de lado en muchos casos las ofertas políticas de los últimos treinta y cinco años. Es bueno no perder la perspectiva, es bueno no perderse en bosques de encuestas manipuladas ni seguir el juego a análisis artificiales encaminados a propagar un desconcierto y un desánimo que tampoco existen según él.

- Nacimos dando la vuelta a las encuestas, dijo Kichi, y lo vamos a volver a hacer. El CIS es benévolo con el Partido Popular.

Podemos es un estado de ánimo, recordó en la tele el "señor alcalde", legítimo y protocolario tratamiento que le dispensó en directo mi compañera Ana Pardo de Vera. Apuntó que el nacimiento de la formación a la que él pertenece le puso nombre y apellidos a una indignación ciudadana de muchos años. Al sufrimiento y a la sensación de impotencia frente a decisiones de gobierno que nos empobrecieron y humillaron. Ahora él gobierna la ciudad en que nació y quiere estar a la altura de las expectativas que sus votantes pusieron en él.

- ¿Qué hace un alcalde como usted yendo a un desahucio que no puede parar?  ¿Acaso, vinieron a decirle, se ha olvidado que ya no es un activista?

- No, yo soy persona además de alcalde, y aquella mañana en Cádiz no había nadie que estuviera sufriendo más que aquella familia.

Le preguntaban por los problemas internos de Podemos, por el descenso en las encuestas...

- Cuando te enfrentas a los problemas del día a día en tu ciudad, y yo me he encontrado muchos, no te queda tiempo para según qué cosas, que además tienen mucha menos importancia de la que algunos se empeñan en darle. Cada gaditano nuevo que viene al mundo debe ya más de mil setecientos euros. Nada más nacer. Eso es lo que me preocupa.

- Díganos al menos alguna cosa buena que haya hecho Teófila (su antecesora del PP en la alcaldía) en Cádiz, le preguntaban

Kichi sonríe al escuchar la pregunta y se ve que se esfuerza por ser cortés, pero le cuesta. Finalmente arranca:

- Quizás la limpieza. Hace veinte años Cádiz era una ciudad mucho más sucia que ahora.

Pero no puede evitar la apostilla

- Claro, que hay quien limpia escondiendo la suciedad debajo de las alfombras... Cuando yo llegué al Ayuntamiento, el equipo de Gobierno saliente se estaba dando a la fuga y por no dejar no había dejado ni batería en el teléfono del despacho.

Y cuenta cómo le está resultando muy complicado gobernar en minoría con la política de acoso y derribo de un pp que, cuando gobernaba, compró unas pantallas LED que decían lo bien que iba la ciudad mientras las neveras estaban vacías.

Sesenta días en la alcaldía y por fin se ha comprado un traje

- Me escribió una pareja diciendo que les gustaría que los casara yo y que para ellos era el día más importante de su vida, que iban con sus mejores galas.... hablé con mis compañeros y les dije tienen razón, así que nos hemos comprado un traje todos y desde entonces oficiamos las bodas a la altura de las circunstancias.

Le obsesiona el escandaloso índice de paro que hay en su ciudad, es consciente del "marrón" que tiene por delante pero eso le motiva, asegura.  Quizás piensa, aunque se lo calla, que todo lo que hace o dice es analizado con lupa. Que los modos y los frutos de su trabajo, como los de Carmena, Colau, Ferreiro o Santisteve son fundamentales para el futuro de su opción política.

Podemos es un estado de ánimo, repite,  y ese estado de ánimo es el que va a hacer que la gente  le dé su merecido en las urnas a quienes todavía gobiernan de espaldas a los ciudadanos.

El "señor alcalde" José María González "Kichi" contando estas cosas en la tele es todo un paso adelante. Un importante síntoma, una esperanza, algo poco imaginable hace solo unos meses. Que no decaiga.

J.T.

jueves, 6 de agosto de 2015

Sondeo del CIS. Los periódicos de papel pierden el norte y la vergüenza

Un trimestre más, el CIS ha sondeado y los periódicos han manipulado. Ellos lo llaman "interpretar", pero la tal interpretación suele pivotar, sin apenas variantes, sobre dos ejes fundamentales: Uno: Amarás el bipartidismo sobre todas las cosas y dos: Machacarás a Podemos sin pudor alguno. Recordemos los datos básicos de la encuesta y luego les invito a repasar conmigo el caldo de cerebro que se han marcado en esta ocasión.

Barómetro del CIS de Julio 2015. Estimación de voto (en % sobre voto válido)

PP                    28,2% frente a un 25,6 en abril  (+2,6)
PSOE              24,9%     "      "  "  24,3 "    "       (+0,6)
Podemos         15,7%     "      "  "  16,5 "    "       (- 0,8)
Ciudadanos     11,1%     "      "  "  13,8 "    "       (- 2,7)




Titular de El Mundo: "Podemos se desinfla, Ciudadanos se frena y resurge el bipartidismo"

Es decir, los 0,8 puntos menos de Podemos llevan a interpretar que la formación se "desinfla" pero los 2,7 que pierde Ciudadanos solo significan que Rivera se "frena". El bipartidismo sube 3,2 puntos respecto a abril y, aunque desde 2011 ha perdido nada menos que el 20,2 por ciento, eso no es óbice para que el periódico que ahora dirige el nunca suficientemente bien ponderado David Jiménez lance ya las campanas al vuelo y concluya a cinco columnas que "resurge el bipartidismo".



Titular de La Razón: "El PP remonta y Podemos cae 16 puntos desde Diciembre"

Nunca admitió Marhuenda, el inefable director de este producto (¿o subproducto?), que el PP se desinflaba, pinchaba o caía, pero al emplear ahora el verbo "remontar" reconoce implícitamente la debacle y se consuela añadiendo en el titular que Podemos cae 16 puntos... desde diciembre. Él sabrá de dónde saca esos datos, porque en su propio pasquín incluye un gráfico donde los datos de Podemos en Enero arrojaban una intención de voto del 27,2%. La caída, o si se quiere el batacazo es enorme pero, si yo aún sé sumar, de 27,2 a 15,7 van 11,5 puntos. Si el tortazo es ya de por sí espectacular, ¿qué necesidad hay de mentir añadiéndole 4,5 puntos más a tan clamoroso desplome?


Titular de ABC, que se supera cada día en esta especie de campeonato de burradas en primera página donde pelean por ver quién la suelta más gorda: "El estreno en el poder pasa factura a Podemos y Ciudadanos"

Pero ¿qué poder ni qué gaitas, Bieito Rubido? ¿a quién pretendéis enredar? Me incomoda mucho reflejar obviedades, pero ni Rivera ni Iglesias han gobernado nunca. Hasta ahora solo han meneado el patio. Quienes han votado por ellos, lo que han hecho es sacar tarjeta amarilla-casi roja para decir que están hasta las narices del mamoneo de siempre. Pero tú apuestas por el bipartidismo enfrentando el exiguo 53,1 por ciento que alcanzan juntos PP y PSOE a un 26,8 que suman Podemos y Ciudadanos, dos formaciones inexistentes hace dos años en el panorama nacional. No entiendo nada.



Titular de El País, ese antaño interesante periódico al que hoy ya no reconoce ni la madre que lo parió, sobre todo desde que lo dirige Antonio Caño: "La necesidad de una coalición se acentúa cerca de las elecciones" Desconcertante ambigüedad, vive dios. ¿A qué elecciones se refiere? Parece que a las generales. Entonces, ¿por qué no lo precisa habida cuenta que para su celebración faltan aún cuatro meses mientras que las que están "cerca" son las catalanas? Dado que no da puntada sin hilo, ¿qué nos está queriendo decir el "periódico global"? Por otra parte, ¿qué significa que una coalición es "necesaria"? ¿Acaso es algo malo? ¿No es lo normal en democracia ¿No está clara esa "necesidad" desde hace ya más de un año? ¿Dónde está la novedad? ¿Está queriendo insinuarnos el cada vez más tendencioso rotativo que la coalición pp-psoe es la única deseable, la políticamente correcta, y no desaprovecha oportunidad para plantear su apuesta e ir allanando el camino a su manera?

Resumen de todo esto: Clamor en los rotativos por un "inevitable bipartidismo". Con ello, esta triste y penosa orquesta de papel impreso refuerza al PSOE para que crea tener un poder del que en realidad carece e intentar así escorarlo aún más hacia una derecha en cuyos caladeros los socialistas ya han pescado más de una vez.

Helo ahí, Pedro Sánchez, convertido en el niño bonito de la prensa carca, en su más apeteceible objeto de deseo. No te vayas con los perroflautas, parecen decirle a voces. Vente con nosotros, que tú eres de los formales, de los nuestros, de los que votas como Bruselas quiere y no como esos niñatos amigos de Syriza, que te van a acabar buscando la ruina. Cuidado, Pedro, cuidado, que viene el lobo, que los radicales no pueden pillar cacho, Tú con nosotros, andemos calientes y ríase la gente.

Y Pedro, mientras tanto, deshojando la margarita, creyéndose el rey del mambo  y, como el cuervo de la fábula adulado por el zorro, poniéndose a cantar y perdiendo al hacerlo el trozo de queso que tenía en el pico. Lo adulan a Pedro los periódicos de papel en tromba. Todos a las órdenes del Banco de Santander y de la troika, todos con miedo a perder la línea de crédito que les permite sobrevivir, todos huyendo hacia adelante y haciendo cada día un ridículo más espantoso con sus portadas de tebeo. Todos rendidos a los pies de quienes nadie vota pero mandan sobre nuestro votos y  nuestros votados.

Mucha vergüenza me dan los medios. Mucha vergüenza su falta de vergüenza. Su capacidad para distorsionar la realidad y manipular los datos sin recato ni miramiento alguno. Estoy seguro que la FAPE, la APM y otras asociaciones de la prensa, tan diligentes ellas a la hora de actuar contra iniciativas como la web municipal de Manuela Carmena, no tardarán en tomar cartas en el asunto y en breve harán público un comunicado donde denunciarán la descarada y vergonzosa manipulación por la que han apostado a calzón quitado esos productos de papel, editados básicamente en Madrid y a los que todavía, no sé bien por qué, continuamos llamando periódicos.

J.T.










miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Cómo se estudiará el 2015 en los libros de Historia?


¿Cómo se estudiará en los libros de Historia el momento que estamos viviendo en nuestro país? ¿Cómo le contarán los textos de la era “post- digital” a los estudiantes del año 2525, por ejemplo, que cuatro siglos antes existió una vez un tal Mariano Rajoy que presidió un gobierno que nos hizo perder la soberanía, cediendo a Bruselas un buen cupo de decisiones trascendentales, mientras él y los suyos iban perdiendo la vergüenza y la decencia (la poca que les quedaba cuando llegaron al poder)?
Perdieron los papeles, perdieron el norte y se aplicaron en mentir con tal perseverancia y caradura que sus comparecencias se fueron convirtiendo, plasma mediante, en puras representaciones teatrales. Era tan impensable que fueran tan sinvergüenzas que su propio descaro acabó dotándoles de credibilidad. No, no era posible que fueran tan sinvergüenzas, ergo lo que nos contaban tenía que ser verdad.
En los futuros libros de Historia donde se cuente lo que ahora estamos viviendo en este país, se ponderará la “habilidad”, la maña y la destreza con la que cuatro facinerosos, cuando se vieron con el Boletín Oficial del Estado en sus manos, consiguieron destrozar, en menos de cuatro  años, los avances sociales de cuatro décadas: la educación, la sanidad, la atención a los dependientes, el apoyo en la compra de medicamentos, los ánimos para emprender, la posibilidad de contar con créditos para poner en marcha proyectos…
¿Cómo se contará en los libros de Historia de 2525 el desencuentro entre el gobierno central y buena parte de los ejecutivos autonómicos? ¿Cómo explicaremos que hubo una vez dos señores, a cuál más de derechas, llamadosMariano Rajoy y Artur Mas, cómplices y socios a la hora de esquilmar a quienes les eligieron en su día, que en el verano de 2015 se enfrentaron a cara de perro por ser incapaces de dialogar y buscar puntos de encuentro a los que en democracia no se debe renunciar nunca?
Rajoy y Mas; Mas y Rajoy: señores de derechas, paradigma de la “respetabilidad” sobre el papel, que quisieron seducir a la ciudadanía vendiendo tranquilidad y estabilidad cuando todo el mundo conocía ya que se trataba de verdaderos sátrapas irresponsables con las filas de sus formaciones políticas trufadas de ladrones o presuntos ladrones. A esa derecha tan presuntamente respetable pertenecen desde Jordi Pujol a Rodrigo Rato, desde Millet y Prenafeta a Francisco Granados o Jaume Matas. Han corrido como el agua los billetes en bolsas de deporte por la carretera y en sobres por las sedes de algún partido…
¿Qué pasó entonces en 2015? Pues que después de treinta y muchos años existía, por una parte, un enorme cansancio y por otro una gran decepción porque políticos de todos los colores, en los que alguna vez tuvimos la debilidad de creer, nos acabaron saliendo ranas. Hubo un momento en que creímos que era verdad que se trataba de gente dispuesta a cambiar las cosas, pero no fue así. Claro que como la condición humana no escarmienta y gusta de soñar, volvemos a pensar que el cambio es posible y que nunca como en estos momentos se dieron al mismo tiempo tantas circunstancias para conseguirlo.
Al poder ya no le valen las triquiñuelas de siempre. Los linchamientos, el juego sucio, el triunfalismo impostado o las amenazas son ya inútiles. Tampoco les vale que los mamporreros a sueldo del poder, esos desertores del periodismo que andan desparramados por periódicos, radios y televisiones manipulen y propaguen infundios sin parar.
De que caigamos en las trampas de esta gente o no, dependerá lo que estudien los jóvenes del año 2525 en los libros de Historia. Este país tiene que dar un vuelco y ese vuelco, tanto en Catalunya como en el resto de España tiene que ser ahora o nunca.
J.T.

miércoles, 29 de julio de 2015

La amoralidad del PP

Como Manuela Carmena, yo creo en la reinserción. El delincuente puede y debe ser reinsertable. Con el inmoral, por lo general, sabemos a qué atenernos. Cuando alguien se comporta de manera indecente, sus cartas están ya sobre la mesa... pero el problema son los AMORALES.

Con los amorales, el común de los mortales nos encontramos en inferioridad de condiciones. Como es bien conocido, "amoral" significa carente de moral, persona sin principios que, como bien parodiaba Groucho Marx, en el caso de tenerlos no encuentra ningún inconveniente para cambiarlos apenas entiende que eso es necesario.

En el mundo de los negocios, el amoral suele estar dispuesto a pagar el precio de su actitud ante la vida. Sabe que se la juega a cara o cruz y muchas veces sale cruz, mala suerte. Pero en el mundo de la política, en cambio, el amoral tiene muchas posibilidades de salir airoso. A costa de los ciudadanos a quienes roba, miente y empobrece.

A mí, sinceramente, se me caería la cara de vergüenza si estuviera implicado (presuntamente, claro) en la Púnica, en la Gürtel, en Nóos, Malaya, Palma Arena, Campeón, Edu, en los Eres...  y mi careto estuviera día sí y día no en los informativos, en los periódicos... mi nombre en los boletines de radio y televisión, en twitter y en facebook porque un juez me ha llamado a declarar, porque han registrado mi casa o mi oficina, porque me han metido en la cárcel, porque me han imputado, porque me van a juzgar, porque me pueden condenar...

¿Qué les deben decir todos estos prebostes otrora poderosos e intocables a sus hijos, a sus vecinos, a sus amigos para explicar su situación? ¿Viven escondidos o salen a comprar el pan, el periódico y el cuarto y mitad de filetes como si no pasara nada?

Lo que cada uno de ellos pueda contar en su círculos privados lo desconozco, pero sí sé la actitud que mantienen en público. Y me da vergüenza. Vergüenza ajena. Intentas adivinar su pensamiento tras sus forzadas miradas sonrientes, tras sus caras de circunstancias, y lo único que te imaginas es que han conseguido llevarse tanta pasta que todo lo demás se la suda, que les da igual, que ya pasará el chaparrón y entonces ellos continuarán con el yate a punto y el riñón cubierto.

Tras las municipales y autonómicas del 24-M, muchos de esos presuntos delincuentes se han visto de súbito despojados de las cuotas de poder que hasta entonces detentaban ¿Serán conscientes de la satisfacción que existe en la ciudadanía tras haber conseguido arrebatarles tantas alcaldías de primera división, tan importante cuota de poder municipal y autonómico?

Este fin de semana estuve en Valencia y pude comprobar el aire de alivio que hay en el ambiente. Es mucha la gente que sonríe satisfecha y que te cuenta que tiene la sensación de haber conseguido quitarse un enorme, y desde hace tiempo insoportable, peso de encima.

-Ya era hora, me dice la dueña de un restaurante. Llevábamos mucho tiempo deseando que esto ocurriera, que los del pp perdieran la Generalitat y la alcaldía de Valencia. Parece un sueño, por fin lo hemos conseguido. Sabe que estamos de visita y que hemos venido de Madrid.Y por cierto, añade, felicidades también a ustedes, los madrileños, por los resultados en el ayuntamiento. Cómo me hubiera gustado poder votar a Manuela Carmena.

Escucho estas cosas y no puedo evitar preguntarme qué estarán sintiendo los defenestrados y muchos de quienes aún les votan ¿Serán conscientes de la necesidad de aire fresco que existía y continúa existiendo en el ambiente? ¿No se les ocurre preguntarse por qué hay tantos ciudadanos que experimentan esa sensación de alivio?

¿Cuando llegará la hora en que, gobiernen unos u otros, se pueda afrontar un resultado electoral con la deportividad de un partido de tenis, por ejemplo, y estrecharse la mano sin más al final de la contienda? ¿Qué tiene que suceder en este país para que, cuando acudamos a las urnas, lo hagamos para elegir la papeleta que nos parezca mejor y punto? ¿Cuándo dejaremos de votar por miedo a unos, por odio a otros, por ganas de revancha a unos terceros...?

Las cosas empezarán a cambiar cuando vayamos a votar y elijamos entre ofertas y no entre trincheras.

Para eso es imprescindible acabar, cuanto antes, con los comportamientos amorales en política. Como yo también creo en la reinserción, no pierdo la esperanza.

J.T.

lunes, 27 de julio de 2015

Pedro Sánchez y su primer año al frente del PSOE

A Mariano Rajoy, master cum laude en tancredismo, le ha salido un aplicado competidor en el ala oeste del bipartidismo. Hay quien asegura que a Pedro Sánchez lo eligieron para que se estrellara y ahí lo tenemos, en plan estrella y hecho un pincel, atreviéndose incluso a sacar pecho sin haberse movido prácticamente de la losa cuando se cumple ya su primer año al frente de la Secretaría General de su partido.

Motivos tiene para que se le suba el pavo, desde luego, porque pocas veces alguien perdiendo tanto, acabó sacándole tanto petróleo a una derrota. El 24-M se le fueron al PSOE por la alcantarilla más de seiscientos mil votos pero eso no le ha impedido, además de conservar las dos autonomías que le quedaban, Andalucía y Asturias, recuperar cinco presidencias que llevaban lustros en manos del PP (Aragón, Baleares, Castilla La Mancha, Extremadura y Valencia), dos vicepresidencias (Cantabria y Canarias), varias diputaciones y 336 ayuntamientos más. Tiene ahora 2.617 alcaldías frente a las 2.281 que obtuvo en 2011. Viva el tancredismo.

Viva el tancredismo porque aparte de lucir su palmito de bolo en bolo, al menos a primera vista poco más ha hecho Pedro Sánchez para obtener tal éxito. Salvo poner a parir a Podemos durante meses y más tarde, tras las elecciones, dejarse querer por ellos para gran disgusto y mayor rebote de Rajoy y sus acólitos, quienes desde entonces lo han convertido en diana de sus histéricas diatribas llamándolo "títere de los radicales" y "portamaletas de separatistas y populistas" entre otras lindezas.

El trabajo a Pedro Sánchez se lo está haciendo Podemos, que son quienes llevan año y medio zarandeado el árbol. Pero las nueces, rememorando un símil de Xabier Arzallus, las está recogiendo el Psoe. Andalucía y Catalunya fueron durante años el sostén de los triunfos socialistas y ahora que esto ya parece historia, sobre todo en Catalunya, aparece Podemos que pone la sal y la frescura -también la ingenuidad- de un proyecto nuevo cuyos votos acaban, en un gran porcentaje, en el cesto de siempre.

Sánchez, además, va por el mundo de "yerno ideal": calladito, modosito, comedido... una mosquita muerta de libro. Que se lo pregunten si no, por ejemplo, a Tomás Gómez y otros cadáveres políticos que, a la chita callando, va dejando por el camino. Ahora está permitiendo que se quemen sus adversarios en la arena electoral: el PP rematando el destrozo de cuatro espantosos años, Ciudadanos evidenciando que son "la nada envuelta en celofán" y Podemos recibiendo sin descanso palos a mansalva de todos los periódicos de la derecha empezando por "El País".

De toda la vida de dios, los callados siempre han sido los más peligrosos, y este verano Sánchez mantiene un perfil bajo que en buena parte le preserva de la que está cayendo con las elecciones catalanas a la vuelta de la esquina y las generales a punto de caramelo. Justo lo que hizo Rajoy hace cuatro años, ponerse de perfil con la esperanza de que todos los huracanes, tormentas y hasta tsunamis acaben beneficiándole.

El día en que Sánchez se envolvió en la bandera española, como por arte de magia, desapareció. A ver cuál será su próximo truco.

J.T.