miércoles, 16 de abril de 2014

"El fútbol es así"


En la medida en que menos cosas interesantes tienes que decir, más micrófonos te ponen alrededor para que hables. En la medida en que más cosas puedes aportar con tu trabajo a que la gente aprenda, piense, o se entere de algo que le pueda resultar útil… menos repercusión tendrá lo que digas y lo que pienses. No por nada. Sencillamente, nadie te buscará para que lo cuentes. 

Yo no digo que los boletines horarios de la radio, por ejemplo, tengan que estar dando cuenta de manera permanente de los últimos avances científicos en materia de células madre, ni que me endilguen sin anestesia una crítica literaria sobre la última novela de Milan Kundera a las primeras de cambio. Tampoco es eso. Pero si yo sintonizo un informativo y me están contando lo negras que están las cosas en Ucrania, las últimas decisiones de la dichosa troika o el incendio de Valparaíso… ¿es de recibo que de súbito me corten el rollo, cambien de registro y me coloquen a traición un total de Ancelotti y otro del Tata Martino soltando insustancialidades, perogrulladas y lugares comunes a propósito del partido que sus respectivos equipos van a jugar este miércoles? No que ya han jugado, no: que van a jugar! 

¿No hay suficientes espacios deportivos en las parrillas de programación de las teles y las radios? ¿No sacrifican ya bastantes horas de programas tipo “Hora 25″o “La linterna” para retransmitir partidos varias noches a la semana? ¿Es necesario también invadir el remate de cada boletín horario? ¿Es necesario que nos tengan al tanto, minuto a minuto, de cómo va la rodilla de Cristiano Ronaldo o de la recuperación de Carles Pujol? Nos lo sueltan, casi sin respirar, a renglón seguido y en el mismo tono en el que segundos antes nos estaban hablando de la prima de riesgo o del ridículo duelo a primera sangre que se traen entre manos desde hace días los socios del gobierno andaluz. Antes que te dé tiempo a cambiar el dial, ya te han colocado el parte médico completo del deportista de turno. Me sé mejor los partes médicos de los futbolistas que los de mi madre, y mira que está pachucha la pobre. 

A mí me gusta el fútbol, sí. Pero el fútbol. Como me gustan las motos, la fórmula uno, el baloncesto o el tenis. Soy capaz, llegado el caso, de tragarme sin rechistar un partido entero de cinco sets de Rafa Nadal. Es mi opción, como irme al cine o a la ópera. Pero para disfrutar de un espectáculo, no para que me hablen de esguinces, de rótulas malheridas ni de cláusulas de rescisión. 

Me gusta el fútbol, sí. Pero no la información presuntamente deportiva. ¿Por qué me tienen que martirizar mañana, tarde y noche con las aventuras y desventuras de jóvenes que no es que me caigan mal, no, pero cuya vida y milagros (lo que ganan, cuándo se les acaba el contrato vigente o qué equipo los quiere fichar) no me interesa en absoluto? 

No hay nada más predecible, ni más aburrido, que el recital de tópicos de un chavalín veinteañero cuando le meten micro al finalizar un partido: 

- Sí, el fútbol es así, hay que seguir trabajando, lo importante es el próximo rival, hay que ir partido a partido… 

Acto seguido se ducha, se atavía cual metrosexual y, a bordo de su imponente bólido, abandona el lugar entre vítores o vituperios, según el caso. Mientras tanto, centenares de jóvenes y desconocidos científicos, en cientos de laboratorios y universidades de todo el mundo, realizan calladamente su trabajo intentando discretamente ver cómo mejoran nuestra vida o incluso cómo cambian el mundo sin que nadie tenga ni idea de sus progresos ni de la duración de sus contratos. 

No me entendáis mal. No abogo por convertir los informativos en aburridos referentes científicos, pero… ¿no hay manera de encontrar un término medio, un cierto equilibrio? ¿me tengo que topar mientras me afeito por la mañana, cuando me tomo el aperitivo a mediodía o cuando regreso a casa después del trabajo siempre con informaciones sobre las insustancialidades que sueltan veinteañeros ricachones, o peor, ceñudos entrenadores que raro es el día en que no están cabreados con el mundo mundial? 

No me contestéis, que las razones por las que las cosas son así las conozco sobradamente. De lo que yo quiero dejar constancia aquí es de mi absoluto convencimiento que tanto empacho de evidencias evitables, además de molestarnos a muchos, a quienes las protagonizan tampoco les aporta nada. 

Conste que tengo en excelente consideración a algunos de estos “héroes”, como sin duda creo que son personas tan entrañables como Íker Casillas, Andrés Iniesta, Xabi Alonso o Xavi Hernández. Pero aún estarían mejor considerados, pienso, si no les obligáramos tanto a abrir la boca cuando no tienen nada que decir, que es la mayor parte de las veces. Lo suyo son los pies ¿no? Pues que hablen con los pies y dejémosles en paz. Que nos asombren en el campo, que es donde tienen que hacerlo. Empezando por esta misma noche de miércoles en Valencia.

J.T.

domingo, 13 de abril de 2014

Paripé semanasantero en el gobierno andaluz


Una vez finalizado el patético sainete con el que el gobierno andaluz ha dado paso a la Semana Santa actuando como avezado telonero de las fiestas, ¿qué imagen se ha trasladado fuera de Andalucía? ¿qué es lo que va a quedar para la posteridad de todo este ridículo asunto?

Veamos: Comenzó el culebrón con el desalojo que, el domingo seis de abril por la mañana y a instancias de Ibercaja, el gobierno pepero del ayuntamiento sevillano llevó a cabo en una utópica corrala “okupada” desde hace dos años por una veintena de familias.

Acto seguido, los desalojados decidieron protestar acampando a las puertas del ayuntamiento, en Plaza Nueva, pleno centro de Sevilla. A quien no conozca la ciudad quizás le suene a coña, pero lo más grave de la acampada no era la protesta en sí sino que estaba teniendo lugar, a menos de una semana del domingo de Ramos, en uno de los puntos más concurridos durante el paso de las cofradías, en un trozo de trayecto intocable para las hermandades que a partir de tan señalado día “okupan” esa zona de la ciudad y a cuyo panal de sagrada miel acuden a granel decenas de miles de sevillanos y turistas de toda procedencia y condición que la atestan y la rebosan.

Era intuible, pues, que el problema iba a estar resuelto antes que llegara el domingo de Ramos por lo civil o por lo militar. Pero lo que ni siquiera el pp creo que podía imaginarse era que, con el desalojo, iba a propiciar la primera crisis con luz y taquígrafos en dos años entre los socios del gobierno andaluz.

La Consejería de Fomento, gestionada por Izquierda Unida, decide tres días después del desalojo de la corrala "Utopía" empezar a repartir llaves de casas entre los acampados en Plaza Nueva. Llaves que los "afortunados" muestran felices ante las cámaras de televisión.

- Ah, no. Eso no puede ser, hasta ahí podríamos llegar, clama la presidenta socialista andaluza que se declara puenteada por sus socios de coalición. Que a mi Botín y a mi Fainé, con los que me hago fotos tan estupendas y que me van a soltar una pasta tan gansa no los puedo desairar yo así como así. Y menos con la delicadeza con la que me besan la mano. Además, tenemos una lista de espera de más de doce mil familias, personas que necesitan vivienda y que aguardan pacientemente sin "okupar" ninguna hasta que les toque su turno.

- ¿Qué os creéis, que esto es Venezuela? -le llega a decir un socialista a uno de sus socios izquierdosos unidos.

En resumen: gran pollo a las puertas de la semana de "pasión". Hasta hora habían sabido lavar los trapos sucios en casa, pero esta vez el asunto va a trascender. Mucho.

Tarda poco Susana Díaz, la presidenta andaluza, en pegar un sonoro puñetazo encima de la mesa

- O le volvéis a quitar las llaves a los utópicos esos u os meto un puro que os vais a enterar. Le retiro a Fomento las competencias de Vivienda por decreto, y punto.

- Vale, vale, no te pongas así, mujer. Vamos a hablar, venga, le contestan sus atónitos socios - Hablamos lo que queráis, pero yo redacto el decreto y lo firmo. Ya veremos si lo publico o no

Horas y horas de conversación durante el jueves parecieron no servir para nada porque a las seis de la mañana del viernes once de abril, viernes de dolores, el decreto transfiriendo a Hacienda, consejería en manos del Psoe, las competencias de Vivienda que hasta ese momento tenía Izquierda Unida aparecía publicado en el BOJA (Boletín Oficial de la Junta de Andalucía).

- Ostras, Pedrín, que ha tenido huevos la tía de cumplir su amenaza

Los pesos pesados de Izquierda Unida en Andalucía se encierran a deliberar en sus oficinas del parlamento regional a primera hora del viernes. Está también Cayo Lara, el baranda nacional, que ante la dimensión de la presunta tragedia se planta en Sevilla tras viajar desde Madrid en el primer Ave de la mañana. Pasan horas, muchas.

- Hasta que la presidenta no retire el decreto hemos decidido suspender "momentáneamente" el pacto de gobierno, declara a mediodía Maíllo, responsable de IU en Andalucía, cuando hacen un receso para comer. 

En el Psoe empiezan a matizar

- Lo que queremos es que nos justifiquen jurídicamente las razones que les han llevado a tomar esa decisión 

Y se vuelven a reunir tres representantes del Psoe y tres de Izquierda Unida para intentar desatascar el asunto. Durante esa jornada, la cifra de beneficiados por la decisión de la consejería que dirige Elena Cortés va bailando. ¿Se han entregado diez, doce, quince llaves de viviendas? No hay quien lo aclare y menos aún los desalojados quienes, asustados, han desaparecido de escena en pleno combate. Al final se quedan en ocho las familias cuya necesidad de amparo parece que no admite duda... legal. Porque a todo esto, de lo que se habla es de legalidad.

Lo que se negocia no tiene nada que ver con el origen del conflicto sino con "a ver qué salida le buscamos al charco en el que nos hemos metido. Sabido es que los problemas de los seres humanos como tales, cuando los políticos se enfrascan en luchas de poder y de competencias, no son precisamente lo prioritario. Eso es "asín". Y en el caso que nos ocupa eso empezó a seres más "asín" cuando unos y otros, lanzados ya sus respectivos órdagos, empezaron a asumir la dimensión del lío político en el que se habían metido y a calibrar lo mucho que podían perder y lo poco que iban a ganar. ¿Los desahuciados? ¡Ah!, si, es verdad. Bueno, bien, sin problema, ya nos ocuparemos de ellos...

Que hay que dar marcha atrás empieza a parecer evidente. Claro que ahora hay que encontrar la manera de vestir al muñeco. Son las once y media de la noche y las cabezas echan humo. Se acaba la reunión ¿fumata blanca? Parece que no. 

- A partir de ahora continuaremos hablando por teléfono hasta encontrar una solución, declaran los negociadores a la salida. 

Los periódicos de papel imprimen pues sus ediciones contando que las espadas continúan en alto. Pero de madrugada Susana Díaz los deja viejos: ha decidido retirar lo retirado y devolver las competencias de Vivienda a Elena Cortés con un decreto que inmediatamente se publica en el BOJA y que empieza así: "Decreto de la Presidenta 2/2014, del 11 de abril, por el que se deroga el Decreto de la Presidenta 1/2014, del 10 de abril..." 

En virtud del acuerdo, "las ocho familias realojadas ya de forma transitoria en viviendas públicas de la Junta podrán permanecer provisionalmente en los pisos hasta que los servicios sociales comunitarios ratifiquen su situación y acrediten de manera fehaciente el riesgo de exclusión social. En el caso de las otras nueve familias que iban a ser realojadas en viviendas de alquiler privado, el realojamiento se suspende hasta que las circunstancias necesarias para su realojamiento queden debidamente acreditadas". Quedan cinco de las que nadie habla, como muy bien me hace notar mi querida Alicia Gutiérrez, sobre las que nadie pregunta. Misterio misterioso. 

Quieren acabar con la pesadilla cuanto antes, así que hasta el siguiente desencuentro, cero al cociente y bajo la cifra siguiente. Las cofradías sevillanas van a dormir tranquilas. La Borriquita, la Paz, La Estrella y demás hermandades pueden ya invadir tranquilamente la ciudad este domingo. No se encontrarán en su recorrido con ningún desalojado coñazo acampado exigiendo techo. 

Me preguntaba al principio qué quedará para la historia de todo esto. Parece que un vergonzoso bochorno y... elecciones anticipadas. Y mientras tanto, cada uno a seguir disfrutando de sus respectivos sillones, que se está muy a gustito en ellos tocando pelo, qué coño.

J.T.

viernes, 11 de abril de 2014

Rajoy, Susana Díaz y la legislación vigente


Digo yo que cuando quieres a alguien tanto como Rajoy asegura amar a Catalunya, no te pones a echar mano de la ley como único recurso para solventar las discrepancias, ¿no? También me parece que cuando constituyes una sociedad con alguien, un gobierno de coalición por ejemplo, si hay buen rollo con tus socios de IU como afirma la presidenta andaluza Díaz, no te lías a firmar decretos a las primeras de cambio para quitarle competencias a una de las Consejerías que gobiernan contigo porque no estés de acuerdo con alguna de sus decisiones.

Esta manera de gestionar solo se entiende desde el menosprecio al otro, desde la altivez, desde la indiferencia. Lo de Rajoy con Catalunya y lo de Díaz con IU es la puesta en práctica literal de aquel célebre refrán: "Al amigo, el culo; al enemigo, por el culo y al indiferente... la legislación vigente".

La indiferencia, cuando no es una irresponsabilidad, suele esconder la convicción, por parte de quien la practica, de que tienes más fuerza que la otra parte y puedes permitirte el lujo de usarla. En el caso de Rajoy, aunque se niegue a dejar siquiera una rendija abierta a la posibilidad de celebrar una consulta en Catalunya, él sabe que las razones jurídicas nunca son suficientes para zanjar un asunto de tanto calado. Pero con la innecesaria y suicida ayuda de Rubalcaba, este martes no dudó en despreciar las ganas de opinar sobre su futuro que un setenta por ciento del pueblo catalán manifestó en las urnas en noviembre de 2012. Sabe también Rajoy que, así como toda corriente de agua acaba encontrando una salida cuando tropieza con un obstáculo, recurrir a la legislación vigente para sacudirse un "marrón", solo aplaza el problema, pero nunca lo soluciona. 

En el caso catalán la consulta, de una u otra manera, acabará produciéndose. En forma de referéndum o de elecciones. En el caso andaluz, la salida a la desautorización pública de Díaz a Elena Cortés, su consejera de Fomento quizás se llama elecciones anticipadas, una carta que la presidenta de la Junta ya debe estar pensando en jugar, a juzgar por el nulo reparo que ha tenido en lavar los trapos sucios fuera de casa. Cuando esto sucede en una pareja, cuando una parte empieza a hablarle a la otra de abogados y de leyes, igual es que le importa ya poco que la convivencia, que el proyecto en común al que un buen día se comprometieron, acabe saltando por los aires.

El desencuentro en Andalucía huele a elecciones anticipadas, y el de Rajoy recurriendo al concepto de propiedad para obstaculizar la consulta catalana, a elecciones plebiscitarias. Ni es verdad que Rajoy quiera a Cataluña, como proclamó el martes en sede parlamentaria con la soltura de lengua que le caracteriza; ni tampoco lo es que que Susana Díaz tenga ningún cariño a sus socios de Izquierda Unida por mucho que sepa que sin sus votos no estaría donde está. Ni es amor ni tampoco desamor. El comportamiento de Rajoy Brey y de Díaz Pacheco responde más bien a la indiferencia a que conduce la prepotencia del poderoso cuando éste pierde la perspectiva, que es la manera más patética de perder la memoria.

Es esa indiferencia de la que hablábamos en el refrán que citábamos más arriba y que conduce a parapetarse tras la aplicación de la ley y a olvidar que las soluciones perdurables son las que nacen de pactos políticos. Cuando abusas de autoridad legal pierdes autoridad moral. Esto es lo que le ocurre a Rajoy desde hace ya mucho tiempo. Qué pena que Susana Díaz haya apostado por el mismo camino.

La legislación vigente puede que sea necesaria, pero nunca es suficiente.

J.T.

lunes, 7 de abril de 2014

Amaral homenajea a José Couso, megáfono en mano




Pocas veces un contratiempo acaba dotando de una carga simbólica tan fuerte a un acto de homenaje. 

Madrid, mediodía del domingo. Frente a la imponente y prepotente embajada de los Estados Unidos en España, tiene lugar una nueva protesta por el asesinato en Bagdad de José Couso porque este martes se cumplen once años ya de su muerte. Encaramados a un modesto practicable, Vetusta Morla interpreta “Maldita dulzura” coreada por buena parte de quienes acompañamos, atiborrando los únicos dos carriles de la calle Serrano en los que nos dejan estar, a la familia de José Couso. A mitad de la canción falla el equipo de sonido. Da igual. Un silencio absoluto permite seguir escuchando al grupo que, como si no hubiera pasado nada, ha continuado cantando a pelo sin detenerse un solo instante. 

- Esto, en realidad, es como otra lucha. Siempre hay que continuar, proclama Juan Pedro Martín, el vocalista de Vetusta Morla, una vez acabada la pieza a la que no le escatimaron ni los adornos finales. 

Mira hacia la policía que nos rodea y nos vigila, “gentes de azul” les llama, y se dirige a ellos: 

- Si a la gente pacífica se le trata con humanidad y con gestos, la gente pacífica responde con humanidad y con gestos. 

Sube David Couso y explica, también a pelo, que el acto lo pagan con la venta de camisetas, que no tienen subvenciones y que el generador que han contratado no tiene su mejor día. Minutos después parece que el equipo de sonido vuelve a funcionar. 

Es el turno de Amaral. Juan Aguirre abre el fuego con su guitarra y Eva lucha porque su armónica se escuche lo mejor posible a pesar del molesto silbato del policía que regula el tráfico a unos escasos veinticinco metros. Los coches y autobuses que continúan bajando por Serrano -no han cortado la calle- rematan la actuación coral. 

Cuando el dúo está en plena interpretación de su tema “Hacia lo salvaje”, el sonido vuelve a fallar. La vocalista no se arredra, agarra un megáfono aparecido providencialmente y se desmelena cantando “Revolución, este es el día de la Revolución”. La melodía suena poderosa y visceral. Está interpretada con toda la fuerza, desde las entrañas, y todos los presentes corean, aplauden y se emocionan mientras Maribel Permuy, la madre de José Couso, sube las complicadas y peligrosas escaleras que conducen al improvisado atril, con determinación y sin ayuda de nadie, para cerrar el acto. 

El sonido, ahora sí, vuelve a funcionar de nuevo y hace que la voz de Maribel retumbe en las paredes de la embajada y acabe atravesando, desafiante, los cristales de las ventanas blindados para los disparos pero no para los gritos desesperados. 

- Mi hijo fue asesinado por unos terroristas vestidos de militares estadounidenses, clama Maribel. Y continúa 
- Tú, sargento Gibson; tú, capitán Woldford; tú, teniente coronel De Camp. Pido a dios que no me deje pensar lo que me sugieren vuestras caras de asesinos y vuestras manos ensangrentadas.

J.T.

domingo, 6 de abril de 2014

Machismo y grosería en La Sexta Noche



Como espectador y como periodista yo ya sé quiénes son Eduardo Inda y Alfonso Rojo y qué puedo esperar de ellos. O el tal Marhuenda. Si cuando tienen enfrente a Pablo Iglesias, hablen de lo que hablen, no le intentaran identificar con Cuba ni le relacionaran con Venezuela calificando al gobierno de ese país de dictadura “sangrienta”, la verdad es que me decepcionarían.

Pero anoche, ante la pésima educación que exhibieron frente a Ada Colau, yo me escandalicé directamente. Cuando Rojo le dijo que él no veía el país tan mal como ella diagnosticaba, Colau contestó

- “Pregúntese por qué, dónde vive y con quién se relaciona”
- “Si vamos a lo personal”, se revolvió Rojo, “usted está gordita para el hambre que se pasa”

Que un tertuliano actúe de esta manera tan grosera, machista e intolerable no sólo le descalifica a él. Descalifica al programa que ha invitado a una persona para escuchar sus argumentos y es sometida a un inadmisible linchamiento por parte de sus adversarios ideológicos.

Yo quiero denunciar desde aquí la falta de contundencia del presentador en ese momento, sólo entendible en alguien que, además de carecer de reflejos, evidenció que carece también de criterio. No sólo no reconvino a Rojo inmediatamente, sino que permitió acto seguido que Inda embistiera a la portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) intentando de nuevo, ajado argumentario en mano, vincularla con ETA. Antes, Marhuenda, entre su recital de epítetos, la había llamado demagoga en varias ocasiones.


Que estos propagandistas peperos se comporten así yo creo que ya no le extraña a nadie. Pero que el conductor del programa tarde varios minutos en intentar cortar por lo sano algo que se le estaba
yendo de las manos (fue evidente que alguien debió darle instrucciones por el pinganillo), que espere
al final de la sección para invitar a Rojo a pedir perdón a Ada Colau y que haga un patético paripé
jugando a expulsarlo (el insultador de plantilla volvería a ocupar su sillón en la sección siguiente) eso no es de recibo. Como tampoco lo es que un programa de debate donde se recibe a los invitados para que expongan sus argumentos, estos acaben maltratados, linchados y vituperados sencillamente porque son más educados que el equipo tertuliano habitual y no se ponen a su altura. Eso no se puede consentir.

 Debió Iñaki López, el presunto moderador de ese vergonzoso patio de vecinos en el que se convirtió
anoche el plató de la Sexta, continuar recibiendo instrucciones por el pinganillo porque, cuando eran
ya prácticamente las dos de la madrugada, mientras se despedía y más bien con la boca pequeña, dijo
lamentar lo que había sucedido y pidió perdón.

No tengo el gusto de conocer a Ada Colau, pero aplaudo la dignidad que mantuvo anoche a pesar de las provocaciones a las que fue sometida. Y me descubro ante los dos tuits que colgó en la Red al finalizar el programa

1. “Hacía un año que no me invitaban a la Sexta Noche, pero si es para llamarme demagoga, gorda y
etarra, creo que prefiero no volver”
2. “Una última cosa por hoy: que vivan las gorditas de la PAH. Esta primavera más gorditas,
desobedientes y guapas que nunca”


  1. J.T

sábado, 5 de abril de 2014

José Couso. Once años ya



José Couso
Crimen de guerra
Investigación y justicia

Con este lema, la familia Couso nos invita a que los acompañemos este domingo a las doce y media frente a la Embajada de los Estados Unidos en Madrid, calle Serrano número 75. Han pasado once años y ni se rinden, ni piensan rendirse.

- Haremos como las madres de plaza de mayo. No le daremos cuartel a ese Estado gamberro. En unas protestas seremos tres, en otras trescientos... Pero siempre estaremos ahí. Como la gota malaya, dentro de treinta años si hace falta.

El 8 de abril de 2003, en Bagdad, carros de combate estadounidenses bombardearon la sede de Al Jazeera, ametrallaron las instalaciones de Abu Dhabi Televisión y dispararon contra el hotel Palestina, lugar en el que se alojaban, y desde el que transmitían sus crónicas, la mayor parte de la prensa internacional que cubría la invasión de Irak.

Ese día asesinaron al productor jordano Tarek Ayoub, al camarógrafo ucraniano de la agencia Reuters Taras Prosyuk y al enviado especial de Telecinco José Couso. Desde entonces, la familia del reportero gallego no ha dejado ni un solo día de reclamar justicia.

- Jose, ha mantenido siempre la familia Couso, no perdió la vida en un lance fortuito.
- A mi hermano lo asesinaron, remarca Javier Couso. El disparo fue absolutamente deliberado.

Esa es su tesis. Por eso llevan once años peleando hasta haber conseguido poner en jaque a los responsables de las muertes y muy de los nervios tanto a los gobiernos del pp como del psoe. Por los papeles de wikileaks nos enteramos hasta qué punto, y de qué manera tan desvergonzada, el embajador estadounidense presionó a buena parte del gobierno de Zapatero y al fiscal general del Estado de entonces para que le pararan los pies de una vez a una familia que les estaba tocando literalmente las narices con tanta reclamación. A ellos, a los amos del mundo. Pero cómo osaban.

La historia del trasiego que el sumario del caso ha vivido en los juzgados se mueve entre la tragicomedia y la ópera bufa: ahora lo abro, ahora lo archivo, ahora recurro, ahora me recurren, ahora lo reabro, ahora lo vuelvo a cerrar... Más de ocho años después de estar mareando la perdiz, en octubre de 2011,  los tres responsables de la muerte de Couso fueron declarados en busca y captura por el juez Santiago Pedraz.

Se trata del teniente coronel Philip DeCamp, el capitán Philip Woldford  y el sargento Thomas Gibson. Sus dos superiores máximos también están citados como imputados. Son David Perkins, coronel jefe de la 2ª Brigada de la Tercera División y Buford Blount, Jefe del Cuartel General y Comandante de la Tercera División.

Ahora, claro, no tenemos datos nuevos de wikileaks pero no es difícil imaginar que en la embajada de los Estados Unidos el cabreo debe continuar siendo de órdago. Basta comprobar cómo el gobierno Rajoy ha modificado una ley para que el caso no pueda continuar. De momento el juez que decretó la busca y captura la mantiene y se pasa la decisión del gobierno por el forro. Más lío.

En el trasfondo de aquellas muertes, la de José Couso y sus dos compañeros el 8 de abril, está la obstrucción al trabajo informativo. El objetivo era acallar a la prensa, controlar el relato, dominar quién, cómo y cuándo se administraba la información de lo que estaba sucediendo en Irak justo en los días clave de la invasión.

- Querían cerrar nuestros ojos, nuestra boca y nuestros oídos para que no supiésemos lo que estaba pasando allí,  proclama David Couso en el video que ha colgado en las redes para invitarnos a acompañarle, a él y a su familia, este domingo frente a la embajada estadounidense.

- Han sido once años en los que nos hemos juntado contigo en la calle, en la sede el pp, en la sede del psoe, frente a la embajada de los Estados Unidos, dice también David Couso. Allí hemos recibido tu calor y tu apoyo, un calor y un apoyo que continuamos necesitando. ¿Por qué? Porque no quieren que tengamos justicia, porque quieren que nos quedemos en casa velando a nuestros muertos sin que podamos juzgar a sus asesinos.

Parece que con esta familia los gobiernos de España y los de los Estados Unidos han pinchado en hueso.

En Estados Unidos hay cinco militares en busca y captura internacional, a los que probablemente les inquieta poco la insistencia de los Couso en no cejar hasta sentarlos en el banquillo, pero la Casa Blanca y el Pentágono se ponen de los nervios cuando constatan que van pasando los años y que esta familia, cual pertinaz mosca cojonera, no tira la toalla ni a la de tres. Ni ellos, ni tampoco quienes estaremos acompañándoles este domingo en Madrid frente a la embajada de los Estados Unidos. Habrá también actuaciones musicales: Amaral, Vetusta Morla y Samba da Rua.

Como dice Javier Couso, "no hubiéramos tenido derechos del hombre y del ciudadano si unos franceses no se hubieran levantado; no hubiéramos tenido la dignidad de la defensa de la vida hasta en la muerte si unos judíos en el gueto de Varsovia no hubieran luchado hasta la muerte; no hubiéramos acabado con el racismo si no hubiera habido una señora negra que se sentara en un asiento reservado para los blancos. Por eso, si nos quedamos en casa, si creemos que nada puede cambiar no solo nada cambiará, sino que perderemos lo conquistado por nuestros abuelos, nuestras bisabuelas y por toda la gente que nos ha precedido. No sabemos lo que pasará, nosotros quizás no consigamos sentar a los militares americanos en el banquillo, pero mientras estén en busca y captura toda su vida y mientras el caso permanezca abierto, mientras sigamos investigándoles, es un triunfo absoluto y sabemos que están muy molestos. La justicia no se puede dejar en manos de los asesinos. Jamás.

Maribel Permuy , la madre del cámara asesinado, está orgullosa de la incansable lucha de sus hijos reclamando justicia para el hermano muerto.

- Si ponemos en una balanza los costes, que han sido muchos y muy duros y lo que hemos conseguido, dice Maribel, yo creo que ha valido la pena.

- Por eso no nos vamos a quedar parados, añade David Couso. Y por eso concluye, en el video en el que nos invita a acompañarlos este domingo, con dos palabras contundentes:

- Os necesitamos

Allí estaremos, familia

José Couso
Crimen de guerra
Investigación y justicia

J.T.


jueves, 3 de abril de 2014

Los astronómicos recortes en el Observatorio de El Calar Alto


¿Sabrá Mariano Rajoy qué es y dónde está el Calar Alto? La verdad es que cuando alguien se pasea por el mundo con el Marca en la mano, no sería extraño que desconociera que el Calar Alto es un observatorio astronómico hispano alemán que, ya a mediados de los años setenta del siglo pasado, puso a Almería y a España en el mapa de la astronomía europea y planetaria.

Contar entre los activos de tu país con un observatorio como el Calar Alto es, francamente, para sacar pecho sin ningún recato. Su prestigio, sus observaciones, sus descubrimientos y el reconocimiento internacional del centro, algo que se puede verificar pinchando en enlaces como éste, permitirían  a cualquier gobernante con mínimas inquietudes intelectuales presumir de ello en los foros internacionales con incontestable autoridad moral.

Tampoco se puede decir que los predecesores de Rajoy le hicieran nunca demasiado caso al observatorio astronómico de El Calar Alto, situado a 2.168 metros de altitud en la sierra de los Filabres, y donde las excepcionales condiciones meteorológicas garantizan más de 200 noches de observación al año. Un centro de investigación cuyos telescopios e instrumentos asociados han alimentado con datos, durante los últimos cuarenta años, miles de publicaciones científicas y centenares de tesis doctorales. Hay pocos así en el mundo.

Pero esta caterva de depredadores (Guindos, Montoro, Báñez, Soria, Mato,Wert...) que capitanea Rajoy parece que ha decidido, no sólo no hacerle ni puñetero caso al observatorio astronómico almeriense, sino que son capaces hasta de cargárselo directamente. Cerrojazo y punto. En el proceso de acoso y derribo al que este gobierno pp está sometiendo todo aquello que huele a cultura, investigación, ciencia o desarrollo, parece obvio que enclaves como El Calar Alto no les hacen ninguna falta a estos avariciosos indocumentados. Se trata de una verdadera joya, pero a estos acólitos de los dictámenes neoliberales les importa un verdadero pimiento.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento anual del observatorio más puntero de Europa? Hace varios años, eran cuatro millones de euros, cinco mil veces menos que el dinero inyectado a Bankia; el ocho por ciento del dinero descubierto a Bárcenas en Suiza; una cantidad inferior incluso al precio del ahora embargado palacete de los Urdangarín en Pedralbes...


Hace algo más de un año se dispararon las alarmas: Los ocho astrónomos del observatorio almeriense y el personal que les ayuda a que su trabajo sea posible, unas cincuenta personas en total, empezaron a intuir que sus patronos podrían acabar, más pronto que tarde, dejándolos tirados. Los alemanes (Max Plank) y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), socios propietarios del centro a través de la empresa Centro Astronómico Hispano Alemán (CAHA) firmaron un convenio en el que se comprometían a mantener operativas las instalaciones hasta 2018 -lagarto, lagarto, ¿y después qué?- pero eso sí, a cambio de tijeretazos en el presupuesto verdaderamente astronómicos, nunca mejor dicho.

Llegaron a proponer hasta el  setenta y cinco por ciento de recortes. Luego se quedó en el sesenta, y este año 2014 el Calar Alto está resistiendo, mal, con poco más de dos millones de euros. Es decir, casi la mitad del presupuesto de antes. Ya han dimitido dos directores y entre los trabajadores los primeros en caer han sido el personal de limpieza y cocina, ocho personas que ya han dicho adiós y cuyo trabajo ahora lo realizan empleados de una empresa externa. Por menos de la mitad del medio millón de euros que los propietarios aseguran que costaba antes. Pésimo síntoma. Una vez cortadas las primeras ocho barbas, el resto de trabajadores ha puesto las suyas a remojar. Este jueves han finalizado una primera semana de huelga, durante la que han protestado en Madrid frente a la sede del CSIC, en Granada ante el Instituto Astronómico de Andalucía y en Almería ante las oficinas de la empresa CAHA.

He seguido con interés esas manifestaciones; he constatado, contrariado, la escasa repercusión que han tenido en los medios, incluidos los locales y autonómicos; he percibido desánimo e impotencia entre los profesionales que, a fecha de hoy, continúan siendo el soporte de un enclave científico puntero en todo el mundo. Pero lo que más me ha llamado la atención, lo que realmente me ha abierto las carnes, es que en su protesta había carteles y eslóganes pidiendo que "solo se les recorte el 25 por ciento". Me he tenido que frotar los ojos varias veces para verificar que estaba leyendo bien.

Pero vamos a ver, compañeros, que vuestros sueldos, yo lo sé, son más bien normalitos ¿cómo es que admitís entonces una rebaja del 25 por ciento? ¿cómo que aceptaríais de buen grado un tijeretazo que fuera "sólo" de la cuarta parte de vuestros actuales ingresos? ¿Significa eso que asumís la machacona y tendenciosa propaganda del gobierno que sostiene que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? ¿tanto ha calado la mentira de que la culpa de la crisis es nuestra? ¿tan inevitable veis el cierre? ¿tanto miedo tenemos ya en el cuerpo? ¿tan negro lo vemos todo que ya no salimos a la calle para exigir mejoras, para mantener nuestras conquistas, para reclamar el derecho a prosperar, sino que lo hacemos para que, dado que -con perdón- nos la van a meter hasta el fondo, al menos acabe siendo solo "la puntita nada más"?


Como avisa Juan Carlos Monedero en su libro Curso urgente de política para gente decente,  "el capitalismo necesita una sociedad de individuos que no tengan más remedio que vender su mano de obra en el mercado de trabajo al precio que éste le ofrezca". Así que, lo que modestamente creo que nos toca, es no permitir que esa humillación acabe siendo inevitable. Como sucede tantas veces en la vida, toda renuncia a derechos, toda capitulación frente a quienes aprietan las tuercas solo sirve para que se abra la veda. Para que, más tarde o más temprano, vuelvan a apretárnoslas hasta que reventemos. Nunca estarán satisfechos. Siempre querrán más. Veremos qué ocurre con los observatorios de Canarias. O con el que los aragoneses están ultimando en Teruel.

No podemos tolerar que se carguen el Calar Alto. No podemos dejar que un proyecto científico pionero, con más de cuarenta años de éxitos, pase a dormir el sueño de los justos. ¿Serán capaces Rajoy y su cohorte de liquidarse este observatorio, a pesar del valor añadido que tiene, del prestigio que aporta a nuestro país? Por favor, que alguien le esconda el Marca aunque sea un ratito, imprima unos pocos folios con alguno de los links de este post y se los ponga en la mano a Mariano aunque sea resumiditos y bien señalados con marcadores de colores. Para que no le cueste mucho al muchacho enterarse de la película. Claro que tendrán que aprovechar un hueco en el que no estén poniendo algún partido en la tele.

J.T.


lunes, 31 de marzo de 2014

¿Podremos volver a creer en los políticos?


A esta derecha infestada de herederos de franquistas, lo de gobernar en democracia le parece un verdadero coñazo. Pero vamos a ver, se preguntan, ¿yo no cuento con mayoría absoluta? Entonces, ¿por qué me la tengo que coger con papel de fumar a la hora de reprimir una manifestación, por ejemplo? ¿por qué me veo obligado a diseñar maquiavélicas estrategias para que mis teles tengan carnaza con la que poder criminalizarmanifestaciones multitudinarias promovidas por pérfidos antisistema, esos encapuchados con mochila vestidos de oscuro?

Pero ¿es que no hay manera de meter en cintura a los jueces de una vez? Echamos a Garzón y nos salen Silvas y Pedraces por todas partes ¿pero esto qué es?  ¿Qué hace Lara dejando todavía que la Sexta siga criticándonos? ¿Qué hace Cáritas dejándonos en evidencia? ¿Qué hacen algunas monjas incendiando twitter y poniéndonos a parir? ¿También en la iglesia nos van a poner la proa? Esto de que Rouco apenas mande ya... Menos mal que todavía nos quedan sus homilías en los funerales.

Tal que así piensa Rajoy, creedme. Cuando no está leyendo el Marca, esto es lo que bulle en el interior de su privilegiado cráneo, esto es lo que pasa por la cabeza de Soraya, su eficaz "Rasputina", cada vez que ella y su mediocre mentor han de sortear obstáculos que les impiden circular hacia el neoliberalismo total a la velocidad dictaminada para su implacable hoja de ruta. Una hoja de ruta diseñada por la Otan, la UE, la troika y demás buitres europeos y del mundo mundial a quienes estos capataces de cortijo están dispuestos a complacer cueste lo que cueste... a los ciudadanos.

Hacen y deshacen mientras el psoe, desaparecido en combate desde hace dos años, apuesta por el tancredismo que tan buenos resultados acabó dándole a Mariano por si también a ellos acabara cayéndoles la breva. Una de las razones por las que el gobierno del pp putea sin miramientos a los votantes, incluidos a los de su propio partido, es porque no se ven en peligro. Tienen la misma percepción que Martin Schulz y entienden que el psoe ha dejado tirado a los suyos. Schulz, candidato socialista a presidir la Comisión Europea, lo soltó sin ambages este fin de semana en Madrid: "¿Los votantes nos abandonaron o somos nosotros quienes abandonamos a los votantes?" 

Y más que os van a abandonar como no espabiléis, Martin. En un rimbombante mitin de campaña para las europeas, con González y Zapatero presentes en el acto, el actual presidente del parlamento europeo admitió que para recuperar a los votantes perdidos por el socialismo, hay que volver a conectar con ellos "compartiendo su dolor, porque la mucha gente que está sufriendo con la crisis no se ha sentido protegida". 

No sé si el político alemán sabe hasta qué punto tiene razón: los hachazos del pp que han empobrecido ya a casi quince millones de españoles apenas han rozado a ningún miembro de la casta política, ya sea de izquierdas o de derechas. Ellos mismos se perciben lejanos, privilegiados. Viven blindados e inmunes a la depredación de Rajoy y su irritante cohorte y por tanto, ignoran muchas de las alarmantes consecuencias que el ciudadano medio sufre en su día a día. 

Como se encarga de recordarnos este lunes en su twitter mi amigo Teófilo Serrano "es difícil entender el problema de la vivienda si uno tiene en propiedad un chalet en una urbanización en que el 75% vota PP, es difícil entender los problemas del transporte público cuando uno lleva muchos años sin bajarse del coche oficial porque uno deja de entender los problemas de sus electores, cuando no vive como ellos".

Entre herederos de franquistas que nos machacan y la oposición acomodada que no se entera, el caso es que continuamos cuesta abajo, de fracaso en fracaso hasta el desastre total. ¿Las elecciones europeas? A mi lo que me preocupa es el día después, porque sea cual sea el resultado, lo único que puede cambiar las cosas es que la casta política entienda que tiene que cambiar su actitud por completo. Y para eso hace falta, en primer lugar, que se produzca un verdadero vuelco; y en segundo, que los protagonistas de ese vuelco no acaben cayendo en los mismos vicios.

Mucho tienen que espabilar, tanto los de siempre como los nuevos para que volvamos a verlos cercanos, para que nos creamos lo que nos dicen, para que confiemos en ellos... Los que no se han ganado a pulso nuestro desprecio, se han ganado nuestra desconfianza. Los nuevos que apuestan ahora por irrumpir en escena, todos los que aseguran que traerán aire fresco y que abrirán puertas y ventanas, lo primero que tendrán que hacer, si consiguen que los votemos, es aprender a gestionar nuestro recelo.

J.T.



jueves, 27 de marzo de 2014

Ese robo llamado recibo de la luz

Contador "inteligente"

Un máster en económicas no creo que sea suficiente. Para entender el dichoso recibo de la luz hay que ser directamente premio nobel de matemáticas. Y ahora, con lo de los contadores inteligentes, no te digo ya. Porque no basta con ser un figura en esto de los números. Además hay que disponer del tiempo libre necesario para conseguir descifrar, analizar, sacar conclusiones y planificar cuándo vas a hacer funcionar el lavavajillas, poner los espaguetis a cocer en la vitro o dedicarte a planchar un rato.

Ná, hombre, ná. Si está chupao, mira: tú te metes en internet seis o siete veces al día, miras las subastas, anotas las franjas horarias en que la energía eléctrica va a costar menos al día siguiente y a esa hora , las tres de la madrugada por ejemplo, pues vas y pones la lavadora tan ricamente. O haces el puchero y después lo congelas que está igual de sabroso. Si todo es cuestión de planificarse. ¿Que te hemos subido casi el doble el precio fijo de la potencia contratada? Pues contrata menos, hombre. ¿Que si contratas menos te saltan los plomos? ¿Pero a quién se le ocurre poner el radiador al mismo tiempo que cocinas? ¿Y las mantas, para qué están las mantas cuando te sientas en el sofá a ver la tele?

Además de sumisos neoliberales de pacotilla, nos han salido charlatanes de mediopelo. Profesionales del cuento chino y de intentar metérnosla doblá. Los lumbreras de Industria, con el ministro a la cabeza, andan de bolos por las teles y radios afines, que ya son casi todas, intentando disfrazar de reforma unas subidas escandalosas que convierten una necesidad básica en producto de lujo. 

Y digo yo, ¿no podían seguir robándonos directamente estos del recibo de la luz, como vienen haciendo toda la vida, y dejar de complicar tanto las cosas? ¿Tienen además que llamarnos derrochadores, hablarnos de tarifas planas, contadores inteligentes, subastas y demás farfolla? Las leyes del mercado, dicen ¡Amos, anda! Tienen la caradura de "venderte" que es por tu bien y que te saldrá más barato, ya verás... y cuando llegas al buzón y te encuentras carta de Endesa, o de Iberdrola, te tienes que tomar una biodramina antes de abrirla si no quieres desmayarte ante las dimensiones del sablazo. 

Aquellas pocas cosas que teníamos más o menos bajo control y conseguíamos que no nos quitaran demasiado el sueño, estos facinerosos las han conseguido embarullar hasta el límite de descolocarnos y hacernos llegar a la conclusión de que, te organices como te organices, acabarán robándote como siempre pero más. El recibo de la luz, o de la energía eléctrica como se le llama finamente, es ya un asalto a mano armada como lo es el de la telefonía desde que, teóricamente, se liberalizó el sector. Menos mal que iban a competir entre ellos. Libertad de elección, libre mercado le llaman a que podamos elegir el autor de la putada, ¡qué amables!

Mi recibo de la luz, perdón, de la energía eléctrica, y el de las personas que me rodean ha engordado estos últimos meses de manera escandalosa. Comparar consumos y precios con los de años anteriores es un puro ejercicio de masoquismo que conviene evitar sobre todo si tenemos la tensión alta o andamos regular de los nervios. 

Y es que de eso se trata, de avanzar todo lo posible en la operación de tenernos cada vez más acogotados, más inseguros, de hacernos más dóciles ante la autoridad competente por lo civil o por lo militar. No les basta con tenernos acojonados pagando hipotecas cuyo montante es mayor que el precio que ahora tiene el piso. No se conforman con sabernos con el alma en vilo por si no podemos pagar la cuota y nos desahucian. No les parece suficiente que haya vuelto el miedo a ponernos enfermos, a no poder pagar las medicinas, a una operación demasiado costosa... Quedaba la energía eléctrica y ya nos han jodido. Solo queda el agua, veremos por cuánto tiempo, para que nada imprescindible acabe siendo tocado. 

¡Qué sensación de indefensión, qué inseguridad, qué incertidumbre, qué impotencia! Hasta hace poco, cuando alguien con cierta suerte en la vida quería expresar gráficamente el estado de "tranquilidad" económica al que había conseguido llegar, solía decir:

-Bueno, yo la luz la tengo ya pagada hasta que me muera.

Mucho me temo que de ahora en adelante, si no quieren pillarse los dedos, van a tener que buscarse otro tópico más cabal. Porque la luz, queridos míos, ya no es lo que era. A menos que hayas sido presidente de gobierno o ministro y logres sentarte después en el consejo de administración de alguna de esas empresas cuyas facturas, para robarnos mejor, consiguen que no haya manera de entender.

J.T.


viernes, 21 de marzo de 2014

Las tres dimisiones de Adolfo Suárez


Yo el día que me muera, la verdad, no quiero que me pongan por las nubes los mismos que en vida se dedicaron a ponerme a parir. Los que tenéis menos de treinta y cinco años quizás no lo sepáis, pero la mitad de los panegíricos, encomios y enaltecimientos varios dedicados a Adolfo Suárez que escucháis y escucharéis estos días están firmados por los mismos que durante aquellos años clave se
dedicaron a hacerle la vida imposible a aquel entusiasta "tahúr del Mississipi" quien, sin haber leído
apenas en su vida, y menos un libro entero, supo no arredrarse cuando le encargaron un marrón que solo un "echao p'alante" como él podía atreverse a aceptar.

En la familia Suárez González estaban especialmente dotados para las relaciones públicas. Su hermano Chema llevaba hasta la discoteca "Long-Play" de Madrid a la flor y nata de la política, la cultura y el espectáculo de aquellos años y Adolfo llevaba al huerto con su envidiable arte para encantar serpientes, a cardenales, militares, falangistas y franquistas de todo pelo y condición.

Cuenta Gregorio Morán que Suárez y Carrillo supieron entenderse porque los dos eran iguales: animales políticos puros con poso cultural cero. Entre cigarrillo y cigarrillo con Carrillo y con muchos otros, Adolfo fue preparando -en secreto incluso, cuando así lo creía necesario- esa pócima llamada Transición cuyos presuntos efectos mágicos, si es que alguna vez los tuvo, hace tiempo ya que desaparecieron.

Adolfo Suárez era osadía pura y pilotaba un barco con muchas papeletas para irse a pique que, sin que se sepa muy bien por qué extraña conjunción astral, no acabó de hundirse del todo: engañó a los diputados franquistas para que se hicieran el harakiri; pactó con todas las fuerza políticas y sindicales una reforma económica y fiscal, llamada Pactos de la Moncloa, con la que consiguió frenar la desbocada inflación; promulgó una ley de amnistía, hizo una reforma militar, legalizó los partidos incluido el comunista, puso en marcha un proceso constituyente tras ganar unas elecciones, auspició la primera ley de divorcio, promovió la hasta entonces inexistente declaración de la renta... Todo esto y mucho más en apenas cuatro años y medio.

Treinta y tres años hace que se marchó y ahora, los mismos que le amargaron la vida no se cortan un pelo a la hora de hablar maravillas de él a estas alturas. Cuentan que Suárez apenas comía: si acaso una tortilla francesa, un café de vez en cuando.... Quizás debía tener suficiente con tanto sapo como se veía obligado a tragar a diario. Si la política es tragar sapos, por aquel entonces él debía salir a empacho diario.

Gestionaba los asuntos con la ansiedad, el hieratismo y la determinación de los jugadores de póker y aunque cerró en falso muchos episodios de la historia reciente, aunque dejó abiertas muchas heridas, sus defensores argumentan que al menos consiguió que no volviera a haber sangre. Que no corriera la sangre como tal, porque en el sentido figurado sí que la hubo. Para dar y para regalar.

El partido que él fundó y encabezó, la Unión de Centro Democrático (UCD) -nutrido básicamente de liberales, democristianos y algún socialdemócrata- era un vivero de forajidos siempre con el cuchillo entre los dientes, implacables caníbales políticos dispuestos a merendarse a Suárez apenas se presentara la ocasión que ellos ya se encargaban a diario de fomentar y propiciar y acelerar.

Los que más se han aprovechado de la llamada Transición lo hicieron tras machacar y triturar a Adolfo Suárez, a quien usaron y tiraron a la papelera a las primeras de cambio, empezando por su antiguo mentor y protector zarzuelero, apenas el servicial abulense dejó de serles útil.

No fue Suárez demasiado santo de mi devoción. Su desprejuiciada habilidad para trepar y prosperar en el franquismo, en los negocios y en los cargos públicos está suficientemente documentada en un libro titulado "Adolfo Suárez, historia de una ambición", que Gregorio Morán publicó en 1979. Pero creo que es justo poner en valor los huevos que este hombre le echaba a la vida.

Jugó con fuego, estuvo a punto de -literalmente- quemarse (véanse las imágenes del 23F) pero consiguió escapar vivo. Y además, no se desalentó. ¿Que me echan? Pues fundo otro partido, se dijo. Y se puso a ello. Fue así como nació el CDS (Centro Democrático y Social) y cuando asumió, tras los tristes resultados electorales de 1991, que los votantes le habían vuelto la espalda salió a la palestra, dio la cara y se despidió diciendo adiós muy buenas. Sí, señor. Se marchó. En un país donde, según se empeña en recordarnos el tópico, no dimite nadie, Suárez lo hizo dos veces: como presidente del gobierno en enero de 1981 y como responsable de una opción electoral diez años después.

Hubo una tercera vez: hace once años dimitió también de sus recuerdos. Ocupará sin duda un lugar importante en los libros de Historia. Como lo ocuparán también la Transición que pilotó y la Constitución que propugnó y cuyo momento de pasar página, ahora que nos deja su artífice, parece obvio que también ha llegado.

J.T.