lunes, 28 de julio de 2014

Paráfrasis bufa de la carta de Jordi Pujol


Mis queridos pardillos,

Os pido perdón por haber estado vacilándoos durante los veintitrés años que goberné Catalunya mas los once que han pasado desde entonces.

Sí, no pude evitarlo, lo siento. Metí la mano. La condición humana es débil, una cosa lleva a la otra y cuando te das cuenta, te ves dentro de tal follón que decides huir hacia adelante confiando en poder borrar los rastros, que el tiempo lo tape todo y en ese chollo estupendo que es que los delitos tengan fecha de caducidad y acaben prescribiendo.

¿Que cómo tengo tanta cara? De eso nada. Mirad el lío que tienen montado en la Casa Real: el yerno pringao hasta las cejas y sus antiguos socios sin cesar de lanzar insinuaciones disparando hacia arriba, a toda la familia, que ya veremos cómo queda eso. Además mi familia y yo, como Messi, hemos realizado las correspondientes declaraciones complementarias y le hemos soltado últimamente a Hacienda un pastón de escándalo. Hablando de deportistas, ¿qué me decís de engañar siete años seguidos, como hizo el estadounidense Lance Amstrong, a toda la afición del ciclismo mundial, ganar siete Tours de Francia y luego confesar en una entrevista televisiva que todos sus triunfos se los debía al dopaje? 

Lo mío tiene su explicación, os lo prometo. Yo soy de natural inseguro y, con siete hijos nada menos, siempre le tuve mucho miedo al futuro. Mi padre, que me había enseñado a ganar dinero -me compró la banca Dorca de Olot, génesis de Banca Catalana- ya me avisó: Jordi, no te metas en política, que eso es pan para hoy y hambre para mañana, y lo principal es sacar a tus hijos adelante...

Entre los argumentos de mi padre y lo a huevo que me lo ponían cuando llegué al poder, pues... ya sabéis, la carne es débil y uno no es de piedra. Pero yo no lo busqué, os lo prometo. Las cosas me iban viniendo. Desde el 93 y durante siete años me tocó protagonizar un papel importante en la política española ayudando al partido más votado a contar con mayoría suficiente para gobernar. Primero fue con Felipe González, con quien unos años antes estuve mosqueado porque quiso buscarme las cosquillas por mi gestión en Banca Catalana; y luego con el bueno de José María Aznar, que hasta hacía el hombre sus esfuerzos para hablar catalán, aunque fuera en la intimidad. 

Total, que con tanto lío iba pasando el tiempo y nunca encontraba el momento para poner las cosas en orden. Que yo era un chorizo era algo que sin duda sabían tanto en el psoe como en el pp, pero como les convenía llevarse bien conmigo y con mi partido, decidieron aplicar mentalidad práctica y hacer la vista gorda. Miquel Roca, ese desagradecido, lo sabe bien, porque cuando partimos peras fue a chivarse a Carlos Solchaga de mis andanzas, pero menos mal que el entonces ministro de Economía y Hacienda no le hizo ni puto caso.

Hasta que el menor de mis hijos cumplió la mayoría de edad, mis cuentas en el extranjero -esas que siempre negué tener-  las llevó una persona de la absoluta confianza de mi padre y mía. El nombre de esa persona me vais a permitir que no os lo diga. Me entendéis, ¿verdad? Y en cuanto a la pasta "distraída", de la cantidad exacta tampoco voy a hablar, pero lo que sí os aseguro es que estoy muy arrepentido. Me da tanta pena que hasta Vázquez Montalbán confiara en mí en su día y que, allá donde esté, descubra ahora que lo engañé. ¡Ay!, aquel emotivo artículo en que el añorado Manolo afirmaba que yo podía ser feo y mal banquero pero que ladrón, eso nunca ¡El pobre! 

Lo siento mucho, de verdad, queridos ingenuos. Estoy que no vivo por haberos metido en este marrón, sobre todo a mis queridos conciudadanos catalanes, justo cuando falta mes y medio para la Diada, poco más de tres para el referéndum y menos de una semana para que mi fiel Artur vaya a la Moncloa a hablar con Rajoy de nuestros problemas.

Puede que no tenga perdón, pero entre que el mes pasado cumplí 84 años que he visto que al final podía acabar pillándome el toro, pues he decidido arrepentirme públicamente. Como cristiano experimento un verdadero alivio reconociendo que he sido un evasor fiscal, un caradura, y que os he estado mintiendo a todos todo el tiempo. Me quito un verdadero peso de encima escribiendo estas líneas. Peso moral, me refiero, porque en cuanto a lo que pesa el dinero trincado, si no hay más remedio que hablar de eso, casi prefiero que lo haga mi familia.

Confiando en vuestra comprensión, vuestro sentido de la tolerancia y esa capacidad de aguante que lleváis demostrada ante tanto político corrupto como ha desfilado por los juzgados españoles durante los últimos años, os quedo eternamente agradecido por hacer lo mismo conmigo. Que esta declaración sea reparadora del mal en lo que sea posible y de expiación para mí mismo.

Siempre vuestro

Jordi Pujol i Soley

P.D. Ya sé que  estos días me va a caer la del pulpo, además de perder, por mi mala cabeza, honores, prebendas y distinciones de todo tipo acumuladas durante mi carrera, pero... ¡ejem!, una última cosita: teniendo en cuenta que ya he cumplido 84 años ¿sería mucho pedir que no me quitarais la pensión vitalicia de 115.224 euros que cobro al año como ex presidente?
Gracias
JP

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Obviamente, ésta no fue la carta que salió a la luz el pasado viernes 25, sino esta otra que quien aún no la haya leído, puede pinchar aquí para hacerlo si está interesado. Pero si lo analizamos bien, en lo sustancial creo modestamente que tampoco hay tanta diferencia. Es más, pienso que si hubiera estado redactada tal y como yo me he permitido parafrasearla, posiblemente el personal hubiera reaccionado con similar indignación, sí, pero igual agradecía la sinceridad del autor en lugar de acabar teniendo la sensación de que, su otrora admirado president, había decidido tomarles el pelo hasta el final. Incluida la carta donde reconocía que había pasado buena parte de su vida saltándose la ley a la torera y siendo un evasor fiscal durante todos y cada uno de los días y las noches de los 23 largos años en que ostentó el cargo de presidente de la Generalitat de Catalunya.


Por la transcripción
J.T.

domingo, 27 de julio de 2014

Fabra y Matas, esos "ciudadanos ejemplares" (y 2)

¿Veremos alguna vez a Urdangarín sentado en el banquillo? ¿Y a los de la trama Gürtel? ¿Y a los protagonistas de ese fraude coral organizado en torno a los Eres andaluces? Si eso llega a ocurrir, en el supuesto de que los encausados fueran encontrados culpables y finalmente condenados a penas de prisión, ¿pisarán alguna vez la cárcel? ¿Estaremos vivos para verlo? ¿Estarán vivos ellos?

Los casos Fabra y Matas son una especie de prueba del nueve para contestar alguna de las anteriores preguntas: empezaremos a pensar que esto va en serio y que no están tomándonos el pelo el día en que el castellonense y el balear acaben por fin en chirona,después de haber conseguido prolongar durante lustros sus procesos defendiéndose como gatos panza arriba para intentar evitar la condena. Tras denegarle el indulto el gobierno, hace más de una semana que Matas tenía cinco días para entrar en prisión. Pues bien, a día de hoy, todavía le siguen quedando los mismos cinco días. ¿Alguien entiende algo? Que si tiene que recoger un papel, que si el papel está en Baleares, que si ahora está en Madrid. Me imagino a ese amable funcionario, armado de porra y pistola, en el domicilio de Matas.

- Señor presidente, que necesitaríamos que firmara usted su ingreso en prisión, ya sabe que dispone de cinco días para elegir penal y presentarse en él, si no es mucha molestia. Si no le viene bien, no se preocupe, ya volvemos mañana, ¿le parece? Tenemos cinco días.

Me imagino a Fabra, en su mansión veraniega, consolado por su querida hija Andrea, un poco deslenguada ella cuando ocupa su escaño en el congreso de los diputados, pero taaannn cariñosa.

- Voy a recurrir al Constitucional, cariño, pero lo que no voy a hacer es pedir el indulto si no me dan la razón. Me voy al talego ya, que estoy hasta las narices, a ver si así acabo con esto de una vez
- Pero hombre, papá, a lo mejor a ti sí te conceden el indulto, que Mariano te quiere mucho.
- Y a Matas también, y mira cómo lo ha dejado tirado. Además, prometí que no pediría el indulto y no lo pienso pedir.

Risa floja de fondo al escuchar la palabra "prometer". Una cosa es prometer y otra cumplir, deben pensar. Esta temporada, el eslogan del partido al que pertenecen es "Cumplimos", pero en ningún sitio especifican que lo que cumplen tenga nada que ver con lo que prometieron.

En Baleares ya hay en la cárcel casi una docena de responsables políticos por corrupción, Bárcenas lleva más de un año en prisión preventiva... pero hasta que no llegue el día en que, a la entrada del penal, les quiten las corbatas y los cordones de los zapatos a Fabra y a Matas y empiecen a cumplir sus condenas, no quedará inaugurado el verdadero desfile, el desfile de los corruptos pata negra.

Un desfile lento, tan lento que todavía no ha empezado, insoportablemente tedioso y tan pesado que, como decía ayer, cuando los veamos entre rejas -si los vemos- no nos van a quedar ni ganas de ponernos a celebrarlo. ¡Qué pereza! Dicen que la venganza sabe mejor en plato frío. Pero una cosa es frío y otra ultracongelado, ¿no? Transcurre tanto tiempo entre el momento de la fechoría y el de la entrada en prisión de su autor -si es que llega ese momento- que al final hasta cuesta trabajo recordar qué es lo que hizo. Menos mal que ahí están las hemerotecas para recordárnoslo y los vídeos para refrescar el apoyo de sus poderosos amigotes.

- Fabra es un ciudadano y un político ejemplar para el pp. También para los ciudadanos de Castellón

- Vamos a intentar hacer en España lo que Jaume Matas y todos vosotros hicisteis en Baleares

¿Os suenan? Son frases pronunciadas por Rajoy Brey, don Mariano, algunos años antes de llegar al gobierno.

No es que nos falte ya pan para tanto chorizo. Es que, si de verdad empieza el desfile, que todavía tenemos que verlo con estos ojitos, no vamos a disponer de suficientes celdas libres para tanto ladrón de guante y cuello blanco, con las conciencias más negras que las chimeneas de "Mary Poppins", que habrá que encerrar.

Pero les da igual. Que les quiten lo bailao. En su regalada y disoluta vida les sale "Cara" tantas veces cuando tiran la moneda al aire, que por una vez que les salga "Cruz"...  Uno de los delincuentes más descarados de la reciente historia española llamado Jesús Gil, ya fallecido, lo tenía muy claro: a sus pupilos en el ayuntamiento de Marbella, de donde fue alcalde, los convencía para robar con una frase que mucha gente con poder en este país parece llevar demasiado tiempo tomándose al pie de la letra:

- De la cárcel se sale. De la miseria, no

J.T.

sábado, 26 de julio de 2014

Carlos Fabra y Jaume Matas, en capilla (1)

La secuencia de los hechos suele ser más o menos la siguiente:

1. Pillas una poltrona, empiezas a administrar presupuesto y poder, y más pronto que tarde piensas que si no te lo llevas crudo es que eres tonto.

2. Así que llega el día en que metes la mano y empiezas a trincar. Te sientes impune. Nadie se atreve a toserte y si alguien tuerce el gesto a tu alrededor, lo echas y punto. Para eso eres el que mandas. Además, comparado con todo lo que repartes, tus "bocados", piensas, son una minucia.

3. Pasan los años y un buen día, a un "malnacido" -eso piensas tú, que tras años de impunidad, delinquir había acabado pareciéndote normal- le da por tirar de un determinado hilo y asoma la madeja de todo lo que te habías estado llevando por la cara. Por lo general, aunque no siempre, suele coincidir con el momento en que has dejado de ser quien eras y ya te has bajado, o te han bajado, de la poltrona.

4. El asunto llega a los juzgados. Se abre sumario, comienza la instrucción de la causa y, a los cinco o seis años del comienzo de tus tejemanejes -o más-, te detienen o te citan a declarar.

5. Si te detienen, la putada es que te lleven esposado y que te peguen el paseíllo desde el furgón hasta el juzgado. Foto para la posteridad. Claro que hay quien va por su propio pie -ahí tampoco es que la foto sea plato de buen gusto- y, tras estar declarando durante horas, es entonces cuando acaba metido en el furgón camino de la cárcel: hasta que reúna la fianza impuesta o hasta que una instancia superior desautorice al juez que lo enchironó y ordene su excarcelación inmediata. Si te llamas Blesa eso es fácil que ocurra. Si te llamas Bárcenas... la cosa puede resultar algo más complicada.

6. Pasan los años: uno, dos. tres, cinco... y los sumarios continúan en fase de instrucción. ¿La fecha del juicio? Tranquilidad, que el estrés es muy malo y las cosas de palacio... ya se sabe.

7. ¡Juicio por fin! Han pasado diez o doce años desde la comisión del "presunto" delito, pero ya tenemos al "presunto" chorizo sentado en el banquillo. Para que luego digan que el Estado de Derecho no funciona.

8. Los abogados -bien pagados, que para eso el encausado cuenta con pasta- han usando todas las triquiñuelas legales para suspender, posponer, aplazar... Marean la perdiz meses, a veces incluso durante años pero finalmente... se celebra el juicio ¡Aleluya! Semanas, o meses, después tendremos sentencia. El chorizo ya es chorizo sin tener que colocarle delante el vocablo "presunto": acaba de ser condenado. ¡A la cárcel!

9. Pero no. Ahora es el turno de volver a marear la perdiz hasta el día del juicio final si es preciso: recursos, interpelaciones, petición de indulto... Mientras tanto, el dinero trincado y sus réditos continúan siendo disfrutados por el condenado y su familia.

10. No hay indulto. Ni más interpelaciones, ni más recursos. Si has tenido la precaución de invertir parte del dinero acumulado en un competente sicólogo o en una adecuada asesoría de imagen, hasta es posible que el día que entres en prisión lo hagas de manera discreta como Díaz Ferrán, a la carrera y vestido de hincha del Sevilla, como José María del Nido, o dibujando con los dedos la "V" de la victoria como Ruiz Mateos.

¿Cómo será la entrada en la cárcel de Fabra y Matas?

No lo olvidemos: el uno, factótum del pp en Castellón; el otro, ex ministro con Aznar y expresidente de Baleares nada menos. Los dos condenados en firme, tras sendos procedimientos judiciales más largos que un culebrón televisivo. Los dos están, por fin, en capilla. Desde luego, no podrán quejarse del tiempo que han tenido para preparar la escenografía del día "D".

Yo no sé a ustedes, pero a mi, a estas alturas, hasta me da pereza celebrarlo. La inminente -eso dicen- entrada en el trullo de estos dos prebostes peperos no me consuela en absoluto. Porque... ¿cómo me puede consolar eso cuando decenas de casos como el de Urdangarín, Gürtel o los Eres andaluces -cito los más llamativos, pero la cifra de asuntos pendientes es escandalosa-  van camino del sexto año de instrucción en sus respectivos juzgados y los hechos que se investigan hace ya más de diez que empezaron a producirse?

J.T.

miércoles, 23 de julio de 2014

Cómo evitar morir de éxito


¿Qué pasaría si las próximas elecciones certificaran definitivamente el final del bipartidismo y el mapa político de nuestro país diera un vuelco espectacular? ¿Cuál sería la hoja de ruta y cómo se gestionaría? ¿Cómo evitar morir de éxito?  
                                                                                                
Escuchaba yo este lunes al colega Xavier Mas de Xaxás hablar sobre la situación en muchos países árabes y no pude evitar asociar ideas. Estábamos en Sant Cugat del Vallés, en los cursos de verano de la Universitat Internacional de la Pau, y el colega de La Vanguardia nos explicaba cómo, tras los tres años de tragedia que sufren ya en Siria, la solución menos mala para resolver el conflicto podría acabar siendo respaldar a Bashar al-Asad. Porque si consiguieran derrocarlo, no sabrían a quién poner en su lugar. No es que carezcan de plan B: es que ni siquiera tienen plan A.


Los Estados Unidos no van a plantearse ni en broma meter las narices en Siria tras los estrepitosos fracasos de Irak y Afganistán. Fueron dos grandes desastres, dos enormes ruinas, un formidable ridículo del país propietario del ejército mejor preparado del planeta y de sus socios. Intentan seguir partiendo el bacalao en el mundo mundial pero cada vez que montan un cirio, rematan peor la faena. Decenas de miles de muertos después, miles de millones de dólares más tarde, a esas tragedias evitables hay que sumarles su inutilidad. El plan A resultó ser un desastre y por lo que parece... tampoco existía plan B.

En Egipto, los Hermanos Musulmanes se apropiaron de la revolución en la que los movimientos ciudadanos estuvieron batiéndose el cobre durante meses de protestas en la plaza Tahrir, en El Cairo, porque a los activistas no se les había ocurrido organizarse para el día después de la victoria por la que luchaban. Así que cuando consiguieron la rendición de Mubarak, entre los islamistas y el ejército egipcio (mimado por los Estados Unidos) acabaron robándoles la cartera. Resultado: desastre total.

En Libia, desde que mataron a Gadafhi en el otoño de 2011, tampoco levantan cabeza. Ahora se matan los unos a los otros y el país vive en un auténtico caos. Casi tres años después de la desaparición del tirano, si alguna vez tuvieron plan A, éste acabó un buen día saltando por los aires. 

A quien le parezca desmesurado relacionar lo que sucede aquí con la situación en los países protagonistas de la Primavera Árabe, yo les recordaría que la indignación que acabó cristalizando en el movimiento 15-M vino precedida por los acontecimientos de Túnez, Egipto y Libia. Ellos han fracasado, sí, pero consiguieron acabar con tres dictaduras. Tenían claro lo que no querían y lucharon para acabar con ello. El problema apareció cuando llegó el momento de gestionar el éxito.

Desde la primavera de 2011, y a pesar del 15-M y sus secuelas, los gobiernos PSOE y PP han machacado a la ciudadanía española por activa, por pasiva y por reflexiva... hasta que al cabo de tres años la siembra de las protestas de entonces parece que comienza a dar sus frutos, como ha quedado acreditado tras los resultados de las elecciones europeas del 25 de mayo.

Como sucedía en la Primavera Árabe, y como ocurre también en los movimientos ciudadanos de gran parte de Europa, tenemos muy claro qué es lo que no queremos. Tan claro que, de manera impecablemente democrática, hemos dejado al bipartidismo temblando tras conseguir que pierdan más del treinta por ciento de los votos. Ahora toca tener, igual de cristalino, todo lo que habrá que hacer cuando llegue el triunfo. Toca tener el plan A preparado. Y el B, y el C si es preciso. La hoja de ruta bien clarita y la manera de gestionarla, también. Todo menos acabar muriendo de éxito.

J.T.

lunes, 21 de julio de 2014

La desigualdad es violencia

Una de las claves de la cómoda supervivencia de quienes controlan el poder ha sido siempre tener pillada por los huevos a la mayor cantidad de gente posible, sobre todo si se encuentra entre los 25 y los 45 años: personas que se compren pisos con hipotecas colosales, que tengan hijos en edad escolar, un trabajo que los amarre bien y que los convierta en sumisos y eficientes empleados -ya se sabe, hace mucho frío fuera-...

Quienes putean, como está ocurriendo, a este segmento de la población, y aumentan así la desigualdad social a una velocidad escandalosa, yo creo que se están haciendo directamente el harakiri.

Cuando uno tiene algo que conservar, o proteger, cuando hay expectativas de prosperidad y de posibles mejoras el personal, por lo general, suele aguantar carros y carretas. Pero cuando vas cumpliendo años, se te echan encima los treinta, y luego los cuarenta, y el asunto continúa siendo un desastre: cuando ni tienes trabajo, ni te puedes plantear tener hijos, ni mucho menos meterte en un piso... concluyes entonces que cada vez tienes menos que perder si decides ponerte el mundo por montera, luchar porque las cosas mejoren y batirte el cobre donde haga falta: justo lo contrario de lo que suele interesarle al poder.

Así las cosas, ¿cómo es posible entonces que estén dotando de tanta autoridad moral a tanta gente y proveyéndonos a todos de argumentos para que el día menos pensado acabe montándose el gran pollo? ¿Cómo es posible que estén poniendo tan en bandeja la contestación ciudadana? Indigna constatar, como concluye Thomas Piketty en su libro "El capital en el siglo XXI", que el 1 por ciento de la población se está apoderando de la parte del león de la riqueza y a cambio solo aporta angustia e inseguridad al 99 por ciento restante. Una desigualdad que, para el pensador francés, "de no combatirse enérgicamente, puede llevar a la autodestrucción del sistema que incluye la propia democracia". Ya no es suficiente, como manifestaba este domingo en "El Magazine" Jimmy Wales, inventor de la Wikipedia, que el poder apueste por la ignorancia y la escasez de conocimientos de la población para tenerla controlada.

Y si el mundo de puertas abiertas de internet ha cambiado las cosas, la verdadera tumba de quienes todavía están en el poder va a ser haberle robado las expectativas a la generación clave, a la que dinamiza y aporta músculo a la columna vertebral de cualquier sociedad con ganas de vida y de sacarle el mayor partido posible a esa vida. 

No es bueno tener cabreada a la gente de entre 25 y 45 años, jóvenes y menos jóvenes que, para más inri, empiezan a tener sus padres también en paro, muchos de ellos con años aún por delante hasta alcanzar la edad de la jubilación. Y quienes han conseguido llegar al estatus de pensionista, mosqueados vivos cuando escuchan que el gobierno lleva tiempo metiendo mano al fondo de reserva para pagarles a fin de mes.

Cada vez menos cosas que perder, cada vez más argumentos para salir a la calle y darle a esto un vuelco espectacular cuando llegue la hora de votar. Con este panorama, resulta difícil entender la estrategia del gobierno. ¿Realmente quieren hacerse el harakiri o la soberbia y el pedestal desde el que analizan y proclaman su particular mundo feliz les impide intuir el hostión que pueden llegar a pegarse?

J.T.

P.D. Hasta el otoño no encontraremos en las librerías españolas el libro de Piketty traducido al castellano

viernes, 18 de julio de 2014

Esperanza Aguirre, ¿candidata del PP en las generales?

Desde que la policía municipal la pilló in fraganti habiendo aparcado en el carril bus mientras sacaba pasta de un cajero; desde aquella tarde de abril en que decidió huir precipitadamente del lugar y acabó arramblando con todo lo que encontró en su camino, Esperanza Aguirre ha vuelto por sus fueros y está tan desatada como en sus mejores tiempos. Ha vuelto a “divertirnos” a diario con su acreditada locuacidad porque no se calla ni debajo del agua. Cualquier comparecencia pública le vale para soltar el titular del día y los medios, siempre ávidos de carnaza, picamos el anzuelo y acabamos proporcionándole con creces la cancha que ella anda buscando.
Si algún observador extranjero, poco ducho en el devenir de nuestro día a día, hubiera llegado a este país hace solo un par de semanas la impresión que tendría, si no cuenta con demasiada información anterior, es que la persona que parte el bacalao en la derecha española se llama Esperanza Aguirre. Pensaría que esta mujer parece la única persona resuelta a pararle los pies a los de Podemos sea como sea, bien acusándoles de encarnar la maldad misma, bien haciendo un llamamiento a sus huestes para escudriñar en el pasado de sus caras visibles a ver si dan con algún muerto en sus armarios de perroflautas.
Que Esperanza habla y se comporta como aspirante a gobernar este país podría ser, sin duda, la conclusión de un visitante extranjero con pocos días en España. Se trataría de un análisis que coincide con la certeza que muchos de quienes vivimos aquí tenemos desde hace ya bastante tiempo: Aguirre, por ser presidenta… MA-TA. Y los que realmente mandan, esos que nunca se presentan a las elecciones pero que son los que mueven los hilos desde la trastienda, harían palmas con las orejas si ocurriera.
- Ya va siendo hora de que presida el gobierno una Esperanza Aguirre que pegue duro y sin contemplaciones. Ya está bien de melifluos bienmandandos -deben pensar en la banca, la iglesia, la ceoe… los verdaderos dueños del cotarro-. Aguirre es claramente de los nuestros, una liberal pata negra que además vende el producto de puta madre. Mariano ya nos ha hecho el trabajo sucio y ahora, con nuestra particular “dama de hierro” en el poder, en la troika hasta nos harían la ola.
Y la augusta dama, encantada con la posibilidad, les refuerza las ilusiones dedicándose, cada vez que le ponen una “alcachofa” delante, a repartir mandobles cuyos efectos solo le benefician a ella, a su predicamento y a su proyección política. La denuncia de Podemos a la controvertida lideresa por haberles relacionado con el terrorismo ha venido a reforzar ese punto broncas que tiene esta mujer quien, entre otras castas, pertenece a la de quienes se crecen con el castigo.
Desde hace varias semanas, en la mirilla de la escopeta dialéctica de Aguirre estáPablo Iglesias como prioridad número uno, y esa batalla retroalimenta a ambos en detrimento de todos los demás. La formación de Cayo Lara no levanta cabeza,Rosa Díez parece desaparecida en combate, los vascos están a verlas venir y los catalanes, demasiado enfaenados con las “vísperas” de la consulta. Para Aguirre, nada de esto es relevante… de momento. Ahora solo existen Iglesias, Podemos y la irrefrenable necesidad de ponerlos a parir día sí, día no y el de en medio también. AlPSOE, como si no existiese, salvo para llamar guapo a su recién llegado secretario general y pasar rápidamente de nuevo a echar pestes de Podemos.
Y mientras tanto, Rajoy, apoltronado en el tendido como es su costumbre, continúa puro en mano sin bajar a la arena y sin que parezca preocuparle cómo crece el protagonismo de la persona de su partido que más quebraderos de cabeza le lleva dados en su vida política. Una guerrera nata que nunca tira la toalla y que puede haber visto en los ataques a Podemos su oportunidad para estar de nuevo en todas las salsas y quizás, por qué no, volver a postularse para ser lo que siempre soñó: presidenta del gobierno de este país.
Entonces ya podría aparcar en el carril bus tranquilamente.
J.T.

miércoles, 16 de julio de 2014

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez


- "Con Felipe González, un poquito de por favor, ¿eh? Con eso no admito bromas, que estamos hablando de alguien que ha hecho mucho por este país".

Tras pronunciar esta frase aquella mañana en el plató televisivo, a Pedro Sánchez Pérez-Castejón solo le faltó tirarse a la yugular de su "atrevido" contertulio. Faltaban apenas dos semanas para que los militantes del psoe votaran en primarias al sustituto de Rubalcaba y Sánchez, uno de los tres aspirantes al puesto -"conocido en su casa a la hora de comer", según Gregorio Morán- saltaba en Las Mañanas de Cuatro como un resorte para responder a la, a su juicio, vejatoria e intolerable valoración que uno de sus compañeros de tertulia acababa de hacer del expresidente del gobierno porque, a la vejez viruelas, se dedica a llevárselo crudo en consejos de administración de empresas como Gas Natural. 

Cuando la noche del domingo 13 de julio confirmé, al finalizar el primer tiempo del partido Alemania-Argentina, que el nuevo secretario general del psoe era Pedro Sánchez, lo primero que se me vino a la cabeza fue aquella frase sobre Felipe González y la cara de indisimulado cabreo con que el atildado candidato la pronunciara en aquel programa que dirige y presenta Jesús Cintora. "Un poquito de por favor, que he ganado las primarias", imaginé que estaría pensando en ese momento este madrileño de 42 años que acababa de conseguir casi el cincuenta por ciento de los votos de sus compañeros de partido, mientras en Brasil se disputaba la final del campeonato mundial de fútbol. 

A la mañana siguiente, sin despacho aún en Ferraz (Rubalcaba continuará ocupándolo hasta que a final de mes se celebre el congreso) y con decenas de medios en la puerta de la sede socialista, el espigado exjugador de baloncesto escenificó sin complejos su "privilegiada" relación con Susana Díaz. La sevillana, que sin haberse presentado jamás a una elección detenta en estos momentos la mayor cuota de poder y capacidad de influencia que nadie ha tenido en el psoe desde hace mucho tiempo, se plantó en Madrid el mismo lunes para, tras felicitar a Sánchez, ponerse a la tarea sin perder un minuto. Éste salió a la calle para recibir a su gentil valedora, pero no a la puerta: avanzó los metros suficientes para besarla y abrazarla todavía lejos del edificio, y luego caminaron juntos y felices hasta la entrada sin hacer declaraciones pero dejándose fotografíar convencidos de que estaban haciendo historia, y de paso facilitando la apertura de los informativos de ese lunes y las portadas de los periódicos del día siguiente.

- Ya estamos aquí, ya nos hemos hecho con las llaves del chiringuito, parecían estar pensando, así que ahora... un poquito de por favor. 

Desconozco las prioridades de Pedro Sánchez porque, salvo ordenar a sus eurodiputados que no votaran a Jean-Claude Juncker para la presidencia de la Comisión Europea, y negociar cuotas de poder en la composición de la nueva ejecutiva del partido, poco más ha hecho o dicho hasta ahora. Bueno, sí, insinuar su primer incumplimiento, porque en su día prometió que, si se convertía en secretario general, habría primarias en noviembre para elegir candidato/a a la presidencia del gobierno... y ya empieza a marear la perdiz. ¡Ah!, y otro mérito también: ser halagado, entre un amplio ramillete de augustos próceres, por Anson, Pedrojota, Marhuenda, Aguirre -que hasta le llamó guapo-, los mandamases del ABC y su majestad el rey padre. Un carrerón.

Qué pena que los sondeos, entre ellos uno del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), hayan venido a contraprogramarle y aguarle la fiesta evidenciando hasta qué punto la formación que encabeza un chico con coleta que anda por ahí revolucionando al personal, un tal Pablo, sube en las encuestas como un cohete mientras que el negocio que Sánchez y Díaz se disponen a regentar amenaza ruina de la gorda.

- Un poquito de por favor, debe pensar Sánchez, que esto es nada menos que el partido socialista obrero español, con ciento treinta y cinco años de historia y de lucha; con veinte años largos gobernando y cambiando este país desde la Transición... Cuando comenzó esa etapa a la que se refiere, usted y Susana Díaz tenían apenas tres o cuatro años, señor Sánchez, pero bueno... Ahora, si le parece, y dado que el secretario general es usted ¿por qué no me hace "un poquito de por favor"?: 

Veamos: ¿Cuándo piensa dejar de invocar los méritos del pasado cada vez que le cuestionan a usted o a su partido? ¿Cuándo piensa empezar a hablar de los problemas que tiene la gente y no de las cosas que le preocupan solo a la gente de su partido? ¿Es usted consciente de que su mensaje suena lejano y envarado? ¿Ha contado usted con la posibilidad de que adelanten las elecciones generales? ¿Va usted a plantarle cara a la troika? ¿Está por acabar con los paraísos fiscales, está porque los ricos paguen sus impuestos de una puñetera vez, porque se haga una auditoría de la deuda, porque los responsables del desastre bancario reciban su merecido, porque se frenen ¡ya! los desahucios a granel?

Sí, ya sé, un poquito de por favor, me va usted a volver a decir. ¡Ea! Pues nada, continúe con sus intrigas de aparato, con sus cálculos de cuotas de poder, presumiendo de organización centenaria aunque la casa se le esté cayendo a pedazos... y también, claro está, yendo por los platós saltando a la yugular de todo aquel que se atreva a criticar a Felipe González por dedicarse a trincar, como tantos otros compañeros de su partido, de esa mamandurria llamada "puertas giratorias".

Un poquito de por favor, que ha llegado Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

J.T.

lunes, 14 de julio de 2014

¿Se atreverá el pp a adelantar las elecciones generales?

Parece poco probable que el pp pueda aguantar año y medio aún con su falso discurso triunfalista, huyendo siempre hacia adelante e incrementando esa sabrosa y vergonzosa colección de mentiras para la historia acuñadas durante el tiempo que lleva en el poder. Sabe ya este Gobierno, y saben también sus agudos analistas, “arriolistas” como hay quien les llama, que los resultados de las elecciones municipales y autonómicas del próximo año, tras el tsunami de las europeas el pasado 25-M, tienen muy mala pinta para sus intereses.
El pp tiene perdidas las municipales, a menos que se saque de la chistera algún magistral golpe de efecto: ¿adelantar las elecciones generales, quizás? Repasemos el panorama: el psoe, todavía principal partido de la oposición, se encuentra desde hace dos meses en la UCI: su flamante secretario general no tendrá Ejecutiva hasta dentro de dos semanas ni candidato a la Presidencia hasta el otoño; Izquierda Unida anda buscando la manera de reinventarse y Podemos, la opción emergente, está intentando contar a toda prisa con los mimbres precisos para responder a la expectativas que ha generado. Tras el campanazo de la europeas, Iglesias y los suyos trabajan ahora sin descanso, ni fines de semana ni vacaciones, para llegar a mayo del año que viene en condiciones de plantar cara en los ayuntamientos y preparar también la estructura mínima con la que afrontar las elecciones generales. Guanyem Barcelona, la plataforma ciudadana que encabeza Ada Colau para la Alcaldía de la ciudad, tiene toda la pinta de ser una opción sólida y ganadora. Iniciativas similares para otros grandes municipios empiezan a gestarse en torno al proyecto “Municipalia“…
Pero… ¿qué pasaría si los tempos cambiaran, si se acortaran los plazos y Rajoy decidiera disolver el Parlamento este verano para convocar elecciones generales en otoño? ¿O para febrero, o en la misma fecha que las municipales y autonómicas, allá por el mes de mayo, seis meses antes de lo previsto? En cualquiera de estos supuestos pillaría al personal literalmente en bragas. Es algo que podría suceder perfectamente, ¿o es a mí al único a quien esas histéricas prisas por legislar a toda pastilla que le han entrado este mes de julio al Gobierno del PP (el decreto ley de las 179 páginas, la reforma fiscal, la ley de seguridad ciudadana, la más que probable aprobación de la ley Gallardón sobre el aborto antes de vacaciones…) le huelen a chamusquina?
Tenemos además, a la vuelta de la esquina, el marrón que para Rajoy supone todo el asunto de Catalunya: pasan los días y, como dice el refrán, “ni se muere ni cenamos”. Artur y Mariano continúan jugando al ratón y al gato mientras se acerca la Diadael 11 de septiembre, cuyo éxito, que nadie se atreve a poner en duda, repercutirá sin discusión en todo lo que suceda a partir de ese momento durante los escasos dos meses que quedarán entonces para el referéndum previsto el 9 de noviembre.
Por algún lado tiene que reventar todo esto. Como es de suponer que el PP aspira a no tener que marcharse de La Moncloa, y si tenemos en cuenta que sus cerebritos demoscópicos saben que mantenerse en el poder sería muy difícil si se pierden las alcaldías de ayuntamientos importantes y no se continúa gobernando en algunas de las autonomías donde ahora lo hacen, resulta fácilmente deducible que, más pronto que tarde, no tendrán más remedio que adoptar alguna solución drástica para intentar evitar ese riesgo. ¿Tirar p’alante con el globo sonda de cambiar la ley electoral para que gobierne la lista más votada? No creo.
El adelanto electoral es una opción más que plausible. Con esa jugada podrían, manda narices, hasta salirle los números al PP, que desde el 25-M y aunque lo nieguen, tiene abiertas vías de agua en la estructura del partido y en varias comunidades. Tampoco pueden ocultar por mucho más tiempo el debate interno que mantienen, todavía de puertas hacia dentro, tras el varapalo. A menos que… la convocatoria de elecciones generales les permita redefinir prioridades. El despendole en que se convirtió la semana pasada la escuela de verano de la fundación pepera FAES, con disparos diarios a Podemos y declaraciones triunfalistas de “lo sabiamente que mantenemos el Estado del Bienestar y lo mucho que asombramos al mundo por el éxito con el que estamos saliendo de la crisis”, desprendían un explícito tufo a precampaña.
No, no creo que puedan seguir mintiendo ni escondiéndose nada menos que durante ¡año y medio más! Creo que esta vez don Mariano ‘Tancredo’ Rajoy intuye que la estrategia de dejar que el tiempo se encargue de poner las cosas en su sitio no le beneficia precisamente.
J.T.

viernes, 11 de julio de 2014

4 apuntes al natural de la España real, no la del PP

Me llama mi amigo Carlos, de La Línea de la Concepción. Su mujer trabaja en una tienda de ropa de Gibraltar y su hija mayor en una gasolinera también del Peñón. Él perdió su trabajo hace cinco años, tiene ahora 49, y no encuentra curro ni a este lado de la verja ni al otro. Parado, desesperado y criminalizado por los voceros del pp.
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- Desde que gobiernan estos peperos, querido Juan, me dice, temblamos cada vez que llega el verano. Con tal de tocarle los cojones a los gibraltareños, al final nos acaban acojonando a nosotros. Leemos a sus portavoces, el ABC o La Razón, y se nos abren las carnes con sus clarines de guerra. ¿Por qué no se dan una vuelta por aquí, en lugar de escribir desde Madrid, y hablan con nosotros y ven cómo sobrevivimos? ¿Tan difícil es darse cuenta que si no fuera por Gibraltar, miles de españoles de la Bahía de Algeciras estaríamos muertos de hambre, porque no hay manera de encontrar trabajo en ninguna parte? Al menos así a mi hija la tengo cerca, porque si no tendría que haberse ido ya al extranjero. Ella o todos con ella, como le pasó a tanta gente cuando Franco cerró la verja, ¿te acuerdas? De tener casi cien mil habitantes, La Línea pasó a quedarse con sesenta mil. Otra vuelta de tuerca y aquí solo quedarán los que se dedican a la droga o al contrabando de tabaco. Toda la vida llevamos así, amigo, y lo peor es que sabemos que seguirán ladrándose y pegándose patadas en nuestros culos por los siglos de los siglos.
Hablo con Rafa, amigo de Ceuta desde los tiempos de Perejil:
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- Esto está mucho peor que cuando tú andabas por aquí, Juan. ¿Has visto la última EPA? Treinta y dos por ciento de paro en Ceuta, que se duplica en el caso de los menores de 25 años, ¡sesenta y tres coma cuatro por ciento de jóvenes sin trabajo! El CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) siempre lleno, el paso fronterizo cada vez más conflictivo y para remate lo de los sirios, ¿no te has enterado? Como unos cien ciudadanos de aquel país, familias enteras, que llegaron hace meses huyendo de la guerra de Siria y que reclaman ser tratados como refugiados. En el CETI no quieren estar y no les dejan pasar a la península. Se han instalado en la plaza de los Reyes, delante de la Delegación del Gobierno y ahí están, formando parte del paisaje desde hace más de dos meses y sobreviviendo gracias a la ayuda de la gente de Ceuta. No tienen trabajo, pero les prestan las tiendas de campaña y hasta comparten con sirios la comida de la que disponen. Pero las autoridades ni puto caso. Ni para echarlos, ni para solucionarles el problema.
Mi colega Ángel, de Sevilla, tiene muchos motivos para estar indignado, pero el que le ocupa últimamente es el de la corrala Utopía y la suerte de aquellas familias que fueron desalojadas por la policía un domingo por la mañana de hace tres meses.
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- ¿Te acuerdas, Juan, de la que se montó aquel día tras el desalojo y de la solución que se le dio al asunto? Los rifirrafes entre unos partidos y otros, la criminalización de algunos de los okupas, las críticas al realojo provisional a las familias que estaban en riesgo de exclusión? Un pollo del carajo que casi estuvo a punto de hacer saltar por los aires hasta la coalición de gobierno… Pues bien, ahora, tres meses después, resulta que todo estaba bien hecho, el TSJA(Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) avala el realojo y descarta rotundamente que tuviera significación penal, pero nadie se hace eco de esta resolución. Como si no hubiera pasado nada. No existían ni motivos para el follón que se montó, ni razones para criticar la solución, ni argumentos para estigmatizar a algunos de los vecinos como se hizo. Pues bien, ahora silencio. La cagaron y nadie pide perdón, ni dice “lo siento, me he equivocao”, algo…” A quién se le ocurre, con la que está cayendo, reivindicar –y hasta intentar practicar- una política social decente, le contesto.
Mi querido Jesús, en Almería, me cuenta que está contento con el Economato Solidario que han montado entre cuatro pueblos de su comarca, el bajo Andarax.
- Parece un buen invento, me dice. Las familias que no tienen un trabajo y que cobran un subsidio, tienen la opción de llenar el carro de la compra con alimentos básicos por unos doce o quince euros, la cuarta parte del precio de lo que adquieren. No es el gratis total de otros proyectos de Cáritas, pero se pueden proveer cuando lo necesitan y no solo cuando hay reparto. Además, les permite sentirse mejor, con su dignidad quizás algo menos tocada. Acuden, por ejemplo, familias que pidieron préstamos para que su negocio no se fuera a pique, esperando remontar con el paso de los meses, y que al final lo perdieron todo. O familiares de dependientes que vivían del dinero que les adjudicaban para cuidar al enfermo y que, cuando éste finalmente muere, se quedan sin recurso alguno para comer salvo el subsidio cuando existe…
Estas cuatro conversaciones las mantuve entre el miércoles y el jueves de esta misma semana. Es mi particular y modesta radiografía del país, realizada a través de las cosas que me cuenta gente cercana. Me he limitado a transcribirlas tal cual. Resumidas, claro. He omitido, entre otras cosas, los insultos a Montoro, quien por los mismos días en que yo conversaba con mis colegas, el todavía ministro de Hacienda se permitía hablar de “círculos virtuosos”, “asombro al mundo” y hasta proclamaba ufano el advenimiento de los días en que manará leche y miel porque, según él, la crisis ya ha terminado.
J.T.

jueves, 10 de julio de 2014

Los del PP mienten, pero saben que el cielo les está esperando



Son católicos, apostólicos y romanos pero mienten como bellacos, además de robar -presuntamente, claro, hasta que el año 2525 o así termine la instrucción del caso Gürtel y algunos siglos después tengamos sentencia- a manos llenas. Pecan gravemente contra dos de sus principales mandamientos divinos pero no hay problema: luego se confiesan, rezan tres padrenuestros y a otra cosa, mariposa.
Mienten, mienten mucho, y tantos años de soltarlas tan gordas les han dotado de tal práctica que son capaces de proferir los mayores despropósitos sin inmutarse. Igual es cierto que acaban creyéndose sus propias mentiras.
Durante mi vida profesional he tratado con bastantes delincuentes comunes cuando me ha tocado realizar reportajes de sucesos. Nunca encontré ni un solo malhechor que no se mintiera a sí mismo: si alguien murió cuando él tenía una pistola en la mano, la culpa es de quien se puso en medio sin necesidad; si una anciana acaba en el hospital tras ser arrastrada durante metros por el asfalto porque desde la moto no consiguen quitarle el bolso, la culpa es de la anciana que se empeña en no soltarlo…
Están convencidos de que no mienten, por eso lo hacen con tanta desfachatez, con ese envidiable desahogo ¿Se puede explicar acaso de otro modo que vayaRajoy, se presente en la fundación FAES y suelte que estamos que nos salimos de lo bien que vamos y hable hasta de “vibrante optimismo“? ¿Se puede tolerar que, en el mismísimo parlamento presuma de políticas sociales y hasta frivolice replicando que a ver si es que solo van a hacer políticas sociales en Cuba o en la Unión Soviética?
Por mucha caradura que se tenga no se puede ser tan descarado ni tan mentiroso. Ni él ni su selecto sanedrín:
Para Cristóbal Montoro, “cuando el español se levanta, asombra al mundo” y eso sucede porque “estamos en el círculo virtuoso de la economía española”. Cada día que pasa se supera a sí mismo el responsable de Hacienda. Yo creo que ensaya y prepara las burradas ante el espejo cada mañana, mientras se imagina las caras de espanto en su gabinete de imagen.
Y de Fátima Báñez, ¿qué me dicen? Para ella, “la verdadera revolución de la reforma laboral” es crear empleo “poco a poco y paso a paso como lo estamos haciendo”. Solo le ha faltado decir “partido a partido” para bordarlo.
Al opusdeísta Fernández Díaz, tras condecorar vírgenes y relacionar el aborto con Eta, sólo le falta afirmar que cuando reprime manifestaciones con esa desenvoltura que sólo pueden tener quienes se saben portadores de valores eternos, lo hace por nuestro bien ¿o ya lo ha dicho?
Seguimos: José Manuel Soria nos quiere convencer de que vamos a salir ganando con la nueva manera de facturar el consumo eléctrico; Ana Mato no sabe de dónde salen los coches aparcados en su propio garaje; de Guindoslleva meses viendo los brotes tan verdes verdísimos, que ríete tú de Elena Salgado en su día; Gallardón, tras violar sin piedad la ley del aborto vigente, manifiesta que lo hace para beneficiar a las mujeres… Por no hablar de los “diferidos” de Cospedal o los 4.000 empleos diarios ” al peso de Floriano.
Les han “pillao con el carrito del helao” de los sobresueldos de Bárcenas, de las connivencias con los negocios de Urdangarín, Gürtel y demás Blesas, así que no les queda más remedio que negar las evidencias, intentar desviar la atención hacia asuntos como Gibraltar o Podemos y fumigar cuanta mosca cojonera se interponga en sus caminos. Garzón y Pedrojota ya son historia, a Elpidio Silva lo están literalmente linchando… y continuamos para bingo.
Mienten, roban, prevarican, extorsionan… no dejan -presuntamente- ningún mandamiento católico sin transgredir, pero no hay problema. Después se confiesan, quedan limpios y… a empezar de nuevo. Convierten nuestras vidas en un infierno pero están convencidos que el cielo les está esperando.
J.T.