miércoles, 25 de marzo de 2015

El día en que se acabó el incienso en Andalucía

abc.750 23marzoA tenor del incienso gastado desde el domingo para celebrar la presunta victoria de Susana Díaz en las elecciones, es muy probable que las cofradías andaluzas, si no han sido lo suficientemente previsoras para la ya inminente semana santa, tengan problemas de stock. Habrá que conformarse con oler a azahar.
Le han hecho tanto la pelota a Susana en estos cuatro últimos días la cohorte de caras satisfechas que siempre la rodea; le han bailado tanto el agua, desde los periódicos de la caverna hastaFelipe González, desde los costaleros de Triana hasta los consejeros delegados de las empresas del Ibex 35 que al final, aduladores y adulada, van a ser capaces de acabar creyéndose sus propias mentiras.
larazon.750 (8) 23 marzoPorque vamos a ver ¿que puñetas celebran, que han sido los más votados? De acuerdo, pero con cien mil votos largos menos de los que tenían. ¿Celebran acaso que pueden gobernar? Quizás, pero solo durante este año y gracias a unos presupuestos aprobados por los infelices de Izquierda Unida quienes, rematados por la doña, andan desde el domingo llorando por las esquinas sus muchos y nada inocentes errores.
¿En qué estaban pensando aquellos que aparecían en la tele luciendo sonrisas de oreja a oreja? ¿Ignoran quizás que lo van a tener muy crudo, durante todo el tiempo que dure la legislatura, para sumar mayorías estables? ¿O acaso están encantados con los resultados deCiudadanos, los únicos a quienes la aritmética les podría llevar a casarse con ellos? Porque eso del bipartidismo… como que no ¿verdad? ¿O sí?
elpais.750 (1) 23 marzoNadie tiene nada que celebrar y lo saben. Ciudadanos es una incógnita hasta para ellos mismos, que tienen todas las papeletas para morir de éxito a las primeras de cambio, en el PPcaminan agachados por sus sedes esquivando los afiladísimos cuchillos que vuelan por los pasillos, y en Podemos, caras de funeral, parecen empeñados en comprarle a Inda su travieso y malvado diagnóstico: “gatillazo”. Nadie tiene nada que celebrar, pero menos que nadie el PSOE, sobre todo tras los parabienes en portada del ABC y La Razón. Susana y los suyos lo saben, y por eso contraprogramaron con esa espectacular y memorable bajada de rampa que quedará para la historia como la puesta en escena más desaforada de un fracaso innegable.
Es una victoria envenenada, una presunta victoria como decía yo antes. No tendrían que haberse mostrado tan felices y lo saben. Porque, aún en el caso de que llevaran razón, y su habilidad para pactar acabe permitiéndoles una legislatura “feliz”, no se puede salir en la tele riéndose como si les hubiera tocado la lotería. Les deben otras caras a los millones de gobernables que lo están pasando mal.
elmundo.750 (1) 23 marzo¿Qué celebraban? ¿De qué puñetas se reían? Me pregunto cómo pudieron sentarle esas sonrisas al treinta y cuatro por ciento de parados de la Comunidad o al millón largo de hogares que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, o a los que solo comen gracias a Cáritas, o a los jóvenes andaluces que siguieron la noche electoral desde Sidney, Omán o Liverpool,donde sobreviven a duras penas y cada día que pasa ven más lejos la posibilidad de regresar.
No quiero pensar que aquellas caras de felicidad del domingo por la noche se debían a que estaban pensando en su chollos, en sus mamandurrias, en sus prebendas salvadas. De todas los análisis posibles, ABC y la Razón eligieron el que más alivio les proporcionaba. A ellos, a los demás periódicos y a los intereses que éstos representan. Viva Susana, que nos ha frenado a Podemos, viva Susana, que seguirá subvencionándonos. ¡Uf!, qué miedo hemos pasao.
Loor y gloria a nuestra salvadora. Larga vida. Han sido tantos los beneficiados, tantos los que respiran aliviados, tantos los paniaguados que podrán seguir mamando de la teta… que claro, se les ha acabado el incienso, el jabón y hasta los pétalos de flores. Aunque la victoria sea mucho menos victoria de lo que ellos se empeñan en hacernos creer.

J.T.

sábado, 21 de marzo de 2015

Ingenio y lucidez de Moncho Alpuente

La lucidez le valía para escapar a tiempo de las trampas, y el ingenio para sortear las zancadillas con tal arte,  que conseguía sacarles una sonrisa incluso a sus propios autores.

Pero Moncho Alpuente tenía un problema. Que no se contentaba con plantar cara a las tropelías y las injusticias, ni tampoco con ser solidario y cómplice con las víctimas de los desmanes de los poderosos. Decidió además, el muy impertinente, ser consecuente en su vida diaria con esa manera de entender las cosas.

Era un tipo brillante y, en consecuencia, incómodo. Fue mi jefe hace casi cuarenta años y a sus órdenes conocí mediocres y trepas que algún tiempo después pudieron ayudar, y no lo hicieron, a un Moncho cuya coherencia le llevá a cantar, contar y gritar las verdades del barquero a todo bicho viviente. Consecuencia: le costaba ganarse la vida mucho más de lo que su talento se merecía.

Él se ha muerto sin saberlo, pero sus reflexiones se encuentran entre las que, a lo largo de mi vida, me ayudaron a reforzar mis convicciones.

– La única manera de que no te tengan pillado por los huevos, Juan, es descolocarlos, que no te encasillen.

Me decía esto en uno de sus saltos del periodismo a la canción, cuando decidió que no quería dedicarse a ir de jefe por la vida, a pesar de haber pilotado la sección de Cultura de El Periódico de Madrid con una solvencia que no he vuelto a ver en ninguna otra parte desde que Asensio decidiera cerrar aquel diario.

Ser polifacético fue su repuesta a la hostilidad de los mundos en que se movió: el teatro, la tele, la radio, la escritura, la música… Hace solo seis años, durante un fin de semana en el que coincidimos en Carmona, me contaba sus proyectos con esa mezcla de entusiasmo y escepticismo que tuvo siempre.

Las dos últimas temporadas hemos sido compañeros en Público. Todo un honor para mí ver colocadas en portada sus columnas junto a las mías. Algún pantallazo hice de esas coincidencias que, a partir de ahora, conservaré como una entrañable reliquia.

Siempre quiso escapar de las etiquetas Moncho. Arruinaban la creatividad, me decía. Pagó un precio por ser como era. Pero no en afectos, en cuya lista quise estar siempre y quiero estarlo hoy, cuando muchos de los que lo putearon soltarán sin escrúpulo alguno esas lágrimas de cocodrilo tan habituales en estos casos.

Yo no voy a llorar por ti, Moncho. Voy a brindar por tu lucidez y por tu ingenio, que tanto nos iluminó y estimuló. Y a pesar de los muchos años que llevo sin hacerlo, hoy me voy a fumar un cigarro a tu salud.

J.T.

martes, 17 de marzo de 2015

El debate andaluz en 25 tuits

Durante la hora y media que duró este lunes el debate andaluz en la delegación territorial de TVE tuve tiempo de escribir 25 tuits en los que iba contando las impresiones que me producía lo que estaba viendo y escuchando.

Tras revisarlos al finalizar el programa, he llegado a la conclusión de que quizás pueden ser un buen resumen de lo que a mí me pareció la segunda comparecencia en la tele, durante esta campaña electoral andaluza, de los candidatos Susana Díaz (PSOE), Juan Manuel Moreno (PP) y Antonio Maíllo (IU). Así que, con la venia, me permito recopilar los 25 tuits y ofrecerlos todos juntitos. Queden aquí para la historia. Y que cada cual extraiga sus propias conclusiones:


1. Cómo se le nota a Juanma Moreno que está jugando en casa. Relajado el muchacho.

2. Estoy viendo el paripé de #debatetve #eleccionesandaluzas y mucho me temo que soy de los escasísimos sufridores que se lo está tragando.

3. Desde luego, parece claro que a Susana Díaz no la llamó el señor por el camino de los debates.

4. No puedo evitar que el soniquete de Susana me recuerde los sermones que los curas me largaban en mi infancia.

5. ¿Estan viendo el espectáculo?, pregunta Maíllo. Pues no, Antonio. Ojalá, por lo menos brindarais espectáculo.

6. Me gusta cuando en un debate hay interrupciones. Creo que es bueno, pero ni en eso se mueve Susana con soltura.

7. Susana parece perdida. Entra al trapo de lo del "tikitaka" y deja en el ambiente un mensaje peligrosamente (para ella) confuso.

8. No sé que puñetas hacen mirando al espectador e ignorándose entre sí. Sucesión de monólogos y nada de debate. ¡Horror!

9. Susana, cabreada y malencarada, dice negarse a entrar en el "y tú más" mientras entra en el "y tú más"

10. Soy una persona decente y honrada, grita Susana Díaz. Le ha faltado decir que está limpia, ¿verdad, Pedro?

11. Demagogia y ventilador. Vergüenza de #debateTVE #elecciones andaluzas.

12. Pero con esas caras de cabreo, ¿cómo esperan conseguir un puto voto tras este #debateTVE ?

13. Me avergüenza que este #debateTVE se esté viendo en toda España #EleccionesAndaluzas. Menuda imagen estamos dando. ¡Vaya nivel!

14. Pero...¿a quién le habla Antonio Maíllo? ¿Nadie le ha dicho que emplee un lenguaje que entienda todo el mundo y huya de cifras y tecnicismos?

15. Ya me acuerdo a quién me recuerda Susana Díaz con ese tono ¡A la catequista que me preparó para la primera comunión!

16. ¿Y Juanma Moreno? Parece que esté hablando en un congreso de vendedores de seguros. O ya puestos, de mantas.

17. Las interrupciones de Susana quedan patéticas ¿Qué enemigo le habrá aconsejado que lo haga?

18. La pobre María Casado, echándole la bronca a Susana ¿Tendrá miedo, si no lo hace, que le regañen sus jefes?

19. Pero vamos a ver, ¿en manos de estos vamos a poner el gobierno de Andalucía? ¡Huyamos!

20. Tópicos manidos, frases hechas, ¡ni para picarse entre ellos tienen imaginación! ¡Qué nivel, Maribel!

21. Son tan tontos que piensan que somos tan tontos como ellos. Habrá que demostrarles el domingo lo equivocados que están, ¿no?

22. Este #DebateTve de #eleccionesandaluzas podría ser de suma utilidad en la universidad. Para enseñar a los alumnos todo lo que no tienen que hacer.

23. Espero que a nadie se le ocurra designar un ganador del #DebateTve #EleccionesAndaluzas Ni siquiera merece ser combate nulo.

24. El #DebateTve #EleccionesAndaluzas ha sido un vergonzoso tongo entre tres pardillos más despistados que un pulpo en un garaje. ¡Penita!

25. Los asesores de Díaz, Moreno, o Maíllo, ¿se habrán atrevido a decirles, tras el #DebateAndaluciaTVE, el ridículo tan espantoso que han hecho?

J.T.

domingo, 15 de marzo de 2015

Por qué Manuela Carmena dijo sí

Fue en Valencia, en un acto en torno al Día Internacional de la Mujer que se celebró la semana pasada. Participaba en él Manuela Carmena y proyectaban "La piedra de la paciencia", una sobrecogedora película sobre la situación de la mujer en Afganistán. Una de esas historias que te pellizcan, o mejor, que te golpean y hasta te hablan al oído para que no te quedes quieto, de las que te ponen difícil marcharte a tu casa tras la proyección como si no hubiera pasado nada.

- Llevaba dos meses y medio diciendo que no a la propuesta de Podemos para encabezar la lista a la alcaldía de Madrid, pero "La piedra de la paciencia" me hizo cambiar de opinión. 

Así explicaba este domingo en Segovia la magistrada Carmena la decisión que dota de un importante valor añadido el trabajo que Podemos viene haciendo durante el último año en la política española. Porque la irrupción de Carmena en la escena política cambia el paso a quienes seguían a rajatabla un argumentario de sota-caballo-y-rey para atacar a Podemos y les rompe el discurso a quienes se empeñan en reducir el proyecto a un asunto de cuatro jóvenes universitarios amigos de Venezuela y defensores de los etarras.

- El mensaje que me transmitió "La piedra de la paciencia" -continuó explicando Carmena- es que hay momentos en la vida en que la mujer tiene que ejercer su protagonismo, y éste es uno de ellos. No se le pueden dejar espacios a personas como Esperanza Aguirre por falta de compromiso de otras mujeres. Así que me sentí obligada. No me puedo permitir decir que no, pensé.

Contaba esto Manuela Carmena en un encuentro previsto mucho antes de tomar la decisión que la ha colocado en los titulares de los periódicos. Se trataba de una conversación, programada con meses de antelación entre ella y Alicia Gómez Montano, que formaba parte de unas jornadas anuales organizadas por el ayuntamiento de Segovia para poner en valor las "Mujeres que transforman el mundo".

Carmena, jubilada como jueza desde 2010, siempre ha defendido que hay que promover inventos sociales con el mismo interés con el que se trabaja en inventos tecnológicos... Quiere reinventar la Justicia, odia esas salas de juicio que parecen pequeñas catedrales y aboga por una cercanía que no existe entre la justicia y los ciudadanos. Ni entre los políticos y los ciudadanos. Ahí es donde ella ha decidido pedir carta y aceptar el envite de luchar por la alcaldía de Madrid. Pasar del análisis y la crítica a la acción, a la gestión.

- Yo creo que se puede hacer política de otra manera. Sin crispación, sin gritos, sin caer en las provocaciones, sin entrar a rebatir según qué argumentos. No voy a participar en mítines, porque hay mil maneras de llegar al ciudadano y hacerle sentirse cerca tuyo.  Hay que normalizar la política,  escuchar a todo el mundo, promover reuniones, encuentros, foros donde hacer y recibir propuestas… ¿Debates en televisión? Si no los puedo evitar, los aceptaré. Pero eso sí, intentaré dedicarle a la campaña sobre todo las mañanas. Las tardes quiero que sean para las cosas que vengo haciendo desde hace tiempo, mi familia, mis proyectos solidarios, vida personal... tenemos que conseguir que eso sea compatible.

En el mismo foro segoviano en el que participaba Manuela Carmena han intervenido estos días mujeres como Victoria Nyanjura, una ugandesa de 33 años que fue secuestrada por los rebeldes cuando tenía 14 y fue madre dos veces como consecuencia de las violaciones de sus captores. Tras ocho años de cautiverio, escapó con sus hijos. Hoy, arropada por su familia y tras licenciarse en Sociología de Desarrollo, coordina la Red de Defensa de la Mujer en su país. Mujeres también como Halla Tómasdótir, islandesa, una de las 150 empresarias más importantes de Europa entre 2009 y 2011, defensora del equilibrio entre géneros como condición irrenunciable para construir un mundo sostenible…
        
Hay momentos en la vida donde no nos podemos permitir decir que no. Momentos donde mujeres como Halla Tomásdótir en Islandia, Victoria Nyanjura en Uganda o Manuela Carmena en nuestro país entienden que toca no eludir el protagonismo, apostar por una política diferente y promoverla desde abajo. Y van y lo hacen, dispuestas a pagar el precio.

Si podéis, no perdáis la ocasión de ver “La piedra de la paciencia”. O de leer la novela en que está basada la película, con la que Atiq Rahimi ganó el premio Goncourt del año 2008. Os ayudará a entender por qué Manuela Carmena decidió subirse las mangas y optar por el compromiso.  ¡Que tiemble Esperanza Aguirre!

J.T.


viernes, 13 de marzo de 2015

La herencia de Stéphane Hessel y José Luis Sampedro


Estoy seguro que José Luis Sampedro y Stéphane Hessel, allá donde se encuentren, deben estar observando con cierta satisfacción lo que está pasando en nuestro país desde hace ya unos cuantos meses..

Buena parte del nerviosismo que acusa la derecha, de la histeria de tanto periódico con el norte perdido y del miedo que les ha entrado a quienes se las prometían tan felices turnándose en el poder por los siglos de los siglos... buena parte de todo eso se debe al impulso de estos dos ilustres nonagenarios quienes, antes de abandonarnos en 2013, contribuyeron con su pensamiento y sus escritos a remover conciencias, nos ayudaron a vencer la pereza e hicieron crecer un sentimiento generalizado de que había llegado el momento de pasar a la acción.

En enero de 2011 apareció "Indignaos" en las librerías, editado por Destino. Apenas 40 páginas que se convirtieron rápidamente en un auténtico best seller. El escrito de Hessel lo prologó Sampedro en su edición española, y apenas dos meses después Aguilar puso a la venta "Reacciona" un libro con 10 trabajos que recogían el testigo de Hessel. Eran reflexiones, entre otros autores, de José Luis Sampedro, Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Juan Torres, Ángels Martínez i Castells y Rosa María Artal, esta última motor de la iniciativa y responsable de la edición de un libro que se mantuvo durante muchas semanas en los primeros puestos de las listas de venta.

Y en esto llegó el 15-M. Una inédita movilización popular en la que dos libros, aparentemente modestos pero muy ambiciosos, formaban parte en cierta manera de aquel paisaje preñado de esperanza. Indignaos y Reacciona tuvieron algo de libros pancarta, de bandera para la entusiasta y contundente movilización en aquella primavera de hace cuatro años donde todo acabó explotando y empezó a crecer una semilla cuyos frutos parece que ya están germinando.

Desde hace poco menos de un año, los "instalados" de siempre han dejado de prometérselas tan felices y han empezado a intuir que igual se les acaba el chollo. La inminencia de las elecciones andaluzas y la cercanía de las municipales y autonómicas permite imaginar, a tenor de los sondeos y de otras evidencias, que las urnas esta vez pueden ser más elocuentes que nunca.

Y en medio de todo esto, surge "Reaccionados", la segunda parte de Reacciona, con los mismos autores de hace cuatro años menos sus dos principales inspiradores, Hessel y Sampedro quienes, antes de marcharse, parece que pusieron buen empeño en que la mecha de su pensamiento prendiese. Y ha prendido, vaya si ha prendido.

"Toca unirse a quienes están ya reaccionando para cambiar los métodos y poner a prueba y a punto nuevos dispositivos que combatan las jerarquías escleróticas de los corruptos insaciables", escribe Ángels Martínez i Castells en esta segunda entrega de Reaccionados.

"Solo el futuro nos dirá si las turbulencias que presagian las encuestas, los resultados electorales recientes y la indignación que se percibe en el semblante de las gentes normales y corrientes se siguen traduciendo en silencios legitimadores o en una respuesta distinta que les haga frente", concluye por su parte Juan Torres, compañero en Público y autor junto a Vicenç Navarro del programa económico que Podemos presentó el pasado mes de noviembre.

"Los tiempos en que la sociedad española vive están marcados por la incertidumbre y la desconfianza, -escribe Baltasar Garzón en Reaccionados". Y continúa: "Solo con una firme decisión por parte de las instituciones y una enorme autocrítica por no haber estado a la altura de las necesidades del pueblo podrán recobrar la confianza de los ciudadanos"

Por su parte, Federico Mayor Zaragoza insta en el libro a inventar el futuro: "Juntos podemos iluminar los caminos del mañana, escribe. Y remata su aportación citando el Popol Vuh maya: "Que todos se levanten, que nadie se quede atrás"

"Cada vez es más intensa la toma de conciencia de una parte de la sociedad, que se organiza para buscar las respuestas que la política tradicional le niega, escribe Rosa María Artal en el prólogo. Es el momento de plantearse -continúa- cuestiones clave: ¿cuánto más estás dispuesto a perder? ¿cuanto más estás dispuesto a permitir que le quiten a tus hijos? ¿tan difícil es hacer algo por evitarlo'

Algo parece que se ha hecho y continúa haciéndose. La siembra ha surtido efecto y empieza a verse que todo lo vivido, sufrido y luchado está mereciendo la pena. El primer aldabonazo tendrá lugar en Andalucía. Será solo el comienzo: De la reflexión, a la calle; de la calle a las instituciones;  y de las instituciones... al cambio.

Todo lo que está por venir en los próximos meses seguro que proporciona suficiente material para que Artal, siempre inquieta, promueva una tercera aventura de Reacciona. Porque, por mucho que las cosas puedan mejorar, siempre quedará tarea por hacer. Hessel y Sampedro, los dos grandes ausentes, así lo entendieron siempre.

J.T.

jueves, 12 de marzo de 2015

La información electoral en Canal Sur TV


Siempre fue complicado hacer buen periodismo en una televisión pública. Incluso periodismo lisa y llanamente, aunque no sea bueno. Intentar hacer entender a un político que la tele pública se llama "pública" precisamente porque es un medio al servicio de toda la ciudadanía, y no un instrumento de propaganda a disposición del gobierno de turno, parece una guerra perdida.

Las teles públicas las pagamos todos, pero las usan los gobiernos como les da la gana. Esto es una tropelía inadmisible, pero los años pasan, los gobiernos también y los desmanes continúan. Es verdad que en unos casos más que en otros. Pero son pocos, por no decir ninguno, los gabinetes de comunicación de un ministro o de un consejero que resisten la tentación de levantar el teléfono para presionar, manipular, censurar o meter broncas cuando no les gusta lo que se ha contado en "su" televisión.

El director de informativos de una tele pública que decida actuar al margen de estas presiones comprobará, más pronto que tarde, cómo su sillón se va convirtiendo en un potro de tortura. Insisto: es muy difícil, y muy duro, intentar hacer periodismo decente en una tele pública.

En los informativos públicos suele ser muy corriente que el tiempo de presencia en pantalla de los representantes de los partidos políticos esté vinculado al número de escaños que ese partido tiene en el parlamento de turno. Se mire como se mire, esto es una aberración. Una aberración que se convierte directamente en gamberrada cuando los responsables de esos informativos se olvidan que alguna vez fueron periodistas y se convierten directamente en comisarios políticos al servicio del gobierno del momento. Pero en esa dinámica andamos y no parece, a tenor de cómo está el patio, que la cosa tenga pinta de mejorar a corto plazo.

Pues bien, si esto funciona así en circunstancias "normales", es decir, durante los cuatro años que dura una legislatura, cuando llegan las campañas electorales los informativos de las teles se convierten en un producto directamente infumable.

Cuando las campañas electorales entran por la puerta de las televisiones públicas, el poco periodismo que en algún momento puede llegar a practicarse en ellas sale directamente por la ventana.

Aunque es algo probablemente sabido, pienso que nunca está de más recordar cuál es el criterio a la hora de informar de los actos electorales de los partidos durante una campaña. La cosa funciona así: se establece un estricto y proporcional reparto de tiempos entre las formaciones que tuvieron representación parlamentaria en la legislatura recién finalizada y al resto, ni agua. O sea, premios y primas para los de siempre y chinas en el zapato a los "advenedizos" que aspiran a disputarle las poltronas.

No importa lo que diga el clamor popular, no importan los resultados que arrojen encuestas y sondeos, los que tienen la sartén por el mango difícilmente van a tolerar que haya que repartir la tarta entre más y mucho menos quedarse sin ella. Se defenderán como gatos panza arriba para intentar evitarlo. Solo cuando las Juntas Electorales intervienen, como ha ocurrido en la campaña andaluza, la cosa cambia algo. En esta ocasión, Canal Sur se ha visto obligada a incluir información de los actos electorales de UPyD y Podemos, pero porque los partidos han recurrido y hasta la Junta Electoral Central les ha dado la razón.

En pocas palabras, que no solo el periodismo sale por la ventana durante las campañas electorales, sino que los profesionales que trabajan en los medios ven cómo su cometido deja de ser contar las cosas como ellos las ven, y se ven obligados a contarlas como los políticos quieren que se cuenten y durante el tiempo, cronometrado al segundo, que ellos quieren que se haga.

Una verdadera vergüenza para el periodismo a la  que los profesionales de algunas teles públicas, cada vez que hay unas elecciones, llevan tiempo combatiendo de la única manera que pueden: haciendo público su desacuerdo; contando en los informativos, antes de hablar de la campaña, que lo de los bloques electorales se elabora según al reparto que hace la Junta Electoral de turno y desmarcándose de algo que no tiene nada que ver ni con su oficio ni con su trabajo. 

En esa tesitura están estos días en Andalucía, donde el Consejo Profesional de Canal Sur Televisión ha hecho pública una nota de la que voy a reproducir los párrafos a mi juicio más interesantes:

"Con motivo del inicio de la campaña electoral en Andalucía, el Consejo Profesional de Canal Sur TV quiere expresar su rechazo al habitual formato de “bloques” con el que se obliga a cubrir la información electoral a los medios públicos.

Por más que se hayan convertido en una tradición asumida por la Junta Electoral, este reparto estricto de tiempos entre los partidos con representación parlamentaria no aparece legislado en ninguna parte. La ley solo exige el respeto al pluralismo político y social, así como la igualdad, proporcionalidad y neutralidad informativa.

A esto se suma la intromisión de los partidos políticos en el tratamiento de la información, encorsetando a los profesionales en señales realizadas, declaraciones editadas o las lamentables ruedas de prensa sin preguntas. Todo con un diseño propio de la propaganda y alejado del concepto mismo de información.

Al trasladársenos la obligatoriedad de optar por los tradicionales bloques férreamente minutados y repartidos, hemos acordado con la Dirección de Informativos que durante la emisión de dichos bloques los espectadores podrán leer el siguiente texto: 

 “Los Consejos Profesionales de la RTVA manifiestan su desacuerdo con el orden y duración de estos contenidos que obedecen a criterios impuestos por la Junta Electoral y no a criterios periodísticos.” Este texto también será leído por los presentadores/as antes de dar paso al bloque electoral.

 Además, se elaborará un vídeo explicativo sobre cómo se asignan los tiempos, quiénes lo deciden, qué criterios se siguen, y dando cabida a voces disconformes con dicho procedimiento como es este órgano de representación de los profesionales".

Repito: que los profesionales del periodismo tengamos que vernos obligados a actuar así es una vergüenza. Creo que urge no dejar pasar más tiempo, coger el toro por los cuernos y reivindicar de manera contundente la dignidad del oficio periodístico frente a la tropelía de los políticos cada vez que llegan fechas electorales.

De no hacer algo pronto, no quiero ni imaginarme cómo serán las cosas en Televisión Española durante la campaña de las municipales y  autonómicas del mes de mayo. En otras convocatorias, con la anterior dirección, se actuaba de manera similar a como estos días se está haciendo en Andalucía. Pero mucho me temo que esta vez los talibanes que llevan el timón en Torrespaña lo van a poner muy difícil. Me gustaría equivocarme.

J.T.

martes, 10 de marzo de 2015

Debate andaluz: la sombra de los ausentes


Nunca planeó tanto sobre un debate la sombra de los ausentes. Con el paripé de este lunes en Canal Sur Televisión tuve la misma sensación que con el Debate sobre el Estado de la Nación de hace un par de semanas: que van tarde, que el mundo avanza por un lado y ellos se empeñan en continuar por otro, por el suyo de siempre. Que no se quieren enterar, que van a poner todo su empeño en que las cosas no cambien, y no perciben que eso ya no cuela frente al intenso clamor callejero que proclama que ese tiempo se ha acabado.

Juan Manuel Moreno Bonilla, Antonio Maíllo y Susana Díaz, candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía, perdieron este lunes una ocasión histórica de demostrar que tienen reflejos y que están por la labor de escuchar el recado de la calle. Por mucho que la legislación vigente les dé la razón, y les permita debatir solos por representar a los únicos tres partidos que tenían diputados en la anterior legislatura, han desaprovechado una oportunidad única de dotarse de autoridad moral y demostrar cintura abriendo el abanico para dejar participar en el debate de este lunes a quienes las encuestas otorgan esta vez una amplia intención de voto.

Pero no: los han ninguneado descaradamente.

No digo yo que la gente no quisiera escuchar a los representantes del PSOE, PP e IU. Seguramente sí, pero de lo que no tengo ninguna duda es de que había interés por verlos enfrentarse a las fuerza emergentes que amenazan su hegemonía. Y cuando tú ninguneas a quien te echa el aliento en el cogote, cuando organizas un debate medido, sin preguntas y sin público siquiera, luego no te puede parecer raro que esa puesta en escena recuerde a los plasmas de Rajoy.

La gente pidiendo cercanía y ellos en su jaula de cristal.

El debate de este lunes en Canal Sur Televisión era ficticio, olía a alcanfor, aburría a las ovejas y nos ratificaba a los ciudadanos en la convicción de que esto tiene que cambiar pero ya, que las cosas no pueden continuar abordándose con el cansino estilo de siempre:

- Tú lo que pasa es que eres un corrupto que tienes las listas infestadas de imputados
- Pues anda que tú, que prometiste que empurarías a Chaves y a Griñán y a la hora de la verdad te has acojonao...

Todo el rato el cansino sonsonete del "y tú más", todo el rato repitiendo mensajes memorizados, como el niño que se aprende la lección y la suelta de carrerilla a ver si así aprueba cuanto antes y se quita la asignatura de encima. En ningún momento hubo allí vida, en ningún momento hubo tensión, ni espontaneidad, ni corazón. Allí faltaba calor, faltaba sangre en las venas, faltaba verdad, por mucho que se empeñaran en rivalizar a ver quién certificaba una procedencia familiar más humilde: fontaneros, emigrantes autónomos, talabarteros....

Aquello no fue un debate, aquello fue puro teatro, pero del malo. Un trámite por el que tenian que pasar, sabedores ellos de lo poco que iban a modificar las intenciones de voto con lo que allí expusieran. Moreno Bonilla (PP) tenia que aprovechar su cuarto de hora de gloria pero, pobre, quizás no se dio cuenta que quienes le escuchaban no sabian ni su nombre ni de qué partido era, porque la cara ni la conocen y los rótulos, vaya casualidad, escasearon. Maíllo (IU), ya que los hados le habían brindado la oportunidad de salir en la foto, estuvo toda la noche intentando sacar la cabeza para ver qué migajas podía recoger para su desesperada y despedazada coalición. Susana Díaz (PSOE), nerviosa e insegura, tardó en encontrar el tono, quizá porque no era capaz de olvidar su condición de primeriza en esto de presentarse como cabeza de lista a unas elecciones...

Me entristeció profundamente el bajo nivel del debate; la ausencia de propuestas, de compromisos, de argumentos; la incapacidad para no caer en los reproches y en las acusaciones mutuas, el abuso de lugares comunes y frases hechas, la escasa profundidad de las reflexiones... Y me sorprendió la ausencia de una fuerza como Podemos, a quien las encuestas otorgan un más que respetable porcentaje en los sondeos de intención de voto.

A cambio, este martes se plantea un encuentro a siete (PSOE, PP, IU, Podemos, UPyD, Ciudadanos y Partido Andalucista) en el que, por supuesto, no participarán ni Susana Díaz ni Moreno Bonilla, sino sus respectivos segundos. Un debate que, para más recochineo, han llamado "de máximo espectro plural". Un totum revolutum en el que si yo fuera Teresa Rodríguez, candidata a la Junta por Podemos, me negaría a participar. Maíllo (IU), casi convidado de piedra en el debate de este lunes, sí que participará de nuevo este martes. No lo conocen ni en su casa a la hora de comer, y el hombre hace bien en aprovechar cualquier minuto de gloria que tengan a bien regalarle para ver si sale del ostracismo y alguien se queda con su cara...

Te entiendo, Teresa, si decides no ir este martes a Canal Sur, y en tu lugar mandas también a tu número dos. El miedo te lo tienen a ti y a lo que representas. Saben que detrás de la opción para la que pides el voto está todo el descontento, toda la crítica y toda la indignación que han provocado, durante muchos años ya, los partidos que anoche jugaron a debatir y nos dieron gato por liebre una vez más. Todo tan light que a mi me produjo verdadera vergüenza ajena.

Aún así seguí el debate con verdadero interés y tomé muchas notas con la intención de reflejarlas y resumirlas aquí, pero al repasarlas me han parecido tan insustanciales que me niego a reproducirlas. Baste con deciros, si os fiáis y no queréis perder el tiempo buscándolo en internet y viéndolo, que lo que anoche pasó en el debate de Canal Sur Televisión es justo lo contrario de lo que soñamos con presenciar en un debate televisivo entre líderes políticos.

Huelen a naftalina. Y es tiempo de azahar.

J.T.

domingo, 8 de marzo de 2015

En TVE solo quieren adhesiones inquebrantables

A mi compañero Alejandro Torrús, encargado en Público de la información sobre televisión, se le amontona el trabajo solo con el interminable culebrón que se vive en TVE. Nunca el ente público llegó a caer tan bajo como lo está haciendo ahora ni jamás la vileza de sus gestores pudo llegar a mayor altura.

No contentos con los vergonzosos ejercicios de manipulación diaria, insatisfechos con los resultados de la pertinaz caza de brujas que han practicado los últimos tres años, temerosos con que la entrada por la puerta trasera de once contratados para articular en informativos una redacción paralela no surta el efecto deseado, los comisarios políticos que han destrozado TVE han decidido subir más aún el listón de sus fechorías. Buscan ahora la adhesión inquebrantable a la causa pepera de todos aquellos que trabajan para los informativos, la peor humillación que puede sufrir un profesional del periodismo.

Uno a uno, los escasos vestigios que aún quedaban en pie de le época anterior, la que más prestigio le proporcionó a TVE en toda su historia, han ido desapareciendo o han caído literalmente destrozados. Ni rescoldos quedan ya de aquella televisión apreciada por la audiencia, premiada y reconocida internacionalmente de la que pudimos disfrutar hasta comienzos de 2012.

No haya piedad para quien se empeñe en hacer una pieza sobre Gürtel y colocarla arriba en la escaleta, aunque la noticia sea que el juez instructor del caso ha decidido abrir juicio oral a cuarenta presuntos delincuentes. Unas colas al final del informativo y vas que te matas. ¡Ay de quien se atreva a no abrir un telediario con informaciones a la mayor gloria del gobierno del pp y su excelente gestión!

Aprended del ABC y copiad párrafos textuales de sus informaciones, que no pasa nada; ofreced como noticia –y si hace falta, en plan copia y pega- los comunicados que nos mandan desde Moncloa; aprended de las tertulias y dejad de protestar , que ahí sí que saben hacer las cosas. Pudiendo contar con excelentes periodistas del ABC, la Cope, La Razón, Telemadrid… ¿para qué queremos otros? ¿Pluralidad? Sí, pero “nuestra pluralidad”, que ya está bien de infiltrados. ¿Al Consejo de Informativos? ¡Ni agua! Y el tal Fran Llorente (director de informativos hasta la victoria del PP) ¿cómo es posible que no se aburra y resista el tío sin marcharse de la empresa a pesar de las putadas que le hacemos?

Hacednos caso, porque todos los que nos ayuden a retorcer la información serán generosamente recompensados. Obedeciéndonos y abandonando la resistencia os irá mejor a todos y lo sabéis. ¿Miedo a lo que pase después de las elecciones? Que nadie tema por su puesto de trabajo, porque vamos a continuar gobernando cuatro años más y sabremos recompensar bien los servicios prestados. ¿Por qué tenemos que andar cogiéndonosla con papel de fumar? ¿No os dais cuenta que no nos podemos permitir que esto se nos vaya de las manos? Aprended del eficaz Sergio Martín en su ejemplar espacio “24 horas”. Así os queremos a todos, malandrines. A ver si entendéis de una puñetera vez que TVE es un objetivo estratégico para el PP.

¿Televisión pública? ¿Acaso no es para todos los públicos? Si los rojos no la quieren ver, que no la vean, pero los nuestros tienen que estar contentos con lo que les contamos. Nuestra clientela tiene que ver y escuchar las cosas que le gustan, tenemos que reforzarlos para que el día de las elecciones salgan todos a la calle blandiendo sus papeletas como quien, espada en mano, se dirige al campo de batalla.

Queridos tertulianos del ABC y demás medios afines, continuad con vuestra excelente labor, que lo estáis bordando. Querida redacción paralela de informativos, que no os amedrenten esos cuatro incautos que todavía no han entendido que vamos a hacer con TVE lo que nos salga de las narices. Sea todo perpetrado a mayor gloria del PP. Ya sabéis: los dóciles seréis premiados; los díscolos ya podéis iros preparando porque, nunca mejor dicho, os quedan tres telediarios.

J.T.

viernes, 6 de marzo de 2015

Albert Rivera, el chico de moda


Si a los treinta y pocos años andas por el mundo "maqueao" en traje y corbata, y no eres sevillano en Semana Santa o Feria, existen bastantes posibilidades de que te llames... Albert Rivera.

He de admitir que el día en que anunció su propósito de enseñar a pescar a los andaluces estuvo el hombre ocurrente. Incluso salao. Aunque quizás se le olvidó añadir que para pescar lo que se dice pescar, nada como que las aguas anden pelín revueltas, que es lo que a él le gusta. En ese caladero es donde parece haberse colocado Rivera, no con la caña sino con las redes bien desplegadas, dispuesto a cosechar votos a granel de ciudadanos cabreados... para cabrearlos más todavía.

Así viene haciéndolo en Catalunya desde que las papeletas de algunos catalanes mosqueados lo colocaron en un Parlament donde él y sus correligionarios no desaprovechan ocasión de echar leña al fuego y crispar un ambiente ya de por sí bastante caldeado. El 22 de noviembre de 2006, en su primera sesión como parlamentario catalán, ya soltó esta perla para la historia:

"Nosotros no creemos en una Catalunya libre, sino en una Catalunya dentro de España".

Con su pinta de chico pulimentado, Rivera fue haciendo crecer la fuerza que lideraba a costa de crispar y dividir. Llegó incluso a ponerse de novio con Rosa Díez pero finalmente no hubo feeling a pesar de las muchas coincidencias y, tras el fracaso de aquel flirteo, las encuestas empezaron a mimarlo y determinados palmeros mediáticos, a jalearlo. Habían conseguuido encontrar, piensan ellos, el tan ansiado mirlo blanco con el que frenar la deriva hacia la izquierda de votos de gente cabreada.

Este mes toca ensayar el experimento en Andalucía, en mayo en el resto de las autonomías, y así probar el invento hasta llegar rodados a las generales de fin de año. Porque quedan también, no lo olvidemos, las autonómicas catalanas del 27 de septiembre. Poco se sabe de Ciudadanos y de su líder, ese osado joven que maneja el descoque y la esgrima dialéctica con la desenvoltura y la experiencia que proporcionan haberse entrenado compitiendo por todo el país, ya durante su adolescencia, en la liga de equipos universitarios de debate. Compitiendo y ganando. Poco se sabe de Ciudadanos y de Albert Rivera, y ni el partido ni su líder parecen tener demasiado interés en mostrar sus verdaderas cartas. Pero cosa sí está clara: son derecha pura y dura, aunque la mona se vista de seda. No suman, dividen.

“Llamar matrimonio a una unión homosexual genera tensiones innecesarias y evitables” dijo en su día Rivera, aunque ahora va de plató en plató matizando aquella afirmación.

No es la primera vez en los útimos tiempos que un catalán intenta desembarcar en el resto del Estado con un proyecto respaldado por la banca, los empresarios y demás poderes fácticos con la intención de dinamitar derivas progresistas y capitalizar el descontento ciudadano. En 1986, la Operación Roca le costó a sus muñidores cuatro mil millones de pesetas y no consiguieron ni un solo diputado. El líder era Miquel Roca Junyent, coautor de la todavía Constitución vigente y en la actualidad abogado defensor de Cristina de Borbón; el secretario general de aquel Partido Reformista Democrático (PRD) se llamaba Florentino Pérez. Sin comentarios.

Cuando este martes tropecé en El País con el incienso que este diario le dedicaba en primera al partido de Rivera -"Ciudadanos, un partido en alza", titulaba el periódico global, antes independiente- ya lo tuve todo claro. Y por si me quedaba alguna duda, ahí estaba el ABC del miércoles rematando también en primera con foto a toda página "El presidente de Ciudadanos -titulaba el tradicional rotativo monárquico- apuesta por reformar sin romper ni dar gritos". Otra perla.

Lo han encontrado, o eso creen: Ciudadanos es el instrumento que la derecha andaba buscando para bajar a Podemos del techo que según "El País" y compañía toca desde hace semanas la formación de Pablo Iglesias. Jugarán con el miedo ("un fascista es un burgués con miedo", dejó dicho Bertolt Brecht) y apostarán por sacar adelante este plan B de gente joven sin coleta y sin pretensión alguna de poner en su sitio a todos los que llevan años humillándonos y empobreciéndonos.

J.T.

sábado, 28 de febrero de 2015

El momento de la osadía

Son cuatro políticos cuyo nombre, y cuyas caras, apenas nadie conocía a comienzos de 2013. Ninguno de ellos vivió bajo la dictadura ni votó la Constitución, y alguno ni siquiera había nacido cuando el intento de golpe del 23F o el referéndum de la OTAN. La media de edad de estos cuatro “jóvenes, aunque sobradamente preparados” políticos que en poco tiempo han convulsionado el panorama político español es de 35 años. Momentum.

Orencio Osuna, veterano luchador antifranquista, curtido en los cuadros del PSUC durante la década de los setenta, intuyó el 15M de 2011 que lo que allí estaba naciendo no era precisamente una broma y decidió refrescar sus experiencias de décadas atrás de la manera más provechosa posible: dedicándose a entrevistar a los cabezas visibles de aquella prometedora movida, todos ellos treinta años menores que él, y publicándolas en diarios como “Nueva Tribuna” o “Público”. Bordó tres decenas de memorables encuentros periodísticos y todas esas conversaciones quedarán para la historia. Momentum.

Ada, Alberto, David y Pablo fueron cuatro de los muchos entrevistados por Orencio. Cuatro protagonistas indiscutibles de uno de los momentos más interesantes que vive este país desde hace mucho tiempo. Mentes ágiles, cultas y militantes. Jóvenes que en su momento decidieron, dos de ellos desde Catalunya, uno en Málaga y otro en Madrid pedir carta, dar un paso al frente y convertirse en las caras visibles de la denuncia y la lucha por poner en marcha otra manera de hacer las cosas. Momentum.

Si no haces política te la hacen, el miedo tiene que cambiar de bando, las cosas se pueden hacer de otra manera… Con frases como estas como bandera, las gentes a quienes representan Ada, Alberto, David y Pablo (muchos más de los que algunos piensan) llevan ya tiempo pegándole un meneo tan serio a este país que no están dejando títere con cabeza: Convulsión en los partidos, relevos en las grandes empresas y en la banca, abdicación del monarca… El porqué ha ocurrido lo que ha ocurrido se entiende mejor cuando leemos las conversaciones que estos cuatro jóvenes mantuvieron, a lo largo de 2014, con Orencio Osuna. Momentum.

Momentum quiere decir “intensidad de una dinámica social que supera las distintas fases de resistencia, y se encamina hacia un objetivo deseado”. Parece que en esas estamos. Quizás por ello Orencio ha elegido ese título a la hora de convertir en libro cuatro entrevistas que pueden perfectamente quedar para la historia como un auténtico referente. Un libro de consulta que despeja muchas incógnitas, invita a reflexionar y señala caminos por los que sin duda acabará transcurriendo, más pronto que tarde, la política en nuestro país. Momentum.

Hay dos guindas que redondean el carácter didáctico y nutritivo del libro: una es el prólogo que ha escrito Enric Juliana, y otra el epílogo de Juan Carlos Monedero. Un periodista y un intelectual de la generación anterior a los protagonistas, que ayudan a entender tanto lo que piensan los entrevistados como la importancia que tiene que cuatro personas de su envergadura hayan coincidido en el tiempo, se complementen tan bien y sirvan para simbolizar toda una generación que, contra lo que quizás algunos pensaban de ellos (vagos, perroflautas, frikis…) y otros deseaban (que se fueran al extranjero a buscarse la vida) decidieron en su momento no solo quedarse aquí sino poner su tiempo, su esfuerzo y su formación al servicio de la lucha por cambiar las cosas. Momentum.

“ Si de repente existiese en España –le cuenta Pablo Iglesias a Osuna- una nueva fuerza política gobernando o una nueva fuerza de oposición que rompa con el modelo de la gran coalición, si llegamos a una situación equivalente a lo que se está produciendo en Grecia, se abrirán nuevas posibilidades de cambio, no exentas de riesgo y de fracaso: que se produzca un proceso constituyente que cambie las bases políticas de nuestro país”

“Pensamos en una fuerza de mayoría, explica por su parte Ada Colau porque, efectivamente constatamos una mayoría que ya existe, no es algo que nos inventamos, una hipótesis, un deseo o un futuro… Hay una mayoría social que lleva años ya movilizándose por argumentos básicos, frente a la emergencia generada por la crisis, contra la corrupción, por los derechos sociales… gente que estamos ya coincidiendo codo con codo en muchos espacios diferentes…”

“Lo que luchamos juntos en la calle también lo tenemos que luchar juntos en las instituciones”, remarca Alberto Garzón en su entrevista. Y añade: “ no concibiendo las instituciones como un fin, sino partiendo de la consideración según la cual las batallas políticas se disputan no solo en el plano electoral, sino también en el plano cultural e ideológico”.

Y cuando le llega su turno, David Fernández precisa: “Siempre he pensado, como decía Salvador Espriu en La pell de brau, en la incomprensible capacidad que tienen grandes sectores de la sociedad española de disfrutar… de la realidad pluricultural. ¿Cuál es el problema? Lo digo pensando en los profesores que he tenido en la escuela pública catalana, que me enseñaron a conocer a Lorca, Miguel Hernández, Rosalía de Castro o Alberti, pero creo que en el resto del Estado español poca gente sabe quiénes son Viçens Vives o Martí Pol, por ejemplo… todo por la existencia de una élites absolutamente reacias a cualquier tipo de respeto a una realidad plurinacional…”

Algo serio, importante, inédito está ocurriendo en la vida política de nuestro país y Momentum lo retrata a través de las conversaciones de Osuna con el líder de Podemos, la carismática portavoz de la PAH, un joven radical que simboliza el descontento de buena parte de los catalanes de su edad y un malagueño, todavía veinteañero, miembro de una complicada organización como IU donde se le ha encomendado el desafío de intentar salvar los muebles como pueda.

Como dice Monedero, “…a veces uno se pregunta si tiene que resignarse al hecho incontrovertible de esperar a que la biología solvente lo que no es capaz de solventar la inteligencia. La respuesta, parece clara, es NO. No hay que esperar, hay que actuar. Y como escribe Enric Juliana, “la novedad consiste en que, por primera vez en más de treinta años, una rama de la izquierda que parecía condenada a vagar eternamente por las carreteras secundarias, ha retomado la idea y la ilusión de la “mayoría social” y ha captado con cierta clarividencia el espíritu del tiempo. En una palabra, que estamos en uno de esos momentos “momentum-momenti”, que sería imperdonable dejar pasar. Esta vez no. Esta vez el tren no puede pasar de largo y para que eso sea posible, los cuatro entrevistados por Orencio Osuna tienen muchas cosas que decirnos, y que hacer, en los próximos años. Muchas de ellas ya están anunciadas en “Momentum”.

J.T.