viernes, 12 de febrero de 2016

La Andalucía municipal corrupta. Aquellos años de leche y miel

Caían como moscas. Te llamaban tus contactos de Madrid: Oye, Juan, madruga mañana y vete a Estepona, que van a detener al alcalde. Y tú madrugabas, mucho, cogías el micro, la cámara y el trípode, llegabas a primera hora al barrio… y allí estaban ya los coches camuflados de la policía. Poco después, conseguías el plano del sospechoso saliendo de su casa, esposado, camino del vehículo que lo llevaría a presenciar el registro de su despacho en el Ayuntamiento. Luego a los juzgados y horas después a la cárcel acompañado de varios concejales, funcionarios y algún que otro empresario, por lo general constructores de acá y de acullá. La secuencia se repetía, prácticamente idéntica, en todos los casos. Y fueron muchos.

A partir de ahí, varios meses entre rejas, o incluso años en alguna ocasión; luego libertad provisional y más tarde juicio por presunta prevaricación, estafa, malversación de fondos públicos, cohecho, blanqueo, maquinación para alterar el precio de las cosas... cosillas de andar por casa. Tiempo después llegaba la sentencia, por lo general condenatoria aunque no siempre, y del dinero nunca más se supo. Un tiempo en el trullo y luego a vivir.

Allá por los años 2005-2009, quizás para no ser menos que en Valencia, Madrid o Catalunya, rara era la semana en Andalucía en que no caía algún alcalde. Había quienes, como el de Alhaurín el Grande, salían de los juzgados gritando improperios contra Zapatero; otros, avergonzados, agradecían los generosos gabanes que tapaban sus esposas... Lo más gordo fue lo de Marbella en 2006, con un alcalde y una alcaldesa en la cárcel, toda la corporación detenida y el ayuntamiento en manos de una gestora que sudaba tinta para afrontar los gastos corrientes. Ni para papel higiénico dejaron los aventajados alumnos de Jesús Gil.

En el Ejido tampoco se quedaron cortos, ni en Jerez, donde el andalucista Pedro Pacheco, que gobernó la ciudad durante ¡veinticuatro años! está ahora mismo en la cárcel igual que la socialista Pilar Sánchez, seis años alcaldesa. En cuanto a María José García-Pelayo, regidora por el PP otros seis años, anda por Madrid: blindada como vocal en la Comisión de Interior, portavoz adjunta en Igualdad y vicepresidenta de la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales en el Congreso. Tres coartadas por falta de una. No es solo Rita Barberá la que busca paraguas para mantenerse aforada el mayor tiempo posible.

De la Junta y sus chanchullos, si os parece, hablamos otro día para no hacer esto eterno. Con los ayuntamientos tenemos bastante por hoy, con esas decenas y decenas de municipios andaluces que tienen miembros de sus corporaciones con causas pendientes en los juzgados. Y lo que te rondaré morena. Como "Confidencial Andaluz" se está encargando de publicar, aún colean múltiples asuntos que van desde Albox hasta Almonte y de Roquetas de Mar hasta el Puerto de Santa María. Le ha salpicado a todos los partidos, a todos los colores, a pueblos pequeños y grandes, a tirios y a troyanos…

A riesgo de ser tildado de ingenuo, permitidme una pregunta: ¿Por qué tantos durante tanto tiempo decidieron que la manera en que había que actuar era esa? Pilar Sánchez, alcaldesa de Jerez entre 2005 y 2011, y actualmente en prisión tras ser condenada a 4 años por malversación, falsedad en documento oficial y prevaricación, lo intentaba justificar de esta manera hace pocos días:

“El error de fondo -explicaba Sánchez- estaba muy claro: una política basada exclusivamente en el ladrillo y en la burbuja inmobiliaria. Si había problemas se vendía suelo y se pensaba que el Ayuntamiento era la primera empresa de la ciudad y todo el mundo entraba. Si pertenecías a una hermandad, asociación de vecinos… entraban por la puerta de atrás y los problemas se solucionaban con más ladrillo. Cambiar los términos era muy difícil. La mayor parte de la plantilla eran trabajadores sin cualificación y había que cambiar la concepción empresarial de la ciudad. Todos éramos conscientes de que la ciudad tenía que cambiar y ser adulta y no todo el mundo queriendo meter a un familiar en el Ayuntamiento”.

¿Y a nadie se le ocurrió que tan infames prácticas acabarían teniendo fecha de caducidad y que con eso había que acabar sin contemplaciones cuanto antes sin esperar a abrir telediarios con policías y guardias civiles saliendo de las instituciones con ordenadores requisados y transportando enormes cajas repletas de documentos? Con tan fangoso panorama, ¿será posible alguna vez hacer borrón y cuenta nueva? ¿Podrá empezarse de cero algún día o más vale darlo por imposible ya para siempre?

Me avergüenza que esta etapa de la historia de Andalucía, y de España entera, pase a los libros y a la posteridad como una época donde algunos consideraron normal robar a manos llenas, cobrar comisiones por otorgar concesiones, enchufar a la familia, practicar el tráfico de influencias, pegarte la gran vida gracias a la política y luego darte por ofendido cuando acababan pillándote con el carrito del helado.

Si no fuera porque he sido testigo directo de múltiples episodios de este tipo, estaría tentado a pensar que los soñé, que todo fue una pesadilla. Dada la ingenuidad que me caracteriza, me gustaría vivir lo suficiente para celebrar, por ejemplo, el quinto aniversario del último día en que detuvieron a un alcalde por corrupción. Se conoce que hoy tengo el día bastante optimista.

J.T.


martes, 9 de febrero de 2016

¿Y por qué tiene que pedir perdón Manuela Carmena?

Esperanza Aguirre, el PP y sus palmeros mediáticos, que son casi todo el espectro de periódicos, radios y televisiones conocidas, llevan desde el pasado mes de junio bombardeando por tierra, mar y aire a la alcaldesa Manuela Carmena y a su equipo de gobierno. Entre los episodios más notables, Zapata y sus tuits, Rita y la capilla, la cabalgata de Reyes, las placas de la memoria histórica, y ahora... los titiriteros ácratas de Tetuán. Mucho me temo que de tanto ser bombardeado, al final los ataques hayan hecho mella en un equipo de gobierno que, a mi juicio, se la coge con papel de fumar mucho más de lo que debería. Yo creo que, en el caso de los titiriteros, no hay nada por lo que el Ayuntamiento de Madrid tenga que pedir perdón, ni nada por lo que haya habido que romper contratos ni mucho menos que plantearse dimisiones.

Me preocupa que cedan, me preocupa que a Carmena le parezca inadecuado y deleznable -"Lamentosísismo" llegó a decir textualmente- el espectáculo de los titiriteros ahora enchironados, me preocupa que sea por la actuación municipal por lo que los dos titiriteros acabaran delante de un juez que decidió encarcelarlos incomunicados y sin fianza. Desde cualquier ángulo desde el que se analice, esto es una desmesura en toda regla, máxime si miramos el calendario y verificamos que estamos en el año 16 del siglo XXI, y en la Europa de las libertades y los derechos, no en Corea del Norte ni en los países del Golfo, por ejemplo.

Vamos para atrás como los cangrejos. Como dice Juan Carlos Monedero en su videoblog de este lunes, "el Valle Inclán que alumbró "Luces de Bohemia" en 1924, estaría hoy en la cárcel si ese mismo texto lo hubiera escrito y publicado este año 2016". No es de recibo que, en la España de hoy, unos humildes titiriteros estén siendo tratados como dos peligrosos delincuentes por satirizar la Propiedad, la Religión, la Fuerza del Estado y la Ley durante las fiestas de Carnaval. Se respiraba de manera mucho más libre en la España de 1977, 78, 79... Sí, en la España de la Transición y de la caduca Constitución del 78. ¡Qué ironía! Algo así era impensable en aquel tiempo y en cambio ahora, cuando sobre la mesa está la propuesta de mejorar aquella época, resulta que hay aspectos de entonces en los que hemos acabado retrocediendo vergonzosa y drásticamente.

Como dice Ada Colau, conviene recordar que "la sátira no es un delito. En una democracia sana, en un estado de derecho, hay que proteger toda libertad de expresión, hasta la que no nos guste, hasta la que nos moleste". Creo que el Ayuntamiento de Madrid está permitiendo que los ataques de esa sibilina jugadora de póker llamada Esperanza Aguire acaben haciéndole mella.

Recordaba este lunes Alberto Sanjuán que "son muchas las cosas que Carmena y su equipo están haciendo bien, pero que no se conocen porque la inquina de la derecha y sus voceros mediáticos acapara todo el protagonismo". Creo que no deben caer en la trampa de hacerles el juego. Hay, es verdad, cosas en las que no acaban de sacudirse la etiqueta de novatos, hay asuntos en la que son torpes, muy torpes si se me apura, y es verdad también que han cometido muchos errores de principiante. De acuerdo ¿y qué? ¿por eso tienen que flagelarse? ¿por eso hay que estar pidiendo perdón cada día y a todas horas? ¿por eso hay que dar cancha a la caverna y sentar precedente para que continúen machacando como lo hacen?

Para la derecha que aún se mantiene de okupa en la Moncloa, esa derecha altanera y desafiante que juega con la cartas marcadas por el apoyo de Ibex 35 y demás poderes fácticos, que el Ayuntamiento de Madrid esté en manos de una persona decente como Manuela Carmena es algo insoportable, algo que les tiene literalmente de los nervios. El Ayuntamiento de Madrid es todo un símbolo. Y tiene que ser de la derecha sí o sí. La joya de la corona solo puede ser de ellos. Así lo creen y con esa convicción actúan en consecuencia.

Entiendo el estrés añadido que esta presión diaria debe suponer para quienes intentan hacer su trabajo en el equipo de gobierno lo mejor que pueden. Pero ese estrés, esa presión a la que les intentan someter no puede acabar haciéndoles mella. No pueden darles pábulo ni entrar en su juego. Nunca lo de los titiriteros hubiera llegado a tener la dimensión que ha adquirido esta vez si la misma polémica representación hubiera tenido lugar en cualquier otro sitio que no fuera Madrid. De hecho era un espectáculo que ya se conocía. Que está en la línea del tratamiento que muchos teatrillos de títeres hacen del poder y las instituciones. Unas veces con niños -evitable- y otras sin ellos. Pero esta vez, ¡oh fatalidad!, se representó en Madrid, la cuna del esperpento valleinclanesco. Ya puestos, ¿por qué no condenamos a la hoguera los cuentos de Perrault y de los hermanos Grimm, historias crueles y sádicas con lobos feroces y madrastras maltratadoras que aterran desde hace trescientos años a millones de niños cada noche?

Insisto: no entiendo por qué hay que pedir perdón, ni por qué hay que flagelarse. Los que han de disculparse por las fechorías perpetradas durante los últimos veinte años son esos sepulcros blanqueados del PP, siempre olfateando con la escopeta cargada para disparar sin piedad al menor desliz de Carmena y su equipo. Un equipo joven, novato y probablemente torpe a veces pero que, hasta que alguien demuestre lo contrario, está constituido por personas decentes. Pelín acojonados, pero decentes.


J.T.

viernes, 5 de febrero de 2016

Assange, la canallada continúa

Mi familia, producto típico de la moral judeocristiana posguerra civil española, se empeñó en educarme para hacer de mí una persona decente. El catecismo les echaba una buena mano:"dios premia a los buenos y castiga a los malos"; los tebeos del Capitán Trueno y El Jabato reforzaban esa convicción y el Hollywood en blanco y negro de los 50-60 ponía la guinda: películas todas con final feliz en las que el bueno siempre ganaba y el malo recibía su merecido.

Cuando crecías, salías a la vida e intentabas aplicar esas bienintencionadas enseñanzas, empezabas a recibir tortazos a diestro y siniestro y así era como la realidad se encargaba de aclararte las cosas: mentir y robar siempre fue mucho más rentable que decir la verdad y ser honrado. Los malos pocas veces pagan por sus fechorías y a los que se empeñan en ser buenos, con el tiempo se les acaba poniendo cara de tonto.

El dilema llega cuando es a ti a quien te toca educar: "¿Cómo le cuento yo esto a mis hijas?". En mi caso, cuando llegó el momento, decidí optar por la media ponderada, usar ejemplos, dar pistas, hablar de pros y contras de una y otra opción y dejar finalmente que las conclusiones las sacaran ellas. Pero, como casi siempre suele suceder en las relaciones paternofiliales, nunca sabré si acerté o no.

Los casos de Assange y de Snowden me han servido para tener algunas conversaciones con ellas sobre la conveniencia o no de ser coherente y honesto en la vida: dos personas perseguidas por el aparato judicial y político del país más poderoso del planeta porque decidieron hacer lo que ellos creían que era justo: sacar a la luz pública las maldades, traiciones y mentiras por las que se rigen buena parte de los poderosos que mueven los hilos del mundo. "Creí que sabía cómo funciona el mundo. Nada me preparó para lo que me he encontrado", dijo Assange en octubre de 2010.

Seguramente Assange, Snowden y el soldado Manning, este último condenado a treinta y cinco años de cárcel, tuvieron unos padres parecidos a los míos. Puede que actúen convencidos de que el bien triunfa, que la denuncia de la injusticia acabará convirtiéndonos a todos mejores personas, con más criterio y capacidad para hacernos una idea aproximada de la verdadera manera en que funciona el mundo... A fe que están pagando cara su ingenuidad. Son el crudo símbolo viviente del encanallamiento en que vivimos.

Hablamos poco de ellos. Parecemos haber decidido mirar para otro lado entre avergonzados y resignados, es decir: cobardes. Y callarnos. Ahora, tras el anuncio hecho público por la ONU calificando de ilegal la situación en que se encuentra Assange y pidiendo que pueda abandonar su refugio en la embajada de Ecuador en Londres sin que el gobierno británico lo detenga, vuelve a ser actualidad una surrealista situación que dura ya cuarenta y cuatro meses, más parecida a una pesadilla que a algo que realmente esté sucediendo.

Pasarán unos días y nos volveremos a callar, nos olvidaremos, volveremos a ponernos de perfil ante esta flagrante canallada. Evidenciaremos nuestra impotencia desbordados por una situación que nos pone ante el espejo de nuestras propias contradicciones y nos deja todas las vergüenzas (las pocas que nos queden) al aire. No, Capitán Trueno, no es verdad que gane el bueno. No, querida familia, no es bueno que te llamen "buena persona" cuando lo que quieren llamarte es tonto.

En sus particulares confinamientos, admiro la fortaleza moral de Snowden y de Assange. Ellos, con Manning, son el símbolo de nuestra gran mentira diaria. Les debemos mucho a su trabajo y a su capacidad de resistencia, porque a medida que transcurran los años, más importancia irá adquiriendo lo que hicieron. Conviene, ahora que están vivos y que continúan resistiendo, no solo no olvidarlos, sino buscar la manera de rendirles el homenaje que se merecen.

J.T.

El cambio, el progreso y UGT Andalucía

Un gobierno de cambio y de progreso o más de lo mismo. He ahí “la cuestión palpitante”, que diría doña Emilia Pardo Bazán. Un asunto sobre el que los sindicatos tienen mucho que decir.

Cuando finalicen las conversaciones que este mes de preinvestidura pilota Pedro Sánchez, sabremos si las Reformas Laborales de Zapatero y Rajoy serán derogadas, si se acabará con los contratos basura, si se mandará la ley mordaza al cesto de los papeles, si los bancos van a dejar de ser por fin los reyes del mambo, si los parados volverán a cobrar prestaciones, si se acabará el copago sanitario, si habrá una solución para las personas desahuciadas, si remitirán las colas en Cáritas y la gente podrá volver a tener trabajos dignos que les den para comer, si nadie que esté enfermo se quedará sin ser atendido por la sanidad pública, si se acabarán los copagos lesivos para pensionistas con escaso poder adquisitivo, si los dependientes volverán a tener las atenciones que necesitan, si la lucha contra la desigualdad será por fin un hecho y no un mero brindis al sol...

En todo esto, absolutamente en todo, tienen los sindicatos mucho sobre lo que pronunciarse. Pero pasan los días y sus líderes continúan sin decir esta boca es mía.

Entiendo que en un momento como éste, el protagonismo de los sindicatos como institución tendría que ser mucho más perceptible de lo que es. Entiendo que, ya que desde el 15M para acá se han dejado robar buena parte del protagonismo y muchas de las movilizaciones más sonadas se han convocado al margen de ellos, al menos deberían estar haciendo mucho más de lo que hacen para que los trabajadores se sintieran menos indefensos de lo que se sienten, los parados más apoyados y los afiliados orgullosos de pagar su cuota mensual.

Entiendo que los máximos responsables de las instituciones sindicales tienen la obligación de estar mucho más presentes de lo que están en la vida política de nuestro país en un momento como éste. Que los representantes de los trabajadores hagan oír su voz alta y clara en estos días tan inéditos en la historia de nuestro país entiendo que es sano, justo y necesario. Entiendo que sus líderes tendrían que estar todos los días en la palestra... Y no lo están. Los echo de menos.

Así lo expuse en mi artículo de la semana pasada en este mismo periódico, "Confidencial Andaluz" y así lo reitero hoy para que no quede duda de lo que quise decir. Casi todo el mundo, centrales sindicales estatales incluidas, parece que lo entendió: hubo con quien debatí matices y también quien se mostró en desacuerdo con algunos puntos de mi análisis. Pero en general, pude contrastar opiniones con muchos lectores, como siempre suelo hacer con quienes se toman la molestia de comentar mis artículos.

Ahora bien, por alguna razón que se me escapa, no ha sido el caso de UGT Andalucía, donde varios de los componentes del aparato regional, para mi sorpresa, parecieron darse por ofendidos y decidieron interpelarme, vía twiter básicamente, en tromba y a degüello. Unos recurrieron al tono cómplice, otros al paternalista, otros a la descalificación, y con un denominador común en sus contenidos: "ellos están siempre al pie del cañón, defendiendo a los trabajadores en sus respectivas empresas, que es donde tienen que estar", insistían uno tras otro en una generosa lluvia de tuits que duró varias horas.

Sin duda algo debí hacer mal. Alguna torpeza debí cometer para que muchos de ellos reaccionaran incluso rematando sus tuits con hashtags como #orgullougetista y frases por el estilo. Lo siento mucho. Lejos de mi ánimo pensar que en UGT Andalucía no han entendido nada, sobre todo cuando al frente de la organización hay personas tan cualificadas como Carmen Castilla o Manuela Martínez. En cualquier caso, como respetuosas con la democracia y la libertad de expresión que sé que son, estoy seguro que lo único que querían es que me explicara mejor.

Eso es lo que he intentado con estas líneas. Repito para concluir: Entiendo que en un momento político tan crucial como éste, el papel de los sindicatos como institución tendría que ser mucho más activo de lo que está siendo. Para que llegue a ser posible el gobierno de cambio y de progreso que necesitamos, todos los hombros institucionales que se arrimen serán siempre pocos.

J.T.






miércoles, 3 de febrero de 2016

Sánchez y Rajoy, como gatos panza arriba

Desde que Camilo José Cela pusiera de moda aquella falacia -"quien resiste gana"-, parece que existe entre el común de los mortales, clase política incluida, mucha gente dispuesta a aplicarlo a rajatabla. Mariano Rajoy, tan gallego, o más, que el controvertido Nobel, la puso en práctica desde que fue señalado en 2004 por el dedo del entonces todopoderoso José María Aznar... y por lo visto le funcionó.

Resistir: esa parece haber sido la clave de la supervivencia de Mariano. Aguantar carros y carretas hasta que el asedio remita. Cuando en 2008 perdió sus segundas elecciones y la vieja guardia del partido fue a por él, con Aguirre y Aznar a la cabeza, el PP valenciano lo arropó y le ayudó a sobrevivir. ¡El PP valenciano, menuda deuda más incómoda a estas alturas! Aprendió a resistir como gato panza arriba y gastó algunas de sus siete vidas, pero salió vivo.

Tras su jugada de este martes en la Zarzuela, poniéndose de perfil por segunda vez en diez días, espera ahora sentado, una vez más, ver pasar por su puerta los cadáveres de quienes quieren quitarlo de en medio. Le salió bien con Rato, con Aznar, con Esperanza, con Zapatero... y en esta ocasión aguarda a que Pedro Sánchez se pegue el gran batacazo para volver a colocarse en la casilla de salida.

¡Menudo superviviente este Rajoy! Pero no solo él parece dispuesto a darle la razón a las boutades de aquel Cela que en vida tocó todos los palos (de censor franquista a plagiador desvergonzado, pasando por unos cuantos libros de gran calidad). Al Nobel gallego también parece querer hacerle caso ese atildado valor emergente que responde al nombre de Pedro y a los apellidos de Sánchez Pérez-Castejón. Nacido un 29 de febrero (solo ha podido celebrar hasta ahora diez cumpleaños en su vida), parece propietario de una temeridad que, en cierto modo, recuerda la de aquel Adolfo Suárez que, infravalorado por la mayor parte de su entorno, acabó echándole a su función unos redaños cuyos resultados acabaron pasando a la historia.

Yo no sé si al momento que estamos viviendo se le puede llamar "segunda transición". De hecho, no me gusta nada ni la expresión ni lo que transmite. Pero aún así, y hablando de Sánchez, he de reconocer que manda narices ponerse a gestionar el marrón que tiene por delante. Alguien lo dibujaba este miércoles en la pasarela de un barco, instado por el Borbón de turno, a lanzarse a unas aguas donde le esperan cuatro tiburones: PP, Podemos, Ciudadanos y los "colegas" de su propio partido que, como se sabe, suelen ser siempre los más crueles, peligrosos y cainitas.

Pues ahí está él. Dispuesto a torear. Con una ya importante historia de resistencia detrás, a la que desde este martes habrá de añadir una sustanciosa ración de osadía. Ha llegado hasta donde está porque consiguió sobrevivir a dentelladas y puñaladas a discreción y ahora tiene ante sí el papelón de su vida. Muy posiblemente, hasta la supervivencia de ese partido descompuesto y desestructurado que dirige dependa de la habilidad que en las próximas semanas sepa demostrar.

¿Se hará de derechas para siempre certificando la deriva de sus recientes predecesores? O, por el contrario, ¿será capaz de dar un golpe de timón y reivindicar las señas de identidad de las que tantos de sus dirigentes anteriores y actuales apostataron?

De la capacidad de resistencia de Pedro Sánchez dependerán muchas de las cosas que ocurran en nuestro país durante los próximos años. Tendrá que defenderse como gato panza arriba, resistir bombas y bombazos, rayos y truenos, presiones, amenazas y extorsiones del más grueso calibre. Si sale vivo, igual Mariano, el otro gato, se ve obligado, por fin, a dar por amortizadas para siempre las siete vidas que han estado amargando la nuestra durante los últimos cuatro años... y pico.

J.T.

jueves, 28 de enero de 2016

¿Alguien sabe dónde están los sindicatos?

Con la que está cayendo, ¿qué puñetas están haciendo los sindicatos? ¿dónde están metidos?
Como decía aquella manida canción, ¿a qué dedican el tiempo libre?

¿En qué emplean sus muchas horas disponibles las decenas de miles de liberados que ocupan aparatosos despachos en suntuosas sedes sindicales? ¿Qué tienen que decir de la situación política? ¿Por qué están escondidos? No aparece ni un mísero suelto en algún recuadro en página par de algún periódico de provincias. Si alguien encuentra algo, que me lo mande por favor y lo copio y pego inmediatamente. Algo potente, me refiero, no solo notas de carril o totales de medio pelo.

Entro en el twitter de UGT mientras avanzo con estas líneas y leo las últimas cosas que han escrito:

- UGT carga contra Guindos por aventurar los datos del paro para sacar partido “electoral”
- Canarias, el personal del servicio de basura irá a la huelga los días 1 y 8 de febrero
- Las Urgencias de Valdecilla y Sierrallana, saturadas durante los fines de semana
- Los salarios de los profesores de Secundaria, los que más bajaron entre los docentes por recortes 

En Comisiones Obreras tampoco se hernian:

- Absuelven a Lola y Gonzalo de CCOO procesados por participar en piquete en huelga general 2012
- CCOO exige a la Dirección del Grupo Tragsa la reversión de los despidos y mayor información
- El Consejo de Europa critica los salarios de los menores en España

Igual no sé buscar bien, pero no consigo encontrar ni una sola palabra sobre el momento político que estamos viviendo: ni sobre los posibles pactos, ni sobre la necesidad de espabilar para solucionar los problemas de quienes lo están pasando mal, ni sobre las posturas de los partidos, ni sobre las barbaridades que se escuchan en boca de tanto histérico que no sabe qué va a ser de su vida... Como si de la santa iglesia apostólica y romana se tratara, cuando llegan los momentos de mojarse, los sindicatos se ponen tan de perfil como la secta de la sotana y el alzacuellos. Sin noticias de Toxo, ni de Cándido Méndez, este último más preocupado por el congreso donde se plantea su relevo después de ¡22 años! que por ninguna otra cosa.

Carmen Castilla, secretaria general de UGT Andalucía, escribió en su twitter una reflexión sobre la situación política ¡elpasado día 22!, hace ya una semana. Esto decía:

"Los ciudadanos asisten atónitos al espectáculo que hoy se está produciendo pero quién se preocupa por ellos? Creo que ya está bien!!!"

Punto pelota. Se refería al viernes en que acabó la primera ronda de consultas reales, cuando Podemos le ofreció al PSOE un pacto de gobierno y Rajoy "declinó" presentarse a la investidura ¡Ea! Hasta ahí puedo leer. Que se note mi preocupación, pero la puntita nada más. Claro que su colega de CCOO en Andalucía, Francisco Carbonero, tampoco es que se haya mojado mucho. Su último twitter relacionado con la situación política data del lunes 25. Decía esto:

"El vértigo a los acuerdos y el miedo a los cambios solo pueden provenir de quienes se preocupan más de sus intereses que de los de la gente".

Dicho sea con todo el cariño, ¿para cuándo el reseteado de los sindicatos? Si no existiesen, habría que inventarlos, pero a lo mejor lo que ocurre... es que habría que reinventarlos.

J.T.

Felipe, ¿por qué no te callas?

Querido Felipe, fuiste un encantador de serpientes, un jovencito dicharachero y seductor que conseguiste estar en el sitio oportuno en el momento adecuado. Te voté, Felipe, yo también te voté en el 82, pero ya te vi el plumero cuando pocos días antes del referéndum de la OTAN, nos dedicaste el chantaje más explícito de tu vida::

- Llamamos a votar SÍ a permanecer en la OTAN, dijiste. Si sale NO, tendrá que ser otra persona quien lo gestione.

Te habíamos votado porque prometiste un referéndum para sacarnos de la Alianza y lo convocaste para quedarnos. Nos vacilaste con todo el equipo. Fue la primera vez que nos chuleaste descaradamente. Años después, en 1993, redondeaste la faena cuando, habiendo perdido la mayoría, dijiste haber entendido el mensaje, y resulta que lo que entendiste no fue que tenías que mirar hacia tu izquierda, que fue lo que muchos creímos. Tú no, tu manera de entender el mensaje fue… inaugurar la saga de pactos con los nacionalistas de derechas que el tiempo ha revelado, en el caso de Catalunya, como un hatajo de ladrones que han acabado dejando en ridículo a los de la cueva de Alí Babá.

Continuaste luego mangoneando hasta que se te acabó la gasolina sin que nunca quedara clara tu responsabilidad frente a asuntos que llevaron a la cárcel a personas de tu máxima confianza. Pudiste haberte marchado con toda la gloria que alguna vez mereciste y acabaste yéndote prácticamente con el rabo entre las piernas. ¡Qué pena, con lo que tú has sido!. ¡Qué pena, lo mal que has envejecido!

Es una pena en lo que te has convertido pero, aún así, todo quedaría en la esfera privada y nada tendríamos que decir si, una vez retirado, te hubieras dedicado a tus cosas y punto. Pero es que no te estás quieto-parao ni un minuto y no dejas de dar por culo día sí, día no y el de en medio también. Y lo haces además, convirtiéndote en una estrella de las puertas giratorias y suscribiendo los postulados de la derecha más recalcitrante. Desde tu atalaya venida a menos continúas pontificando, dictando lecciones y diciéndonos a todos lo que tenemos que hacer si no queremos que nos castigue mamá Merkel, la troika y el resto de amiguetes con los que decidiste alinearte tirando por la borda cualquier momento de flaqueza izquierdista de los que pudiste tener en tu vida. Si es que alguna vez los tuviste.

Ya no cuela, Felipe. Ya no infundes respeto, ni mucho menos miedo. Lo de este jueves en “El País” rebasa todos los límites de previsibilidad de tu comportamiento: “Ni PP ni PSOE deberían impedir que el otro gobierne” afirmas en ese periódico este 28 de enero en primera, a cuatro columnas. ¿De verdad eres tú? ¿Qué queda de aquel Felipe que enamoró a más de diez millones de españoles en 1982? ¿O ya eras así por aquel entonces y conseguiste engañarnos a todos? ¡Qué pena, Felipe, qué pena!

J.T.

martes, 26 de enero de 2016

La mesa del Congreso copia a tve

Esto promete. El entretenimiento parece garantizado, sobre todo si los partidos de la probable gran coalición se dedican en el Congreso, como principal cometido y al estilo de tve, a estudiar la manera de tocarle las narices a Podemos lo más posible. Nada es igual desde el 20-D, pero a fe que donde menos igual va a ser es en el Parlamento, por mucho que se resistan quienes llevan en él toda la vida. Castigar a sentarse en el gallinero al grupo parlamentario de Podemos, tercero en número de votos, suena a travesura de patio de colegio cuyas consecuencias parecen poco meditadas. Porque si están muy pensadas... peor.

¡Invisibilicémoslos! ¡Pongámosles fuera del tiro de cámara! Que si montan un pollo con pancartas y esas cosas que hacen los rojos, que apenas se les vea y así el servicio de orden tenga fácil desalojarlos sin que las cámaras enfoquen los métodos de persuasión utilizados. Que apenas se les oiga, que parezca que no están, que estos bolivarianos amigos de Irán y de Eta ya sabemos el peligro que tienen.

Me imagino a los miembros de la Mesa, con los planos y el rotulador: más arriba, tú, que todavía se les ve mucho. Arrincónalos, y si es posible, que no les dé la luz. ¿No vísteis la infografía de Televisión Española el domingo electoral? Pongámoslos más o menos así.


¿No es maravillosa la coincidencia? Recordemos que la mesa del Congreso tiene nueve miembros, tres del PP, dos de Ciudadanos, dos del PSOE y dos de Podemos. Y que, a excepción de los miembros de Podemos, como es lógico, el vergonzoso dibujo final lo han aprobado todos los demás excepto el presidente de la Cámara, que ha admitido que el reparto es "mejorable".

¿Cuál será la próxima jugada, el próximo puteo, el próximo intento de humillación? ¿El cuarto oscuro?¿Cómo se lo pueden poner tan fácil a Podemos? En el fondo son celos. Pero como todos los aquejados de esta enfermedad, tardarán en darse cuenta que los celos funcionan básicamente en contra de quien los padece. A menos visibilidad en el parlamento, más los perseguirán las cámaras y los micrófonos por los pasillos y por el patio. Y ellos más se detendrán para atender encantados a todo aquel que le acerque una alcachofa.

Son torpes y muy miopes los miembros de la mesa del congreso que han decido mandar al ostracismo al grupo parlamentario de Podemos. ¿No se han dado cuenta que muchos de los miembros de la formación morada llevan bastante mal que los asalten a cada minuto? ¿Que apenas soportan que los plumillas y los foteros no los dejen dar un solo paso tranquilos?¿Por qué propician que exista más interés del que existiría si no se les criminalizara y provocara tanto? Luego dirán que la culpa es de las teles, que les hacen demasiado caso.

Relegar a los miembros del tercer grupo del congreso en número de diputados a los confines más recónditos del hemiciclo, a los lugares con peor tiro de cámara, solamente redunda en beneficio de los agraviados. Los dota de argumentos y de autoridad moral, y refuerzan su discurso cuando les llaman búnker o súbditos de la troika.

De ninguna manera podrán evitar la expectación que suscitará cada intervención en la cámara de un miembro de Podemos. De ningún modo podrán frenar a estos nuevos diputados que, no solo son gente bien preparada, sino que entre ellos hay buenos oradores, que iremos descubriendo a medida que intervengan en las sesiones, con una capacidad y un bagaje muy por encima de la media que hasta ahora conocíamos.

¿Cuál será el próximo paso? ¿pincharle las ruedas de la bicicleta a Juantxo López de Uralde para que llegue tarde a votar? ¿establecer un control de piojos y hurgar en sus melenas cada vez que entren y salgan? ¿poner duchas a la entrada y obligarlos a pasar por ellas antes de pasar al hemiciclo? Y si para perpetrar tamaño agravio no había suficientes votos, que los había con los cinco de nueve que suman PP y Ciudadanos, ahí estaba Micaela Navarro para poner la guinda, vicepresidenta del Congreso y presidenta del Partido Socialista Obrero Español. Sí, sí, presidenta del PSOE. Ya sé que lo sabéis, pero por si hay algún despistado por ahí, insisto para que por mí no quede.

¿Gratuito el gesto de Micaela? ¿O precursora señal de esa gran coalición que se dibuja en el horizonte, y que cada día que pasa parece más cantada? Por mucho que intenten esconder a los diputados de Podemos, como hace tve, no van a dejar de estar ahí. Ya no pueden evitarlo. Han saltado a este lado de las vallas y son sesenta y muchos. Entre todos representan a cinco millones ciento ochenta y nueve mil trescientos treinta y tres votantes. Son el altavoz de la indignación y la puesta en escena de las ineludible necesidad de cambiar las cosas. Y los van a tener al lado, por muy atrás que los desplacen. Más los escondan, más voz de la conciencia serán. Y a más gente acabarán representando.

J.T.

lunes, 25 de enero de 2016

Esperanza Aguirre empieza a vengarse de Rajoy

Allá por los años noventa, fue la mosca cojonera de Álvarez del Manzano y con José María Aznar de presidente, consiguió altas cotas de notoriedad al frente de Cultura, un ministerio menor para el PP al que ella se las ingenió para darle un fuste y un lustre muy particulares. Fue Esperanza Aguirre una controvertida presidenta del Senado y, cuando el destino le puso a tiro concurrir a la presidencia de la Comunidad de Madrid, oscuros episodios nunca aclarados (aquellos dos votos traidores -Tamayo y Sáez- que dejaron a Rafael Simancas con la miel de la presidencia en los labios) acabaron llevándola al cargo.

Con ella llegó a la política madrileña la época de mayor ignominia y oprobio jamás conocida en la región. Durante sus legislaturas florecieron tramas corruptas y se enriquecieron hombres entonces de su confianza, como Francisco Granados, que hoy esperan entre rejas ser juzgados por prevaricación, cohecho, blanqueo de capitales y otros presuntos delitos.

Nunca nadie consiguió hacer tanto destrozo en tan poco tiempo como Aguirre al frente de la Comunidad de Madrid. Entre otras lindezas trituró la educación pública, troceó la sanidad para derivarla hacia el sector privado y prostituyó Telemadrid, donde sus comandos entraron cual elefantes en cacharrería y destruyeron en un plis-plas el buen hacer profesional que hasta entonces había caracterizado a la televisión pública madrileña.

Es una terminator en estado puro, agresiva, lenguaraz, metomentodo y conspiradora profesional. Implacable con sus adversarios y suelta, muy suelta de lengua a la hora de repartir dardos envenenados entre propios y extraños. No tuvo nunca demasiado feeling con Alberto Ruiz Gallardón, y algún micrófono traicionero llegó a pescarla llamando a alguien "hijoputa".

No sabe callarse ni debajo del agua, así que el sospechoso silencio al que nos ha sometido en las últimas semanas ha hecho que llegáramos a tener mono de sus gloriosas andanadas. Ya nos ha complacido, ha debido estar contando hasta mil antes de volver a usar el aguijón, pero estos últimos días, por fin, ha reventado ¿Contra quién, contra Podemos, contra Pedro Sánchez? Pues no señor, ha ido directamente contra Mariano Rajoy, al que Esperanza se la tiene bien guardada desde hace tiempo y ahora por fin empieza a encontrar la oportunidad de desquitarse.

Se necesita un gobierno de los tres (partidos: PP, PSOE y C´s. Con sacrificios, los que hagan falta; concesiones, las que sean necesarias”. 

Luego, según contaba Carmen del Riego en La Vanguardia, añadió:“Es verdad que entonces los electores no nos dieron la mayoría para gobernar, pero mucho menos se la dieron a Podemos. Le ofrecí la alcaldía al candidato Carmona -recordó. Incluso ofrecí mi retirada del grupo municipal popular. Pues mis argumentos de entonces son los mismos de hoy” Algo cuya traducción al castellano, lisa y llanamente sería: Antes de que vuelvas a gobernar tú, odiado Mariano, prefiero que el tripartito lo lidere Pedro Sánchez. Esta parte del discurso figuraba en el texto inicial, pero luego se lo debió pensar mejor, no lo pronunció así y se armó el lío: Sí, pero no; no, pero sí.

Condición y figura. Esperanza Aguirre no parece resignarse a dejar de salir en los papeles. Con tal de figurar, morirá matando. A día de hoy, la antaño mosca cojonera del alcalde madrileño Álvarez del Manzano continúa bien viva. Vivita... y coleando.

J.T.

domingo, 24 de enero de 2016

El moribundo Mariano está más vivo de lo que creemos

Si la cara es, como dicen, el espejo del alma, la de Mariano Rajoy desde el pasado viernes es un verdadero poema. Fíjense bien, por ejemplo, en las fotos de su visita al jefe del Estado: se le ve como más avejentado, prominente papada, galopante tonsura y un tinte del pelo sin su proverbial empaque. Es más, en alguna de las fotos de perfil, tanto en Zarzuela como en su posterior rueda de prensa en Moncloa, podría decirse que hasta usa peluquín, de lo desarreglada que lleva la media melena. El sábado en Córdoba, en la reunión que tuvo con la directiva de su partido, parecía tener la voz algo quebrada y no era capaz de enhebrar ni las frases más sencillas sin mirar los papeles del atril…

En una misma jornada, había recibido tres palos gordos seguidos: la oferta de Podemos al Psoe, la imputación a su partido por la destrucción de los discos duros de Bárcenas y la dimisión del número tres del entorno de Soraya por su presunta implicación en el oscuro caso de comisiones de la empresa Acuamed. Estaba abatido y le costaba disimularlo, pero como es un superviviente profesional, al negarse a la investidura encontró la manera de prolongar la incertidumbre, devolver la bofetada y de paso asegurarse las primeras páginas de los periódicos del sábado.

En otro día cualquiera los periódicos hubieran abierto a toda pastilla con la primera imputación a un partido político en la historia de nuestra democracia reciente. Incluso la dimisión de Ramos de Armas, tiempo trabajando codo a codo con Soraya, hubiera aparecido muy destacada en una de esas jornadas escasas de noticias. No fue el caso del viernes 22. Unos días tanto y otros tampoco. "Iglesias ofrece...": trending topic; "Sánchez contesta que gracias, pero que no hay atajos...": trending topic. Así que Mariano decidió no ser menos y terminar de redondear, con su golpe de efecto, una "jornada histórica" más en los pocos días que van de año. Menudo ritmo de jornadas históricas llevamos, pardiez!

La decisión de Mariano de no presentarse a la investidura fue un golpe de efecto a la gallega, quizás para complacer a su afición. O para desconcertarla, vaya usted a saber: no me presento, pero de momento, y cuando llegue el momento ya veremos si me presento. Cuando se le preguntó si contemplaba la posibilidad de que fuera otra persona del pp, y no él, quien acabara presentándose, el candidato intermitente pareció salir de su estado de postración y se revolvió: los votos el 20-D se habían conseguido con él como cabeza de lista, luego no era contemplable la posibilidad de ser sustituido. Tendría el alma atormentada, pero se defendía bien. La experiencia acumulada de tantos años le había resultado útil para competir el viernes en audacia con la osadía de Podemos.

Él también sabe sacar conejos de la chistera, jugar al póker... y esperar, sobre todo esperar. Además, está convencido que juega con las cartas marcadas a su favor. Que Merkel, el Ibex-35, Felipe González y Antonio Caño le harán el trabajo sucio hasta que Sánchez o quien haya de sustituirlo caiga rendido a sus pies. Este moribundo ya ha resucitado varias veces. Desde 2004, nadie daba un duro por él. Le pegaron otro revolcón en 2008, pero en 2011 se desquitó y miren ustedes por dónde va ya el hilo de la cometa.

Más vale pues que no nos dejemos engañar por la cara de derrotado que tenía Mariano el viernes. De este desconcertante personaje (tan torpe unas veces, tan flamígero otras) podemos -y debemos- temer siempre lo peor.

J.T.