jueves, 18 de septiembre de 2014

El PSOE apuesta por la telebasura

La irrupción telefónica presuntamente espontánea que Pedro Sánchez protagonizó este miércoles en "Sálvame" ha servido entre otras cosas para proporcionar a este presunto programa televisivo una aureola de reconocimiento que no se merece en absoluto. Yo no pensaba terciar en este asunto, pero tras veinticuatro horas escuchando barbaridades he llegado a la conclusión de que también tengo derecho a expresar las mías.

La célebre, y a mi juicio desafortunada, llamadita no debería apartar el foco de lo sustancial, algo que casi todos los medios han dejado de lado a la hora de hacerse eco de la anécdota. Y lo sustancial es que ese espacio en el que Sánchez se puso a hablar contra los toros para rescatar el voto de su presentador es uno de los estandartes de la telebasura de este país. Telebasura, sí; no programa de entretenimiento como de pronto han empezado a llamar a este vergonzoso patio de vecinos y vecinas donde todo el mundo grita y se insulta a propósito de la nimiedad más anodina protagonizada por gentes cuya vida personal al parecer interesa, inexplicable y lamentablemente, a una numerosa audiencia. 

Dicen que la desesperación es enemiga de la prudencia y Sánchez, la verdad, da la impresión de estar bastante desesperado. Necesita darse a conocer sí o sí y... como si de un Jimmy Jump se tratase, 
parece decidido a aparecer allá donde encuentre un hueco que pueda proporcionarle una mínima notoriedad. Jump, aquel célebre intruso con barretina, ¿recuerdan?, solía escoger escenarios de tronío para sus irrupciones: los premios Goya, la Fórmula Uno, el festival de Eurovisión... pero Sánchez no parece dispuesto a hacerle asquitos a nada: la España de Belén Esteban y de Kiko Rivera está llena de presuntos votantes a los que no dejar escapar y si para eso hay que llamar a "Sálvame", se llama a "Sálvame". La guerra es la guerra.

- Yo te aseguro, Jorge Javier, que no me verás nunca en una corrida de toros. Y eso del toro de la Vega, apenas gobierne acabo con el asunto, te lo prometo.

- Vale, te devuelvo mi voto, Pedro. Pero vigilaré de cerca.

En el mundo del periodismo del corazón, a quien no entra en el juego se le suele dejar en paz. Hay muchos famosos para quienes su intimidad y su vida privada no son negociables y se mantienen de por vida fuera de ese circuito. Otros acceden amablemente de manera ocasional y marcan límites. Luego existe una tercera categoría: la de los que cobran por aparecer y contar sus cosas. Quienes entran en esa dinámica quedan atrapados y acaban siendo pasto de la telebasura más despiadada. Sánchez llamó a Telecinco para contar sus cosas, recuperar el voto de Vázquez y de paso intentar ganar algunos más. Una manera distinta de cobrar, pero un cobro al fin y al cabo.  

Imaginándome estoy el ataque de celos de Toñi Moreno, con su flamante programa en la Uno a la misma hora, suspirando ingenua por una llamada de Sánchez (ella igual ignora que sus jefes la censurarían). O a Juan y Medio con sus abuelitos casaderos en Canal Sur, preguntándose qué tendrá Jorge Javier que no tenga él. 
Como se ponga de moda, vamos a tener a todos los presentadores de la tele intentando buscarle las cosquillas a Pedro Sánchez a ver si acaba picándose, los llama por teléfono, les hace una promesa de esas que antes se hacían en los mítines e incluso en el parlamento, y de paso les sube la audiencia. Porque todos se sentirán con derecho. ¿Acaso ese tipo de llamadas sorpresa van a ser exclusivo patrimonio de Vasile y su berlusconiano equipo?

Para mí que esto de la llamada lo ha copiado Sánchez del papa Francisco, que de vez en cuando telefonea a conventos de monjas como el de Lucena o a curas de pueblo italiano que le quieren regalar su Renault Cuatro Latas. O igual a quien quiere emular es al anterior rey, entusiasta también en sus mejores tiempos de este tipo de "espontaneidades".

Porque esa es otra: ¿fue todo espontáneo o, por el contrario, pudo existir un guión minuciosamente preparado? En televisión, y más en un programa en directo donde los realizadores se ponen de los nervios si todo no está previsto en la escaleta, las casualidades son muy difíciles. Y que el resultado salga tan redondo, más difícil todavía. Para "Sálvame" fue un verdadero pelotazo. Para el PSOE, una apuesta a cara o cruz. Son pocas las apuestas que no contienen un importante componente de cálculo. Ellos sabrán. 

Creo que le estamos haciendo un favor dando por supuesto que aparecer en un programa de telebasura fue producto del azar. Ahora bien, tanto si fue casualidad como si estuvo diseñado al milímetro, imagino que a Sánchez y a su equipo no se les escapa que eligieron para condenar brutalidades el tipo de programa televisivo que más embrutece.

J.T.
 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El periodismo y "la otra cara de la luna"


Queridos becarios recién llegados a esto de la información y a los que de vez en cuando dedico alguna de las entradas en mi blog. Permitidme hoy que vuelva de nuevo a las andadas con otra de mis reflexiones sobre nuestro oficio:

Periodismo es, queridos amigos, buscar "la otra cara de la luna"

Justo lo contrario de lo que hacen los periódicos de este país cuando se muere un banquero o un preboste de grandes almacenes. 

Justo lo contrario de lo que practican aquellos cuya manera de abordar la información los convierte de facto en portavoces de uno u otro partido político.

Justo lo contrario de lo que hacen tantos medios cuya supervivencia depende de las subvenciones de la autonomía, la diputación o el ayuntamiento de turno.

Periodismo es, queridos como decía George Orwell, molestar al poder. Cuando el poder está contento con la actuación del periodista, entonces éste debe hacérselo mirar porque lo que está haciendo no es periodismo: es propaganda.

Periodismo es contar historias, no opinar sobre las historias.

Periodismo es dirigirse a la inteligencia de quien te lee y no insultarla con textos manipulados ni titulares valorativos.

Quien busca "la otra cara de la luna" en periodismo no suele tener una vida cómoda, pero es que informar honestamente suele ser, por lo general, muy incómodo. Si buscáis comodidad, os habéis equivocado de oficio, a menos que queráis pareceros a aquellos que a diario prostituyen su esencia.

El periodismo será eterno porque eterna será la necesidad de contar con quien explique justo lo contrario de lo que suele explicarse. Lo he dicho ya otras muchas veces: la esencia del periodismo es tocar las narices.

Fuera ya los periodistas que escriben al dictado
Fuera ya los periodistas vendidos
Fuera ya los periodistas comisarios políticos
Fuera ya los periodistas con miedo a los comisarios políticos
Fuera ya los trepas, aquellos que utilizan este oficio como palanca de prosperidad 
Fuera ya los periodistas que aceptan prebendas
Fuera ya los periodistas que piensan antes en sus intereses que en los de los lectores

El periodismo en este país necesita un profundo, intenso y rotundo lavado de cara. Desprende un agudo tufo a servilismo, genuflexión y mamoneo. Con la inaceptable excusa de que "de algo hay que vivir", muchas de sus vacas sagradas y menos sagradas llevan décadas vendiéndose al esponsor de turno, al gobierno de turno, al partido político o la institución pública de turno. O lo que es peor, confundiéndose con ellos en próspera simbiosis hasta tal extremo que resulta muy difícil discernir en su trabajo dónde termina la política y dónde empieza la información o viceversa.

¡Basta ya! Si en la política de este país hace falta una revolución, no te digo ya en el periodismo.

Nuestra obligación, amigos periodistas que empezáis en esto, es buscar las miserias y denunciarlas. Enseñar, al desnudo, "la otra cara de la luna". Y momentos como el que estamos viviendo son claramente propicios para ponernos a ello de una puñetera vez.

¿Seremos capaces de aprovechar esta ocasión o nos pasará como a los políticos, que no queremos enterarnos de que el cuento del que hemos vivido casi cuarenta años ya no da más de sí?

J.T.


viernes, 12 de septiembre de 2014

El robo debe continuar

Me van ustedes a tener que perdonar el desahogo, pero llego al fin de semana literalmente hasta las narices de tanto turiferario, tanto pelotas y tanta plañidera impresentable como he tenido que tragarme en los periódicos, las radios y las televisiones tras la muerte de Emilio Botín.
Era claramente previsible, pero la cansina elevación a los altares del fallecido presidente del Banco de Santander ha conseguido superar todas las expectativas. Las portadas de este jueves en, prácticamente, toda la prensa del país, quedarán para la historia del periodismo como una de las mayores vergüenzas del oficio y como el mejor ejemplo para que cualquier profesor de esta materia pueda explicar gráficamente a sus alumnos el clima de desinformación, baboseo y obscenos lametones en el que se movía buena parte del mundo de la información en España durante el año 2014. Para que catedráticos y conferenciantes puedan aclarar con suma facilidad qué es lo que no hay que hacer cuando queremos hacer periodismo.
Si a algún ingenuo le quedaba alguna duda sobre en manos de quién está la propiedad de un sustancioso porcentaje de los medios de este país, no tiene más que buscar las portadas de este jueves 11 de septiembre, donde se daba cuenta de la muerte de Emilio Botín.Tras estudiar y analizar esas primeras páginas, “Público” difundió ese mismo día un informe titulado “Botín o la hagiografía nacional”, un pormenorizado repaso en el que, a medida que avanzas en su lectura, mayor es la vergüenza que sientes ante el sonrojante y granado florilegio de halagos que llegaron a prodigarle a quien, hasta el día anterior, había sido el verdadero “masca” de los medios en España.
“Emperador de la banca”
“Un gran innovador”
“Banquero prudente y empresario audaz”
“Un hombre comprometido”
Estos cuatro titulares y otros muchos igual de vergonzosos aparecieron en el diario “El País” a las pocas horas de la muerte de su egregio benefactor. Pero“El Mundo” no se quedó atrás en tan rastrero pulso y decidió darle voz a un escogido manojo de estómagos agradecidos que, por supuesto, no escatimaron ditirambos:
“Motor de expansión”
“Un empresario irrepetible”
“Figura clave”
“Hombre de visión y gran banquero”
image
De “ABC” y “La Razón”…. ya ni hablamos. Por supuesto, en ninguno de ellos, ni una palabra sobre losvalores Santander, un producto tan canalla como las preferentes y con cuya adquisición se arruinaron miles de ahorradores, la mayoría de ellos jubilados; tampoco una sola insinuación sobre los millones en Suiza… Con la coartada de que ese día no tocaba y que lo importante era el dolor de la familia Botín y la dimensión histórica del personaje, acabaron con las existencias de las fábricas de jabón.
¿Hace falta recordar, como se hacía en el informe de “Público“, que “el banco de Santander es accionista de Vocento -editora de ABC y de los principales medios regionales como El Correo- así como de El País?? ¿Hace falta añadir que la empresa editora de El Mundo -Unidad Editorial, propiedad de los italianos de RCS- está en conversaciones con Vocento en aras a una hipotética integración”? Pues dicho y añadido queda.
Sí, señores. Emilio Botín era el puto amo. Como desde el miércoles por la tarde lo es, su hija Ana Patricia. El robo debe continuar. Los desahucios, por supuesto, también. Y los periódicos, a menos que hagamos algo para evitarlo, seguirán mintiendo, halagando al poderoso -ahora poderosa- y contando, abajo y en página par como mucho, algunos de los numerosos dramas humanos que causa a diario la implacable y depredadora actuación de estos vocacionales del beneficio.

jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Quién llora a Emilio Botín?


El rey de la previsión, el pionero en poner en marcha en la banca técnicas innovadoras para sacarnos mejor los cuartos, el amo entre los amos de este país no parece que tuviera prevista su propia muerte. A juzgar por el desarrollo de los acontecimientos, todo parece indicar que Emilio Botín, dueño de los hilos que hasta ayer movían la actuación de buena parte de nuestros gobernantes, había perdido la perspectiva y olvidado que era mortal. 

Un infarto ha acabado con la vida de la persona que administraba importantes cuotas de poder en varios países europeos y americanos... y también cuentas corrientes en algún que otros paraíso fiscal. A juzgar por el frío comunicado del banco que presidía y por el desconcierto generalizado que parece palparse en aquellos negocios en los que tocaba tantas de sus teclas, el presidente del Santander no tenía previsto, ni por asomos, abandonar tan pronto este mundo. 

Deja Botín, eso sí, una bien nutrida cohorte de agradecidos: esos partidos políticos cuyas deudas fueron una y otra vez condonadas, esos políticos profesionales de las "puertas giratorias" y mimados en tantos consejos de administración donde "don Emilio" tenía influencia, esos medios de comunicación serviles ante sus instrucciones y ciegos ante sus desmanes, esos otros banqueros delincuentes a quienes siempre trató como un padre, ese Corte Inglés a cuyo rescate salió quedándose con su servicio de tarjetas de crédito, esos comprensivos jueces que pasaron por alto tantos de sus pecadillos, ese Alfredo Sáenz para quien consiguió el indulto de zetapé... 

Tanto estómago agradecido hará todo lo posible para que estos días se hable lo menos posible de sus tropelías. Comparada con el predicamento de tanto pelota, la fuerza de las miles de familias que el Banco de Santander ha desahuciado sin piedad alguna en los últimos años es prácticamente nula.

Lloran en la Fórmula Uno y lloran en la troika. Lloran en los paraísos fiscales, lloran los banqueros alemanes y lloran sus múltiples paniaguados, tan acostumbrados durante tantos años a hacerle la pelota sin parar al desaparecido preboste, que ahora habrán de ensayar a fondo durante días hasta conseguir postrarse ante la heredera con la misma destreza, desvergüenza e impudor que durante décadas lo hicieron ante su padre. 

La segunda semana de septiembre ha empezado fina: el martes 9 dimite Ana Botella; el miércoles 10 muere Emilio Botín. La verdad es que estos de Podemos no paran de hacer estragos.

J.T.

domingo, 7 de septiembre de 2014

El mundo en cifras



Hay datos que conviene refrescar de vez en cuando para que no se nos olviden nunca, como que Hitler, Stalin y Mussolini estuvieron nominados para el premio Nobel de la Paz y que Ghandi se murió sin haber obtenido el galardón. Y hay cifras que hablan por sí solas, como algunas de las que aparecen en la revista económica alemana "brand eins", una publicación que he conocido gracias a mi hija mayor, Patricia, que ha aparecido en casa estos días con el ejemplar del pasado mes de agosto.

En la página 8, firmadas por Holger Frölich, aparecen 10 "estadísticas" tan diferentes entre sí como, a mi juicio, elocuentes e ilustrativas. Con la ayuda de mi hija en la traducción, me he permitido ampliarlas con datos de nuestro país. Aquí está el resultado:


1. Lenguas oficiales

Número de Estados miembro de la ONU: 193
Número de lenguas oficiales de la ONU: 6
Número de Estados miembro de la Unión Europea: 28
Número de lenguas oficiales de la Unión Europea: 24

2. Nobel de la Paz

Número de nominaciones al Premio Nobel de la Paz de Adolf Hitler: 1
De Joseph Stalin: 2
De Benito Mussolini: 1
Mahatma Gandhi obtuvo 5 nominaciones, pero nunca consiguió el premio

3. El dinero de la guerra

Gasto militar anual de Estados Unidos: 600 mil millones de dólares
Gasto militar anual de Rusia, China e Irán: 198 mil millones de dólares

4. El "encierro" del fundador de Wikileaks

Superficie de la habitación que Julian Assange ocupa desde 2012 en la embajada de Ecuador en Londres: 20 metros cuadrados
Coste anual de la comida de Julian Assange: 11.276 euros
Coste diario de la vigilancia de Julian Assange por parte de la policía británica: 13.760 euros

5. La inmigración en Europa

Porcentaje de extranjeros en España sobre el total de la población en 2012: 12,1
En 2013: 11,7
En 2014: 10,7
Número de extranjeros sobre el total de la población de Alemania en 2012: 9,1%
En 2013: 9,3
Porcentaje de extranjeros en Luxemburgo en el año 2012: 43,8

6.  Delincuencia

Número de presos en Estados Unidos por cada 100.000 habitantes: 710
En Alemania: 79
En Turquía:179
En España:147

7. Misterios aéreos

Número de aviones con más de 14 pasajeros a bordo desaparecidos desde 1948: 83

8. Finanzas

Número de habitantes en el distrito financiero de Londres (City of London): 7.400
Número de personas que trabajan allí: 360.000

9. La hegemonía de Google

Duración de la caída parcial o total de todos los servicios de Google el 17 de agosto de 2013: 5 minutos


Descenso del tráfico mundial de Internet durante ese espacio de tiempo: 40 por ciento

10. Sin internet no somos nadie

Velocidad media de conexión a Internet en Corea del Sur, en megabits por segundo: 23,6 (primera del ranking mundial)
En Estados Unidos: 10,5
En Alemania: 8,1
En España: 7,2 (puesto número 32 del ranking mundial)

J.T.

domingo, 31 de agosto de 2014

Las vigorosas raíces del melifluo Mariano


Hace siete largos años que el invento no funciona pero no pasa nada: ya están aquí las "raíces vigorosas". El bipartidismo nacido tras la muerte de Franco lleva siete años ya -tras haber negado primero la crisis- dando palos de ciego en busca de soluciones que no llegan porque tanto el PSOE como el PP se han dedicado a engañarnos sin que se les haya caído nunca la cara de vergüenza. Siete años hablando de brotes verdes sin que el común de los mortales los hayamos visto por ningún lado. ¿Algún mea culpa? Ni por asomos. Al contrario, ahora... órdago a la grande: reaparece Mariano después de las vacaciones y anuncia con el mayor de los desahogos que ya no se va a hablar aquí de brotes verdes, sino de... ¡raíces vigorosas! ¡Ea! Ahí queda eso.

Que no ha machacado derechos, se atreve a afirmar el todavía presidente del gobierno, sino que lo suyo ha sido "plantar nuevas cepas". Eso sí, admite que muchas de las decisiones que ha tomado en sus dos años y medio de gobierno han sido porque se encontraba "entre la espada y pared", aunque evita decir quién o quiénes lo pusieron en tal tesitura. Como tampoco habla de las expectativas trituradas a los cientos de miles de jóvenes españoles que se buscan la vida fuera de nuestro país tras haber perdido aquí toda esperanza.

Este sábado escuché hablar de política en la tele a varios representantes de esa generación, veintañeros y treintañeros que quieren buscar soluciones sin tener por qué marcharse de aquí. Ada Colau, Albert Rivera o Alberto Garzón, como en otras ocasiones Pablo Iglesias o Íñigo Errejón, proponen cosas nuevas para la política de nuestro país y dejan en evidencia cuando hablan que el invento ya no funciona, que ha llegado la hora de cambiar de registro.

Todos ellos, cada uno con su estilo y sus ideas, le están poniendo cara a nuestras ganas de que esto cambie de una puñetera vez. Si consiguen llegar al poder desconozco cómo se comportarán, pero son gentes que permiten imaginar el advenimiento de una era política nueva. Una manera de gestionar distinta que, de una vez por todas, le pegue un solemne carpetazo a una etapa cuyos protagonistas andan ya, en cifras escandalosas, pringaos hasta las cejas.

Tal como lo conocemos, el invento no funciona más. Rien ne va plus. La encuesta de Sigma Dos dada a conocer este domingo lo evidencia cuando refleja el incesante aumento de la intención de voto para Podemos, cada vez más cerca del PSOE, a solo un punto ya. Y en el PP, aunque continúan ganando en las encuestas, creo que empiezan a darse cuenta que su estrategia de dividir a la izquierda no sería suficiente. No les permitiría gobernar, salvo que se atrevan a seguir cambiando leyes electorales o les dé por mirar al PSOE como los osos miran a sus víctimas antes de abrazarlos y acabar con ellos.

El modelo vigente los últimos cuarenta años se ha agotado por una manera de hacer política y de gestionar el día a día que ya no cuela. Pero no es que no cuele en España: tampoco carbura en Francia ni en muchos otros países de esta Europa mal cosida y peor cocida.

Los políticos europeos continúan aplicando las mismas plantillas de gestión que hace décadas. Todo suena rancio, añejo... La huida hacia adelante de Hollande en Francia no presagia nada bueno, lo que ocurre en Italia, en Grecia, en Portugal, en Irlanda... está pidiendo a gritos una estética nueva, unos modos distintos, una gestión diferente.

Hacen falta nuevas caras en todas partes. pero además de nuevas caras, nuevos aires. Porque... ¿alguien puede creerse que si Pedro Sánchez llegara al poder haría algo distinto a lo que acaba de hacer Hollande en Francia, es decir, cargarse a sus ministros si critican los planes de austeridad?

Pero tranquilos todos, porque por fin han llegado las "raíces vigorosas".

J.T.

jueves, 28 de agosto de 2014

Adiós a Rouco Varela, el gran crispador


Lo peor que le ha podido pasar a la iglesia española en los últimos veinte años tiene un nombre: Antonio María Rouco Varela, el gran crispador.

Hay muchas maneras de abanderar intolerancias, pero el ahora defenestrado arzobispo de Madrid escogió durante muchos años la peor de las posibles. Rouco Varela se marcha, y lo hace dejando tanto descanso que no hay más remedio que desearle que se lleve con él una paz parecida.

Pero parece complicado, porque quien ahora se resiste como gato panza arriba a marcharse tal y como han dictaminado sus superiores (año y medio han tardado en decidirse a ponerle el cascabel) ha sido durante años en este país el promotor y artífice del aumento de la crispación en los púlpitos, en las hojas parroquiales, en la Cope, en 13tv y en todos aquellos lugares donde le ha sido posible sembrar cizaña y desparramar discordia.

No hace mucho, en la catedral de la Almudena, se permitió incluso profanar la memoria del 11-M removiendo fétidas teorías conspiratorias. Y en el funeral por la muerte de Adolfo Suárez tuvo las santas narices de insinuar la reedición de un enfrentamiento civil entre los españoles. A pesar de ser contrario a las manifestaciones públicas para reclamar derechos laborales y sociales, no dudó sin embargo en ponerse al frente, por ejemplo, de manifestaciones callejeras contra las políticas a favor de la libertad de la mujer en la época de zetapé...

Para acercarnos al perfil del personaje, no hay más que comprobar cómo, ni siquiera con Rajoy, que infestó su gobierno de opusdeístas y meapilas, ha sido capaz de hacer migas. 

Rouco Varela ha vaciado las iglesias de jóvenes y ha conseguido generar el rechazo de buena parte de la sociedad a la institución que tan torticera y sectariamente ha representado.

Como periodista no puedo menos que avergonzarme del papel desempeñado por muchos comunicadores durante años en la Cope y en 13tv al servicio de sus dictámenes, sustanciosas nóminas mediante (dinero, por cierto, procedente del 0,7% de los impuestos de aquellos que marcan la casilla de la iglesia católica).

Rouco Varela es todo lo contrario a lo que quien se tome la molestia de consultar esos evangelios por los que en teoría han de regirse los católicos, encontrará en sus páginas.Siempre fue beligerante, agresivo, retador, bronquista. Lo que se conoce como un tipo que transmite mal rollo. Nunca le importaron los pobres, algo que al menos le une a Mariano y a sus chicos y chicas a pesar de sus muchas discrepancias con un gobierno que siempre le pareció blando y melifluo. Se empeñó en mantener y ejercer un poder que ya no tenía cabida en un estado aconfesional.

Ni para marcharse está teniendo clase Antonio María Rouco Varela.  ¿Cómo me pueden estar haciendo esto a mí?, cuentan que andan gritando por las esquinas desde que el día de Santiago fue citado para acudir en 24 horas a la nunciatura, donde se le anunció sin anestesia que sería relevado en pocas semanas. No lo asimila. Tantos años subido a su pedestal le impiden entender que ya no es nadie y que quien manda sobre él ha decidido que su tiempo se ha acabado. Busca excusas para postergar el desalojo: viaje a Alemania, esperar hasta redondear veinte años en el cargo, que se cumplen en octubre... No hay manera. Los biempensantes lo atribuyen a debilidad humana; los que sostienen tesis menos amables se preguntan qué tendrá que esconder tras dos décadas de gestionar a su antojo una archidiócesis de la envergadura de la madrileña. El caso Pujol anda demasiado cerca en el tiempo.

Demasiado benévolos han sido con él quienes, con Bergoglio al frente, quieren recuperar para la institución que representa una mínima autoridad moral, la que se desprende de actuar acorde con lo que pregonan y con los principios que aseguran les mueven a actuar. Algo que a Rouco Varela nunca le importó demasiado. O al menos no lo demostró.

Lo dicho, egregio defenestrado, tanta paz lleve como descanso deja.

A ver ahora cómo se enrolla el sustituto, que esa es otra. 

J.T.

martes, 26 de agosto de 2014

El PP enfila la "rentrée" con las orejeras puestas


¿Que para cambiar la ley electoral cuentan únicamente con los cautivos y desarmados votos de los diputados peperos?
Les da igual. Necesitan sacarla adelante y la sacarán.

¿Que quienes en el parlamento catalán representan la voluntad de dos tercios de los ciudadanos de Catalunya quieren votar en referéndum el 9 de noviembre?
Les da igual: el gobierno del PP, no. Punto. Un despropósito, pero nadie parece querer bajarse del burro.

¿Que existe un clamor unánime contra Merkel y su intención de continuar apretándonos los tornillos hasta que reventemos?
A Mariano le da igual. Con tal de rematar junto a ella las vacaciones y hacerse unas cuantas fotitos para la posteridad...

¿Que protestan en la calle mientras la pareja del verano se hace un selfie tras otro?
Pues palos a los insurrectos, coño, que para eso está la poli cuando el personal chilla sin haber solicitado el correspondiente permiso. ¿A quién se le ocurre chillar sin permiso?

¿Que de aquí al final de la legislatura se quedan solos aprobando ley tras ley sin apoyo de ningún otro grupo parlamentario?
Les da igual. Tienen mayoría absoluta, así que todos a callar.

Con las orejeras puestas, los PP boys and girls enfilan la rentrée con idéntica actitud a la mantenida hasta que se marcharon de vacaciones: arrogancia, desprecio, cinismo, sordera crónica... y de nuevo a mentir como bellacos cada vez que tengan un micrófono delante. Han pasado a limpio los deberes que la troika y los bancos les pusieron para las vacaciones y, sin rubor alguno Angela, la señorita Rotenmeyer de todo este tinglado, se ha permitido hasta plantarse aquí para revisarlos en persona.

Fieles a su hoja de ruta, a su objetivo de no dejar títere con cabeza mientras les quede un día de legislatura, los chicos y chicas del gobierno PP permanecen ajenos al progresivo aumento de gente cabreada, a la crispación general y a un cierto encanallamiento, sobre todo en Catalunya, de la atmósfera ciudadana. A juzgar por la primera aparición pública de Rajoy tras los días de asueto, abrazando apóstoles y babeando ante la desahogada canciller, esto no pinta nada bien.

¿Qué vais a hacer con el asunto catalán, queridos míos? ¿Hasta cuándo la incertidumbre? ¿Hasta cuándo la cerrazón? ¿Y con la ley electoral? ¿De verdad vais a tener los santos huevos de cambiarla vosotros solos? ¿No os da vergüenza? ¿De verdad no os percatáis del clamor mayoritario que hay en la calle contra una iniciativa de tal calibre? ¿Es posible que, encerrados en vuestra burbuja, quienes os rodean os mantengan tan al margen de la realidad?

A estas alturas de vuestros desmanes, quienes os apoyan son muchos menos de los que os votaron en 2011. Os quedan solo los que salen ganando con vuestra política depredadora, y a los que podéis sumar como mucho aquellos que continúan ciegos o confundidos por la propaganda infinita de vuestros medios cainitas. Con esos mimbres, invocar la mayoría absoluta de hace tres años para continuar haciendo de vuestra capa un sayo resulta inmoral e inasumible, por muy legítimo que sea. 

Estáis gobernando contra la mayoría y lo sabéis.

¿Hasta cuándo se puede mantener una situación así?
¿Hasta cuándo esa desaforada huida hacia adelante?
¿Hasta cuándo el machaque de los más pobres y de tanto desfavorecido?
¿Hasta qué altura tiene que llegar la corrupción, en este vertedero en el que unos y otros habéis convertido el país, para que acabemos todos ahogados en ese detritus?
¿Hasta qué cantidad necesitan robarnos quienes mandan sobre vosotros para darse por satisfechos de una puñetera vez?
¿Hasta cuándo, corruptos (presuntos por imperativo legal) y desaprensivos que nos gobernáis, vais a continuar abusando de nuestra paciencia?

J.T.

jueves, 7 de agosto de 2014

Podemos y el pinchazo de la burbuja política

El estallido de la "burbuja" política, certificada estos días por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha dejado al aire las vergüenzas de los partidos tradicionales. Demasiado tiempo ya oliendo todo a podrido. Hasta que ha reventado con la estruendosa aparición en el escenario de una fuerza política que, con solo siete meses de vida, es ahora la principal causa de insomnio en tantos hogares bipartidistas y/o pactistas de toda la vida. 

Que Podemos sea un partido, una formación, una plataforma, una iniciativa... de momento parece que a la gente eso le da igual... siempre que se le pueda votar. Funciona como un símbolo, como la marca blanca de todos los cabreos, de todas las indignaciones. Había mercado para algo así y daba igual quiénes fueran y cómo se llamaran. Hacía falta algo, alguien, álguienes, que se batieran el cobre haciéndose eco de lo que tanta gente siente, piensa y sufre. Y han aparecido. Lo que las encuestas reflejan es esa alegría, ese júbilo, esa necesidad de que lo que cuentan estos chicos -que otra forma de hacer política es posible- sea verdad.Mucha gente que buscaba una manera práctica y útil de manifestar su descontento ha creído encontrar con ellos algo parecido a su bandera. 

En ocasiones he podido comprobar -viendo la tele con amigos o con familiares, por ejemplo- cómo cuando atacan a Podemos hay quien se siente atacado como si se estuvieran metiendo personalmente con él. Lo interpretan como un ataque a ellos, no a la formación política recién nacida. Algo parecido a cuando en el recreo de nuestros colegios de infancia, el niño malo te quería quitar y destrozar el juguete que con tanta ilusión le habías pedido a los reyes magos. 

Que no se rompa el juguete, parecen pensar, que no me lo destrocen, que esto no sea solo un sueño, que no se desanimen, que no los aburran ni los asusten, que no se vuelvan como los demás, que no se peleen entre ellos, que no nos defrauden...

¿Gobernarán algún día? Siendo lo más importante, parece como si eso ahora diera igual, como si bastara con su existencia, con que el fenómeno haya cristalizado y sea palpable. Esa imagen del primer día en que los cinco diputados electos de Podemos entraron juntos al parlamento europeo tiene una fuerza extraordinaria. Es muy potente. Demasiado potente como para que los partidos de toda la vida se quedaran a verlas venir sin reaccionar. Y reaccionaron 

- Bolivarianos, proetarras, estalinistas, goebellianos, populistas,comunistas,les gritaron y les gritan por activa, pasiva y reflexiva. 

No se han quedado sin adjudicarles ni una sola de las etiquetas de manual.Y la consecuencia, como certifica el CIS, es que la ciudadanía parece que no quiere que insulten a quienes representan sus esperanzas y manifiesta a quien le sondea que sí, que piensa votarlos por muy verdes y poco organizados que todavía estén. Como quien se hace hincha de un equipo de fútbol, mucha gente ha decidido que este es su equipo y quiere que gane. Les da igual si lo consigue de penalty injusto y en el último minuto. Lo que no quieren es que vuelvan a ganar, una vez más, los mismos de siempre. 

La burbuja no ha explotado solo por los resultados electorales del 25-M, sino por el pánico que esa misma noche asaltó a los que no habían visto nunca en peligro sus poltronas, lo que les llevó desde entonces a cometer esos continuados y pertinaces errores que han acabado colocando a Podemos en todos los mapas. 

-¿Pactarían ustedes con el PSOE, les preguntan una y otra vez?

Los periodistas de carril, de ese carril que dura ya casi cuarenta años, tampoco parecen acabar de captar el mensaje: que lo importante es lo que está pasando ya, y no solo lo que puede llegar a pasar; que lo importante es esa secreta alegría de tanto puteado que ha recuperado la sonrisa y que lleva semanas yéndose a la cama soñando con el día que se tomará la revancha en las urnas. Y que en política, dos y dos no siempre suman cuatro. 

Tienen muy poco que perder y todo por ganar. Por muy en mantillas que todavía estén, y lo están, esa es la gran fuerza de Podemos y de movimientos como Guanyem o Municipalia, dispuestos a cambiar las reglas del juego y a modificar tanto los sistemas de funcionamiento como la manera de elegir a sus representantes... y de echarlos. 

En el PP quieren parar esta especie de huracán cambiando la ley electoral para que gobierne la lista más votada. Y no se dan cuenta que hacerlo podría volverse contra sus intereses como un boomerang. Primero porque la lista más votada puede acabar siendo justo la que no desean, en cuyo caso se quedarían colgados de la brocha y sin escalera. Y en segundo lugar, porque si el PP es la lista más votada pero no tiene mayoría absoluta, habrá de vérselas en los plenos con una serie de concejales o diputados cuyo idioma será muy distinto al que hasta ahora están acostumbrados a escuchar. Incluso con mayoría absoluta del PP, la geografía de los plenos será muy distinta una vez que tomen posesión de los escaños los representantes de estas fuerzas emergentes. Como ha ocurrido en Estrasburgo. 

Por muchas trampas, presiones y amenazas de las que echen mano, el PP puede perder en bastantes plazas estas próximas municipales y autonómicas... y lo saben. Es perfectamente factible que muchas mayorías de gobierno sean para Podemos, Guanyem, Ganemos... 

Aunque cambien la ley electoral, puede que el PP pierda más municipios y autonomías de los que ellos mismos se piensan.Que le pregunten si no al PP madrileño, por ejemplo. Que le pregunten a Cristina Cifuentes, quien tras analizar todo tipo de sondeos estos días, anda llorando por las esquinas mientras repite una y otra vez a todo el que quiera escucharla: "Perdemos Madrid, que te lo digo yo. Perdemos Madrid". 

La burbuja se ha pinchado, el tinglado ha explotado y, como decíamos ayer, el CIS lo ha certificado.

J.T.

miércoles, 6 de agosto de 2014

El CIS certifica el estallido de la "burbuja" política

Los datos les explotan en la cara pero ellos siguen a lo suyo. Como si oyeran llover. Se entienden muy poco, más bien nada, pero se parecen mucho.Ya sea en catalán, ya en castellano, el idioma de Mariano Rajoy y Artur Mas en cuanto a su relación con los ciudadanos es el mismo: comparecen en público y lo único que les preocupa es hablar de su libro. A piñón. Como si no pasara nada y todo eso de la corrupción no fuera más que una mosca molesta a la que uno aparta de un manotazo cuando se pone demasiado pesada. Son los máximos responsables de dos formaciones políticas que han partido mucho bacalao en la España de los últimos treinta y bastantes años y que ahora están enfangadas en una ciénaga corrupta tan escandalosa y estridente como difícil de digerir... Pero ellos, a lo suyo.

Las comparecencias de "fin de curso político" de Mas y Rajoy, tras su diálogo de sordos del día 30, han sido tan engoladas y distantes en sus contenidos como patéticas en la búsqueda de una añeja solemnidad que ya nadie valora ni respeta. El día 1 de Agosto Rajoy, y el día 5 Mas, el tono, la puesta en escena y los tics de ambos fueron parecidos: entre nosotros no nos entendemos pero somos los mejores, lo hacemos de puta madre, nos esperan tiempos mejores todavía y hemos llegado hasta donde hemos podido, así que... nos vamos de vacaciones a la playa para celebrarlo. En septiembre, más. ¡Ea! El mundo derrumbándose y ellos vestidos de azul.

Nada les perturba, nada les inquieta, nada les amilana: ¿Consulta el 9-N? El uno que sí, el otro que no pero... ya llegará septiembre para seguir peleándonos ¿Corrupción? ¿qué coño es eso? Nosotros comparecemos para hablar de nuestro libro. Para contar lo bien que les va a ir a los ciudadanos apenas pasen unos meses...Y claro, mientras constatas la enorme dimensión de la cara dura que gastan, al final acabas pensando que tal dislate solo se puede entender si admites que tanto pp como CiU viven en otro mundo, que de tanto andar subidos al carro han acabado perdiendo la perspectiva y no tienen ni puñetera idea de lo que realmente pasa en la calle.

¿Solo pp y CiU? No sé porque Sánchez, el flamante líder del psoe, se ha lucido dibujando líneas rojas en sus primeras entrevistas a los periódicos: que si la soberanía nacional reside en el pueblo español, que si hay que garantizar el principio de igualdad de los españoles vivan donde vivan, reconocer la rica diversidad del país... Se ha herniado anunciando novedades el muchacho. Si es eso lo que vende el partido recién regenerado, menuda ruina tenemos encima.

Parece inútil esperar que cambien. Continúan enrocados en sus viejos planteamientos y en sus lujosas sedes,en sus complicados aparatos burocráticos y sus costosos mecanismos de funcionamiento... Durante lustros, el andamiaje de los partidos creció sin parar. El de todos, sin excepción. Ampliaron gastos, puestos, cometidos, liturgias y parafernalias varias. Una insostenible burbuja, otra más, que al final acabó estallando. Eso es lo que les ha pasado, que les ha estallado la burbuja política entre las manos, que ha saltado por los aires una manera caduca e ineficaz de entender y gestionar la cosa pública.

Durante casi cuarenta años han gobernado, o han ejercido la oposición, por encima de sus posibilidades. Así ha sido en el gobierno del Estado, en las autonomías, las diputaciones, los ayuntamientos... Y para equilibrar cuentas trincaban a mansalva, fueran del color o del partido que fueran. A ver, ¿quién se libra? Alguien tiene que haber, digo yo. Venga, que quien esté libre de culpa levante la mano o tire la primera piedra, lo que prefiera...

Me pregunto qué fueron antes, si incompetentes o ladrones. El caso es que ahora, con el panorama hecho unos auténticos zorros, nos toca a la ciudadanía, como sucede siempre, acudir al rescate. Con nuestra decepción, nuestro hastío, nuestra indignación... y nuestras esperanzas. La más reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) creo que es eso lo que refleja: El 86 por ciento de los ciudadanos españoles no confía en Rajoy; el 82 por ciento cree que la situación económica es mala y el 83 por ciento no cree en los políticos. Los de Podemos, sencillamente, pasaban con el cesto por ahí. Por el sitio justo en el momento exacto. A quienes promueven esta emergente formación tan mimada en las encuestas, ahora solo les falta definir qué quieren ser de mayores.

J.T.