viernes, 15 de abril de 2016

Por qué seis millones seguirán votando al PP

elperiodico del 14 de abril de 2016lavanguardia del 14 abril 16













No caben en las primeras páginas. Rebosa la corrupción hasta el punto que no entra ya en los periódicos. Inmejorable coartada que este jueves 14 de abril salvó a José María Aznar de las portadas de la prensa madrileña, pero no de la catalana. "Aznar, cazado por Hacienda", titulaba El Periódico de Catalunya; "Hacienda multó a Aznar por eludir el pago de impuestos", contaba La Vanguardia a cuatro columnas. Ni rastro de esta noticia en la primera de El País, que prefirió apostar por una foto de Pedro Sánchez en la Feria de Sevilla, en la caseta de la cadena Ser, acariciando al bebé de una Susana Díaz rigurosamente uniformada con vestido de gitana verdiblanco. Tampoco el ABC, ni El Mundo, ni La Razón, se hicieron eco en sus primeras de las trampas a Hacienda de José María Aznar, ocho años presidente del gobierno de este país. Del mutismo de Televisión Española, ya ni hablamos. Pero hay que entenderlos: no les cabe tanta corruptela, tanta picaresca institucionalizada. Y además, tenían que hablar de la victoria del Atlético de Madrid en la Champions, que pasa a semifinales después de propinarle un histórico baño al mismísimo Barça. 

Por mucho que se quiera, es que no queda sitio.elpais 14 de abril 16
Se les amontona tanto la faena, que el periódico que dirige Antonio Caño no encontró hueco este jueves (tampoco lo había encontrado en días anteriores) para hablar del atribulado José Manuel Soria, ministro en funciones de Industria, Energía y Turismo ni de su díscola firma, aficionada ella a pasearse por distintos paraísos fiscales sin que la frágil memoria de su dueño fuera capaz de recordarlo. Este viernes ya sí que aparecía el asunto en la primera de El País. A dos columnas titula: "El Gobierno abandona a Soria tras conocer su sociedad opaca". Una sociedad opaca de la que los lectores del "periódico global", salvo que hubieran recurrido a informarse por otros medios, no tenían la menor idea. Más abajo, en el subtítulo, hacen encaje de bolillos: "La revelación de que fue administrador de una sociedad en un paraíso fiscal -escriben- deja al ministro en una situación política crítica". Y al periódico en una situación ridícula y esperpéntica, porque dotan de importancia el desenlace de un asunto que hasta el día anterior trataron como historia menor, o directamente ni trataron. No les cabía, no les cabe a los abc otra entrega del 14 de abrillarazon. del 14 de abril 16pobres periódicos tanta corrupción en sus páginas. Y mucho menos en la primera. Al alcalde de Granada, José Torres Hurtado, ha faltado tiempo para lincharlo, pero Aznar o Soria son otra cosa. Como Rita Barberá, que ahí continúa ella, aforada  e inasequible al desaliento, enfundada en sus modelitos rojos ya sea en el Senado, en sus ruedas de prensa valencianas o en su comparecencia en Mallorca como testigo del caso Nóosdonde a un cuñado y yerno de rey es posible que acabe cayéndole la del pulpo.  Con tantas historias es difícil saber por dónde va el hilo. Yo, la verdad, hace mucho tiempo que, apenas me despisto un poco, me pierdo.

Pues bien, éramos pocos y parieron los papeles de Panamá. Menuda ristra de pícaros y tramposos, menuda macedonia de frutas. Los hay para todos los gustos, de todos los colores, texturas, rango y condición: Pilar de Borbón, Mario Vargas Llosa, Bertín Osborne, Lionel Messi, Pedro Almodóvar, José Manuel Soria... Aparece todo esto justo cuando hay overbooking ya de casos abiertos en audiencias provinciales y juzgados de instrucción por todo el país. Rebosan, no caben todos. Es la consecuencia de un trabajo intenso en los últimos cuatro años de fiscales, jueces, policía y guardia civil, de tanta casa y tanta sede como hemos visto registrar, de tanto cargo público como hemos visto entrar en coches o furgones policiales, unos a pecho descubierto, otros compungidos y otros intentando ocultar su cara y su vergüenza tras un abrigo o una manta amiga.

La palma en el ranking, por número de empurados, se la lleva el PP. En cantidad y en "calidad". Y aún así, las encuestas continúan reflejando que los populares volverán a ser el partido más votado si se repiten elecciones en próximo 26 de junio. Y que podrían gobernar solo con Ciudadanos ¿Usted lo entiende? Yo no. Pero como la realidad está para entenderla y no para modificarla a nuestro antojo, lo voy a intentar. Permítaseme en primer lugar una conclusión a mi juicio lógica. Si, como nos dice Carlos Enrique Bayo en Público, más de seis millones de personas están dispuestas a votar de nuevo el 26-J al partido más enfangado de corrupción en toda nuestra historia, cabe deducir que tal comportamiento no les resulta reprobable a estos presuntos votantes, ni tampoco parece que les preocupe excesivamente si quienes nos gobiernan continúan robando a manos llenas. 

¿Son tontos? No creo, nuestra literatura nos lo explica muy bien: en El Buscón, el Guzmán de Alfarache, La Celestina, El Lazarillo de Tormes... los clásicos siempre ayudan a que nos comprendamos mejor a nosotros mismos. Y el comportamiento del electorado que se empeña en continuar votando a los ladrones me recuerda aquel famoso episodio del Lazarillo en que el ciego le propina una contundente bofetada a Lázaro cuando descubre que el muy truhán se está comiendo de tres en tres las uvas del racimo que habían acordado compartir "¿Cómo os habéis dado cuenta, pregunta Lázaro, si no podéis ver?" "Muy sencillo, le respondió el amo, porque yo me las estoy comiendo de dos en dos, y tú no has dicho nada".

J.T.

miércoles, 13 de abril de 2016

Torres Hurtado, el campechano


José Torres Hurtado es un auténtico profesional contando chistes. Campechano y simpaticote, ameniza tertulias de bar y reuniones de amigos con un envidiable gracejo natural que, en su caso, convierte en injusto ese tópico tan manido sobre la mala follá granadina.

- Pepe, ponme al día y cuéntame los últimos chistes sobre mí que corren por la calle.

Durante los años en que Torres Hurtado fue delegado del gobierno en Andalucía otro campechano desahogado, de nombre Juan Carlos y con residencia habitual en un palacete de los madrileños montes de El Pardo, ahora rey emérito, aprovechaba sus viajes al Sur para hartarse de reír con Pepe el Tractorista, como llaman desde siempre en su pueblo al que lleva trece años largos al frente de la alcaldía de Granada.

Conocí a Torres Hurtado en aquellos años de leche y miel -gobierno Aznar, España "iba" bien-, en los desayunos con políticos que Carlos del Barco, forzado hace unas semanas a dimitir como adjunto al Defensor del Pueblo Andaluz, organizaba por entonces en la agencia Efe de Sevilla. El entonces delegado del gobierno en Andalucía es bajito, pero nada cohibido: no se cortaba un pelo a la hora de cantarle las cuarenta a compañeros de militancia como Celia Villalobos, con quien siempre se llevó fatal, ni tampoco le faltó habilidad para no molestar demasiado en los círculos de poder de su partido.  

Aunque nunca quitó protagonismo a los mandamases peperos andaluces, estos un buen día lo quitaron de la delegación del gobierno para dársela a Zoido y lo mandaron a Granada para que se estrellara en las elecciones municipales de 2003. Pero nuestro hombre los sorprendió a todos y sacó mayoría absoluta ya en las primeras elecciones a las que se presentó a la alcaldía.

Su estilo desahogado le ha jugado algunas malas pasadas, como cuando el verano pasado soltó aquella lindeza de que "las mujeres, cuanto más desnudas, más elegantes", poco después de conseguir retener el bastón de la alcaldía por cuarta vez, aunque en esta última ocasión necesitó el apoyo de Ciudadanos.

Tras la detención este miércoles por unas horas de José Torres Hurtado y de la concejala responsable de Urbanismo de Granada, registro domiciliario incluido, parece que Ciudadanos se va a pensar lo de continuar dándole su apoyo para que continúe como alcalde. Fueron decenas de agentes de la UDEF, a instancias del Juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad y la Fiscalía de Medio Ambiente, los que se presentaron este miércoles, en una operación coordinada, tanto en el ayuntamiento como en distintas empresas y domicilios particulares. Una operación en la que se quiere aclarar, entre otras cosas, la construcción de una discoteca y una pista de patinaje en una zona verde junto a un gran centro comercial (Serrallo Plaza). Se quiere saber también si se alertó a promotores sobre recalificaciones previstas y si hubo “compensaciones” a cambio.

No estaba tan campechano Torres Hurtado en su comparecencia ante los medios la tarde de este miércoles, pocas horas después de prestar declaración y quedar en libertad con cargos. Más bien solemne y circunspecto:

- Seguiré trabajando por esta ciudad el tiempo que me corresponda, que me dejen o que Dios me dé salud, ha dicho. No sé de qué se me acusa porque hay secreto de sumario. No es agradable estar vistiéndose por la mañana y que toquen a la puerta para registrar tu casa. Parece que había que darle bombo a esto".

Bombo no sabemos, pero de momento su partido lo ha suspendido de militancia. Al "simpaticote" Torres Hurtado le han helado este miércoles la sonrisa y su contrastado sentido del humor. En el pp andaluz se ha abierto la caja de los truenos y más de uno seguro que, tras ver las barbas de su vecino pelar, está poniendo ya las suyas a remojar. 



J.T.

miércoles, 6 de abril de 2016

Golpismo mediático de medio pelo

Hace ya bastante tiempo que paso por los kioskos de prensa tapándome la nariz. Las primeras páginas me producen, literalmente, asco. Unas veces parecen revistas de humor; otras, pasquines propagandísticos  de la peor especie… No hay en ellas ni una puñetera verdad y todo suena a cachondeo. Ni siquiera se les puede llamar periodismo amarillo, porque el periodismo amarillo tradicional tiene a gala serlo y presenta sus productos con mucha más dignidad de la que lo hacen muchos periódicos en España desde la primavera de 2014.

Es todo tan excesivo, tan desmesurado, tan grosero… que imposibilita trabajar una recesión en condiciones. Cada día que transcurre supera al anterior en zafiedad, manipulación y mala leche. Nadie informa ya aquí; en la radio apenas hay ya periodistas, pero abundan los telepredicadores faltones y desvergonzados; y en la tele no hay informativo que se salve. Deberían cambiarles el nombre y llamarles directamente “Opinativos” en lugar de “Informativos” para orientar mejor a los despistados de buena fe, si es que aún queda alguno.

En estos días de cuenta atrás en los que aumenta la histeria, en estas pocas semanas que faltan para el dos de mayo, fecha tope en la que se puede formar gobierno antes que el parlamento vuelva a disolverse; en estos momentos donde los vértigos y los temblores de piernas son más frecuentes cada hora que pasa, los promotores de la Gran Coalición  queman sus últimos cartuchos orientando los cañones contra Podemos, con toda su munición disponible: hay que dinamitar como sea cualquier posibilidad de acuerdo de izquierdas que pudiera atisbarse en el horizonte. Y mira que la cosa está difícil.

El juego sucio de los medios estos días es un episodio más de la grosería que se traen entre manos desde que se percataron que ningunear o despreciar a Podemos no surtía el efecto deseado y decidieron apostar por el ataque directo y sin anestesia. Nunca interesaron tanto los plenos de según qué ayuntamientos como ahora. Nunca hubo tanta presencia de cámaras en los consistorios de Cádiz, Zaragoza o Barcelona. Una ciudadana le monta un pollo a Kichi y a todos les falta tiempo para abrir los informativos con el incidente. No ya Antena3, o tve, no… también Canal Sur, que a Susana y su gente les vienen de fábula estas cosas para endilgar leña al mono…  Nunca fue tan retransmitida una detención como el “prendimiento”ralentizado del jornalero Bódalo hace unos días en Jaén. Carnaza que no se puede desaprovechar, ya que por mucho que buscan no salen de Venezuela, Irán y las encuestas apocalípticas a la hora de intentar el descrédito. Por cierto, sin demasiado éxito hasta ahora. Tan escaso, que las portadas del ABC de los últimos días ya no dan ni asco. Más bien pena y vergüenza ajena.

Ese ministro de justicia vinculando a Eta con Podemos en unas desesperadas declaraciones de pasillo, y esos informativos haciéndose eco de la sandez; esos debates con tertulianos que nunca se preparan sus intervenciones y que, en lo que concierne a Podemos, tocan de oído sin documentarse en absoluto y se quedan tan panchos, conscientes de la impunidad de sus patrañas y satisfechos por cumplir con su papel de acólitos bienmandados de quienes le sueltan la mosca… Esas columnas de opinión escritas con el único objetivo de echar mierda diaria sobre los proyectos de cambio, exista o no base argumental para ello, cogiendo el rábano por las hojas, soltando chorrada tras chorrada…

En roman paladino, lo que hace buena parte de la prensa de este país es golpismo. Golpismo de medio pelo, porque  cuando ves según qué primeras páginas de periódico o escuchas según qué argumentos en las radios y en las teles no puedes evitar la carcajada.  Claro que, mientras te ríes a mandíbula partida, al mismo tiempo haces votos para que la impotencia y el poco éxito de sus ataques no les lleve nunca a intentar helarnos la sonrisa de otra manera.

Me da mucha vergüenza, mucha, buena parte del periodismo que se hace en España en estos momentos. Y mucho asco. Espero que no llegue el día en que acabe dándome miedo.

J.T.





martes, 5 de abril de 2016

La puntita nada más, no, por favor

Podemos creció muy rápido porque era un estado de ánimo que desde el 15M fue siempre a más, a medida que transcurrían las semanas y los meses. Un estado de ánimo que cristalizó en las propuestas de unos osados profesores universitarios que supieron ponerle a la indignación cara, nombre, mensajes claros y digeribles… y dieron en la diana. Estaban en el sitio justo en el momento adecuado, y ya se sabe que más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Como bandera de la indignación colectiva, la propuesta política de Monedero, Iglesias, Urbán y compañía cuajó hasta tal punto que acabaron saltando las alarmas en los despachos de mayor postín y los apoltronados de siempre, abandonando por un tiempo su habitual desidia, se dispusieron a planificar un sólido e inmisericorde contraataque por tierra, mar y aire que dura ya casi dos años.
Si, por lo que proponían y por cómo lo proponían, los promotores de Podemos habían conseguido ser escuchados, respetados y por tanto temidos, los ataques de los que estos comenzaron a ser objeto acabaron añadiendo atractivo y simpatizantes a una oferta que consiguió cinco escaños en Europa a las primeras de cambio, presencia e influencia en muchos ayuntamientos y autonomías y, finalmente, más de cinco millones de votos en las elecciones al congreso de los diputados del pasado 20 de diciembre. Más de cinco millones de votos para una propuesta política cuyo punto de partida fue cuestionar la manera de funcionar del sistema, darle la vuelta como un calcetín y creer firmemente que las cosas se pueden hacer justo al revés de cómo se hacen para que a la mayoría le vaya un poco mejor y a la minoría un poquito menos bien.
“El miedo tenía que cambiar de bando”, ¿recuerdan? Bueno, pues ocurrió. Los resultados demuestran que mucha gente votó sin miedo y que esos millones de votos que respaldaron a Podemos estaban certificando el declive de una infame y rastrera etapa con vocación de perpetuarse per secula seculorum. Desde la misma noche en que se conocieron los resultados del 20D, quienes no votaron a Podemos no han parado de intentar acojonarnos a todos. En nombre de las matemáticas y de la “insuficiencia” de las sumas, llevan más de cien días presionando y amenazando para conseguir la bajada de pantalones de quienes ya no pueden ningunear ni despreciar como les gustaría.
Pero Podemos no nació, al menos eso creo yo, para venderse a las primeras de cambio por un plato de lentejas. Podemos es una sensibilidad y un grito de rebeldía que está muy por encima de cada una de las siglas que conforman el proyecto, que va mucho más allá de las caras visibles y los apellidos de quienes ahora lo capitanean. Igual que una canción va dejando de pertenecer a quien la compone a medida que más gente la canta y la incorpora para siempre a su memoria sentimental, Podemos hace tiempo que dejó de ser el proyecto de unos pocos para convertirse en una obra colectiva. Eso es lo que han descubierto en Prisa, en el ABC, en 13TV, en el Santander, el BBVA, Bruselas, el PP y toda su cohorte de locutores y tertulianos paniaguados. Que los ataques a  personas concretas no van a acabar con el proyecto.
Por eso andan desaforados auspiciando grandes coaliciones o intentando hacer morder el polvo a estos díscolos e imberbes profesores universitarios no dejándoles en paz ni un minuto. Por eso hurgan en sus discrepancias internas sin saber que las discusiones entre ellos existen desde el primer día y eso no tienen por qué ser necesariamente malo. Por eso intentan amilanar a los votantes de Podemos, promoviendo la idea de que es mejor la puntita nada más que marcharse a casa sin mojar. Pues mire usted, pues va a ser que no. Para ese viaje no hacían falta tantas alforjas.
No creo que Podemos acabe bajándose los pantalones, no creo que después de todo el camino recorrido se apueste por un pacto light descafeinado y con sacarina. No se puede ceder ante quienes nunca cedieron, ante quienes llevan cuarenta años haciendo siempre lo que les salió de las narices, llevándoselo calentito y riéndose de nuestra pobreza en nuestra mismísima cara.
Quienes no se quitan las encuestas de la boca, quienes esgrimen ridículas cábalas y solo hablan de resultados electorales, olvidan que la lucha protagonizada por los movimientos sociales en los últimos años en nuestro país es algo demasiado hermoso para dejar el trabajo a medias.
Puede que haya quien esté tentado a vender la primogenitura por un plato de lentejas -la puntita nada más- pero en ese caso venderá solo la suya, no la del estado de ánimo que propició el nacimiento de Podemos, un sentir ciudadano que permanece vivo y vigoroso y que no se conformará con maquillajes ni pactos de medio pelo.
Si no se tuvo miedo para votar, no se puede tener miedo a las consecuencias a las que nos tiene que llevar ese voto. Sería triste que tanto trabajo, tanto esfuerzo y tanta expectativa acabaran derivando en “la puntita nada más”.
J.T.

Pero… ¿alguien puede considerar que la España de los 70 fue “divertida”?


Me escandalizó, y mucho, este titular de una entrevista de Juan Cruz a Alaska en El País del pasado 23 de marzo: "Hicimos divertida la España de los 70 y 80", decía la musa de no se sabe qué, perejil de demasiadas salsas y sospechosa superviviente de todas las coyunturas, cualesquiera fuese su color.

Por eso suscribo punto por punto la reflexión de mi amigo Emilio Silva, uno de los fundadores de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha divulgado por las redes sociales y cuyos argumentos,que reproduzco a continuación, son los siguientes: La España de los 70 y 80 parece que fue divertida para algunos ¿Cómo se atreven?

En la de los 70, con su dictadura que no acababa de morir y su democracia que no acababa de nacer... ¿dónde estaba la diversión? Entre 1976 y 1981 fueron asesinadas por violencia política en España 581 personas y varios miles heridas. Por violencia política de toda condición, no solo el terrorismo de ETA, con grupos de extrema derecha que campaban a sus anchas y una policía con adn franquista que siguió funcionando durante años con los modos y maneras de los tiempos de la dictadura.

La década de los ochenta quedó solemnemente inaugurada con un golpe de Estado y el miedo fue el disfraz del franquismo hasta nuestros días. Vino la reconversión industrial, los franquistas con su cara lavada dispuestos a reivindicar la paternidad de la democracia, las personas que verdaderamente lucharon contra la dictadura muriendo en silencio y sin reconocimiento, los 114.226 desaparecidos del franquismo en las cunetas, el terrorismo, la colza de la que nunca se ha encontrado el agente patógeno en el aceite... y para Alaska era un país divertido.

La llamada "movida" madrileña, los más conocidos de ella, con todo su apoyo mediático, económico y político fue poco más que un disfraz, un máscara bufa para aparentar que en veinticuatro horas pasamos de un país en oscuro blanco y negro a una sociedad con el pelo de colores, y una especie de irreverencia estética que poco tuvo que ver con un cambio en la ética. Y todavía a estas alturas quieren venderla como un producto de la épica posfranquista; como la transición ejemplar, como el consenso en el que todos renunciaron a algo (¿a qué renunciaron los privilegiados franquistas?) o los supuestos sacrificios de Juan Carlos de Borbón por sacar la democracia adelante. ¡Amos, anda!

Los trileros del pasado reciente quieren vivir todavía de su gloria de trapo, de su pelea con papá por llevar el pelo largo o teñírselo, de su falta de ajuste de cuentas y cuentos con la generación que destrozó el proyecto de la Segunda República y convirtió este país en un apartheid para cualquier colectivo que pudiera protagonizar un verdadero cambio social.

Por cierto, también debió ser muy divertido para la familia del dictador Francisco Franco, que desde 1975 hasta 1986 disfrutó de un pasaporte VIP diplomático con el que entraba y salía de España, sin pasar por ningún control, a carcajada limpia".

Como dice Emilio Silva, igual somos un poco raros, pero me da miedo tanta falta de memoria y tanta falta de dignidad.

J.T.

martes, 22 de marzo de 2016

¡Qué aburrimiento de políticos!

Me asquea, y me preocupa, la rebeldía del ministro de los militares, justo el de los militares fíjate tú, negándose a rendir cuentas de su gestión ante el parlamento.

Me aturden las rutinarias comparecencias de una Soraya ridículamente altiva con menos cosas que decir cada día que pasa y que, para lo que dice, más valdría que se mantuviera callada. Si no sabe que está en el limbo, malo; y si lo sabe, peor.

Me avergüenza este Mariano que cada vez que abre la boca sube el pan, esta especie de muerto viviente, zombie total, que insiste en continuar codeándose en Europa con quienes ya no le hacen ni puñetero caso. Como esos prejubilados que se empeñan en continuar asistiendo a los mismos saraos a los que acudían cuando estaban en activo.

Me preocupa también, y mucho, la irresponsabilidad de todos, los de siempre, los nuevos y los mediopensionistas, dejando pasar los días como si dispusieran de todo el tiempo del mundo. Y a lo mejor es verdad que ellos pueden planteárselo así, pero nosotros no. Tenemos prisa. Sí, urgencia porque se dejen ya de mamoneos.

Así que entre el asco, el aturdimiento, la vergüenza y la preocupación, la resultante es... el aburrimiento. Al menos en mi caso. Quizás tendría que ser indignación, pero he llegado a un punto en el que me da pereza ya hasta indignarme.

Comienza el paréntesis semanasantero y, a menos que a alguien le dé por sacarse algún conejo de la chistera (no sería la primera vez que en semana santa suceden acontecimientos históricos), de momento no hay ninguna información jugosa que llevarse a la boca. Ni siquiera los aireados líos internos de Podemos, por mucha bola que se le esté dando al asunto.

Yo lo que quiero, y como yo creo que mucha más gente, es que me hablen pero ya de soluciones, de acuerdos, de pactos, de nuevo gobierno, de nuevas medidas... quiero que se materialice de una vez ese tiempo nuevo por el que apostamos los electores cuando acudimos a las urnas el pasado 20 de diciembre. Pero ni por asomos le veo yo la punta a todo esto.

¿Que es lo que se ve en el panorama? Pues una calma chicha impropia del momento que vivimos, una sospechosa parsimonia, una impertinente pachorra, en el sentido etimológico del término imperttinente, es decir, nada pertinente. Paréntesis de semana santa. Pues miren ustedes, va a ser que no. No tienen ustedes derecho a vacaciones porque llevan trincando ya tres meses sin haberse ganado el pedazo de salario que se les paga. ¿A qué puñetas están ustedes esperando para ponerle solución a esto?

Lo dejan todo para "después de vacaciones" con un desahogo y una despreocupación, con una irresponsabilidad que, como decía más arriba, si yo no estuviera estos días colonizado por la pereza, igual hasta me indignaba. Cada vez parece más claro que vamos de cabeza a elecciones el 26 de junio. Lo que significa que, hasta después del verano -¡después del verano!- aquí nadie va a tomar una decisión que nos permita concluir que las cosas se mueven y van a empezar a cambiar.

Día que pasa, día que continúan en vigor docenas de leyes y decretos que hay que derogar cuanto antes, porque su aplicación le hace pupa a mucha gente. Les hace pupa cada día, cada hora, cada minuto... y ellos de paréntesis semanasantero. ¿no es para darles hasta en el carnet de identidad? ¿Veremos llegar algún día esos cambios con los que soñábamos y habíamos creído que llegarían a producirse? ¿O serán tan ceporros de dejarnos en la estacada? ¡Qué aburrimiento! Me da todo tanta pereza que estoy por echarme a dormir un ratito. O unos mesecitos.

J.T.



lunes, 14 de marzo de 2016

Ochenta y cinco días sin vender una escoba

Tal como está el patio, yo creo que lo mejor es escaparse unos días, o unos meses, y largarse bien lejos a tomar el aire. Con viento fresco. Esto está muy aburrido, muy repetitivo, el manido día de la marmota una y otra vez... Ochenta y cinco días ya desde aquel domingo de diciembre en que fuimos a votar y aquí no pasa nada. Ochenta y cinco días de gobierno en funciones, ochenta y cinco días de continuos mareos de perdiz, ochenta y cinco días vacilándonos. Como reza aquel célebre dicho, "ni se muere, ni cenamos", nadie come ni deja comer, cual perros de un hortelano fatuo, promiscuo y reticente a los compromisos.

Las radios no saben a quién entrevistar y a los invitados de turno solo les sacan lugares comunes y banalidades: todo el mundo despejando balones y hablando mucho pero sin decir nunca nada sustancioso ni proporcionar un maldito titular que llevarse a la boca. Las teles fracasan en sus intentos de intoxicación y se inventan titulares porque no tienen ni con qué manipular. Y los periódicos difunden informes vacíos e insulsos intentando en vano rellenar unas secciones de política que cada día ocupan menos páginas en el planillo.

Las encuestas son ya un verdadero coñazo y los artículos de opinión, puras pajas mentales y patéticas especulaciones que evidencian la escasez de chicha en estos tensos días de sequía. ¿Será la calma que precede a la tempestad? No caerá esa breva, me parece.

Tenemos un gobierno que se ha declarado en rebeldía y se niega a rendir cuentas de su actuación ante el parlamento. Y quienes no estén de acuerdo, que recurran, el caso es estirar el chicle, para desesperación de quienes exigimos, en nombre de nuestro voto, actuaciones concretas ya. La otra pata del bipartidismo ahí está, con sus patéticos palos de ciego a diestra y siniestra... Y las dos formaciones recién llegadas no consiguen sacudirse ese embarazoso tufillo de nuevos en esta plaza, de patosos novatos, por mucho estiren el cuello y jueguen a hacerse los gallitos en el patio del recreo.

Y así, el uno por el otro, van transcurriendo en balde los días sin que nadie parezca recordar que están donde están porque prometieron contribuir a que este país se gobernara de otra manera, que la gente puteada iba a dejar de estarlo y que esos desaprensivos culpables de la situación de la desigualdad y la injusticia que sufrimos iban a a recibir su merecido desde el minuto uno ¡y un mojón!

Se acaba el invierno (era otoño cuando votamos), llega la primavera, pasará la semana santa , se acabará el siempre estimulante mes de abril... y esto continuará siendo un vergonzoso cachondeo. Nadie dice nada, nadie cuenta nada sobre esta triste y deslavazada película de intriga que vivimos. ¿Elecciones el 26J? ¿Acuerdos a la catalana, en el último minuto? ¿Cuántas margaritas tendrán aún que deshojar para llegar a la conclusión de que ahí no parece existir amor alguno, por muchos besos y tiradas de tejos que "miembros y miembras" del parlamento protagonicen dentro o fuera del hemiciclo?

Vergüenza me dan las cábalas que leo cada día. Infumables caldos de cerebro que evidencian la desorientación de los plumillas. Entre los que me encuentro: por eso, como decía al principio, igual lo mejor es escaparse unos días, unos meses, a buscar aire fresco en otra parte.O a evitar, por lo menos, que continúen contaminándote.

J.T.









viernes, 11 de marzo de 2016

Ciudadanos, el ingrediente de todas las salsas

Al paso que van, a Ciudadanos acabará ocurriéndole en Andalucía como al PA y a IU. Estas dos formaciones gobernaron en su día en coalición con los socialistas y ambas acabaron mordiendo el polvo. Ni Partido Andalucista ni Izquierda Unida sacaron demasiado provecho (político) de su paso por el gobierno andaluz. Sus votantes terminaron cabreados porque aquellos en quienes habían depositado su confianza acabaron dejándose fagocitar, y su gestión no revirtió jamás en un aumento de las expectativas electorales.

No solo no supieron conservar su "cuota de mercado", sino que cuando se sentaron en el gobierno andaluz siempre tuvieron "carteras-marías" por mucha vicepresidencia de la que en su momento pudiera presumir Diego Valderas. Como en aquella parábola bíblica, en lugar de invertir bien los escasos denarios de los que disponían, prefirieron ponerlos a buen recaudo por miedo a perderlos.

Ni supieron poner en valor su posición -que en ocasiones fue determinante- ni tampoco hacerla rentable en posteriores convocatorias electorales. El PA acabó desintegrado, aunque todavía conserva 316 concejales, y firmó su acta de defunción en septiembre del año pasado en Torremolinos; y en cuanto a IU, ahí andan digiriendo su situación tras obtener en marzo de 2015 el peor resultado de su historia en las elecciones autonómicas, menos de un siete por ciento de los votos, con lo que redujeron a cinco los doce escaños que habían conseguido tres años antes.

Ahora es el turno de Ciudadanos, ese ingrediente de color naranja que se ha propuesto valer para todas las salsas: lo mismo apoya a Cifuentes en Madrid y a Susana en Sevilla que firma un "pactus interruptus" de incierto futuro con Pedro Sánchez. PA e IU, cuando gobernaron con el Psoe en Andalucía, funcionaron como tontos útiles de los socialistas para hacer de cortafuegos frente a un PP que no ha conseguido nunca comerse un rosco en los treinta y muchos años que van ya de autonomía.

En resumen, que quienes gobernaron alguna vez en coalición con el Psoe, lo que consiguieron fue reforzar el predicamento del partido hegemónico y perpetuar su poder omnímodo. ¿Qué pasará con Ciudadanos? Ellos no gobiernan con el Psoe, pero sus nueve escaños sirvieron para investir a Susana y propiciar que los socialistas continúen al frente del chiringuito sin que ninguna alfombra sospechosa haya corrido el riesgo de ser levantada.

De las pocas cosas que conocemos sobre los miembros de Ciudadanos destaca, sobre todo, la versatilidad de sus convicciones: Juan Marín, su portavoz, sabemos que en 1983 ocupó en Sanlúcar de Barrameda un puesto en la lista de las municipales de Alianza Popular (el partido de Fraga Iribarne). Que en el 2000 trabajó en el gabinete de comunicación municipal del PA y que, ya en 2007, fundó el CIS (Ciudadanos Independientes de Sanlúcar), partido con el que llegó al gobierno municipal tras pactar con el PSOE... hasta 2014.

Julio Jesús Díaz Robledo (secretario segundo del Parlamento andaluz por Ciudadanos) fue concejal del PSOE en La Palma del Condado (Huelva) hasta finales de 2013; Marta Bosquet procede del GIAL (Grupo Independiente por Almería), un partido que estuvo siempre tonteando con el PP... Todos ellos, como Girauta y Rivera, que también fueron del PP y ahora encabezan los 40 representantes que Ciudadanos tiene el Congreso de los Diputados, son la derecha más directa, la que menos disimula, aquella en la que sus miembros menos engañan porque donde esté lo políticamente correcto, donde esté el poder, donde esté el dinero... allí estarán siempre ellos. Ganando cuotas de influencia a la chita callando y jugando a ser los buenos de la película, cuele o no cuele.

El pasado 24 de febrero, en el Parlamento regional, parecía que iban a votar a favor de una proposición de ley de Podemos para regular la atención temprana en Andalucía. Todos los partidos estaban de acuerdo menos el Psoe pero en último minuto, voilà!, Bosquet se fue a ver a Susana, se pusieron de acuerdo, Ciudadanos acabó votando con el Psoe y dejaron tirada la propuesta y... a muchas familias andaluzas cuyos hijos padecen trastornos en su desarrollo.

Funcionando como una apisonadora, el Psoe continúa garantizándose una hegemonía indefinida en Andalucía que Ciudadanos no solo no pone en peligro, sino que, como ocurrió con sus antecesores, PA e IU, les acabará pasando factura. Más pronto que tarde, acabarán saliendo escaldados de tanto tonteo con la "familia" socialista.

J.T.

jueves, 10 de marzo de 2016

Ada Colau y los militares



"...espero encontrar la manera de no mandar a la mierda a la Colau. ¿gobernar epatando todo el rato?"

Quien me manda este guasap, una amiga de toda la vida, votante de Izquierda Unida, de sólida formación y agudo sentido crítico, lo hace porque sabe que a mí me parece bien lo que la alcaldesa de Barcelona le comentó este miércoles a dos altos mandos militares tras los saludos protocolarios en el "Saló de l'Ensenyament":

- No me gusta que estén en este Salón. Estamos por separar espacios -le dijo Ada Colau al coronel responsable del stand del ejército en la Feria. Varios días antes, en un pleno municipal se había tomado la decisión de separar Ejército y espacio educativo y procurar que el año que viene la Muestra no albergue un stand militar.

Mi amiga la del guasap se encuentra entre los pocos profesionales de la enseñanza que conozco que aman su profesión y la entienden como el privilegio de poder ayudar a los alumnos a abrir sus mentes y descubrir "la otra cara de la luna". Por eso su mensaje -"espero encontrar la manera de no mandar a la mierda a la Colau"- me ha dejado más descolocado todavía. Tanto el mensaje como la percepción de mi amiga de que la alcaldesa catalana se dedique, según ella, a "epatar todo el rato". A ello hay que sumarle la retahíla de moda estos días: la "agresividad" de los de Podemos, los líos internos, la falta de voluntad de pactar...

En resumen, que mi querida amiga le está comprando el mensaje completito a los golpistas fácticos, con el diario El País como mascarón de proa. Toda esa factoría orgánica, católica y mediática empeñada en hacernos creer que viene el lobo con la llegada de los perroflautas a las instituciones. Dado el miedo que tienen a que puedan llegar a levantarse las alfombras, no tienen otra opción que predicar el apocalipsis e intentar meternos a todos el miedo en el cuerpo.

A fe que la "artillería de largo alcance y última generación" que, según el colega Antonio Avendaño, despliegan los adversarios de Podemos, parece estar haciendo efecto en muchas de las personas que me rodean habitualmente. Amigas y amigos con quienes, hasta hace un mes, compartíamos indignación e inquietudes tan ricamente, últimamente me retan crispados -como si yo fuera el representante de los podemitas en la tierra- porque si hay nuevas elecciones, la culpa será de esos novatos jactanciosos y prepotentes. Las mentiras de los medios, en modo lluvia fina, dejan poso, parecen cumplir sus objetivos.

Las mentiras de los medios, como dice Juan Carlos Monedero significan, por ejemplo, "que no las tienen todas consigo para justificar la Gran Coalición". No les salen las cuentas  y por eso la guerra es abierta y cruenta. Sin cuartel. La propaganda del miedo parece eficaz. Y claro, ven y oyen a Ada Colau hablarle de tú a los militares y se acojonan, como si estuviéramos en el túnel del tiempo. Cuando lo cierto es que actuaciones así refuerzan la esperanza de quienes apostaron en su día por la alcaldesa y su proyecto, convencidos de que el cambio era posible.

A quienes decían querer el cambio, pero solo de boquilla, les están empezando a temblar las piernas cuando constatan que estos "insensatos", estos alcaldes del cambio, estos grupos parlamentarios de Podemos en las autonomías y en el congreso están haciendo y diciendo lo que prometieron que iban a hacer y decir. Decían querer cambio, pero cuando lo ven llegar se acojonan, sobre todo si quien está por medio es el ejército. ,

Siempre creí que nuestras luchas de tantos años eran para que alguna vez pasara lo que está pasando. ¿O jugábamos a desearlo, pero sin contar con que alguna vez podía llegar a pasar?

Y ahora que empiezan tímidamente a pasar cosas -pocas aún, muy pocas-, hay quienes van y se acojonan a las primeras de cambio. No entiendo a mi amiga la del guasap, no entiendo a muchos de mis amigos que me ponen verde cuando insisto en que hay que dejar de tener los miedos de siempre. Quiero que seamos capaces de atrevernos, quiero que esto cambie. Y eso pasa por dejar de lado, como ya decía en mi post del otro día, tanto puñetero tabú. A los militares todo el respeto, claro que sí. Pero diciéndoles las cosas claras y a la cara. Como acaba de hacer Ada Colau.

J.T.

P.D. Ada Colau lo explica así en su cuenta de facebook:

"Ayer se levantó una tormenta mediática entorno a una falsa polémica alimentada por algunos medios de comunicación a la que irresponsablemente se han sumado destacados cargos del PP, C's y PSOE. En el curso de una visita oficial al Salón de la Enseñanza, que ayer abría sus puertas, dos militares vinieron a saludarme y mantuvimos una breve conversación que recogieron las cámaras. Rápidamente empezó a circular por las redes un relato distorsionado de lo que había ocurrido. 
Quiero desmentir que yo me acercara a su estand para decirles nada, ni que el encuentro fuera en ningún momento un “desplante” o una “falta de respeto”. Como puede verse en el video, y como ha corroborado hoy el Coronel con quien tuve un informal intercambio de palabras, fue un encuentro cordial en el que me limité, como alcaldesa, a poner en su conocimiento una decisión tomada por 2/3 del Pleno Municipal. 
Con la declaración institucional aprobada el 26 de febrero, el Ayuntamiento hacía llegar a la Generalitat la demanda de que el Salón de la Enseñanza fuera un espacio libre de la presencia de armas y por tanto se pedía que el Ejército no tuviera presencia en lo que entendemos que debe ser un espacio de ámbito educativo. 
Es una declaración que nada tiene que ver con el respeto a la labor de las Fuerzas Armadas, sino con la convicción de que hay que separar espacios. Es preocupante el uso malicioso y partidista que se ha hecho de una anécdota, creando un conflicto donde no lo hay. No puedo evitar pensar que hay quienes intentan levantar cortinas de humo para que no se hable de los problemas reales, como los casos de corrupción que afloran cada semana".

sábado, 5 de marzo de 2016

Sobre la "cal viva" y otros tabúes a dinamitar

Cada vez que se transgrede un tabú, alguien acaba siempre, al menos en un primer momento, rasgándose las vestiduras. A comienzos de 2012 era impensable entrar a saco en los asuntos de la Casa Real y miren por dónde va la linde cuatro años después: abdicación, aireo de los asuntos sentimentales del rey emérito, comentarios frívolos y desinhibidos sobre la vida y milagros de la familia Borbón... y su hija menor prestando declaración en un juicio por firmarle papeles a su marido sin leerlos. En nuestra querida España somos muy dados a cogérnosla con papel de fumar hasta que se abre la veda. El otro día, en el congreso de los diputados, parecía como si se estuvieran derrumbando los cimientos del edificio cuando Pablo Iglesias mencionó por segunda vez, ya en el turno de réplica, la "cal viva". Antes lo había hecho durante el discurso en la tribuna, pero debió pasar desapercibido.

La segunda, por lo visto fue más hiriente, porque se relacionó directamente la cal viva con Felipe González. Y se armó el escándalo, ¿pero cómo se atreve este niñato a pronunciar el nombre de Felipe en vano? No acaban de creerse los encorbatados de siempre que estos nuevos y jóvenes diputados, que han llegado a sus escaños prometiendo hacer y decir cosas distintas a las que hasta ahora se veían y oían en las instituciones, vayan los tíos y encima cumplan su promesa. Pero si ya han conseguido lo que querían, si ya los han votado y tienen cuatro años de sopa boba asegurados, ¿no les parece suficiente? ¿qué más quieren los muy capullos?

Pues miren ustedes, parece que al menos de momento no van a hacer lo mismo que hasta ahora venía siendo costumbre. Teresa Rodríguez lleva varios meses ya en Andalucía diciendo en el parlamento autonómico cosas que jamás se escucharon allí y, en consecuencia, sacando de sus casillas a Susana Díaz, poco acostumbrada a medirse con gente decente. Igual le ocurre a Pablo Echenique en Aragón, y ahora le ha tocado a Pablo Iglesias el turno de romper tabúes: Puig Antich, los asesinatos de Vitoria, la cal viva...

Ya era hora que alguien hablara de estas cosas en sede parlamentaria, ¿no? Ya era hora que los quince o veinte millones de españoles que no habían oído nunca hablar del caso de la "cal viva" se pregunten a qué se refería el líder de Podemos cuando utilizó esa expresión. Ya es hora que, quienes no lo sabían, conozcan que en octubre de 1983, dos jóvenes vascos apellidados Lasa y Zabala desaparecieron y, por una inmensa casualidad, sus restos fueron encontrados tiempo después enterrados en cal viva en una fosa de la provincia de Alicante. Aquello acabaría en condenas para algunas personalidades que, durante los años de gobierno socialista, fueron mandos políticos y policiales.

¡Escándalo!, gritan tertulianos otrora repartidores de carnés de progre (a los fachas ni los escucho, aunque igual ya no hay tanta diferencia) ¿cómo se atreve este perroflauta a hablar de cal viva a estas alturas? ¿a quién le interesa eso ya? ¿para qué remover la mierda? ¡Qué rabia y qué odio, no lo entiendo! exclama el interpelado Felipe González, otrora experto en zaherir a diestro y siniestro, pero muy poco acostumbrado a que alguien se atreva a hacerle probar su propia medicina y le saque desagradables recuerdos del armario. ¡Hasta Errejón puso cara de asombro cuando escuchó a Pablo decir lo de la cal viva! -se empeñan en remarcar en todas las tertulias del dial. Y yo miro cien veces el video de ese momento y no veo la cara rara de Errejón por ningún lado. Sencillamente es su cara. Pero tú pusiste cara rara, le insisten en la Ser a Íñigo. De nada sirve que el interpelado recuerde que la frase estaba en el discurso. De lo que se trata, para tanto egregio tertuliano pasado de rosca, es de que la verdad no acabe jodiéndoles sus argumentos cuando creen haber encontrado una buena llaga en la que meter el dedo.

Es muy de agradecer que, por fin, hayan aparecido personas como Teresa Rodríguez, Echenique o Iglesias dispuestas a quemarse por mantener su coherencia tras llegar a las instituciones. Que recuerden por qué y para qué fueron votados y que actúen en consecuencia.

Lo más saludable que nos ha pasado desde el 20D, a pesar del tiempo que sin duda estamos perdiendo, es poder estar oyendo y viendo cosas distintas en el Parlamento. Ya no están al otro lado de la valla. Están dentro. Llegaron para darle un vuelco a esto con los votos de quienes quieren que las cosas cambien en serio. Si se dedicaran, como ha hecho el bipartidismo desde hace cuarenta años, a "prometer hasta meter, y una vez metido nada de lo prometido" estarían muertos al día siguiente.

Las cosas han cambiado para disfrute de Labordeta, allá donde esté, y de tantos otros representantes de partidos minoritarios que durante cuarenta años fueron ninguneados, burlados, insultados y desconsiderados por la apisonadora inmisericorde de los dos partidos hegemónicos. ¡Qué bien que se vayan dinamitando tabúes: la corona, crímenes de Estado como los asesinatos de Vitoria en 1976, la ejecución de Puig Antich, la cal viva, las cloacas del CNI.... Queda la Iglesia. A ver.

J.T.