martes, 8 de noviembre de 2016

Contradicciones de un periodista en Leipzig

¿Merece la pena que un periodista, cuando está de vacaciones y tropieza con una buena historia que contar, haga un paréntesis en sus planes de viaje y se dedique a mandar crónicas de lo que está viviendo? Diez o quince años atrás, la respuesta hubiera sido sí, sin ninguna duda. Hoy día, en cambio, eso ya tiene poco sentido. Me explico:

Hace unos días estaba yo de visita cultural en Leipzig, Sajonia, y mi estancia allí coincidió con el inquietante episodio protagonizado en aquella zona por un sirio de 22 años llamado Jaber al-Bakr quien, vigilado como sospechoso y perseguido por la policía alemana, consiguió burlar el cerco al que estaba sometido y escapó de su apartamento dejando casi ultimado un artefacto explosivo tan peligroso que los artificieros, tras evacuar todas las casas vecinas, decidieron detonar sin moverlo siquiera del lugar donde lo encontraron. 

Dos días después el fugitivo fue detenido en Leipzig, muy cerca de donde yo me alojaba. Me había fijado para esos mismos días un ambicioso programa de visitas culturales y lo estaba cumpliendo minuciosamente: la casa donde murió Mendelssohn, el museo de J.S. Bach, el piso donde vivió Schumann recién casado, el lugar donde nació Wagner y pasaba las vacaciones Grieg... Lo tenía previsto y así lo hice: seguí con mi plan tal y como lo había diseñado mientras que, a medida que transcurrían las horas, se iban conociendo más detalles a propósito de la detención del presunto terrorista.

Se supo que Jaber al-Bakr, desde un rincón de la Hauptbahnhof (Estación Central) de Leipzig, había conseguido entrar en contacto por el móvil con un chat de refugiados sirios. Que había pedido ayuda haciéndose pasar por uno de ellos, como si estuviera recién llegado a Alemania, y que tres compatriotas fueron a buscarlo a la estación, se lo llevaron a casa, le dieron de cenar y habilitaron un espacio para que pudiera dormir. 

Al poco rato uno de los anfitriones vio en facebook la foto de su invitado, identificado como el presunto terrorista que toda la policía alemana estaba buscando ¿Es él, verdad? le preguntó a sus compañeros. Indagaron un poco más en internet y, cuando estuvieron seguros, decidieron actuar. Lo más parecido a una cuerda que tenían en casa eran los cables alargadores para enchufar el ordenador y los portátiles. Así que con esa improvisada herramienta consiguieron inmovilizar al inquietante huésped atándolo bien fuerte de pies y manos mientras dormía. Se distribuyeron el trabajo: dos se quedarían vigilándolo y el tercero acudiría a la policía, que inmediatamente se presentó en casa y detuvo al sospechoso.

¿Tendría yo que haber estado contando todo esto? Tenía la información y todos los medios a mi alcance para ampliarla, y además estaba justo en el sitio, pero no lo hice. Continué con mis visitas: el monumento que conmemora la derrota de Napoleón en Leipzig en 1813, la iglesia donde comenzaron las manifestaciones pacíficas en 1989 y que en pocos meses desembocó en la caída del Muro de Berlín...

Cuando iba camino del auditorio Gewandhaus para asistir a un concierto, me enteré que el sirio Jaber al-Bakr, cuyo objetivo último según la policía era haber cometido un atentado masivo e indiscriminado en uno de los aeropuertos de Berlín, acababa de aparecer ahorcado en su celda. Diez o quince años antes, yo habría mandado el concierto a hacer puñetas, me hubiera puesto a indagar y a escribir una crónica contando esta historia, y habría buscado quien me la publicara, pero esta vez no lo hice. Hace tres lustros, lo que me hubieren pagado por mi trabajo me habría permitido amortizar una buena parte de los gastos de mi viaje, pero a día de hoy eso es sencillamente impensable. Si llamas para ofrecer crónicas in situ con historias como la que acabo de contar y tienes la suerte que interesen a algún medio, las cantidades que te pagan en el mejor de los casos son una verdadera miseria aunque tengas una exclusiva mundial. Y eso cuando te pagan. Igual algún día la cosa mejora pero, en estos momentos, así es como estamos en el mundo del periodismo.

Así que decidí continuar con mis planes. Preciosa Leipzig. Si podéis, no dejéis de visitarla alguna vez en vuestra vida, sobre todo si os gusta la música clásica.

J.T.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Y ahora, a por Ramón Espinar


El ataque a Ramón Espinar es solo un apunte más en un ya largo y cansino suma y sigue. Fusilan mal pero disparar, disparan. Fusilaron mal a Juan Carlos Monedero quien, a medida que va pasando el tiempo, incrementa su autoridad moral hasta el punto que lo que dice y escribe es tomado siempre, tanto por amigos como por enemigos, con interés y respeto. Un referente. A Errejón no llegaron a fusilarlo, pero lo de la presunta irregularidad de la beca en la universidad de Málaga puso cachondos a los socialistas andaluces con Susana Díaz a la cabeza durante meses. Luego todo quedó en agua de borrajas pero enredar, enredaron. Mucho. Ahora le ha tocado a Espinar. Suma y sigue.

Intentaron también, con un fantasmal y vergonzoso informe policial llamado PISA, acabar con Pablo Iglesias, y como los promotores de la iniciativa fueron desautorizados hasta siete veces por los tribunales la nueva estrategia parece que es, si concedemos credibilidad a las palabras del veterano conspirador Luis María Anson, poner el CNI a currar a ver cómo pillan en un renuncio al incómodo líder de Podemos, control de su vida privada incluido. La Stassi resucitada.

Han ido también a por Rita Maestre por aquella célebre protesta universitaria en la capilla de la Complutense, y a por Guillermo Zapata por controvertidos tuits escritos en la red cuatro años antes de ser concejal. Y a por la jueza Rosell, y a por Echenique... El asunto es enredar, crear confusión, obligarles a explicarse y que sus comparecencias en las ruedas de prensa y en los juzgados sea lo que finalmente permanezca en la memoria de la gente. Que quede la foto, aunque luego todo acabe en agua de borrajas. Da igual que sea mentira, pero que se expliquen. A Carmena llegaron a cuestionarle hasta su modesta manera de veranear. Busquemos, busquemos, que algo encontraremos. Y ahí están a piñón para ver cómo desprestigian, cómo desactivan o cómo paran a las caras visibles de un movimiento imparable.

Con ataques como el de este miércoles a Ramón Espinar se equivocan. Se equivocan porque aquellos a quienes quieren hundir  son tan solo representantes de lo que significa un poderoso movimiento de indignación y protesta incubado durante años, que explotó el 15M, y que cada día que pasa va a más, en la medida en que mayores son los abusos, las injusticias  y la pérdida de calidad de vida que sufre el ciudadano medio. Por mucho que se intente hundir a todo aquel que ose asomar la cabeza.

Ahora le ha tocado a por Ramón Espinar, cuyo presunto "pecado" es haber aceptado ahorros familiares para meterse en un piso de una habitación en un barrio de Alcobendas, a veinte kilómetros de Madrid; esperar a que lo construyeran y comprobar cuando se lo dieron que no ganaba lo suficiente para pagar la cuota mensual de la hipoteca. Así que se lo quitó de encima, devolvió a su familia lo que le habían prestado y al menos no perdió dinero, que también podía haberle ocurrido. Los diecinueve mil euros euros a su favor parecen ser ahora el quid de la cuestión. Pongámosles nerviosos. Obliguémosles a comparecer y a ver si con un poco de suerte meten la pata y dicen inconveniencias a las que sacar punta. Así, si no los pillamos por aquello de lo que les acusamos, les pillaremos en algún renuncio cuando les nervios acaben jugándoles una mala pasada. Presionémosles hasta que exploten.

Llevan dos años largos buscando hasta debajo de las piedras y continuarán haciéndolo con quien despunte lo más mínimo. Como lo único que parecen sacar en claro hasta ahora es que se trata de gente normal, ni más santos ni más malvados que el común de los mortales, quizá sea de ahí de donde procedan las ganas que les tienen quienes están de corrupción hasta arriba. Como saben que ni en broma superarían la prueba del algodón, le pasan la bayeta a sus adversarios y, cuando creen haber encontrado una miserable mota de polvo, ponen el altavoz y el ventilador a máxima velocidad a ver si acaba cayendo la breva. Así, mientras desvían el foco y obligan a los atacados a dar explicaciones, ellos pueden continuar con lo suyo.

Este miércoles le ha tocado a Ramón Espinar. ¿Quién será el siguiente?

J.T.

domingo, 30 de octubre de 2016

¿Echará el PSOE a Zaida Cantera y Margarita Robles?

Me pongo en la piel -salvando todas las distancias, claro está-, de Zaida Cantera o de Margarita Robles, y me las imagino preguntándose a sí mismas qué necesidad tenían ellas de estar metidas en este lío. Dos independientes en un partido convertido en una jaula de grillos donde, tras ejecutar un golpe de estado, las nuevas “autoridades” se empeñan en obligarlas a votar en contra de sus ideas. A abstenerse para que la derecha pueda gobernar. Si intentaron meterles miedo pincharon en hueso. A estas alturas de mi vida, como comprenderéis, no temo nada, declaró Margarita Robles minutos antes de votar “no” a Rajoy desobedeciendo así las directrices de su grupo parlamentario.
Parece obvio que, con sus trayectorias personales y profesionales, estas dos diputadas que el PSOE incluyó en sus listas como independientes, no tengan por qué aguantar según qué presiones… a estas alturas, como diría Margarita Robles, una prestigiosa magistrada que se conoce muy bien tanto los entresijos del mundo judicial como los del ministerio del Interior, donde fue secretaria de Estado entre 1994 y 1996, años duros aquellos. La comandante Zaida Cantera, por su parte, conoce también muy bien otros siniestros entresijos: el lado oscuro del mundo militar, del que se marchó tras conseguir encarcelar a un superior por acoso sexual. Al aceptar convertirse en diputadas, ambas habían apostado por un proyecto que se creyeron, decidieron pelear por él hasta que un buen día, sin comérselo ni bebérselo, se encontraron metidas en una especie de cuadrilátero de boxeo, en un ring donde todo el mundo se daba de tortazos sin compasión. Y ellas en medio, convertidas de pronto en fichajes del “proscrito” Pedro Sánchez. Fueron elegidas “a dedo”, se han encargado ya de señalar en público singulares personajes como José Luis Corcuera.
Salvando las distancias como decía, creo que conozco la sensación que en estos momentos deben tener tanto Cantera como Robles. En cierto momento de mi vida me creí un proyecto sindical porque su secretario general me convenció de que merecía la pena intentar promover una estrategia de comunicación solvente y, apenas me senté en el sillón de responsable de prensa de UGT Andalucía, me empezaron a llover palos por todos lados... pero desde dentro de la organización. Desde el primer día y empezando por los miembros de la propia Comisión Ejecutiva, no pararon ni los palos en las ruedas ni las chinas en los zapatos. Todo fueron vetos, desautorizaciones y desconfianzas. No era de los suyos y no iba a venir un intruso a decirles cómo tenían ellos que hacer las cosas.
Tardé poco tiempo en darme cuenta que me querían solo como coartada de puertas hacia fuera, para intentar contrarrestar ataques mediáticos y poder decir que tenían a alguien que disponía de toda la cancha para “revolucionar” el estilo de comunicación del sindicato. Era mentira. Funcionaban como una secta implacable, eran decenas, centenares de liberados que no querían que nada cambiara y dispuestos a matar antes de verse obligados a volver a su puesto de trabajo de siempre. Se peleaban entre ellos con verdadera saña, poniéndose a parir sin misericordia. Unos buscaban tu complicidad y otros intentaban pegarle a sus rivales patadas en tu culo. Una casa de lenocinio y perversión, vamos. Duré poco, lógico.
Por eso creo que soy capaz de imaginar, salvando las distancias repito, cómo deben estar sintiéndose estos días Margarita Robles y Zaida Cantera. No podían hacer otra cosa que votar “no” a Rajoy. Y quizás ahora no puedan hacer otra cosa que marcharse a sus casas, veremos. A veces cuesta tiempo darse cuenta que te has metido en una secta donde los intereses de quienes llevan decenios viviendo de ella no tienen nada que ver con los tuyos. Llegas pensando que han contado contigo porque de verdad quieren cambiar las cosas y acabas descubriendo que solo cambiarán, o quitarán de en medio, aquello que consideren una amenaza para la continuidad de su chollo. No eres de su familia, no te quieren, les jode tu independencia y que puedas ganarte la vida sin necesidad de tragar sapos infumables.
En el sindicato, al menos los cargos orgánicos tienen un puesto de trabajo al que volver aunque sea a regañadientes; en el partido muchos ni eso. O la conspiración, o el INEM. O las puertas giratorias, claro.
J.T. 

viernes, 28 de octubre de 2016

Ese árbitro casero llamado Ana Pastor




No hacía falta tener muchas luces para intuir que Ana Pastor, la amiga de Mariano Rajoy de toda la vida, no iba a ser una juez imparcial como presidenta del Parlamento. Podía haber esperado un poquito para empezar a sacar tarjetas amarillas, pero de eso nada, ha presentado sus credenciales desde el minuto uno. No dejen que una foto valga más que una palabra, les dijo a los diputados de Podemos el otro día cuando reivindicaron el cumplimiento de los Derechos Humanos en los Centros de Internamiento para Inmigrantes (CÍES) y escenificaron la entrega del texto de la Declaración Universal en la bancada ministerial. Acto seguido le negó a Pablo Iglesias la palabra.

En la sesión de investidura de Rajoy ha ido más lejos. El portavoz del Partido Popular, ese ciudadano con permanente cara de asco que atiende al nombre de Rafael Hernando, volvió a tirar de argumentario pepero y, a sabiendas de que es falso, le acusó de "usar el nombre de España para ponerse a la venta de dictadores y regímenes como el de Venezuela e Irán". Mejorando la versión del peor Eduardo Inda y basándose en acusaciones que el Supremo no admitió a trámite, Hernando decidió replicar así a a la afirmación de Iglesias de que hay más delincuentes potenciales en la Cámara que "ahí fuera". Resucitó Hernando el ya célebre informe PISA, un documento "fantasma" hecho a medida por encargo de Interior para desprestigiar a Podemos e Iglesias decidió pedir la palabra por alusiones.

- Entrecomílleme la alusión, le requirió la presidenta con tono de profesora de instituto
- "Usted, señor Iglesias, ha utilizado el nombre de España para ponerse al servicio de dictadores", recitó de memoria el líder de Podemos cual alumno empollón que se ha estudiado bien la lección antes de ir a clase
- Muchas gracias, puede sentarse, le replicó Pastor ante la estupefacción y las risas incrédulas de buena parte de la Cámara, y la insistencia de Iglesias en hacer uso de la palabra
- Señor Iglesias, la interpretación del reglamento le corresponde a la presidencia. No tiene la palabra y le llamo al orden, continuó Pastor mientras Iglesias se sentaba y todo su grupo optaba por protestar aplaudiendo. Acto seguido se dirigió a Rafael Hernando en tono mucho menos conminatorio
- Señor Hernando, para preguntarle si retira usted o no retira del diario de sesiones la alusión.
- Señora presidenta, cuatro millones de dólares. Muchas gracias -fue la respuesta de Hernando.

Y sin más le dio la palabra a Mariano Rajoy para continuar con la sesión de investidura, ante lo que el grupo parlamentario de Podemos decidió ausentarse de la Cámara. No dejen que una foto valga más que una palabra, le faltó volver a decir para redondear el recochineo. El vídeo con el episodio completo dura unos cinco minutos.

Parece que nos espera una legislatura divertida con Ana Pastor como presidenta del Congreso. Tristemente divertida. Sin duda, quien en su día fue ministra de Sanidad, y también de Fomento años más tarde, debe ser una persona competente, pero Emilio Carlos Guruceta también fue un excelente árbitro, y aún se le recuerda por un penalti que pitó contra el Barça en 1970 durante un partido de Copa, un derribo de Rifé a Velázquez a casi dos metros del área que favoreció injustamente los intereses del Real Madrid.

Va a tener difícil Pastor convencernos de su imparcialidad. Mimará a su amigo de toda al vida, como también lo hará Ciudadanos, y lo que queda del PSOE aunque estos se empeñen en afirmar lo contrario. No podrá evitar que se le note hasta qué punto le incomoda la existencia de Podemos y su numerosa y palpable presencia en el Parlamento. Le va a costar tratarlos con la misma consideración que a los demás porque se le nota a la legua la alergia que les tiene. Ya se puede relajar Antonio Caño, director de El País quien, como Aníbal a Roma, juró hace más de dos años profesarle odio eterno a Podemos. Se pueden relajar también los golpistas de Ferraz, incluido Antonio Bruto Hernando, y se puede relajar Albert Rivera porque, con Ana Pastor en la presidencia, Iglesias va a hablar más bien poco, así que no va a tener muchas oportunidades de llamarlo capullo ni gilipollas por lo bajini.

En el congreso ha habido presidentes para todos los gustos: desde severos como Peces Barba y mesurados como Luisa Fernanda Rudi hasta redichos como José Bono; regañones como Manuel Marín y Patxi López en los pocos días que estuvo y sarcásticos como Federico Trillo, a quien su célebre "manda huevos" lo hizo famoso para siempre. Pero nunca pensé que aparecería alguien que recordaría el peligro que tenía Celia Villalobos, que llegó a vicepresidenta del parlamento y ya tuvimos bastante. No apunta maneras de neutralidad precisamente Ana Pastor. Demasiadas tarjetas amarillas sacadas ya al mismo equipo cuando apenas ha comenzado el partido. A este paso será más recordada que Guruceta.

Señor Iglesias, no tiene usted la palabra, señor Iglesias, le llamo al orden. ¿Para qué disimular? A Podemos ni agua. Desde el minuto uno, quede claro. La imparcialidad que se le supone, ya tal...

J.T.



martes, 25 de octubre de 2016

Susana Díaz no quiere más líos hasta primavera

Sobre cómo gestionar el tiempo en política hay millones de tópicos, desde el que sostiene que una semana puede llegar a convertirse en una eternidad hasta el que defiende que es mejor meter los problemas en un cajón hasta que acaben arreglándose solos.

Como en casi todo en la vida, parece que depende. A Susana Díaz le entraron las prisas para defenestrar a Pedro Sánchez cuando Felipe González tocó a rebato y ahora, probablemente con la anuencia también del gran capo, pretende dormir la pelota hasta que pase la tormenta y esperar un poquito para "dar ese paso que todo el mundo da por supuesto" que algún día dará.

Ahora quiere tiempo. La distancia es el olvido y en todos los duelos llega el día en que se acaba el luto y así, confiada en la mala memoria del personal, aspira Díaz a rematar las costuras del desaguisado -que ella misma provocó- para que empecemos a "cansarnos de oírla", como ella misma también vaticinó.

Se agradece en estos tiempos de ambigüedad que alguien tenga tan claro su futuro y no le importe que se le vea el plumero a pesar de la poca claridad con la que se comporta, que ni la palabra abstención -objetivo para el que montó y capitaneó todo el pollo que acabó con Pedro Sánchez- pronunció en su intervención del domingo ante el Comité Federal del PSOE.

Decía hace tiempo una compañera mía de oficio (hoy no sé si lo diría) que Susana es perfectamente capaz de estar llamándote tesoro o vida mía con una sonrisa de veinte centímetros de ancha, y a la vez tener preparada en el refajo una faca de idéntica o mayor longitud para rebanarte el pescuezo apenas lo considere conveniente.

Curtirse en las juventudes socialistas de la agrupación de Triana parece mejor escuela que las tres mil viviendas. Si a eso le sumamos su diploma de catequista en la cofradía de la O, el cóctel puede ser explosivo. Como lo es. Contaba el otro día Pepe Fernández, mi admirado editor de este valiente periódico que, hace veinticinco años, una Susana adolescente ya apuntaba maneras y despertaba recelos entre sus compañeros de partido, los mismos compañeros -ahora más bien subordinados- que ahora se deshacen en elogios hacia ella y doblan el espinazo hasta los noventa grados apenas la ven llegar de lejos.

Gestionar treinta mil millones de euros es lo que tiene. Se te rinde hasta el apuntador. Tres años lleva disfrutando como presidenta andaluza los réditos de su provechoso aprendizaje, que le enseñó a administrar no solo el dinero sino también el tiempo. Ahora toca deprisa, deprisa; ahora vamos de tranquis, chicos, pasito a pasito.... Y parece que una vez montado el soberano pollo que ha montado en Madrid, lo que ha decidido que toca en estos momentos es un poco de tranquilidad. Las cosas le siguen saliendo a pedir de boca: Rajoy en Madrid y ella en Andalucía, pero sin que en Ferraz se mueva ni una sola silla de sitio sin su consentimiento.

Quiere poner orden y aspira a triunfar en el empeño, en esa especie de 13, Rue del Percebe en el que se han convertido las dependencias madrileñas de Ferraz, 70 donde recala mucha gente decente que no ha olvidado la razón de ser del partido al que pertenecen y que no van a dejarse arrollar, ningunear ni humillar fácilmente. Por mucho lenguaje bélico de cruzada que emplee su católica señoría: "No quiero entregar el fusil y a los primeros tiros entregarme a aquellos que nos están acosando. Estoy dispuesta a salir a combatir en un terrero hostil...”

Los 96 votos en contra de apoyar a Rajoy significan muchas cosas. Por eso quizás quiere tiempo Susana. En el congreso no tiene escaño, lo que no se sabe si es bueno o malo, pero va a tener todos los medios a su disposición. El País la adora, Inda la piropea, Marhuenda le concede portadas gloriosas, el ABC babea, las radios le hacen la ola y en las televisiones nacionales ya empieza a tener cancha. En Tve la van a tratar mejor aún que en Canal Sur y en la Sexta ya debutó con picadores el sábado pasado.

Ese será su truco. En Andalucía no hay quien le tosa (las generosas subvenciones de la Junta garantizan muchos estómagos agradecidos) y todos los mecanismos de funcionamiento que tiene puestos en marcha en sus actuales dominios son los que piensa exportar al resto del territorio nacional, que es como a ella le gusta llamar al Estado Español. ¿Que los del PSC se ponen tontos? Pues fuera! Cortará tantas cabezas como considere necesarias. Y le pasará como a esos equipos de fútbol cuyo juego no convence a nadie, pero que acaban ganando los partidos de penalti injusto y en el último minuto.

La vida es injusticia. La trampa, la mentira, la conspiración y la falta de piedad son el material de trabajo de los ganadores. Esa es la verdad en demasiados casos porque los buenos ganan pocas veces, y en política todavía menos. Esa es la cera que arde. Disfrutemos lo votado.

J.T.




lunes, 24 de octubre de 2016

¿Por qué lo llaman persuadir cuando quieren decir coaccionar?

Persuasión. He aquí el término de moda. Lo ha empleado Elena Valenciano, la defensora de la resolución aprobada en el Comité Federal, para explicar la táctica con la que la gestora está dispuesta a conseguir su objetivo, que todos los diputados socialistas con acta en el Congreso, todos a una, se bajen los pantalones en la investidura de Mariano Rajoy por imperativo legal.

- Es una decisión muy dramática, -ha dicho la parlamentaria europea-, pero hemos llegado a un callejón sin salida en el que hemos decidido desbloquear la situación política. Intentaremos "persuadir" a los que no están de acuerdo.

- Ahora me toca persuadir a los compañeros para que no adopten una postura que no esté en sintonía con la decisión imperativa del Comité Federal, ha repetido sin cesar desde el domingo el presidente de la gestora, Javier Fernández, a quien cada vez que tiene que salir a escena para realizar algún tipo de declaración, se le ve más cara de funeral y mayores ganas de salir corriendo.

¿Por qué lo llaman persuadir cuando quieren decir coaccionar?

El que intenta persuadir solo dice un porcentaje de la verdad porque sabe que, en el mejor de los casos, solo tiene una parte de razón. La parte de razón que le falta la tienen las personas a quienes se propone persuadir. Quien apuesta por persuadir a alguien para conseguir que haga algo de lo que no está convencido, si en realidad quiere persuadirlo ha de estar dispuesto a aceptar el fracaso de su intento, pero no es éste el caso. En el PSOE no están en esas.

Aquí no hay persuasión que valga. Aquí hay coacción, así que ya que no se han cortado ni un pelo para llegar hasta donde han llegado, los encargados de rematar la faena podrían andarse ahora con menos eufemismos en el "momento culminante", llamar a las cosas por su nombre y dejarse de ridículos rodeos. Total, han tragado ya tantos sapos y se han comido con patatas tantas declaraciones grandilocuentes que al fin y al cabo una más... ¿qué más le va a dar?

Incluso el término coacción parece que se queda corto para referirnos a lo que está pasando. Más apropiado sería emplear los vocablos intimidación, presión, chantaje o amenaza. La sangre ha de manchar a todo el mundo. Para investir a Rajoy es suficiente con once y seguro que solo entre las filas de Susana, Vara y Page sobran voluntarios dispuestos a hacer méritos, pero no les basta: quieren que agache la cabeza hasta Odón Elorza, ante cuyos galones muchos de los golpistas de medio pelo que han protagonizado estos días de vergüenza, deberían ponerse firmes cada vez que abriera la boca. En su cuenta de twitter, quien durante veinte años fuera alcalde de Donosti, amenazado por ETA y siempre con escolta, lo ha expresado este lunes con contundencia:

"Como diputado Socialista votaré NO en conciencia desde una ética responsable, por respeto al compromiso electoral y al proyecto de Cambio del PSOE.  Respeto a los compañer@s que apoyan la abstención pero no comparto sus razones. Llega tarde, mal y es poco digna al romper el compromiso electoral"

Ni caso le van a hacer. Ni a él, ni a los ocho secretarios regionales que han propuesto por escrito otras fórmulas distintas a la abstención en bloque. Pero no. No se contempla la posibilidad de que haya quien se vaya de rositas. Si hay que cagarla, caguémosla todos juntos, unidos en el oprobio como democráticamente hemos decidido.

Y lo llaman "persuadir".

En la localidad francesa de Calais, el responsable del operativo que tiene como misión desmantelar desde este lunes el campamento de refugiados que intentan pasar al Reino Unido, ha asegurado que no va a obligar a los inmigrantes a marcharse de allí, sino que los va a "persuadir". Vamos, que poco menos que les va a pedir por favor y con alfombras que renuncien a su sueño y se larguen.

Como aquí en el PSOE, donde otros miembros de la gestora y promotores de la sublevación ya están empezando a subir el tono y dejarse de disimulos. Acabarán como en El Padrino: "os vamos a hacer una oferta que no podréis rechazar".

J.T.

domingo, 23 de octubre de 2016

Mariano descorcha el champán

Mariano ya ha descorchado el champán, lagrimitas de emoción junto a su querida Elvira en este memorable domingo de Domund. Soraya SS también lo está celebrando, ella debe de ser más de vino tinto, cerca de la ventana de la cocina de su casa donde, según asegura, el célebre día del escrache en la Fuente del Berro vio caras que reconoció en la protesta universitaria de este miércoles contra Felipe y Juan Luis.

- Por fin han tragado, Soraya -le ha debido decir a su segunda un exultante Mariano-, mira que nos ha costado hacérselo entender.
- Sí, presidente, gracias a ti, que eres un hacha aguantando mecha.
-¡Qué pesaos! Te espero mañana tempranito en la Moncloa, que tenemos faena

Al final va a ser verdad aquello de Cela de "quien resiste, gana". Ya pueden ponerse a la tarea. Ya pueden ir sacando del cajón toda la lista de putadas que tienen pensadas gastar a los ciudadanos desde hace diez meses. Los socialistas aún necesitarán hacer el paripé un poquito más -la puntita nada más, que soy doncella- antes de acudir al altar después de ¡trescientos días! haciéndose los estrechos.

Ellos, los socialistas, sabían que acabarían diciendo que sí. Que acabarían tragando por lo civil o por lo militar. Intentaron que pareciera un accidente cuando en febrero -el 23 de febrero, qué casualidad- obligaron a Pedro Sánchez a pactar con Ciudadanos sabiendo que los de Podemos no pasarían por ahí, lo que proporcionaría impagables argumentos para demonizarlos. Le hicieron además el trabajo sucio a Rajoy y los suyos: "Podemos ha votado con el PP contra nosotros", repetían hasta la saciedad. Tamaña demagogia no se la creían ni ellos, pero ahí estuvo vigente el argumento sobre todo hasta que las segundas elecciones aumentaron la capacidad táctica de los populares y disminuyó la del PSOE. Menos de lo que temían, eso es verdad.

Ya en abril, un buen amigo del PSC, sí, del PSC me lo dijo clarito: "Al final, querido Juan, lo que ocurrirá será que nos abstendremos y le daremos el gobierno al PP" ¿Gran coalición? ¡No, qué va, lagarto, lagarto! Pues no será gran coalición, pero se le va a parecer mucho. Los resultados de diciembre lo anunciaron, los de junio lo reforzaron y... ¡alé hop! he aquí la consumación de la impresentable venta de moto, esa que asegura que a partir de ahora viviremos más en paz, más seguros y con mejores perspectivas de futuro.

¿Se puede tener más cara? Todos saben que lo que el PP va a hacer ipso facto es meterle mano a las pensiones, profundizar en los recortes, continuar anulando derechos laborales y sociales, mantener la misma línea de funcionamiento de los últimos cinco años... y de paso correr todos los tupidos velos posibles a la vergonzosa e intolerable corrupción que les sale por las orejas. Continuarán mandando los bancos, la troika, Merkel... Con más desahogo aún que hasta ahora, pero los socialistas pretenden vendernos que eso no va a ser así, que van a ejercer una dura y vigilante oposición al gobierno de Rajoy. A un gobierno que han decidido apoyar después de tirarse diez meses buscando, sin encontrarla, alguna sutil manera de hacer lo que por fin han hecho, después de amagar una y otra vez con cortarle la cabeza a Pedro Sánchez hasta que finalmente, cuando el calendario ya no daba más de sí, optaron por el golpe de estado directo sin disimulos y sin anestesia.

Que van a hacer oposición, dicen, que se lo van a poner difícil al PP.  ¿Pero qué cuento es éste?. Ellos saben, como lo intuye todo el mundo, que cuando le den el poder a Rajoy, éste va a usarlo como le venga en gana ninguneándolos y riéndose en sus caras cada vez que lo crea conveniente.

- Se siente, les dirá, cuando nos votásteis ya sabíais con quién os casabais. Y conocíais de sobra cuál es nuestra condición, como en el cuento del escorpión. Prometer hasta meter y una vez metido, nada de lo prometido, así va a ir la cosa. Y como os pongáis tontos, disuelvo el parlamento apenas pueda, que podré pronto, vamos otra vez a elecciones y a ver quién sale ganando.

Y con esa espada de Damocles sobre su cabeza, los socialistas intentarán interpretar el papel de novios engañados sin que nadie se crea el cuento. Porque no le interesa a lo que queda del Psoe que haya elecciones demasiado pronto y a Mariano, visto lo visto, le da igual, porque de momento no se le tuerce la estrella y siempre sale ganando. Resistir es ganar. En cambio los socialistas necesitan un buen tiempo para recomponerse, reinventarse o como quiera decirse. No tienen líder, al menos oficialmente, han de celebrar primarias, tienen pendiente un congreso... Y mientras tanto serán corderitos que procurarán tocarle las narices a Rajoy más bien lo justito, solo de cara a la galería, solo lo imprescindible para que todo continúe pareciendo un accidente. Aunque nadie les crea, no les queda otra.

Este domingo misionero de Domund es una fecha triste para los progresistas de este país. Mariano, Soraya SS y compañía, tienen sobradas razones para celebrarlo con champán. O con tinto ¡Viva el vino!

J.T.

sábado, 22 de octubre de 2016

Cebrián y Felipe quieren periodistas acojonados

Lo peor que le puede pasar a una democracia es que un periodista, antes de volcar una idea por escrito, se tiente la ropa y calcule si le conviene hacerlo o no. Que por temor a represalias, por la hipoteca, el colegio de los niños o los garbanzos ese periodista acabe envainándosela y apostando por lo políticamente correcto, dejando para otro día eso de sacar los pies del tiesto. Ni “mijita”.
Cuando en el universo periodístico de una democracia proliferan los acojonados, caen los brillantes, mandan a los infiernos a quienes osan tener ideas propias y ascienden los trepas y los pelotas, esa democracia es mucha menos democracia.
Cuando en una democracia, quien escribe sin pelos en la lengua es considerado un valiente, un audaz… o un irresponsable, esa democracia es mucha menos democracia.
Cuando respetadísimos colegas de contrastada competencia profesional acaban poniendo sus plumas y sus micrófonos al servicio de su señorito cuando a éste le pegan cuatro gritos en una universidad, algo grave está pasando.
Ya está bien de mentiras. A Juan Luis Cebrián nadie le prohibió hablar en la universidad. Sencillamente (como le ocurrió a Felipe González, compañero de alegrías y fatigas del presidente de Prisa) no se atrevió. Pero en su radio llamaron fascistas a los alumnos que se manifestaron, y egregias plumas de su principal periódico señalaron con el dedo a un partido político acusándolo… de señalar con el dedo ¿No es maravilloso?
Cuando en una democracia los periódicos copian y pegan sin pudor el argumentario de un partido político atribuyendo a sus adversarios la inspiración y la instigación de una protesta universitaria, algo no funciona como es debido. Algo va mal. Algo huele a podrido.
Cuando en una democracia solo encuentras unanimidad a favor de unos y en contra de otros por mucho que busques y rebusques, cuando quienes tienen razones y argumentos para desmontar esas falsedades y rechazar tanta patraña apenas encuentran plataformas en las que hacerlo… algo va mal, algo huele a podrido en esa democracia.
Cuando en esa democracia (?) se produce un golpe de estado interno como el que ha ocurrido en el psoe y nadie, o casi nadie, lo califica así en ningún periódico, radio ni televisión, algo muy grave está pasando.
Cuando, mientras escribo esto, yo mismo me pregunto si no estaré metiéndome en un evitable charco, si no me estaré pasando de bicho raro, es que empiezo a necesitar más gimnasia mental de la que hago habitualmente, si no quiero acabar también yo perdiendo la perspectiva. O peor, si no quiero acabar acojonado como tantos lo están, o parecen estarlo.
Porque cuando a nadie le leo ni le oigo en ningún medio cosas así (en las barras de los bares con un par de gin tonics sí que las escucho, y mucho peores) igual me tendría que entrar miedo y dejarme yo también de tonterías. Está claro que soy un incauto y un insensato.
Pero es que no puede quedar para la historia que la protesta universitaria fue como se empeñan en contarla. No hablaron porque no quisieron. Por mucho que ellos, Cebrián y Felipe, se empeñen en propagar lo contrario repitiendo mil veces la misma mentira con todos los medios técnicos y humanos de que disponen para hacerlo. Y mientras tanto Susana, su brazo armado, ahí sigue ella, cosiendo y cosiendo. O tejiendo y destejiendo más bien. Y Rajoy, frotándose las manos.
J.T.


Andalucía, exportadora de sublevaciones


Son unos maestros. El aparato andaluz del psoe es una máquina de premiar fidelidades y triturar no ya deslealtades, sino la más mínima discrepancia. Si te portas bien no te faltará dinero ni trabajo, y hasta puede que disfrutes de un vistoso despachito oficial si tu capacidad de adulación adquiere el grado de adhesión inquebrantable. No tendrás que preocuparte por el futuro. Ni tú ni tu familia tendréis nunca problemas, pero si te sales del carril... ¡ay, si te sales del carril! Pobre de ti, no levantarás cabeza en tu puñetera vida. Es verdad que en todos sitios cuecen habas y que todos los aparatos suelen funcionar de un modo más o menos similar, pero el golpismo en Andalucía parece que lo bordamos.

El "know how" (saber cómo) es nuestro. Solo faltaba exportarlo, solo hacía falta que apareciera una alumna aventajada como Díaz, un elefante blanco dispuesto a poner sus conocimientos al servicio de "nobles causas". A utilizar las mismas técnicas que lleva empleando desde sus tiempos de las Juventudes Socialistas para cargarse ejecutivas y situar en los puestos clave a incondicionales que ejecutarán sus órdenes sin discusión y en primer tiempo de saludo.

Andalucía, exportadora de sublevaciones ¡ea! Expertos en asonadas, en atentados contra ejecutivas legítimamemente constituidas cuando éstas no se comportan como está mandado. Como está mandado por los que de verdad mandan, que son esos señores -y señoras- que nunca se presentan a unas elecciones,pero tienen a sus órdenes las necesarias, y suficientes, baterías mediáticas y políticas para disparar a diestro y siniestro cuando lo consideran conveniente. Sobre todo a siniestro.

A falta de industria en Andalucía, a falta de otros productos que vender, nos llevamos a Madrid el know how de los golpes de estado. Y la liamos parda. Los golpes de Susana casi siempre han triunfado hasta ahora, aunque el que capitaneó el pasado 28 de septiembre en Ferraz y tumbó a Pedro Sánchez tuviera unos comienzos chapuceros con Verónica Pérez proclamándose máxima autoridad -militar no, por supuesto- y un Antonio Pradas llorando por las esquinas porque no le dejaban recoger de su despacho la foto de su hijo.

El triunfo de sus conspiraciones en Andalucía le ha proporcionado a Díaz un sólido caché frente a sus mentores y aumentado su fe en sí misma. Eso la envalentonó para exigir la muerte de Sánchez el uno de octubre en el Comité Federal, sin compasión alguna, y para conformar una gestora que es un paripé, una mera prolongación de Susana para ejecutar los planes que ella y sus promotores tienen diseñados desde hace algún tiempo.

Y ahí tenemos a vascos como Odón Elorza, catalanes como Miquel Iceta, mallorquines como Francina Armengol o venerables iconos como Josep Borrell preguntándose consternados cómo el partido al que pertenecen ha podido caer tan bajo. Cómo tantos años de lucha contra la derecha, de persecución, de amenazas terroristas que obligaban a llevar escolta han acabado desembocando en un triste Comité Federal como el de este domingo 23 de octubre. Un encuentro capitaneado por implacables golpistas andaluces, algo chapuzas eso sí, pero implacables, que no pararán hasta investir a Rajoy.

Andalucía, cuna de conspiradores y exportadora de sublevaciones. Lo que nos faltaba..

J.T. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Susana Díaz: "Más allá de como se haga o deba hacerse"


No se puede pasar más tiempo sin gobierno. No es serio. Es necesario que se resuelva la cuestión de la gobernabilidad. Más allá de como se haga o deba hacerse
La frase, sobre todo el final, no tiene desperdicio. Su autora, Susana Díaz, la pronunció este miércoles en la sede del Parlamento Andaluz, durante el debate sobre el estado de la Comunidad. Fue el titular más jugoso del día porque confirma, si es que a alguien le quedaba aún alguna duda, el carácter golpista de la expulsión de Pedro Sánchez a los infiernos. Fue toda una declaración de principios, la certificación pública de la abstención anunciada y también supuso todo un alarde de estilo por parte de la cabecilla de la rebelión en el seno del PSOE. Fue “la frase”, pero este jueves no aparece en la primera página de ningún periódico.
A Susana le ha venido como agua de mayo que dos de los instigadores del golpe que ella capitaneó -“a Pedro lo quiero muerto hoy“, le espetó Díaz a Francina Armengol el uno de octubre en el Comité Federal- hayan sido boicoteados en la universidad madrileña prácticamente a la misma hora en que ella defendía el apoyo socialista a Rajoy “más allá de como se haga o deba hacerse”.
Felipe González y Juan Luis Cebrián no le dijeron en la universidad nada que ambos no hayan escuchado ya antes miles de veces, pero el triste incidente puso en bandeja, tanto a la gestora socialista en funciones como a los populares que saldrán beneficiados de la abstención que ésta promueve, tirar de manidos argumentarios con los que menear el patio. Carnaza para las portadas y las aperturas de los informativos.
Le faltó tiempo a Mario Jiménez, portavoz de la gestora cocinada tras la sublevación contra Sánchez, para salir a la palestra con las frases de manual bien preparadas: “Eso no hubiera pasado si Iglesias, irresponsable, no hubiera señalado…”, “…un político señala y establece una serie de consignas…”. Y eso fue justamente lo que hizo Jiménez en su desesperado intento de echarle un cable al augusto tándem vituperado en la universidad: Señalar, proporcionar pista libre al bombardeo mediático por tierra, mar y aire. No defraudaron:
Podemos vuelve a la agitación” (La Razón)
El PSOE desenmascara a Podemos” (ABC)
En el hostigamiento que sufrieron ayer un expresidente del Gobierno democrático de España y el presidente del Grupo PRISA se reprodujeron milimétricamente los eslóganes y acusaciones que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, viene desplegando en las redes sociales y en sus intervenciones públicas, un camino iniciado por Iglesias en la legislatura anterior con su infausta referencia a la “cal viva” (Editorial de El País)
Con estos tíos es con quienes quería gobernar Pedro Sánchez” (Herrera en la Cope)
La política siempre hizo extraños compañeros de cama, hasta ahí nada nuevo, pero en el mundo de la información era menos habitual encontrar tan grosera concupiscencia. Claro que llamar información al arropamiento mediático de la sucia maniobra PP-PSOE para investir a Mariano Rajoy es ofender la esencia misma del periodismo, que consiste en criticar, vigilar y analizar las cosas que pasan, y hacerlo desde la más estricta independencia ¡Já!
La guerra es la guerra, chicos, ¿qué os habíais creído? Ya habéis dado bastante la lata, dichosos perroflautas de las narices. Entrometidos. Os creíais que esto era coser y cantar, pero para “coser” ya estamos nosotros, y para cantar victoria también, “más allá de como se haga o deba hacerse”, o sea, que el fin justifica los medios por si no os habíais enterado, y aquí de lo que se trata es de que no paséis. El chiringuito es nuestro y la tarta también, y no vais a venir cuatro pelagatos a quitarnos el chollo a las primeras de cambio. Fijaos si lo tenemos bien montado que ni con la corrupción hasta las trancas en que anda medio ahogado elPP, ni tampoco matándonos vivos, cuchillada va cuchillada viene como estamos en el PSOE, vais a conseguir tocar pelo, alelaos.
Estabilidad, gobernabilidad, prudencia, sensatez. Cuatro términos que Javier Fernández, ese gris señor de gris con pinta de enterrador que preside la gestora nacida tras el golpe, prostituye cada vez que las pronuncia, y a las que sus palmeros mediáticos procuran dispensarle la máxima repercusión posible. Todo sea por la investidura, hay que huir hacia adelante como sea. Y nadie parece plantearse que empieza a haber overbooking de mal rollo en el ambiente y quizás sería bueno pisar el freno un poquito, tirar de la brida antes que el caballo se desboque.
Pero parece que de momento va a ser que no. Objetivo: investir a Rajoy “más allá de como se haga o deba hacerse”, que para eso fue para lo que se mató al “insensato” Sánchez. Teresa Rodríguez, líder andaluza de Podemos, se lo dejó muy clarito a Susana Díaz este miércoles en el debate sobre el Estado de la Comunidad: “Usted podrá decirme a mí que nosotros no queríamos un gobierno con Pedro Sánchez, pero a ver quién se cree en este país que usted sí quería un gobierno con Pedro Sánchez“.
J.T.