¿Y si ‘Gernika’ no fuera Gernika? Con este título escribe Teresa Sesé este domingo un artículo en La Vanguardia donde se contempla la hipótesis de que La Desbandá de Málaga a Almería debía estar en la mente de Pablo Picasso cuando este creó el mural que le encargó la República para el pabellón de España en la Exposición Internacional de París. Lo explica Sesé de la siguiente manera:
El encargo se produce en enero de 1937. La Desbandá comienza poco después, el 8 de febrero y el bombardeo de Gernika tuvo lugar dos meses largos más tarde, exactamente el 26 de abril. En principio, el artista no tiene “ni la más remota idea”, escribe Sesé, de qué hacer con el encargo del Gobierno español, donde se pensó que tener a Picasso en cuerpo y alma, supondría un impacto mayor que una batalla ganada en el frente a los fascistas.
En la crónica de La Vanguardia se nos recuerda también que la historiadora Josefina Alix, autora de una monografía titulada Guernica. Una guía informativa, ya planteó en 1993 la posibilidad de que el artista pudo haberse visto influido por las imágenes de La Desbandá que por aquel entonces llegaron hasta París. Recordemos que el nombre con el que hoy día se conoce a la huida de la población malagueña tras la caída de la ciudad en manos de las tropas franquistas define el mayor éxodo humano en la historia de Europa, entre 200 y 300.000 personas. Escapaban de los rebeldes, pero se encontraron con algo peor, fueron masacrados desde el mar por los bombardeos de barcos en manos de los sublevados y desde el aire por la aviación italiana y alemana.
En la carretera de Málaga a Almería murieron entre 4.500 y 6.500 personas, lo que convierte este episodio en uno de los más sangrientos de la guerra civil española. Picasso pudo tener conocimiento de esta tragedia a través del novelista Arthur Koestler, que la presenció, o de André Malraux, cuya escuadrilla libró allí su última batalla. No hay que olvidar tampoco que el pintor nació en Málaga, donde continuaba residiendo parte de su familia. Hay una foto de La Desbandá, realizada por Hazen Sise, ayudante del médico canadiense Norman Bethune, donde se ve a una madre que sostiene en brazos a su hijo muerto, cuyo parecido con una de las escenas del Gernika llama poderosamente la atención.
También se explica en el reportaje de Teresa Sesé que Eugenio Carmona, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Málaga,y autor junto a Pablo Rodríguez del ensayo Guernica y el imaginario de Picasso, piensa que, aunque el pintor no era ajeno a lo sucedido en La Desbandá, no se puede decir que se inspirara en ella. En unas declaraciones realizadas a la periodista Elizabeth McCausland para el Springfield Republican, Picasso dijo: “En el mural en el que actualmente trabajo, y que titularé Gernika, y en todas mis obras recientes expreso claramente mi odio hacia la casta militar, que ha hundido a España en un océano de dolor y muerte”. Es decir, manifiesta su intención de titularlo así, pero no que el bombardeo de Gernika fuera el punto de partida.
Para Picasso era mucho más rentable, añadió McCausland, que el título del mural fuera Gernika y no La Desbandá. Con excepción del hundimiento del Titanic, el bombardeo a la ciudad vizcaína había sido el suceso con mayor cobertura mediática de la historia, y él "era muy agudo en cuestiones de marketing”. “De Gernika el Gernika solo tiene el título”, sostiene por su parte Rafael Inglada, biógrafo y jefe de publicaciones de la Casa Natal Picasso.
J.T.



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