sábado, 22 de octubre de 2016

Andalucía, exportadora de sublevaciones


Son unos maestros. El aparato andaluz del psoe es una máquina de premiar fidelidades y triturar no ya deslealtades, sino la más mínima discrepancia. Si te portas bien no te faltará dinero ni trabajo, y hasta puede que disfrutes de un vistoso despachito oficial si tu capacidad de adulación adquiere el grado de adhesión inquebrantable. No tendrás que preocuparte por el futuro. Ni tú ni tu familia tendréis nunca problemas, pero si te sales del carril... ¡ay, si te sales del carril! Pobre de ti, no levantarás cabeza en tu puñetera vida. Es verdad que en todos sitios cuecen habas y que todos los aparatos suelen funcionar de un modo más o menos similar, pero el golpismo en Andalucía parece que lo bordamos.

El "know how" (saber cómo) es nuestro. Solo faltaba exportarlo, solo hacía falta que apareciera una alumna aventajada como Díaz, un elefante blanco dispuesto a poner sus conocimientos al servicio de "nobles causas". A utilizar las mismas técnicas que lleva empleando desde sus tiempos de las Juventudes Socialistas para cargarse ejecutivas y situar en los puestos clave a incondicionales que ejecutarán sus órdenes sin discusión y en primer tiempo de saludo.

Andalucía, exportadora de sublevaciones ¡ea! Expertos en asonadas, en atentados contra ejecutivas legítimamemente constituidas cuando éstas no se comportan como está mandado. Como está mandado por los que de verdad mandan, que son esos señores -y señoras- que nunca se presentan a unas elecciones,pero tienen a sus órdenes las necesarias, y suficientes, baterías mediáticas y políticas para disparar a diestro y siniestro cuando lo consideran conveniente. Sobre todo a siniestro.

A falta de industria en Andalucía, a falta de otros productos que vender, nos llevamos a Madrid el know how de los golpes de estado. Y la liamos parda. Los golpes de Susana casi siempre han triunfado hasta ahora, aunque el que capitaneó el pasado 28 de septiembre en Ferraz y tumbó a Pedro Sánchez tuviera unos comienzos chapuceros con Verónica Pérez proclamándose máxima autoridad -militar no, por supuesto- y un Antonio Pradas llorando por las esquinas porque no le dejaban recoger de su despacho la foto de su hijo.

El triunfo de sus conspiraciones en Andalucía le ha proporcionado a Díaz un sólido caché frente a sus mentores y aumentado su fe en sí misma. Eso la envalentonó para exigir la muerte de Sánchez el uno de octubre en el Comité Federal, sin compasión alguna, y para conformar una gestora que es un paripé, una mera prolongación de Susana para ejecutar los planes que ella y sus promotores tienen diseñados desde hace algún tiempo.

Y ahí tenemos a vascos como Odón Elorza, catalanes como Miquel Iceta, mallorquines como Francina Armengol o venerables iconos como Josep Borrell preguntándose consternados cómo el partido al que pertenecen ha podido caer tan bajo. Cómo tantos años de lucha contra la derecha, de persecución, de amenazas terroristas que obligaban a llevar escolta han acabado desembocando en un triste Comité Federal como el de este domingo 23 de octubre. Un encuentro capitaneado por implacables golpistas andaluces, algo chapuzas eso sí, pero implacables, que no pararán hasta investir a Rajoy.

Andalucía, cuna de conspiradores y exportadora de sublevaciones. Lo que nos faltaba..

J.T. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Susana Díaz: "Más allá de como se haga o deba hacerse"


No se puede pasar más tiempo sin gobierno. No es serio. Es necesario que se resuelva la cuestión de la gobernabilidad. Más allá de como se haga o deba hacerse
La frase, sobre todo el final, no tiene desperdicio. Su autora, Susana Díaz, la pronunció este miércoles en la sede del Parlamento Andaluz, durante el debate sobre el estado de la Comunidad. Fue el titular más jugoso del día porque confirma, si es que a alguien le quedaba aún alguna duda, el carácter golpista de la expulsión de Pedro Sánchez a los infiernos. Fue toda una declaración de principios, la certificación pública de la abstención anunciada y también supuso todo un alarde de estilo por parte de la cabecilla de la rebelión en el seno del PSOE. Fue “la frase”, pero este jueves no aparece en la primera página de ningún periódico.
A Susana le ha venido como agua de mayo que dos de los instigadores del golpe que ella capitaneó -“a Pedro lo quiero muerto hoy“, le espetó Díaz a Francina Armengol el uno de octubre en el Comité Federal- hayan sido boicoteados en la universidad madrileña prácticamente a la misma hora en que ella defendía el apoyo socialista a Rajoy “más allá de como se haga o deba hacerse”.
Felipe González y Juan Luis Cebrián no le dijeron en la universidad nada que ambos no hayan escuchado ya antes miles de veces, pero el triste incidente puso en bandeja, tanto a la gestora socialista en funciones como a los populares que saldrán beneficiados de la abstención que ésta promueve, tirar de manidos argumentarios con los que menear el patio. Carnaza para las portadas y las aperturas de los informativos.
Le faltó tiempo a Mario Jiménez, portavoz de la gestora cocinada tras la sublevación contra Sánchez, para salir a la palestra con las frases de manual bien preparadas: “Eso no hubiera pasado si Iglesias, irresponsable, no hubiera señalado…”, “…un político señala y establece una serie de consignas…”. Y eso fue justamente lo que hizo Jiménez en su desesperado intento de echarle un cable al augusto tándem vituperado en la universidad: Señalar, proporcionar pista libre al bombardeo mediático por tierra, mar y aire. No defraudaron:
Podemos vuelve a la agitación” (La Razón)
El PSOE desenmascara a Podemos” (ABC)
En el hostigamiento que sufrieron ayer un expresidente del Gobierno democrático de España y el presidente del Grupo PRISA se reprodujeron milimétricamente los eslóganes y acusaciones que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, viene desplegando en las redes sociales y en sus intervenciones públicas, un camino iniciado por Iglesias en la legislatura anterior con su infausta referencia a la “cal viva” (Editorial de El País)
Con estos tíos es con quienes quería gobernar Pedro Sánchez” (Herrera en la Cope)
La política siempre hizo extraños compañeros de cama, hasta ahí nada nuevo, pero en el mundo de la información era menos habitual encontrar tan grosera concupiscencia. Claro que llamar información al arropamiento mediático de la sucia maniobra PP-PSOE para investir a Mariano Rajoy es ofender la esencia misma del periodismo, que consiste en criticar, vigilar y analizar las cosas que pasan, y hacerlo desde la más estricta independencia ¡Já!
La guerra es la guerra, chicos, ¿qué os habíais creído? Ya habéis dado bastante la lata, dichosos perroflautas de las narices. Entrometidos. Os creíais que esto era coser y cantar, pero para “coser” ya estamos nosotros, y para cantar victoria también, “más allá de como se haga o deba hacerse”, o sea, que el fin justifica los medios por si no os habíais enterado, y aquí de lo que se trata es de que no paséis. El chiringuito es nuestro y la tarta también, y no vais a venir cuatro pelagatos a quitarnos el chollo a las primeras de cambio. Fijaos si lo tenemos bien montado que ni con la corrupción hasta las trancas en que anda medio ahogado elPP, ni tampoco matándonos vivos, cuchillada va cuchillada viene como estamos en el PSOE, vais a conseguir tocar pelo, alelaos.
Estabilidad, gobernabilidad, prudencia, sensatez. Cuatro términos que Javier Fernández, ese gris señor de gris con pinta de enterrador que preside la gestora nacida tras el golpe, prostituye cada vez que las pronuncia, y a las que sus palmeros mediáticos procuran dispensarle la máxima repercusión posible. Todo sea por la investidura, hay que huir hacia adelante como sea. Y nadie parece plantearse que empieza a haber overbooking de mal rollo en el ambiente y quizás sería bueno pisar el freno un poquito, tirar de la brida antes que el caballo se desboque.
Pero parece que de momento va a ser que no. Objetivo: investir a Rajoy “más allá de como se haga o deba hacerse”, que para eso fue para lo que se mató al “insensato” Sánchez. Teresa Rodríguez, líder andaluza de Podemos, se lo dejó muy clarito a Susana Díaz este miércoles en el debate sobre el Estado de la Comunidad: “Usted podrá decirme a mí que nosotros no queríamos un gobierno con Pedro Sánchez, pero a ver quién se cree en este país que usted sí quería un gobierno con Pedro Sánchez“.
J.T.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Black & Gürtel, contraprogramados

Tercer día del juicio de la trama Gürtel, segunda semana de la vista por uso indebido de tarjetas black en Bankia. Dos juicios multitudinarios, con distinguidos chorizos de cuello blanco en el banquillo. Se han estado pegando la vida padre durante años a costa nuestra y ahora la justicia por fin les pide cuentas. Dos asuntos gordos-gordísimos que chupan menos pantalla que la desaparición de Diana Quer y la particular guerra de los Rose de sus padres. Gürtel & Black, dos megajuicios con presidentes de bancos y de la patronal en el banquillo, vicepresidentes de gobierno, directores generales, alcaldes, sindicalistas… Doscientos cincuenta y dos (252) Very Important Persons en total, pero se ve que les falta una Pantoja para abrir telediarios.
En la última semana, la contraprogramación de Susana Díaz, cual Belén Esteban de la política, montando el cirio que ha montado en el Partido Socialista, se ha llevado el gato informativo al agua. ¡Chapeau! para quien haya diseñado el timing de los acontecimientos de los últimos diez días. En el Congreso se está preparando el mayor fraude de la historia de España con el previsible apoyo de los golpistas del PSOE a un gobierno del PP; en los tribunales se está juzgando a 252 presuntos ladrones de alto standing (Gürtel, 187; Bankia, 65) y mire usted por dónde el clan socialista andaluz, cuya conspiración ha puesto patas arriba lo que quedaba del Partido Socialista y el patio político en general, va y les roba todo el protagonismo, ¡mecachis!
Es verdad que se amontona la faena para poder contarlo todo, para analizarlo, para otorgarle a cada asunto la relevancia que debería tener, pero también lo es que la diaria concentración de noticias de primera división obliga a elegir a la hora de valorarlas en primera página o en apertura de informativos, eso es verdad. Pero también lo es que esta providencial “casualidad” le viene que ni pintada al Partido Popular y a tantos medios encantados de hacerle el trabajo sucio. Soria yBarberá parecen ya prehistoria, y las escandalosas y desvergonzadas declaraciones de los implicados en Black & Gürtel ahí andan, pasando a veces casi desapercibidas.
Si nadie lo remedia, y parece más bien lo contrario, continuará gobernándonos algunos años más un señor que no ha explicado nunca con claridad su relación con Gürtel ni con los generosos sobres de Bárcenas. Los conjurados de Ferraz darán luz verde al gobierno de un partido que está procesado por corrupción y que intenta ahora anular el juicio de la mafiosa trama, ya sea por lo civil o por lo militar.
Está al caer la continuidad de una política de tijeretazos salvajes a la libertad y a los derechos apenas Rajoy prorrogue su presencia en la Moncloa. Jóvenes, enfermos, ancianos, personas con pocos recursos, pringados todos, preparémonos una vez más para ser los perdedores en esta historia. Los ladrones de las black de Bankia, los sinvergüenzas de Gürtel que trincaban comisiones de todo lo que podían o iban por ahí distribuyendo generosos regalos con nuestro dinero, esos se irán de rositas.
Algunos puede que esta navidad descorchen menos botellas de cava o de champán que otros años, pero las descorcharán. Ellos y también, por supuesto, los principales beneficiados por la incruenta guerra socialista de estos días: los que verdaderamente mandan, pero que nunca se presentan a unas elecciones. Celebrarán alborozados el éxito del golpe de estado de los eficaces peones que han dinamitado el Partido Socialista. Esos peones que a partir de ahora redondearán su desvergüenza intentando convencernos de que todo lo que han hecho ha sido por el bien de España. Porque, a ver… ¿a dónde iba Pedro Sánchez con esos locos de Podemos, y con los independentistas? ¡Quita, hombre, quita! Nos hubieran buscado la ruina, sin duda ninguna. ¿Acaso no nos hemos enterado que es tiempo de estabilidad y de gestores prudentes, no de insensatos?
Lo repetirán mil veces más, en El País, en Tve, en Canal Sur, Ferreras, Inda, Marhuenda, el ABC... Lo repetirán tanto que aún quedará algún incauto que les crea. Aunque bajen las pensiones, quiten becas, suban la luz, el teléfono y el gas, desmantelen la sanidad, acaben con la dependencia y cada vez haya que pagar más porcentaje en las farmacias por medicamentos imprescindibles. Pero no pasa nada: hemos conseguido que no gobierne ningún peligroso radical, así que podemos dormir tranquilos. Hemos parado la embestida. ¡Uf! ¿Black & Gürtel? ¡Bah!, ningún problema: si hay que montar otro pollo para que sigan sin aparecer los juicios en los informativos, pues se monta. O mejor todavía, presionamos para que se anulen y punto.
J.

martes, 4 de octubre de 2016

El golpe de Susana y la información en Canal Sur

Susana Díaz con Verónica Pérez, la autoproclamada 
"máxima autoridad del Psoe" el día después del golpe interno 

Entre 1982 y 1996, el PSOE manipuló Televisión Española como dios manda, nada que ver con Canal Sur ahora, donde son tan chapuzas y sibilinos manipulando como Susana Díaz dando golpes de estado. En la Tve de los años ochenta y noventa, el sistema era el de toda la vida de dios: mano de hierro, comisarios políticos en cada sección, redactores jefes afines, derechosos en los pasillos muertos de aburrimiento… Calviño, Miró, Solana y Candau le hicieron a González y Guerra un trabajo de libro, sobre todo Calviño, con la ayuda de Sopena, cuando en 1986 hubo que encarar el complicado marrón del referéndum de la Otan.

Las televisiones autonómicas tenían donde aprender. Así que a medida que iban naciendo, por esa misma época, se convertían en aplicados alumnos de esa triste manera de gestionar la información. ETB, TV3, TVG, Telemadrid, Canal 9 funcionaron desde el primer día de su existencia como eficaces voces de su amo. Porque eso eran, o como tales se comportaban, los partidos políticos apenas ganaban unas elecciones autonómicas: como amos del juguete audiovisual. Estaban convencidos que venía en el paquete. Así que no tuvieron que pasar muchos años para que las televisiones autonómicas acabaran superando con creces a la estatal en el arte de la mentira, la censura y la manipulación.

Canal 9 lo pagó con la desaparición, Telemadrid con el descrédito más absoluto, TV3 es responsable fundamental del pifostio que hay montado ahora mismo en Catalunya… En todas esas televisiones hubo bailes en los puestos de responsabilidad cada vez que se producía un cambio político en el gobierno autonómico ¿Para poner mejores profesionales? Por supuesto que no: para poner mejores comisarios políticos. Y lo hicieron tan bien, que algunos llegaron a mejorar incluso los tiempos de Calviño, Candau, María Antonia Iglesias y compañía.

En toda la historia de la televisión pública en España, solo ha habido una remarcable excepción a la hora de elaborar la oferta informativa: el período de ZP con Fran Llorente al frente de los Servicios Informativos de Tve, 2004-2012, ocho años de servicio público que ahí quedan para la historia y para que, quien entienda que es con esa dignidad con la que hay que hacer las cosas, copie cuando quiera esa manera de trabajar.

Como ocurre con todo lo bueno, la etapa de Llorente se acabó apenas el pp retornó al poder. Tardaron tres telediarios, nunca mejor dicho, en volver a convertir Tve en una descarada máquina de mentir, censurar y manipular. Desde entonces, se cuentan ya por docenas los plantes de los trabajadores, las denuncias públicas del Consejo de Informativos, las movilizaciones que de vez en cuando obligan a tentarse los machos a los directivos a la hora de hacer propaganda pura, como les gustaría…

Los periodistas de Tve discrepan en público del criterio de sus redactores-jefes peperos y estos, para cumplir los objetivos encomendados, promueven contrataciones paralelas y miran con lupa las intros, los totales y los textos de las piezas. Un estado policial, vamos. En Canal Sur no hace falta eso, ¿por qué? Pues porque desde que nació la tele andaluza en 1989, nunca hubo más partido en el gobierno autonómico que el Partido Socialista Obrero Español. Así que el funcionamiento de la política informativa mantiene la misma inercia desde el primer día. Veintisiete años largos haciendo lo mismo facilita mucho las cosas al poder. No hay que cambiar cada equis tiempo a los mandos por otros de confianza porque los que hay ya lo son, y lo que es más bonito todavía: no hay que llamarlos ni para amonestarlos ni para decirles lo que tienen que hacer, ellos ya lo saben.

La maquinaria funciona y todo se produce de manera automática: los subordinados de los mandos ya saben en qué charcos no hay que meterse para no tener problemas con ellos, y los subordinados de los subordinados aprenden rápido qué es lo que gusta a sus jefes y lo que no. Así, hasta el último eslabón de la cadena. Veintisiete años de inercia son demasiados años, lo que en buena parte puede que explique el silencio de los trabajadores por mucho que no estén de acuerdo en cómo se hacen las cosas en su empresa, y tengan perfecta conciencia del escandaloso producto informativo que Canal Sur pone en antena ¿Son buenos profesionales? Por supuesto que sí ¿Han perdido perspectiva? No todos, pero algunos también. ¿Con mala intención? Claro que no, pero la han perdido. Por eso entiendo a quienes se cabrean cuando analizas el minutado de un informativo y concluyes que el criterio político (siempre favorable a los intereses de la Junta) con el que está hecho prima sobre el carácter de servicio público que tiene el medio para el que trabajan.

“A mí nadie me dice lo que tengo que hacer, ni lo consentiría”, me replican redactores que se mosquean con algunas de las cosas que escribo exponiendo el preocupante grado de manipulación de Canal Sur, sobre todo en las escaletas de estos días, a la hora de tratar sobre el golpe de estado de Susana Díaz y sus consecuencias. Desde el mismo respeto con el que ellos me hablan al comentar en redes mis columnas, y sin ánimo de entrar en polémica alguna (aunque si hay que debatir, se debate) le contesto a los redactores de Canal Sur que están molestos conmigo: “De verdad, queridos amigos, ¿hace falta que alguien os diga algo?”.

J.T.

domingo, 2 de octubre de 2016

Motín del PSOE. Canal Sur decreta que aquí no ha pasado nada


canal-surMontan un pollo de dimensiones estratosféricas, la lían parda y Canal Sur, la televisión controlada por el gobierno andaluz y por el PSOE, abre el informativo del mediodía de este domingo con un bloque en el que cuentan ¡cinco sucesos! ¿Problemas entre los socialistas? Aquí no ha pasado nada. Esa es la consigna.
Aparte de la obligada inclusión en cabecera, Canal Sur no informó el mediodía de este domingo de la dimisión dePedro Sánchez, tras el bochornoso Comité Federal del día anterior, hasta el minuto 11 del informativo. No consideraron noticia de apertura el remate de una sublevación donde la protagonista indiscutible fue Susana Díaz, lágrimas incluidas de la presidenta andaluza, pero cuya imagen ni siquiera apareció en los ocho minutos que se dedicaron en la escaleta a esta información. En esos ocho minutos (entre el 11 y el 19) contaron la dimisión de Sánchez, hablaron de la composición de la gestora socialista, explicaron que en ella estarían los andaluces Mario Jiménez y María Jesús Serrano… y poco más. Hasta pasada la mitad del informativo, ya en el minuto 16, no se hizo ninguna valoración: “se vivieron situaciones esperpénticas“, se atrevieron a decir (espero que a la persona responsable del texto, tal “osadía” no acabe costándole el puesto). A continuación se pasaba, para terminar, a la inclusión “obligada” de reacciones de otros partidos: el PP pidiéndole a Díaz que se aclare y elija entre su ambición personal o la presidencia de la Junta, treinta segundos de gloria en pantalla para los socios de Ciudadanos y a Podemos… ni agua: no existen. En resumen, ocho minutos para pasar el mal trago, despachar el asunto y a otra cosa mariposa, que los referéndums de Colombia y Hungría nos están esperando.
Tuvieron las narices de tirarse ¡once minutos! con el bloque de Sucesos antes de entrar en harina. Sucesos claramente menores (un tiroteo en Dos Hermanas con dos heridos, una reyerta en El Ejido…) salvo una cosa importante, la explosión de una bombona en un bar de Vélez Málaga que ha dejado 90 personas heridas. Once minutazos de mareo de perdiz antes de ir al grano, once minutazos de tediosa espera para aquellos interesados en saber cómo abordaba la televisión pública andaluza un asunto en que la presidenta de su Comunidad había sido la máxima protagonista.
20161002-636110053296930584_20161002114512-141-klsh-656x355lavanguardia-webNi los programas más amarillos de Telecinco se comportan con tal desahogo, que no los informativos, cuyas escaletas en esta cadena suelen estar elaboradas con impecable criterio profesional. Como no podía ser de otra manera, el bochornoso Comité Federal socialista y la dimisión de Pedro Sánchez fue la noticia de apertura en la cabecera del informativo presentado por José Ribagorda y el primer tema a   desarrollar en la escaleta. Le dedicaron trece minutos, cinco más que Canal Sur. Trataron las luchas internas del PSOE, la posibilidad de gobernar o no con el PP, la nueva gestora y la composición de sus miembros, las declaraciones de los dos bandos a la salida y Pedro Sánchez anunciando su dimisión. Añadieron un vídeo con la opinión de militantes, otro con votantes en Dos Hermanas y las reacciones de los demás partidos, Unidos Podemos incluido.
La profesionalidad de la escaleta de Telecinco frente a la tediosa, y escasa, oferta informativa de Canal Sur nos explica muchas cosas:
1. Que los golpistas quieren que se hable de su chapuza lo menos posible.
2. Que los amotinados no están interesados en que trascienda el bochornoso espectáculo de este sábado en el Comité Federal, aspiran a que se olvide cuanto antes y harán todo el esfuerzo posible para conseguirlo.
3. Que tienen perfecta conciencia de lo mal que lo han hecho todo.
4. Que se saben traidores y conspiradores, y la única manera de que no trascienda esa imagen es correr un tupido velo cuanto antes sobre todo lo que pasó este sábado.
5. Que los victoriosos rebeldes saben que Susana ha salido chamuscada tras la asonada, y la única manera de no perder las esperanzas de su promoción en Madrid es apostar por el aquí no ha pasado nada.
6. Que por el momento no tienen nada atractivo ni sustancioso que proponer ni ofrecer para que se pueda contar, y evitar así que se hable de las heridas abiertas por ellos mismos y que ahora dicen querer coser.

Solo si tenemos en cuenta estos seis puntos, quizás pueda explicarse la falta de vídeos en Canal Sur con reacciones, por ejemplo de votantes y militantes; solo así se entiende, aunque no tenga justificación alguna, que no aparecieran los exteriores de Ferraz para evitar pancartas y consignas críticas, que no se hablara del extraño llanto de Susana, ni de los riesgos serios que corre el Partido Socialista tras el triste espectáculo que dieron todos. Fernández Tapias dijo que el partido está roto y Susana llegaría a admitir en voz alta que “no estamos a la altura”, pero eso que lo cuenten en Telecinco, que si hay suerte a lo mejor ni lo cuentan.
En resumen: perfil bajo. Como el resto de la programación habitual de Canal Sur: coplas, abuelos buscando pareja y espacios de caridad televisada. La política, por lo bajini, todo sibilino, todo ambiguo. A ver qué se inventan ahora "los accionistas mayoritarios del PSOE" para que el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados, donde los victoriosos sublevados también son mayoría, acaben apoyando al PP para que gobierne, pero como quien no quiere la cosa. Que parezca un accidente. Uno más. Están hechos unos zorros, pero la clave reside en que nadie hable de ello y que quien lo sabe lo olvide cuanto antes. Entre Canal SurEl País y Televisión Española, ya tienen buena parte del trabajo hecho. Aquí no ha pasado nada. PP y PSOE podrán por fin complacer a quienes mandan sin presentarse a las elecciones y estos se encargarán a su vez de que los medios que manejan, o sea, todos, le vayan quitando importancia al bochornoso espectáculo de esta semana que por fin acaba, y apuesten también por la política de “pelillos a la mar” como ha hecho Canal Sur en el informativo del mediodía de este domingo. Ahí están los tíos, marcando tendencia en los medios, como sus jefes de la Junta y del aparato del PSOE andaluz en la política. Son unos artistas.
J.T.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Una sublevación chapucera

Como los sublevados no las tienen todas consigo, a la hora de dar la cara le han dejado el papelón a actores secundarios.
– La máxima autoridad en el Partido Socialista, les guste o no a algunos, soy yo.
Verónica Pérez vivía la mañana de este jueves, a las puertas de Ferraz, el momento de gloria más sonado de su vida. Patético, pero indiscutible momento de gloria. Mandará mucho, pero no le hicieron ni caso y la presidenta de la mesa del Comité Federal se tuvo que volver a los atascos madrileños con el rabo entre las piernas.
Tan famoso como Verónica se ha hecho también en veinticuatro horas Antonio Pradas, encargado de presentar, la tarde de este miércoles en el registro de la sede federal, el documento con las firmas de los diecisiete rebeldes y acto seguido pasearse por radios y televisiones para quejarse de que no le habían dejado entrar en su despacho de número tres del PSOE ni para recoger la foto de su hijo.
Para tener detrás a Felipe, Zapatero, Puig, Page, Bono, Varas, Madina, Rubalcaba y El País entre otros muchos conspiradores, la verdad es que el pronunciamiento de la tarde del 28 de septiembre les ha salido un poco chapuza a los diecisiete y sus muñidores. Susana Díaz, presunto elefante blanco, parece que está y además se le espera, pero continúa amagando sin acabar de rematar la faena.
Mentir, apuñalar, traicionar, ese es el denominador común de las tragedias griegas y de los dramas de Shakespeare, ahí se encierran desde hace siglos los mejores retratos de la condición humana: ambiciones, pasiones, envidias, celos, venganzas… y una clave fundamental: la soberbia. ¿Fue quizás la soberbia la causa del determinante lloriqueo de Felipe en la Ser?
Me ha engañado, Pepa, Pedro me ha engañado. Me dijo que se abstendría en segunda votación y no lo ha hecho.
Mintió tanto en su vida (Otan; dos por el precio de uno; jamás se me ocurriría fundar el Gal…) que bastaba fijarse en él para aprender. Y eso, fijarse bien en Felipe, parece que es lo que debió hacer en sus años jóvenes Pedro Sánchez, quien ahora lo ha llevado al huerto, Y eso, el otrora Gran Timonel chino no lo puede soportar. Como un Boabdil cualquiera, se pone a llorar por las esquinas. Un llanto emocionado y tan contagioso, que actuó como detonante hasta el punto que en pocas horas ya sobraban voluntarios para sublevarse. Una florida macedonia de frutas con todos ya sin careta y dispuestos a lo que hiciera falta. Todos, menos el ariete con el parecen estar de acuerdo para derribar la puerta del castillo. Susana sigue y sigue mareando la perdiz, sin precipitarse, como le enseñaron a hacer desde pequeñita sus mentores Luis Pizarro y Gaspar Zarrías, los principales artífices de todos los juegos sucios merced a los cuales el PSOE lleva casi cuarenta años seguidos gobernando Andalucía.
Cuando todavía no habían echado de Cuatro a Jesús Cintora, un buen día coincidieron en directo a través de dúplex Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, este último a punto de convertirse en Secretario General del PSOE. Iglesias y Garzón criticaron duramente a Felipe González en aquel debate y a Pedro Sánchez le faltó tiempo para saltar:
– Bromas todas las que queráis, pero con Felipe González un poquito de por favor, ¿eh?, dijo textualmente.
Vistos los últimos acontecimientos, parece ser que el cuento ha cambiado un poquito, ¿no?. Claro que, si nos dejamos ilustrar por los clásicos griegos y los dramas de Shakespeare, igual los cuchillos estaban ya por aquel entonces afilándose en las trastiendas.
Ahí seguirán, los cuchillos… y sus dueños, tapados mientras no vean las cosas suficientemente claras, y entretenidos ahora al parecer buscando agujas de coser en tan revuelto y revoltoso pajar. Ya han conseguido diecisiete voluntarios para quemarse en la primera entrega de esta historia. Solo les falta redondear la faena con el próximo episodio de la serie: la abstención de al menos once sublevados para investir a Rajoy antes del 30 de Octubre. Tampoco les faltarán voluntarios dispuestos a inmolarse. Lo que haga falta con tal de saborear unos minutos de gloria. ¡Quién me iba a decir a mí que llegaría un día en que Pedro Sánchez me iba a caer simpático!
J.T.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Griñán y Chaves

Ahora que llevan unos días, pocos, en segundo plano, voy a hablar yo de ellos: durante bastantes años, más de doce, pude tratar con cierta frecuencia a Manuel Chaves y José Antonio -Pepe- Griñán. Durante mi etapa de corresponsal de CNN+ en Andalucía, tuve siempre una relación cordial con los dos. Me tocó entrevistarlos muchas veces y ese trato periódico -antes, durante y después de las entrevistas- me permitió, creo, extraer datos suficientes para hacerme una idea de la personalidad de ambos.

El único defecto, si se le puede llamar así, de Chaves, es ser más bien soso y algo estirao. Resultaba complicado sacarle una sonrisa en el día a día aunque hubo una vez, durante una comida junto a mis compañeros José María Izquierdo y Javier Casqueiro, en que pude conocer al Manolo relajado y sonriente que por lo visto Chaves suele llevar dentro, aunque tan escondido que no lo sacaba ni en la Feria, cuando aparecía los miércoles por la caseta de la Ser. Pepe Griñán me caía mejor, sobre todo cuando se arrancaba y se ponía a cantar fragmentos de ópera con cualquier pretexto. Eso en sus tiempos de consejero, porque ya como presidente recuerdo un viaje con él a Marruecos en el que andaba el hombre todo el día con aire más bien ensimismado y circunspecto. Yo creo que mantenía una relación de amor-odio con el ejercicio de la política, y a veces daba la impresión de estar preguntándose qué puñetas hacía él metido en tamaño sarao.

Una de dos: o han sabido engañarme muy bien, a mí y a otros muchos durante mucho tiempo, o ninguno de los dos es un delincuente. Ni presuntos ni leches. No lo son, y punto. Con la autoridad moral que entiendo me da no haberles dorado nunca la píldora y haber denunciado en múltiples ocasiones lo nefasto que me parece que en la Junta de Andalucía no se haya producido aún ningún tipo de alternancia política desde que llegó la democracia, quiero manifestar aquí que no me parece justo lo que les está pasando a Chaves y a Griñán. No entiendo el débil apoyo público que les están dispensando sus (antiguos) compañeros de partido, empezando por una Susana Díaz que, es bueno recordarlo, llegó a presidenta de la Junta puesta a dedo por Griñán. Se conoce que la hoy temida baronesa debió cogerle gusto al sistema "digital" y quizás pueda ser esa la razón por la que no le haría asquitos a sentarse en el sillón de Secretaria General de su partido en Ferraz de una manera parecida. 

No entiendo el silencio de quienes saben que ni Chaves ni Griñán son Jordi Pujol precisamente, aunque igual me han engañado tan bien que un buen día aparecen por ahí cuentas off shore con treinta años de antigüedad, pero no creo. Como no creo que lo piense tampoco nadie que les haya tratado, y me atrevo a incluir aquí también a sus adversarios políticos… y mediáticos.

¿Hicieron algo mal Chaves y Griñán? Por supuesto que sí. Decidieron eliminar trabas burocráticas para acudir en ayuda de los expedientes de regulación de empleo que muchas grandes empresas estaban llevando a cabo en Andalucía durante la primera década de este siglo. Compraban así paz social. A ese procedimiento se le llamó "transferencias de financiación" y fue tramitado, y aprobado, en el Parlamento andaluz. Así que, siguiendo la lógica por la que se ha procesado a Chaves, Griñán y con ellos a una veintena larga de cargos públicos más, igual tendrían que haber encausado también a todos los gobiernos andaluces en pleno habidos durante doce años. Y a todos los parlamentarios que aprobaron ese sistema. A todos.

¿Tienen responsabilidad Chaves y Griñán? Por supuesto que sí: no haberse enterado de la cantidad de sinvergüenzas que trincaron pasta merced a la ausencia de control de un dinero destinado a pagar jubilaciones anticipadas. Tienen responsabilidad por no haber sabido, o no haber querido saber, la de buitres que revoloteaban en torno suyo a cuenta de esa pasta: subordinados malversadores y prevaricadores, sinvergüenzas y cocainómanos, compañías de seguros, sindicalistas y ladrones varios tan largos de lengua como cortos de mente, y hábiles para meter la mano allá donde veían dinero con menos control oficial del recomendable. Gentes que distrajeron más de cien millones de euros que nunca se usaron para los fines para los que se había librado una partida que en total acabó superando los ochocientos.

La mayor parte de ese dinero, cuyas cifras hay costumbre de manejar en las informaciones con más desahogo y ligereza que rigor y exactitud, se empleó en pagar jubilaciones anticipadas a muchos trabajadores víctimas de Eres salvajes. Es cierto que una parte se la quedaron varias docenas de sinvergüenzas, pero me cuesta mucho creer que entre ellos se encuentren Manuel Chaves o Pepe Griñán. Al margen de la responsabilidad legal que los jueces acaben decidiendo que tuvieron o no, no entiendo que nadie salga al paso del linchamiento al que llevan siendo sometidos tanto tiempo, aunque esta última semana la cosa esté más tranquila. No entiendo tanto silencio, tampoco el de los propios afectados.

J.T.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Esa maravillosa sintonía entre "El Mundo" y "El País"


elpais-751


Me encanta la desprejuiciada sintonía que de un tiempo a esta parte exhiben, parece que orgullosos, dos periódicos de papel antaño tan antagónicos -¿o nunca lo fueron tanto?- como El Mundo y El País. Este viernes 23, por tercera vez en menos de un mes, sus aperturas en primera página trataban el mismo tema utilizando prácticamente los mismos términos:
elmundo-751– “Sánchez, dispuesto a uncongreso parahacerse fuerte en el cargo”, titulaba El País
– “Sánchez, dispuesto a forzar un congreso para blindarse”, escribía El Mundo
Y este sábado 24 volvieron ¡oh, casualidad! a coincidir:
Titular en primera de El País: “Los líderes del PSOE harán frente al plan de Sánchez
Titular en primera de El Mundo: “Los barones se movilizan para frenar los planes de Sánchez
elpais-750¿No es maravilloso? Me encanta la diversificación de la oferta en los quioscos. Si no nos formamos nuestra propia opinión contrastando versiones es porque no queremos, que en las redacciones bien que se esfuerzan, los pobres. En las salas de máquinas de esos tebeos a los que todavía algunos denominan periódicos, como ABC ó La Razón, también andan de los nervios por la preocupante “deriva” del líder socialista y este viernes aportaban, cómo no, sus siempre impagables granitos de arena a esta llamada de socorro coral y casi unánime.
elmundo-750– “Sánchez planea blindarse con una consulta a la militancia el 23 de Octubre”, alertaba el ABC
– “Sánchez busca la “vía 170” con los soberanistas para un pacto “anti-Rajoy”, proclamaba La Razón el viernes, para redondear el sábado titulando que “Los barones vetarán a Sánchez la “vía 170″ con los independentistas”
Lo nombran secretario general y encima va el tío y quiere ejercer el cargo, ¿a quién se le ocurre?  Solo les ha faltado decir algo así. Y además este Pedro, el muy cabezón, lo quiere ejercer en contra de lo que a nosotros nos interesa. Pero ¡qué se habrá creído!, ¿qué es eso de consultar a la militancia? “Parece olvidar los intereses de España —e incluso los de su propio partido— para centrarse en su pura supervivencia” se podía leer este viernes en El País, en un editorial que remataba con esta frase: “Hay que convocar un congreso, sí; pero no para apuntalar al secretario general de cara a otras elecciones. Primero hay que evitar esas terceras elecciones dejando que gobierne el partido más votado, y luego emprender la refundación de un PSOE capaz de volver a ilusionar a los españoles con el proyecto socialdemócrata y europeísta que le hizo grande”. ¡Que vuelva el bipartidismo ya, que nos estamos empezando a acojonar!, les ha faltado decir.
abc-750¡Que vienen los malos, que llega el apocalipsis, que este insensato de Sánchez es capaz de buscarnos la ruina pactando con esa “patulea“, con esa “basura“, términos textuales empleados por Carlos Herrera -el que faltaba para el duro- en su matutina soflama de este viernes en la cadena de radio propiedad de la santa iglesia católica y apostólica. ¡Removámonos todos, realicemos nosotros mismos el esfuerzo redentor! “Resulta evidente -se podía leer en el editorial de El Mundo de este viernes- que (Pedro Sánchez) está tentado de llegar a La Moncloa aupado en fuerzas que no creen en la unidad nacional. De llevarlo a cabo, sería desastroso para su partido y para España”.
Todos preocupados por el PSOE, todos preocupados por España, ¿serán cínicos? Solo les preocupa lo que les ha preocupado siempre: sus propios traseros, tan larga y excelentemente bien aposentados gracias al bendito bipartidismo que dios guarde muchos años. En América no se habla de otra cosa que no sea la mala cabeza de Pedro Sánchez, que no deja gobernar a la derecha, según nos contaba El País el jueves con generoso despliegue de medios, y en Europa están que no duermen según ABC (La peor apuesta de Sánchez”, sentenciaba en su editorial de este viernes) y La Razón, para quien todo lo que no sea un gobierno PP, pone en peligro en Plan de Estabilidad de la Eurozona.
larazon-750¡Que nos gobiernen Errejones, Iglesias y Rufianes! ¿cabe más felicidad? se preguntaba Herrera este viernes con ese tono perdonavidas y presuntamente gracioso que le caracteriza. Pues sí, amigo Carlos, cabe la felicidad de ver cómo Rajoy y su cohorte de corruptos pierden el blindaje del poder y, sin plasmas ni televisiones públicas manipuladas, se ven obligados a rendir cuentas y responder donde corresponda por todos los desastres que han organizado durante los últimos cinco años; cabe la felicidad de que, aquellos que representan a quienes no quieren que Rajoy continúe en la Moncloa, esos a los que llamáis basura y patulea, intenten algo distinto para que disminuya la desigualdad y que los que no se presentan a las elecciones dejen de ser los amos del cotarro. Cabe la misma felicidad que están viviendo esas ciudades donde ya no gobierna el PP desde el verano de 2015 y lo hacen, con probada competencia y buenos resultados a pesar de la virulencia de los ataques, los llamados ayuntamientos del cambio. Esos ayuntamientos a los que le vaticinasteis la ruina y desde el minuto uno no habéis escatimado esfuerzos por hundirlos.
No se ha hundido el mundo, no han llegado las siete plagas de Egipto, más bien al contrario. Nada de eso ha ocurrido, ni tampoco ocurrirá si llegara a darse esa mágica conjunción astral que permitiera en España un gobierno del cambio. Con tanta pelea en la izquierda nadie lo diría, pero a juzgar por el despliegue armamentístico de los guardianes del calabozo -por tierra, mar, aire, televisión y periódicos- , está claro que no las tienen todas consigo, que no se fían y que admiten la posibilidad de un acuerdo que pudiera hacerles perder el poder. Saben, por experiencia, que nunca se puede decir “fú” hasta que no pasa el último gato.
J.T.





jueves, 15 de septiembre de 2016

¡Menudo otoño nos espera!

Como si se tratara de fichas de dominó situadas en vertical una detrás de la otra, parece que las piezas empiezan a caer tras el primer empujón. Empujón suave, eso sí, pero suficiente. Empujón tardío porque no había manera de que el dedo que todo lo señala terminara de decidirse. No le quedó otra a Rajoy quien, con todo el dolor de su alma, tuvo que dejar caer a su incondicional José Manuel Soria. La siguiente ficha, Rita Barberá, era una pieza de caza mayor. El martes 13 de septiembre se conoció que el Tribunal Supremo la investigará por el supuesto blanqueo del PP valenciano así que... segunda ficha de dominó al suelo. Rita tenía que caer sí o sí, pero hasta que no supo que sería expulsada del PP si no dimitía, la ex alcaldesa de Valencia aguantó el pulso. Se rindió tras una tensa llamada de Cospedal pero solo a medias, porque devolverá su carnet número tres, con antigüedad de los tiempos de Alianza Popular, pero se atrincherará en el Senado -"el escaño es míííío"- aunque eso conlleve sentarse en el Grupo Mixto junto a los representantes de EH Bildu y Compromís. El aforamiento es el aforamiento. Como los niños cuando juegan al escondite y consiguen gritar "¡Casa!" para evitar que los atrapen.

Más fichas: Rodrigo Rato, otrora vicepresidente del reino de España, empieza a desfilar por los juzgados para responder de sus muchas y todavía presuntas irregularidades. Esta vez tenía que justificar la contratación de un cuñado para Bankia con un sueldo más que generoso, casi medio millón de euros al año; Jaume Matas, en su día ex ministro con Aznar y más tarde presidente de la autonomía balear, ya sabe lo que es la cárcel y no quiere volver a ella. Para evitarlo está dispuesto a cantar, una detrás de otra, todas las óperas de Verdi si es preciso, así que ha pactado con el fiscal confesar sus delitos a cambio de no ir a prisión de nuevo. Para ello testificará que recogió un sobre en Génova con instrucciones para amañar la adjudicación del Gran Hospital de Baleares. Y ahí aparece el nombre de Javier Arenas, hasta ahora de perfil, ¿otra nueva ficha? ¿Y de Guindos, se salvará? Su patética comparecencia en Comisión Parlamentaria para explicar el caso Soria, amañada por un árbitro casero llamado Ana Pastor, lo dejó claramente en evidencia, aunque de momento haya evitado tener que dar explicaciones en un Pleno a los 350 diputados del Congreso.

Al mismo tiempo que todo esto ocurría, esta semana frenética nos regalaba una mosqueante marcha atrás de Luis Bárcenas a las puertas del comienzo del juicio del caso Gürtel, fijado para el próximo 4 de octubre. El tesorero pepero, en un súbito ataque de generosidad, ha decidido retirar la acusación por la destrucción de sus ordenadores. Por otra parte su antecesor, Álvaro Lapuerta, ha quedado fuera del juicio por "demencia sobrevenida", algo que también hemos conocido esta semana.

Más: este jueves se ha levantado el secreto de sumario del caso "Taula", ya saben: aquel que destapó en Valencia Marcos Benavent, el autodenominado "yonkie del dinero" que ahora va de místico, y vuelven a saltar los nombres de Francisco Camps y Alfonso Rus entre otros muchos, además de conocerse que el PP llegó a manejar hasta cinco cajas B diferentes...

De fondo, las elecciones gallegas y vascas con sus candidatos Feijóo y Alonso cabreados por el daño que todo esto les puede llegar a hacer a sus expectativas de voto el próximo día 25. Así que a palos están los unos con los otros. Pero a palos están también los socialistas por tierra, mar y twitter, que ya que no consiguen hacer sangre en Ferraz, pues la hacen en las redes.

¿Suficiente? ¡Qué va, ni mucho menos! Queda más madera. Este jueves día 15 hemos conocido también que el fiscal pide para el ex presidente de la Junta José Antonio Griñán seis años de prisión y treinta de inhabilitación por un delito continuado de malversación y otro de prevaricación en el caso de los ERE; cárcel también pide la fiscalía para cuatro ex consejeros: ocho años para José Antonio Viera, Antonio Fernández y Francisco Vallejo y seis para Carmen Martínez Aguayo. El delito que se les imputa a todos ellos; malversación de caudales públicos. Al expresidente Manuel Chaves se le piden diez años de inhabilitación por prevaricación.

Cuesta llevar el hilo, ¿verdad? ¡Y todavía no ha llegado el otoño! A la espera de las múltiples comparecencias en los juzgados anunciadas para este trimestre que ahora empieza; a la espera, no nos olvidemos, de la sentencia de Urdangarín, Torres, la infanta y compañía; a la espera de los resultados de las elecciones vascas y gallegas, y de lo que vaya sucediendo en Catalunya... las encuestas anuncian que, si hay terceras elecciones, los resultados variarán más bien poco. ¿Cómo desatascamos esto?

J.T.

martes, 13 de septiembre de 2016

Sobre la película de Roldán y Paesa


Quien a partir del próximo 23 de septiembre, fecha prevista para su estreno en salas de cine, decida ver "El hombre de las mil caras" sin conocer de antemano los hechos en que está basada la película, tendrá la impresión de asistir a una historia imposible por lo fantástica y exagerada que llega a parecer en algún momento. Que la policía española acompañe al siniestro ex espía Francisco Paesa hasta la misma puerta de la embajada de Laos en París y éste, tras entrar solo en el edificio se limite a preguntar por los lavabos, saque allí de su portafolios un tampón con tinta verde y unos documentos de extradición firmados previamente por el ministerio español del Interior, y falsifique descaradamente la firma y el sello de Laos sin que quienes le iban a pagar 300 millones de pesetas por entregar a Luis Roldán intuyan el engaño, suena a auténtico cachondeo. Como tantas otras escenas del film, se trata de una recreación cinematográfica de Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, pero se ajusta bastante a lo que sucedió en realidad.

Que al estafador la jugada le saliera bien y que tras el timo estuviera ni más ni menos que la extradición de un ladrón español que había sido director general de la Guardia Civil y a quien el gobierno de su país quería apresar vivo o muerto donde quiera que estuviera, refuerza la impresión de estar presenciando la historia de un guionista y un director propietarios de una imaginación prodigiosa. La tienen, pero aquí no les hizo falta: el relato está basado en hechos completamente reales.

Ese guión hace ya más de veinte años que figura, marcado a fuego para siempre, en la historia de España. En el transcurrir de unos años negros y trepidantes en los que cada mañana nos desayunábamos con historias de policías y ladrones, a cuál más inquietante y escandalosa. No es que se pueda decir que hayamos mejorado mucho con el paso del tiempo, pero lo que Alberto Rodríguez, director de "El hombre de las mil caras", nos cuenta que ocurría en la España de los noventa ayuda a entender muchas cosas de las que aún continúan sucediendo en 2016. "Thriller de tramposos e impostores", lo ha subtitulado.

Aunque se presenta este sábado 17 en el Festival de Cine de San Sebastián, he tenido el privilegio de haber visto ya la película, basada en un libro de mi amigo Manuel Cerdán cuya primera edición se publicó hace diez años, y me alegro por dos cosas: por lo que significa de reconocimiento al documentado trabajo de mi viejo colega y porque creo que es bueno que la historia de Roldán y Paesa no se olvide jamás. Todo lo que se narra en el film es sobradamente conocido, la fuga de Roldán cuando iba a ser llamado a declarar, su misteriosa reaparición tras diez meses en paradero desconocido, el papel que jugó el ex espía Paesa durante el tiempo en que el ex director general de la Guardia Civil anduvo desaparecido, la rocambolesca entrega-detención del prófugo en el aeropuerto de Bangkok, capital de Tailandia, el doble juego del hombre de las mil caras, que por un lado engaña a Roldán y se apropia del dinero que éste había acumulado procedente de comisiones ilegales de obras y de fondos reservados (1.500 millones de pesetas) y por otro le cobra 300 millones más a Belloch, ministro de Interior y Justicia con Felipe González, a cambio de traicionar a su protegido...


Es conocido, sí, que el famoso sinvergüenza Francisco Paesa, a quien en la película da vida el actor Eduard Fernández,  nunca pisó la cárcel y que llegó incluso a simular una muerte falsa pero aún así, el trepidante ritmo con el que está contada la historia hace que nos vuelva a interesar casi como si no la conociéramos. Aquellos acontecimientos ocuparon decenas de primeras páginas en los periódicos españoles y extranjeros, y abrieron muchos informativos de radio y televisión. Los seguimos durante meses, durante años incluso, incrédulos y escandalizados. Ahora, al verlos resumidos en una película de dos horas, parece como si fuera imposible que todo eso hubiera podido llegar a suceder.

Sorprende constatar, por mucho que conozcamos la historia, que con la manera chapucera de desenvolverse que tenía Paesa, éste fuese capaz de tener en vilo a todo un país durante casi un año dejando además en ridículo a los servicios secretos españoles, al gobierno y a las fuerzas de seguridad del Estado. Roldán nunca estuvo en Laos, pero Paesa nos hizo creer a todos, empezando por el gobierno español, que era ese país quien lo extraditaba y accedía a entregar al fugado en el aeropuerto de la capital de Thailandia, cuando en realidad mercenarios pagados por Paesa lo tenían escondido en un barrio de París. Nos hizo creer que un falso militar laosiano al que bautizó como capitán Khan -pitorreo puro- en homenaje a un célebre personaje televisivo de los programas infantiles de los sesenta llamado el capitán Tan, estaba al frente de la operación: en realidad se trataba de un conocido suyo, cocinero vietnamita en París, al que pagó  por prestarse al juego. Y redondeó la faena porque contaba con la fidelidad de un piloto aéreo, que fue quien trasladó a Roldán (Carlos Santos) hasta Bangkok con documentación falsa. Piloto que en la ficción encarna José Coronado y bajo cuyo punto de vista está contada la historia.

El guión de Cobos y Rodríguez, que como ya hemos dicho no se ajusta a la realidad en todos sus detalles, transmite sin embargo con mucha fidelidad la atmósfera del momento y el ambiente en el que se movían los personajes. A Cerdán, autor del libro en el que se inspiran, le parece bien el trabajo resultante. A los extranjeros y a quienes por edad no conozcan la historia de aquellos dos pícaros españoles de finales del siglo veinte llamados Roldán y Paesa, este nuevo trabajo de Alberto Rodríguez, como siempre ocurre con las películas del director andaluz, les permitirá aprender y ayudará a pensar.

J.T.