martes, 6 de enero de 2026

El digital ultra The Objective, "pelín" desorientado desde el secuestro de Maduro



The Objective es un diario digital con sede en Madrid, un centro de operaciones mediáticas afín a intereses ultraderechistas y desestabilizadores que cuenta entre sus firmas con nombres como Alfonso Guerra, Esperanza Aguirre, Joaquín Leguina, Manuel Pimentel, Gloria Lomana, Rosa Díez o Fernando Savater, para espanto de quienes alguna vez confiamos en alguno de ellos. 


The Objective Media S.L., la empresa editora, acumula pérdidas pero sigue publicándose gracias a inyecciones de capitales externos. Como propietaria del medio figura Paula Quinteros, quien posee conexiones claras con ambientes empresariales del exilio venezolano. Según contó hace ya tiempo Manu Levin en Público, esa red es parte de lo que han dado en llamar la “internacional mediática de la ultraderecha”, medios digitales levantados por la diáspora venezolana conservadora en España.  


Más allá del dinero, lo que llama la atención es que The Objective acoge en sus páginas a opinadores como los que hemos citado más arriba, además de otras firmas “insignes” como Juan Luis Cebrián o Felipe González. Intentan establecer una alianza en principio impensable, pero que encaja bastante cuando vemos los caminos por lo que últimamente se mueve el diario El País, deriva que recuerda la nefasta época en la que al frente del periódico estuvo Antonio Caño. Un Caño, por cierto, que estos días se ha despachado en The Objective con una columna de opinión titulada “Bienvenidos al nuevo orden mundial” y en la que, entre otras lindezas, escribe lo siguiente: 


“Hay múltiples razones de carácter emocional y humanitario para comprender la satisfacción con la que millones de venezolanos celebraron la caída del hombre que destruyó sus vidas. De hecho, habría que tener el corazón de piedra o ser un fanático antiamericano para no sumarse a ese regocijo. Pero, fuera de esa explicación emocional, no encontrarán una sola razón para justificar este acto de acuerdo a las normas que deben imperar en una sociedad civilizada”. Nadando y guardando la ropa, dado que los políticos venezolanos de los que él es partidario se han quedado, al menos de momento, colgados de la brocha y sin escalera.


The Objective es un artefacto bien lubricado por la oligarquía venezolana, una plataforma involucionista que intenta buscar legitimidad intelectual con sus fichajes, políticos y periodistas cabreados con el momento que vive nuestro país y no encuentran mejor sitio donde vomitar su odio. Cada uno tendrá sin duda sus razones personales, pero existe un denominador común entre ellos: todos odian a Pedro Sánchez, quieren hacer luz de gas a Podemos, maldicen a los nacionalistas y piensan que son más listos que nadie.


Conviene no olvidar además que este medio ha normalizado la manipulación y la intoxicación en sus “informaciones” del día a día. Financiado con capital extranjero pues, funciona con sus mensajes afines a la derecha radical como herramienta de desestabilización. Desde que Trump secuestró a Maduro, respaldó a Delcy Rodríguez y ridiculizó ante el mundo a Corina Machado parece que andan un poco despistadillos. A ver ahora por dónde acaban saliendo. Una cosa parece clara: caña a Sánchez le seguirán dando igual. Y de paso, a Zapatero.


J.T.

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