domingo, 22 de marzo de 2026

El ABC, siempre en su línea

Este domingo 22 de marzo de 2026, el diario ABC trae a primera página una foto enorme de Santiago Abascal. Titular a toda plana: “Santiago Abascal: “Sánchez podría volver a ganar si el PP se empeña en dañarnos”. Debajo, la entrevista donde el líder de Vox lanza su “voz de alerta” y, como guinda, otro titular que lo corona: “Orbán celebra a Abascal como líder de la ultraderecha europea”. Ni una crítica, ni un matiz. Ensalzamiento puro. Nada nuevo bajo el sol, porque ABC lleva noventa años haciendo exactamente lo mismo, pero aún así me ha dejado estupefacto.



En 1938, mientras Europa se desangraba, este mismo diario tituló a cuatro columnas: “Cuatro hombres de buena voluntad”. Los cuatro eran Hitler, Mussolini, Chamberlain y Daladier y el periódico presentaba el pacto de Munich, la entrega de Checoslovaquia al nazismo, como un acto de paz civilizada. El diario monárquico y conservador más leído de España bendecía a los dos dictadores fascistas como salvadores de la civilización. 


Durante toda la década de los treinta, ABC abrió sus páginas a loas a Mussolini; el Duce era el hombre fuerte que había salvado Italia del “caos bolchevique”. Cuando Hitler llegó al poder en 1933, sus crónicas lo presentaban como el líder enérgico que devolvía el orgullo a Alemania. Después llegó aquí el golpe militar y la guerra fratricida entre españoles que duró tres años y costó cientos de miles de muertos. Desde el mismo 18 de julio de 1936, el ABC de Sevilla se puso al servicio del golpe militar. Portada tras portada ensalzando a Franco como “salvador de España”, “caudillo invicto”, “restaurador del orden” y ponderando al criminal Queipo de Llano. Cuando Madrid cayó en 1939, el ABC madrileño se sumó al coro. Durante cuarenta años de dictadura, decenas y decenas de portadas glorificaron al dictador, silenciaron fusilamientos, justificaron el terror y vendieron la “paz de Franco” como si fuera un regalo divino. 


En ello siguen. Solo ha cambiado el nombre del protagonista. Ya no es Hitler, ni Mussolini, ni Franco. Ahora es Santiago Abascal, el líder ultra de un partido xenófobo, racista, machista, homófobo y pendenciero. Una formación política que fomenta el odio contra migrantes, contra mujeres, contra la diversidad. Un partido que quiere dinamitar los derechos laborales y sociales que costaron décadas de luchas, huelgas y muertos: el salario mínimo, las pensiones dignas, la sanidad pública, la educación gratuita. Abascal y los suyos apuestan por volver a la España de los privilegios y el ABC, fiel a su historia, les regla la primera página para echarle una mano al hombre, que con tanto lío interno igual pierde comba y no es cuestión.



En los años treinta decían que Hitler y Mussolini “defendían el orden”. Hoy dicen que Abascal “defiende España” y ponderan sus tesis. Todo el mismo hilo negro, el mismo odio disfrazado de patriotismo, el mismo desprecio a los derechos humanos y a los derechos sociales y laborales conquistados a base de lucha y firmeza ciudadana.


Poca duda de que está en el ADN de ABC esta forma de entender el “periodismo”. El fascismo nunca llega solo. Los titulares que lo hacen parecer razonable son parte de la estrategia.


J.T.

No hay comentarios:

Publicar un comentario